0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas11 páginas

TS3 - U7 - Mann

Cargado por

vdf.vm.zona
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
38 vistas11 páginas

TS3 - U7 - Mann

Cargado por

vdf.vm.zona
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ARTÍCULOS Voy a intentar delinear estos resultados diversos, centrándome en espe-

ARTÍCULOS
cial en los vínculos entre las globalizaciones y la terrible secuencia de
MICHAEL MANN acontecimientos que se inició el 11 de septiembre. No soy el primero en
proponer esta línea argumental. Algunos insisten en que el «sistema
mundo» capitalista genera sus propias contradicciones y conflictos a medi-
da que, una tras otra, las sucesivas potencias hegemónicas comienzan a
vacilar2. Se trata de un argumento dotado de una gran fuerza que aspira
LA GLOBALIZACIÓN Y EL a analizar tanto la economía como la política; sin embargo, sigue siendo
una visión excesivamente estrecha y sistémica.
11 DE SEPTIEMBRE Algunos historiadores expertos en relaciones internacionales han señala-
do que la globalización tiene un carácter bifronte, que provoca simultá-
neamente orden y fragmentación. En este sentido, la Guerra Fría es con-
siderada como un hecho que dividió el mundo, dotándolo al mismo
El término «globalización» hace referencia a la expansión de las relaciones tiempo de un orden esencial, también en el interior de las dos vertientes
sociales por todo el planeta. No cabe duda de que esto está sucediendo. de su falla principal; proceso en el que se incluye la incorporación par-
Lo más difícil es determinar: ¿a qué velocidad? ¿Con qué alcance? ¿Con cial del «Tercer Mundo» en el «Primero»3. Existen también muchos análisis
qué grado de uniformidad? ¿Están ciertas regiones y grupos de personas acerca del «nuevo desorden mundial». Sin embargo, situaré dichas pers-
siendo excluidos? ¿Se acentuará esto último en el futuro? Muchos dan a pectivas en el marco de una teoría más amplia de la sociedad. En los dos
entender que la globalización es un proceso singular, encaminado a gene- volúmenes de The Sources of Social Power, he argumentado que con el
rar una única sociedad global. Teniendo en cuenta la preponderancia del fin de alcanzar sus objetivos los seres humanos han acondicionado cua-
materialismo en el pensamiento moderno occidental, sus análisis tienden tro tipos fundamentales de organizaciones de poder: las ideológicas (o
a centrarse en las cuestiones económicas: el capitalismo transnacional se culturales, si se prefiere), las económicas, las militares, y las políticas4. De
está abriendo paso atravesando las fronteras de los Estados con el fin de acuerdo con este modelo, la globalización consiste en la expansión de
crear una red unitaria de interacciones en la totalidad del planeta. Otros estas cuatro redes de interacción, cada una de las cuales puede tener
pondrían el énfasis en las versiones tecnológicas y culturales de este pro- fronteras, ritmos y resultados diferentes, extendiendo distintas formas de
ceso: nos hallamos ante una revolución en las tecnologías de las comu- integración y desintegración a lo largo del planeta. El debate acerca de la
nicaciones, o ante los nuevos mercados de masas del capitalismo de con- globalización no debería descuidar ninguna de ellas. Los recientes acon-
sumo. Existen también concepciones menos economicistas que hablan de tecimientos tendrían que situar este enfoque en primer plano puesto que
la emergencia de una única cultura global, o de un único orden mundial representa una mezcla de procesos ideológicos, económicos, militares y
entendido más frecuentemente como la convergencia de los distintos políticos.
Estados existentes en vez de la emergencia de un único Estado mundial.
Estas visiones son fundamentalmente pacíficas: el mundo se integrará en La naturaleza múltiple de la globalización ya se había demostrado evi-
una unidad más o menos armoniosa1. dente en sus primeras fases. Éstas se prolongaron durante muchos siglos,
alcanzando mayores velocidades a finales del siglo XVI, momento en que
Estas visiones son falsas. Aunque la globalización se está produciendo, no los exploradores europeos se convirtieron en los primeros humanos
es un hecho singular sino múltiple, que desintegra al tiempo que integra. que concibieron la idea de conquistar y asentarse por todo el planeta; tarea
La globalización difunde a escala global la desigualdad y las contradic- a la que a partir de entonces se dedicaron en gran medida. No obstante,
ciones que existe en «Occidente» y en el «norte», para incorporar seguida- su expansión fue múltiple. Incluyó la expansión global del capitalismo
mente las del «sur» y las de las relaciones norte-sur. Dichas globalizacio- europeo, del imperialismo, y de determinadas las ideologías –cristianismo,
nes plurales acarrean una buena dosis de conflicto, a menudo susceptible
de resolverse mediante negociaciones y acuerdos, si bien, en otros
momentos, proclive a encender la mecha de una confrontación armada. 2
Véase Giovanni ARRIGHI y Beverly SILVER, Chaos and Governance in the Modern World
System, Minneapolis, 1999 [ed. cast.: Caos y orden en el sistema-mundo moderno, Madrid,
Ediciones Akal, 2001].
3
Véase Ian CLARK, Globalization and Fragmentation, Oxford, 1997.
1 4
Este artículo ha sido elaborado a partir de una conferencia pronunciada en la Universidad M. MANN, The Sources of Social Power, Cambridge, 1986 y 1993 [ed. cast.: Las fuentes del
Estatal Rusa de Humanidades, el 24 de septiembre de 2001. Ha sido revisado el 9 de noviembre. poder social, Madrid, Alianza Editorial, 1991 y 1997].

5 6
individualismo y racismo– a las que, más tarde, se uniría el liberalismo, el

ARTÍCULOS
mino indica que una parte del mundo evita y domina simultáneamente la

ARTÍCULOS
socialismo y la democracia. Este haz de ideologías europeas resultaba economía de la otra parte, modulando la mezcla exacta de estas relacio-
internamente contradictorio; también despertó bastante resistencia. Daré nes según la región y el momento. Por otro lado, la mayoría de los paí-
dos ejemplos: en primer lugar, el racismo europeo socavó la habilidad del ses pobres del mundo no están siendo integrados al capitalismo transna-
imperialismo de integrar a los pueblos conquistados con el fin de que se cional de modo significativo, sino que el capitalismo está «condenándolos
sometieran a los imperios. Dos milenios antes, los norteafricanos se convir- al ostracismo» al considerarlos demasiado arriesgados para la inversión y
tieron en romanos, contribuyendo de este modo a la longevidad del Imperio. el comercio. Convencionalmente, esta fractura económica se considera
Sin embargo, en los siglos XVIII y XIX, los africanos no se convirtieron en bri- que se establece entre el «norte» y el «sur», aunque esta división resulta
tánicos. Excluidos como inferiores raciales expulsaron a sus superiores excesivamente tosca y no responde a un criterio geográfico en sentido
británicos tan pronto como surgió la ocasión. El Imperio Ruso, de modo estricto. Buena parte de Rusia, China y las ex repúblicas soviéticas de Asia
similar, no logró integrar a los pueblos del Cáucaso; jamás logró sojuzgar a central son clasificadas como «sur», mientras que Australia y Nueva Zelanda
los chechenos; los circasianos, entre tanto, fueron completamente barridos. son parte del «norte».

