Características organolépticas del carbono
1. Grafito:
o Apariencia: Color negro o gris oscuro, mate.
o Textura: Suave al tacto, se siente resbaladizo (lubricante).
o Olor: No tiene olor.
o Sabor: No aplicable, ya que no se consume.
2. Carbón de piedra (carbón mineral):
o Apariencia: Color negro, con una textura irregular.
o Textura: Grueso y áspero.
o Olor: Olor fuerte y a veces desagradable al quemarse.
o Sabor: No aplicable.
3. Diamante:
o Apariencia: Transparente, con brillo (brillante).
o Textura: Duro y liso.
o Olor: No tiene olor.
o Sabor: No aplicable.
Alotropía del carbono puro
El carbono tiene varias formas alótopicas, siendo las más conocidas el grafito, el
diamante y el carbono amorfo. Cada forma presenta diferentes propiedades y
estructuras.
1. Grafito:
o Estructura: Compuesto por capas de átomos de carbono dispuestos en
una red hexagonal. Las capas están unidas por fuerzas de Van der Waals,
lo que permite que se deslicen unas sobre otras, otorgando al grafito su
característica lubricante.
o Usos: Se utiliza en lápices, lubricantes, baterías, y como material
refractario.
2. Diamante:
o Estructura: Los átomos de carbono están dispuestos en una red
tetraédrica, lo que le confiere una gran dureza.
o Usos: Principalmente en joyería y como herramienta de corte y abrasión
debido a su dureza extrema.
Formación de carbonos amorfos naturales
El carbono amorfo se forma a partir de la descomposición térmica de materiales
orgánicos, sin la organización estructural de los alótropos cristalinos. Algunos ejemplos
incluyen:
Carbón vegetal: Se forma por la carbonización de la materia orgánica (como
madera) en condiciones de alta temperatura y baja disponibilidad de oxígeno.
Carbón mineral: Resulta de la presión y temperatura que actúan sobre restos
vegetales en condiciones anaeróbicas a lo largo de millones de años,
transformándolos en carbón.
Carbono negro: Se produce por la combustión incompleta de hidrocarburos y
se utiliza en la fabricación de neumáticos y como pigmento.