El Wisc-V (Weschsler Intelligence Scale for Children), Quinta edición
EL WISC es un instrumento de administración individual para evaluar la capacidad
intelectual de menores de 6 años a 16 años y 11 meses de edad. Desarrollado por David
Wechsler, este test es la quinta edición de una serie de pruebas ampliamente utilizadas
en la evaluación de la capacidad cognitiva y el rendimiento intelectual.
El Wics-V este compuesto por varias subpruebas que se agrupan en cinco índices
principales:
Índice de Comprensión Verbal: evalúa el razonamiento verbal y la
comprensión conceptual.
Índice Visuoespacial: mide la capacidad para percibir y manipular
información visual y espacial.
Índice de razonamiento fluido: evalúa la capacidad para razonar y solucionar
problemas nuevos.
Índice de memoria de trabajo: mide la capacidad para retener y manipular
información temporalmente.
Índice de velocidad de procesamiento: evalúa la rapidez y eficiencia con la
que se procesan las tareas simples.
DFH: la técnica del DFH (dibujo de la figura humana) es una herramienta psicológica
proyectiva utilizada para evaluar aspectos del desarrollo cognitivo y emocional de una
persona, generalmente de niños. (Screening)
Evalúa:
Desarrollo cognitivo: proporciona información sobre la madurez intelectual y la
capacidad cognitiva del niño.
Desarrollo emocional: ayuda a detectar posibles problemas emocionales, como
ansiedad, inseguridad o conflictos internos.
Autoimagen y autoestima: refleja como el niño se percibe a si mismo y su nivel de
autoestima.
Relaciones interpersonales: puede ofrecer pistas sobre las relaciones del niño con otras
personas, como padres, hermanos y amigos.
Indicadores que tiene en cuenta:
Proporciones y detalles: la precisión y los detalles en el dibujo, como la
cabeza, el cuerpo, los brazos y las piernas, indican el desarrollo cognitivo
y motor.
Tamaño y posicionamiento: el tamaño de la figura y su posición en el
papel pueden reflejar la percepción de la importancia y la seguridad del
niño.
Características faciales y expresiones: los detalles en la cara y la
expresión pueden proporcionar información sobre el estado emocional
del niño.
Uso del espacio y color: como utiliza el niño el espacio y los colores
también pueden proporcionar información valiosa sobre su estado
emocional y psicológico.
La entrevista diagnostica infantil (EED-I). Es un instrumento psicométrico de criterio, no
usa baremo. Es una herramienta utilizada en psicología para evaluar a niños a través de
entrevistas estructuradas con sus padres o cuidadores. Su propósito es obtener una
comprensión detallada del desarrollo del niño, su comportamiento, sus emociones y su
entorno familiar y social. Esta entrevista ayuda a los profesionales de la salud mental a
identificar posibles problemas o trastornos y a planificar intervenciones adecuadas, obtener
una visión completa del niño y ayudar en la planificación del tratamiento adecuado.
El principal propósito es evaluar varios aspectos del desarrollo y el funcionamiento psicológico
de los niños. Su propósito principal es identificar trastornos emocionales, conductuales y del
desarrollo. La EED-I evalúa aspectos como:
Estado emocional: ansiedad, depresión, miedos, entre otros.
Conducta: problemas del comportamiento, hiperactividad, impulsividad.
Relaciones sociales: habilidades sociales, interacción con pares y adultos.
Desarrollo cognitivo: habilidades intelectuales y rendimiento académico.
Historia familiar: factores familiares, eventos estresantes significativos.
Salud física: problemas médicos que puedan estar relacionados con problemas psicológicos.
La entrevista estructurada diagnostica, se compone de varias secciones diseñadas para obtener
información detallada sobre el niño desde múltiples ángulos. Generalmente incluyen los
componentes que detallo a continuación:
Datos de identificación: nombre y apellido, edad, dirección, información de contacto, entre
otros.
Motivo de consulta: razones especificas por las cuales se está realizando la entrevista.
Historia medica: información sobre enfermedades, hospitalizaciones, tratamientos médicos, y
antecedentes familiares de enfermedades.
Desarrollo infantil: física y psicomotor, problemas durante el embarazo y el parto y desarrollo
temprano del menor.
Estado Emocional y conductual: evaluación de síntomas de ansiedad, depresión, trastornos de
conducta, hiperactividad, y otros problemas emocionales y conductuales.
Funcionamiento cognitivo y académico: rendimiento escolar, habilidades de aprendizaje y
problemas relacionados con el aprendizaje.
Relaciones sociales: interacciones con la familia, amigos y otras figuras importantes en la vida
del niño. Evaluación de habilidades sociales y posibles problemas en estas áreas.
Historia familiar: información sobre la rutina diaria del niño, actividades extracurriculares y
condiciones de vida.
Experiencias traumáticas: evaluación de eventos traumáticos o estresantes que el niño haya
experimentado como abuso, negligencia o pérdidas significativas.
Evaluaciones y pruebas adicionales: resultados de pruebas psicológicas, cuestionarios,
observaciones complementarias que puedan proporcionar información adicional sobre el
menor.
Coeficientes: Confiabilidad:
Coeficiente Alfa de Cronbach: mide la consistencia interna de la prueba. Valores cercanos a 1
indican alta confiabilidad.