En segundo lugar, la expansión del militarismo globalizado entre los El comercio y la inversión internacionales se están concentrando de forma
Estados europeos rivales trajo consigo guerras que inicialmente interrum- progresiva en el norte. Entre 1850 y 1950, el comercio norte-sur repre-
pieron la globalización, pero que, más tarde, la dotarían de un nuevo sentaba el 30 por 100 del total global, y la inversión norte-sur el 50
rumbo, fortaleciéndola incluso; las guerras napoleónicas fortalecieron el por 100. A partir de esta fecha, ambas proporciones comenzaron a decre-
poder global de Gran Bretaña y el de Rusia en Asia; la Segunda Guerra cer, situándose a principios de la década de 1980 por debajo del 20 por
Mundial, seguida de la Guerra Fría, dio lugar a la primera potencia hege- 100. No obstante, en estas cifras, Japón y los «pequeños tigres» de Asia
mónica global: Estados Unidos. En el pasado, por consiguiente, la globa- oriental –las historias económicas exitosas tras la Segunda Guerra Mundial–
lización fue múltiple y contradictoria, con las cuatro fuentes de poder figuran como parte del sur. Situarlos en el norte elevaría la proporción de
social entrelazadas con el fin de determinar su trayectoria. Esto sigue ocu- inversión y comercio global en esta región a un asombroso 90 por 100.
rriendo hoy día. Aún existen los Estados, el imperialismo y el militarismo, Verdaderamente, de continuar las tendencias actuales, la tasa correspon-
y aunque el racismo haya podido disminuir, ha emergido una oleada de diente a África, Oriente Próximo, América Latina, Europa central y oriental
nacionalismo étnico y religioso. Para situar estos fenómenos en un con- y los países de la antigua Unión Soviética, considerados conjuntamente,
texto más amplio, examinaré por orden las cuatro fuentes de poder. apenas llegaría al 5 por 100 del comercio mundial en el año 2020; estamos
hablando de regiones en las que se ubica más del 40 por 100 de la pobla-
ción mundial5. Así pues, la «globalización» económica es mayoritariamen-
I. EL PODER ECONÓMICO te una «norteización», que integra a los países avanzados y excluye a gran
parte de los países pobres del mundo, ampliando, por lo tanto, las desi-
El desarrollo transnacional del capitalismo ha retornado en la actualidad gualdades en crecimiento y riqueza entre el norte y el sur6.
a los altos niveles anteriores a la Primera Guerra Mundial, excediéndolos
en gran medida en lo que se refiere a las comunicaciones y a las inver- Sin embargo, dicho ostracismo es únicamente parcial. El norte mantiene
siones extranjeras directas. El capitalismo es formalmente transnacional: relaciones comerciales y de inversión con el sur, al que sigue dominando
orientado hacia el beneficio en los mercados, donde quiera que estos se económicamente. Esto ha incluido de forma creciente dos mecanismos de
encuentren, e independientemente de las fronteras nacionales, regionales, intercambio desigual. En primer lugar, se da una tendencia secular a la
religiosas o de otro tipo. Podría parecer global sin fisuras; sin embargo, baja en el precio de las materias primas en comparación con los produc-
aún contiene tres importantes líneas divisorias, que atraviesan, asimismo, tos acabados: por desgracia, el sur depende de las materias primas, hecho
una faceta peculiar de la reciente fase globalizadora. Esto es así en la que implica además tecnologías escasamente desarrolladas; la brecha en
medida en que en conjunto no hemos asistido a un período de creci- términos de riqueza y tecnología crece. En segundo lugar, hay que men-
miento económico general, sino de estancamiento relativo en medio de cionar las fluctuaciones en los tipos de interés, que inicialmente se gene-
la persistencia de una enorme desigualdad entre regiones.

5
Ricardo PETRELLA, «Globalization and Internationalization: the Dynamics of the Emerging
Un imperialismo exclusivo World Order», en Robert Boyer y Daniel Drache, States Against Markets: The Limits of Globa-
lization, Nueva York, 1996, p. 80.
La línea de ruptura más importante viene determinada por las relaciones 6
Tal y como ha argumentado Ankie HOOGVELT, en Globalization and the Postcolonial World,
contradictorias de lo que denominaré «imperialismo ostracista». Este tér- Basingstoke, 1997.

7 8
raron en el interior de las economías del norte (y en aquellas con petró-

ARTÍCULOS
ducción mundial está siendo comercializada actualmente en el interior de

ARTÍCULOS
leo). En la década de 1970, los bajos tipos de interés estimularon un fuer- las fronteras nacionales. Tan sólo en Europa occidental se ha producido
te endeudamiento de los países del sur que trataban de financiar el desa- un declive serio en esta cifra debido al mercado común regulado que
rrollo económico; los tipos de interés se dispararon, generando una constituye la UE. El capital financiero se ha hecho considerablemente más
enorme crisis de endeudamiento en el sur en la década de 1980. Ésta, a transnacional; el empleo se sigue manteniendo dentro de los confines
su vez, desencadenó intervenciones por parte del norte destinadas a con- estatales, y a pesar de que la migración laboral internacional ha ido en
trolar la crisis de endeudamiento de las economías deprimidas del sur, así aumento, aún no ha alcanzado los niveles anteriores a la Primera Guerra
como la insolvencia que amenazaba a los bancos del norte. Los programas Mundial. A pesar de todo, la vigorosa planificación económica nacional
de ajuste estructural del FMI, el Banco Mundial y los consorcios bancarios, ha disminuido, tanto en el norte como en el sur. El declive del socialis-
en su forma neoliberal actual, introdujeron recortes en el gasto público, el mo parece terminal, y la tendencia dominante sigue inclinándose hacia
bienestar y la regulación del mercado de trabajo en el sur. Así, mientras su un menor proteccionismo y una economía mundial más abierta. En el
efecto económico neto ha sido positivo en algunos casos, casi siempre ha norte, en la medida en que los Estados-nación puedan seguir desempeñan-
traído consigo un aumento de las desigualdades. Por lo tanto, de manera do un papel importante, sus conflictos económicos serán pacíficamente
plausible, dichas intervenciones a menudo son percibidas en el sur como regulados por medio de instituciones internacionales. En este punto se da
prácticas del imperialismo económico. una tendencia hacia una mayor integración económica, aunque se trate
de una fórmula mixta transnacional e internacional.
Desde luego, el mundo no está nítidamente dividido en dos, a pesar de
que la apariencia de dicha dualidad se vea reforzada por la existencia de En el sur las cosas son más complejas. Si tenemos en cuenta que el poder
muchos menos países con «clase media», en los que el PIB per cápita gire económico de la mayoría de los países del sur está en declive con res-
en torno a la media global, que países exclusivamente ricos y pobres. Sin pecto al norte, su capacidad de resistencia a la globalización concebida
embargo, dentro del norte y del sur existen bastantes diferencias internas, en los términos marcados por este último está disminuyendo. Además, en
y algunos países están a caballo de esta línea divisoria. Asia oriental y estos momentos muchos regímenes del sur están formados por «realistas»
Europa meridional se incorporaron al norte recientemente, tras 1945, y las y economistas de la Escuela de Chicago que defienden que su gobierno
cosas tendrían un aspecto muy distinto si algunos de los países más gran- debe hacer todo lo posible para atraer capital y comercio extranjero y
des y pobres pudieran seguir los mismos pasos. El 40 por 100 de la pobla- abandonar cualquier forma de proteccionismo previamente existente.
ción mundial vive en China e India, dos países que se están desarrollan- Pocas elites en el sur se resisten a sus señores imperiales. Esto desplaza
do con bastante rapidez. Sus economías liberalizadoras se erigen sobre el grave conflicto económico lejos de la divisoria norte-sur para situarlo
culturas históricas cohesionadas y Estados sólidos –uno, dirigido por un en el interior de cada Estado-nación del sur en la medida en que las eli-
partido comunista; el otro, por un partido nacionalista hindú–, de modo tes realistas se ven amenazadas por la plebe descontenta, o por una red
que no estamos simplemente ante historias de éxito neoliberal. No obs- corrupta y privilegiada de relaciones patrón-cliente, cuyo control del
tante, China absorbe por sí sola bastante más de la mitad de la inversión Estado se ve amenazado por la vertiente más positiva de las medidas neo-
que el norte realiza en el sur, y podría «incorporarse al norte» en un futu- liberales. Dichos conflictos internos a tres bandas están en estos momen-
ro no muy lejano, incluso a pesar de su enorme población. Otro extenso tos debilitando la cohesión de muchas sociedades y Estados del sur, redu-
país, Rusia, aparece bifurcado por una fractura, con el eje Moscú-San ciendo aún más su capacidad de resistir. En caso de fracasar el desarrollo
Petersburgo más cercano al norte, y la mayor parte del país del lado del económico, las elites colaboracionistas se exponen peligrosamente a los
sur. El mundo nunca ha asistido a un proceso de desarrollo global tan ataques que las identifican como herramientas de los imperialistas extran-
uniformemente difuso. Algunas áreas se han proyectado hacia adelante, jeros.
mientras otras avanzan a paso de tortuga, se estancan o incluso retroce-
den. Existe una tendencia a que el desarrollo se extienda a los países Las diferencias macrorregionales en la política económica, principalmen-
vecinos, así como a aquellos con recursos naturales y sociales específicos. te generadas por las antiguas diferencias de poder ideológico, también se
El norte se arrastra hacia el exterior, sin embargo, la divisoria permanece. mantienen. Esping-Andersen y otros autores han identificado de forma
útil tres tipos de regímenes «occidentales»: liberal o anglosajón; corporati-
vo católico conservador o «renano»; y socialdemócrata, mayoritario en los
La persistencia de los Estados-nación Estados nórdicos7. Los liberales son actualmente los más poderosos de
Los Estados-nación siguen constituyendo inflexibles redes de interacción
económica en la medida en que proporcionan la mayor parte de la regu- 7
Gosta ESPING-ANDERSEN, The Three Worlds of Welfare Capitalism, Princeton, 1990; Evelyne
lación política que el capitalismo precisa. Cerca del 80 por 100 de la pro- HUBER y John STEPHENS, Development and Crisis of the Welfare State, Chicago, 2001.

