LECCIÓN 5
Dios proveerá el cordero
Génesis 22:1-14; Juan 1:29
VERDAD CENTRAL
Jesucristo es el Cordero que Dios proveyó para expiar los
pecados de toda la humanidad. Él es quien sustituyó al
hombre para morir por sus pecados y darle salvación y
vida eterna.
DESARROLLO DE LA LECCIÓN
I. LA GRAN PRUEBA PARA ABRAHAM
1. SACRIFICAR LO MÁS VALIOSO
Desde que Dios le habló a Abraham para probarlo él
respondió: Heme aquí. El patriarca manifestó una plena
disposición de atender a Dios, lo cual implica obedecer
sus indicaciones, aun antes de conocerlas (Génesis 22:1).
La orden de Dios a Abraham consistía en llevar a su hijo
Isaac al monte Moriah para ofrecerlo en holocausto
(Génesis 22:2). En este mandato encontramos detalles que no pasan desapercibidos y dejan
entrever la gran importancia que tenía Isaac para Abraham. Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac,
a quien amas... La petición no consistía en despojarse de alguna tierra, animal o posesión
material, sino de sacrificar a su único hijo, a quien él amaba tanto.
Sin lugar a duda, esta era una prueba por demás difícil para Abraham, porque el amor de un
padre hacia un hijo no tiene comparación. Pudiéramos pensar que Abraham llegó a amar a
Isaac más de lo que debía, por todo lo que representaba, sin imaginar que podía perderlo. Esta
situación nos confronta con el hecho de darle mayor importancia a la promesa de Dios antes
que al mismo Dios de la promesa. ¿Ha llegado a un punto de valorar más las bendiciones y las
promesas del Señor antes que al Señor mismo?
Por otro lado, se pudiera ver esta orden como un castigo para Abraham. Sin embargo, lo que
Dios estaba haciendo era probar su vida, con el propósito de saber si estaba dispuesto a
confiar en él por encima de lo que tanto amaba. El patriarca tendría que mostrar su temor al
Señor y su gran fe al ofrecerle aquello que tanto había deseado, como era tener un hijo, y
demostrar que podía seguir creyendo que la promesa divina se cumpliría a pesar de las
circunstancias.
2. OBEDIENCIA RADICAL
Abraham no se rehúsa a obedecer la orden divina. Al siguiente día se preparó muy de mañana
para emprender su camino al lugar que Dios le había indicado, junto con dos de sus siervos y
su hijo Isaac. Después de tres días de camino, y viendo que el lugar señalado para el sacrificio
ya estaba cercano, Abraham decide separarse de sus siervos para seguir solo con Isaac. El
varón de fe señala su intención, de seguir solo él y su hijo: Iremos hasta allí y adoraremos, y
volveremos a vosotros. Sus palabras demuestran su enorme confianza en Dios. Aunque
pudiera haber dolor y sufrimiento por la muerte próxima de su único hijo, él sabía que el
ofrecerla en holocausto sería motivo de adoración al único Dios verdadero.
La expresión… y volveremos a vosotros no denota cobardía de Abraham para evitar decir to La
expresión con su hijo. Todo lo contrario, su declaración muestra seguridad en que el Dios
todopoderoso le regresaría la vida a Isaac después de la muerte, y aun de las mismas cenizas
La base de su confianza era su conocimiento de Dios, su fidelidad en sus promesas.
Enseguida Abraham pone la leña sobre Isaac, toma el fuego y el cuchillo, y se dirigen juntos al
monte. En el camino Isaac no puede evitar preguntar: ¿Dónde está el animal para el sacrificio?
Abraham le responde con seguridad que Dios proveerá el cordero. Al escuchar la respuesta no
podemos asegurar que Isaac pudo haber entendido que
la ofrenda del holocausto sería él mismo. Lo que sí se
puede observar es que no hubo resistencia de su parte
y decidió someterse a la voluntad de su padre. Esta es
la imagen del Siervo sufriente, Jesús, el enviado de
Dios mencionado en la profecía, y quien se dispone
voluntariamente a morir por la humanidad (Isaías 53:7).
La respuesta del patriarca subraya que la redención es
una obra que solo proviene de Dios: "Dios proveerá el
cordero".
PREGUNTA DE REFLEXIÓN O APLICACIÓN: ¿Cree que el amor que tenía Abraham para
con Isaac pueda reflejar el amor de Dios Padre para con su Hijo Jesucristo? Explique de qué
manera.
11. LA INTERVENCIÓN DIVINA
1. LA INTERRUPCIÓN DEL SACRIFICIO
Después de un largo camino, por fin llegaron al lugar donde Dios les había indicado. Abraham
reunió algunas piedras para construir el altar, preparó la leña que serviría para realizar el
sacrificio, ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Todo estaba listo para
ofrecer el holocausto.
