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El Descubrimiento de América - Ciencias Sociales 8 - Ucalp

Descubrimiento de América
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Guillermo Giangreco Sebastian Miranda Claudio Rossi > Su politica exterior Cou el fis de eatendes Reyes Catélicos llevaron a cabo una hébi que consistia en casar a sus hijos con diferentes miembros de las coronas de otros Kstados. ue ast como se concreté el matrimonio de la infanta Isabel con el rey Manuel de Portugal; de la infanta Catalina con el rey Enrique VIII de Inglaterra; finalmente la infan- ta Juana se casé con Felipe Hi Herméo, hijo de Maximiliano de Habsburgo, Emperador de Alemania. Fruto de esta unién naceria el fusturo Carlos I, rey de Espatia que unirfa ambas coronas. A su ver Fernando de Aragén, que haba heredado 3. Goa pani una serie de territorios en Italia, continué con la politica de | Gs Cordoba, ol Gam Capitan eapansivin heredada de su padre. Hato lo levé a enfrentarse con 15. Francia que también tenfa sumo interés en la regién. Las rivali- dades entre ambos Estados desembocaron en varias guerras en las cuales las tropas espaftolas dirigidas por el Gran Capitan Gonzalo Fernandez de Cérdoba derrotaron a los franceses en numerosas oportunidades consolidando el dominio de los aragoneses en Italia. Mientras llevaban a cabo esta politica también los monareas espafioles se preocuparon por tratar de anular el peligro que seguian siendo los musulmanes para Espaia. A pesar de haber sido tomada Granada existfan fuertes contingentes de tropas sarracenas en las cercanas costas africanas que podfan volver a invadir la Peninsula y ademés constantemente atacaban a los buques cristianos en el Mediterraneo. Por ello fucron enviadas varias expediciones que permiticron la conquista de las ciudades de Alhucenas, Térraga, Cefalonia, Mazalquivir, Gomera, Orén, Bugia y Tripoli entre ‘otras. En estas acciones tuvo una destacada actuacién el Cardenal Cisneros. Por si toda obra mencionada fuera poco, quedaba todavia a los Reyes Catélicos, especialmente a Isabel, encabezar una gran empresa: el descubrimiento y evangelizacién de América. .cia por toda Europa los wolftica de matrimonios", 5e EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA P> Los conocimientos de la época Los conocimientos geograficos de los europeos a comienzos de la ‘Modernidad eran limitados. América, la Antértida y Australia eran continentes comple- tamente desconocidos, de Africa apenas se habfan explorado sus costas mediterrdneas. Asia era més conocida gracias a las Cruzadas y a los viajes de Marco Polo, pero se ignoraba completamente -que era posible llegar hasta su extremo oriental bor- deando las costas de Africa y mucho menos por la via del Cabo Hornos. Los hermanos Polo eran mereaderes venecianos que realizaron varios viajes por Asia recorriendo Persia, Iran, Irak, India, Indochina, Singapur, Ceilin y sobre todo China, incluso uno de ellos, Marco, llegé a desempefiar importantes cargos en la corte del Emperador. Uno de sus compafieros de viaje, Rusticiano de Pisa, escribié una obra llamada I Milione en la cual se relatan las aventuras vividas por los viajeros SS Pe | Si el contacto con Asia se hacia por tierra se utilizaban dos rutas principales. La primera tenia como punto de inicio las costas del Atléntico o el Mar Biltico, atravesaba las llanuras europeas occidentales -y desde allf cruzaba por el norte del Mar Caspio hasta Megara Asia Central. La segunda iuta pat tfa desde el Mar Mediterréneo y desde allf cruzaba las lanuras circundantes a los mares Aral y Caspio hasta llegar a Asia. La otra forma de llegar a Asia era por mar, navegando por el Mediterréneo hasta la ciudad de Constantinopla, de allf se eruzaba el Estrecho de Béstoro y se ingresaba al Mar Negro, se lo atravesa- ba para luego internarse por tierra. La toma de esta ciudad por los tureos en 1453 signifies et bloqueo de esta ruta ocasionando graves trastornos al comercio y llevando a la decadencia de