0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas21 páginas

Criptomonedas: Fraude y Especulación

Dinero faxil

Cargado por

Eder Rojas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas21 páginas

Criptomonedas: Fraude y Especulación

Dinero faxil

Cargado por

Eder Rojas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

BEN McKENZIE

y Jacob Silverman

DINERO FÁCIL

Las criptomonedas,
el capitalismo de casino
y la era dorada del fraude

Dinero facil_TRIPA.indd 5 4/3/24 13:08


Si este libro le ha interesado y desea que le mantengamos informado de
nuestras publicaciones, escríbanos indicándonos qué temas son de su interés
(Astrología, Autoayuda, Ciencias Ocultas, Artes Marciales, Naturismo,
Espiritualidad, Tradición…) y gustosamente le complaceremos.

Puede consultar nuestro catálogo en [Link]

Colección Éxito
Dinero fácil
Ben McKenzie y Jacob Silverman

1.ª edición: abril de 2024


Título original: Easy Money

Traducción: David George


Maquetación: Isabel Also
Corrección: M.ª Jesús Rodríguez

© 2023, Ben M. Schenkkan


Primera edición en inglés por Abrams Press,
sello editorial de Abrams, NY, USA
(Reservados todos los derechos)
© 2024, Ediciones Obelisco, S. L.
(Reservados los derechos para la presente edición)

Edita: Ediciones Obelisco, S. L.


Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida
08191 Rubí - Barcelona - España
Tel. 93 309 85 25
E-mail: info@[Link]

ISBN: 978-84-1172-118-9
DL B 2830-2024

Impreso en SAGRAFIC
Passatge Carsí, 6 - 08025 Barcelona

Printed in Spain

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta,
puede ser reproducida, almacenada, transmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio,
ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento
por escrito del editor. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, [Link])
si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

Dinero facil_TRIPA.indd 6 4/3/24 13:08


ÍNDICE

Capítulo 1: El dinero y las mentiras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   11


Capítulo 2: ¿Qué podría salir mal?. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
Capítulo 3: La impresora de dinero va a toda máquina. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
Capítulo 4: Comunidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
Capítulo 5: SXSW, la CIA y los 1,5 billones de dólares que no estaban ahí. . . . 99
Capítulo 6: El negocio del espectáculo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123
Capítulo 7: El dictador más genial del mundo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149
Capítulo 8: Ratas en un saco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 165
Capítulo 9: El emperador va desnudo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 193
Capítulo 10: ¿Quién está al mando aquí?. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 229
Capítulo 11: Desquiébrate a ti mismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 253
Capítulo 12: Declaración de bancarrota. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 275
Capítulo 13: El padre del predicador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 305

Epílogo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323
Agradecimientos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 339
Apéndice . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 341
Índice analítico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 343

Dinero facil_TRIPA.indd 351 4/3/24 13:08


A Morena, Julius, Frances y Arthur, mi equipo de casa,
y en recuerdo de Chris Huvane

Dinero facil_TRIPA.indd 7 4/3/24 13:08


NOTA DEL AUTOR

Si actualmente posees o has poseído criptomonedas y has perdido di-


nero con esa inversión, ten por seguro que no estás solo. De hecho, te
encuentras entre las filas de la gran mayoría de los criptoinversores, que
sólo en Estados Unidos se cuentan por decenas de millones, llegando a
los cientos de millones a nivel mundial. Este libro es para ti, te guste o
no. Si quieres disponer de una ventana para ver cómo podrían haberte
estafado, sigue leyendo.
Si te encuentras entre el 84 % de los habitantes de Estados Unidos
que no picaron, te felicito, pero no te pongas demasiado arrogante. La
vida es una apuesta y nadie conoce las probabilidades.
Para que lo tengamos claro, la apuesta va en los dos sentidos. Lo que
viene a continuación es mi opinión sobre los sucesos tal y como los p­ ercibí
a lo largo de los casi dos años que pasé en la ratonera de las criptomone-
das. A lo largo del libro empleo términos como «estafadores», «timado-
res», «defraudadores» y «tramposos» en referencia a los distintos actores
en el sector de las criptomonedas. Estos calificativos no son más que un
apunte taquigráfico de mi opinión. No quiero insinuar que una persona
concreta haya quebrantado una ley o violado una normativa. De forma
similar, no todos los que trabajan con criptomonedas tienen malas inten-
ciones. Aunque puede que estemos en gran desacuerdo en cuanto a la
utilidad de las criptomonedas, no han cometido ningún fraude. Espero
que os unáis a mí para condenar a los que sí lo han hecho.
Que las fichas caigan donde tengan que caer.

