INTRODUCCIÓN
Toda persona a lo largo de su vida trabaja para generar un patrimonio personal y familiar, a
consecuencia de ello se genera un acumulamiento de este que por ley es entregado a sus
herederos forzosos en un proceso de división y partición de la herencia. El primer paso para la
declaración de los herederos es ver si la persona fallecida dejó un testamento donde serán
designados los herederos, en caso no se haya dejado un testamento, se deberá iniciar un proceso
de sucesión intestada (declaración de herederos), al terminar con este proceso, se deberá realizar
un proceso de división y partición del patrimonio, es decir la designación de los bienes
dependiendo de qué tipo de heredero esté en la línea de sucesión.
Para Castillo, F. (2015), la herencia es un aspecto fundamental del derecho civil que permite la
transmisión de bienes y derechos de una persona fallecida a sus herederos. Este proceso puede
ser complejo, especialmente cuando se trata de bienes inmuebles que no son físicamente
divisibles. En muchos casos, como en la herencia de una vivienda familiar, los herederos se
enfrentan a la situación de ser copropietarios de un inmueble que no puede ser dividido sin perder
su funcionalidad.
Cuando varios herederos reciben un bien que no puede ser dividido como una casa, cada uno
posee una parte ideal del inmueble. Esta parte ideal se refiere a la cuota que cada heredero tiene
sobre todo, aunque no puedan acceder a un espacio físico específico de la propiedad. La
legislación peruana reconoce que, en tales casos, los herederos tienen derechos equitativos sobre
el uso y disfrute del inmueble, lo que puede dar lugar a conflictos, especialmente si no existe una
buena comunicación o acuerdo entre ellos.
Para Ferrero (1989), "La indivisión de la herencia es una situación transitoria que se debe resolver
mediante la partición, ya que esta permite que los herederos dispongan de sus derechos en forma
independiente y concreta, evitando así conflictos y facilitando la gestión de los bienes."
Es por ello que haciendo referencia a este tema tenemos como antecedente nacional al autor Juan
Olivarria que menciona que “El pacto de indivisión debe ser aprobado unánimemente por todos
los herederos del causante; basta con que un heredero que, aunque tenga una mínima
participación rechace dicho acuerdo o la renovación de la indivisión sucesoria para que esta no sea
aprobada y pueda ser dividida posteriormente".
Así como el autor Benjamin Aguilar también afirma que “Debe ser muy importante que se
establezca claramente que para este pacto el acuerdo debe ser completamente unánime o en
caso de que al contrario uno de los herederos no esté de acuerdo, se debe pagar el importe de su
cuota con la finalidad de que se posibilite el pacto".
A nivel internacional, los autores García A. y Germano J. (2023) mencionan que la partición e
indivisión es el acto que divide los bienes de la herencia y se puede acordar entre todos los
herederos, pero hay algunos casos en que debe intervenir el juez como en los herederos incapaces
o ausentes y si no hubiera acuerdo entre los herederos. Sin embargo, tenemos la partición
provisional o definitiva. Es por ello que, la provisional es la herencia que permite la explotación
individual de bienes por cada heredero, sin perjuicio, y la Definitiva es la distribución de bienes en
la propiedad del caudal relicto, adecuada a que cada heredero percibirá lo suyo y adquiera la
propiedad en su favor.
Oreego J. (2024) afirma que la partición es el derecho cuotativo en el derecho único que varias
personas tienen sobre una o más cosas, consideradas unitariamente, y se adjudica a cada uno de
los titulares una determinada porción del bien. El adjudicatario excluye cualquier derecho del
resto de los comuneros y queda excluido de todo derecho sobre lo adjudicado a los demás.
A raíz de ello nace la problemática ¿Qué sucede cuando hay dificultades en la gestión de la
propiedad debido a la falta de consenso entre los herederos? En este contexto, es pertinente
cuestionar las demoras que suelen surgir en los procesos de partición, que pueden ser largos y
complejos, especialmente en situaciones donde hay desacuerdos. Esto no solo genera frustración,
sino que también aumenta los costos legales, afectando a todos los involucrados.
