DERECHO LABORAL
ANTECEDENTES
Descripción breve
El derecho laboral ha evolucionado a lo largo de la historia como una respuesta a las
condiciones laborales y sociales que han experimentado los trabajadores. A continuación,
se presenta un panorama general de los antecedentes del derecho laboral Mexicano y a
nivel mundial
Yuleysi Yarit Juarez Morales // Quinto Cuatrimestre
yuleysijuarez@[Link]
Antecedentes del derecho laboral en el mundo
El derecho laboral tiene sus raíces en la antigüedad, donde los empleadores tenían
obligaciones hacia sus trabajadores en la antigua Roma. Durante la Edad Media, el trabajo
empezó a ser considerado como un bien social. La Revolución Industrial marcó un cambio
significativo al exponer a los trabajadores a condiciones peligrosas y dar lugar a la conciencia
de clase trabajadora. En el siglo XIX surgieron las primeras leyes laborales, sentando las
bases para proteger y promover los derechos laborales. La evolución del derecho laboral
continuó en el siglo XX con la creación de la Organización Internacional del Trabajo y el
establecimiento de principios fundamentales. En México, existen leyes laborales y protección
para los derechos de los trabajadores. A nivel internacional, se han establecido tratados y
organismos para promover y proteger los derechos laborales en todo el mundo. Con el avance
tecnológico y los nuevos modelos de trabajo, el derecho laboral enfrenta desafíos y la
necesidad de adaptarse a una realidad cambiante.
Antecedentes históricos del derecho laboral en el mundo
Antigua Roma: Obligaciones de los empleadores hacia los trabajadores
En la antigua Roma, existían ciertas obligaciones que los empleadores tenían hacia sus
trabajadores. Aunque no se puede hablar propiamente de un sistema jurídico laboral como el
que conocemos hoy en día, se reconocía la necesidad de proteger a los trabajadores y asegurar
que recibieran un trato justo. Los empleadores tenían la responsabilidad de proporcionar una
compensación adecuada por el trabajo realizado y garantizar condiciones de trabajo
razonables.
En Roma, los colegiados de artesanos se remontan al reinado de Numa Pompilio y de Servio
Tulio que los regulo, aunque tenían un carácter mas religioso que profesional. Durante la
República se carecía de personalidad jurídica tanto que no podían poseer bienes propios, al
llegar Julio Cesar esto cambio a la libre formación. Después en la época de Augusto se
sustituye la libre formación por la autorización previa careciendo mas la mano de obra de
hombres libres. Alejandro severo delimito las profesiones y permitió cada colegio redactar
sus propios estatutos. Diocleciano regulo los salarios.
Los juristas romanos distinguieron perfectamente la diferencia entre contrato de obra y el
contrato de trabajo, cuyo objeto si bien es el mismo, lo transitorio de uno y lo perdurable del
otro, que amerita una regulación diferente también, regulada por el imperio.
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Edad Media: El trabajo como bien social
Durante la Edad Media, se comenzó a considerar el trabajo como un bien social. Se reconocía
la importancia del trabajo en la sociedad y se buscaba asegurar la paz social y el bienestar
común a través de la regulación de las relaciones laborales. Surgieron gremios y
corporaciones que se encargaban de regular el trabajo y proteger los derechos de los
trabajadores, estableciendo reglas sobre salarios, jornadas laborales y condiciones de trabajo.
En este momento nacen las corporaciones, el régimen corporativo, que es un sistema en la
cual los hombres de la misma profesión u oficio se unen en defensa de sus intereses comunes
en gremios, corporaciones (compuestas por maestros, compañeros y aprendices) y guildas. A
través de la asamblea de maestros, institución privada y no del Estado, se aprobaban las
normas de producción, los precios, el trabajo, los salarios, de tal manera que las personas no
permanezcan en a dos o mas gremios ni desempeñar dos o mas trabajos siendo distintos
oficios. El maestro de Jesús Castorena menciona que en las corporaciones únicamente fue
una asociación de patrones mientras que los aprendices y oficiales estaban sometidos a los
maestros; por lo que a partir de ello hubo mucha desigualdad y abusos a los salarios,
descansos, despidos, jornadas laborales, entre otros, de las personas que no eran maestros.
Cada vez mas se dieron cuenta de la explotación de la que eran objeto, produciendo coches
entre maestros y compañeros y estos organizan asociaciones para resistir y obtener mejores
condiciones laborales. Estas asociaciones, que fueron más fuertes en Francia, España, y
Alemania, fueron el origen de los sindicatos de trabajadores.
Legalmente, la corporación desaparece en Inglaterra en 1545, cuando el Parlamento, para
impulsar la industrialización, prohíbe a la corporación a poseer bienes confiscándolos a
beneficio de la corona. En Francia tuvo lucha larga hasta el edicto de Turgot que en 1776 las
suprime y el decreto de 1791, la ley de Chapelier que establece que todo hombre es libre para
dedicarse al trabajo, profesión u oficio que estime conveniente.
