UNIVERSIDAD ADVENTISTA DE CENTROAMÉRICA
Curso: Filosofía de la Educación
Proyecto: Huerto Escolar para Jóvenes
Integrantes:
López Marcos, Mellany Yuriani
Sales Luis, Iris Danubia
Sosa Matías, Yeymy Kimbarly
Rivas Figueroa, Emilio Edilzar
Guatemala, octubre de 2024
Introducción
El huerto escolar es una excelente herramienta educativa para fomentar en los niños el
respeto por la naturaleza, la responsabilidad y el trabajo en equipo. Además, promueve
hábitos de vida saludables al acercar a los estudiantes a la producción de alimentos,
sensibilizándolos sobre la sostenibilidad y la importancia del medio ambiente. El objetivo
de este proyecto es que los estudiantes participen en la creación y mantenimiento de un
huerto escolar, aprendiendo sobre la agricultura, el consumo responsable y la biodiversidad.
Los huertos escolares son una herramienta educativa fundamental que promueve el respeto
por la naturaleza, la responsabilidad y el trabajo en equipo entre los estudiantes. Al
participar en la creación y mantenimiento de un huerto, los jóvenes no solo adquieren
conocimientos sobre agricultura, sino que también se sensibilizan sobre la sostenibilidad y
la protección del medio ambiente. Además, este tipo de iniciativas fomenta hábitos de vida
saludables, incentivando el consumo de alimentos frescos y orgánicos, mientras se
desarrollan habilidades prácticas que integran conocimientos teóricos en áreas como
biología y ciencias naturales.
En resumen, los huertos escolares son una plataforma valiosa para formar ciudadanos más
responsables, conscientes de su entorno y de la importancia de la alimentación saludable.
La importancia de la implementación de los huertos escolares
Los huertos escolares: son una herramienta educativa valiosa que va más allá de enseñar a
los estudiantes sobre agricultura. Su implementación tiene un impacto significativo en
varios aspectos del desarrollo integral de los niños y la comunidad escolar:
1. Educación ambiental y alimentación saludable
Los huertos escolares promueven el aprendizaje práctico sobre el origen de los alimentos, la
importancia de una alimentación saludable y el respeto por la naturaleza. Los estudiantes
adquieren conciencia de los procesos de cultivo y se conectan con el medio ambiente.
Además, fomenta hábitos alimenticios más saludables al involucrar a los niños en la
producción de frutas y verduras frescas.
2. Desarrollo de habilidades sociales y trabajo en equipo
Trabajar en un huerto requiere cooperación, responsabilidad y colaboración. Los
estudiantes aprenden a trabajar juntos, dividen tareas y enfrentan desafíos de forma
conjunta, lo cual fortalece su sentido de comunidad y trabajo en equipo. Esta experiencia
puede ayudarles a desarrollar habilidades sociales esenciales para la vida.
3. Refuerzo del aprendizaje académico
Los huertos ofrecen una plataforma para integrar diferentes áreas del conocimiento, como
matemáticas, ciencias, ecología y hasta economía. Al aprender sobre el crecimiento de las
plantas, los niños pueden aplicar principios matemáticos al medir distancias entre plantas,
el tiempo de crecimiento o el rendimiento de los cultivos.
4. Bienestar emocional y conexión con la tierra
Cuidar un huerto proporciona un espacio de calma y reflexión, reduciendo el estrés y la
ansiedad en los estudiantes. La interacción con la naturaleza fomenta el bienestar mental y
emocional, mejorando su concentración y su disposición para aprender.
5. Sustentabilidad y responsabilidad ambiental
Los huertos escolares son un modelo práctico de sustentabilidad. Enseñan a los niños sobre
la importancia de cuidar los recursos naturales, promoviendo prácticas sostenibles como el
compostaje y el uso eficiente del agua. Este tipo de educación es crucial en la formación de
ciudadanos responsables y conscientes del medio ambiente.
Citas bíblicas de referencia:
1. Génesis [Link] "Tomó, pues, el Señor Dios al hombre, y lo puso en el huerto de
Edén, para que lo labrara y lo guardase."
Este versículo habla del mandato divino de cuidar la tierra, resaltando la
importancia del trabajo en el huerto como una responsabilidad y un regalo de Dios.
