Tejido Óseo
El tejido óseo es un tipo especializado de tejido conjuntivo, caracterizado por la mineralización de su
matriz extracelular y su capacidad de remodelarse constantemente.
La matriz mineralizada está compuesta principalmente por cristales de hidroxiapatita (fosfato de calcio
cristalino), los cuales están entrelazados con fibras de colágeno tipo I.
El tejido óseo es capaz de almacenar calcio y fosfato, los cuales pueden ser liberarados ycaptados por la
sangre para mantener las concentraciones apropiadas en todo el organismo, contribuyendo así a la
homeostasis del calcio.
Funciones del tejido óseo:
✓Se trata de un tejido muy duro capaz de proporcionar soporte estructural y protección a los órganos
del cuerpo.
✓Actúa como palanca para la acción de los músculos, facilitando el movimiento.
✓Sirve como reservorio de minerales, especialmente calcio y fósforo.
✓Alberga la médula ósea, donde se encuentra el tejido hematopoyético responsable de la producción
de células sanguíneas.
Morfología:
Células del tejido óseo:
Las células del tejido óseo tienen dos orígenes principales dependiendo de su función y linaje celular:
1. Origen mesenquimal (células mesenquimales indiferenciadas - CMI):
Estas células son precursoras de las células osteoprogenitoras, que se localizan en la capa celular del
periostio, en el endostio y en los espacios vasculares del hueso esponjoso, y tienen la capacidad de
diferenciarse en:
Osteoblastos: Responsables de la formación ósea mediante la síntesis de matriz no mineralizada,
llamada osteoide; y su participación activa en la mineralización, proceso fundamental para el desarrollo
y mantenimiento del tejido óseo.
Osteocitos: Osteoblastos maduros que quedan atrapados en la matriz ósea y participan en el
mantenimiento de la matriz del tejido óseo.
Células de revestimiento óseo: Osteoblastos inactivos que cubren la superficie ósea.
Localización:
•Periostio: Superficie externa del hueso.
•Endostio: Superficie interna del hueso (cavidades medulares y trabéculas).
2. Origen a partir de un precursor hematopoyético (células madre de la médula ósea):
A partir de estas células se originan:
Osteoclastos: Células responsables de la resorción ósea. Estas derivan de la línea monocítica-
macrofágica, lo que las vincula con el sistema inmune y las distingue de las células formadoras de hueso
Ubicación: Se encuentran en la superficie ósea, alojados en cavidades denominadas lagunas de Howship.
Regiones del osteoclasto
Borde festoneado o rugoso (ruffled border):
Zona en contacto directo con el hueso.
Membrana con pliegues que aumentan la superficie de resorción.
Libera ácido y enzimas lisosomales (catepsina K) para degradar la matriz ósea.
Zona clara (clear zone):
Región de anclaje al hueso mediante integrinas y filamentos de actina.
Forma un sello hermético que aísla el área de resorción.
Región basolateral:
Expulsa productos de la degradación ósea (calcio, fosfato y fragmentos orgánicos).
Transporta estos productos al entorno extracelular y hacia la sangre para su reutilización
metabólica.
Estas células se originan de la fusión de células progenitoras hematopoyéticas, específicamente
progenitoras de granulocitos/macrófagos (GMP), no de los osteoblastos. Su formación está regulada por
citocinas como el RANKL, que activa el receptor RANK en estas células progenitoras, permitiendo que se
conviertan en osteoclastos. Sin embargo, si una molécula llamada osteoprotegerina (OPG) bloquea a
RANKL actuando como "señuelo", se inhibe la formación de osteoclastos, deteniendo así la destrucción
ósea.
Sustancia extracelular o matriz ósea:
✓Componente inorgánico (representa el 67% del peso seco de los huesos)
Representa la porción mineral de la matriz ósea, responsable de conferir rigidez y dureza al hueso,
permitiéndole soportar cargas y resistir fuerzas de compresión. Además, actúa como un depósito clave
de minerales esenciales, principalmente calcio y fosfato, fundamentales para diversas funciones
metabólicas del organismo.
•Componentes principales:
Hidroxiapatita: un cristal de fosfato de calcio.
Otros minerales: magnesio, sodio, potasio, y trazas de flúor y zinc.
✓ Componente orgánico (representa el 33% del peso seco de los huesos)
Es la porción colágena y proteica de la matriz ósea, responsable de otorgar elasticidad y resistencia a las
tensiones mecánicas.
•Componentes principales:
Fibrilar: Colágeno tipo I (90% de la matriz orgánica).