Interna: evalúa la homogeneidad de los ítems dentro de la técnica. Un coeficiente alfa de
Cronbach es una medida comúnmente utilizada para determinar la consistencia interna.
(Test-retesst): mide la estabilidad de los resultados de la técnica a lo largo del tiempo.
administra la misma prueba a los mismos participantes en dos momentos diferentes y
correlaciona los resultados.
Confiabilidad Inter jueces: evalúa la consistencia entre diferentes evaluados. Esto es
importante en técnicas que requieren juicio clínico, como las entrevistas o las observaciones.
Para asegurar tanto la validez como la confiabilidad, es fundamental realizar una investigación
rigurosa, ampliar métodos estadísticos adecuados y contar con una revisión continua de la
técnica a medida que se usa en diferentes contextos y con diversas poblaciones.
Validez de los test psicológicos: se refiere a la medida en que un test realmente mide lo
que pretende medir. Hay varios tipos de validez que se consideran fundamentales en la
evaluación de esos tests:
1. Validez de contenido: se refiere a la medida en que los ítems del test
representan adecuadamente el constructo que se desea medir. Es decir,
si el contenido del test abarca todos los aspectos importantes del
concepto que se está evaluando.
2. Validez de criterio: evalúa la relación entre las puntuaciones del test y
algún criterio externo que se supone que el test debería predecir. Se
divide en dos subtipos:
Validez concurrente: se determina al comparar las puntuaciones del
test con otro criterio que se mide al mismo tiempo.
Validez predictiva: se refiere a la capacidad del test para predecir
resultados futuros relacionados con el constructo medido.
3. Validez de constructo: evalúa la medida en que el test realmente mide
el constructo teórico que se propone medir. Esto incluye la relación del
test con otros test y medidas relacionadas o no relacionadas con el
mismo constructo.
La validez de constructo puede subdividirse en:
Validez convergente: se refiere a que el test esta relacionado con otros
tests que miden el mismo o similar constructo.
Validez discriminante: implica que el test no esta correlacionado con
tests que miden constructos diferentes.
4. Validez aparente: se refiere a la medida en que el test parece, a simple
vista, medir lo que se supone que mide. Aunque no es un tipo de validez
científica, puede influir en la aceptación y la cooperación de los
examinados.
Estos tipos de validez son esenciales para garantizar que los tests psicológicos
proporcionan información precisa y útil para la evaluación, diagnostica y tratamiento en
diversas áreas de la psicología.
Errores no sistemáticos: Son aquellos que no tienen posibilidad de ser controlados,
impredecibles o aleatorios, ya que son generados por las variaciones cuya causa es al
azar. Los estudios sobre la confiabilidad se ocupan de los errores asistemáticos. Las
fuentes de error pueden haber sido generadas en la etapa de construcción de la técnica,
en la administración, en la puntuación y en la interpretación de los resultados arrojados
por la misma. Las fuentes de error que pueden ocurrir durante la administración de la
técnica son aquellas que tienen cierta influencia en cambios azarosos en la atención o
motivación del sujeto examinado (desgano, ansiedad, experiencias anteriores), las
variables relacionadas con las condiciones ambientales (temperatura, ruido,
iluminación), y las variables relacionadas con el examinador (su estilo, su
comportamiento, si implica su subjetividad). También llamado error de medición. Es un
error azaroso, que no siempre afecta las mediciones de la misma manera, es ineludible,
está siempre. No asumirlo como negativo, tengo que saber que está para prevenir
errores. Es la contracara del concepto de confiabilidad. Existen tres fuentes posibles,
que producen error (variables que hacen que el examinado rinda mejor o peor): el
examinado, el examinador y el ambiente. Afecta la confiabilidad. 4.3. Confiabilidad de
las puntuaciones. Podemos definir confiabilidad como la consistencia, o mejor, la
coherencia de los puntajes obtenidos por los mismos individuos en distintas ocasiones o
con diferentes conjuntos de ítems equivalentes. Los estudios de la confiabilidad se han
desarrollado para responder interrogantes sobre la precisión de los puntajes obtenidos a
través de la aplicación de una técnica psicométrica. Hay diferentes tipos o grados de
confiabilidad, el coeficiente de confiabilidad informa el grado de precisión del
instrumento. Coeficiente de correlación. Un coeficiente de correlación expresa el grado
de correspondencia, o relación, o covariación, entre dos conjuntos de puntuaciones.
Permite establecer el grado de asociación entre dos variables (medidas en un nivel de
intervalos o de razón). Cuando la correlación entre dos variables es perfecta, el
coeficiente de correlación (r de pearson) es igual a uno (r=1, r=-1). Cuando no existe
asociación alguna, es cero. 4.5. El coeficiente de confiabilidad. Se trata de un número
que indica en qué medida una técnica es confiable. El coeficiente es un número cuyo
valor mínimo es cero (lo que indicaría la inexistencia de varianza verdadera, ya que toda
es varianza de error), y su valor máximo es igual a uno (lo que indicaría que no hay
error, todo es varianza verdadera). Cuánto más cercano a uno sea el valor del coeficiente
de confiabilidad, más confiable será el instrumento del cual se obtuvieron las
puntuaciones; por el contrario, cuanto más cercano a cero es dicho coeficiente, menos
confiable será el mismo.