Génova y Venecia, En cuanto al Océano. Atléntico. debide a inopla para Oriente (1261). lo rudimentario de la navegacién, apenas era conoci- do. Se sabe, por los trabajos de Ptolomeo, que los griegos Megaron a penetrar en él por lo menos hacta lac ielac Canarias. Mucho tiempo después los vikingos también lo navegaron aleanzando tal vez, las costas de América sin llegar a poblarlas. ‘Mundo conacdo en el igio XV ~ — Primera 2s castellanas ? ‘ora dol Smbto medieval Senge ad '< 3) SS | parm porscene tnan ear pert hearateraaar A partir del siglo XV los portugueses se adentraron en el Atléntico rea- lizando importantes descubrimientos. Bajo el auspicio de Enrique El Navegante se fundé una escuela de néntica sobre el promontoria de Sagres al sudaeste del pats, donde reunié a sabios, astrénomos, gedgrafos y marinos para aumentar los conocimientos sobre navegacién. La tarea al poco tiempo dio sus primeros frutos. En. 1431 Gonzalo Velho redescubrié las islas Azores, en 1434 Gil Eanes cecomecid la zona de Cabo Bojador, dos afios después Antonio Goncalves llegé al rf Oro en Africa, zona ‘muy importante para el comercio, y a la vez fue ocupada Guinea. Bajo el reinado de don Fernando, hijo de Enrique, las exploraciones portuguesas continuaron reconociendo las costas atlénticas de Africa hasta la actual Sierra Leona, Sus sucesores se adentraron ain més, durante el reinado de Juan II (1474-1492) Bartolomé Dfaz descubrié el actual Cabo de Buena Esperanza en el extremo sur de Africa, pero su tripulacién se sublevs por lo que no pudo completar sus descubrimientos. De no haber sido asf posiblemente hhuhiera legado a las costas orientales de Africa. pera xélo era cuestidn de tiempo. Fur as{ como los portugueses realizaron descubrimientos de suma importancia y aportaron nuevos conocimientos geogréficos preparando el camino para la gran empresa de Crisesbal Colm. > Elarte de la navegacién Para esta época se habia logrado un considerable avance en los métodos utiizados para la navegacién, en gran parte gracias a la labor de los monasterios y las Universidades durante la cristiandad. Los primeros habfan conservado muchos textos griegos, entre ellos una obra de Ptolomeo que fue traducida al latin y se publies bajo el nombre de Coumoyraphiae y que fue de gran influcneie. para los mazinos de ls época, en especial para Cristébal Colén. Esta obra era un compilado del saber acumulado por griegos y romanos durante siglos. A la vez el contacto con el mundo érabe durante las cruzadas aumenté el caudal de informacién disponible. La brijula era un ele- mento esencial para la navegacién ya que permitia a los marinos orientarse en medio de la inmensi- dad de los mares. Fue inventada por los chinos alrededor de 2.500 afios antes de Cristo. Consiste en una aguja de hierro imantada colocada en un recipiente con agua, atraida por los polos, que siempre apunta hacia el Norte permitiendo determinar los puntos cardinales. Mas tarde se colocé la aguja sobre una rosa de los vientos y asf se originé la versién mo- derna que hoy en dia se sigue utilizando. Las cartas maritimas 0 portulanos eran también instrumentos muy importantes y ya eran utilizadas por los antiguos griegos. A partir del siglo XII TT os. tuvieron una mayor diusién por impulgo de los genoveses. Kran similares a los mapas yen ellas se registraban regiones, mares y accidentes geogréficos de las zonas recono- Cidas por los marinos. Los datos que contenfan se iban haciendo cada ver més precisos con las nuevas exploraciones. En las tablas astronémicas se registraban y compilaban los movimientos de los astros, de tal manera que observando la ubicacién de las estrellas y las constelaciones Jos marinos podian saber en qué lugar se encontraban. Al parecer los primeros en uti- lizarlas fueron los érabes. Estos instrumentos fueron perfeccionados por los portugue- ses bajo la direceién del rey Juan Il y fueron utilizados por Colén en todos sus viajes Un gran avance representé la aparici6n del astrol que servia para