0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas7 páginas

Complicaciones de fractura femoral en jóvenes

Cargado por

dong8756
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
58 vistas7 páginas

Complicaciones de fractura femoral en jóvenes

Cargado por

dong8756
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Fractura del cuello femoral en pacientes

menores de 65 años. Análisis de las


complicaciones tras aci n con tornillos
canulados.
FA MIRALLES MUÑOZ 1*0$+,48(66(*85$1$/,=$85875,//$.

&,58*Ë$25723e',&$<75$80$72/2*Ë$+263,7$/*(1(5$/81,9(56,7$5,2'((/'$
'(3$57$0(172'(3$72/2*Ë$<&,58*Ë$81,9(56,'$'0,*8(/+(51È1'(='((/&+(

Resumen. Objetivo. Analizar las complicaciones tras fractura del cuello femoral en menores de 65 años
tratados con tornillos canulados. Material y método. Estudio retrospectivo de 49 casos con seguimiento mínimo
de 2 años, evaluando la funcionalidad de la cadera y las complicaciones postquirúrgicas, analizando los factores
de riesgo para necrosis y pseudoartrosis de cadera. Resultados. Un 48,9 % fueron intervenidos en las primeras
24 horas, con una demora media de 2,1 días. Los resultados clínicos fueron satisfactorios (93,9 %), encontrando
7 casos de necrosis de cadera y 2 de pseudoartrosis, que precisaron reconversión a artroplastia total de cadera
 (QHODQiOLVLVXQLYDULDQWHQLQJXQDYDULDEOHVHFRUUHODFLRQyVLJQL¿FDWLYDPHQWHFRQODVFRPSOLFDFLRQHV
RUHVXOWDGRV¿QDOHVConclusiones. La edad, desplazamiento de la fractura, acortamiento del cuello femoral y
GHPRUDTXLU~UJLFDQRLQÀX\HURQHQORVUHVXOWDGRVIXQFLRQDOHV¿QDOHVQLHQODSUHVHQFLDGHQHFURVLVGHFDGHUDR
SVHXGRDUWURVLVWUDVOD¿MDFLyQGHODIUDFWXUDGHFXHOORIHPRUDO

Fracture of the femoral neck in patients younger than 65 years-old.


$QDO\VLVRIFRPSOLFDWLRQVDIWHU¿[DWLRQZLWKFDQQXODWHGVFUHZV

Summary. Objective. To analyze the complications after femoral neck fracture in minors of 65 years old with
cannulated screws. Material and method. retrospective study of 49 cases with a minimum follow-up of 2 years,
evaluating the hip function and postoperative complications, analyzing the risk factors for necrosis and hip non-
union. ResultsZHUHRSHUDWHGLQWKH¿UVWKRXUVZLWKDQDYHUDJHVXUJLFDOGHOD\RIGD\V7KHFOLQLFDO
UHVXOWVZHUHVDWLVIDFWRU\  ¿QGLQJFDVHVRIQHFURVLVDQGFDVHVRIQRQXQLRQWKDWUHTXLUHGUHFRQYHUVLRQ
to total hip arthroplasty (18,3%). In the univariate analysis, no variable was correlated with the complications or
¿QDOUHVXOWVConclusions. Age, displacement of the fracture, shortening of the femoral neck and surgical delay do
QRWLQÀXHQFHWKH¿QDOIXQFWLRQDOUHVXOWVRUWKHSUHVHQFHRIQHFURVLVRUQRQXQLRQDIWHUWKH¿[DWLRQRIWKHIHPRUDO
neck fracture.

Correspondencia: Introducci n
Dr. Francisco Antonio Miralles Muñoz
Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
La fractura del cuello femoral tiene una relativamente
Hospital General Universitario de Elda alta prevalencia en la población anciana, generalmente
&DUUHWHUD(OGD6D[VQ FRPR UHVXOWDGR GH WUDXPDWLVPRV GH EDMD HQHUJtD 6LQ
03600 Elda
Correo electrónico: miralles_fco@[Link] HPEDUJRHVWDIUDFWXUDHVLQIUHFXHQWHHQHODGXOWRMR-
ven, estimándose una incidencia del 2-3 % en los me-
nores de 50 años1 y debiéndose en la mayoría de estos
casos a traumatismos de alta energía.
En el paciente anciano hay cierta controversia entre
HOXVRGHXQDDUWURSODVWLDGHFDGHUD\OD¿MDFLyQLQWHU-
na para el tratamiento de las fracturas intracapsulares

Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019 /1


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

del fémur escasamente desplazadas2, mientras que la En el período de estudio hubo 1.744 fracturas intra-
mayoría de autores3 recomiendan la artroplastia en las capsulares (Fig. 1), de las que 122 (2,6 %) fueron en
IUDFWXUDVGHVSOD]DGDVD¿QGHHYLWDUUHLQWHUYHQFLRQHV pacientes con edad igual o inferior a 65 años. De estas,
en el anciano subsecuentes a complicaciones como la 51 fueron tratadas mediante tornillos canulados. Hubo
pseudoartrosis y la necrosis avascular de la cabeza fe- 2 pérdidas de seguimiento durante los 2 primeros años
moral (NACF), relativamente frecuentes en estos pa- tras la cirugía, por lo que la muestra de estudio inclu-
cientes4,5. yó 49 pacientes, cuyas características preoperatorias se
Por el contrario, hay cierto consenso en la literatu- PXHVWUDQHQOD7DEOD,+DEtDPXMHUHV\KRPEUHV
UDVREUHHOWUDWDPLHQWRGHHVWDVIUDFWXUDVHQMyYHQHV con una edad media de 49,9 años (rango 18-65). 29
aún las desplazadas e inestables, respecto a que sean (59,2 %) fracturas fueron no desplazadas (Garden I y
WUDWDGDV GH PDQHUD SULPDULD PHGLDQWH ¿MDFLyQ LQWHU- II) y 20 (40,8 %) desplazadas (Garden III y IV).
na3,6,7. Las osteosíntesis más utilizadas son los tornillos
canulados y el tornillo dinámico de cadera, aunque la
literatura no ha conseguido demostrar la superioridad
de uno sobre el otro8$GHPiVOD¿MDFLyQLQWHUQDGHOD
IUDFWXUDHQMyYHQHVQRHVWiH[HQWDGHFRPSOLFDFLRQHV
que precisan reintervención, con una incidencia para
la NACF de 14 % y para la pseudoartrosis de 9 %9, con
tasas mayores en las fracturas desplazadas para algu-
nos estudios4,8,9.
([LVWHXQFRQWLQXRGHEDWHUHVSHFWRDORVIDFWRUHVSUH-
dictivos de la aparición de esas complicaciones en los
DGXOWRVMyYHQHV10. Para algunos autores, los principales
factores de riesgo son el grado de desplazamiento y el
retraso en la reducción de la fractura7, mientras para
otros es la calidad de la reducción de la fractura y de
su estabilización4,11,12. A pesar de numerosos estudios
GLVSRQLEOHVHQSDFLHQWHVMyYHQHVTXHDQDOL]DQODVRS- Figura 1. Diagrama Strobe de selección de pacientes.
ciones quirúrgicas, la mayoría de ellos son de pequeño
WDPDxRGDGRORLQIUHFXHQWHGHODIUDFWXUDH[LVWLHQGR
cierta controversia respecto a la prevención de las com-
plicaciones6.
Tabla I. Características de los pacientes.
El propósito del presente estudio fue evaluar la in-
cidencia de complicaciones y sus potenciales factores Edad (años) “ 
GHULHVJRHQDGXOWRVMyYHQHVFRQIUDFWXUDGHFXHOORIH- ASA
PRUDOWUDWDGRVPHGLDQWH¿MDFLyQLQWHUQDFRQWRUQLOORV I 17
canulados, analizando también los resultados funcio- II 32

nales tras la cirugía. Índice de Charlson


0-2 39
3-5 10
Material y métodos
El presente estudio retrospectivo analítico fue apro- Mecanismo
bado por nuestro Comité de Ética institucional, no Alta energía 31
Baja energía 
precisando de consentimiento informado, al ser con-
siderado como evaluación del servicio. En la base de Tipo de fractura
GDWRV GHO VHUYLFLR VH LGHQWL¿FDURQ DTXHOORV SDFLHQWHV No Desplazada 29
Desplazada 20
atendidos por fractura de cuello femoral entre 2000
y 2017. Los criterios de inclusión fueron edad de 65 9DULDEOHFRQWLQXDPHGLD“GHVYLDFLyQHVWiQGDU UDQJR
DxRVRPHQRU\WUDWDPLHQWRPHGLDQWHUHGXFFLyQ\¿MD-
ción interna con tornillos canulados. Como criterio de
H[FOXVLyQ WDQ VROR VH FRQVLGHUy OD IUDFWXUD SDWROyJLFD
(tumoral). Para la valoración de resultados se precisaba Tratamiento quirúrgico
un seguimiento postquirúrgico de al menos 2 años. La /D LQGLFDFLyQ TXLU~UJLFD SDUD UHGXFFLyQ \ ¿MDFLyQ
indicación para tornillos canulados en nuestro servicio con tornillos canulados era edad igual o menor de 65
HUDHQSDFLHQWHVPHQRUHVGHDxRVFRQXQDFODVL¿FD- DxRVFRQ$6$PHQRUGH,,,HtQGLFHGH&KDUOVRQLQIH-
FLyQ$6$,,,\XQtQGLFHGHFRPRUELOLGDGGH&KDUOVRQ rior a 6, independientemente del desplazamiento de la
no superior a 5. fractura de cuello femoral.