Revolución Industrial: Condiciones laborales riesgosas y surgimiento de la conciencia de
clase trabajadora
Con el triunfo de la burguesía sobre el régimen feudal, nació y se desarrollo la empresa
privada y con ella para satisfacer la demanda de manufacturas la producción masiva de
mercancías. La burguesía impuso y obligo al estado a abandonar su política de
intervencionista conociéndose como liberalismo, nace después el capitalismo apareciendo
con ella grandes empresas. Al mismo tiempo y como consecuencia de ella aparece el
proletario (mano de obra barata compuesto por hombres, mujeres y niños) y la explotación
desenfrenada de los asalariados trabajando en beneficio de la burguesía bajo terribles
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condiciones de trabajo. Los trabajadores pasaron de realizar labores en el campo o en
pequeños talleres a trabajar en fábricas, donde las condiciones laborales eran mucho más
duras. La jornada laboral se extendió a 12-16 horas diarias, y los salarios eran bajos. El
mundo que quedo dividido entre poseedores y desposeídos, en capitalistas dueños de los
medios de producción y proletarios sin mas patrimonios que la fuerza de su trabajo.
La Revolución Industrial, que comenzó a finales del siglo XVIII y continuó a lo largo del
siglo XIX, marcó un punto crucial en el desarrollo del derecho laboral. Este proceso de
industrialización trajo consigo una transformación radical en las relaciones de trabajo.
Comenzaron a surgir los primeros movimientos sindicales y de masas que buscaban mejorar
las condiciones de los trabajadores, y la necesidad de normativas que regularan las relaciones
laborales empezó a volverse más evidente. En esta época, se formaron los primeros sindicatos
y se llevaron a cabo movimientos y protestas que impulsaron la necesidad de regulaciones
laborales más justas, que obligaron al estado Burgués a dictar medidas tendientes a lograr
paz social por medio de legislaciones laborales.
Conquista producto de la unión de los propios trabajadores, nutridas con las ideas de los
pensadores de la época, BLANC, SISMONDI, SAINT-SIMON, MARX, OWEN, nace el
derecho del trabajo.
Siglo XIX: Surgimiento de las primeras leyes laborales
A finales del siglo XIX, se establecieron las primeras leyes laborales en varios países como
respuesta a las demandas de la clase trabajadora. Estas leyes abordaban cuestiones como las
horas de trabajo, salarios mínimos y la protección de los derechos de los trabajadores.
Surgieron también comisiones y tribunales encargados de resolver los conflictos laborales y
garantizar el cumplimiento de estas nuevas regulaciones.
Evolución del derecho laboral en el siglo XX
El siglo XX fue testigo de importantes avances en el ámbito del derecho laboral a nivel
internacional. A continuación, se exploran tres aspectos fundamentales de dicha evolución:
la creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1919, las fuentes del
derecho laboral y los principios fundamentales que lo rigen.
Creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1919
En el año 1919, tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, se fundó la Organización
Internacional del Trabajo. Esta organización, dependiente de las Naciones Unidas, tiene
como objetivo principal promover y mejorar las condiciones laborales en todo el mundo. A
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través de la OIT, se establecieron estándares internacionales para regular diversos aspectos
del trabajo, como la seguridad laboral, la protección social y la igualdad de oportunidades.
El Derecho Laboral
En el contexto actual, el derecho laboral continúa evolucionando debido a factores como la
globalización, la digitalización del trabajo y la creciente automatización. Los derechos de los
trabajadores en plataformas digitales, como los repartidores de comida o conductores de
transporte compartido, se han convertido en un tema importante en los debates
contemporáneos. Además, la lucha por los derechos de los trabajadores en el contexto del
trabajo precario y las reformas al sistema de pensiones son temas relevantes en muchas
naciones.
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Derecho laboral en México
En México, el derecho laboral es una rama del sistema jurídico que se encarga de regular las
relaciones entre los trabajadores y los empleadores. A lo largo de la historia, ha habido
importantes avances en la legislación laboral del país, buscando proteger los derechos
fundamentales de los trabajadores y promover condiciones justas de trabajo.
La generalidad de los autores coincide en señalar que el derecho mexicano del trabajo tiene
sus antecedentes específicos en el siglo XX, inmediatamente antes y después de la
Revolución de 1910, habiéndose conformado plenamente en la Constitución de 1917, a partir
de la cual la legislación ha desarrollado sus instituciones hasta alcanzar las características
que ahora tiene. Pero para ello no dejan de ser importantes los antecedentes anteriores a la
Revolución de 1910. Estos acontecimientos comprenden propiamente dos periodos de la
historia nacional: el que podría denominarse precolonial y el colonial. El primero
comprendería los años anteriores a la conquista de México por España, y el segundo, de este
acontecimiento al inicio de la lucha por la independencia.