determinar latitudes y longitudes celestes y la dec] en expecial del Sol, lo que permitia determinar con bastante pr sign la latitud geogré fica. Los portugueses proveyeron de este instrumento a todos sus navegantes. Para calcular la velocidad de los buques cuando navegaban se utilizaba un método muy rudimentario: se arrojaba desde la proa una madera y se tomaba mediante relojes de agua o arena el tiempo que tardaba en llegar a la popa, de esta manera se sabfa la velocidad de la nave. También existian sondas consistentes en un trozo de metal hueco en el cual se colocaba en general grasa, se ataba a una cuerda y se arroja- ba al mar hasta llegar al fondo, luego se recogia. Esto permitfa saber la composicién del fondo marino (lo que hubiera al quedaba adherido a la grasa) y calcular la profundidad, Debido a que estos instrumentos eran precarios siempre era aconsejable, cuando era posible, no alejarse de las costas. > El objetivo politico del primer viaje Cristthal. Colén habia nacide an Géneva, prohablemente en 1461, y aunque no se conocen muchos datos sobre su nifez, lo que sf se sabe es que desde muy joven se interesé por la geografia, la astronomia, y la navegacién convirtiéndose pron- to en un buen marino. La realizacién de numerosos viajes le permitié ir acumulando experiencia. Generalmente se sostienen varias hipétesis acerca de las causas del des- cubsiniento de América. Para algunos autores fue el resultado de la busqueda de una nueva ruta que permitiese a los europeos vincularse comercialmente con Oriente, ya > que como hemos visto antes, las rutas seguidas hasta ese entonces habian sido blo- queadas por los turcos con la toma de Constantinopla en 1453. Otros sostienen la teorfa que Espafia se lanz6 a la conquista espiritual de territorios que suponia exis- tentes navegando hacia el occidente. Creemos sin embargo, que podria ser més acep- tada la tesis planteada por el historiador argentino Rémulo Carbia, fundamentada en tuna abundante documentacién. Segtin dicho escritor el objetivo politico de ios Reyes Catélicos apenas terminada la toma de Granada, fue descubrie y conqiiistar islas que se crefa formaban parte del archipiélago de las Canarias, y que les correspondia segiin los tratados de 1480 firmados con Portugal. El hecho de suponer la exzstencia de estas islas se apaya cientificamente en el mapa de Rehaim de 1499, “que calaraha la evise tencia de la isla Atilia en la latitud que Colén siguiera en su primer viaje”, segdin afir- ma Carbia. También los relatos de algunos pilotos portugueses como Martin Vicente, Podro Correa, Antonio Leme y Pedro Velazco, que aludian a ciertas cvidencias que ellos tenfan sobre la posibilidad de que existieran islas en la “mar acfana”. Pero un 2 4 ETS hecho significativo que este historiador resalta, es que también Martin Alonso Pinzon con su propia flota, estaba listo para esta empresa, como queda demostrado por el tes- timonio de au hijo Juan en ol juicio de loe Colones. ‘Coldn sale entonces en busca de supuiestas tierras pertenecientes a la coro- na de Castilla. Previamente firma con los reyes las Capitulaciones de Santa Fe el 17 de abril de 1492, donde estos le ororgan derechos de seftorio sobre las tietras “seu tas epor descubrir”. Ahora bien, los reyes pueden otorgarle ese derecho pues consideran que dichas tierras les pertenecerfan de acuerdo al Tratado de Alcazovas-Toledo de 1479-80. Por eso resulta légico pensar que Coldn, luego de ofrecer sus servicios en Inglaterra y sobre todo en Portugal, no haya obtenido una respuesta favorable si su proyecto hubiese consistido en la biisqueda de la ruta de Oriente y que Espafia haya sido la ‘nica nacién que haya escuchado su propésito. D> Colén on Eapasa Colén se marché a Castilla, corrfa el afio de 1486, Al desembarcé en el Puerto de Palos y crabo amistad cou lus pulses frauciavans Autonio Pérez y Antonio de Marchena en el monasterio de la Rébida. Con la ayuda del Cardenal Gonzalez de Mendoza y el legado pontificio Antonio Geraldini obtuvo una