0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas25 páginas

DROGAS

Cargado por

Marge Murguey
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas25 páginas

DROGAS

Cargado por

Marge Murguey
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Seminario drogas

1. Definición

Droga, según el diccionario de la Real Academia Española, es cualquier


“sustancia mineral, vegetal o animal, que se emplea en la medicina, en la industria
o en las bellas artes”. En su segunda acepción, droga es cualquier “sustancia o
preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o
alucinógeno.”
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), droga es toda sustancia que
introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce de algún
modo una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del
individuo y además es susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física
o ambas.
También, según la OMS, las sustancias psicoactivas, conocidas más comúnmente
como drogas, son sustancias que al ser tomadas pueden modificar la conciencia,
el estado de ánimo o los procesos de pensamiento de un individuo
Dentro de estas definiciones se encuentran todas las sustancias psicoactivas,
sean legales (alcohol, tabaco, fármacos hipnosedantes) o estén consideradas
ilegales por las convenciones y tratados sobre sustancias psicotrópicas, que
incluyen en sus listas, entre otras muchas, al cannabis, la cocaína, las
anfetaminas y la heroína.

Droga de abuso

El término droga de abuso define mejor lo que coloquialmente entendemos como


droga: “sustancia de uso no médico con efectos psicoactivos (capaz de producir
cambios en la percepción, el estado de ánimo, la conciencia y el comportamiento)
y susceptibles de ser autoadministradas”. Así, la diferencia entre una droga y un
fármaco no viene dada por criterios farmacológicos, químicos o médicos, sino por
dos pequeños matices de tipo instrumental y social: el que sea el propio individuo
quien se administra la sustancia sin prescripción médica y que el objetivo sea
distinto al de la curación de una patología. De hecho, algunas sustancias pueden
ser consideradas drogas o fármacos según el contexto: los esteroides son en
principio fármacos de prescripción pero si son utilizadas en gimnasios para
mejorar el rendimiento físico se considerarían drogas.

Un matiz importante es que la definición “droga de abuso” hace referencia a


sustancias. Así, supuestas patologías como la “adicción” al móvil, Internet, el sexo,
los videojuegos, las compras y otras “adicciones sin sustancia”…deben
considerarse como problemas de conducta o educación y no como
drogodependencias. Por otra parte, la ludopatía es un trastorno más relacionado
con falta de control de impulsos que con las drogodependencia (de hecho las
clasificaciones DSM-IV y CIE-10 la clasifican junto a la tricotilomanía, piromanía o
cleptomanía) y cuyo abordaje es distinto al del consumo de las drogas

2. Clasificación

Una primera clasificación hace referencia a su status legal, distinguiendo entre


drogas legales e ilegales. El alcohol, el tabaco y el café son drogas permitidas por
la mayoría de los países occidentales. El resto de las drogas se encuentran
sometidas a distintas regulaciones legales. La Junta Internacional de Fiscalización
de Estupefacientes (organismo dependiente de la ONU para el control de las
drogas) distingue cuatro listas con distintos grados de restricción (la Lista I agrupa
sustancias “sin ningún uso médico aceptado, que pueden generar adicción con
rapidez y que suponen graves riesgos para la salud” y las listas III y IV hace
referencia a drogas supuestamente menos peligrosas y más fácilmente accesibles

En realidad, esta clasificación no responde a criterios médicos, farmacológicos o


toxicológicos sino a cuestiones de índole política y moral.

Con respecto a su origen, se pueden distinguir las drogas naturales (las que
aparecen de forma espontánea en la naturaleza, en general hongos o vegetales)
de las sintéticas (aquellas que requieren de procesos físicos o químicos para su
preparación). El uso de plantas con fines embriagantes, rituales o terapéuticos es
tan antiguo como la propia Humanidad. Pero la distinción entre lo natural y lo
sintético no es tan sencilla: por un lado para obtener determinadas sustancias es
necesario usar procesos físicos o químicos ([Link]: la obtención de la cocaína a
partir de la hoja de coca, la extracción del hachís a partir de la marihuana..). Pero
además muchas drogas de las llamadas sintéticas (como la LSD o el
éxtasis/MDMA) tienen sus precursores inmediatos en productos de origen vegetal.

Algunos autores distinguen entre drogas duras (aquellas que producen graves
riesgos para la salud) y drogas blandas, supuestamente menos peligrosas
(alcohol, el tabaco y cannabis). Pero el hecho objetivo es que la morbilidad,
mortalidad y gasto sanitario asociadas al alcohol y el tabaco es mucho mayor que
el de todas las demás drogas ilegales juntas (En España, la mortalidad atribuida
directamente al tabaco y al alcohol es de 55.000 y 12.000 personas al año
respectivamente). La distinción entre drogas blandas y duras expresa en realidad
diferencias de tolerancia social y no es útil desde un punto de vista práctico.

Quizá la forma más práctica de clasificar las drogas es aquella que se refiere a sus
efectos. Por un lado están los estimulantes: sustancias que activan el Sistema
Nervioso Central (SNC) (cocaína, anfetaminas, cafeína…). Por otro están los
depresores: drogas que disminuyen el grado de actividadad del SNC: alcohol,
barbitúricos, benzodiacepinas, GHB… Finalmente hay un tercer grupo de
sustancias que producen alteraciones perceptivas, los psicodélicos (mal llamados
alucinógenos): LSD, psilocibina, ketamina…

TABLA 1:PRINCIPALES SUSTANCIAS INCLUIDAS EN LAS LISTAS DE


FISCALIZACION DE LA ONU, 1971

Lista I Dietilamida de ácido lisérgico (LSD), cannabis, éxtasis y derivados (3,4-


metilendioximetanfetamina (MDMA), 3,4-metilendioxianfetamina (MDA), 3,4-
metilendioxietilanfetamina (MDEA)…), psilocibina, gammahidroxibutirato (GHB).

Lista II Anfetaminas y derivados (anfetamina, metanfetamina, metilfenidato…),


secobarbital, cocaína

Lista III Algunos barbitúricos (amobarbital, ciclobarbital, pentabarbital) y derivados


benzodiacepinicos (flunitrazepam)

Lista IV Benzodiacepinas (alprazolam diacepam,oxacepam…), barbitúricos


(secobarbital),zolpidem.

