0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas4 páginas

Resumen Del Libro

Cargado por

Blas Matos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas4 páginas

Resumen Del Libro

Cargado por

Blas Matos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Resumen del Libro

No mires atrás

Blas E. Matos Pampa


Cuando empezamos a leer el libro nos deja como mensaje de que siempre es
posible transformar nuestra vida, sin importar lo que haya sucedido en el pasado.
Desde el principio, se presenta un testimonio personal que ilustra cómo, a pesar
de haber experimentado abandono, abuso y una profunda inseguridad, hay
siempre una oportunidad para cambiar el rumbo de nuestra existencia. Aunque
el dolor del pasado pueda parecer inmenso, se destaca que siempre es posible
redirigir el destino a través de la fe en Dios. Esta invitación a la renovación no se
limita solo a aquellos que han tenido una vida tranquila o sin dificultades, sino
que se extiende a todos, independientemente de los traumas, errores o
circunstancias adversas que hayan marcado su vida.

En el libro de Isaías 43:18-19, Dios nos exhorta a olvidar las cosas del pasado,
porque Él está haciendo algo nuevo: "No os acordéis de las cosas pasadas, ni
traigáis a la memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva;
pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis. A pesar de las cargas emocionales que
podemos arrastrar, siempre hay una oportunidad para un nuevo comienzo. Esta
idea se convierte en un llamado a liberarse de la creencia de que ya es
demasiado tarde para sanar o alcanzar algo significativo en la vida. Se invita a
cada persona a dejar atrás la idea de que el tiempo o las circunstancias han
cerrado puertas definitivas, cuando, en realidad, el poder transformador de Dios
no está limitado por ninguna de esas barreras.

Debemos dejar atrás el peso de las experiencias pasadas. Usando la metáfora


de un viaje espiritual, se ilustra cómo, para caminar con fe, es necesario no vivir
atrapado en las heridas, resentimientos o fracasos previos. Por ejemplo, el
apóstol Pablo, quien, a pesar de su historia de persecución, sufrimiento y errores,
transformó su vida al enfocarse en el futuro que Dios le prometió. En Filipenses
3:13-14, Pablo expresa: "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya
alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome
a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de
Dios en Cristo Jesús." Esta actitud de olvidar el pasado y mirar hacia adelante
es fundamental para el proceso de sanación y liberación, el enemigo a veces no
hacer recordar el pasado con vergüenza, pero Dios nos recuerda que tan grande
es su misericordia, nuestro padre puede cambiarnos y hacernos mejor.

1
Además, se subraya que cada individuo tiene un propósito divino único, dado por
Dios antes de su nacimiento. Este propósito no está determinado por los fracasos
ni por las dificultades que se puedan haber vivido, sino por el plan perfecto de
Dios. Es una invitación a reflexionar sobre la vida y reconocer que, sin importar
los errores cometidos, siempre existe un propósito divino esperando ser
cumplido. La clave aquí es abrazar la identidad en Cristo, comprendiendo que la
obra de Dios en nuestras vidas es mucho más grande que cualquier
circunstancia adversa. Como se menciona en Jeremías 29:11, "Porque yo sé los
pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz,
y no de mal, para daros el fin que esperáis". Este versículo asegura que Dios
tiene planes de bien para cada uno, y que estos planes no están condicionados
por lo que haya sucedido en el pasado, tu pasado no te define.

A medida que se avanza en la vida, se resalta que vivir de acuerdo con el


propósito de Dios requiere valentía. En este camino de fe, el desafío no es la
ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar a pesar de él, confiando en que
Dios nos da la fuerza para superar cualquier dificultad. La vida cristiana, en este
sentido, implica enfrentarse a gigantes, tal como hizo David en su lucha contra
Goliat. En medio de su miedo, David tuvo la valentía de decir: "Tú vienes a mí
con espada, lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los
ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado." Esta
valentía no es la ausencia de temor, sino la fe que permite actuar a pesar del
miedo.

La sanación emocional y espiritual también juega un papel crucial en el proceso


de renovación personal. Las heridas del corazón, causadas por el dolor, el
rechazo o la traición, pueden afectar profundamente nuestra capacidad para
avanzar. Sin embargo, debemos recordar que Dios tiene el poder de sanar
nuestras heridas más profundas. En Salmo 147:3, se afirma que "Él sana a los
quebrantados de corazón, y venda sus heridas." Esta sanación no solo es física,
sino espiritual y emocional, y requiere un proceso de perdón, restauración y un
enfoque constante en la obra redentora de Cristo.

Para alcanzar el destino que Dios ha preparado para cada persona, es necesario
romper las barreras mentales, emocionales y espirituales que limitan el avance.
Estas barreras pueden surgir de creencias negativas sobre uno mismo o sobre
2
el pasado, pero, al afirmar la identidad en Cristo y confiar en las promesas
divinas, podemos superar cualquier bloqueo. A modo de ejemplo, Romanos 8:37,
"Antes, en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de Aquel
que nos amó." Esta victoria no está condicionada por las limitaciones humanas,
sino por el poder de Dios para transformarnos y guiarnos hacia el cumplimiento
de su propósito divino.

El perdón es otro tema central. No solo se trata de liberar a quienes nos han
ofendido, sino de liberarnos a nosotros mismos. El resentimiento y la falta de
perdón actúan como barreras espirituales que nos impiden avanzar en el
propósito divino. En Mateo 6:14, Jesús enseña: "Porque si perdonáis a los
hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial."
El perdón es una herramienta poderosa para restaurar nuestra paz interior y
caminar en libertad.

Por último, a pesar de las dificultades, el futuro está lleno de posibilidades y


promesas divinas. Por ejemplo, tenemos el siguiente pasaje del libro de
Romanos [Link] "Porque tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente
no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse."
Sin importar los desafíos que enfrentemos, el plan de Dios para nosotros es
mucho más grande que cualquier obstáculo. La invitación es a caminar con
valentía hacia lo que está por venir, confiando en que Dios está con nosotros,
guiándonos hacia un futuro lleno de posibilidades y renovadas esperanzas.

También podría gustarte