2. Proverbios [Link] "El que labra su tierra se saciará de pan, pero el que sigue a los
ociosos es falto de entendimiento."
Este proverbio subraya el valor del trabajo diligente, como el cultivo, para la
provisión y el sustento.
3. Jeremías [Link] "Edificad casas y habitadlas, plantad huertos y comed del fruto de
ellos."
Aquí Dios insta a su pueblo a plantar huertos como una forma de sustento y vida
digna, destacando el beneficio de producir lo propio.
La implementación de huertos escolares, en armonía con estos principios bíblicos, refuerza
la conexión entre el cuidado de la creación y el bienestar físico y espiritual, promoviendo
una vida sostenible y saludable.
Objetivos
Objetivos Generales:
Fomentar la educación ambiental: Sensibilizar a los estudiantes sobre la
sostenibilidad y la importancia de cuidar el medio ambiente mediante la práctica
agrícola.
Promover hábitos de vida saludables: Incentivar el consumo de alimentos frescos y
orgánicos producidos en el huerto escolar.
Desarrollar valores sociales y personales: Fortalecer la responsabilidad, el trabajo en
equipo y el respeto por la naturaleza en los estudiantes.
Objetivos Específicos:
Desarrollar habilidades agrícolas en los estudiantes: Enseñar técnicas de cultivo,
desde la preparación del suelo hasta la cosecha, para mejorar el conocimiento sobre
la producción de alimentos.
Fomentar el uso de prácticas sostenibles: Concienciar a los estudiantes sobre el
impacto ambiental del uso de pesticidas y la importancia de la agricultura ecológica.
Promover el aprendizaje práctico y teórico: Integrar el conocimiento de materias
como biología, ciencias naturales y educación ambiental con actividades prácticas
en el huerto.
Proyecto: Huerto Escolar para niños.
Desarrollo:
1. Fase 1: Planeación y diseño del huerto
Selección del lugar: Identificamos un espacio adecuado dentro de las instalaciones
del colegio para la instalación del huerto (el cual debe recibir luz solar, tener acceso
a agua, y buen drenaje).
Investigación sobre cultivos: Los maestros y estudiantes investigamos sobre las
plantas que mejor se adapten al clima de la región. Se pueden elegir hortalizas como
lechuga, zanahorias, culantro, tomates, o hierbas como albahaca y menta, la planta
seleccionada fue culantro.
Preparación del terreno: Los estudiantes, con la ayuda de profesores o expertos,
limpiarán el área, delimitarán las parcelas y prepararán el suelo (aireación, abono y
nutrientes necesarios).
2. Fase 2: Siembra
Elección de semillas y plántulas: Se seleccionarán semillas o plántulas de fácil
cuidado para los estudiantes principiantes. En este caso elegimos el culantro o
cilantro.
Calendario de siembra: se estableció un cronograma que indica los momentos
ideales para sembrar adecuadamente el cilantro y ver ciclo de crecimiento.
Método de riego: se le instruyo que se debe regar la planta cada dos días, también
debe darle la luz solar y colocarla en un lugar donde la lluvia no golpee la siembra.
cuidarla de la lluvia
3. Fase 3: Mantenimiento
Cuidados y monitoreo: Los estudiantes serán responsables del cuidado del huerto
junto con los maestros, que incluye riego, eliminación de malas hierbas, y
monitoreo de plagas.
4. Fase 4: Cosecha y evaluación
Cosecha de productos: Los estudiantes recolectarán la cosecha del cilantro,
tomando en cuanta las indicaciones de su crecimiento, le dieron seguimiento hasta
que las plantas germinaron.
Evaluación del proyecto: Se evaluó que siembra germinara y produjera, algunas
plantas dieron semilla para más reproducción y cada estudiante se llevó su planta a
su casa para poder hacer uso de ella.
Impacto del proyecto de huertos escolares
El impacto de los huertos escolares abarca varias dimensiones que afectan tanto el
desarrollo personal de los estudiantes como la comunidad escolar y el medio ambiente.