TABLA 2: PRINCIPALES FAMILIAS DE DROGAS (GOLDSTEIN, 2001)

Nicotina: Tabaco

Alcohol y sustancias relacionadas con efectos sedantes

 Alcohol etílico (etanol)


 Sedantes:

- Barbitúricos: pentobarbital, secobarbital…


-Benzodiacepinas: diacepam,alprazolam…
-Inhalantes: Disolventes (gasolina, acetona…), gases (óxido nitroso, nitrito
de amilo (poppers) )
-Otros: gamma-hidroxibutirato (GHB, éxtasis líquido)

 Cocaína y anfetaminas
-Cocaína
-Anfetaminas: Dextroanfetamina, metanfetamina, efedrina, cationina,
metilfenidato…

-Anorexígenos: Fenfluramina, fentermina, mazindol


 Drogas de síntesis

-Anfetaminas entactágenas: 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA,


éxtasis) 3,4-metilendioxianfetamina (MDA) 3,4-metilendioxietilanfetamina
(MDE)
-Anfetaminas alucinógenas (derivados metoxi) 4-bromo-2,5-
dimetoxianfetamina (DOB) 2,4,5-trimetoxianfetamina (TMA-2) Para-
metoxianfetamina (PMA)

Cannabis: Tetrahidrocannabinol (THC)

 Cafeína
-Metilxantinas: cafeína, teofilina, teobromina

 Psicodélicos
-Derivados del ácido lisérgico : dietilamida del ácido lisérgico (LSD.-25) -
Triptaminas sustituidas: psilocibina, dimetiltriptamina (DMT), muscimol
-Feniletilaminas: mescalina, anfetaminas alucinógenas
-Arilcicloalquilaminas: fenciclidina (PCP), ketamina (Special K)

 Esteroides anabolizantes
Andrógenos: testosterona, estanozolol, nandrolona

3. Causas

Dependencia. Abstinencia. Craving. Tolerancia:

Una de las características más importantes de algunas drogas de abuso es su


capacidad para producir problemas de dependencia. Hábito, adicción,
drogodependencia, drogadicción…son términos coloquiales utilizados para lo que
el manual DSM-IV define como dependencia a sustancias: conjunto de síntomas
cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que un individuo
continúa consumiendo una sustancia a pesar de la aparición de problemas
significativos relacionados con ella. En el paciente dependiente existe un patrón de
autoadministración repetida que a menudo lleva a la tolerancia, síntomas de
abstinencia y a una ingestión compulsiva de la sustancia. En resumen, el individuo
ha perdido el control sobre la sustancia y su consumo se convierte en la máxima
prioridad en su vida, abandonando otros aspectos. Hasta hace pocos años
algunos autores distinguían entre dependencia física y dependencia psicológica.
En realidad, esta distinción no tiene mucho sentido, ya que son dos procesos que
van íntimamente ligados y todos los fenómenos psicológicos tienen una base
orgánica en el SNC. Pero la dependencia física o fisiológica se relaciona con el
síndrome de abstinencia mientras que la dependencia psicológica está en relación
con el fenómeno de craving.

El síndrome de abstinencia es el conjunto de signos y síntomas que aparecen al


cesar bruscamente el consumo de una sustancia, y que desaparece al volverla a
consumir. Los cambios neuroadaptativos que se producen en el SNC como
consecuencia de la administración habitual de algunas drogas de abuso es la base
fisiológica de este fenómeno. En general, son necesarios varias semanas o meses
de administración cotidiana para producir cambios neuroadaptativos que
desencadenen un síndrome de abstinencia si se deja de utilizar la droga de forma
brusca. Estos síntomas producen malestar y llevan al individuo a recaer en el
consumo para aliviarlos o evitar su aparición. El síndrome de abstinencia debe
diferenciarse del fenómeno de rebote (aparición de sintomatología al abandonar
un tratamiento de forma brusca, [Link]: corticoides).

El término inglés craving hace referencia a un deseo extremadamente intenso e


irrefrenable de autoadministrarse una sustancia. Algunas drogas como el alcohol,
el tabaco o la cocaína tienen más facilidad para provocar este fenómeno en
personas dependientes o consumidores habituales. El craving puede aparecer
semanas o meses después de haber abandonado el consumo y superado el
síndrome de abstinencia agudo.

Se denomina tolerancia a la necesidad de recurrir a cantidades crecientes de la


sustancia para alcanzar la intoxicación (o el efecto deseado) o una notable
disminución de los efectos de la sustancia con su uso continuado a las mismas
dosis. La tolerancia obliga a incrementar la dosis para alcanzar el mismo efecto.

El grado en el que se desarrolla tolerancia varía ampliamente según la sustancia.


Los sujetos que consumen grandes dosis de opiá- ceos y estimulantes pueden
presentar niveles de tolerancia considerables (p. ej., pueden multiplicar la dosis
por diez), hasta llegar a niveles que serían letales para una persona que no
consumiera la sustancia. La tolerancia al alcohol también puede ser notable, pero
con frecuencia no es tan extrema como la tolerancia a las anfetaminas. Muchos
sujetos fumadores consumen más de 20 cigarrillos al día, una cantidad que les
hubiera producido síntomas de toxicidad cuando empezaron a fumar.

En ocasiones puede presentarse un fenómeno contrario al de la tolerancia:


tolerancia inversa. La respuesta a una pequeña dosis es exagerada o
desproporcionada. Este fenómeno se ha descrito fundamentalmente con los
estimulantes. Los fenómenos de dependencia, intoxicación y abstinencia no
aparecen en todas las sustancias. La frecuencia con la que se presenta cada uno
de los trastornos tampoco es la misma: el diagnóstico de dependencia a alcohol,
opiáceos o nicotina es mucho más prevalente que la dependencia a cannabis o
alucinógenos, que se presentan de forma excepcional.

TABLA 3: CRITERIOS DSM-IV PARA LA DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS:

Un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o


malestar clínicamente significativo, expresado por tres ( o mas ) de los items
siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses:

1.- TOLERANCIA:

Definida como:

(a) necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para


conseguir la intoxicación o efecto deseado

(b) el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su


consumo continuado

2.- ABSTINENCIA:

definida como:

(a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia

(b) se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los
síntomas de abstinencia

3.- La sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un


periodo de tiempo más largo de lo que inicialmente se pretendía

4.- Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir


el consumo de la sustancia

5.- Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la


sustancia ([Link]: visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el
consumo de la sustancia ( p. ej: fumar un pitillo tras otro) o en la recuperación de
los efectos de la sustancia

6.- Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido


al consumo de la sustancia.

7.- Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas


psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o
exacerbados por el consumo de la sustancia ([Link]: consumo de cocaína a pesar de
saber que provoca depresión, ingesta continuada de alcohol a pesar de que
empeora una úlcera...)

4. Abuso:

En el lenguaje coloquial (y muchas veces en el lenguaje médico) se utilizan con


mucha frecuencia términos como drogadicto, drogodependiente, adicto…para
hacer referencia a cualquier consumo de drogas. Como hemos visto, el término
dependencia se refiere a un cuadro clínico cuyos criterios son muy estrictos y
estadísticamente poco frecuente. Mas habitual es encontrarnos ante cuadros de
abuso: consumos de una sustancia psicoactiva que dañen o amenacen con dañar
la salud física, mental o el bienestar social de un individuo.

El término abuso de sustancias (substance abuse) se encuentra dentro de los


trastornos inducidos por sustancias del manual DSM-IV (Manual Diagnostico y
estadístico de los trastornos mentales). La clasificación CIE-10 incluye el
diagnóstico consumo perjudicial (harmful use), que es relativamente parecido al
abuso del DSM-IV: ambos diagnósticos hacen referencia a cualquier consumo de
drogas que tenga consecuencias negativas (a nivel orgánico, psicológico, familiar,
legal o social). El diagnóstico de abuso (en el que se excluye por definición la
existencia de dependencia) es mucho más frecuente que el de dependencia en
AP, y más sencillo de manejar.