2 /Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

7RGDV ODV FLUXJtDV VH UHDOL]DURQ EDMR DQHVWHVLD HVSL- Análisis estadístico
nal. La reducción cerrada de la fractura se realizó en El análisis se llevó a cabo mediante el programa IBM
PHVDRUWRSpGLFDGHWUDFFLyQEDMRFRQWUROGHLQWHQVL¿- 6366YHQHVSDxRO $UPRQN1<((88 /DFRP-
cador de imágenes, con el paciente en decúbito supino. probación de la normalidad o no de las variables era
/D¿MDFLyQLQWHUQDVHUHDOL]yPHGLDQWHWRUQLOORVFDQXOD- WHVWDGD PHGLDQWH OD SUXHED GH .ROPRJRURY6PLUQRY
GRVGHPPGHGLiPHWUR 6\QWKHV2EHUGRUI6XL]D  Las variables cualitativas se mostraron como frecuen-
implantados de manera percutánea. En 44 pacientes cia y tasa, y para determinar asociaciones entre ellas se
(89,8 %) se implantaron 3 tornillos y 2 en los restan- utilizaron las pruebas de chi-cuadrado o no paramétri-
tes 5 pacientes (todos estos con fractura Garden I). El ca de Mantel-Haenszel. Las variables cuantitativas se
REMHWLYRHUDFRORFDUORVWRUQLOORVORPiVSDUDOHORVSR- mostraron como media, desviación estándar y rango, y
sible en todos los pacientes evitando su divergencia o SDUDLGHQWL¿FDUDVRFLDFLRQHVHQWUHHOODVVHXWLOL]DURQODV
convergencia. SUXHEDVW6WXGHQWRQRSDUDPpWULFDGH80DQQ:KLW-
7RGRV ORV SDFLHQWHV UHFLELHURQ SUR¿OD[LV DQWLELyWLFD QH\6HUHDOL]DURQDQiOLVLVGHUHJUHVLyQORJtVWLFDSDUD
intravenosa con cefalosporina de primera generación, DQDOL]DU OD SRVLEOH LQÀXHQFLD GH DTXHOORV IDFWRUHV LQ-
\DQWLWURPEyWLFDFRQKHSDULQDVXEFXWiQHDGHEDMRSHVR GHSHQGLHQWHV VREUH HO UHVXOWDGR IXQFLRQDO ¿QDO \ ODV
PROHFXODU$OVHJXQGRGtDSRVWRSHUDWRULRVHLQLFLy¿- complicaciones (NACF y pseudoartrosis). Esos datos
sioterapia de cadera y rodilla y deambulación en des- se presentaron como riesgo representado por el odds
carga con ayuda de bastones. La carga se autorizaba a UDWLR 25  FRQ VX LQWHUYDOR GH FRQ¿DQ]D ,&  GHO 
partir de la 6ª-8ª semana, dependiendo de los controles %. Todas las pruebas fueron bilaterales con nivel de
radiológicos. VLJQL¿FDFLyQGH

Evaluación Resultados
(Q QXHVWUR VHUYLFLR ODV YDULDEOHV GHPRJUi¿FDV FR- El seguimiento postquirúrgico medio fue de 11,2
morbilidades, valoración clínica y radiológica, así años (rango 2-18).
como los datos de la cirugía y del seguimiento eran es- El tiempo medio transcurrido entre la admisión y la
tandarizadamente recogidos de manera prospectiva, e cirugía fue de 2,1 días (rango, 0-6). Veinticuatro pa-
incluidos en una base de datos informatizada de fractu- cientes (48,9 %) fueron intervenidos en las primeras
ras de cadera. La evaluación clínica postoperatoria se 24 horas del ingreso hospitalario, mientras que en los
realizaba a 1, 3, 6, 12 y al menos 24 meses, con contro- otros 25 (51,1 %) la demora quirúrgica fue mayor de
les radiológicos hasta la consolidación de la fractura. 24 horas (rango, 2-8). La estancia hospitalaria media
Al ingreso, los pacientes eran clínicamente evalua- fue de 5,8 días (rango, 1-13), manteniendo la descarga
GRVFRQODHVFDOD$6$  \HOtQGLFHGHFRPRUELOLGDG del miembro inferior intervenido durante 51,4 días de
de Charlson (14). El mecanismo del traumatismo era promedio (rango, 45-90).
FDWDORJDGRGHDOWDHQHUJtD DFFLGHQWHGHWUi¿FRFDtGD
GHVGH XQD DOWXUD HWF  \ EDMD HQHUJtD FDtGD GHVGH OD Resultado funcional
SURSLDDOWXUDGHOSDFLHQWH /DVIUDFWXUDVVHFODVL¿FDURQ (Q OD HYDOXDFLyQ ¿QDO OD HVFDOD ++6 PRVWUDED XQD
de acuerdo a Garden (15) como no desplazadas (tipos I puntuación media de 32,4 (rango, 12-40), con 34 resul-
y II) y desplazadas (tipos III y IV). WDGRVIXQFLRQDOHVH[FHOHQWHV  EXHQRV 
Para la evaluación clínica postoperatoria se utilizó la  UHJXODU  \PDORV  6RORXQSDFLHQWH
HVFDODGHFDGHUDSURSXHVWDSRUHO+RVSLWDOIRU6SHFLDO SUHFLVDEDGHD\XGDVSDUDODGHDPEXODFLyQDO¿QDOGHO
6XUJHU\ +66  TXH DQDOL]D GRORU PDUFKD IXQFLyQ \ seguimiento.
movilidad de cadera, con una puntuación total de 0 a Considerando el resultado funcional como satisfac-
 (O UHVXOWDGR VH FDWHJRUL]y FRPR H[FHOHQWH  WRULR H[FHOHQWH \ EXHQR  R LQVDWLVIDFWRULR UHJXODU \
puntos), bueno (22-31), regular (16-21) y malo (<16). malo), ninguna de las variables analizadas, incluyendo
Para la valoración radiológica pre y postoperatoria la presencia de complicación (NACF o pseudoartrosis)
VHHPSOHDURQODVSUR\HFFLRQHVDQWHURSRVWHULRU\D[LDO S  WHQtDLQÀXHQFLDVREUHHOUHVXOWDGRIXQFLRQDO
de la cadera intervenida. Las evaluaciones se realiza- en el último seguimiento.
ban en cada una de las visitas. En caso de sospecha de
NACF o defecto de consolidación se realizó TAC para Complicaciones
FRQ¿UPDU HO GLDJQyVWLFR /D PHGLFLyQ GH OD ORQJLWXG Hubo 7 casos de NACF (14,2 %) y 2 pseudoartrosis
del cuello femoral se realizó de manera comparativa (4,1 %) (Tabla II). Las necrosis de cadera aparecieron
entre la radiografía postoperatoria inmediata y la últi- entre 3 y 28 meses después de la cirugía (Fig. 2). Las
PDGHOVHJXLPLHQWRGH¿QLHQGRFRPRDFRUWDPLHQWRORV pseudoartrosis fueron diagnosticadas a los 5 meses en
cambios mayores de 5 mm. ambos casos. En las 47 restantes (95,9 %) se registró la
consolidación ósea en un período medio de 16,4 sema-
nas (rango 12-32).

Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019 /3


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

Tabla II. Complicaciones postoperatorias.


Tiempo1
Sexo Edad Comorbilidad Complicaciones
(meses)

Varón 50 - NACF 3

Mujer 64 EPOC NACF 15

Mujer  - NACF 

Varón 56 Obesidad NACF 


Varón 34 - NACF 24
Mujer 62 - NACF 10
Mujer 61 - NACF 

Varón 49 - Pseudoartrosis 10

Varón 2
37 - Pseudoartrosis 12

1. Tiempo transcurrido entre la osteosíntesis y la artroplastia total de


cadera.
7RUQLOORGLQiPLFRGHFDGHUDDORVPHVHV\DUWURSODVWLDWRWDOGH
cadera a los 12 meses.

Figura 2. NACF tras osteosíntesis con 3 tornillos canulados. Tabla III. Complicaciones postoperatorias.

Sin
Complicaciones Complicaciones P
7RGRVIXHURQWUDWDGRVPHGLDQWHODH[WUDFFLyQGHORV Edad
tornillos canulados e implantación de artroplastia total ” 5 19
> 50 4 21 
de cadera.
(QHVWHHVWXGLRQRVHLGHQWL¿FDURQIDFWRUHVGHULHVJR Género
Hombre 5 21
para ninguna de las complicaciones de manera aislada, Mujer 4 19 
QLVXPDQGRDPEDV 7DEOD,,, $OVHUQRVLJQL¿FDWLYRV
Mecanismo
los análisis univariantes, no se procedió a realizar el Alta energía 6 25
análisis multivariante. Baja energía 3 15 
No se observó migración ni roturas del implante. Tipo de fractura
2FKRIUDFWXUDVSUHVHQWDURQXQFRODSVRUDGLROyJLFRGH No desplazada 5 24
Desplazada 4 16 
 D  PP    QR LQÀX\HQGR HQ ORV UHVXOWDGRV
FOtQLFRV¿QDOHV S  QLHQHOGHVDUUROORGHFRP- Nº de tornillos
2 1 4
plicaciones (NACF, pseudoartrosis) (p=0,639). Dos pa- 3  36 
cientes precisaron alzas por acortamiento de 2 cm en el
Colapso
miembro inferior intervenido. fractura
No  33
Sí 1 7 
Discusi n
En el presente estudio no hemos encontrado ninguna Demora cirugía
variable independiente predictiva para el desarrollo de < 24 horas 4 20
> 24 horas 5 20 
1$&)RSVHXGRDUWURVLVWUDV¿MDFLyQGHODIUDFWXUDGH
cuello femoral con tornillos canulados percutáneos, 1. Complicaciones: NACF y pseudoartrosis.
en pacientes menores de 65 años. Por el contrario,
otros estudios sí han hallado relación entre NACF y
la edad16, demora quirúrgica17, tipo de fractura8, acor- HQFRQVRQDQFLDFRQRWURVWUDEDMRVVLPLODUHVTXHDSRU-
tamiento del cuello femoral18 R HO PpWRGR GH ¿MDFLyQ tan incidencias variables (3-30 %)11,19,21-23 y un 4,1 %
interna19 <DQJ \ FROV20 consideran como factores de de pseudoartrosis, equiparable a otros estudios (0-8
riesgo de la pseudoartrosis, las fracturas desplazadas %)11,21,23HLQIHULRUDORVUHVXOWDGRVGH<DQJ\FROV20 con
FRQUHGXFFLyQGHIHFWXRVD\ODFRQ¿JXUDFLyQGHORVWRU- una tasa de no unión de 21,7 %.
nillos en triángulo. Muchos estudios han analizado los resultados y com-
/DWDVDGH1$&)WUDV¿MDFLyQLQWHUQDGHODVIUDFWXUDV SOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQGHODIUDFWXUDGHFXHOORIHPR-
de cuello femoral en el presente estudio era de 14,2 %, ral, algunos con grandes series de registros nacionales