1. El periodo precolonial
La generalidad de los autores coincide también en señalar la escasa información sobre
antecedentes laborales en este periodo histórico. Así, el autor Castorena refiere que el pueblo
azteca, en particular, se encontraba dividido en dos grandes núcleos: “el común del pueblo o
macehuales (agricultores), clase desheredada, y los nobles o señores, clase privilegiada
(guerreros, los sacerdotes y los comerciantes o Pochteca). Cada grupo rendía culto a su propia
deidad y celebraba sus festividades particulares; los macehuales no gozaban de plena libertad
en el ejercicio de su oficio, ya que estaban sujetos a cierta servidumbre hacia la clase
privilegiada. No obstante, fuera de este aspecto, que se limitaba a la confección de vestimenta
y la construcción de viviendas, podían desempeñar su trabajo de manera independiente.
2. El periodo colonial (de 1521 a 1821, año en que se consuma la independencia.)
Dos son los ordenamientos que se citan en este periodo de la historia de México, que tienen
alguna relación con el fenómeno de la prestación de servicios: las Leyes de Indias ("En las
Leyes de Indias, España creó el más destacado monumento legislativo de los tiempos
modernos en términos de humanidad. Estas leyes, inspiradas en el pensamiento de la reina
Isabel la Católica, fueron diseñadas para proteger a los indígenas de América, especialmente
a aquellos provenientes de los antiguos imperios de México y Perú, y para frenar la
explotación despiadada que ejercían los encomenderos...")1 y las Ordenanzas de Gremios
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(dirigidas a los españoles, dejó de tener vigencia aun antes de la independencia). Sin embargo,
por una parte, estas legislaciones fueron vigentes, pero no positiva.
III. los antecedentes Del Derecho mexicano Del trabajo De 1810 a 1910
Este periodo corresponde propiamente a la guerra de independencia, aunque durante él se
emitieron varios documentos de gran relevancia. Comprende desde 1821, aunque quizás más
específicamente desde 1824, año en que se expide la primera Constitución realmente vigente,
hasta 1857, cuando se promulga la segunda Constitución Federal.
1. El periodo 1810-1824
Durante este período, no abordaron directamente aspectos laborales, pero se considera
pertinente mencionarlos.
Uno de los primeros documentos fue el Bando de Hidalgo, expedido por Miguel Hidalgo y
Costilla en Guadalajara, Jalisco, el 6 de diciembre de 1810, en el que se proclamó la
abolición de la esclavitud.
En 1811, Ignacio López Rayón expidió los Elementos Constitucionales de Rayón, que
también incluyeron la abolición de la esclavitud y la eliminación formal del sistema gremial
mediante los exámenes artesanales.
Otro documento fundamental fueron los Sentimientos de la Nación, pronunciados por José
María Morelos en Chilpancingo, Guerrero, el 14 de septiembre de 1813. En estos, además
de proscribir la esclavitud, se hizo una alusión a los trabajadores en el punto número 12, en
el que se establecía que las leyes debían mejorar las condiciones del pobre, aumentar su jornal
y mejorar sus costumbres, sin profundizar en detalles específicos sobre los derechos
laborales.
El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, sancionado en
Apatzingán, Michoacán, el 22 de octubre de 1814 bajo la dirección de Morelos, fue otro
de los documentos clave, consagrando importantes derechos individuales, como la libertad
de industria y comercio.
Por otro lado, la Constitución de Cádiz, promulgada en España el 19 de marzo de 1812,
no trató temas laborales, como era de esperarse debido al régimen corporativo que imperaba
en la época.
El Plan de Iguala, firmado en 1821 por Agustín de Iturbide, es otro documento relevante,
en el que se establecía que todos los habitantes de México, sin distinción de mérito y virtudes,
podrían optar a cualquier empleo, promoviendo la libertad de trabajo.
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Los Tratados de Córdoba de 1821 también son contemporáneos, pero no hicieron referencia
a problemas laborales.
Finalmente, el Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano, expedido el 18 de
diciembre de 1822, abolió la Constitución Española en el territorio del imperio y dejó en
vigor las leyes previas, pero no incluyó ninguna disposición sobre derechos laborales.
2. El periodo 1824-1857
Posteriormente, ni el Acta Constitutiva de la Federación del 31 de enero de 1824, ni la
Constitución Federal del 4 de octubre de 1824, incluyeron disposiciones relacionadas con
cuestiones laborales. Esto se debe a que el enfoque principal de dichos documentos era la
definición política, con la adopción del gobierno federal. Esta decisión ya había sido
anticipada en el “voto por la forma de República Federada” del 12 de junio de 1823.
La Constitución de 1824 estuvo vigente hasta 1835, cuando se instauró un régimen unitario
y se abandonó el sistema federal.
Durante esta etapa, dos documentos fundamentales regían la vida política de México: las
Leyes Constitucionales del 30 de diciembre de 1836 y las Bases Orgánicas de la
República Mexicana del 12 de junio de 1843. Ninguno de estos contenía disposiciones
sobre problemas laborales.
