Surrealismo (Francia, 1924)
Joan Miró: El carnaval del Arlequín, 1924-1925, óleo sobre lienzo, 66 x 39 cm, Museo
Albright-Knox.
El surrealismo es una de las vanguardias más conocidas y valoradas.
Fue creada en el período entrebélico, en 1924, tras la publicación del
manifiesto surrealista de André Breton. Se basada en los conceptos
tomados del psicoanálisis, especialmente de la idea del inconsciente. Por
esta razón, su proceso creativo por excelencia fue el automatismo puro.
En las artes plásticas, el surrealismo se caracterizó por:
• Automatismo como principio generador de ideas.
• Construcción de sentido a partir de imágenes aparentemente
incongruentes.
• Gusto por las imágenes oníricas e inverosímiles.
• Introducción de técnicas como el frottage, la decalcomanía y el
cadáver exquisito.
• Uso de técnicas dadaístas como el fotomontaje y el ready-
made (objeto encontrado).
Surrealismo: características y principales artistas
Sónia Cunha
Licenciada en Historia del Arte
En 1924, en París, André Breton (1896-1966), escritor y poeta francés, escribió un
manifiesto después de cortar relaciones con Tristan Tzara, líder del movimiento
dadaísta, y así nace el Surrealismo, al que muchos consideran la última de las
grandes vanguardias.
Manifiesto Surrealista - André Breton - 1924
Portada: versión de Le Viol - óleo sobre tela, 1934 - René Magritte, MoMa, NY
El surrealismo emerge en París en 1924. Se esparce por Europa a pocos años de
concluida la I Guerra Mundial hasta la llegada de la II guerra Mundial. Por ende, la
influencia de este movimiento ha llegado hasta nuestros días.
Es cierto que el término surrealismo está asociado a André Breton y su manifiesto,
pero fue usado por primera vez por Guillaume Apollinaire (1880-1918), escritor y
crítico de arte francés, en el prólogo de su pieza Las tetas de Tiresias escrito en
1917.
Características
El inconsciente y el automatismo
Mesa de pedestal en el estudio - óleo sobre tela, 1922 - André Masson
(1896-1987, pintor, escultor, ilustrador, diseñador y escritor francés), Tate, UK
El manifiesto de Breton está inspirado en el libro de Freud La interpretación de los
sueños, en el que el autor explora la idea de que la mente humana posee un nivel
oculto llamado inconsciente, es decir aquelo de lo que la mayor parte del tiempo
las personas no tienen conciencia, como la palabra lo indica.
El Surrealismo pretendía superar esta limitación del inconsciente, permitiendo que
el subconsciente se expresase a través del arte.
De esa forma el automatismo se convirtió en una de las características del
Surrealismo, en defensa de la expresión artística sin límites y sin el control de la
razón. Para lograr este objetivo, los artistas llegaron a elaborar obras en estados
de trance e hipnosis.
Ejemplo de automatismo: La mer se retire (El mar se retira) 1941 - André Masson
En la práctica, el automatismo consistía en trasponer en papel, lienzo o cualquier
otro soporte de expresión artística, un pensamiento o sueño directamente del
subconsciente, sin ejercer control estético o moral.
El objetivo era que la creación artística se automatizara (automatismo) tal como
es automática la respiración o la acción del pestañeo. Era así un intento de
protesta contra las normas establecidas, tanto en el arte como en el ámbito social.
Los surrealistas creían que la creatividad que nacía del subconsciente de un
artista era más auténtica y poderosa que la derivada de la consciencia. También
estaban interesados en explorar el lenguaje de los sueños que creían que
revelaba los sentimientos y deseos ocultos.
De una forma general, se puede decir que la idea era lograr la mayor
espontaneidad posible, algo que se reveló más o menos fácilmente en el dibujo y
la escritura, pero no tanto así en la pintura, pues esta es una disciplina muy
compleja que no permite tanta espontaneidad.
Otras técnicas y procesos creativos
Ejemplo de la técnica frottage: L'Évadé (o Fugitivo) 1926 - Max Ernst
El automatismo no siempre funcionaba bien en otras formas de expresión artística,
así que otras técnicas fueron usadas para alcanzar la anhelada espontaneidad de
creación.