4 /Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

de fracturas de cadera3,5,24,25, aunque pocos han investi- cuando otros proponen la reducción cerrada “no ana-
gado los resultados del tratamiento con tornillos canu- tómica”, sin publicar mayor tasa de complicaciones11,26.
lados en menores de 65 años11,166FKZHLW]HU\FROV16 re- /D ¿MDFLyQ FRQ WRUQLOORV FDQXODGRV HV XQ SURFHGL-
visaron 29 fracturas desplazadas de cuello femoral en miento poco invasivo con menor pérdida de sangre,
menores de 65 años con un seguimiento postoperatorio tiempo quirúrgico y lesión de partes blandas que otras
mínimo de 2 años, encontrando una asociación entre la opciones quirúrgicas30VLELHQDOJXQRVDXWRUHVSUH¿H-
tasa de NACF con la edad y la energía del traumatismo, ren el tornillo dinámico de cadera para las fracturas
determinando que aquellos pacientes entre 53,5 y 65 inestables, aduciendo propiedades biomecánicas supe-
DxRV\FDtGDVGHEDMDHQHUJtDSUHVHQWDEDQPD\RUULHVJR riores4,7DXQTXHHVWDYHQWDMDQRKDSRGLGRGHPRVWUDUVH
de NACF, no hallando asociación de ninguna variable en estudios clínicos12. Consideramos que este trata-
FRQ SVHXGRDUWURVLV 6LQ HPEDUJR QR UHDOL]DURQ YDOR- PLHQWRQRRIUHFHXQDHVWDELOLGDGLQPHGLDWDVX¿FLHQWH
ración funcional postoperatoria de los pacientes. En el \ FRQWUDLQGLFD OD FDUJD SUHFR] VLQWRQL]DQGR FRQ 6X
estudio retrospectivo de Xiong y cols11, se analizaron y cols31 TXH GH¿HQGHQ TXH ODV IXHU]DV GH FRPSUHVLyQ
46 fracturas desplazadas en menores de 60 años con un H[FHVLYDV SXHGHQ JHQHUDU DFRUWDPLHQWR VLJQL¿FDWLYR
seguimiento medio postoperatorio de 1 año, dividiendo del cuello femoral, reduciendo el brazo de palanca
la muestra según el tipo de reducción de la cortical me- de la musculatura abductora, además de aumentar el
dial del cálcar, no detectando correlación alguna con riesgo de protusión de los tornillos. Coincidiendo con
NAFC ni pseudoartrosis. Tampoco evaluaron el estado Haider y cols30, no hemos encontrado correlación en-
funcional de los pacientes. Este tipo de reducción “no tre el acortamiento del cuello femoral y los resultados
anatómica”, donde la cortical medial se encastra con el IXQFLRQDOHV¿QDOHVQLODSUHVHQFLDGHFRPSOLFDFLRQHV
cuello femoral, ya ha sido defendida por otros autores, aunque otros estudios sí han hallado peores resultados
aportando resultados favorables26. FRQHOFRODSVRGHODIUDFWXUDWUDVVX¿MDFLyQ18. Tampoco
En el presente estudio no hemos encontrado una hemos tenido ningún caso con protusión articular de
incidencia mayor de complicaciones en las fractu- tornillos ni acortamiento de cuello femoral mayor de
ras desplazadas, en contraposición al metaanálisis de 1 cm, a pesar que algunos autores5 GH¿HQGHQ TXH HO
6ORERJHDQ\FROV9 sobre fracturas de cuello femoral en fracaso mecánico más frecuente en la osteosíntesis de
menores de 60 años, donde las desplazadas (Garden IUDFWXUDVGHFXHOORIHPRUDOHQHOSDFLHQWHMRYHQHVHO
,,, \ ,9  VH DVRFLDURQ GH PDQHUD VLJQL¿FDWLYD FRQ OD colapso en varo, sobre todo con los tornillos canulados
NACF, respecto a las no desplazadas (Garden I y II) respecto al tornillo dinámico de cadera21.
(14,7 % versus 6,4 %) con una incidencia global de 14,3 /RV UHVXOWDGRV IXQFLRQDOHV ¿QDOHV VRQ VDWLVIDFWRULRV
5HVSHFWRDODSVHXGRDUWURVLVODWDVDHUDGH HQODPD\RUtDGHSDFLHQWHVGHQXHVWUDVHULHVLQLQÀXHQ-
con mayor frecuencia en las fracturas desplazadas (10 cia de covariables del estudio en los mismos, en conso-
%), respecto a las no desplazadas (5,2 %). El 18 % de nancia con estudios similares3,30, si bien la literatura se
los pacientes con fractura del cuello femoral precisaron focaliza más en el análisis de las complicaciones más
de cirugías secundarias relacionadas con la fractura de que en la valoración funcional de los pacientes tras la
cadera, similar a nuestro estudio, con un 18,3 % de cirugía9,11,21,22.
conversiones a artroplastia total de cadera. El presente estudio incluyó pacientes consecutivos,
A pesar que siempre se ha pensado que la demora H[FOX\HQGR IUDFWXUDV  HQ PHQRUHV GH  DxRV \ PD-
quirúrgica puede ensombrecer el pronóstico10, los es- \RUHVGHDxRVFRQHO¿QGHPLQLPL]DUHOVHVJRGH
tudios presentan resultados poco concluyentes a este selección. La serie es mayor que estudios de similar
respecto. Tradicionalmente, estas fracturas se han tra- diseño11,16 y los tratamientos efectuados fueron homo-
tado dentro de las 24 horas de la lesión alegando que géneos con sólo una técnica quirúrgica realizada por
ODUHGXFFLyQ\¿MDFLyQXUJHQWHSXHGHGLVPLQXLUHOGDxR FLUXMDQRV FRQ H[SHULHQFLD HQ FDGHUD /D UHFRJLGD GH
vascular27. Jain y cols17 encontraron en pacientes meno- GDWRVIXHGHPDQHUDSURVSHFWLYDGHDFXHUGRDODKRMD
res de 60 años intervenidos en las primeras 12 horas, de recogida de datos que se cumplimenta de manera ru-
XQDUHGXFFLyQVLJQL¿FDWLYDGHODWDVDGH1$&)$XQ- tinaria en cada revisión clínica hasta el alta, incluyendo
TXHHVWHEHQH¿FLRHVYHURVtPLORWURVHVWXGLRVKDQGH- cada caso en nuestro registro de fracturas de cadera.
PRVWUDGRTXHXQDGHPRUDPD\RUGHKRUDVQRLQÀX\H De acuerdo con Polga y Trousdale2, la mayoría de com-
en la tasa de necrosis de cadera16,19,28, y sin embargo plicaciones se presentan en los primeros 2 años, razón
sí puede incrementar el riesgo de pseudoartrosis29. En por la cual establecimos ese mínimo para el seguimien-
nuestro estudio, no hubo asociación entre el tiempo de WR(OSUHVHQWHHVWXGLRQRREVWDQWHQRHVWiH[HQWRGH
¿MDFLyQ TXLU~UJLFD \ OD SUHVHQFLD GH FRPSOLFDFLRQHV limitaciones. En primer lugar, su diseño retrospectivo,
FRLQFLGLHQGRFRQORVDXWRUHVTXHGH¿HQGHQTXHHOWLHP- DXQTXHODEDMDLQFLGHQFLDGHHVWHWLSRGHOHVLRQHVHQHO
po es probable que sea importante, si bien el factor más DGXOWRMRYHQGL¿FXOWDODUHDOL]DFLyQGHXQDLQYHVWLJD-
determinante es la calidad de la reducción4,7,12,20, aun FLyQSURVSHFWLYDHQHOHVWXGLRGH6ORERJHDQ\FROV32,

Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019 /5


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

IXQGDPHQWDGR HQ HQFXHVWDV D FLUXMDQRV RUWRSpGLFRV En conclusión, no hemos encontrado ningún factor de
VREUHHOPDQHMRGHODVIUDFWXUDVGHFXHOORIHPRUDOHQ ULHVJRGH1$&)RSVHXGRDUWURVLVWUDV¿MDFLyQGHIUDF-
menores de 60 años, el 61,1 % trataban en 1 año, de 1 tura de cuello femoral con tornillos canulados percutá-
a 5 fracturas, y solo el 10,3 % reconocían tratar más de neos en menores de 65 años. La edad, desplazamiento
10. Además, en nuestro estudio el análisis de los datos de la fractura, acortamiento del cuello femoral y de-
QRIXHUHDOL]DGRSRUFLUXMDQRVDMHQRVDOSURFHVRVLQR PRUD TXLU~UJLFD QR LQÀX\HURQ HQ ORV UHVXOWDGRV IXQ-
SRUORVTXHHMHFXWDURQODLQWHUYHQFLyQTXLU~UJLFDFRQ FLRQDOHV¿QDOHV
el consiguiente posible sesgo de evaluación, aunque el
HVWXGLRSUHVHQWDEDFRPRREMHWLYRSULQFLSDOHODQiOLVLV
de las complicaciones tras la cirugía, y de manera se-
FXQGDULDODYDORUDFLyQIXQFLRQDOWUDVOD¿MDFLyQGHOD
fractura.