Dinero facil_TRIPA.indd 9 4/3/24 13:08


CAPÍTULO 1

EL DINERO Y LAS MENTIRAS

Éste es un libro sobre las criptomonedas y el fraude: una parábola sobre


el dinero y las mentiras, o más bien una parábola sobre el dinero falso
y las mentiras por el dinero. En cuanto a la temática, tiene un sorpren-
dente parecido con una leyenda popular. Al contrario de lo que sucede
con esa fábula, esta historia es real.
Empezamos durante la salvaje fiebre especuladora de la era Trump.
Fue la fugaz época de las acciones meme (acciones que se han popula-
rizado debido a su presencia en las redes sociales), los NFT (tokens o
vales no fungibles) y las ventas de terrenos en el metaverso. Aunque
puede que el marketing fuese nuevo, los aspectos económicos eran fa-
miliares: estos planes especulativos para hacerse rico rápidamente no
eran más que la última iteración del capitalismo de casino. La econo-
mista política Susan Strange11 popularizó el término en la década
de 1980, pero sus orígenes se remontan hasta por lo menos la década de
1930. En Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero,2 el econo-
mista John Maynard Keynes reprobó los ciclos de prosperidad y depre-
sión de las acciones, en los que las apuestas con pocas probabilidades de
ganar en los mercados no regulados (especialmente antes de la inven-

1. Strange, S.: Casino capitalism. Basil Blackwell, 1986.


2. Keynes, J. M.: The general theory of employment, interest and money. Palgrave Mac-
millan, 1936. (Trad. cast.: Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Ciro,
D.L.: Barcelona, 2011).

11

Dinero facil_TRIPA.indd 11 4/3/24 13:08


ción de las leyes de los mercados de valores) creó y destruyó fortunas de
la noche al día. Casi un siglo después, el descriptor «casino» resulta ser
todavía más adecuado: las criptomonedas y sus subproductos relaciona-
dos suelen ser considerados por los economistas como el mejor juego de
suma cero. El beneficio de una persona es la pérdida para otra.
Puede que te hayas dado cuenta de algo sobre las criptomonedas:
No hacen nada. Ciertamente, puedes negociar con ellas, apostando a
que una subirá o bajará, pero no se usan para nada productivo. Las
criptomonedas no están ligadas a nada de verdadero valor, al contrario
que las acciones de una compañía o los futuros de una materia prima.
Son código informático que no está relacionado con ningún activo
real. Incluso los productos financieros más arcanos tienen algún tipo
de relación con algo de utilidad en el mundo material. Como, de he-
cho, no generan ningún valor en sí mismas, invertir en criptomonedas
se parece más a apostar: barajar activos entre los participantes en un
juego de azar. Es el equivalente digital de jugar al póquer en un casino:
puede que ganes, pero no se da un incremento en la utilidad general.
No se ha generado nada de valor jugando. Los juegos de suma cero son
estrictamente competitivos: para que tú ganes otro jugador debe per-
der. De forma muy parecida a lo que sucede en un casino normal, es
necesario que los jugadores paguen una pequeña cantidad por cada
mano para hacer que el juego siga adelante. En el caso de las criptomo-
nedas, este dinero procede de las tasas que cobran los mercados, ade-
más de los costes relacionados con la validación de las transacciones.
En Las Vegas, a esto se le llama el rastrillo: la cantidad que la casa se
lleva de cada bote. Esto significa que, con el tiempo suficiente, el juga-
dor medio perderá. Así es como los casinos siguen funcionando. Dado
un período de tiempo lo suficientemente largo, la casa siempre gana:
tiene que hacerlo.
Por afirmar lo obvio, las apuestas (el juego) no son realmente un
caso válido que usar con respecto a las criptomonedas. Puedes apos-
tar por literalmente cualquier cosa que no haya sucedido todavía.
­Podría, por ejemplo, apostar a que acabarás la frase que estás leyendo
ahora (yo gano). Incluso las apuestas autorizadas no suponen un uso
productivo del capital, y profundizaremos en sus numerosísimos in-
convenientes a lo largo de este libro, pero por lo menos, cuando vayas

12

Dinero facil_TRIPA.indd 12 4/3/24 13:08


a Las Vegas conocerás las probabilidades. Hay una larga lista de reglas
y normas que un casino debe seguir. La experiencia también tiene un
valor de entretenimiento. Los jugadores pueden ganar o perder dinero
en las mesas, pero por lo menos les regalan algunas bebidas y pueden
disfrutar de una buena cena o del espectáculo. En ocasiones sospecha-
ba que era incluso peor que eso.
Eso nos lleva a la Época Dorada del Fraude.3 Jim Chanos, el legen-
dario vendedor al descubierto que acuñó la expresión, conoce bien el
tema. Apostar contra compañías fraudulentas como Enron y la empre-
sa alemana de pagos Wirecard le hizo ganar una fortuna. En la actua-
lidad, Chanos ve fraudes (definidos como engaños para el beneficio
personal, generalmente económico) en casi cada lugar en el que mira.
Cuando empecé a prestar atención a los mercados financieros en otoño
de 2020, llegué a una conclusión similar, con una sensación preocu-
pante de que los trapicheos y la mentira habían invadido todos los as-
pectos de la economía, operando con impunidad política y legal. Eso
me hizo querer gritar de rabia y hacer una apuesta propia.
En 2016, Estados Unidos eligió a un estafador como presidente.
Millones de estadounidenses de toda condición social votaron por Do-
nald Trump en lugar de por Hillary Clinton. Aunque Clinton ganó en
términos de votos por millones de papeletas, no importó. Gracias al
peculiar funcionamiento del sistema electoral, la mayor economía del
mundo eligió a un hombre que miente sobre lo que sea. Donald Trump
no fue el primer mentiroso en ocupar la Casa Blanca, pero puede que
haya sido el primero en existir en un mundo que escapaba a la razón.
Ayudó a crear una cultura política en la que la verdad (la realidad por
consenso basada en los hechos) no importaba. Fue la época de los «he-
chos alternativos». El fraude y la corrupción podían operar sin miedo a
las consecuencias.
El aumento simultáneo de la difusión de desinformación se ha do-
cumentado muy bien junto con una tendencia relacionada con ello: la
erosión de la confianza entre los ciudadanos y su gobierno y también
los unos con los otros. En una sociedad carente de confianza existe el