El uso de drogas, en contraposición al abuso, es aquel patrón de consumo en el


que no se producen consecuencias negativas para la salud, no aparecen
problemas individuales ni dependencia. Los problemas que conlleva el uso de
drogas son de índole social (multas por tenencia o consumo en la vía pública) y de
tipo social. El uso de algunas drogas como el alcohol y, en menor medida el
tabaco y el cannabis, gozan de una mayor tolerancia a nivel social en la población
general.

CRITERIOS DSM-IV PARA EL ABUSO DE SUSTANCIAS:

Un patrón desadaptativo de consumo de sustancias que conlleva un deterioro o


malestar clínicamente significativos, expresados por uno (o más) de los items
siguientes durante un periodo de 12 meses:

1.- Consumo recurrente de sustancias que da lugar al incumplimiento de


obligaciones en el trabajo, en la escuela o en casa ([Link]: ausencias repetidas o
pobre rendimiento escolar relacionados con el consumo de sustancias; ausencias,
suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la sustancia; descuido
de los niños o de las obligaciones de la casa)
2.- Consumo recurrente de la sustancia en condiciones en las que hacerlo es
físicamente peligroso ([Link]: conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los
efectos de la sustancia).

3.- Problemas legales repetidos relacionados con la sustancia ([Link]: arrestos por
comportamiento escandaloso debido a la sustancia).

4.- Consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales


continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por
los efectos de la sustancia ([Link]: discusiones con la esposa o violencia física) Los
síntomas no han cumplido nunca los criterios para la dependencia de sustancias
de esta clase de sustancia.

5. Vías de administración

a) VIA ORAL
Es la vía que más tarda en hacer efecto (Vía + lenta). Al consumir la droga vía
oral, ésta atraviesa el esófago y llega al estómago, donde se produce la digestión
y luego pasa a los intestinos para llegar a la sangre. Las sustancias
mayoritariamente consumidas por esta vía son el ALCOHOL y las DROGAS DE
SÍNTESIS

 INGERIDA
Al ingerir una sustancia el tiempo de absorción se incrementa bastante debido al
proceso de digestión. A
veces, esto provoca que se ingiera una segunda o tercer dosis antes de empezar
a sentir los efectos de la
primera dosis. Esto implica un alto riesgo de sobredosis si no se controlan las
cantidades desde el principio. Muchas veces, cuando hay algún caso de
sobredosis por ingesta se pueden hacer lavados de estómago.

 SUBLINGUAL
Que consiste en colocar la sustancia debajo de la lengua y dejar que se absorba.
En este lugar existen vías
que transportan directamente la sustancia absorbida al torrente sanguíneo por lo
que su utilización es
común para diversos medicamentos pero también para usos tradicionales como el
de la hoja de coca y el
tabaco mascado.

EJEMPLO:

EL ALCOHOL
A pesar de que beber es una conducta social muy aceptada, el Alcohol se
considera una Droga #DEPRESORA del Sistema Nervioso Central (SNC). Este
tipo de sustancias inhiben los mecanismos cerebrales de la vigilia y pueden
provocar, dependiendo de la dosis administrada, diferentes grados de inactivación
(relajación, sueño, somnolencia, sedación, anestesia e incluso coma).
De esta forma, en contra de lo pueda creerse, el alcohol no es un estimulante del
Sistema Nervioso Central sino un depresor del mismo, ya que a la sensación de
euforia y desinhibición inicial le sigue un estado de somnolencia con visión
borrosa, descoordinación muscular, aumento del tiempo de respuesta, disminución
de la capacidad de atender y comprender, fatiga muscular, etc…

EXTASIS
Es una Droga de Síntesis de la familia de los derivados anfetamínicos catalogada
como #Estimulante del Sistema Nervioso Central (SNC).

Los efectos del éxtasis se dan en menos de 30 minutos (vías de administración),


es decir, el tiempo que tarda en digerirse el comprimido y la duración de los
mismos suele ser de entre 4-6 horas.

Estos efectos también dependen mucho de la sustancia con la que se haya


mezclado (“cortado”) la droga, que por lo general suele ser cafeína, efedrina, tiza u
otras anfetaminas.

Efectos Fisiológicos: son los siguientes:


 Aumento de la temperatura corporal.
 Sequedad de boca.
 Contracción de la mandíbula.
 Sudoración.
 Deshidratación.
 Midriasis (dilatación de las pupilas).
 Temblores.
 Arritmias.
 Taquicardia.

Efectos Psicológicos: se produce un aumento de:


 Sociabilidad.
 Locuacidad.
 Desinhibición.
 Euforia.
 Autoestima.
 Deseo sexual.
 Empatía.
 Inquietud.
 Confusión.
 Agobio.
Tal y como se puede observar, el desequilibrio producido en las cantidades
normales de Dopamina, Noradrenalina y Serotonina del cuerpo humano no sólo
conlleva la producción de efectos a nivel fisiológico, sino también a nivel
psicológico.

Asimismo, debido a la alteración de la Serotonina, los efectos de la MDMA


también tienen lugar a largo plazo en algunas de las funciones reguladas por las
neuronas afectadas, en especial Trastornos psiquiátricos y Alteraciones
cognitivas.

El tipo de trastornos psiquiátricos pueden ser


 Depresión.
 Trastornos psicóticos.
 Episodios bulímicos.
 Dificultad sobre el control de los impulsos.
 Ataques de pánico.
 Fobia social.
 Déficits de memoria (en casos de consumo excesivo)

b) VIA RESPIRATORIA
Las vía respiratoria es una vía de rápido acceso al torrente sanguíeno. Las
sustancias entran a directamente a los pulmones donde van a los Bronquios y de
ahí pasan al Bronquiolo Terminal donde llegan a los Alveolos, entrando en los
capilares alveolares donde contactan con la sangre. Una vez en ella, las drogas
salen de los pulmones a través de la arteria pulmonar y llegan al cerebro. El
proceso tarda menos de 1 minuto. Destacan por esta vía el TABACO y
SUSTANCIAS VOLÁTILES.