audiencia con los Reyes Catélicos. Estos encargaron el estudio del proyecto a una junta que lo rechaz6. Colon permanecié algunos afios en Castilla y tomé contacto con Martin Alonso Pinzén, con Luis Santéngel, escribano de Fernando de Aragén, y Gabriel Sanchez, tesorero de la Corte. Con su ayuda y la de los padres franciscanos logré obtener la aprobacién de Jos monareas y los recursos nece- sarios para Ia realizacién de la expedicién, De Fohulis tnuentis > El descubrimiento de Se un Naevo Continente ae sd El Almirante se dirigié «al puerto de Palos, cerea de la ciudad de Sevilla, donde comen76 la organi- zaciéa de la expedicién. Tras arduas tareas se lograron alistar tres cara- bbelas: la Santa Maria, la Pinta y la Nita. Para la preparacién de su misién ‘Colén conté con el apoyo de vetera- ‘nos marinos como fue el caso de los hermanos Pinzén (Martin Alonso, Francisco Martin y Vicente Yéne) y primer viaje. Juan de Ja Casa, entre otros. El viernes 3 de agosto de 1492, tras confesarse y comulgar, los aproxi- madamente 89 hombres que componfan la expedicién partieron navegando “hacia ¢l lado de las Indi” - Después de més de dos meses dé una peligrosa travesia, plagada de incon- vvenientes, temores, amagos de motin ¢ incertidumbre por su destino, el 12 de octubre ‘Colén donde rela su I Po alas 2 de la madrugada se avisté tierra. Los expedicionarios desembarcaron en una de las Bahamas, que se bautizé como San Salvador. Colén continué con las exploraciones en las islas cereanas, descubriendo, entre otras, las de Cuba a la que llamé Juana en honor a la hija de los Reyes Catélicos, y Haiti ala que designé La Eypafola. Alt debido a una mala maniobra la Santa Marla naufrag6, v con sus restos el 26 de diciembre de 1499 ce fandé un fuerte al que oc bax tiz6 de Navidad, convirtiéndose en el primer establecimiento espaiiol en América. E116 de enero de 1495, emprendis el viaje de regreso a Espafa, arribando el 15 de marzo. Inmediatamente se trasladé a Barcelona donde fue recibido por los Reyes y la poblacién como un verdadero héroe. “e OCEANO Se anANriCo * PACIFICO \ * ‘cat itn + LA LLEcADA DE Corn aL Nuevo Munpo "Tierra! Era ol grito que todos ansiaban dar o escuchar. Posiblemente nunca antes nadie habia sentido tanta secesidad de arvibara alguna playa como lo tripulantes de laa tres eaeabelae, (=) Rodtigo de Triana, a eso de las dos de Ia madrugada del 12 de octubre grits a todo pulmén desde la gavia de ‘La Pinta’ (Tierra, (Tierra, y fue verdad”, Refiriendose al desembarco: Este ve produjo en las primeras horas del dia ci una blanca play, tras haber pasado Juul eu atu, resandlo y dando gracias 4 Dios ‘Tras acerearse alla en un bote armatla, Coli, los capitanes de las otras carsbela y pocosprivlegados més, como eleseribano Rodrigo de Excobedo, el veedor real, Rodrigo Skaches de Segovia y los portaestandartes con lar yel esc ‘do, bandera de los reyes, descendieron y arodillados en tierra besaron el suelo con ligrimas de alegtta. ‘Después Colén se irguis, tome el estandarte en su mano y puso a aqvela isla el nombre de San Salvador, tomanc do posesién dela nueva tierra en nombre de los reyes de Casilla (..). Hl nombre con que la bautira Colén es realmente signifiestivo, no a6lo porque indica la picdad cristiana de aque- los marinos. sina para signifnd embidn la alvaeiGn pare ous anguniaay pense posedas ct tan lange lavenfay alin ra eas tan profunda incertdumbre hasta palparel fin de aquells larga noche a oreuras de lo desconocido”. ‘SANCHEZ MARQUEZ, Manuel: uae! La Cail. HacBora de Espa y Madre de Amévce,p 69-70. © LoS PRIMEROS BAUTISMOS DE AMIERICANOS EL bautismo. de los seis indios evados por Colén a Barcelona empieza la labor evangelizadora de Espaia en ‘América, cayo Byjo no se detendr& nunca y seré no de los principales raagos de la colonizacién hispane. Colén presents los reyes lo testimoniosdirectos desu espectacular viaje: ls indios, los papagayus de vistosos co lores. lax esperiae lore Seguin Del Pulgar en sus Trphea,al ofr los reyes el