Los isótopos son variantes de un mismo elemento químico que tienen el mismo
número de protones (y, por tanto, el mismo número atómico) pero diferente
número de neutrones en el núcleo. Esto hace que tengan distinta masa atómica,
aunque conserven las mismas propiedades químicas básicas.
Características principales:
1. Mismo número de protones:
Como los isótopos pertenecen al mismo elemento, tienen el mismo número de
protones en el núcleo, lo que determina su identidad química.
2. Diferente número de neutrones:
La diferencia en el número de neutrones cambia su masa atómica. Por ejemplo:
• El hidrógeno tiene tres isótopos principales:
• Protio (): 1 protón y 0 neutrones.
• Deuterio (): 1 protón y 1 neutrón.
• Tritio (): 1 protón y 2 neutrones.
3. Estabilidad:
• Algunos isótopos son estables y existen de manera natural.
• Otros son inestables o radiactivos, lo que significa que emiten radiación al
desintegrarse en otros elementos. Estos se conocen como radioisótopos.
Aplicaciones de los isótopos:
• Medicina: Se usan en tratamientos y diagnósticos. Por ejemplo, el isótopo
radiactivo (yodo-131) se usa en el tratamiento de enfermedades de la tiroides.
• Fechado radiométrico: Isótopos como el carbono-14 () ayudan a determinar la
edad de fósiles y objetos antiguos.
• Energía nuclear: Isótopos como el uranio-235 () son clave en la generación de
energía nuclear.
• Investigación científica: Se usan como trazadores para estudiar procesos
biológicos, químicos y físicos.
En resumen, los isótopos son fundamentales tanto para comprender la
naturaleza de los elementos químicos como para desarrollar tecnologías
avanzadas en diversas áreas.