-Genera cuadros de dependencia muy graves y severas complicaciones orgánicas


en los pulmones y el cerebro.
 INHALADA
Consiste en aspirar o inhalar la sustancia, ya sea en polvo o gas, para aprovechar
así la membrana de las paredes nasales en su absorción y paso al torrente
sanguíneo. Inhalar una sustancia implica un riesgo relativamente menor a
inyectarla debido a que la droga logra entrar en menor cantidad y con menor
velocidad. En el caso de los estimulantes,1 esta vía de administración se asocia
generalmente con la capacidad de desarrollar un patrón de consumo compulsivo
debido a su rápida acción y aparente seguridad frente a las inyecciones. Compartir
los utensilios para inhalar (popote, billete, etc.) puede tener las mismas
implicaciones que compartir una jeringa, pues ambos objetos pueden transportar
bacterias o virus como el VIH y Hepatitis C y, debido a la irritación de las paredes
nasales en donde se generan microlasceraciones por las cuales pueden penetrar
los patógenos. En el caso de los gases (óxido nitroso o gas de la risa y los
productos opiáceos modernos como el Fentanyl en forma de gas) o los líquidos
(cemento, resistol, gasolina, ether, la mona, nitritos en los poppers) se utilizan
globos, bolsas, estopas, trapos o frascos en los cuales se puede transportar la
sustancia y desde los cuales se inhalan las emanaciones gaseosas.
 FUMADA
Para consumir una sustancia fumada es necesario calentarla en una pipa, cigarro
u otro dispositivo (pipa de filtro de agua o “Bong”, papel aluminio, antena de coche,
fruta, etc.) donde se le pueda aplicar fuego o calor y lograr inhalar por la boca el
humo de la combustión. Fumar implica el consumo de residuos, toxinas y calor
liberados producto de dicha combustión, lo cual conlleva un riesgo per se. Para
evitar este tipo de deterioro, hay quienes utilizan vaporizadores que calientan la
sustancia sin aplicar fuego o calor directo y logran que se libere en forma de vapor
gaseoso sin residuos tóxicos. Los efectos de la
sustancia suelen ser un poco más lentos que al inhalar, pero son también más
intensos, dependiendo de la sustancia y la dosis.
 VIA NASAL (ESNIFADA): Se da especialmente con la COCAÍNA y al
esnifarse, se queda pegada en las paredes de la cavidad nasal, que están
muy vascularizadas, por lo que la droga pasa muy rápidamente a la sangre.

También es posible que no se absorba completamente por lo que, a medida que


las secreciones van pasando a la faringe, se absorbe también en la mucosa
faríngea (de ahí que quede anestesiada tras el consumo). Produce alteraciones en
la mucosa y tabique nasal.

EJEMPLO: La cocaína es una droga estimulante del Sistema Nervioso Central


(SNC) que se extrae de la planta llamada “Erythroxylon coca”, ubicada en las
montañas. El alcaloide únicamente se encuentra en sus hojas, por lo que es
necesario esperar a que crezca unos 50 cm (18 meses) para recogerlas.

Esta droga se puede consumir de 4 formas distintas:

1) Como hoja de coca,


2) Como pasta base (Basuco)
3) Como Crack o
4) Como Clorhidrato de cocaína, que es lo que conocemos como la Cocaína típica
que se presenta en forma de polvo blanco, fino y cristalino.

Los efectos del consumo de cocaína son los típicos de las drogas Estimulantes del
Sistema Nervioso Central (SNC). Se produce sensación de euforia y bienestar,
aumento de la energía y del nivel de actividad motriz, estimulación sexual y del
sistema cardiovascular, disminución de la sensación de fatiga, del sueño y del
apetito y ansiedad. Al final deriva en una sensación más de angustia que de
placer, por eso se generan esos llamativos cambios de humor.
El efecto más claro en la toxicidad aguda se produce a nivel psicológico y es la
Euforia o “súbidón”. Ésta se asocia a irritabilidad, ansiedad, disforia, deterioro del
juicio, incremento de la actividad Psicomotriz e Hipervigilancia (psicosis cocaínica
y alucinaciones).

c) VIA PARENTERAL
Es la vía más rápida ya que inyectamos la droga directamente en la sangre, con lo
que, llega casi instantáneamente al cerebro y produce los efectos deseados.
Destacan por esta vía, la HEROÍNA y de forma más secundaria la Cocaína
(consumida mayoritariamente vía nasal: esnifada) y algunas Anfetaminas
(consumidas mayoritariamente vía oral). Esta via Se expone a múltiples riesgos de
sobredosis, intoxicación e infección. Junto a la inhalación es la vía más rápida a la
hora de crear una dependencia.

 INYECTADA
• Subcutánea: es la menos común y consiste en utilizar una aguja muy delgada
para atravesar únicamente las capas superiores de la piel y liberar la sustancia en
la capa de tejido graso que se encuentra debajo de lapiel pero por encima del
músculo. No hay mucha irrigación sanguínea así que se absorbe lentamente. Sin
embargo no se pueden utilizar volúmenes grandes ni líquidos muy viscosos.
• Intramuscular: se utiliza una aguja mucho más gruesa y larga para atravesar
todas las capas de la piel y el tejido graso y entrar en el músculo. También tiene
una absorción lenta pero se puede introducir un mayor volumen, el líquido
inyectado puede ser más denso y el movimiento del músculo puede ayudar a que
se absorba más rápido.
• Intravenosa: se trata del tipo de inyección más riesgoso tanto por el impacto de la
sustancia como
por la velocidad de su efecto. Para lograr una inyección intravenosa se utilizan
agujas muy delgadas
(generalmente de insulina) para perforar la pared de una vena e introducir la
sustancia directamente en el
torrente sanguíneo. Para ello, es necesario filtrar muy bien el líquido y tener
mucho cuidado con la dosis ya que esta es la vía que logra llevar la sustancia al
cerebro en el menor tiempo.

d) VIA OCULAR
Una nueva forma de consumo de drogas a través de la vía ocular -que consiste en
colocarse en el lagrimal un pequeño cartón impregnado de LSD- provoca efectos
alucinógenos en 15 o 20 minutos.

TRANSDÉRMICA
También llamada transcutánea, esta vía consiste en aprovechar la permeabilidad
de la piel para absorber la sustancia simplemente por frotarla en la superficie de
esta. El uso del LSD de esta manera puede ser peligroso porque es fácilmente
absorbido y es altamente activo desde dosis muy pequeñas (30 microgramos).
Esta ruta también se utiliza para tratamientos hormonales con cremas con
esteroides y otras hormonas.

e) VIA RECTAL O VAGINAL


Con esta ruta se aprovechan las membranas y los vasos sanguíneos del interior
de estas zonas. Quien consume la sustancia introduce la dosis al interior del recto
o de la vagina y espera alrededor de 45-60 minutos para que se absorba
completamente. Esta vía de administración es similar en tiempo a la ingesta, pero
al no haber jugos gástricos presentes, la sustancia no se descompone ni se
reduce su concentración por lo que el efecto puede ser más intenso. Sin embargo
muchas sustancias provocan irritaciones y en ciertos casos pueden llegar a
presentarse infecciones vaginales o en las vías urinarias.

5. CONSECUENCIAS DEL CONSUMO DE DROGAS

Consecuencias negativas del consumo de drogas

Las drogas pueden producir diferentes efectos placenteros, excitantes e incluso


alucinógenos, pero su consumo también provoca consecuencias graves para la
salud de los consumidores y para su funcionamiento social.

1. Desajustes neuroquímicos en el cerebro

El consumo de sustancias psicoactivas provoca la liberación masiva de algunos


neurotransmisores como la dopamina o la serotonina que tanto a corto plazo como
a largo plazo suele tener consecuencias a nivel cerebral. A nivel funcional también
pueden darse problemas debido al desajuste neuroquímico que se produce, por
ejemplo en referencia a la motivación, la memoria y el control cognitivo.