relat de Coléa, lo primero (que) prometieron a Dios, si les ddaba la vida (era) quitar aquella abominada inhumanidad y desarrigar Ia idolatriaen todas ls tieras do Indies que a #8 ‘mando viniesen (..) Lo segundo, bautizaron a losses indios que habia traido Cokin fueron el rey, lareina yu hijo Juan ‘0s pacrinos. Lo tercero,enviaron al Papa Alujandre VI embajadores con las noticias de Cola, nll pila bautsmal dea Catedral de Barcelona se halla el testimonio del sacramento impartido a esos indioe (.). Lo que s indizewible es el deseo puesto de manifiesto en eva ocasiéa por los reyes de levara las nuevas tierras la cultura criatians y despojarlas de la barbarie que a su juicio poselan. A la vex, crstanisimos coma eran y cual dice el eroniata 90 s6lo pensaron en hacer a aquellos habitantes sis abit, sino hijos de Dios”. SANCHEZ MARQUEZ, Manuel: lel a Calilice Hacsona de Bipate y Made de Anéric, p 86 ~7. 62 LOS NeSCrRRIMIENTOS > Los nuevos viajes de Colén ‘Tras su retorno a Espafia ihmediatamente comenzé la preparacién de una expedicién con el fin de continuar las exploraciones y reforzar la guarnicién dejada en La Lepaitola, El 26 de septiembre de 1495 partié nuevamente del puerto de Palos al frente de 17 naves con unos 1.500 hombres. Al llegar a América descubrié una serie de islas on una de las cuales encontraron evidencias de las précticas canibales de sus habi- | tantes por lo que répidamente pusieron rumbo a La Eipafola, explorando nuevas islas ‘en al camino, entre ellas la de Beriqucn, actual Pueris: Rivv. Al llegar eouprobaron que el fuerte de Navidad habia sido destruido y sus pobladores muertos por lo que fundaron uuno nuevo al que llamaron /vabela. Continué las exploraciones con gran tenacidad bus- / OCEANO aS ATLANTICO — \ 9 5 a 2 3 / a , i ie * lad S PACIFICO \e com - ‘Segundo viaje de Colén| Pag. 57 cando nuevas tierras y luego enfermo, retorné a La Expaola Por medio de Antonio Torres envi la siguien- & pieposieiin «lax Reyes Catélicos: “Como as islas de law canals von las mes gravis y at) te. oceANo ee 4 Sate + pobladas, nas bee perecioo PACIFICO lo més conveniente enviar ? \ oceano F ATLANTICO etiam x tndtyen de ells t ¢ pe Castile cfr de que obi en la bra. cvtunbre Ae comerse d ous semejantes, Una vee que conozcan ef ioma espatiol deseardé mucho antes ser bauttizados, ‘asegurando de eite mod la salvacién dea alma. Ademnds que con eto se bart un beneficio a ague- os pueblos qe no tienen coatumbres tan erueles”. En 1497 regresé a Espafia tras dejar orga- nizada la nueva poblacién. F130 de mayo de 1498 parti al frente de su tercera expedicién con ocho naves para continuar las exploraciones. En La Isabela se encontré con la sublevacién de Roldan, Luego de algunas negociaciones entre ambos, se llegé a un arreglo que con- tradecfa lo establecido en las instrucciones por los monarcas. Esto determiné que al enterarse, los Reyes Catélicos mandaran en comisién a Francisco de Bobadilla. Al llegar ‘» CrusTOnAt. COLON, DEScUBRIDOR DE AMERICA “"Betudiando el cardcter del almieante, vemos en primer Ingar que su rasgo isinsivo era un gran fanatismo religioso, que debia sin duda su origen al estudio de las obras de los Padres de la Iglesia y otras por el estilo, de las que se ocupaba ‘inuciosamente al reunie el material de argumentos que debia de apoyar cus tors. Frecuentando mucho el rat eclesitaic,estando desde que legs a Fapasa bajo Ia influencia clerical siendo deudbor asta de gran parte de la realzacién de snus pruyucton, foe conreneléndone poco a poee « H{aiame da que la Providence habia elegdo por instrumenta uyo para realizar ciertas proleeias contenias en la ae ‘Un profundo sentido celigioso se ve impreso en innumerable acciones dl alimirante. Ho todas euantas partes detembsrcaba para tomar postsién de terito- roe nuevamente descubiertos, precedian a estos actos mundanos oraciones y cénti= ‘cos piadotos,y generalmente mandaba alzar alguna cruz en equel sto. También era aficionado a veer una eapecie de gto que, por su corte