Como objetivo general tenemos, analizar y comprender los dispuesto en el Código Civil en relación
con la indivisión y partición, y como objetivos específicos: identificar y conceptualizar la indivisión
y partición, identificar los procedimientos legales en casos de conflicto y realizar una crítica
respecto a lo establecido en el capítulo de indivisión y partición.
El propósito de este trabajo monográfico es analizar y comprender cómo es que se gestiona el
patrimonio heredado cuando hay varios herederos y se encuentra en estado de copropiedad,
indivisión, asimismo, se pretende estudiar el proceso legal de partición, el cual va a permitir dividir
justamente el patrimonio entre los herederos. Este estudio es importante y esencial para
comprender los mecanismos legales que buscan una distribución equitativa del patrimonio,
respetando así la voluntad del testador y los derechos de los herederos.
DESARROLLO
2. La indivisión
Cuando nos referimos a la indivisión, muchas veces es presentada como aquella pluralidad
existente en cuanto a la titularidad de un derecho adquirido por medio de una sucesión por causa
de muerte, ya que, a través del fallecimiento de la persona en cuestión es que se da origen a
todo este proceso civil de indivisión hereditaria en la cual susprincipales sujetos
corresponden al causante como la persona cuyos bienes serán transmitidos y los herederos
quienes son los receptores de dicha sucesión.
Existen otras circunstancias para que se dé la indivisión como por ejemplo cuando se disuelve la
sociedad conyugal puesto que ambos adquieren cosas en común, además de esto también existen
otros tipos de indivisiones pero que no son tan comunes como los antes mencionados como la
disolución de las sociedades de hecho puesto que algo que se caracterizaba a la indivisión es que
los derechos de todos los involucrados sean cubiertos de igual manera y análogamente.
En cuanto a lo correspondiente a la doctrina nos encontramos con el criterio de Borda, quien
establece que la indivisión se puede tomar como una clase o un tipo de situación o circunstancia
jurídica, la cual, se produce cuando con respecto a un mismo derecho o un mismo bien existen
varios beneficiarios o varios futuros titulares y que se presenta con regularidad cuando se da paso
a la apertura de la sucesión, cabe aclarar que, si al morir el causante solo existiese un heredero, es
el quien a más de beneficiarse y ser el titular de todos los bienes, también recae en él las deudas
dejadas por el cujus, por tanto no existiría el proceso de indivisión, a diferencia de que hayan
múltiples herederos en ese caso cabría perfectamente esta figura. (Borda, 1991)
Según Guillermo Borda en su manual de sucesiones define a la indivisión como una
situación jurídica que se produce cuando respecto de un derecho existen varios titulares.
Esta situación se presenta naturalmente al abrirse una sucesión, pues puede ocurrir que, al
fallecer el causante, quede un solo heredero y en tal caso éste será dueño de todos los bienes,
desde el instante del fallecimiento, y cargará con todas las deudas; pero puede ocurrir que haya
varios herederos, en cuyo supuesto nos encontraremos en un caso de indivisión. (Borda, 1991, pp.
193-194)
En cuanto a su regulación en nuestro ordenamiento jurídico, se establece en el artículo 844° del
Código Civil lo siguiente: “Si hay varios herederos, cada uno de ellos es copropietario de los bienes
de la herencia, en proporción a la cuota que tenga derecho a heredar”. Entonces la indivisión tiene
lugar cuando 2 o más personas tienen derecho de idéntica naturaleza sobre la misma cosa, por
ejemplo: En una herencia se dejó un carro este bien es indivisible pues si se dividiera perdería o
dejaría de ser el bien heredado perdiendo el valor original por lo cual se tendría que vender para
que la herencia se pudiera dividir.