En ese momento Abraham pudo haber estado lleno de angustia, pero aun así tomó el cu- chillo
y lo puso en la garganta de su hijo. Cuando Isaac estaba a punto de morir se escuchó una voz
desde los cielos, la cual provenía del ángel de Jehová, que decía: Abraham... No ex- tiendas tu
mano sobre el muchacho, ni le hagas nada... La gran prueba que reveló su fe en Dios había
sido superada, y el ángel de Jehová se lo hace saber....porque ya conozco que temes a Dios,
por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único (Génesis 22:12).
Esta intervención que impide el sacrificio de Isaac es un contraste a la escena donde Jesús se
encuentra colgado en una cruz, y en lugar de escuchar una voz de lo alto, el silencio al ver
morir a su único y amado Hijo, Jesucristo.
2. LA PROVISIÓN DEL CORDERO
Después de que la fe de Abraham fuera premiada, al librar a su hijo de la muerte, pudiéramos
pensar que ya no habría holocausto por ofrecer a Dios, pero de manera inexplicable aparece
un carnero trabado por sus cuernos en un zarzal. Abraham toma el carnero, lo pone encima del
holocausto y lo ofrece como ofrenda.
Aunque no sabemos cómo llegó el carnero hasta este lugar, podemos creer que el ángel de
Jehová que libro de la muerte a Isaac es el mismo que participa en proveer el carnero a
Abraham. El ángel de Jehová es una teofanía, una manifestación de Dios en la vida humana.
En otras palabras, es Dios, pero no el Padre, si no Jesucristo, la segunda persona de la
Trinidad. Entonces, si el ángel de Jehová proveyó el carnero, podemos decir que las palabras
Abraham son muy acertadas al nombrar aquel monte como Jehová proveerá.
PREGUNTA DE REFLEXIÓN O APLICACIÓN: ¿Cómo entender a un padre dispuesto a
entregar a su hijo como sacrificio para pagar el pecado de toda la humanidad?
III. EL CORDERO COMO TIPO DE CRISTO
1. UN SUSTITUTO PERFECTO
Isaac recibe redención a su vida a el templo en de Jerusalén, lugar causa del carnero sustituto.
Años más tarde se construyó el que se realizaban sacrificios de corderos con el propósito de
redimir los pecados del pueblo, para librar a las personas de la muerte (Éxodo 29:38-42). Estas
prácticas se realizarían durante el periodo del Antiguo Testamento, hasta la llegada de Jesús,
quien es presentado como el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).
Las Escrituras nos enseñan que todo hombre es pecador, y recibe como consecuencia la
muerte y separación para con Dios (Romanos 6:23).
Pero el Dios Padre, envió a su único Hijo, Jesucristo,
para ofrecerlo en sacrificio por nuestros pecados
(Juan 3:16). ¡Jesucristo es el sustituto perfecto! Él es
la esperanza de reconciliación que provee Dios a
todos los que crean en su nombre y le reciban como
su Señor y Salvador (Romanos 3:25). Él fue quien
tomó el lugar de nuestra culpa y se hizo maldición por
nosotros (Gálatas 3:13), para que no perezcamos
(Juan 11:50; Tito 2:14).
2. UN SACRIFICIO PERFECTO
Estos sacrificios de animales se realizaron en gran parte del Antiguo Testamento como un
procedimiento establecido por Dios para traer redención al ser humano. Los animales usados
para este tipo de sacrificio no debían tener ningún defecto para poder cumplir con su propósito
(Levítico 1:3).
Anteriormente el sacerdote era quien imputaba los pecados y rebeliones del pueblo a un
animal, el cual se ofrecía como sacrificio al ser (Levítico 16:15). Durante el degollado, para traer
expiación de pecado al pueblo Antiguo Testamento la redención solo se aplicaba cuando había
derramamiento de sangre, práctica que se realizaba de manera constante, porque su efecto era
temporal. En contraste a esto, el sacrificio que tuvo Jesucristo fue perfecto, porque él ofreció su
vida una vez y para siempre, para traer redención a su pueblo (Hebreos 9:23-26). ¡Ya
necesidad de seguir ofreciendo sacrificios de animales! no hay
PREGUNTA DE REFLEXIÓN O APLICACIÓN: ¿Por qué aún algún tipo de sacrificio personal
(no necesariamente matar animales) se puede obtener redención de pecados?
CONCLUSION
Abraham enfrentó la gran prueba de fe, entregar en sacrificio a su único hijo Isaac. Este
hombre manifestó su confianza en Dios, al no rehusarse a su orden. Ante esto, Jehová proveyó
un cordero, el cual sería sacrificado en redentor de Dios para la humanidad. El Padre entrego a
su hijo Jesucristo como el Cordero lugar de Isaac. Esta historia nos refleja el plan sustituto,
quien dio su vida en sacrificio para así traer perdón de pecados a la vida del hombre, a todo
aquel que pone su confianza en él y de nosotros, como creyentes, debemos valorar el sacrificio
que hizo Jesucristo a nuestro favor, obedecerle de corazón y ser fieles a él y lo recibe como su
Salvador. Cada uno de nosotros, como creyentes, debemos valorar el sacrificio que hizo
Jesucristo a nuestro favor, obedecerle de corazón y ser fieles a él.