Amorfo:
Proteínas no colágenas: osteocalcina, osteopontina, proteoglicanos.
GAGs: condroitinsulfatos.
Proteoglicanos.
Glucoproteínas de adhesión.
Proteínas dependientes de vitamina K: como osteocalcina.
Factores de crecimiento y citocinas.
Origen (Osteogénesis)
Este tejido tiene su origen en las células mesenquimatosas indiferenciadas (CMI), que, a través de un
proceso de diferenciación, dan lugar a las células osteoprogenitoras (las cuales se encuentran en las
superficies externa e interna de los huesos, en el Periostio y Endostio). Estas, a su vez, se transforman en
osteoblastos, responsables de la producción de matriz ósea y, por ende, de la formación del hueso. Una
vez que los osteoblastos han producido suficiente matriz extracelular y quedan completamente
rodeados por ella, se diferencian en osteocitos.
El desarrollo óseo se clasifica según el proceso de formación en dos tipos principales:
• Osificación endocondral o intracartilaginosa:
Implica la formación de un molde de cartílago que posteriormente es reemplazado por hueso.
Este es el mecanismo predominante en los huesos largos (como los de las extremidades) y en las partes
del esqueleto axial que soportan peso, como las vértebras.
Además, permite el crecimiento longitudinal del hueso, lo cual es fundamental durante el desarrollo y el
crecimiento.
1. Formación del molde cartilaginoso:
Las células mesenquimatosas o células madre forman un molde de cartílago que da la forma inicial al
futuro hueso.
2. Vascularización de la diáfisis:
En la diáfisis (zona central del molde cartilaginoso), penetran vasos sanguíneos. Este paso marca el inicio
de la formación ósea desde el interior hacia el exterior.
3. Diferenciación en osteoblastos:
Las células mesenquimatosas, estimuladas por la llegada de los vasos sanguíneos, se diferencian en
osteoblastos, que son las células encargadas de formar hueso.
4. Producción de matriz ósea:
Los osteoblastos comienzan a secretar matriz extracelular y a absorber calcio de los vasos sanguíneos,
mineralizando dicha matriz y reemplazando el cartílago por tejido óseo.
• Osificación intramembranosa o endoconjuntiva:
No requiere un modelo cartilaginoso previo. El hueso se forma directamente a partir de tejido
mesenquimatoso o tejido conectivo primitivo.
Este proceso es característico en los huesos planos, como los del cráneo, la mandíbula, la cara y la
clavícula.
1. Formación de la cápsula de tejido conjuntivo:
Se inicia con la aparición de una cápsula formada por células mesenquimatosas, que es el tejido
conectivo primitivo.
2. Diferenciación de las células mesenquimatosas:
Estas células se transforman en osteoblastos, que comienzan a secretar matriz extracelular.
3. Formación del centro de osificación:
Los osteoblastos, al rodearse de matriz extracelular, forman lagunas y generan un centro de osificación,
visible como una región rosada o morada pálida.
4. Transformación en osteocitos:
Al quedar completamente rodeados por la matriz, los osteoblastos se transforman en osteocitos, que se
alojan en las lagunas.
5. Calcificación de la matriz:
Los osteocitos absorben calcio de los vasos sanguíneos cercanos, lo que permite la calcificación de la
matriz extracelular y da rigidez al tejido óseo.
6. Condensación del mesénquima para formar el periostio:
Las células mesenquimales que no se diferencian en osteoblastos se condensan alrededor del hueso
calcificado, organizándose para formar el periostio. Este es una capa de tejido conectivo fibroso que
recubre y protege el hueso compacto.
Variedades estructurales del tejido óseo
Según la estructura histológica
El tejido óseo inmaduro:
Puede organizarse como hueso compacto o esponjoso, dependiendo de su ubicación y función.
Según su arquitectura:
En el hueso compacto, los cuatro sistemas laminares son:
1. Osteonas: Unidades cilíndricas con laminillas alrededor del conducto de Havers.
2. Intersticiales: Restos de osteonas viejas entre las nuevas.
3. Circunferenciales externas: Rodean el hueso debajo del periostio.
4. Circunferenciales internas: Junto al endostio, cerca de la cavidad medular.
Reparación de fracturas
Cuando ocurre una fractura, los vasos sanguíneos de la zona lesionada se rompen, lo que provoca la
formación de un coágulo. Este coágulo permite que se forme tejido de granulación, compuesto por
fibroblastos y nuevos vasos sanguíneos.