2.1. Clases de indivisión
a. Forzosa: Es aquella que existe por mandato de la ley, como los bienes comunes
que constituyen la sociedad de gananciales o los bienes del patrimonio familiar o por la
naturaleza de las cosas que son indivisibles como las áreas comunes o las paredes
medianeras, etc.
b. Voluntaria: Es aquella dispuesta por voluntad del testador o convenida por los
herederos.
c. Por el testador: De acuerdo al Art. 846º C.C. Plazo de indivisión de la empresa “El
testador puede establecer la indivisión de cualquier empresa comprendida en la
herencia, hasta por un plazo de cuatro años, sin perjuicio de que los herederos se
distribuyan normalmente las utilidades. Tratándose de explotaciones agrícolas y
ganaderas se estará a lo dispuesto por la ley de la materia. Asimismo, a partir de la
publicación e inscripción registral del sometimiento de la sucesión a cualquiera
de los procedimientos concursales previstos en la legislación nacional se
producirá la indivisión de la masa hereditaria testamentaria o intestada”.
De acuerdo al Art. 847º (indivisión pactada entre herederos) del Código Civil: “Los herederos
pueden pactar la indivisión total o parcial de la herencia por el mismo plazo establecido
en el artículo 846° y también renovarla”.
2.2. Inscripción de la indivisión
De acuerdo al artículo 848° del Código Civil, “La indivisión surte efectos contra terceros, sólo desde
que es inscrita en el registro correspondiente”. Resulta evidente que luego de la muerte del
causante, la indivisión se presume para todos los efectos, salvo que se haya verificado la partición.
Por tanto, carece de sentido que se deba proteger a los terceros mediante la inscripción en
registros públicos de una situación que debe ser presumida por ley. En cambio, en lo que respecta
al pacto de indivisión la norma sí tendrá una utilidad práctica, puesto que podrá encontrarse
referida a enervar los derechos de quienes soliciten la partición, principalmente, suponiendo que
los herederos se encuentran conformes con la indivisión pactada, de los acreedores de la sucesión.
2.3. Pago a herederos en desacuerdo con la indivisión
El artículo 849° del Código Civil, plantea que, “En los casos de indivisión se pagará la porción de los
herederos que no la acepten”. Esta norma es consecuencia de la característica que
impone a los coherederos el derecho a solicitar la partición en cualquier momento,
salvo que exista una indivisión impuesta por el testador, una indivisión pactada o una indivisión
existente como consecuencia de la naturaleza de las cosas, en los casos que antes ya se ha
mencionado. De los tres casos antes mencionados, nos queda muy claro que la norma no resultará
de aplicación cuando la indivisión es impuesta por el testador, ni tampoco cuando la indivisión
es producto de determinadas circunstancias que corresponden a la naturaleza de las cosas, por
ejemplo, cuando se ha constituido un patrimonio familiar, o se ejerce el derecho de habitación o el
usufructo del cónyuge sobre el único bien de la herencia. En estos casos, los herederos
tendrán que aceptar la situación de indivisión necesariamente, no encontrándose en aptitud
de rechazar la misma.
2.4. Partición judicial antes de plazo
El artículo 850° plantea que, “El juez puede ordenar, a petición de cualquiera de los herederos, la
partición total o parcial de los bienes hereditarios antes del vencimiento del plazo de la indivisión,
si sobrevienen circunstancias graves que la justifiquen”. La partición es total cuando la división
recae sobre el uso y goce de los bienes, dejando en indivisión la propiedad sobre ellos. La partición
parcial es aquella que abarca sólo algunos de los bienes y derechos de la herencia, quedando los
restantes en estado de indivisión, sin que ello impida una ulterior partición de los bienes
y derechos restantes.
