CAPÍTULO 38.1.
DERECHO DE
SUCESIONES. LA HERENCIA
- Definiciones
La palabra sucesión se emplea siempre que una persona entra a
ocupar el lugar y a suceder en sus derechos a otro.
La sucesión se divide en:
- Inter vivos: Sucesión en los derechos a los bienes de una
persona en vida.
- Mortis causa: Sucesión en los derechos a los bienes de una
persona después de la muerte. Se divide a título universal y a
título singular:
// Título universal: El heredero sucede en todos sus bienes al
difunto, considerados como una universalidad de cosas, esto es, tanto
en sus derechos como en sus obligaciones.
// Título singular: Sólo se suceden singulares o concretos (legado)
La herencia significa el conjunto de bienes dejados por el difunto (de
cuius), e indicaba, al mismo tiempo, el derecho de recoger esta
universalidad.
La palabra herencia significa el conjunto de bienes dejados por el
difunto (de cuius), e indicaba, al mismo tiempo el derecho de recoger
esta universalidad. Existen dos clases de herencia:
La testamentaria y la Ab intestato, según procediera de la voluntad
del testador o de la ley.
// Ab intestato: A falta de voluntad expresa del difunto, el
testamento, la ley defería por sí misma la herencia. Nada se podía
imponer al heredero.
// Testamentaria: Por voluntad expresa del difunto. Más frecuente
que la ab intestato. El testador imponía legados, nombraba tutores y
se continuaba su culto privada.
La persona que sucedía en todo el patrimonio del difunto, en sus
cosas corporales, en sus créditos, en sus deudas, y en la obligación
de continuar su sacra privata, se llamaba heres (mismo significado
que dominus)
El testador no podía instituir heredero en la mitad de sus bienes y
dejar a la ley el cuidado de repartir la otra mitad entre sus herederos
legítimos. La ley anulaba esta parte y defería toda la herencia al
heredero testamentario, cuyo llamamiento debía ser indivisible.
El derecho del heredero era perpetuo, en el sentido de que el tiempo
no lo extinguía: semel heres semper heres
- Fases de la herencia
1. Muerte del causante, ya que siendo un negocio mortis causa
(después de la muerte) tiene que producir efectos a partir del
fallecimiento del difunto que dejará herencia.
2. Vocación o llamamiento abstracto de herederos.
3. Delación o llamamiento en concreto a determinados herederos
para que mediante la aceptación adhieran o adquieran la
herencia.
4. Adquisición a través del consentimiento, produciéndose la
asunción del heredero en el patrimonio del causante.
La forma más antigua de aceptación en Roma era la cretio, la
declaración solemne hecha por el heredero de que aceptada la
sucesión y la obligación impuesta por el causante de cumplir con esta
formalidad dentro de cierto plazo que generalmente era de 100 días.
Nuda volantate: La herencia podía acpetarse por un simple acto de
declaración de voluntad a partir de Justiniano
Pro herede gerendo: El heredero lo ejecuta para implicar su ánimo
de aceptar la herencia.