color, recoraba el de los Francisoanos, Silos barcos estaban en peligro, se hacia votos y promesas de peregrinaciones. [Laarraigada fe que tonfs en au divina misién el completo convenciniento de que sus torias debian descansar sobre reidadcive lean, faces el fusalaunate de oquclla ain igual perseverencia som qu mantavo en pie prayvotoe y preter siones alge enteros a pease de Ia indigenciae inquituder, logrando al inl ralizacin de sus deseos. Kata firmera y perse- ‘veranca, Is inusitada energia que demorté en sus vise, principalmente en el primero y en el io, som los asgos més limpooentes del eardoter del genovés,y que le aseguraran para sempre la admiracin del mundo entero” + CRONAU, Rodos Amv. Hata au Deeabrians Del Timp Prins bata ls nds Medrn p SHA ~ 8.71 + Lee atentamente el texto: ;Oué rasgos se destacan en la personalidad de Colén? en el ato 1500 se apoders por la fuerza de la fortaleza y remitié a Colén encadenado a Espafia. Al llegar la reina Isabel lo recibié y si bien la reconciliacién fue completa, el almi- ante ya no volvié a desempefiar su titulo de virrey. En 1502 partié en su cuarto y iiltimo viaje recorriendo nuevamente las costas de América del sur. Retorné a Espafa sumamente enfermo donde reclamé sin recultade el cumplimiento de lo pactado en lao eapitulaciones de Santa Fe, x lucge de enterarse de la muerte de la reina Isabel, su amiga y protectora, murié en Valladolid el 20 de mayo de 1606. s oe ee Océano i e ATLANTICO AS 4 | APRICA Pacifico. Baia \ ‘Ge ‘oases toe ; i a = (Guarto viaje de Colin > Los tratados entre Espaiia y Portugal En cuanto Colén regres6 a Espaiia inmediatamente comenz6 a plantearse Ja cuestién de la posesién de las tierras descubiertas, ya que de acuerdo con el tratado de Aleazovas-Toledo de 1479-80, se habia establecido como limite de las jurisdieciones espafiolas y portuguesas, una Ifnea trazada en el sentido de los paralelos que pasaba por el cabo Bojador en la costa afticana. Como afirma Vicente Sierra: “(.) a los monareas se les planted un deble proble- 1a: politico y de couciencia. El primero eoniistis en no perder las ventajas del imprevato des- cabrimiento, amenazado de inmediato por ta certeza de que el rey de Portugal apresuraba el ‘aprettamienta Ae una armada para canguidtar en la parte Aeacubierta de laa Herens que puidioran exiatival ur de la inca de las Canarias el segundo, de idole moral, relacionadl con el valor de los titulas que Exparta podta invocar para emprender la eonguista de las tierra descubiertas, de no cencontrarse éitas dentro de las limitaciones acordadas au voberanta por los tratados con Portugal -y las concesiones de la Santa Sede”. En efecto; los reyes se dan cuenta al regreso del primer viaje de Colén que las tierras no les pertenecen por estar fuera de las delimitaciones del tratado de 1480. Por eso se apresuran a demandarle al Papa la bula de donacién que los acredite como legitimos poseedores de las nuevas tierras. Los Reyes Catélicos enviaron embajadores que se entrevistaron con Alejandro VI. Este dicté una bula® lamada Primera Intercactera del 3 de mayo de 1495, por la cual otorgé a Castilla todas las tierras que hubiera descubierto o descubriese con la condicién de que no estuvieran en manos de otro principe cristiano. Los alcances de este primer documento fueron ampliados ese | | Peg. 40 bp Lineas demarcatorias eegtin los diferentes tatadce y bus. aio con una segunda bula, la Segunda Lntercactera fechada el 4 de mayo de 1495, aunque fue escrita en fecha posterior. Por ella se le otorgaron todas las tierras ubicadas al oeste de una linea imaginaria de polo a polo ubicada a 100 leguas hacia occidente de las islas Azores y de Cabo Verde. Una tercera bula fue todavia més lejos, la Dudum Siquidem (1495) permiti6 a las naves castellanas tomar posesién de cualquier territorio en el mundo siempre y cuando no estuviera en manos de otro reino cristiano y que pro- cedieran a la evangelizacién de sus habitantes Hay que resaltar dos aspectos muy importantes. En primer