0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas2 páginas

Filosofía y su Relevancia Actual

Texto académico
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas2 páginas

Filosofía y su Relevancia Actual

Texto académico
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REFLEXIÓN SOBRE: UNIDAD DE LA FILOSOFÍA DE VICTORIA CAMPS

Presentado por: Sebastián Ospina Rodriguez

La filosofía puede ser considerada como la disciplina madre que puso la piedra angular para
estructurar la academia, abriendo así un camino para las demás ciencias. Con el pasar de los
años y ante la variabilidad del conocimiento, la tentación de relegar la filosofía por su
desventaja frente a otras disciplinas en cuanto a resultados prácticos y visibles es cada vez
mayor. Esta actitud es un poco infame si se pretende recordar que es justamente la filosofía,
como búsqueda del “saber” abarcable en muchos sentidos, una impulsora de los grandes
movimientos del hombre sobre las grandes preguntas de la vida.

La invitación de Kant de "atreverse a saber" se puede convertir en todo un camino


intelectual. La necesidad del hombre de saber, de explorar, de develar lo escondido del
conocimiento es un impulso vital, en el que el hombre en busca de la verdad tiene al menos
el camino para alejarse del error. Por tanto, implícitamente se nota que la filosofía sigue
presente en cada área del conocimiento.

El reto de hacerse al saber tiene por condición una consigna conocida pero paradójicamente
escasa en nuestro tiempo. Esto es, atreverse a pensar por sí mismo. A través de esta
propuesta, se puede encausar el compromiso de asumir los miedos a tomar decisiones,
aprender a forjar el criterio disminuyendo el temor al error, formarse con sentido. Así
mismo se convierte en una manera de resistir a los sometimientos de la voluntad que
constantemente, y en toda época, pequeños grupos de poder desean ejercer con el fin de
imponer su soberanía. Tal vez uno solo no pueda frenar este tipo de fenómenos, pero,
aunque sea poco, es un cerebro más que emplea su facultad de pensar.

Tomar la opción de dedicarse al ejercicio del pensamiento y la crítica es un tema más serio
y difícil de lo que parece. La sociedad acribilla constantemente con un mensaje de
productividad y eficacia en el que no corresponder, puede traer consigo incluso, hasta
sentimiento de culpa. Si pensar implica dedicar tiempo y esfuerzo a dar vueltas para
comprender una cuestión, al momento de evaluar resultados tangibles, no se verá lo mismo
que alguien que dedicó ese tiempo a su negocio, por mencionar un ejemplo. Por eso, es un
acto temerario aventurarse por la tarea de no dejar morir el patrimonio existencial de la
pregunta, (como dice Wittgenstein) por los grandes problemas de la vida, que están aún sin
resolver.

El giro que ha producido en el tiempo la reflexión filosófica revela algo respecto a nuestro
presente. El pasar de concebir la filosofía, como un marcado interés por conocer y explicar
el mundo, a convertirse en aquella que pretende dar una respuesta a las inquietudes más
puntuales del comportamiento humano, esencialmente revelan su vocación originaria. Sin
embargo, es también el reflejo de su flexibilidad reflexiva, siendo capaz de transformar su
enfoque conforme a las necesidades que el tiempo exigen. El hecho de que las cuestiones
moral y política se lleven su atención en la actualidad, es un signo de que el mundo sufre
una transformación notable en sus juicios de valor. Parte de ahí la necesidad de la bioética
de garantizar este equilibrio que en ocasiones la evolución de la ciencia y la técnica puede
tender a sobrepasar.
Se puede afirmar que una llamada urgente que este momento de la historia le hace al
hombre es a producir pensamiento, reflexionar, evitar consumir un contenido sin antes
masticarlo y descubrir su verdadero sabor. Esta reflexión ha de enfocarse primero sobre sí
mismo, analizando con transparencia si el propio modo de pensar, esta influenciado por un
sistema apremiante y veloz que vende la necesidad de generar resultados, imponiendo sus
condiciones. Un ejemplo de esto es la creciente tendencia a crear contenido instantáneo en
redes sociales: es un proceso que a lo máximo dura una semana: se publica, se viraliza (en
el mejor de los casos), se comenta, se vuelve foco de controversia en ocasiones, y pasa al
olvido, así, sin más, muere sin dejar un fruto que trascienda.

Por eso, es importante regresar a los modelos que han funcionado: leer, escribir, debatir de
manera crítica la realidad. Hacer frente a las dinámicas de relativización de la realidad,
donde todo quiere ser pasado por normal aunque vaya en detrimento de la dignidad
humana. Es necesario un punto de equilibrio. Es posible tender a un ideal de diálogo, donde
conocer los argumentos de las diferentes corrientes de pensamiento permita establecer
consensos, valorando tradición y desarrollo como dos caras de una misma moneda.

También podría gustarte