Además, como consecuencia del consumo de drogas, las sinapsis también se ven
alteradas. Los estudios sugieren que, especialmente en el caso del glutamato, las
conexiones entre neuronas pueden modificarse. También se produce pérdida
neuronal, daño axonal generalizado, problemas neurodegenerativos, disminución
de proteínas ácidas fibrilares gliales y otras consecuencias que afectan
directamente al cerebro.

2. Problemas familiares, relacionales y sociales

Los problemas a nivel familiar son bastante frecuentes independientemente del


tipo de drogas que se consuman. Claro está que con el consumo de tabaco es
poco probable que una familia se separe, pero sí que lo es por el consumo de
alcohol u otras drogas duras como la cocaína. Los problemas sociales también
pueden presentarse cuando una persona es consumidora habitual de estas
sustancias, pudiendo perder amistades e incluso el trabajo. La persona que
consume drogas puede mostrar una pérdida de interés en sus aficiones y otras
actividades favoritas. Los problemas económicos también se asocian a las
conductas de drogadicción.

 Conductas antisociales

El abuso de drogas, como ya he dicho, hace que los consumidores puedan dejar
de practicar actividades de las que disfrutaban con anterioridad, además de tener
problemas en el trabajo como un rendimiento pobre en sus tareas e incluso su
abandono o su despido. En el caso de los jóvenes, el rendimiento en la escuela o
el abandono de éstos es una manifestación más que evidente del consumo de
este tipo de sustancias. Asimismo, existe una estrecha relación entre trastorno
antisocial y consumo de estas sustancias tal y como concluye un estudio de
Suelves y Sánchez-Turet

3. Problemas cardiovasculares

Los problemas cardiovasculares son habituales con el consumo prolongado de la


gran mayoría de drogas, pues estas sustancias alteran el funcionamiento normal
del corazón. Mientras algunos fármacos provocan una actividad muy alta de este
órgano, otras hacen todo lo contrario. En ambos casos se produce una variación
de la presión arterial. Abusar de las drogas puede conducir a ataques cardíacos,
infecciones en los vasos sanguíneos y otros problemas cardiovasculares.

4. Defectos en el embarazo

El consumo de drogas en mujeres embarazadas se ha relacionado con bebés


prematuros y subdesarrollados, porque el abuso de sustancias psicoactivas
deteriora la salud tanto de la madre como del niño. Los estudios científicos
muestran que el abuso de drogas por parte de la madre se relacionan con
síntomas de abstinencia en el bebé, defectos de nacimiento, problemas de
aprendizaje y de comportamiento, entre otras consecuencias negativas.

5. Disfunción sexual

El consumo de drogas puede provocar disfunción eréctil tanto aguda como


prolongada. Esto fue comprobado por el Instituto Andaluz de Sexología y
Psicología. Para su estudio, los investigadores comprobaron las consecuencias a
nivel sexual de 1.007 hombres, con la participación de 28 centros de tratamiento
para drogodependientes repartidos en toda España.

La mayoría de estos sujetos habían consumido cocaína de manera aislada


(50,92%) o bien combinada con alcohol (11,14%) o con heroína (8,65%). El resto
de sujetos consumió: alcohol (12,54%), heroína (4,97%), cannabis (2,38%),
fármacos estimulantes (1,73%), fármacos depresores (0,43%), y la combinación
de 3 o más sustancias (7,24%). Los resultados parecen confirmar que los varones
que han sido consumidores de sustancias adictivas presentan disfunción eréctil en
un porcentaje mayor (un 20,84% más) que los hombres que no toman droga.

6. Debilitamiento del sistema inmune

Los estudios muestran que la mayoría de las drogas debilitan el sistema


inmunológico. Muchos fármacos como los opiáceos que funcionan como
analgésicos, el cannabis, etc; provocan una serie de reacciones negativas en el
sistema inmune, lo que causa que los consumidores sean más susceptibles a
enfermedades e infecciones de todo tipo. Esto puede manifestarse con simples
resfriados o bien con problemas más serios. Algunos estudios sugieren, por
ejemplo, que el consumo de cannabis causa una mayor susceptibilidad al cáncer.

Las conductas asociadas al consumo de drogas, además, pueden provocar otras


enfermedades, por ejemplo, Sida o Hepatitis en el caso de inyectarse heroína, y
llevan a realizar conductas temerarias que pueden causar otro tipo de
consecuencias perjudiciales como accidentes.

7. Problemas respiratorios

El consumo de drogas causa mayor riesgo a sufrir enfermedades respiratorias


como la neumonía. Los efectos secundarios de algunas drogas incluyen dolores
en el pecho y los pulmones o depresión respiratoria. Además, el consumo de
drogas como el tabaco o la cocaína pueden causar serios problemas de salud
pulmonar.

8. Alteración del humor

Las alteraciones del humor son frecuentes con el consumo de droga. No


solamente a largo plazo, sino también a corto plazo, lo cual significa que una
persona puede pasar de estar relajada a sentirse irritada y agresiva de manera
muy frecuente. Esto es especialmente destacable en las horas posteriores al
consumo de drogas o cuando el craving tiene un efecto más pronunciado. A largo
plazo la personalidad de muchas personas puede verse alterada con el consumo
de sustancias psicoactivas.

 Aislamiento
El aislamiento puede ser una consecuencia directa del consumo de drogas. Por un
lado, los jóvenes pueden aislarse de la familia o del trabajo, y en casos graves
como el consumo de heroína, el drogadicto puede aislarse a nivel social e incluso
personal, dejando de preocuparse por su apariencia física e higiene. Los
consumidores pueden vivir por y para la droga.
 Ansiedad e insomnio
El muy habitual que las personas que consumen drogas con frecuencia sufran
ansiedad y alteraciones del sueño. De hecho, algunos individuos reconocen que
son incapaces de acostarse sin consumir marihuana una vez que se habitúan a
consumir esta sustancia antes de conciliar el sueño. Las drogas como el éxtasis o
la cocaína pueden alterar la calidad del sueño, generando ansiedad nocturna o
pesadillas.

 Adicción
La adicción es es una de las consecuencias del consumo de drogas, y es lo que
lleva a las personas a volver a consumir estas sustancias que provocan un efecto
inicialmente agradable sobre el sistema nervioso. Las drogas afectan de manera
notable al sistema de recompensa cerebral, que está involucrado en las conductas
placenteras (por ejemplo, el sexo) y que el cerebro se encarga de que volvamos a
repetir debido a su función de supervivencia. En el caso de las drogas duras, esta
adicción puede provocar que una persona haga lo que esté en sus manos para
obtener la sustancia que tanto quiere. por ejemplo, robar o tener relaciones
sexuales por dinero o por una dosis.

9. Sobredosis

El consumo de drogas es peligroso y puede causar daños irreparables para la


salud de los sujetos que hacen uso de estas sustancias. Son muchos los casos en
que las dosis que se consumen son excesivas, lo que provoca serios problemas
para la persona. En algunos casos la sobredosis simplemente puede hacer pasar
un mal rato, al provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza e incluso alucinaciones
(dependiendo del tipo de sustancia psicoactiva).

