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Montañas en Apocalipsis y Preterismo

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Las Montañas en Movimiento en el Apocalipsis

Por Kenneth L. Gentry, Jr.


31 de julio, 2015
En Apocalipsis 6 una de las imágenes más dramáticas incluye la sacudida de
todas las montañas mientras cae la ira de Dios. Algunas veces esto se usa como
evidencia contra el preterismo y de un cumplimiento durante el primer siglo del
Apocalipsis. Pero, ¿acaso socava el preterismo? Pienso que no. He aquí el por qué.
"Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte
y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes,
los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron
en las cuevas y entre las peñas de los montes." (Apoc. 6:14-15)
¿Cómo explicaremos el movimiento de todas las montañas? ¿Cuál es la realidad
histórica detrás de esta imaginería apocalíptica?
Para entender la imaginería debemos considerar las circunstancias del primer
siglo envueltas en el asalto romano contra Israel. Buena parte del terreno de Israel
alrededor de sus ciudades importantes proveían defensas naturales significativas que
servían como impedimentos a los ejércitos merodeadores. Esto es especialmente
cierto para las fuerzas armadas de los ejércitos romanos altamente ordenados y
mecanizados. Josefo menciona frecuentemente los impedimentos montañosos que
los romanos enfrentaban:
“Agripa señaló que incluso los asuntos de los romanos iban a estar
probablemente en peligro, dado que una multitud inmensa de sus enemigos se
habían afincado en las montañas de los alrededores” (Guerras 2:19:3).
“Ahora, Jotapata está casi toda ella construida sobre un precipicio, teniendo
en todos sus lados valles inmensamente profundos y escarpados, tanto que
aquellos que miraban hacia abajo se sentían desmayar antes de alcanzar ver el
fondo. Sólo se podía llegar por el lado norte, donde la mayor parte de la
ciudad está construida sobre la montaña, la que termina de manera oblicua en
una planicie. Josefo la había rodeado con una muralla cuando fortificó la
ciudad, para que su parte alta no pudiese ser tomada por los enemigos. La
ciudad está toda cubierta alrededor por otras montañas, y no pueden verse de
ninguna manera hasta que un hombre llega hasta ella. Y esta era la situación
fuerte de Jotapata.
“Una gran multitud impidió su aproximación, y salieron de Jericó, y
escaparon a aquellas partes montañosas que se hayan alrededor de Jerusalén,
mientras que aquella parte que fue dejada atrás fue en gran medida destruida;
también encontraron desolada a la ciudad. Está situada en una planicie; pero
una montaña desnuda y estéril, de gran extensión, se halla contiguo a ella, la
cual se extiende hasta la tierra de Scythopolis al norte, pero tan lejos como el
país de Sodoma, y los límites más altos del lago Asphaltiris, hacia el sur. Esta

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montaña es toda ella muy dispareja e inhabitada, por razón de su esterilidad.”
(Guerra 4:8:2)
Una característica excepcional de la táctica de guerra romana del asedio se halla
detrás de la imagen de las montañas siendo movidas. Las legiones romanas incluían
equipos de demolición que trabajaban para superar las defensas montañosas que les
hacían frente. El mover las montañas fuera de sus lugares simboliza su trabajo
exitoso, tal como lo registra Josefo.
Deseoso Vespasiano de destruir a Jotapata, por haber entendido que gran
parte de los enemigos se habían allí recogido, y por saber que era el más
fuerte recogimiento de Galilea, envió delante la infantería y caballería, para
que allanasen el camino, que era montañoso, muy áspero con las peñas, difícil
a la gente de a pie, e imposible a la de a caballo. Estos, pues, en cuatro días
tuvieron acabado lo que les había sido mandado, e hicieron muy ancho camino
por donde el ejército pasase” (Guerra 3:7:3)
Por otra parte, Tito, deseando mudar su campo de Escopon en parte para que
estuviese más cerca de la ciudad, puso gente de a pie y de a caballo por
guarda de todas las salidas de los enemigos, y mandó que toda la otra gente de
su ejército se ocupase en allanar el camino que había desde allí hasta la
ciudad.
Destruidas, pues, todas las albarradas de piedras y otros impedimentos, los
cuales habían puesto defensa y guarda a sus huertos y campos, y cortada toda
aquella selva, aunque era muy provechosa, que les estaba de frente, llenaron
todos los fosos y valles que había; y cortadas las mayores y más eminentes
piedras con sus instrumentos, hicieron todo aquel camino desde Escopon,
adonde entonces estaban, hasta el monumento de Herodes muy llano, y todo el
cerco del estaño que de las serpientes fue llamado Betara antiguamente”
(Guerra 5:3:2).
Estos casos históricos dramáticos en Josefo se ajustan bien con las profecías
simbólicas y dramáticas de Juan. Y dada la expectativa de término cercano
establecida por Juan y la absurdez de una interpretación literal directa, nada impide
al intérprete razonable reconocer estos eventos como los cumplimientos históricos
en vista.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés y se halla disponible en la


siguiente dirección: https://postmillennialworldview.com/2015/07/31/the-moving-
mountains-in-revelation/#more-6655

Traducción de Donald Herrera Terán, para www.contra-mundum.org

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