A las 48 horas, las células osteoprogenitoras del periostio y el endostio comienzan a multiplicarse,
formando tejido que dará lugar al callo interno y al callo externo, estructuras que estabilizan los
fragmentos óseos.
El cartílago del callo se calcifica y es reemplazado por hueso esponjoso. Posteriormente, este hueso es
remodelado para formar hueso compacto, restaurando la forma y función del hueso original.
Este proceso combina reparación ósea intramembranosa y endocondral, logrando la cicatrización
completa.
Nutrición del hueso
1. Conductos de Havers y Volkmann: Forman una red de canales que transportan vasos sanguíneos y
nervios por el hueso compacto, asegurando el suministro interno.
2. Canalículos: Pequeños conductos que conectan los osteocitos, permitiendo el intercambio de
nutrientes, gases y desechos mediante sus prolongaciones citoplasmáticas.
3. Calcoforos y líquido tisular: Los calcoforos son canales pequeños que permiten el paso de nutrientes
desde los vasos sanguíneos de la superficie del hueso hacia el interior. El líquido tisular presente en
estos canales transporta los nutrientes y oxígeno hasta los osteocitos incrustados en la matriz ósea,
asegurando su supervivencia y función.
Términos importantes:
Lagunas de Howship:
Son depresiones en la superficie ósea generadas por la actividad de los osteoclastos durante el proceso
de reabsorción ósea.
Proceso de formación
1. Adhesión de osteoclastos:
Los osteoclastos se adhieren a la superficie del hueso en zonas específicas de remodelación.
2. Creación de un microambiente ácido:
Secretan ácido y enzimas lisosomales que desmineralizan la matriz ósea mineralizada (hidroxiapatita) y
degradan los componentes orgánicos, como el colágeno.
3. Formación de la laguna:
Este proceso da lugar a las lagunas, que son cavidades visibles bajo el microscopio en áreas de hueso en
reabsorción.
Importancia funcional
Permiten la eliminación de tejido óseo viejo o dañado para su posterior reemplazo por hueso nuevo.
Son fundamentales en el equilibrio del remodelado óseo, adaptando el hueso a cargas mecánicas y
reparando microdaños.
Ubicación
Se encuentran principalmente en huesos sometidos a procesos de remodelación, tanto en crecimiento
como en respuesta a factores fisiológicos o patológicos.
Conductos de Havers
Son canales longitudinales ubicados en el centro de los osteones del hueso compacto, estructuras
formadas por capas de tejido óseo llamadas laminillas, que rodean un conducto central. Estos conductos
contienen vasos sanguíneos, nervios y tejido conectivo, permitiendo la nutrición y comunicación entre
las células óseas.
Periostio:
Es una capa de tejido conjuntivo que recubre la superficie externa del hueso, excepto en las áreas con
cartílago articular. Está formado por una capa externa fibrosa, compuesta por fibroblastos y tejido
conjuntivo denso irregular colagenoso, y una capa interna osteogénica, que contiene células
osteoprogenitoras o periósticas, esenciales para el crecimiento y reparación ósea.
Las fibras de colágena tipo I de tendones y ligamentos se anclan al periostio y penetran en la matriz ósea
como fibras de Sharpey, asegurando su unión y función mecánica.
Endostio:
Es una capa de tejido conjuntivo laxo que recubre las cavidades internas del hueso, como el canal
medular y las trabéculas del hueso esponjoso. Está compuesto por células osteoprogenitoras o
endósticas, esenciales para la regeneración y remodelación ósea, y células hematopoyéticas en áreas
donde ocurre la formación de sangre.
La sustancia osteoide
Es la matriz extracelular orgánica del tejido óseo antes de que se calcifique. Está compuesta
principalmente por colágeno tipo I, proteínas no colágenas como la osteocalcina y la osteopontina, y
proteoglicanos. Esta matriz proporciona un marco estructural que, tras la deposición de minerales como
hidroxiapatita, se convierte en hueso maduro y rígido.
El osteoplasto
Es una pequeña cavidad en la matriz ósea donde se alojan los osteocitos. A través de canalículos
conectados al osteoplasto, los osteocitos intercambian nutrientes y señales para mantener y remodelar
el tejido óseo.
La fosfatasa alcalina
Es una enzima producida principalmente por los osteoblastos que desempeña un papel esencial en la
mineralización ósea.
Su función es liberar fosfato inorgánico al descomponer compuestos orgánicos, lo que, junto con el
calcio, permite la formación de cristales de hidroxiapatita en la matriz ósea. Esta actividad asegura que
la matriz extracelular se endurezca y forme hueso maduro y funcional.