Una de estas técnicas fue el frottage, que consistía en pasar un lápiz, por
ejemplo, sobre una superficie rugosa, creando así formas y texturas en el soporte
para crear una obra nueva a partir de ese material.
Otro ejemplo es la decalcomanía, una técnica en la cual cierta cantidad de tinta
es arrojada contra un lienzo o papel. Esta superficie se dobla por la mitad y al
abrirla nuevamente, muestra un patrón de tinta que sirve de material para crear
una obra gracias a lo que provoca al nivel subconsciente.
Otras formas de expresión artística fueron usadas y experimentadas, siempre en
un esfuerzo por explorar al máximo la libertad creativa.
Ejemplo de
un "cadáver exquisito": original de los artistas Yves Tanguy,
Joan Miró, Max Morise y Man Ray
El cadáver exquisito fue un proceso creativo basado en un juego, en el cual
diferentes artistas creaban dibujos o poemas en conjunto. Sin ver lo que el otro
hacía, la obra iba pasando de uno en uno y cada artista iba añadiendo un trozo
nuevo o palabra nueva. Al terminar. se desplegaba el papel y compartían el
resultado en busca de ideas novedosas.
Otro proceso de construcción artística alternativo fue el “objet trouvé” (objeto
encontrado), inventado por Marcel Duchamp (1887-1968). Duchamp fue un pintor,
escultor y poeta francés, una de las principales figuras del Dadaísmo.
Ejemplo de "object trouvé": Téléphone-Homard (Teléfono-lagosta) - metal, yeso, goma,
resina y papel, 1936 - Salvador Dalí, MoMa, NY
A esa premisa se le sumó el toque del absurdo, es decir, la superposición de lo
improbable y extraño, como el caso de la obra que enlaza una langosta a un
teléfono, o el caso de Meret Oppenheim que cubrió una taza y una cuchara con
pelo.
Object (objeto) 1936 - Meret Oppenheim
(1913-1985, artista plástico y fotógrafa suiza), MoMa, NY
Esta forma de construcción artística relacionaba objetos cotidianos que
normalmente no tienen nada que ver el uno con el otro, lo que provoca una
perturbación del sentido y de esa forma, estimula el inconsciente. Se trataba de la
yuxtaposición entre lo familiar (el objeto común) y lo improbable y absurdo, el
escenario impuesto al objeto.
Los artistas del surrealismo frecuentemente incorporaban también las imágenes y
objetos de otras culturas, sobre todo de las primitivas. Esta actitud tenía, sobre
todo, intenciones anti-colonialistas y anti-racistas.
Vea también
• El jardín de las delicias de El Bosco
• Movimientos artísticos del siglo XX
Principales artistas y obras
Max Ernst
Les Hommes n'en sauront rien (Los hombres que no saben nada) - óleo sobre tela, 1923 -
Max Ernst, Tate, UK
Max Ernst (1891, Brühl, Alemania - 1976, París, Francia) fue uno de los pioneros
del Dadaísmo y luego se incorporó al Surrealismo, destacando en la pintura y en
la poesía.
Aún en Alemania, Ernst participó activamente en la I Guerra Mundial, hecho que
dejó marcas profundas en él y, eventualmente, influenció su trabajo como artista.
Haber estado expuesto a los horrores de la Gran Guerra hizo que se posicionara
en contra de la sociedad y los valores de la época con mayor vehemencia.
La Virgen bendecida castigando al Niño Jesús delante de tres testigos: Andre Breton,
Paul Eluard y el Pintor - óleo sobre tela, 1926 - Max Ernst, Museum Ludwig, Köln,
Alemanha
Su obra se caracteriza sobre todo por la exploración de lo absurdo, la construcción
de escenarios fantásticos y el mundo de los sueños. A lo largo de su vida artística
experimentó con varias técnicas como el collage y el frottage, y estuvo bastante
influenciado por el arte de las tribus nativas americanas.