lugar el Papa hace estas donaciones tan amplias porque desea que las nuevas tierras sean evange- lizadas. No se hace con una intencién de dominio sino de caridad, para que los que no conocfan a Cristo se salvaran. Se deseaba ante todo la salvacién de los habitantes por medio del abandono de la idolatrfa y su conversién. Comprender este punto nos per- mite entender el sentido de toda la obra hispénica en América, se trata de una gran ‘empresa para la salvacién de las almas de los habitantes de las nuevas tierras, Esto no quita que algunos conquistadores hayan perseguido otros fines, pero la evangelizacién fue el gran motor que animé el accionar de la Corona a partir del segundo viaje de Colén: “T2 por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda eriatura” (Mc 16, 16). Esto es poco comprensible para nuestra época donde la influencia de los intereses politicos y econémicos priman por sobre los intereses religiosos. Pero lo cier- to es que esos hombres del medioevo tenfan una sélida base religiosa sobre la que reposaba la conciencia social de la época. ‘En segundo lugar la donacién se hace a Castilla por la obra que esta nacién, ha hecho por la Cristiandad. Tal como hemos visto habta sido Castilla principal prota- gonista de la Reconquista y el recuerdo de sus grandes héroes, como Don Pelayoy el Cid ‘Campeador, permanecian fieles en la memoria de los Pontifices. Ademés la practica no cera novedosa como queda comprobado en la bula de donacién: “Delerminastts segiin cos- tumbre de vucatros progenitores, reyes de ilustre memoria, someter a Nos las tierra e islas predichas, xysts habitantes y moradores y reducilos, con el socorro dela divina clemencia, a la Fe Catélica” ‘Como estor documentos no convencisron a loe portuguecee, ce llegé a una negociacién bilateral: el 7 de junio de 1494 Portugal y Castilla firmaron el Thatado e Tordesillas con el cual se buscaba resolver los conflictos por la posesién de tierras en Audi gd lili Se estulihadd queso weraricuucliies hunglnatat oe be de;polo's polo y que pasaba a 370 leguas al Oeste de las islas de Cabo Verde. Todo territorio a descubrirse hacia el Oeste de esta linea pertenecerfa a Castilla, todo el que estuviera hacia el Este a Portugal. A la vez permitié resolver algunas cuestiones menores refe- rentes a las disputas en Africa. Fue puesto a consideracién del Pontifice quien los ra- tific6 en el aio 1506. ‘A pesar de los tratados la posesién de las nuevas tierras generarfa en el futuro constantes conflictos entre Espaia y Portugal > Nuevos descubrimientos Durante los afios que siguisron a la Hegada del Gran Almirante a América se sucedieron una serie de viajes que permitieron- ampliar los descubrimientos hicieron tomar conciencia de que en realidad se encontraban frente a tertitorios desconocides. A la vex que lo hacfan loc cactellanoe loc portugueces también oc intere saron en la regién y enviaron a sus navegantes hacia las tierras descubiertas por Colén comenzando la ocupacién del Brasil Rees es 1499 - 1500 Costa de Venenuelay cota noria de Brasil Vee Yio Cas 499-1600 eee Rodrigo de Castllana 1500 - 1502 Costa norte de Venezuela y Colom Gapar Core Pyaggsee ieee rao, Grenadin. abd (dl Jesuy Castellana 1499 - 1500 ‘Costa norte de Sudamérica. See Bortiguash: 1500 esas de Brasil, desembarca en Pto. pues Portuguesa, 1501 - 1502 coerce baaly. Saee a P61 OCEANO ATLANTICO OCEANO PaciFico __ Estos viajes fueron de gran importancia, pues permitieron ir lentamente reconoctendo las costas de América del Sur, descubrir el Brasil y tomar cons ciencia a los navegantes de que realmente se encontraban frénte a un nuevo continente. + LoS VIAJES POR EL MAR EN LA EPOCA "El visjo lao Indian ends m principio volta couprcideeas en geval con Aas fanunaasy sswena que vorsiendo el tiempo fue ejecutado con ereciente ahineo, sobre tado desde que los peligros de las guervas marinas y de piraterla comenzaron a amenszar la navegaciéa expazola del océano ( .) Como se abe, los primeros bareos de Caléa fueron