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Narrador:
Nos encontramos a inicios del siglo XIX. Los movimientos independentistas en América
Latina están en auge, y el Perú, aún bajo el dominio español, empieza a sentir la influencia
de estos cambios. Personajes como José de San Martín y Simón Bolívar jugarán un rol
crucial en este proceso. La historia de nuestra independencia comienza en 1820, con la
llegada de José de San Martín.
(José de San Martín entra en escena, rodeado de soldados.)
San Martín:
¡Peruanos! He venido desde Argentina y Chile para liberarlos del yugo español. No es fácil,
pero he formado la Expedición Libertadora para darles la libertad que merecen. He
desembarcado en Paracas y desde aquí planeo tomar Lima.
Narrador:
José de San Martín, quien ya había liberado Argentina y Chile, llegó al Perú con una flota y
un ejército para enfrentar a las tropas españolas. Sin embargo, sabía que la independencia
requeriría del apoyo del pueblo peruano.
(Criollo Simpatizante se adelanta.)
Criollo Simpatizante:
Señor San Martín, muchos de nosotros queremos ser libres, pero las fuerzas realistas son
poderosas, y tememos que si los apoyamos, sufriremos las consecuencias.
San Martín:
Es cierto que el camino es peligroso. Pero la independencia no es solo nuestra meta; es el
futuro de sus hijos. Por eso, propongo que proclamemos la independencia en Lima.
Narrador:
Tras varios enfrentamientos y el apoyo de algunos sectores, el 28 de julio de 1821, San
Martín proclamó la independencia del Perú en la plaza de Lima.
(San Martín alza la bandera y exclama.)
San Martín:
Desde este momento, el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los
pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la libertad! ¡Viva la
independencia!
(Todos en escena, excepto el Narrador, exclaman “¡Viva!”)
Narrador:
Sin embargo, la independencia no fue consolidada de inmediato. Durante el proceso, José
de la Riva-Agüero asumió el liderazgo político.
(José de la Riva-Agüero avanza, con una expresión de responsabilidad.)
Riva-Agüero:
Como el primer presidente del Perú, tengo la obligación de velar por la estabilidad de
nuestra naciente república. Aunque logramos la proclamación de independencia, la
presencia de tropas realistas en el interior del país amenaza con destruir lo que hemos
alcanzado. Mis compatriotas, mi deber es consolidar esta independencia y asegurar que
todos los peruanos puedan vivir en paz y libertad.
(Hace una pausa, observando al público y a los personajes en escena.)
Riva-Agüero:
Para ello, necesitamos no solo la victoria militar, sino también el compromiso de cada
peruano, desde el campesino hasta el comerciante, en la construcción de un país libre. No
es una tarea fácil. Pero con ayuda de nuestros hermanos del norte, venceremos. He
decidido buscar el apoyo de Simón Bolívar y sus fuerzas.
Narrador:
Riva-Agüero y otros líderes buscaron el apoyo de Simón Bolívar, quien había liberado varias
naciones en el norte de Sudamérica.
(Simón Bolívar entra en escena, junto a Mariano Necochea, un militar argentino que
también participó en la independencia del Perú.)
Simón Bolívar:
San Martín, he venido para completar lo que has comenzado. Con mi ejército y el respaldo
de los pueblos libres, liberaremos definitivamente al Perú de la corona española.
Mariano Necochea:
Estamos listos, general. Las batallas serán duras, pero confiamos en la victoria. La lucha se
definirá en Junín y Ayacucho.
Narrador:
Así, las fuerzas de Bolívar y sus aliados se enfrentaron a los realistas en batallas decisivas.
El 6 de agosto de 1824, en Junín, y el 9 de diciembre de ese mismo año, en Ayacucho, el
ejército independentista derrotó a los realistas, asegurando la libertad del Perú.
(Escena de júbilo entre Bolívar, Necochea, Riva-Agüero y el Criollo Simpatizante.)
Criollo Simpatizante:
¡Finalmente, somos libres! ¡Después de tantos años, el Perú ha alcanzado la
independencia! ¡Gracias, Bolívar, gracias, San Martín!
Bolívar:
No me agradezcan a mí. Este es el triunfo de todos los que lucharon y dieron su vida por la
libertad. ¡Que el Perú sea próspero y libre para siempre!
Narrador:
Así, con la victoria en Ayacucho, la independencia del Perú quedó sellada, y la influencia
española en Sudamérica llegó a su fin. Esta fue la última gran batalla por la libertad de los
pueblos hispanoamericanos.
(Todos se colocan al frente y exclamando juntos.)
Todos:
¡Viva el Perú independiente!
Narrador:
Y así, tras años de lucha y sacrificio, el Perú finalmente obtuvo su independencia, marcando
el inicio de una nueva era para el país y para toda América Latina.
Fin del guion