Salvador Dalí
La persistencia de la memoria - Óleo sobre tela, 1931 - Salvador Dalí, MoMa, NY
Salvador Dalí (1904-1989, Figueres, España) es el más famoso de los surrealistas
y su nombre pasó a ser, con el tiempo, sinónimo del movimiento. Esto ocurrió a
pesar de que, alrededor de 1937 y como consecuencia de la transformación de su
estilo y de sus posiciones políticas, Breton lo expulsara del Surrealismo. Por ende,
Dalí es el más controversial.
En su obra es muy notoria la influencia del imaginario onírico, es decir, del mundo
de los sueños. Su expresión artística fue hecha fundamentalmente a través de la
pintura y de la escultura, pero a lo largo de su vida también utilizó otras formas y
técnicas.
Inclusive, dejó huella en el cine, dada su colaboración con dos películas del
director español Luis Buñuel (1900-1983): Un perro andaluz (1929) y La edad de
oro (1930).
Surrealismo: características y principales artistas
Sónia Cunha
Licenciada en Historia del Arte
En 1924, en París, André Breton (1896-1966), escritor y poeta francés, escribió un
manifiesto después de cortar relaciones con Tristan Tzara, líder del movimiento
dadaísta, y así nace el Surrealismo, al que muchos consideran la última de las
grandes vanguardias.
Manifiesto Surrealista - André Breton - 1924
Portada: versión de Le Viol - óleo sobre tela, 1934 - René Magritte, MoMa, NY
El surrealismo emerge en París en 1924. Se esparce por Europa a pocos años de
concluida la I Guerra Mundial hasta la llegada de la II guerra Mundial. Por ende, la
influencia de este movimiento ha llegado hasta nuestros días.
Es cierto que el término surrealismo está asociado a André Breton y su manifiesto,
pero fue usado por primera vez por Guillaume Apollinaire (1880-1918), escritor y
crítico de arte francés, en el prólogo de su pieza Las tetas de Tiresias escrito en
1917.
Características
El inconsciente y el automatismo
Mesa de pedestal en el estudio - óleo sobre tela, 1922 - André Masson
(1896-1987, pintor, escultor, ilustrador, diseñador y escritor francés), Tate, UK
El manifiesto de Breton está inspirado en el libro de Freud La interpretación de los
sueños, en el que el autor explora la idea de que la mente humana posee un nivel
oculto llamado inconsciente, es decir aquelo de lo que la mayor parte del tiempo
las personas no tienen conciencia, como la palabra lo indica.
El Surrealismo pretendía superar esta limitación del inconsciente, permitiendo que
el subconsciente se expresase a través del arte.
De esa forma el automatismo se convirtió en una de las características del
Surrealismo, en defensa de la expresión artística sin límites y sin el control de la
razón. Para lograr este objetivo, los artistas llegaron a elaborar obras en estados
de trance e hipnosis.
Ejemplo de automatismo: La mer se retire (El mar se retira) 1941 - André Masson
En la práctica, el automatismo consistía en trasponer en papel, lienzo o cualquier
otro soporte de expresión artística, un pensamiento o sueño directamente del
subconsciente, sin ejercer control estético o moral.
El objetivo era que la creación artística se automatizara (automatismo) tal como
es automática la respiración o la acción del pestañeo. Era así un intento de
protesta contra las normas establecidas, tanto en el arte como en el ámbito social.
Los surrealistas creían que la creatividad que nacía del subconsciente de un
artista era más auténtica y poderosa que la derivada de la consciencia. También
estaban interesados en explorar el lenguaje de los sueños que creían que
revelaba los sentimientos y deseos ocultos.
De una forma general, se puede decir que la idea era lograr la mayor
espontaneidad posible, algo que se reveló más o menos fácilmente en el dibujo y
la escritura, pero no tanto así en la pintura, pues esta es una disciplina muy
compleja que no permite tanta espontaneidad.
Otras técnicas y procesos creativos
Ejemplo de la técnica frottage: L'Évadé (o Fugitivo) 1926 - Max Ernst
El automatismo no siempre funcionaba bien en otras formas de expresión artística,
así que otras técnicas fueron usadas para alcanzar la anhelada espontaneidad de
creación.
Una de estas técnicas fue el frottage, que consistía en pasar un lápiz, por
ejemplo, sobre una superficie rugosa, creando así formas y texturas en el soporte
para crear una obra nueva a partir de ese material.