Estos impactos se pueden resumir en los siguientes aspectos:
1. Impacto educativo y formativo:
Los huertos escolares ofrecen una experiencia de aprendizaje práctica que complementa la
teoría impartida en el aula, especialmente en materias como biología, ciencias naturales y
educación ambiental. Los estudiantes desarrollan habilidades agrícolas, como el cultivo de
hortalizas y el uso de prácticas sostenibles, lo que les permite adquirir un conocimiento más
profundo sobre la producción de alimentos y la ecología.
2. Impacto en el desarrollo de valores:
El proyecto del huerto fomenta en los jóvenes valores esenciales como la responsabilidad,
el respeto por la naturaleza, la cooperación y el trabajo en equipo. Al ser parte de todo el
proceso de planificación, siembra, mantenimiento y cosecha, los estudiantes aprenden a ser
responsables de su trabajo y a colaborar con sus compañeros para lograr objetivos comunes.
3. Impacto en la salud y los hábitos alimenticios:
Los huertos escolares promueven hábitos de vida saludables al acercar a los estudiantes a la
producción de alimentos frescos y orgánicos. Este contacto directo con la tierra y la
agricultura ecológica puede incentivar el consumo de productos frescos, lo que contribuye a
mejorar la dieta y el bienestar general de los estudiantes.
4. Impacto en la conciencia ecológica y la sostenibilidad:
A través del trabajo en el huerto, los estudiantes se sensibilizan sobre la importancia de la
sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Se fomenta el uso de prácticas agrícolas
sostenibles, como la rotación de cultivos y el uso de abonos orgánicos, lo que reduce la
dependencia de químicos y pesticidas. Este enfoque ayuda a los estudiantes a comprender
el impacto de las actividades humanas en el medio ambiente y los incentiva a adoptar
prácticas más respetuosas con la naturaleza.
5. Impacto social y comunitario:
El huerto escolar también tiene un impacto social, ya que puede convertirse en un punto de
encuentro y colaboración entre los estudiantes, maestros y, en algunos casos, la comunidad
en general. El proyecto puede servir como un ejemplo de cómo las iniciativas educativas
pueden tener beneficios tangibles para la comunidad, promoviendo un sentido de orgullo y
pertenencia.
6. Impacto emocional y psicológico:
El proceso de cuidar un huerto y ver los frutos del trabajo tiene un efecto positivo en la
autoestima de los estudiantes. La satisfacción de ver el crecimiento de las plantas, participar
en la cosecha y disfrutar de los productos cultivados refuerza su confianza en sus
capacidades y les brinda un sentido de logro personal.
En resumen, los huertos escolares no solo educan a los estudiantes sobre la agricultura y la
sostenibilidad, sino que también promueven el desarrollo de valores fundamentales,
mejoran su salud, fomentan una mayor conciencia ambiental y contribuyen al bienestar
emocional y social de los jóvenes.
Presupuesto de la implementación del huerto escolar
Para elaborar un presupuesto para el proyecto de huerto escolar podemos organizar los
costos en varias categorías clave. Estas incluyen:
1. Herramientas y Materiales
Palas, rastrillos pequeños, regaderas: 2 herramientas de cada una, las cuales los
maestros las proporcionamos, porque las tenemos en casa.
Abono orgánico: tierra broza, la cual se gestionó con personas vecinas las cuales no
lo donaron.
Semillas: elegimos cilantro, pues contamos con semillas en casa.
Sistemas de riego: se hizo la organización de hacer el sistema de riego regaderas.
2. Infraestructura
Preparación del terreno: se procedió a trabajar en terreno dentro de las
instalaciones del colegio.
Acceso al agua: se hizo uso del agua potable de la instalación.
3. Mano de Obra
Instalación del huerto: en base al conocimiento y experiencia de cada una de las
compañeras, pudimos alistar y limpiar el terreno.
4. Mantenimiento
Cada uno colabora de manera voluntaria para hacer una inspección cada día
sobre el avance en el huerto.
5. Educación y Formación
Capacitación para los estudiantes: se les ha fomentado a los estudiantes sobre los
beneficios y la importancia de la implementación de los huertos escolares o
familiares.