9 10
los tres, con Estados Unidos liderando el camino a la hora de imponer el

ARTÍCULOS
en cuenta que los seres humanos a menudo actúan de un modo irracio-

ARTÍCULOS
«consenso de Washington» (es decir, el neoliberalismo) a sus Estados clien- nal, puede que la guerra no sea totalmente obsoleta, ni siquiera en el
tes, habitualmente mediante las instituciones internacionales –el FMI, el norte. Entre tanto, sin embargo, los efectos han sido profundos. La hege-
Banco Mundial, etc.– que se hallaban bajo su control. Sin embargo, la monía militar estadounidense ha dejado al viejo Occidente totalmente
economía estadounidense, a diferencia del poder militar estadounidense, pacificado. La guerra entre los Estados europeos occidentales, entre éstos
no es hegemónica con respecto a sus rivales; se trata únicamente de la y Estados Unidos, y entre Japón y cualquiera de ellos, resulta casi impen-
primera de un trío de iguales. Los países de la Europa occidental conti- sable. El colapso de la Unión Soviética acentuó la hegemonía militar esta-
nental mantienen sus versiones corporativas o socialdemócratas del capi- dounidense. En la actualidad, Estados Unidos gasta tanto en defensa
talismo, con un mayor número de Estados del bienestar (a pesar de que como la combinación de las doce potencias que le siguen, dejando corto
éstos no se hallen en expansión). Las desigualdades han aumentado al imperialismo británico del siglo XIX, bajo el cual la fuerza de la Flota
mucho más en los Estados liberales que en los corporativos o social- Real (no el ejército) siguió siendo algo mayor que la de la combinación
demócratas8. Japón y los «pequeños tigres» del Asia oriental cuentan con de las dos flotas más grandes siguientes. El resto del norte acepta el domi-
sus propias versiones del capitalismo corporativo de carácter estatal. Y si nio militar estadounidense como necesario para su propia defensa, sien-
China, India o Rusia acabaran por «unirse al norte», esto no haría sino do la mayoría de los Estados del norte aliados de Estados Unidos. El con-
aumentar las diferencias regionales, ya que estos países también cuentan senso imperante en el norte dota a esta hegemonía militar de un grado y
con economías políticas muy diversas. Las diferencias entre Estados una forma que carece de precedentes históricos. No deberíamos asumir
Unidos, Europa y Japón sobre numerosas cuestiones globales han aumen- que el consenso vaya a extenderse por el sur. Si el «imperialismo ostra-
tado recientemente. Podrían desencadenar mayores fisuras en el norte en cista» parece haberse impuesto gracias a la ayuda del poder militar esta-
el futuro, especialmente en el caso de que la hegemonía estadounidense dounidense, en caso de vacilar dicho poder cabe esperar expresiones de
disminuyera. No obstante, una vez más, parece probable que éstas se resistencia. No obstante, en el norte la consecuencia ha sido la pacifica-
resuelvan mediante negociaciones internacionales pacíficas. Podrían pro- ción. Junto a la revolución tecnológica en las comunicaciones, ésta ha
vocar crisis económicas; sin embargo, no parece probable que se agraven sido la causa principal de la oleada globalizadora con el semblante del norte
convirtiéndose en conflictos militares. que se ha producido desde la década de 1970 hasta el momento. El norte está
siendo integrado bajo un único sistema militar, mientras los distintos Esta-
Así pues, el capitalismo se está globalizando; si bien con el semblante del dos que lo componen, holgadamente reunidos, hacen una piña bajo el
norte. El giro total seguirá estando mediado por las diferencias nacionales paraguas estadounidense. Sin embargo, en el exterior desde el punto de
y macrorregionales; sin embargo, sus conflictos se resuelven generalmente vista militar se mantienen dos líneas de ruptura.
de modo pacífico a través de las instituciones internacionales. Más deses-
tabilizadores, tal y como veremos, son los conflictos en el sur, causados por
los efectos del «imperialismo ostracista». Sin embargo, por sí solos resul- Las potencias regionales
tan insuficientes como para causar un conflicto violento en el ámbito glo-
bal, dado que en su mayoría son desviados hacia luchas intraestatales. Existen importantes potencias regionales a las que Estados Unidos no
tiene el atrevimiento ni la capacidad de coercer. Aunque éstas aspiran a
obtener beneficios económicos provenientes de acuerdos con Estados
II. EL PODER MILITAR Unidos y sus instituciones internacionales clientes, no aceptan el lideraz-
go de este país. China y Rusia continúan siendo el ejemplo más obvio, a
Los cambios recientes más dramáticos se han producido con relación al pesar de que Estados Unidos tiene poca influencia también sobre India y
poder militar. Por primera vez en la historia de la humanidad, la guerra Pakistán, que ahora cuentan además con armas nucleares. Todos estos
–al menos la que ha enfrentado a las mayores potencias– se ha vuelto, en casos son muy diferentes entre sí. No existen graves diferencias con
tanto que medio para alcanzar fines humanos, absolutamente irracional. Rusia, y Estados Unidos no tiene ninguna disputa de importancia con India
Éste no es todavía el caso, si pensamos en la guerra que puede enfrentar o Pakistán, a pesar de que el antagonismo mutuo entre estos países repre-
a otras potencias menores, que todavía podrían librarla sin destruirse senta potencialmente una amenaza mayor que un mero conflicto entre
mutuamente o destruir la totalidad del planeta. Sin embargo, con el tiempo vecinos. Todos estos Estados tienen también intereses comunes a la hora
esto podría suceder en la medida en que éstas adquirieran armas nuclea- de redefinir a algunos de sus enemigos como «fundamentalistas islámicos»,
res, químicas o biológicas con un inmenso poder destructivo. Si tenemos legitimando supuestamente de este modo su represión. (En Chechenia,
en la actualidad esto está transformando un movimiento separatista fun-
damentalmente laico en uno crecientemente islámico.) Estados Unidos
8
Véanse los datos ofrecidos en Michael MANN y Dylan RILEY, «Global Inequality» (en prensa). tiene un conflicto importante con China acerca de Taiwán. Aquí, Estados

11 12
Unidos espera desesperadamente que China no intente lograr la reunifi-

ARTÍCULOS
Kalashnikov, en un nombre familiar. Al AK-47 –un sencillo rifle automá-