Otro ejemplo es la decalcomanía, una técnica en la cual cierta cantidad de tinta
es arrojada contra un lienzo o papel. Esta superficie se dobla por la mitad y al
abrirla nuevamente, muestra un patrón de tinta que sirve de material para crear
una obra gracias a lo que provoca al nivel subconsciente.
Otras formas de expresión artística fueron usadas y experimentadas, siempre en
un esfuerzo por explorar al máximo la libertad creativa.
Ejemplo de
un "cadáver exquisito": original de los artistas Yves Tanguy,
Joan Miró, Max Morise y Man Ray
El cadáver exquisito fue un proceso creativo basado en un juego, en el cual
diferentes artistas creaban dibujos o poemas en conjunto. Sin ver lo que el otro
hacía, la obra iba pasando de uno en uno y cada artista iba añadiendo un trozo
nuevo o palabra nueva. Al terminar. se desplegaba el papel y compartían el
resultado en busca de ideas novedosas.
Otro proceso de construcción artística alternativo fue el “objet trouvé” (objeto
encontrado), inventado por Marcel Duchamp (1887-1968). Duchamp fue un pintor,
escultor y poeta francés, una de las principales figuras del Dadaísmo.
Ejemplo de "object trouvé": Téléphone-Homard (Teléfono-lagosta) - metal, yeso, goma,
resina y papel, 1936 - Salvador Dalí, MoMa, NY
A esa premisa se le sumó el toque del absurdo, es decir, la superposición de lo
improbable y extraño, como el caso de la obra que enlaza una langosta a un
teléfono, o el caso de Meret Oppenheim que cubrió una taza y una cuchara con
pelo.
Object (objeto) 1936 - Meret Oppenheim
(1913-1985, artista plástico y fotógrafa suiza), MoMa, NY
Esta forma de construcción artística relacionaba objetos cotidianos que
normalmente no tienen nada que ver el uno con el otro, lo que provoca una
perturbación del sentido y de esa forma, estimula el inconsciente. Se trataba de la
yuxtaposición entre lo familiar (el objeto común) y lo improbable y absurdo, el
escenario impuesto al objeto.
Los artistas del surrealismo frecuentemente incorporaban también las imágenes y
objetos de otras culturas, sobre todo de las primitivas. Esta actitud tenía, sobre
todo, intenciones anti-colonialistas y anti-racistas.
Vea también
• El jardín de las delicias de El Bosco
• Movimientos artísticos del siglo XX
Principales artistas y obras
Max Ernst
Les Hommes n'en sauront rien (Los hombres que no saben nada) - óleo sobre tela, 1923 -
Max Ernst, Tate, UK
Max Ernst (1891, Brühl, Alemania - 1976, París, Francia) fue uno de los pioneros
del Dadaísmo y luego se incorporó al Surrealismo, destacando en la pintura y en
la poesía.
Aún en Alemania, Ernst participó activamente en la I Guerra Mundial, hecho que
dejó marcas profundas en él y, eventualmente, influenció su trabajo como artista.
Haber estado expuesto a los horrores de la Gran Guerra hizo que se posicionara
en contra de la sociedad y los valores de la época con mayor vehemencia.
La Virgen bendecida castigando al Niño Jesús delante de tres testigos: Andre Breton,
Paul Eluard y el Pintor - óleo sobre tela, 1926 - Max Ernst, Museum Ludwig, Köln,
Alemanha
Su obra se caracteriza sobre todo por la exploración de lo absurdo, la construcción
de escenarios fantásticos y el mundo de los sueños. A lo largo de su vida artística
experimentó con varias técnicas como el collage y el frottage, y estuvo bastante
influenciado por el arte de las tribus nativas americanas.
Salvador Dalí
La persistencia de la memoria - Óleo sobre tela, 1931 - Salvador Dalí, MoMa, NY
Salvador Dalí (1904-1989, Figueres, España) es el más famoso de los surrealistas
y su nombre pasó a ser, con el tiempo, sinónimo del movimiento. Esto ocurrió a
pesar de que, alrededor de 1937 y como consecuencia de la transformación de su
estilo y de sus posiciones políticas, Breton lo expulsara del Surrealismo. Por ende,
Dalí es el más controversial.