2.5. Administración de la herencia indivisa
Establecido en el artículo 851° del Código Civil, “Mientras la herencia permanezca indivisa será
administrada por el albacea, o por el apoderado común nombrado por todos los herederos o por
un administrador judicial”. El albacea, es decir, el ejecutor testamentario, es aquella
persona los suficientemente hábil, preparada y de confianza para poder dar
cumplimiento a la voluntad del testador en aquellos casos complejos generados por
desacuerdos o conflictos entre los mismos herederos o incluso en aquellos casos en los
que existan testamentos que, sin embargo, no contengan la institución de herederos, sino
solo la de los legatarios. Es él quien se encargará de administrar la herencia indivisa o un
apoderado común (nombrado por todos los herederos) o un administrador judicial.
[Link]ón
La división y partición de herencia es un proceso abreviado que tiene la finalidad de dividir un
patrimonio entre las partes dando fin a la copropiedad (en este caso de los herederos) y se
procede a la división de manera equitativa según lo estipula la ley en nuestro país.
Zárate del Pino (2013), define a la partición como aquel acto jurídico con el cual se pone fin a la
indivisión o comunidad hereditaria, dividiéndose la herencia conforme al derecho hereditario de
cada uno de los sucesores a quienes se les adjudica bienes y derechos en proporción a sus partes
respectivas.
En el Perú, existen dos vías que se pueden tomar de acuerdo o no con hacer la división de los
bienes: En caso estén de acuerdo todos los herederos, entonces se puede optar por una vía de
división y partición notarial en la que inicialmente harán una conciliación donde redactarán un
acta que tendrá validez de sentencia, con ella se elabora una minuta y se inscribe a Registros
Públicos. Por el contrario, si no están de acuerdo todos los herederos con la división y partición de
inmuebles, entonces se deberá tomar la partición judicial de herencia, para ello se requiere de
ciertos requisitos: Partida de nacimiento, copia literal de Dominio en Registros Públicos de los
bienes a dividir, copia literal de la sucesión intestada, copia certificada de declaratoria de
herederos, recibo de impuestos, arbitrios, declaraciones juradas de los bienes a dividir.
Es importante tener en cuenta que en este caso, la división de la herencia la determina el juez, ya
que los herederos no llegaron a un acuerdo, caso contrario, se dividen las porciones de acuerdo a
la ley y los herederos eligen qué parte de la herencia según el porcentaje que le toca.
1.1. Naturaleza jurídica
De acuerdo con el artículo 852° (Partición hereditaria) del Código Civil, la partición es la última
etapa del proceso hereditario, en virtud de ella termina la copropiedad que pudiera haber
existido. No la habrá cuando el testador la hubiera efectuado mediante testamento. Solo
procederá la solicitud de los coherederos de la reducción en la parte que hubiere excedido lo
permitido por ley, es decir, que tratándose de la legítima tiene que repartirse en partes iguales por
ser esta intangible cualitativa y cuantitativamente. La partición testamentaria hace innecesaria
otra partición a no ser que fuera incompleta y tiene fuerza vinculante. (Fernández Arce, 2019)
Al analizar lo expresado, se puede decir que la partición es la extinción de las etapas del proceso
hereditario (muerte, apertura, vocación, declaración y partición), y al mismo tiempo es el
afianzamiento de titularidad de las cuotas hereditarias mediante su conversión en alícuotas o
abstractas a concretas, la cual no tendrá lugar si el testador la hubiera realizado antes a través del
testamento.
1.2. Teorías
En la naturaleza jurídica existen 3 teorías explicadas por Ruiz (s.n.):
a. Teoría declarativa: Propia del derecho francés, supone que la partición declara a cada
heredero dueño de cada bien hereditario concreto con efecto retroactivo a la muerte del
causante.
b. Teoría traslativa: Propia del derecho romano clásico, para ellos la partición transfiere a
cada heredero la cuota ideal que sobre cada bien hereditario correspondía a los demás
coherederos durante la indivisión.
c. Teoría determinativa o especificativa: Es la más aceptada hoy en día. La partición es la
culminación del “iter” transmisivo de la herencia iniciado con la muerte del causante y
seguido de la aceptación y de la situación de comunidad hereditaria. La partición permite
concretar o determinar el derecho, hasta entonces abstracto o ideal, de cada heredero,
sobre el patrimonio hereditario.