Después de varios sucesos políticos y militares, el 6 de diciembre de 1846 se inauguró un
nuevo Congreso, que, como señala Tena Ramírez, era a la vez constituyente y ordinario.
De este Congreso surgió el Acta de Reformas del 18 de mayo de 1847, que restableció la
vigencia del Acta Constitutiva y la Constitución de 1824, con las modificaciones incluidas
en el acta mencionada. Aunque este documento trató sobre derechos individuales, no incluyó
disposiciones sobre cuestiones laborales.
Lo mismo ocurre con las Bases para la Administración de la República hasta la
Promulgación de la Constitución, expedidas por Antonio López de Santa Anna el 22 de
abril de 1853, las cuales fueron la base jurídica del último régimen centralista y tampoco
mencionaron problemas laborales.
Durante gran parte del siglo XIX, se continuó aplicando el viejo derecho español, incluyendo
las Leyes de Indias, las Siete Partidas, la Novísima Recopilación y sus normas
complementarias, como señala Mario de la Cueva. Esto subraya la relevancia de los
antecedentes previos a la Guerra de Independencia.
Finalmente, el 1 de marzo de 1854 se proclamó el Plan de Ayutla, bajo el cual se llevó a
cabo la Revolución de Ayutla.
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3. De la Constitución de 1857 a la época prerrevolucionaria
Aunque la Constitución de 1857 no consagró de manera explícita los derechos laborales, en
el seno del Congreso Constituyente sí se discutieron temas directamente relacionados con
el derecho del trabajo. Según Mario de la Cueva, en dos ocasiones se propuso el tema en el
Congreso, pero no se logró su reconocimiento debido a la fuerte influencia del
individualismo y las ideas de la escuela económica liberal, que anteponían la propiedad
privada sobre los derechos de los trabajadores.
Lo más cercano a la inclusión de derechos laborales en la Constitución de 1857 fueron los
artículos 5 y 32. El artículo 5 originalmente propuesto reconocía la libertad de trabajo,
estableciendo que nadie podría ser obligado a trabajar sin justa retribución y
consentimiento pleno. Por su parte, el artículo 32 preveía la expedición de leyes para
mejorar las condiciones de los trabajadores mexicanos, estimulando el trabajo y
promoviendo la educación práctica en artes y oficios.
En cuanto a la legislación posterior, las Leyes de Reforma (1859-1863) fueron
fundamentales para el desarrollo jurídico, político, económico y social del país, pero no
tuvieron un impacto significativo en los derechos laborales. Tras la caída del Imperio de
Maximiliano de Habsburgo en 1867 y el restablecimiento de la República, la Constitución
de 1857 volvió a ser vigente, y comenzaron a expedirse los primeros códigos mexicanos. El
1 de noviembre de 1865, se expidió la Ley sobre Trabajadores, que regulaba la jornada de
trabajo, descansos, trabajo infantil, y otros derechos laborales
El Código Civil de 1870 reguló algunos contratos de trabajo, pero en términos de protección
al trabajador, el legislador dejó mucho que desear, ya que no consideró adecuadamente los
desequilibrios de poder entre patrón y trabajador. El Código Penal de 1871 (art.925),
además, tipificó como delito la organización de los obreros para luchar por mejores
condiciones laborales, penalizando la formación de huelgas o el uso de violencia para
modificar los salarios.
En la década de 1900, se establecieron leyes como la Ley de José Vicente Villada (1904),
que trataba sobre accidentes laborales, y la Ley de Bernardo Reyes (1906), que impuso
mejores condiciones para los trabajadores afectados por accidentes, aunque estas leyes aún
eran insuficientes.
Los acontecimientos sociales de la época, como la huelga de Cananea en 1906 y la huelga
de Río Blanco en 1907, reflejaron las crecientes tensiones laborales y fueron eventos clave
que contribuyeron al descontento general que desembocó en la Revolución Mexicana de
1910.
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Además, el Programa del Partido Liberal Mexicano de 1906, encabezado por Ricardo
Flores Magón, incluyó propuestas laborales como la jornada máxima de ocho horas, salario
mínimo, protección a los trabajadores en accidentes, y la abolición de la tienda de raya.
Estos principios fueron incorporados en el artículo 123 de la Constitución de 1917, lo que
marcó un hito en el reconocimiento y protección de los derechos laborales en México.
IV. De la revolución a la constitución De 1917
Durante el periodo que transcurre entre la renuncia de Porfirio Díaz el 21 de mayo de 1911
(plasmada en los Convenios de Ciudad Juárez), y la expedición de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos en 1917, se expidieron una serie de ordenamientos
laborales en las entidades federativas. Estos reflejan los temas más sensibles para los
trabajadores de la época, tales como:
1. Prevención y reparación de los riesgos laborales.
2. Condiciones de seguridad e higiene en los trabajos.
3. Limitación de la jornada laboral.
4. Descanso semanal.
5. Protección de las mujeres y menores trabajadores.
Algunos de los ordenamientos más importantes del periodo incluyen:
• Ley de Sirvientes de Chiapas (14 de diciembre de 1912).