ARTÍCULOS
cación de un modo agresivo; los gobiernos estadounidenses han adquirido tico ligero de producción masiva– le han seguido proyectiles de hombro
cierto tipo de compromiso sobre una defensa militar de Taiwán, para la y misiles tierra-aire y antitanque que ahora están siendo utilizados, iróni-
que no tienen estómago. A pesar de todo, estamos ante potencias sufi- camente, para socavar el poderío militar ruso. Un único combatiente che-
cientemente racionales, interesadas en regular las relaciones que mantie- cheno meciendo una lanzadera de misiles antitanque de 200 dólares puede
nen entre sí. Cabe esperar que resolverán sus conflictos mediante nego- asomarse desde un sótano por detrás de un tanque de 1 millón de dóla-
ciaciones internacionales, posiblemente con tensiones de por medio, pero res y destruirlo, dando por sentado que los soldados de infantería que
sin acudir a la guerra. Este tipo de línea de ruptura podría suponer un supuestamente lo custodian no deseen exponerse a perder la vida. No
riesgo de grave desintegración, aunque posiblemente la probabilidad de obstante, por lo visto Rusia también ha experimentado cierta desmilitari-
que esto suceda sea bastante reducida. ¿Pero quién puede asegurarlo en zación. Con razón, los hombres de infantería rusos permanecen un tanto
último término? El «Gran Juego» popularizado por Kipling era una simple rezagados cuando avanzan sus tanques. Desde luego, la guerrilla también
lucha bipolar en la que Gran Bretaña y Rusia jugaban al ajedrez de la geo- tiene acceso a una industria global específica: el tráfico de armas, a tra-
política utilizando a Asia central como tablero. En la lucha actual sobre vés del cual la globalización fragmenta y mata al tiempo que une.
Afganistán está implicada una superpotencia global, Estados Unidos, ade-
más de varias potencias regionales (Rusia, China, Irán, Pakistán, India), El 11 de septiembre proporciona un ejemplo más espectacular todavía del
cada una con una autonomía de acción considerable y en posesión o uso de las armas por parte del débil. Aproximadamente una docena de
cerca de poseer armas nucleares. Sospecho que la de Kipling era una ver- terroristas armados con cuchillos y pasajeros civiles mataron a algo más
sión del juego bastante más sujeta a reglas. de 3.000 personas y derribaron las torres gemelas del World Trade Center
–justo al lado de Wall Street– y uno de los cinco lados del Pentágono, dos
símbolos clave del poder económico y militar estadounidense9. Esta atro-
Los puntos débiles de Estados Unidos cidad también da continuidad a otra tendencia común en la guerra del
siglo XX: la creciente utilización de blancos civiles como enemigo. Proba-
El dominio militar del norte sobre el sur se ha ido debilitando a lo largo blemente los movimientos disidentes del sur y los campos de refugiados
de las últimas décadas de dos maneras. En primer lugar, la pacificación continuarán generando esta clase de militantes; mientras tanto, las armas
interna del norte ha socavado su propio militarismo, su predisposición necesarias para generar violencia –armas pequeñas, Semtex, teléfonos
para el combate, su capacidad para aceptar bajas entre sus propios solda- móviles, Internet, incluso el entrenamiento de pilotos– son ahora mínimas
dos-ciudadanos. En El Líbano y en Somalia, las fuerzas estadounidenses se y se encuentran libremente disponibles en los mercados globales en todo
retiraron precipitadamente cuando doscientos y veinte de sus soldados, el mundo. Aunque se metiera en cintura a supuestos «Estados bandidos»
respectivamente, fueron asesinados por sorpresa. Osama bin Laden advir- tales como Libia o Irak, esto representaría una diferencia mínima: ahora
tió este hecho al declarar en una entrevista realizada por la CNN en 1997 que los voluntarios suicidas se encuentran disponibles, apenas resultan
que en ambos casos los vencedores era «gente desarmada y pobre cuya necesarios.
única arma era la fe en Alá, el todopoderoso». En años recientes, Estados
Unidos se ha sentido satisfecho de poder bombardear desde una altura Por lo tanto, la capacidad militar y política de las mayores potencias para
segura; no obstante, ha evitado el combate en tierra, a excepción, tal y aplastar al sur podría estar en declive. Los imperios del siglo XIX poseían
como sucedió en la Guerra del Golfo, de que éste se produzca en un la potencia de fuego concentrada necesaria para derrotar prácticamente a
desierto abierto y con petróleo de por medio. Las tropas de combate esta- todas las fuerzas nativas. Podían organizar expediciones punitivas, enviar
dounidense están a punto de entrar en acción nuevamente en Afganistán; naves equipadas con unidades de infantería, caballería y artillería relati-
no obstante, sigue siendo dudoso que la opinión pública estadounidense vamente pequeñas con las que cercar las capitales nativas; tras ello, se
esté preparada para aceptar fuertes bajas en sus filas. volvieron hacia el poder político con el fin de persuadir a los dirigentes

Una segunda debilidad ha sido ocultada durante largo tiempo gracias a la


obsesión por la revolución armamentista de alta tecnología del siglo XX, 9
La lista de personas desaparecidas y muertas en el WTC publicada por las compañías
simbolizada por la fisión nuclear y los misiles dirigidos por láser. Éstos implicadas –entre las que se incluyen a las pérdidas de Cantor Fitzgerald, del Departamento
realmente proporcionan a las potencias del norte, y en especial a Estados de Bomberos, a los pasajeros de los aviones y a unos 165 comensales y personal del
Unidos, una superioridad extraordinaria en lo que se refiere a las formas Windows on the World– asciende a 2.405 personas. Según estimaciones del New York Times,
Associated Press y USA Today se sitúan entre 2.600 y 2.950. En el Pentágono murieron 189
tradicionales de la guerra entre Estados. No obstante, al mismo tiempo, personas, incluidos los 64 pasajeros del avión. Cuarenta y cinco personas murieron en el
se ha producido una revolución más subversiva en lo que respeta a las accidente de avión de Pittsburgh: New York Times, 25 de octubre de 2001; Washington Post,
«armas de los débiles», que ha convertido a un inventor ruso, Mikhail 4 de noviembre de 2001.

13 14
nativos locales para que gobernaran en calidad de clientes suyos. Bombar-

ARTÍCULOS
negociaciones y acciones coordinadas entre los Estados; los únicos acto-

ARTÍCULOS
dear desde una altura segura no constituye un sustituto moderno ade- res autorizados con capacidad reguladora sobre sus territorios y sobre el
cuado, ya que no puede asegurar fácilmente un cambio de régimen. El espacio aéreo. O bien los Estados negocian y planifican colectivamente,
aumento del nacionalismo étnico y religioso pone de manifiesto que, en o nuestros bisnietos perecerán. Esto supone un papel creciente de una
la mayoría de los países del sur, no resulta tan fácil encontrar clientes «geopolítica suave» entre los Estados. Esperemos que la diplomacia dedi-
locales (países con una sólida organización tribal, como Afganistán, con- cada a impulsar el desarrollo económico y los acuerdos medioambienta-
tinuarán siendo excepcionales). Es verdad que el poder económico a les controle las guerras sobre el agua.
menudo sustituye de modo efectivo al poder político. Los programas de
ajuste estructural constituyen una forma indirecta eficaz de imperialismo Si dichas geopolíticas suaves son predominantemente pacíficas pueden
que actúa constriñendo las iniciativas de regímenes con motivaciones incluso llegar a suscitar la difusión de una única cultura política global,
económicas propias en el sur. Sin embargo, sus poblaciones pueden ofre- menos fracturada por graves conflictos, tal y como han expuesto John
cer resistencia; y, en cualquier caso, no todas las elites del sur cuentan Meyer y otros autores12. Los gobiernos cuentan en todas partes con idén-
con motivaciones económicas propias. ticos gabinetes de ministros; subvencionan los mismos sistemas de edu-
cación tripartita; desarrollan los mismos bancos centrales, las mismas
Así, pues, emerge un mundo militarmente dual. Ha sido descrito como agencias reguladoras, los mismos parques nacionales. Esto no es ni fas-
consistente en «zonas de paz y zonas de turbulencia»: el norte amplia- cismo ni socialismo. Existen pocas monarquías con poder ejecutivo; no
mente pacificado coexiste con regiones de turbulencia armada en otros hay imperios confederados. Todos se definen como democracias y aspi-
lugares10. Desde luego, dicha turbulencia sólo caracteriza a ciertas partes ran al crecimiento económico capitalista. Los Estados permanecen, pero
del sur y, tal y como veremos, adquiere dos formas distintas. Así pues, el grado de convergencia entre ellos está alcanzado un elevado grado de
empleo el concepto en plural: zonas de turbulencia. Aunque éstas se integración a escala global. Esto significaría un único orden mundial inter-
encuentren normalmente en las regiones más pobres, la divisoria militar nacional.
no es idéntica a la económica; tampoco lo es la divisoria política y la
ideológica; las fuentes de poder social tienen, por sí mismas, ritmos espe-
cíficos. Los obstáculos de la democracia
Aún así, la democracia y el desarrollo siguen siendo esquivos. Hasta el
III. EL PODER POLÍTICO momento, no se han difundido de modo regular por todo el mundo, limi-
tándose a los países vecinos y especialmente favorecidos. Un obstáculo,
A pesar de la creencia generalizada de que el Estado-nación está siendo en particular, comenzó a surgir y a extenderse durante el siglo XX: la difi-
socavado por la globalización, las tendencias actuales son bastante diver- cultad de implementar un sistema democrático en entornos multiétnicos
sas11. Los Estados-nación europeos están cediendo algunas de sus com- y multirreligiosos. En ellos, el «gobierno del pueblo» ha supuesto de forma
petencias a euroinstituciones cuasi federales, si bien este modelo no se creciente el dominio de un grupo ético o religioso sobre los otros grupos,
está extendiendo de manera significativa en otros lugares. Los Estados seguido de diversas formas de resistencia, de guerra civil y de limpieza
débiles pueden ceder sus competencias políticas en beneficio de Esta- étnica. Esto constituye el pasado de muchos países del norte y el presente
dos fuertes presentes en la misma región; sin embargo, esto siempre ha en muchos en el sur. Se trata fundamentalmente de un problema moder-
sucedido. Estados Unidos puede inducir a los gobiernos de América Latina no, generado por la difusión global del imaginario del «gobierno del pue-
a reestructurar sus economías más fácilmente que a los de Asia oriental; blo» en un ámbito donde «el pueblo» tiende a ser definido en términos
pero esto también ha ocurrido en el pasado. Los planes económicos key- étnicos y religiosos. La limpieza étnica representa, tal y como he explicado
nesianos puede que estén en declive; sin embargo las crisis medioam- en otro lugar, el lado oscuro del proceso de democratización13. Así, pues,
bientales inminentes probablemente desencadenarán nuevas formas de las guerras, en su mayoría étnicas o religiosas, han aumentado a un ritmo
intervención. El recalentamiento de la tierra, el aire contaminado, la esca- regular durante la segunda mitad del siglo XX (si bien algunos detectan
sez de agua, el agotamiento del combustible a escala global precisan de una pequeña disminución a finales de la década de 1990). Las fallas polí-
ticas de la modernidad están siendo globalizadas.