Bibliografía

1. Singh M, Sonkar D, Verma R, Shukla J, Gaur S.&RPSDULVRQRIWKHIXQFWLRQDORXWFRPHRI'+6YHUVXVFDQQXODWHGFDQFHOORXVVFUHZVLQ


SDXZHOVW\SH,,DQG,,,IUDFWXUHQHFNIHPXULQ\RXQJDGXOWV,QW-2UWKRS6FL
2. Polga D, Trousdale RT. )HPRUDO QHFN IUDFWXUHV LQ WKH HOGHUO\ (Q 6HWKL 0. -DKDQJLU $$ 2EUHPVNH\ :7 HGLWRUV 2UWKRSHGLF
7UDXPDWRORJ\DQHYLGHQFHEDVHGDSSURDFK1HZ<RUN6SULQJHUS
3. Turesson E, Ivarsson K, Thorngren KG, Hommel A. Hip fractures: treatment and functional outcome. The development over 25 years.
,QMXU\
4. Halvorson J. 5HGXFWLRQWHFKQLTXHVIRU\RXQJIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV-2UWKRS7UDXPD
5. Stockton DJ, O’Hara LM, O’Hara NN, Lefaivre KA, O’Brien PJ, Slobogean GP. High rate of reoperation and conversion to total hip
DUWKURSODVW\DIWHULQWHUQDO¿[DWLRQRI\RXQJIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV$SRSXODWLRQEDVHGVWXG\RISDWLHQWV$FWD2UWKRS
6. Levack AE, Gausden EB, Dvorzhinskiy A, Lorich DG, Helfet DL. Novel treatment options for the surgical management of young femoral
QHFNIUDFWXUHV-2UWKRS7UDXPD
7. Chan DS. )HPRUDOQHFNIUDFWXUHVLQ\RXQJSDWLHQWV6WDWHRIWKHDUW-2UWKRS7UDXPD
8. Pantelli M, Rodham P, Giannoudis PV. BLRPHFKDQLFDOUDWLRQDOHIRULPSODQWFKRLFHVLQIHPRUDOQHFNIUDFWXUH¿[DWLRQLQWKHQRQHOGHUO\
,QMXU\
9. Slobogean GP, Sprague SA, Scott T, Bhandari M. &RPSOLFDWLRQVIROORZLQJ\RXQJIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV,QMXU\
10. Lázaro LE, Dyke JP, Thacher RR, Nguyen JT, Helfet DL, Potter HG, Lorich DG. Focal osteonecrosis in the femoral head following
VWDEOHDQDWRPLF¿[DWLRQRIGLVSODFHGIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV$UFK2UWKRS7UDXPD6XUJ
11. Xiong WF, Chang SM, Zhang YQ, Hu SJ, Du SC. Inferior calcar buttress reduction patern for displaced femoral neck fractures in young
DGXOWVDSUHOLPLQDU\UHSRUWDQGDQH൵HFWLYHDOWHUQDWLYH-2UWKRS6XUJ5HV
12. Medda S, Snoap T, Carroll EA. 7UHDWPHQWRI\RXQJIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV-2UWKRS7UDXPD
13. Sankar A, Johnson SR, Beattie WS, Tait G, Wijeysundera DN. 5HOLDELOLW\RIWKH$PHULFDQ6RFLHW\RI$QHVWKHVLRORJLVWVSK\VLFDO
VWDWXVVFDOHLQFOLQLFDOSUDFWLFH%U-$QDHVWK±
14. Charlson M, Pompei P, Ales KL, McKenzie CR. $QHZPHWKRGRIFODVV\¿QJSURJQRVWLFFRPRUELGLW\LQORQJLWXGLQDOVWXGLHVGHYHORSPHQW
DQGYDOLGDWLRQ-&KURQ'LV
15. Garden RS. /RZDQJOH¿[DWLRQLQIUDFWXUHVRIWKHIHPRUDOQHFN-%RQH-RLQW6XUJ%U%
16. Schweitzer D, Melero P, Zylbergberg A, Salabarrieta J, Urrutia J. Factors associated with avascular necrosis of the femoral head and
QRQXQLRQLQSDWLHQWV\RXQJHUWKDQ\HDUVZLWKGLVSODFHGIHPRUDOQHFNIUDFWXUHVWUHDWHGZLWKUHGXFWLRQDQGLQWHUQDO¿[DWLRQ(XU-2UWKRS
6XUJ7UDXPDWRO
17. Jain R, Koo M, Kreder HJ, Schemitsch Davey JR, Mahomed NN. &RPSDULVLRQRIHDUO\DQGGHOD\HG¿[DWLRQRIVXEFDSLWDOKLSIUDFWXUHV
LQSDWLHQWVVL[W\\HDUVRIDJHRUOHVV-%RQH-RLQW6XUJ$P$
18. Crosby JM, Parker MJ. )HPRUDOQHFNFROODSVHDIWHULQWHUQDO¿[DWLRQRIDQLQWUDFDSVXODUKLSIUDFWXUHGRHVLWLQGLFDWHDSRRURXWFRPH"
,QMXU\
19. Razik F, Alexopoulos AS, El-Osta B, Connolly MJ, Brown A, Hassan S, Ravikumar K. TLPHWRLQWHUQDO¿[DWLRQRIIHPRUDOQHFN
IUDFWXUHVLQSDWLHQWVXQGHUVL[W\\HDUV'RHVWKLVPDWWHULQWKHGHYHORSPHQWRIRVWHRQHFURVLVRIIHPRUDOKHDG",QW2UWKRS
20. Yang JJ, Lin LC, Chao KH, Chuang SY, Wu CC, Yeh TT, Lian YT. 5LVNIDFWRUVIRUQRQXQLRQLQSDWLHQWVZLWKLQWUDFDSVXODUIHPRUDO
QHFNIUDFWXUHVWUHDWHGZLWKWKUHHFDQQXODWHGVFUHZVSODFHGLQHLWKHUDWULDQJOHRUDQLQYHUWHGWULDQJOHFRQ¿JXUDWLRQ-%RQH-RLQW6XUJ$P