• Ley del Descanso Dominical de San Luis Potosí (13 de enero de 1913).
• Nueva Ley del Descanso Dominical de San Luis Potosí (6 de mayo de 1913).
• Ley sobre el Descanso Dominical de Puebla (30 de enero de 1914).
• Ley del Descanso Obligatorio de Jalisco (2 de julio de 1914).
• Ley sobre Descanso Semanal de Veracruz (9 de octubre de 1914).
• Ley de Cándido Aguilar de Veracruz (29 de octubre de 1914).
• Ley de Obreros de Chiapas (31 de octubre de 1914).
• Ley sobre Jornaleros y Arrendatarios del Campo de Zacatecas (21 de noviembre
de 1915).
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• Ley de Asociaciones Profesionales de Veracruz (14 de diciembre de 1915).
• Ley del Trabajo de Yucatán (15 de diciembre de 1915).
• Ley sobre Accidentes de Trabajo de Hidalgo (25 de diciembre de 1915).
• Ley del Trabajo de Jalisco (1 de enero de 1916).
• Ley del Trabajo de Aguascalientes (8 de febrero de 1916).
• Ley sobre Asociaciones Profesionales de Veracruz (8 de febrero de 1916).
• Ley sobre Accidentes del Trabajo de Zacatecas (24 de julio de 1916).
• Ley del Trabajo de Coahuila (27 de octubre de 1916).
Proyectos y decretos adicionales también surgieron durante este periodo, abordando
problemáticas laborales más específicas. Un decreto importante en este contexto fue el
Decreto con el que se castiga con la pena de muerte a los trabajadores huelguistas (1 de
agosto de 1916), firmado por Venustiano Carranza, en respuesta a la huelga de los
trabajadores electricistas que interrumpieron los servicios públicos esenciales.
A pesar de su importancia, estos ordenamientos eran dispersos, desordenados y carecían de
una sistematización adecuada. Abordaron solo parcialmente las demandas de los
trabajadores, pero se consideran fuentes materiales que influyeron en la posterior
Constitución de 1917, específicamente en lo que respecta a los derechos laborales.
V. la constitución De 1917
El 14 de septiembre de 1916, Venustiano Carranza convocó a elecciones para elegir
representantes a un Congreso Constituyente que determinaría el contenido de la futura
Constitución. En su exposición de motivos, Carranza destacó que, aunque la Constitución
de 1857 fijaba el procedimiento para reformas, el pueblo tenía el derecho inalienable de
modificar la forma de gobierno según el artículo 39 de la Constitución.
La sesión inaugural del Congreso Constituyente tuvo lugar el 1 de diciembre de 1916 en el
Teatro Iturbide (actualmente Teatro de la República) en Querétaro. Durante este proceso,
hubo desacuerdos respecto a la inclusión de grandes reformas sociales en el proyecto de
Constitución. El proyecto inicial no garantizaba de manera firme la reforma agraria ni la
legislación laboral, ya que el artículo 27 relegaba la reforma agraria a la legislación ordinaria
y la fracción X del artículo 73 solo autorizaba al Poder Legislativo a regular el trabajo.
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En diciembre de 1916, las diputaciones de Veracruz y Yucatán propusieron reformas al
proyecto, sugiriendo normas a favor de los trabajadores, como la jornada laboral de ocho
horas, el descanso semanal, y la prohibición del trabajo nocturno para mujeres y menores. A
partir de este momento, los diputados comenzaron a debatir en el Congreso, con algunos
defendiendo el proyecto original y otros abogando por incluir explícitamente los derechos
laborales en la Constitución.
En respuesta a estos debates, Carranza encargó a José Natividad Macías, diputado de
Guanajuato, apoyar la adopción de un título especial sobre el trabajo. Así, se formó una
comisión que, con el apoyo de Pastor Rouaix, Secretario de Fomento, Lic. Lugo y Rafael
de los Ríos del Distrito Federal, formuló el anteproyecto que, tras ajustes, se convirtió en el
artículo 123.
El 23 de enero de 1917, el artículo fue aprobado por unanimidad en el Congreso. El artículo
123 original contenía 30 fracciones que abarcaban varios aspectos laborales clave, como:
• Jornada laboral máxima (incluyendo la jornada nocturna).
• Protección al trabajo de mujeres y jóvenes (mayores de 12 y menores de 16 años).
• Descanso semanal.
• Salario mínimo y protección al salario.
• Regulación de jornadas extraordinarias.
• Participación en utilidades.
• Derechos habitacionales de los trabajadores.
• Regulación de riesgos de trabajo y medidas de seguridad e higiene.
• Derecho de asociación sindical y derecho de huelga.
• Creación de juntas de conciliación y arbitraje de integración tripartita.
• Estabilidad en el empleo y irrenunciabilidad de derechos.