10 12
Max SINGER y Aaron WILDAVSKY, The Real World Order. Zones of Peace/Zones of Turmoil, John MEYER, «The Changing Cultural Content of the Nation-State: A World Society Pers-
Chatham, NJ, 1993. pective», en George Steinmetz, ed., State/Culture, Ithaca, 1999.
11 13
Véase mi artículo «Has Globalization Ended the Rise and Rise of the Naction.State?», M. MANN, «Explaining Modern Ethnic Cleansing: the Macro-level», en Montserrat Guibernay
Review of International Political Economy 4 (1997), pp. 472-496. y John Hutchinson, eds., Nationalism, Cambridge, 2000.

15 16
De modo similar, si bien todos los Estados aspiran a desarrollarse econó-

ARTÍCULOS
se da virtualmente ninguna. El África subsahariana está esencialmente con-

ARTÍCULOS
micamente, el «imperialismo ostracista» se encarga de asegurar que deter- denada al ostracismo, no al imperialismo. Sus regímenes y facciones reci-
minadas partes del sur permanezcan mucho más rezagadas con respecto ben escasa ayuda por parte de Estados Unidos. Sus relaciones de poder
al norte. Esto resulta especialmente sangrante si tenemos en cuenta que político están más fragmentadas que polarizadas. Sus luchas de resisten-
los medios de comunicación y el consumismo global despliegan una fan- cia se han vuelto sobre sí mismas a través de guerras civiles y guerras
tástica vida de plenitud económica ante de la mayor parte de la pobla- contra los países vecinos; no están dirigidas contra el imperialismo del
ción mundial. El fracaso del desarrollo debilita la legitimidad de los norte. Los conflictos en la región africana de los Grandes Lagos, por ejemplo,
gobiernos y agudiza el conflicto político, problemas ambos comunes en pueden alcanzar niveles de desesperación, desencadenando un genocidio
muchos países del sur, y entre ellos y los del norte. Estos dos procesos en Ruanda, asesinatos a gran escala en Burundi y el Congo, y una grave
–el conflicto étnico/religioso y el fracaso económico– se combinan como regresión económica en toda la región. Sin embargo, culpamos al Consejo
un combustible que enciende las zonas de turbulencia a las que he alu- de Seguridad de Naciones Unidas por no intervenir en Ruanda. Esta
dido anteriormente. Producen extremistas desesperados, paramilitares región apenas representa una amenaza para el resto del mundo. El norte
adolescentes itinerantes, guerras civiles y anarquía. Crean turbulencia en sigue obteniendo cobre, diamantes y metales preciosos del Congo, a pesar
el interior de los Estados, y conflicto entre distintos Estados. Estas zonas de que ahora los señores de la guerra y los traficantes locales y regiona-
están repartidas de forma bastante irregular por el sur, y han surgido fun- les se estén haciendo con una porción más grande de los beneficios. La
damentalmente a raíz de las condiciones locales. No obstante, existen tres globalización política puede incluir un número determinado de estos
formas de intervención por parte del norte que pueden exacerbarlas: «agujeros negros»; sin embargo, éstos no se tragan al resto del planeta. Los
agujeros negros difieren de las luchas antiimperialistas; y estas diferencias
I. El declive de los términos de intercambio comercial y la crisis deri- son exacerbadas mediante la ideología.
vada del endeudamiento, seguidas de reestructuraciones neoliberales,
pueden dotar a los resentimientos económicos locales de una reso-
nancia más amplia y global. En estos casos, sin embargo, la pobla- IV. EL PODER IDEOLÓGICO
ción local descontenta puede dudar sobre quién tiene la culpa: ¿sus
propios dirigentes políticos o el norte? El poder ideológico es blandido por aquellos que pueden proporcionar
sistemas de sentido y movilizar rituales que doten de un sentido plausi-
II. Los países del norte, especialmente Estados Unidos, apoyan a los regí- ble al mundo en que vivimos. Genera movimientos sociales poderosos y
menes del sur en beneficio propio, armándolos contra sus enemigos comunidades normativas. Si la globalización se encaminara hacia una
locales y contra los disidentes internos. Si estos regímenes ganan en sociedad mundial única y sin fracturas, generaría una comunidad cultural
impopularidad, el descontento puede volverse en contra del poder del única que confluiría en lo que se refiere a las normas, los sistemas de sen-
norte, cuyas armas están siendo usadas para ejercer la represión. tido y las prácticas rituales. En realidad, se está produciendo cierto grado
de convergencia hacia una única cultura global del norte en el ámbito del
III. Los países del norte –una vez más, especialmente Estados Unidos– consumismo, el humanismo liberal y la lengua inglesa; aspectos, todos
pueden tomar partido en conflictos étnicos/religiosos locales y ayu- ellos, enfatizados por los defensores de una globalización sin fracturas.
dar a reprimir a un determinado grupo, en cuyo caso los desconten-
tos adquieren un sentido aún más claro de quién es el enemigo, per- La globalización más éxitosa es la de los productos baratos de consumo
mitiéndoles las armas de los débiles lanzarse al ataque. cultural: moda, bebidas, comida rápida, música popular, televisión y pelí-
culas. Los productos más baratos se encuentran a disposición práctica-
La política estadounidense en Oriente Próximo exacerba los conflictos mente de toda la población mundial, entre la que se cuentan los adoles-
locales en estos tres campos. Estados Unidos proporciona ayuda militar centes con pocos recursos, hecho que ha generado una cultura juvenil
masiva a Estados autoritarios como Egipto y Arabia Saudí. Aunque pro- global. Si bien ésta se halla adaptada a las condiciones locales, está sub-
porciona mucha menor ayuda económica, su mano se deja ver en cada virtiendo muchas normas y rituales locales que gobiernan esferas socia-
una de las reestructuraciones a cargo del FMI y del Banco Mundial; ade- les tan importantes como las prácticas matrimoniales, las relaciones entre
más, aparece cuando se trata de sostener a Israel, considerado como res- padres e hijos, y la sumisión de las mujeres. Éste es, probablemente, el
ponsable de la opresión de los palestinos. Todo esto ha contribuido a efecto integrador más importante de la globalización, ya que incorpora
generar la respuesta extrema del 11 de septiembre. el consumo a escala global mediante productos muy baratos en la vida
íntima de las personas. Sin embargo, tiende a producir una mayor homo-
Sin embargo, subrayo, se trata de un caso extremo. En ninguna otra zona geneización en la microesfera de la vida cotidiana y en los estilos que en
de turbulencia se dan estas tres formas de intervención, y en algunas no macroáreas tales como la política. Los paramilitares serbios en las guerras