En su obra es muy notoria la influencia del imaginario onírico, es decir, del mundo
de los sueños. Su expresión artística fue hecha fundamentalmente a través de la
pintura y de la escultura, pero a lo largo de su vida también utilizó otras formas y
técnicas.
Inclusive, dejó huella en el cine, dada su colaboración con dos películas del
director español Luis Buñuel (1900-1983): Un perro andaluz (1929) y La edad de
oro (1930).
Más sobre La persistencia de la memoria de Salvador Dalí
Jirafa en llamas - Óleo sobre madera, 1937 - Salvador Dalí, Kunstmuseum Basel, Basilea,
Suiza
Además de ser un artista revolucionario en su tiempo, Dalí fue también un genio a
la hora de auto-promocionarse y fue un verdadero hombre del espectáculo.
Sus obras rondan tres temas principales: el universo y las sensaciones del ser
humano, la simbología sexual u las imágenes ideográficas. La mayoría de su
trabajo consiste en la representación secuencial de un sueño, algo que logró
ejercitando su mente para acceder al subconsciente y tomar de allí su inspiración.
Para Dalí los sueños y la imaginación eran fundamentales en el proceso creativo,
y defendía también una variante del automatismo, una especie de paranoia. En
este proceso de paranoia, el artista debía embarcarse en un estado de alucinación
para crear, dando momentáneamente un alto a su racionalidad a pesar de estar
consciente en cierto grado.
Joan Miró
El cazador (Paisaje catalán). Óleo sobre tela, 1924 - Joan Miró, MoMa, NY
Joan Miró (1893, Barcelona - 1983, Palma de Mallorca, España) es uno de los
artistas más influyentes del siglo XX. Las obras más conocidas del artista son sus
pinturas, aunque también creó como escultor, diseñador, ceramista, etc.
Así como otros artistas, Miró pasó por varios movimientos, se dejó influenciar por
ellos y también dejó su marca. Comenzó, de hecho, por el Fauvismo, pasó luego
al Dadaísmo y de este al Surrealismo y al Abstraccionismo.
El carnaval del arquelín. óleo sobre tela, 1925 - Joan Miró,
Albright-Knox Art Gallery, Buffalo, US
En su vida artística practicó el automatismo y en la pintura procuró alejarse lo más
posible de las convenciones como una forma de reaccionar en contra de los
principios burgueses instituidos.
Sus primeras pinturas representan sobre todo formas biomórficas sin contraste.
Temáticamente son composiciones que remiten al cruce entre el mundo
fantasmagórico y el de los sueños. Con sus innovadoras composiciones, Miró
influenció a sus contemporáneos así como a innumerables generaciones
posteriores.
René Magritte
Los amantes. Óleo sobre tela, 1928 - René Magritte, MoMa, NY
René Magritte (1898, Lessines, Bélgica - 1967, Bruxelas, Bélgica) fue un artista
belga y uno de los nombres del surrealismo más aclamados internacionalmente, a
pesar de que su fama llegaría apenas alrededor de los años 50.
Aunque es uno de los artistas que más se asocian al Surrealismo, las obras de
Magritte se distancian del ilusionismo de Dalí y del automatismo de Miró.
Para Magritte, lo importante no era tanto lo que la obra mostraba, sino aquello que
ocultaba, es decir, las segundas intenciones de fondo. Para él lo importante era
representar el misterio, y así muchas de sus composiciones pictóricas
presentarían figuras humanas con la cara tapada con un velo, dejando al
espectador en la eterna curiosidad e insatisfacción por no poder nunca revelar lo
que se oculta tras este.
Esto no es una pipa. Óleo sobre tela, 1929 - René Magritte, LACMA, LA
Durante su vida artística, Magritte recurrió varias veces al mismo tema y también
utilizó obras famosas de otros artistas para crear versiones surrealistas.
El humor también representó una parte importante en su obra, y un ejemplo de
eso es La traición de las imágenes, en la que se representa una pipa
perfectamente pintada con una inscripción en el lienzo que dice: “Esto no es una
pipa”.