• Cajas de seguros populares (invalidez, accidentes, etc.).
• Cooperativas para la construcción de viviendas para los trabajadores.
Este artículo se considera uno de los pilares fundamentales del sistema laboral mexicano y
uno de los mayores logros sociales de la Revolución Mexicana.
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VI. el período De 1917 a 1929
El artículo 123 constitucional otorgó facultades tanto al Congreso de la Unión como a las
legislaturas de las entidades federativas, lo cual, según el jurista Mario de la Cueva, fue
un acierto, ya que permitió que cada estado pudiera expedir leyes laborales adaptadas a sus
necesidades regionales, ya que el Congreso de la Unión no pudo legislar para el Distrito
Federal por cuestiones políticas y la falta de experiencia y conocimiento de las condiciones
del país.
Los primeros estados en reglamentar el artículo 123 fueron Campeche y Veracruz.
Campeche expidió su Código del Trabajo el 21 de diciembre de 1917 y la Ley del Trabajo
el 30 de noviembre de 1924. Veracruz, por su parte, emitió su Ley del Trabajo el 14 de
enero de 1918 y otras leyes sobre temas como participación de utilidades (1921) y riesgos
profesionales (1924).
Entre 1918 y 1929, un total de veinticinco entidades federativas expidieron leyes laborales,
muchas de ellas en varias ocasiones o sobre diferentes temas. Entre estos estados se incluyen:
• Estado de México (1918)
• Sonora (1918, 1919)
• Nayarit (1918, 1929)
• Yucatán (1918, 1926)
• Sinaloa (1920)
• Coahuila (1920, 1926)
• Guanajuato (1921-1924)
• Michoacán (1921)
• Puebla (1921)
• San Luis Potosí (1922-1926)
• Chihuahua, Durango, Querétaro (1922)
• Jalisco (1923)
• Nuevo León (1924)
• Hidalgo (1925-1928)
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• Tamaulipas, Oaxaca, Tabasco (1926)
• Chiapas, Zacatecas (1927)
• Aguascalientes (1928).
Según Mario de la Cueva, las leyes de Veracruz de 1918 y 1924, así como las de Yucatán
(1918, 1926), fueron el modelo para muchas de las leyes posteriores y sirvieron de base para
la creación de la Ley Federal del Trabajo de 1931.
Estas leyes se ocupaban de temas fundamentales como:
• El contrato individual de trabajo.
• El salario y la participación de utilidades.
• El trabajo de mujeres y menores.
• La asociación sindical y el contrato colectivo de trabajo.
• El derecho de huelga.
• La regulación de trabajadores extranjeros y de los riesgos profesionales.
• La creación de las juntas de conciliación y arbitraje.
Un hecho relevante de este periodo fue la creación de la Junta Federal de Conciliación y
Arbitraje el 17 de septiembre de 1927, a través de un decreto del Ejecutivo Federal. Esta
junta se encargaba de resolver conflictos colectivos en diversas ramas industriales de
jurisdicción federal, como la petrolera, textil, minera y de ferrocarriles, entre otras. La
creación de esta autoridad jurisdiccional generó dudas constitucionales que serían resueltas
más tarde con reformas que federalizaron la legislación del trabajo.
VII. la federalización De la legislación laboral y la ley Federal Del trabajo De 1931
La problemática de los conflictos colectivos en las industrias de jurisdicción federal y la
necesidad de uniformar la legislación laboral en todo el país, llevó a la reforma
constitucional de los artículos 73, fracción X, y 123, en su párrafo introductorio, publicada
el 6 de septiembre de 1929. Con esta reforma, se otorgó al Congreso de la Unión la facultad
exclusiva de expedir la legislación reglamentaria en materia laboral, derogando las leyes
previamente expididas por las legislaturas estatales. Sin embargo, la reforma dividió la
aplicación de la ley entre autoridades federales y locales, estableciendo que las entidades
federativas seguirían siendo competentes, salvo en ciertas ramas industriales que quedaban
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reservadas a la legislación federal (lo que más tarde se plasmó en la fracción XXXI del
artículo 123).
Después de esta reforma de 1929, pasaron casi dos años para la promulgación de la primera
Ley Federal del Trabajo, que ocurrió el 18 de agosto de 1931. En ese tiempo, se elaboraron
dos proyectos conocidos como el “Proyecto Portes Gil” y el “Proyecto de la Secretaría de
Industria, Comercio y Trabajo”. El segundo proyecto fue principalmente obra del
licenciado Eduardo Suárez y, después de su aprobación por el presidente Pascual Ortiz
Rubio, fue enviado al Congreso, donde se aprobó con algunas modificaciones en agosto de
1931.
La Ley Federal del Trabajo de 1931 reguló casi todos los aspectos del derecho laboral,
abarcando:
1. Ámbito de aplicación de la ley, excluyendo las relaciones entre el Estado y sus
servidores.