17 18
de Yugoslavia, vestidos con chaquetas de cuero deportivas y gafas de sol,

ARTÍCULOS
forma de «imperialismo» estrictamente local. Existen seis movimientos de

ARTÍCULOS
declararon que se moldeaban a sí mismos siguiendo el modelo de Rambo este tipo únicamente en Indonesia. Esta historia se repite en la mayoría
o de Mad Max. Tras afirmar esto se entregaban a carnicerías contra gru- de las regiones turbulentas, sin que esto represente una amenaza para el
pos similares de croatas y albaneses. La cultura capitalista de consumo no norte.
produce únicamente paz o guerra; además, puede obtener beneficios de
ambas. Ideologías más amplias pueden ofrecer una resistencia global mayor. Éste
fue el papel que tradicionalmente jugó el socialismo en el sur, que de
La segunda expansión cultural es la del humanismo liberal, que opera manera plausible interpretaba la opresión colonial y poscolonial en tér-
mediante movimientos políticos liberales y socialdemócratas, Naciones minos de imperialismo capitalista. Sin embargo, las influencias socialistas
Unidas, incontables ONG, y mediante el concepto de «derechos humanos han ido menguando. Movimientos tales como las FARC colombianas,
básicos». A menudo este planteamiento tiene un tono decididamente laico Sendero Luminoso en Perú, los zapatistas mexicanos y los naxalites en
y bastante estadounidense, de modo que, de algún manera, se ha con- India siguen siendo bastante fuertes, a pesar de encontrarse muy atomi-
vertido en blanco de algunas críticas. Muchos regímenes del sur, espe- zados. El «socialismo del Tercer Mundo» se ha convertido más en una ideo-
cialmente los asiáticos, argumentan que la subsistencia económica y la logía de agujeros negros que en una que aspire al cambio global. Proba-
seguridad social deberían ser prioritarias con respecto a las concepciones blemente el declive ha sido mayor en Oriente Próximo.
liberales de los derechos. La «arrogancia» del feminismo occidental a la
hora de proponer visiones acerca de la liberación de las mujeres indivi-
dualistas y centradas en el mercado de trabajo también es denunciada en Religión y resistencia
muchos lugares. Sin embargo, este humanismo liberal cuenta con un
mayor predicamento con respecto al capitalismo reestructurador del norte A lo largo del período de posguerra, el resurgimiento religioso llegó a
o el poder militar estadounidense; y cabe esperar que su atracción crez- reemplazar a numerosos movimientos socialistas que se autoproclamaron
ca en la medida en que pueda ofrecer una crítica frente la explotación, la resistentes frente al imperialismo. Durante los ultimos años nos hemos
represión y la corrupción impuestas tanto por los regímenes del norte llegado a obsesionar con el islam; sin embargo, en Asia meridional los
como por los del sur. No obstante, en el presente, se ve socavado por el «fundamentalismos» hindú, sij y budista –y, en Israel, judío– han surgido
imperialismo del norte y por los resurgimientos religiosos del sur. La polí- por doquier como formas de resistencia en contra de los regímenes lai-
tica estadounidense de bombardear a los hambrientos afganos en nom- cos locales identificados con la dominación de Occidente o con el norte.
bre de la democracia difícilmente aumentará la confianza en la democra- Este resurgimiento se inició durante los últimos días del colonialismo, y
cia del norte. se dirigió fundamentalmente en contra del imperialismo británico, francés
y holandés. Una vez que estas potencias se retiraron, las elites políticas
La tercera difusión cultural, la de la lengua inglesa, es incluso más débil. locales, que habían abandonado la naturaleza esencialmente religiosa de
El inglés se está extendiendo como medio de comunicación pública entre la comunidad y adoptado las versiones «occidentales» del socialismo, el
los sectores más modernos; no obstante, aunque muchos emplean la len- liberalismo y el nacionalismo, pasaron a ser el enemigo principal. Este
gua para hacer negocios, no lo hacen para contar chistes o hacer el amor. enfrentamiento local sigue siendo central en Sri Lanka e India. En otros
Tampoco sus movimientos sociales se movilizan, ya sea pacífica o vio- lugares, no obstante, la imposición de la hegemonía militar estadouni-
lentamente, empleando el inglés. dense, que detenta el liderazgo del imperialismo ostracista del norte,
introdujo a Estados Unidos como tercer elemento en la percepción «fun-
Frente a estas corrientes ideológicas globalizadoras, debemos establecer damentalista» de la lucha: el pueblo religioso luchando en contra de las
también otras de carácter más diferenciador. Éstas se refieren de forma elites laicas locales al servicio del imperialismo estadounidense.
creciente a la etnicidad y la religión. Los movimientos de resistencia etno-
nacionalistas y religiosos están emergiendo por todas partes en el sur. El El impulso principal de estos movimientos se ha producido, por consi-
etnonacionalismo desestabiliza a los países, convirtiéndolos en menos guiente, en el seno del islam. Samuel Huntington ha señalado adecuada-
atractivos de cara a los inversores y empresarios del norte, y reforzando mente la «falla» religiosa que se está abriendo entre el islam y otras reli-
el imperialismo ostracista. He explicado antes que el etnonacionalismo se ha giones como una enorme franja que atreviesa dos continentes –África y
intensificado gracias a la difusión global de las aspiraciones democráticas: Asia–, aunque apenas propone explicaciones de este hecho14. Los dos
se trata de una parte de la modernización global, no de una reacción peri-
férica en su contra. Aún así, mayoritariamente desencadena fragmentación
ideológica, en la medida en que cientos de movimientos etnonacionalistas 14
S. HUTINGTON, The Clash of Civilizations and the Remaking of World orders, Nueva York,
demandan su propia singularidad y sus propios derechos frente a alguna 1996.

19 20
motivos principales de la preeminencia del islam entre estos movimien-

ARTÍCULOS
damentalistas de combate»; aquellos que material e ideológicamente apo-