 Muerte
Los síntomas de la sobredosis que he mencionado en el caso anterior son los
menos graves, pero, en otras situaciones, la sobredosis puede llevar a la
hospitalización del paciente, al coma e incluso la muerte. Los datos del Informe
sobre la Situación de las Drogodependencias en España remitido por la
Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas a la Comisión Mixta
Congreso-Senado, concluye que en España se producen, cada año, alrededor de
800 muertes por sobredosis de sustancias ilegales.
Trastornos debido al uso de sustancias

Los problemas con el abuso de sustancias causan una discapacidad importante a


un porcentaje relativamente alto de la población. Los síndromes inducidos por las
sustancias pueden remedar todo el espectro de enfermedades psiquiátricas,
incluidos los trastornos del estado de ánimo, los trastornos psicóticos y los
trastornos de ansiedad. En la práctica clínica, los trastornos por el uso de
sustancias deben incluirse siempre dentro del diagnóstico diferencial.
Estos trastornos se caracterizan por cambios del estado de ánimo, el
comportamiento y la cognición como consecuencia del uso continuado y
prolongado de la droga o de la toxina nocivas, ya que afectan directamente el
cerebro.

1) Delirium inducido por sustancias

Delirium: se caracteriza por una alteración de la conciencia y un cambio de las


cogniciones que se desarrollan a lo largo de un breve período de tiempo.

La característica esencial de un delirium consiste en una alteración de la


conciencia que se acompaña de un cambio de las funciones cognoscitivas que no
puede ser explicado por la preexistencia o desarrollo de una demencia. La
alteración se desarrolla a lo largo de un breve período de tiempo, habitualmente
horas o días, y tiende a fluctuar a lo largo del día. A través de la historia, del
examen físico o de las pruebas de laboratorio se demuestra que el delirium se
debe a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica, de la
intoxicación por o la abstinencia de sustancias, del consumo de medicamentos o
de la exposición a tóxicos, o bien a una combinación de estos factores.
La alteración de la conciencia se manifiesta por una disminución de la capacidad
de atención al entorno. La capacidad para centrar, mantener o dirigir la atención
está deteriorada (Criterio A).
Las preguntas deben repetirse debido a que la atención del sujeto es vaga, éste
puede perseverar en una respuesta a una pregunta previa en lugar de focalizar su
atención de forma adecuada, y los estímulos irrelevantes le distraen con facilidad.
Debido a estos problemas, puede ser difícil (o imposible) mantener una
conversación. Las alteraciones perceptivas pueden incluir interpretaciones
erróneas, ilusiones o alucinaciones.

Para el diagnóstico de delirium inducido por sustancias debe haber demostración


a través de la historia, de la exploración física o de las pruebas de laboratorio de
que la intoxicación o abstinencia de sustancias, los efectos secundarios de la
medicación o la exposición a tóxicos se estiman etiológicamente relacionados con
el delirium (Criterio D). Un delirium que se presenta durante la intoxicación por una
sustancia se diagnostica como delirium por intoxicación por sustancias, un delirium
que se presenta durante la abstinencia de una sustancia se diagnostica como
delirium por abstinencia de sustancias y un delirium que se asocia con efectos
secundarios de la medicación o con exposición a tóxicos, se diagnostica como
delirium inducido por sustancias.
El delirium que aparece durante la intoxicación por sustancias puede desarrollarse
minutos u horas después de haber ingerido dosis relativamente altas de algunas
drogas como Cannabis, cocaína y alucinógenos. Con otras sustancias como el
alcohol, los barbitúricos o la meperidina, el delirium a veces sólo se presenta
después de una intoxicación mantenida durante algunos días.
Con frecuencia, el delirium se resuelve en pocas horas o días cuando la
intoxicación cede (aunque la duración puede prolongarse tras la intoxicación con
fenciclidina).

El delirium por abstinencia de sustancias se desarrolla a medida que la


concentración de la sustancia en los tejidos y el plasma va disminuyendo después
de la reducción o cese de su consumo a dosis altas. La duración del delirium
tiende a variar de acuerdo con la vida media de la sustancia en cuestión: las
sustancias de acción prolongada se asocian con frecuencia a una abstinencia más
prolongada. El delirium por abstinencia de sustancias puede mantenerse desde
unas horas hasta 2-4 semanas.
El delirium por intoxicación por sustancias puede presentarse con los siguientes
tipos de sustancias: alcohol, alucinógenos; anfetaminas y sustancias afines;
Cannabis; cocaína; fenciclidina y sustancias de acción similar; inhalantes;
opioides; sedantes, hipnóticos y ansiolíticos, y otras sustancias desconocidas. El
delirium por abstinencia de sustancias se puede dar con los siguientes tipos de
sustancias: alcohol (a menudo denominado «delirium tremens»); sedantes,
hipnóticos y ansiolíticos, y otras sustancias desconocidas.

2) Demencia persistente inducida por sustancias

Demencia: se caracteriza por déficit cognoscitivos múltiples que implican un


deterioro de la memoria. Los trastornos del apartado «Demencia» se caracterizan
por el desarrollo de múltiples déficit cognoscitivos (que incluyen el deterioro de la
memoria) que se deben a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad
médica, a los efectos persistentes de una sustancia o a múltiples etiologías (p. ej.,
efectos combinados de una enfermedad cerebrovascular y la enfermedad de
Alzheimer).
La característica esencial de una demencia consiste en el desarrollo de múltiples
déficit cognoscitivos que incluyen un deterioro de la memoria y al menos una de
las siguientes alteraciones cognoscitivas: afasia, apraxia, agnosia o una alteración
de la capacidad de ejecución. La alteración es lo suficientemente grave como para
interferir de forma significativa las actividades laborales y sociales y puede
representar un déficit respecto al mayor nivel previo de actividad del sujeto. Para
establecer el diagnóstico de demencia se requiere que el deterioro de la memoria
sea el síntoma más precoz y prominente (Criterio A). Los sujetos con demencia
tienen deteriorada la capacidad para aprender información nueva y olvidan el
material aprendido previamente.
La demencia persistente inducida por sustancias no se diagnostica si los síntomas
se presentan a continuación de la intoxicación o abstinencia de sustancias, o si
aparecen exclusivamente en el transcurso de un delirium (Criterio C). Sin
embargo, el delirium puede sobreañadirse a una demencia previa persistente
inducida por sustancias, en cuyo caso deben hacerse ambos diagnósticos. Debe
demostrarse a través de la historia, el examen físico y las pruebas de laboratorio
que los déficit están etiológicamente relacionados con los efectos persistentes del
consumo de sustancias (p. ej., una droga de abuso, un medicamento o la
exposición a tóxicos) (Criterio D). Este trastorno se denomina persistente porque
la demencia persiste mucho después de que el sujeto haya experimentado los
efectos de la intoxicación o abstinencia de sustancias. La edad del inicio de la
demencia persistente inducida por sustancias empieza excepcionalmente antes de
los 20 años.
Habitualmente, este trastorno presenta un inicio insidioso y una lenta progresión,
sobre todo cuando el sujeto es diagnosticado de dependencia de sustancias. Los
déficit son permanentes con frecuencia y pueden empeorar incluso con el
abandono de la sustancia, aunque algunos casos mejoran.

