Enfermedad aguda y crónica
Agudo o crónico son términos que hacen referencia exclusiva al tiempo de
evolución y la duración.
Lo agudo es aquello que aparece en cuestión de horas y desaparece en días.
Crónico es todo aquello que se mantiene en el tiempo, meses o años.
Ninguno de los dos términos hace referencia a la gravedad de la situación. Esto
es otra cosa y es aquí donde las personas tienden a equivocarse, no es más
grave algo crónico o agudo, esto depende de la intensidad de cada cuadro.
Enfermedad aguda:
Es aquella que se presenta de forma súbita, que se desarrolla rápidamente, en
poco tiempo y que se resuelve de la misma manera.
Tenemos ejemplos de enfermedades agudas leves, es decir, que no son
peligrosas: catarro, inflamación leve tras un golpe, uno o dos episodios de
diarrea.
Y por otra parte las enfermedades agudas que pueden ser muy peligrosas para
la persona e incluso pueden llevar a la muerte: Un infarto del miocardio o una
meningitis.
Por ultimo enfermedades agudas que pueden pasar de no ser peligrosas a muy
peligrosas para la salud o la vida pasando de leve a severa.
Por ejemplo, una gastroenteritis en la que hay vómito y diarrea un par de días y
con algo de reposo y líquidos se soluciona. O puede ser una gastroenteritis
severa que lleve al colapso y que el paciente fallece por deshidratación y otras
complicaciones.
Todos estos ejemplos tienen en común que son situaciones que comienzan en
pocas horas y se resuelven en pocos días.
La resolución es la curación del enfermo o en algunos casos la muerte. O dejar
algunas secuelas cuando el cuadro agudo se soluciona.
Por ejemplo, una meningitis es una inflamación de las membranas del cerebro,
es un cuadro que comienza con fiebre, dolor de cabeza y según la severidad
puede llevar a complicaciones severas e incluso a la muerte.
Si es leve, el paciente se recupera y no deja secuelas, si es grave, puede dejar
un daño que permanece en el tiempo o puede llevar a la muerte.
Lo mismo pasa con un infarto.
Enfermedad crónica
La expresión crónica en medicina hace referencia a afecciones que se van
desarrollando lentamente, que se mantienen a lo largo del tiempo y que no
tienen curación.
Un ejemplo es la artrosis. Es una enfermedad que va afectando las
articulaciones de forma progresiva y se mantiene durante mucho tiempo,
(años).
Este cuadro de artrosis puede ser leve, el paciente siente dolor o tumefacción
de una o varias articulaciones, pero sigue con su vida sin grandes dificultades.
Pero puede llegar a ser severo, cuando el cuadro compromete a las
articulaciones de forma importante y limita la movilidad, genera mucho dolor y
produce una incapacidad.
La condición de crónico en estos casos siempre hace referencia a que lleva
meses o años en el paciente.
En algunas ocasiones una patología puede pasar de crónica a aguda.
Por ejemplo, una persona padece de tensión arterial alta durante años, es decir
que tiene hipertensión arterial de carácter crónico y puede estar bien
controlada, pero en un momento dado, por circunstancias diversas puede
presentar una agudización de su afección.
Una crisis hipertensiva, que en cuestión de horas o quizás días, se resuelve.
Es decir que tiene una patología crónica de base y en un momento dado se
agudiza.
Si se soluciona adecuadamente significa que la agudización se controló y el
paciente vuelve a su estado habitual. Regresa a la condición de enfermedad
crónica. Es decir, una hipertensión controlada con los medicamentos y medidas
adecuadas.
La otra posibilidad es que los síntomas hayan sido tan intensos que la salud del
paciente se complica tanto que muere.
En ambos casos, la situación aguda se soluciona en cuestión de días. Ya sea
con volver a la cronicidad o con la muerte.