1.3. Formalidades de la partición
De acuerdo al artículo 853° del Código Civil, la partición se realizará siempre por escritura pública,
debido a que se necesita registrar los bienes, esto será cuando ya exista bienes inscritos con
anterioridad, entonces debido a ello se debe realizar una escritura pública con el consentimiento
de las partes, pero si se habla de casos en los que no son bienes inscritos, solamente por
documento privado firmado notarialmente para que este tenga la legalidad pertinente.
1.4. Tipos de procedimiento de partición
a. División convencional: Es realizada por los copropietarios, quienes prestan su consentimiento en
que el estado de copropiedad se extinga y en que a cada uno de ellos se le adjudique un bien,
por ejemplo: un lote, un departamento, etc. Se rige básicamente por la autonomía privada.
b. División arbitral: Se da cuando las partes deciden someter su litigio en torno a la división y
partición de inmuebles a un tercero, llamado árbitro comprometiéndose previamente a acatar su
decisión.
Se debe adjuntar al Registro Público a efectos de realizar la inscripción, copia certificada de la
resolución notarial y la constancia de notificación.
c. División judicial: A diferencia del anterior, el litigio en torno a la división y partición es
sometido a un procedimiento judicial, los copropietarios no acuerdan hacer la división y partición
privadamente, es un juicio declarativo de derechos y en ejecución de sentencia se practica la
división.
En el caso de mandatos judiciales a fin que el acto acceda al Registro, se debe adjuntar parte
judicial, constituido por copias certificadas de las resoluciones pertinentes acompañadas del
Oficio judicial cursado al Registro Público, si este padece de defectos, el registrador público
puede solicitar aclaraciones o información complementaria, de conformidad con el Art. 2011° del
Código Civil.
De acuerdo con el Art. 854° (Titulares de la acción de partición) del Código Civil tenemos que si no
existe régimen de indivisión, la partición judicial puede ser solicitada por:
1. Cualquier heredero.
2. Cualquier acreedor de la sucesión.
1.5. Causales de partición judicial
Según con el artículo 855° del Código Civil, la partición judicial es obligatoria en los siguientes
casos:
1. Cuando hay heredero incapaz, a solicitud de su representante.
2. Cuando hay heredero declarado ausente, a solicitud de las personas a quienes se haya
dado posesión temporal de sus bienes.
1.6. Efectos de la partición
Una vez realizada la partición, cada copropietario recibe su parte individual de la propiedad,
poniendo fin a la situación de indivisión, la partición tiene efectos retroactivos hasta el momento
de la adquisición del bien, como si cada copropietario hubiera sido propietario exclusivo desde el
principio (Congreso de la República del Perú, 1984). Esto significa que la partición clarifica y precisa
los derechos de cada copropietario desde la adquisición original del bien.
1.7. Nulidad de partición por preterición de uno de los herederos
El artículo 865° del Código Civil señala que “Es nula la partición hecha con preterición de algún
sucesor. la pretensión es imprescriptible y se tramita como proceso de conocimiento.”
“La nulidad no afecta los derechos de terceros adquirentes de buena fe y a título oneroso”
Se realizará la nulidad cuando se haya omitido a algún sucesor que por derecho es parte de la
masa hereditaria, sin embargo, esta pretensión que fue solicitada no perderá validez o vigencia,
debido a que se va a esperar a incluir al sucesor que se omitió. Asimismo, la norma señala que esta
nulidad no tendrá efecto sobre aquellos terceros que hayan obtenido o tramitado la partición de
buena fe o título oneroso, por consiguiente, se entenderá que en el primer supuesto se actúa de
mala fe.