bastante pequefios y aunque fueres, de una modesta que ssombra. Los que vieron el magnifico niedalo de Is Santa Marfa en In pastda Exposicin Ibero = Americana. se habrén exiraiado de que sélo el Capitin General, el propio Colén, tenia un camarote seneilisimo en el lamsado alegear que se le vvantaba sobre a popa del barc. Toda a tipulacién, ineluso lo oficiales, vis, comiay dorm sobre la eubiertao en la bede- sa, Y snguramente los navios de las primeras grandes fens coloniles na haben sido mucho mayoree © més lujoos (.) En general, sin embargo, se prefeian para la navegaci6n delat Indias los barcos de tamafio medianoy por ls difcutades que ofrecian el Golfo de Méjicoy el Mar Caribe. Ala comodidad de ls pasajeros en general no see tena gran consideracidn, a no ser que se tratase de funcionarios altos, como los Vicrayes, Capitanes Generales y miembros de ls ‘Audiencias. En los barcos grandes, provistos de eatllo (en la pros) y aledzar, oe let habrd instalado en Gatos 46 men- cionan tambign camarotes, construidos quis bajo cubierta, pero desmontados en catos héicos, para no estorbarel uso de los caiones. Las cama y la manutenciniban a cargo particular de los passjeros. El agua fresca ee conservaba por dos ter- cios en buenos barriles: para el ikimo terco se podian usar también jarrasy bation. pe sartan mer ts la rman del agua, pero eran peligrosos por mi fraglidad en tiempo de vendavales (.)". SCHAFER, Emesto: Comaizasone: Martina y Tavs de ln Indias Expaoles,p 977 Ta empress eneaherada par el Gran Almirante Cristobal Colén permitié la llegada a América de la semilla de la Cristiandad. En el préximo capitulo veremos eémo dio fru- tos gracias al esfuerzo y sacrificio de los conquistadores yen BL nome Amicon sng Aeron tel nnboe ke ‘Ambon, Foe cat maven Donen wa lv ge de fei dsc ta yc re taba ae de prin Arve event de gue roof Las que babs Mega Cristal Colin ‘eran Cipange® y Cathay in’ an sues fantinene. Pac ef cownsaratsalerdin Waldemar gaon allt por primers especial de los religiosos dando como resultado la aparicién de una civilizacién, que al igual que la Cristiandad, tendria como nervio y rasgo fundamental de su ser la fe en Jesucristo: la Hispanidad. eeu map da er 1307 enol gu pare t ‘chi ed Se © EspaSa ¥ AMERICA: LA HUSPANIDAD * Bxeelsos destnos los de Espasa en Ia historia, sefiores! Doe quite probarla con el hierro yo fuego de la invasién sarracenay ocho silos fue el Ialuaree cia raitancia ae a evetandad de emp: Dine promi al eafunene gigante dando a nuestro puchlo wn ame ‘ecia, fortalecida en la lucha fundida en el troquel de un deal inco, con el temple queda al esprit el scbrenaturalisno cris ‘iano profesado como ley de vida y del historia de la Patria. El mismo alo en que terminaba en Granada a reconquista del solar patric, dba Expafa el gran salto transocednico y empalmabs la ms hervica de as reconquistas con la conquista més ‘rasoendental de a historia, Ningsin pucblo mejor preparado que el espaol. La convivencia con drabes y judios habia levado ls clenciae geo- ‘désicasy nduticas a un esplendor extraordinaro, hast el punto de que las naciones del norte de Europa mandaben sus nave- igantes a Espaia para aprender en inttuciones como ol eolagio de eSmitres y la universdad de lon mareantes, de Sevilla Libre Bspaia de lr pesadila del sarraceno, sabia en el arte de corzer los mares, stuada en la punta occidental de Europe, con una teins que encarnaba todas las virtudes de la raza: fe, valor, esptritu de proseliamo cristiano, reibe la visita de (Coldn,desshuciado en Genova y Portugal. ¥ Espaia que podia haber dedicado su esfuerzo arestafiar sus heridasy a recone truir ou ota lacie y « seongaizat low cue de sus naisaciones cles y potas, oye a Colon, cree en sus ensuenes, ‘que otra cosa no eran cuando emprendis su primera ruta, lta sus famosas earabelaay envia hombres a que resgien, con ‘supecho de bronce, la tinieblas del Adléntco”, (MAEZTU, Ramiro de: Def dela Hispania, p 253.

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