2. Sujetos de las relaciones laborales.
3. Fuentes supletorias.
4. Contratos de trabajo: tanto individuales como colectivos.
5. Horas de trabajo y descansos legales.
6. Salario y salario mínimo.
7. Reglamento interior de trabajo.
8. Trabajo de mujeres y jóvenes.
9. Obligaciones de patrones y trabajadores.
10. Modificación, suspensión, rescisión y terminación de contratos.
11. Contratos especiales y contratos de aprendizaje.
12. Sindicatos y coaliciones.
13. Huelgas y paros.
14. Riesgos profesionales.
15. Prescripciones.
16. Autoridades administrativas y jurisdiccionales del trabajo.
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17. Aspectos procesales ante las juntas de conciliación y arbitraje.
18. Responsabilidades y sanciones.
Esta ley marcó un hito en la sistematización y unificación del derecho laboral en México,
consolidando los avances que se habían venido impulsando desde la Revolución Mexicana.
la ley Federal Del trabajo De 1970
El proceso de elaboración de la Ley Federal del Trabajo de 1970 fue un modelo de
democracia participativa y un esfuerzo conjunto para crear una legislación que respondiera
a las necesidades y aspiraciones de los diversos sectores de la sociedad. Según el Mario de
la Cueva, principal autor intelectual de la ley, el proceso representó una consulta pública
auténtica con trabajadores, patronos, sindicatos, instituciones académicas y autoridades del
trabajo, entre otros. Esta consulta permitió un debate amplio, configurando un precedente
importante para el ejercicio legislativo futuro.
Desde 1960, el presidente Adolfo López Mateos encargó la preparación de un anteproyecto
de reforma laboral, que incluyó la participación de varias figuras clave, como el licenciado
Salomón González Blanco (Secretario del Trabajo) y Mario de la Cueva. Este trabajo dio
lugar a las reformas constitucionales y legales de 1960 y 1962. En 1967, el presidente
Gustavo Díaz Ordaz constituyó una segunda comisión para elaborar un nuevo proyecto,
incorporando al licenciado Alfonso López Aparicio. Este anteproyecto fue discutido con los
sectores interesados y, a finales de 1968, se presentó al Congreso de la Unión.
El proceso de discusión y modificación fue extenso, constituyendo un segundo proceso
democrático en el que se aprobaron las modificaciones al anteproyecto sin alterar los
principios fundamentales. La Ley Federal del Trabajo de 1970 fue publicada en el Diario
Oficial de la Federación el 1 de abril de 1970 y entró en vigor el 1 de mayo de 1970 (aunque
algunos preceptos se implementaron algunos meses después). Esta ley abrogó la ley anterior
de 1931, con la inclusión de nuevas modalidades.
La Ley de 1970 abarcó una gran cantidad de aspectos fundamentales, entre los cuales
destacan:
1. Principios generales: libertad de trabajo, igualdad laboral, irrenunciabilidad de
derechos, y preferencia para los trabajadores mexicanos sobre los extranjeros.
2. Relaciones laborales individuales: definiciones de trabajador, patrón, condiciones
de trabajo (jornada, descansos, salario, salario mínimo), y participación de los
trabajadores en las utilidades.
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3. Derechos y obligaciones: de los trabajadores y los patrones.
4. Relaciones colectivas de trabajo: coaliciones, sindicatos, contratos colectivos de
trabajo, conflictos colectivos, y huelgas.
5. Autoridades laborales: administración y jurisdicción laboral, además de la
determinación de salarios mínimos y participación en utilidades.
6. Derecho procesal del trabajo: procedimientos ante las autoridades laborales.
7. Previsión social: trabajo de las mujeres y menores, normas de seguridad e higiene,
riesgos de trabajo, capacitación y derechos habitacionales de los trabajadores.
Esta ley no solo reguló el derecho laboral, sino que también incorporó principios de
previsión social, como los derechos de las mujeres y los menores, la seguridad laboral y la
capacitación, consolidando un marco jurídico integral para la protección de los trabajadores
en México.
. la reforma laboral De 2012
La reforma laboral de 2012 en México consistió en una serie de reformas, adiciones y
derogaciones a la Ley Federal del Trabajo, abarcando aspectos fundamentales del derecho
del trabajo en sus diversas ramas, incluyendo el derecho individual, colectivo,
administrativo y procesal del trabajo, así como las normas de previsión social. La reforma
fue presentada como una iniciativa preferente por el presidente Felipe Calderón Hinojosa
el 1 de septiembre de 2012, con el objetivo de crear más puestos de trabajo, establecer
nuevas formas de contratación eventual y reducir el costo procesal de los despidos
injustificados.
