El texto lírico es aquel en el que el autor expresa sus sentimientos y
emociones en forma de verso o prosa, utilizando un lenguaje metafórico
o poético.
Características:
Expresa una realidad subjetiva, es decir, sus obras abordan las
impresiones, experiencias, sentimientos, vivencias o imaginaciones del
autor, a través de símbolos y evocaciones.
Utiliza un lenguaje rico en figuras literarias, tales como
la metáfora y el símil, la metonimia, la sinécdoque, la hipérbole,
la prosopopeya, entre otras. A través de ellas, crea un lenguaje singular
y original.
Se escribe principalmente en verso, aunque no necesariamente
rimado. Antiguamente, las formas de la poesía eran convencionales y
obedecían a una métrica más o menos fija en cuanto al número de
sílabas y los métodos de rima. La poesía contemporánea, en cambio,
privilegia el verso libre, sin rimar, así como la prosa poética.
Su expresión habitual es el poema, un texto de extensión variable
(puede tener desde unas pocas líneas hasta varias páginas) compuesto
normalmente de varias estrofas de múltiples versos cada una.
Persigue un ritmo interior, que depende del lenguaje y de la
composición que proponga el poeta.
Los textos líricos pueden presentar una forma muy variada, ya que su apariencia,
su ritmo e incluso su disposición en la página dependen enteramente de las
decisiones del poeta. Aun así, es posible identificar ciertos elementos que
contienen la gran mayoría de los poemas: la estrofa, el verso y la rima.
La estrofa
Una estrofa en el texto lírico es el equivalente a un párrafo en el texto narrativo. Se
trata de una agrupación de varios versos que comparten un sentido y, por lo tanto,
deben leerse juntos. Un poema puede constar de varias estrofas o de una sola, y
sus estrofas pueden ser extensas y abarcar muchos versos o ser tan breves como
se desee.
El verso
Un verso es una línea de un poema, o sea, un conjunto de palabras organizadas de
acuerdo a un ritmo y un sentido específicos. A diferencia de las líneas de la prosa,
los versos se interrumpen en un momento determinado de la estrofa, por lo que
pueden ser tan largos o tan breves como el poeta lo desee. Así, puede haber
versos largos, de muchas palabras, y otros muy breves, incluso de una sola
palabra.
Tradicionalmente, los versos se clasifican de acuerdo con su métrica, es decir, la
cantidad de sílabas que contienen. Por ejemplo, existen versos endecasílabos (de
once sílabas) o heptasílabos (de siete sílabas), entre muchos otros. Sin embargo,
en la poesía contemporánea estas prácticas se han flexibilizado.
La rima
Una rima es la semejanza que se da entre los últimos sonidos de dos o más versos
a partir de la última vocal acentuada, de modo tal que resulten fonéticamente
similares. En los orígenes de la poesía, la rima era importante porque el sonido
final de cada verso evocaba el verso siguiente, lo cual permitía la fácil
memorización del texto en épocas previas a la escritura.
Hay dos tipos de rima: la consonante y la asonante.
Rima consonante. Consiste en la repetición de todos los sonidos desde la última
vocal acentuada en dos o más versos. Por ejemplo: camino – destino.
Rima asonante. Consiste en la repetición únicamente de las vocales a partir de la
última vocal acentuada en dos o más versos. Por ejemplo: espanta – demanda.
El género lírico mayor
Dentro del género lírico mayor, se agrupan las formas poéticas más extensas y
complejas. Son, además, los subgéneros más utilizados a lo largo de la historia.
Algunos ejemplos son:
La oda, un poema solemne, de corte reflexivo y meditativo, en el que se rinde
homenaje a una idea, una persona o un evento, entre otros.
El himno, un poema exaltado, de largo aliento, que celebra o canta las bondades y
grandezas de un héroe, de la patria o de un dios.
La canción, un poema usualmente admirativo, en el que se abordan temas como la
naturaleza, las estaciones, el amor, entre otros, y se los detalla o explica de
manera poética.
La elegía, un poema adolorido, sufrido, que lamenta sucesos desgraciados, como la
pérdida de algún ser amado o la derrota en algún proyecto.
La sátira, un poema agudo, mordaz y burlesco, que hace mofa de algún tema
solemne.
La epístola, un poema en forma de carta, es decir, dirigido a un referente real o
imaginario.
La égloga, un poema de corte teatral, típico de la poesía pastoril, en el que se
aborda el tema del amor.
El soneto, un poema compuesto por catorce versos endecasílabos clásicos,
organizados en cuatro estrofas: dos de cuatro versos y dos de tres, con rimas
variables.
El género lírico menor
Dentro del género lírico menor, se agrupan numerosos subgéneros de extensión
más breve y de menor importancia histórica. Algunos ejemplos son:
El madrigal, un poema de tipo amoroso compuesto por quince versos heptasílabos
y endecasílabos distribuidos libremente.
La letrilla, un poema de tipo irónico o burlesco, de versos cortos, caracterizado por
un pequeño estribillo recurrente.
El epigrama, un poema brevísimo, similar al aforismo, que expresa en un único
verso o un par de versos un contenido reflexivo, ingenioso o satírico.
La redondilla, un poema típico castellano compuesto por cuatro versos octosílabos
que riman de manera consonante.
El romance, un poema narrativo de gran variedad temática, típico de la tradición
oral hispanoamericana, conformado por cuatro versos octosílabos de rima
asonante.