En realidad, se puede argumentar que ni la imagen ni la palabra, a la que describe
negativamente, son una pipa. Ellas son apenas la representación abstracta de un
objeto que se encuentra ausente. Así, de forma aparentemente simple, Magritte
obliga al espectador a pensar y cuestionar. De hecho, el propio artista no se
consideraba un pintor, sino un pensador que se expresaba en imágenes.
Jirafa en llamas - Óleo sobre madera, 1937 - Salvador Dalí, Kunstmuseum Basel, Basilea,
Suiza
Además de ser un artista revolucionario en su tiempo, Dalí fue también un genio a
la hora de auto-promocionarse y fue un verdadero hombre del espectáculo.
Sus obras rondan tres temas principales: el universo y las sensaciones del ser
humano, la simbología sexual u las imágenes ideográficas. La mayoría de su
trabajo consiste en la representación secuencial de un sueño, algo que logró
ejercitando su mente para acceder al subconsciente y tomar de allí su inspiración.
Para Dalí los sueños y la imaginación eran fundamentales en el proceso creativo,
y defendía también una variante del automatismo, una especie de paranoia. En
este proceso de paranoia, el artista debía embarcarse en un estado de alucinación
para crear, dando momentáneamente un alto a su racionalidad a pesar de estar
consciente en cierto grado.
Joan Miró
El cazador (Paisaje catalán). Óleo sobre tela, 1924 - Joan Miró, MoMa, NY
Joan Miró (1893, Barcelona - 1983, Palma de Mallorca, España) es uno de los
artistas más influyentes del siglo XX. Las obras más conocidas del artista son sus
pinturas, aunque también creó como escultor, diseñador, ceramista, etc.
Así como otros artistas, Miró pasó por varios movimientos, se dejó influenciar por
ellos y también dejó su marca. Comenzó, de hecho, por el Fauvismo, pasó luego
al Dadaísmo y de este al Surrealismo y al Abstraccionismo.
El carnaval del arquelín. óleo sobre tela, 1925 - Joan Miró,
Albright-Knox Art Gallery, Buffalo, US
En su vida artística practicó el automatismo y en la pintura procuró alejarse lo más
posible de las convenciones como una forma de reaccionar en contra de los
principios burgueses instituidos.
Sus primeras pinturas representan sobre todo formas biomórficas sin contraste.
Temáticamente son composiciones que remiten al cruce entre el mundo
fantasmagórico y el de los sueños. Con sus innovadoras composiciones, Miró
influenció a sus contemporáneos así como a innumerables generaciones
posteriores.
René Magritte
Los amantes. Óleo sobre tela, 1928 - René Magritte, MoMa, NY
René Magritte (1898, Lessines, Bélgica - 1967, Bruxelas, Bélgica) fue un artista
belga y uno de los nombres del surrealismo más aclamados internacionalmente, a
pesar de que su fama llegaría apenas alrededor de los años 50.
Aunque es uno de los artistas que más se asocian al Surrealismo, las obras de
Magritte se distancian del ilusionismo de Dalí y del automatismo de Miró.
Para Magritte, lo importante no era tanto lo que la obra mostraba, sino aquello que
ocultaba, es decir, las segundas intenciones de fondo. Para él lo importante era
representar el misterio, y así muchas de sus composiciones pictóricas
presentarían figuras humanas con la cara tapada con un velo, dejando al
espectador en la eterna curiosidad e insatisfacción por no poder nunca revelar lo
que se oculta tras este.
Esto no es una pipa. Óleo sobre tela, 1929 - René Magritte, LACMA, LA
Durante su vida artística, Magritte recurrió varias veces al mismo tema y también
utilizó obras famosas de otros artistas para crear versiones surrealistas.
El humor también representó una parte importante en su obra, y un ejemplo de
eso es La traición de las imágenes, en la que se representa una pipa
perfectamente pintada con una inscripción en el lienzo que dice: “Esto no es una
pipa”.
En realidad, se puede argumentar que ni la imagen ni la palabra, a la que describe
negativamente, son una pipa. Ellas son apenas la representación abstracta de un
objeto que se encuentra ausente. Así, de forma aparentemente simple, Magritte
obliga al espectador a pensar y cuestionar. De hecho, el propio artista no se
consideraba un pintor, sino un pensador que se expresaba en imágenes.