21. Carbonell-Escobar R, Fernández-Fernández R, Rodríguez-Merchán C, Ibarzábal-Gil A, Gil-Garay E. 6KRUWHQLQJDQGYDUXVFROODSVH
RIIHPRUDOQHFNIUDFWXUHVLQ\RXQJSDWLHQWV <HDUV 3HUFXWDQHRXVFDQQXODWHGVFUHZVYVG\QDPLFKLSVFUHZ,QW-2UWKRS
22. Hoskins W, Rayner J, Sheehy R, Claireaux H, Bingham R, Santos R et al. 7KHH൵HFWRISDWLHQWIUDFWXUHDQGVXUJHU\RQRXWFRPHVRI
KLJKHQHUJ\QHFNRIIHPXUIUDFWXUHVLQSDWLHQWVDJHG+LS,QW
23. Dargan DP, Callachand F, Diamond OJ Connolly CK. 7KUHH\HDURXWFRPHVRILQWUDFDSVXODUIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV¿[HGZLWKVOLGLQJ
KLSVFUHZVLQDGXOWVDJHGXQGHUVL[W\¿YH\HDUV,QMXU\
24. Samuel AM, Russo GS, Lukasiewicz AM, Webb ML, Bohl DD, Basques BA, Grauer JN. 6XUJLFDOWUHDWPHQWRIIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV
after 24 hours in patients between the ages of 18 and 49 is associated with poor inpatient outcomes: an analysis of 1361 patients in the National
7UDXPD'DWD%DQN-2UWKRS7UDXPD±

6 /Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019


FA MIRALLES MUÑOZ Y COLS. )UDFWXUDGHOFXHOORIHPRUDOHQSDFLHQWHVDxRV$QiOLVLVGHODVFRPSOLFDFLRQHVWUDV¿MDFLyQFRQWRUQLOORVFDQXODGRV

25. Bartels S, Gjertsen JE, Frihagen F, Rogmark C, Utvâg SE. +LJK IDLOXUH UDWH DIWHU LQWHUQDO ¿[DWLRQ DQG EHQH¿FLDO RXWFRPH DIWHU
DUWKURSODVW\LQWUHDWPHQWRIGLVSODFHGIHPRUDOQHFNIUDFWXUHVLQSDWLHQWVEHWZHHQDQG\HDUV$FWD2UWKRS
26. Gotfried Y, Kovalenko S, Fuchs D.1RQDQDWRPLFDOUHGXFWLRQRIGLVSODFHGVXEFDSLWDOIHPRUDOIUDFWXUHV *RWIULHGUHGXFWLRQ -2UWKRS
7UDXPD
27. Swiontkowski MF. &XUUHQWFRQFHSWVUHYLHZ,QWUDFDSVXODUIUDFWXUHVRIWKHKLS-%RQH-RLQW6XUJ$P$
28. Upadhyay A, Jain P, Mishra P, Maini L, Gautum VK, Dhaon BK. 'HOD\HGLQWHUQDO¿[DWLRQRIIUDFWXUHVRIWKHQHFNRIWKHIHPXULQ
\RXQJDGXOWVDSURVSHFWLYHUDQGRPL]HGVWXG\FRPSDULQJFORVHGDQGRSHQUHGXFWLRQ-%RQH-RLQW6XUJ%U%
29. Papakostidis C, Panagiotopoulos A, Piccioli A, Giannoudis PV. 7LPLQJ RI LQWHUQDO ¿[DWLRQ RI IHPRUDO QHFN IUDFWXUHV$ V\VWHPDWLF
UHYLHZDQGPHWDDQDO\VLVRIWKH¿QDORXWFRPH,QMXU\
30. Haider T, Schabel J, Hochpöchler J, Wozasek GE. )HPRUDOVKRUWHQLQJGRHVQRWLPSDLUIXQFWLRQDORXWFRPHDIWHULQWHUQDO¿[DWLRQRI
IHPRUDOQHFNIUDFWXUHVLQQRQJHULDWULFSDWLHQWV$UFK2UWKRS7UDXPD6XUJ
31. Su EP, Su SL. )HPRUDOQHFNIUDFWXUHV$QHZSDUDGLJP%RQH-RLQW-% 6XSSO$ 
32. Slobogean GP, Sprague SA, Scott T, McKee M, Bhandari M. 0DQDJHPHQWRI\RXQJIHPRUDOQHFNIUDFWXUHV,VWKHUHDFRQVHQVXV",QMXU\


Revista Española de Cirugía Osteoarticular. Nº 277 Vol. 54. ENERO-MARZO 2019 /7

También podría gustarte