ARTÍCULOS
tos no son de carácter doctrinal, sino social e histórico. En primer lugar, yan la lucha armada en nombre del islam. Existen, asimismo, pequeños
los movimientos musulmanes han sido capaces de nutrir la lucha de resis- movimientos comparables entre los nacionalistas hindúes en India –de
tencia en contra del imperialismo extranjero durante un largo período de hecho, algunos forman parte de la extensa familia dirigente de movi-
tiempo. El Imperio Otomano compartía con China y con Japón la distin- mientos del BJP– y entre los budistas en Sri Lanka, a pesar de que los
ción de no haber sido jamás conquistado por Occidente; mientras, las extremistas tamiles, por el momento, siguen siendo laicos. Todos ellos, tal
fuerzas musulmanas del Cáucaso han sido en todo momento las más y como sucede con los «fundamentalistas» cristianos, han conseguido
rebeldes y eficaces frente al imperialismo ruso (y soviético). Incluso en el hallar en sus textos sagrados algunas frases que parezcan respaldar dicho
período de entreguerras, tras el colapso del Imperio Otomano, partes sus- combate. Los movimientos islámicos se centran en los dictados reiterados
tanciales del mundo islámico retuvieron cierta independencia con res- del Corán como fuente de oposición frente la opresión –«porque es aún
pecto a las potencias occidentales. peor la opresión que matar» (2:191)– y «lucharán en su contra hasta acabar
con la opresión y hasta que toda la veneración esté destinada únicamen-
En las últimas décadas, sin embargo, el poder musulmán y, especialmen- te a Alá» (2:193). Es su condición de opresores lo que permite a algunos
te, el árabe ha disminuido, convirtiéndose algunos Estados en clientes de tachar a ciertos dirigentes del mundo islámico como «ex musulmanes»,
Estados Unidos; entre ellos, pocos han logrando algún beneficio para sus dejando a un lado, por tanto, los dictados coránicos normales que impiden
ciudadanos. En unas declaraciones grabadas en vídeo el 9 de octubre, derrocar a un dirigente musulmán. Evidentemente, cuando los opresores,
Osama bin Laden declaró que desde hacía ochenta años –es decir, desde tanto musulmanes como infieles, aparecen entrelazados en un abrazo
la abdicación del mandato británico– el islam ha venido «saboreando... la laico y materialista, la resonancia de la apelación a las armas resulta aún
humillación y la ignominia, sus hijos han sido asesinados, su sangre derra- mayor.
mada, y sus santos lugares sufrido sacrilegio». A pesar de lo cual, la
memoria musulmana continúa preservando una fuerza histórica, una Desde luego, el islam es tan diverso como el cristianismo. En el pasado,
capacidad de resistencia y una independencia aún mayores. En segundo existieron largos períodos en los que la agresión cristiana excedía con
lugar, el islam ha alimentado de forma especial a las «sectas guerreras», mucho a la musulmana; sin embargo, la mayoría de los Estados cristianos
que han conquistado las ciudades musulmanas y los Estados definidos se convirtieron más tarde en laicos; aún continúan luchando, pero no en
como corruptos y autoritarios con el fin de reestablecer las enseñanzas nombre de Dios. Por el contrario, en gran parte (no en todas) del mundo
«fundamentales» de Mahoma. El ciclo que arranca desde las tribus guerre- islámico, la corriente dominante a lo largo de las últimas décadas ha sido
ras hasta llegar a los Estados-ciudad consolidados, conquistados uno tras la laica. El motivo principal de esta diferencia se debe a que, durante el
otro por éstas, fue primeramente caracterizado por el sociólogo musul- período en el que los cristianos han dirigido el mundo, los musulmanes
mán, Ibn Khaldun, en el siglo XV. Muchos señalan a los wahhabis como se han sentido oprimidos, y no les han faltado motivos. El fundamenta-
una versión reciente de dichas sectas guerreras, cuya mano ha sido detec- lismo de combate proporciona una explicación acerca de las condiciones
tada en los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. Aún hoy, la sociales reales y una estrategia plausible aunque de alto riesgo para
mayoría de los wahhabis, tal y como hubiera predicho Ibn Khaldun, han remediarlas.
asentado su poder y dominan cómodamente Arabia Saudí y otros Estados
del Golfo. Sin embargo, esto significa también que el fundamentalismo de combate
cuenta con dos elementos, ninguno de ellos considerado por Huntington.
En primer lugar, éste se hace oír con mayor fuerza allí donde la pobreza
Fundamentalismo de combate del sur se encuentra con el imperialismo del norte. En el mundo islámi-
co, esto es especialmente cierto en el caso de Palestina. Israel, respalda-
Una vez más, no obstante, unos cuantos «fundamentalistas» están reavi- do por la superpotencia del norte, forma parte del mismo; mientras tanto,
vando en estos momentos esta tradición. La abrumadora mayoría de ellos los palestinos son la población quintaesencialmente pobre y desposeída
centran sus actividades en el ámbito local, tratando de imponer la shari’a, del sur. Otros países de Oriente Próximo están atrapados en un círculo
la ley islámica, en sus propias comunidades. Detestan las influencias vicioso económico de bajo crecimiento y explosión demográfica que atri-
extranjeras en su propia región, si bien siguen demostrando poco interés buyen en parte al imperialismo. En estos casos, las solidaridades étnico-
por el «imperialismo» considerado en un sentido amplio. A pesar de todo, religiosas y los conflictos locales se ven reforzados, y adquieren, a través
algunos enfatizan además el qital, el «combate» en contra de los enemi- de la lucha de resistencia frente al imperialismo infiel del norte, una
gos del islam, de acuerdo con los dictados más generales de la yihad, que mayor resonancia a escala global. Los aspectos económicos de este con-
significa «luchar/afanarse en nombre de Alá» (lo cual no implica necesa- flicto se mantienen de algún modo ocultos: aparecen escasamente en el
riamente el uso de la violencia). Me referiré a estas personas como «fun- discurso fundamentalista, que de hecho denuncia toda forma de materia-

21 22
lismo como extranjera. No obstante, si los países fundamentalistas expe-

ARTÍCULOS
jóvenes y con estudios procedentes de Estados autoritarios, y a jóvenes

ARTÍCULOS
rimentaran el desarrollo económico y la redistribución, ¿quién pondría en refugiados, desplazados por los conflictos y esparcidos por todo el mundo
duda que el fundamentalismo de combate perdería fuerza? musulmán, quienes, inmersos en economías estancadas, carecen de pers-
pectivas de futuro. No se trata de dos grupos excesivamente grandes y
En segundo lugar, el conflicto también estalla dentro del islam, tal y como raramente generan los recursos necesarios para hacerse con el poder. Sin
sucede entre hindúes, sijs, budistas y cristianos, situando a los funda- embargo, su capacidad a la hora de sembrar el desorden y de aglutinar
mentalistas frente a los laicos y a los conservadores religiosos. Sin embar- fuerzas es considerable, ya que disfrutan de la simpatía de la mayoría de
go, tanto los laicos como los conservadores musulmanes a menudo son las personas pobres y de clase media del mundo musulmán.
respaldados por el norte, especialmente por Estados Unidos; de modo
que cabe esperar que se conviertan en objeto de ataque tanto por su con- Cabe predecir con seguridad que el poder militar por sí solo no elimina-
dición de opresores autoritarios, como por tratarse de lacayos imperialistas. rá la amenaza que representa el fundamentalismo de combate en ningu-
En las breves declaraciones de Bin Laden recogidas en vídeo el pasado 7 na de estas religiones. En realidad, es probable que lo único que consi-
de octubre, éste menciona en tres ocasiones a los palestinos oprimidos y ga sea alimentar las llamas del mismo, ya que aparentemente confirma la
sólo una la retirada de «la armada de infieles» de «la tierra de Mahoma»; es cosmología ofrecida por los fundamentalistas de combate. Los dirigentes
decir, de las fuerzas estadounidenses de Arabia Saudí, o quizá de las tierras con estudios descontentos y los refugiados «soldados de a pie» son las pie-
árabes en general. Su retórica anterior se centraba mucho menos en los zas más importantes para proporcionar generaciones de hombres jóvenes,
palestinos, y mucho más en Arabia Saudí. En parte, se trata de oportunis- y quizá mujeres jóvenes, dispuestos a arriesgarse e incluso a sacrificar sus
mo, si bien hace apenas unos años que el fundamentalismo de combate de vidas a favor de este potente imaginario. Como hemos tenido ocasión de
Hamas se ha convertido entre los palestinos en un rival para la formación presenciar en repetidas ocasiones –en el caso de los coches bomba y de
laica de la OLP, proporcionándole aliados en su lucha. los atentados suicidas, en el asesinato de dirigentes laicos como los tres
Gandhi o Sadat, y, más terrible aún, durante el 11 de septiembre–, entre
ellos habrá muy pocos que opten deliberadamente por el suicidio de
La cosmología de los débiles combate. Éste se ha convertido en el último recurso de los débiles en con-
tra de los poderosos de la tierra. Que sean o no capaces de repetir un
Una vez en el poder, los regímenes «fundamentalistas» tienden a estable- atentado tan terrible como el del 11 de septiembre dependerá de si logran
cer duras dictaduras religiosas, cuyo atractivo popular puede resultar difí- encontrar medios ténicos igualmente inesperados. No obstante, a partir
cil de comprender. Sin embargo, debemos tener en mente que mientras de ahora los habitantes del norte, en general, han de temer esta posibilidad.
operan como movimientos en la oposición actúan como populistas lan-
zando proclamas al pueblo en tanto unidad para que se rebele, primero
en contra de los dirigentes coloniales y después frente a los poscoloniales. Las fuentes de acritud
Defienden lo que el pakistaní Maduodi, teórico dirigente fundamentalista
suní, denominó «teodemocracia»: no se trata de un Estado teocrático, sino Esta terrible confrontación actual en modo alguno resulta inevitable. Que
de un Estado autogobernado por la umma, el conjunto de la comunidad el enemigo del fundamentalismo de combate sea Estados Unidos consti-
religiosa, de acuerdo con los dictados del Corán. Como populistas pue- tuye un elemento clave derivado de las consecuencias no intencionadas
den movilizar la lucha de resistencia en contra de Estados musulmanes que han traído consigo las políticas estadounidenses seguidas con res-
corruptos y autoritarios, ya sean laicos como Egipto, o religiosos conser- pecto al comunismo, a Israel y al petróleo. Durante la década de 1950,
vadores como Arabia Saudí. Las presiones que ejercen, por lo tanto, fuer- Estados Unidos fue, por encima de todo, una fuerza en favor de la desco-
zan a los regímenes a actuar con un mayor autoritarismo (tal y como ha lonización y el desarrollo del mundo islámico, a pesar de que el golpe en
sucedido en el caso de Argelia o Turquía), lo cual ha persuadido a un contra de Mossadegh en Irán en 1953, financiado por la CIA, pusiera ya
número creciente de musulmanes para que definan a sus enemigos en de relieve una tendencia a catalogar a los disidentes como comunistas,
términos religiosos (como ocurre en Israel, Cachemira o Chechenia), pro- algo que contribuyó a alejar a muchos musulmanes. En aquel momento,
porcionando una cosmología más global a una lucha local. De acuerdo Estados Unidos prestó respaldó al régimen laico cada vez más corrupto y
con bin Laden, la lucha sitúa al musulmán frente al infiel. Extrapolando autoritario del Sha de Persia. El enemigo se percibió en términos de
los símbolos judeocristianos sobre el heroísmo, nos hallamos ante el comunismo, y no de fundamentalismo religioso, cuyo poder revolucio-
mismo modelo que enfrenta a David y a Goliat, y que empuja a Robin nario se reveló como una auténtica sorpresa para Estados Unidos y para
Hood a robar a los ricos para dar a los pobres; por no hablar de la opo- el resto del mundo. En segundo lugar, el legado del Holocausto, la
sición del Bien frente al Mal, o de Dios frente a Satán. Se trata de una ape- influencia política de los judíos estadounidenses y los alineamientos de
lación con cierto eco, especialmente adecuada para reclutar a disidentes principios de la Guerra Fría constituyeron las principales causas de pre-