El análisis de la reforma señala algunos de los aspectos más relevantes:
1. Principios Generales:
o Se incorporó expresamente la idea de que las normas laborales deben lograr
un equilibrio entre los factores de la producción y la justicia social. Esto se
complementó con el concepto de trabajo decente, promovido por la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), que subraya el respeto a la
dignidad humana, la no discriminación, el acceso a la seguridad social,
salarios justos, capacitación continua y condiciones óptimas de seguridad e
higiene.
o La reforma reemplazó la ideología de “lucha de clases” con la de
“comprensión mutua” y “cooperación técnica”, promoviendo la
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productividad y competitividad como valores clave, lo que refleja una
reorientación ideológica hacia una visión más cooperativa del mercado
laboral.
2. Derecho Individual del Trabajo:
o Subcontratación: La reforma reguló explícitamente la figura de la
subcontratación, aunque se consideró menos favorable para los empleadores
que el esquema previo. La regulación del contrato a prueba y el contrato de
capacitación inicial fue otra de las modificaciones, lo cual podría afectar el
principio de estabilidad laboral.
o Jornada y Salario por Hora: Se reguló más explícitamente la jornada laboral
y el salario por hora, lo que generó preocupación en algunos sectores por la
posible reducción de otras prestaciones laborales asociadas al salario fijo
diario, aunque se consideró que el principio de proporcionalidad podría
resolver esta inquietud.
o Limitación en el Pago de Salarios Vencidos: Se estableció un límite de doce
meses para el pago de salarios vencidos en despidos injustificados, lo que
generó controversia, pues se interpretó como contrario al derecho
constitucional de resarcir al trabajador por su despido injustificado, tal como
lo establece la jurisprudencia de la Suprema Corte.
3. Derecho Colectivo del Trabajo:
o Se derogó la cláusula de exclusividad por separación (o cláusula de
exclusión), que había sido considerada inconstitucional. Sin embargo, no se
aprobaron otras propuestas en este ámbito en esta reforma.
4. Autoridades del Trabajo:
o Se suprimieron las juntas de conciliación, que en la práctica ya habían sido
reemplazadas por juntas especiales de competencia territorial. Además, se
creó la figura de funcionarios conciliadores, con la intención de fortalecer la
conciliación como medio alternativo de solución de conflictos laborales y de
profesionalizar esta función.
5. Derecho Procesal del Trabajo:
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o Se implementaron modificaciones significativas en el proceso laboral, como
la exigencia de que los abogados patronos o asesores legales tengan títulos
profesionales válidos, lo que buscaba profesionalizar el litigio laboral.
o Se redujo el periodo de caducidad de la acción laboral de seis a cuatro meses,
y se separaron las etapas de conciliación, demanda y excepciones de la etapa
de ofrecimiento y admisión de pruebas, lo que generó opiniones divididas
entre los especialistas.
o También se introdujo un procedimiento específico para los conflictos
individuales de seguridad social, aunque aún se considera pendiente la
creación de una jurisdicción especializada en esta materia.
o Se aumentaron notablemente las multas administrativas por infracciones
laborales.
6. Normas de Previsión Social:
o Se incrementó el monto de la indemnización por muerte por riesgo de
trabajo, pasando de 1,095 días a 5,000 días de salario, lo que representa una
mejora significativa para los trabajadores en términos de compensación por
este tipo de accidentes laborales.
En resumen, la reforma laboral de 2012 fue un intento de modernizar la legislación laboral
mexicana, promoviendo la productividad y la competitividad del país, aunque con algunas
modificaciones que intentaban equilibrar los intereses de los trabajadores y los empleadores.
Sin embargo, algunas de sus propuestas, como las relacionadas con la subcontratación, las
nuevas formas de contratación y la regulación del salario por hora, generaron controversias
y debates dentro de la comunidad laboral y legislativa.
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Leyes laborales en México y su evolución histórica
En México, el marco legal del derecho laboral está conformado por diversas leyes y
reglamentos que han evolucionado a lo largo del tiempo. Algunas leyes laborales relevantes
en México incluyen la Ley Federal del Trabajo, que establece los derechos y obligaciones de
los trabajadores, así como los lineamientos para la relación laboral. También se encuentran
la Ley del Seguro Social, que establece los derechos en materia de seguridad social, y la Ley
del Infonavit, que regula el acceso a la vivienda para los trabajadores.
Protección de los derechos laborales en México
En México, existen organismos encargados de proteger los derechos laborales de los
trabajadores. Destaca la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), que
brinda asesoría legal y representa a los trabajadores en casos de violación de sus derechos.
También está la Junta de Conciliación y Arbitraje, encargada de resolver los conflictos
laborales y garantizar la justicia en las relaciones de trabajo.
Contrato de trabajo y condiciones laborales en México
El contrato de trabajo en México es un acuerdo entre el empleador y el trabajador en el que
se establecen las condiciones de trabajo y las obligaciones de ambas partes. Es fundamental
que el contrato de trabajo se ajuste a la normativa laboral vigente y contemple aspectos como
la remuneración, la jornada laboral, las prestaciones y las condiciones de trabajo, entre otros
aspectos relevantes.
BLIBLIOGAFIA
cueVa, Mario de la, Derecho mexicano del trabajo, México, Porrúa, 1966, t. I.
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