3) Trastorno amnésico persistente inducido por sustancias

Trastorno amnésico: se caracteriza por el deterioro de la memoria en ausencia de


otros deterioros cognoscitivos significativos.
Los trastornos de este apartado se caracterizan por una alteración de la memoria
que puede ser debida tanto a los efectos fisiológicos de una enfermedad médica
como a la acción persistente de sustancias (p. ej., una droga de abuso, un
medicamento o la exposición a tóxicos). Dichos trastornos comparten un cuadro
clínico caracterizado por el deterioro de la memoria y se diferencian según su
etiología.
Los sujetos con un trastorno amnésico tienen deteriorada la capacidad para
aprender información nueva y no son capaces de recordar acontecimientos
pasados o información aprendida previamente
(Criterio A). La alteración de la memoria puede ser lo suficientemente grave como
para provocar un acusado deterioro de la actividad laboral o social y puede
representar una merma importante del nivel previo de actividad (Criterio B). La
alteración de la memoria no aparece exclusivamente en el transcurso de un
delirium o de una demencia (Criterio C).
Los individuos con trastorno amnésico pueden experimentar como resultado de
sus déficit de memoria graves deterioros de su capacidad personal o social,
requiriendo una supervisión cotidiana para asegurar su alimentación y cuidados
mínimos. Además, para diagnosticar el trastorno amnésico persistente inducido
por sustancias, debe haber demostración, a través de la historia, de la exploración
física o de las pruebas de laboratorio, de que la alteración de la memoria está
relacionada etiológicamente con los efectos persistentes de la sustancia (p. ej.,
droga de abuso, medicamentos o exposición a tóxicos) (Criterio D). El trastorno se
denomina persistente, puesto que la alteración de la memoria persiste una vez
que el sujeto deja de experimentar los efectos de la intoxicación o abstinencia de
la(s) sustancia(s).
4) Trastorno psicótico inducido por sustancias

La definición más restrictiva del término psicótico se refiere a las ideas delirantes y
a las alucinaciones manifiestas, debiendo presentarse estas últimas en ausencia
de conciencia de su naturaleza patológica.

La característica esencial del trastorno psicótico inducido por sustancias es la


presencia de alucinaciones o ideas delirantes (Criterio A) que se consideran
efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., una droga, medicamento o
exposición a un tóxico) (Criterio B). No se incluyen las alucinaciones cuando el
sujeto es consciente de que son provocadas por una sustancia, ya que éstas
deben diagnosticarse como intoxicación por sustancias o abstinencia de
sustancias, con la especificación de si hay o no alteraciones perceptivas. La
alteración no se explica mejor por la presencia de un trastorno psicótico no
inducido por sustancias (Criterio C). No se establece el diagnóstico si los síntomas
psicóticos sólo aparecen en el transcurso de un delirium (Criterio D). Este
diagnóstico debe realizarse en lugar del de intoxicación por sustancias o
abstinencia sólo si los síntomas son excesivos en relación con los habitualmente
asociados con el síndrome de intoxicación o de abstinencia, y cuando los
síntomas son de suficiente gravedad como para merecer atención clínica
independiente
Los trastornos psicóticos inducidos por sustancias sólo se producen en asociación
con estados de intoxicación o abstinencia, mientras que los trastornos psicóticos
primarios pueden preceder el inicio del consumo de la sustancia o pueden
producirse tras largos períodos de abstinencia. Una vez iniciados, los síntomas
psicóticos pueden continuar mientras continúe el consumo de la sustancia. Debido
a que en algunas sustancias el síndrome de abstinencia puede aparecer con
relativo retraso, el inicio de los síntomas psicóticos puede darse hasta 4 semanas
después del abandono de la sustancia. Otra consideración es la referente a la
presencia de características atípicas para un trastorno psicótico primario (p. ej.,
edad de inicio o curso atípicos). Por ejemplo, la aparición por primera vez de ideas
delirantes en una persona mayor de 35 años sin una historia conocida de un
trastorno psicótico primario, debe alertar al clínico sobre la posibilidad de que se
encuentre ante un trastorno psicótico inducido por sustancias
Alucinosis vívidas y persistentes (a menudo visuales y auditivas), sin delirium,
después de
que una persona, dependiente del alcohol, reduzca su consumo (en general, en
los 2 primeros
días). Puede persistir y evolucionar a una forma más crónica, parecida
clínicamente a la esquizofrenia.
Raro

5) Trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias

Existe alteración del humor (depresivos, maniacos).


La característica esencial del trastorno del estado de ánimo inducido por
sustancias es una notable y persistente alteración del estado de ánimo (Criterio A),
que se considera provocada por los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., una droga, un medicamento, otro tratamiento somático de la depresión o la
exposición a un tóxico) (Criterio B). Dependiendo de la naturaleza de la sustancia
y del contexto en el que aparecen los síntomas (p. ej., durante la intoxicación o la
abstinencia), la alteración puede suponer que el estado de ánimo sea depresivo o
con una notable pérdida de intereses o del placer, o que sea un estado de ánimo
elevado, expansivo o irritable. Si bien el cuadro clínico de la alteración del estado
de ánimo puede ser parecido al de un episodio depresivo mayor, maníaco, mixto o
hipomaníaco, no es necesario que se cumplan los criterios completos para uno de
estos episodios. El tipo de síntoma predominante puede indicarse utilizando uno
de los subtipos siguientes: con síntomas depresivos, con síntomas maníacos, con
síntomas mixtos. La alteración no se explica mejor por la presencia de un trastorno
del estado de ánimo que no sea inducido por sustancias (Criterio C). No se
efectúa el diagnóstico si los síntomas del estado de ánimo sólo aparecen en el
transcurso de un delirium (Criterio D.
El trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias se distingue de un
trastorno del estado de ánimo primario teniendo en cuenta el inicio, el curso y
otros factores. En el caso de las drogas tiene que haber pruebas de intoxicación o
abstinencia en la historia clínica, en la exploración física o en los hallazgos de
laboratorio. Los trastornos del estado de ánimo inducidos por sustancias sólo se
producen en asociación con estados de intoxicación o abstinencia, mientras que
los trastornos del estado de ánimo primarios pueden preceder al inicio del
consumo de la sustancia o pueden producirse tras largos períodos de abstinencia.
Algunas medicaciones (p. ej., estimulantes, esteroides, L-dopa, antidepresivos) u
otros tratamientos somáticos de la depresión (p. ej., terapéutica electroconvulsiva
o terapéutica lumínica) pueden inducir alteraciones del estado de ánimo similares
a la manía.

la intoxicación grave por alcohol, cocaina suele ocasionar más cambios


adaptativos,
del tipo de agresividad, irritabilidad, labilidad del ánimo, alteración del juicio y
alteración de
la vida social o laboral, entre otros
benzodiacepinas disminuyen ansiedad (Tratan insomnio y ansiedad)