Conclusión
Los huertos escolares aportan a la formación de los jóvenes, no solo desde una perspectiva
educativa, sino también en términos de su desarrollo personal, social y ecológico. El
proyecto del huerto escolar permite a los estudiantes aprender sobre la agricultura de
manera práctica, lo que fortalece sus conocimientos teóricos en áreas como biología,
ciencias naturales y educación ambiental. A través de este proceso, los estudiantes no solo
se familiarizan con técnicas de cultivo y la producción de alimentos, sino que también
adquieren una conciencia más profunda sobre el impacto de sus acciones en el medio
ambiente y la importancia de la sostenibilidad.
Además, el huerto escolar fomenta valores esenciales como la responsabilidad, el respeto
por la naturaleza, la cooperación y el trabajo en equipo, ya que los estudiantes deben
coordinarse para planificar, mantener y cosechar sus cultivos. La experiencia directa de
participar en el ciclo de vida de las plantas también fortalece su conexión con la tierra y el
entorno natural, lo que promueve un mayor respeto por los recursos naturales y una
apreciación más consciente de la biodiversidad.
A nivel práctico, el proyecto también incentiva hábitos de vida saludables, ya que los
estudiantes están expuestos al cultivo y consumo de alimentos frescos y orgánicos, lo que
puede influir positivamente en su nutrición y bienestar general. Además, el hecho de que
los jóvenes puedan ver los frutos de su trabajo a través de la cosecha crea un sentido de
logro y satisfacción, lo que refuerza el aprendizaje y el compromiso con el proyecto.
En definitiva, el huerto escolar no solo proporciona habilidades prácticas relacionadas con
la agricultura, sino que también ayuda a los estudiantes a desarrollar una mentalidad
ecológica y responsable. Este tipo de iniciativas educativas tiene el potencial de crear una
generación más consciente de los desafíos ambientales y comprometida con la adopción de
prácticas sostenibles. A largo plazo, se espera que los estudiantes que participan en este tipo
de proyectos no solo incorporen estos conocimientos y valores en su vida diaria, sino que
también se conviertan en agentes de cambio positivo en sus comunidades, promoviendo la
agricultura ecológica, el consumo responsable y la protección del medio ambiente.
Anexos
Anexo 1
Cronograma de actividades
Para la implementación del proyecto de huerto escolar, propusimos el siguiente cronograma
basado en las fases mencionadas en el documento, que incluye la planeación, siembra,
mantenimiento, cosecha, y evaluación del proyecto.
Cronograma de Actividades: Proyecto Huerto Escolar
Fecha
Fase Actividad Responsables Duración
Tentativa
Fase 1: Planeación
y diseño del huerto
Identificamos el espacio
Profesores, 09 de
Selección del lugar adecuado en el colegio 1 día
estudiantes septiembre
(luz, agua, drenaje)
Investigar las plantas que
Investigación sobre mejor se adapten al 10 de
Profesores 1 día
cultivos clima y al espacio septiembre
disponible
Limpieza del terreno,
Preparación del Profesores con 12 y 13 de
arreglo de los recipientes 2 días
recipiente los estudiantes septiembre
y la tierra
Fase 2: Siembra
Seleccionamos la semilla
Profesores, 17 de
Elección de semilla para iniciar el huerto 1 día
estudiantes septiembre
(cilantro)
Elaboración del Definir los momentos
18 de
calendario de ideales para sembrar el Profesores 1 día
septiembre
siembra cilantro
18 de
Siembra inicial Siembra de las semillas Estudiantes 1 día
septiembre
Fase 3:
Mantenimiento
Riego, eliminación de
Monitoreo de Estudiantes, 3 veces por 23 al 27 de
malas hierbas, vigilancia
cultivos profesores semana septiembre
de plagas
Limpieza de las Eliminar las malezas Estudiantes 3 veces por 30 de sep. Al
Fecha
Fase Actividad Responsables Duración
Tentativa
siembras semana 04 de octubre
Fase 4: Cosecha y
Evaluación
Recolectar los productos
Cosecha de Estudiantes y 07 al 11 de
según su ciclo de 1 semana
productos profesores octubre
crecimiento
Análisis de resultados,
Evaluación del 07 al 11 de
identificación de áreas Profesores 1 semana
proyecto octubre
de mejora