23 24
sión que conducirían a Estados Unidos a respaldar a Israel y su política

ARTÍCULOS
suicidas –la última expresión de la moral militar ideológica–, capaces de

ARTÍCULOS
de desposesión de los palestinos, todo ello a pesar de que el Estado de contrarrestar las enormes disparidades que existen con respecto a las
Israel estuviera dando pasos para convertirse más en víctima que en opre- armas convencionales. No obstante, únicamente los fundamentalistas de
sor. Estados Unidos hoy día continúa proporcionando ayuda militar y combate islámicos se abalanzan con tanta virulencia, no sólo contra sus
económica a Israel, aunque, en la actualidad, también rechace el aumen- enemigos laicos locales, sino también contra el norte y su «Gran Satán»,
to de los asentamientos israelíes en Palestina. En el debate televisado Estados Unidos. Su lucha particular está generando en estos momentos
sobre política exterior protagonizado por los dos candidatos a la presi- un peligro de maremoto y de enfrentamiento armado en grandes regiones
dencia de Estados Unidos en 2000, tanto Gore como Bush sólo mencio- del mundo que podría frenarse mediante un cambio en las políticas pro-
naron por su nombre a un «aliado»: Israel. Con el fin de buscar una solu- venientes del norte. No obstante, en medio de dicha complejidad, ¿quién
ción a esta disputa cancerosa, Estados Unidos también ha respaldado sabe de dónde provendrá el próximo maremoto?
–fundamentalmente desde el punto de vista militar– a Estados como
Egipto y Jordania que se han convertido en moderados frente a Israel. La globalización es un proceso real; sin embargo, es múltiple y contra-
Dicha ayuda militar ayudó a estos regímenes a reprimir la disidencia inter- dictorio. El planeta está dividido en más y más Estados-nación; está escin-
na, mientras que la limitada cantidad brindada en calidad de ayuda eco- dido por una paradójica divisoria «imperialista ostracista» entre norte y sur;
nómica no logró contrarrestar los efectos del imperialismo ostracista y y existen también rivalidades potencialmente peligrosas cuyas partes
posibilitar el logro del desarrollo económico y de la legitimidad interior. cuentan con un amplio poder. La mayoría de estas divisiones no generan
En tercer lugar, los intereses petrolíferos han llevado a Estados Unidos a un enfrentamiento armado, sino tensiones que pueden normalmente
instalar un gran número de fuerzas armadas en Arabia Saudí y en los rei- resolverse mediante negociaciones pacíficas entre Estados-nación conver-
nos del Golfo, y a atacar a Irak en calidad de Estado bandido; algo que gentes. A pesar de todo, allí donde el poder ideológico se entumece y la
no tuvimos ocasión de ver cuando Indonesia se anexionó Timor Oriental. lucha de resistencia y las «armas de los débiles» nivelan el campo de bata-
Similares contingencias geopolíticas han afectado también a los funda- lla, algunas divisiones contribuyen a desencadenar intensos conflictos.
mentalistas de combate, que ahora explotan la cuestión palestina, a pesar Estas nuevas ideologías y armas son tan parte de la globalización como
de la profunda antipatía que sienten hacia la laica OLP, pero que se con- el dólar, Internet o la Coca-Cola. Algunas de estas tendencias producen
tienen a la hora de atacar a regímenes como Irak o Libia, a quienes detes- inestabilidad únicamente a escala local o regional, generando «zonas de
tan, lo cuales a su vez se oponen a Estados Unidos. turbulencia» en el mundo; entre ellas, algunas degeneran en «agujeros
negros» de violencia e inestabilidad desesperadas en las que se sufre el
Estas geopolíticas llenas de recovecos no hacen sino reforzar la conclusión ostracismo del resto del mundo. Sin embargo, existe una falla que atra-
de que la guerra entre el «fundamentalismo» islámico y el imperialismo del viesa los continentes en un proceso de desintigración aún más sistemáti-
norte no es necesaria. Podría socavarse por medio de tres medidas: una ca; la resistencia contra el imperialismo laico lanzada por el «fundamen-
aproximación más equitativa hacia el conflicto Israel/Palestina; menos talismo de combate» continuará hasta que su atractivo disminuya al
ayuda militar y más ayuda económica a los regímenes árabes; y una estra- interrumpir el sentimiento de explotación del que se alimenta.
tegia de desarrollo internacional más progresista, siendo la redistribución
y el crecimiento dos de sus objetivos. Esto reduciría tanto los conflictos Estas pautas mixtas de comportamiento ponen de manifiesto que en la
más importantes, los que se dan entre el mundo musulmán y el cristiano, actualidad nos estamos encaminando hacia una sociedad global singular.
como los que existen entre los fundamentalistas y otros sectores dentro del El capitalismo del norte simultánea y desigualmente integra, domina y
mundo musulmán. Dicha reorientación geopolítica es pedir demasiado; sin condena al ostracismo a distintas zonas en todo el mundo. El poder de la
embargo, incluso un éxito parcial podría resultar suficiente. Seguirían exis- potencia hegemónica militar, Estados Unidos, está siendo limitado por su
tiendo fundamentalistas islámicos, sin embargo, éstos no lograrían reclutar propia y creciente pacificación; por su confianza en el armamento de
fuerzas en la misma medida, y su concepción de la yihad sería menos gran alcance supuestamente seguro, pero a la postre limitado; y por las
combativa y se dirigiría en menor medida hacia Estados Unidos. nuevas armas de los débiles. El poder político continúa estando en manos
fundamentalmente de los Estados-nación, aunque algunos sean más estables
La globalización ideológica es desigual e impredecible. Incluye finas capas que otros. El poder ideológico expresa todas estas relaciones diferentes. Esta
de una cultura transnacional común en potencia; fragmentación ideológi- complejidad no es nueva en las sociedades humanas. La globalización sim-
ca en las distintas zonas del sur; y confrontaciones más generales entre plemente cambia su escala. Tal como ocurrió con sus predecesoras, la
fallas religiosas esenciales, donde unos cuantos fundamentalistas de com- globalización combina diferentes fuentes de poder social, paz y guerra,
bate están explotando las nuevas armas de los débiles. Tamiles, budistas, orden y caos; y continuará haciéndolo todavía durante bastante tiempo.
hinduistas y cristianos, más algunos campesinos revolucionarios, pueden,
todos ellos, proporcionar unos cuantos candidatos para realizar atentados

25 26

También podría gustarte