6) Trastorno de ansiedad inducido por sustancias

La característica esencial de este trastorno es la existencia de síntomas


predominantes de ansiedad (Criterio A) que se consideran secundarios a los
efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos o tóxicos)
(Criterio B). Dependiendo de la naturaleza de la sustancia y del contexto en que
aparecen los síntomas (p. ej., durante la intoxicación o la abstinencia), el trastorno
puede incluir ansiedad prominente, crisis de angustia, fobias y obsesiones o
compulsiones. Aunque la presentación clínica del trastorno de ansiedad inducido
por sustancias puede imitar la del trastorno de angustia, el trastorno de ansiedad
generalizada, fobia social o el trastorno obsesivo-compulsivo, no es necesario que
se cumplan los criterios diagnósticos de ninguno de estos trastornos. Estas
alteraciones no se explican mejor por la presencia de un trastorno mental (p. ej.,
otro trastorno de ansiedad) no secundario al consumo de una sustancia (Criterio
C). No debe efectuarse el diagnóstico de trastorno de ansiedad relacionado con
sustancias si los síntomas de ansiedad aparecen exclusivamente en el transcurso
de un delirium (Criterio D). tomas provocan malestar clínicamente significativo o
deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo
(Criterio E). Sólo debe establecerse este diagnóstico en vez del de intoxicación por
o abstinencia de una sustancia cuando los síntomas de ansiedad sean excesivos
en comparación con los que habitualmente se asocian a estos dos trastornos o
cuando los síntomas de ansiedad son de suficiente gravedad como para merecer
atención clínica independiente.
Los trastornos de ansiedad inducidos por sustancias sólo aparecen coincidiendo
con estados de intoxicación o abstinencia, mientras que los trastornos de ansiedad
primarios pueden preceder al inicio del consumo de la sustancia o tener lugar en
períodos de abstinencia mantenida. Debido a que el síndrome de abstinencia para
diversas sustancias (p. ej., para algunas benzodiacepinas) puede resultar
relativamente largo, la aparición de los síntomas de ansiedad puede tener lugar
hasta 4 semanas después de abandonar su uso.
benzodiacepinas

7) Trastorno sexual inducido por sustancias

El trastorno sexual inducido por sustancias se diferencia del trastorno de la


erección en
el varón por el hecho de que el trastorno es debido exclusivamente a los efectos
fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., fármacos antihipertensivos,
antidepresivos, neurolépticos, drogas)(v. pág. 532). Cuando coinciden el trastorno
de la erección y el consumo de sustancias, pero el trastorno eréctil no se debe
exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de esta sustancia,
debeefectuarse el diagnóstico de trastorno de la erección en el varón debido a
factores combinados. Cuando los problemas en la excitación sexual son debidos
exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica o al
consumo de sustancias, entonces es necesario efectuar el diagnóstico de
trastorno sexual debido a una enfermedad médica o al consumo de sustancias. El
trastorno de la erección en el varón puede presentarse junto a otro trastorno
sexual (p. ej., eyaculación precoz).
La característica esencial del trastorno sexual inducido por sustancias consiste en
una alteración sexual clínicamente significativa que provoca malestar acusado o
dificultad en las relaciones interpersonales (Criterio A). Según sea la sustancia
consumida, el trastorno puede alterar el deseo y la excitación sexuales, así como
el orgasmo, o producir dolor. Se considera que la alteración puede explicarse en
su totalidad por los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., drogas,
fármacos o exposición a tóxicos) (Criterio B). El trastorno no se debe explicar
mejor por la presencia de un trastorno sexual no inducido por sustancias (Criterio
C).
8) Trastornos del sueño inducidos por sustancias

La característica esencial de este trastorno es la presencia de alteraciones


prominentes del sueño de suficiente gravedad como para merecer una atención
clínica independiente (Criterio A) y que se consideran debidas a los efectos
fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos o tóxicos) (Criterio
B). Dependiendo de la sustancia, pueden aparecer cuatro tipos de alteraciones del
sueño. Los tipos insomnio e hipersomnia son los más frecuentes; el tipo
parasomnia es menos frecuente. También se observa un tipo mixto cuando
coexisten más de una alteración del sueño, pero ninguna de ellas predomina
sobre las demás. Esta alteración del sueño no se explica mejor por la presencia de
un trastorno mental (p. ej., otro trastorno del sueño) que no esté inducido por
sustancias (Criterio C). No debe efectuarse el diagnóstico de trastorno del sueño
inducido por sustancias si los síntomas aparecen exclusivamene en el transcurso
de un delirium (Criterio
D). Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social,
laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo (Criterio E). Sólo
se establecerá este diagnóstico en vez del de intoxicación por o abstinencia de
una sustancia cuando los síntomas relacionados con el sueño excedan de los que
habitualmente se asocian a estos dos trastornos o sean de suficiente gravedad
como para merecer una atención clínica independiente
benzodiacepinas

Tratamiento
 Tratamiento de la Abstinencia. Cuando los pacientes dejan de consumir
drogas por primera vez, pueden experimentar varios síntomas físicos y
emocionales, como depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de
ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos medicamentos están
diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la detención del
consumo de drogas.
 Continuación del Tratamiento. Algunos medicamentos se utilizan para ayudar
al cerebro a adaptarse gradualmente a la ausencia de la droga adictiva. Estos
medicamentos actúan lentamente para evitar el deseo de consumir la droga y
tienen un efecto calmante sobre los sistemas del cuerpo. Pueden ayudar a los
pacientes a concentrarse en la terapia y en otras psicoterapias relacionadas
con su tratamiento contra las drogas.
 Prevención de Recaídas. La ciencia nos ha enseñado que el estrés, los
indicios vinculados a la experiencia con drogas (como personas, lugares,
cosas y estados de ánimo), y la exposición a las drogas son los
desencadenantes más comunes de una recaída. Se están desarrollando
medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de ayudar a los
pacientes a mantener la recuperación.
Medicamentos utilizados para tratar la drogadicción

 Adicción al tabaco
 Terapias de reemplazo de la nicotina (disponibles en los siguientes
formatos: parche, inhalador, o chicle)
 Bupropion
 Vareniclina
 Adicción a los opiáceos
 Metadona
 Buprenorfina
 Naltrexona
 Adicción al alcohol y las drogas
 Naltrexona
 Disulfiram
 Acamprostato(pacientes que ya han logrado la abstinencia)

 Terapia cognitiva conductual: busca ayudar a los pacientes a reconocer,


evitar y hacer frente a las situaciones en las que son más propensos a
abusar de las drogas.
 Reforzamiento sistemático: utiliza el refuerzo positivo, como el otorgamiento
de recompensas o privilegios por estar libres de drogas, por asistir y
participar en las sesiones de terapia o por tomar medicamentos para el
tratamiento según las indicaciones.
 Terapia de estímulo motivacional: utiliza estrategias para producir cambios
rápidos en el comportamiento, motivados internamente, para dejar de
consumir drogas y facilitar el inicio del tratamiento.
 Terapia familiar (en especial para los jóvenes): aborda los problemas de
drogas de una persona en el contexto de las interacciones familiares y su
dinámica, que podrían contribuir al consumo de drogas y otras conductas
de riesgo.

También podría gustarte