3. Agnew, H.: «Jim Chanos: “We are in the golden age of fraud”», Financial Times,
24 de julio, 2020.

13

Dinero facil_TRIPA.indd 13 4/3/24 13:08


riesgo de que los conflictos se vuelvan demasiado comunes, al tiempo
que las sospechas y la mala fe dominen todas las interacciones. Cuando
la confianza se desmorona masivamente, cuando la desinformación se
extiende como un virus, cuando hay pocas instituciones que merezcan
nuestra confianza o respeto, y cuando la gente considera que la única
forma de ganar es hacer que alguien pierda, nos encontramos en terre-
no peligroso.
Dinero fácil es un trabajo de tipo reportaje, con una selección de en-
tre cientos de entrevistas, con muchas noches de investigación mental-
mente agotadora hasta altas horas y varias aventuras estrambóticas en el
mundo del dinero digital falso. Mi colega Jacob Silverman y yo hemos
hablado con gente de dentro y fuera del mundo de las criptomonedas,
los titanes del sector y ciudadanos corrientes, creyentes, escépticos, víc-
timas, villanos y algunas personas escurridizas a las que fue difícil en-
contrar. Aunque el relato empieza conmigo, este libro tiene que ver con
ellos. A lo largo de los siguientes trece capítulos, te llevaremos a un viaje
que empieza en mi diminuta oficina en Brooklyn y se expande rápida-
mente para abarcar todo el mundo. Desde Texas a Florida, El Salvador
a Washington D. C., e incluso las afueras de Manhattan, te proporcio-
naremos un vistazo al interior de uno de los mayores fraudes en la his-
toria y que es mayor que el de Madoff por un orden de magnitud.
Como actor de televisión durante muchos años con un grado en
económicas obtenido hace décadas, podría ser una opción improbable
como autor de un libro sobre las criptomonedas; pero por raro que
parezca, de hecho, mi formación me sitúa en un buen lugar para pin-
char la burbuja alucinatoria alimentada por el dinero de mentira. En su
esencia, éste es un relato sobre el dinero y la mentira. Lo que sé sobre el
dinero lo aprendí en un aula hace más de veinte años (y ganando algo
de dinero en Hollywood). Lo que sé sobre mentir lo aprendí gracias a
pasar dos décadas en el mundo del espectáculo. La criptografía, las
ciencias informáticas y las finanzas no son mi fuerte, pero puedo reco-
nocer cuándo se están usando para conjurar (vender) una narrativa que
puede que no sea verdad.
Yo también soy un cuentacuentos, así que permíteme que te cuen-
te uno.
° ° °

14

Dinero facil_TRIPA.indd 14 4/3/24 13:08


En otoño de 2020, el mercado de las llamadas criptomonedas (peda-
zos de código protegidos criptográficamente, las transacciones con los
cuales suelen estar registradas en libros de contabilidad distribui-
dos conocidos como blockchains o cadenas de bloque) se dispararon.
Unos pocos miles de criptomonedas4 en 2020 crecieron hasta ser
20 000 dos años después, y su presunto valor aumentó conjuntamen-
te, desde unos 300 000 millones de dólares en el verano de 2020 hasta
los tres billones de dólares en noviembre de 2021. Se estima que
40 millones de estadounidenses5 (en su enorme mayoría jóvenes y va-
rones) se vieron arrastrados por ese frenesí especulativo. Vertieron mi-
les de millones de dólares, euros, yuanes y otras divisas reales en tokens
o vales digitales en las más de 500 criptomonedas que operaban a nivel
mundial. La mayoría invirtió debido a una sencilla razón (querían
ganar dinero) y se vieron inspirados por los relatos (y rumores en las
redes sociales) de amigos y desconocidos que habían cosechado enor-
mes beneficios invirtiendo en tokens digitales. Infectados por el mie-
do a quedarse fuera, ahora querían una parte de la acción.
A medida que más gente invirtió en ese bombo publicitario y vio
cómo sus inversiones aumentaban de valor (por lo menos en la panta-
lla), se convirtieron en discípulos de facto de este sector incipiente, pre-
dicando el evangelio de las criptomonedas a todo aquel que quisiera
escuchar. Los beneficios potenciales parecían ilimitados, y las barreras
para la entrada eran pocas. Lo único necesario para poseer un pedazo
de «dinero del futuro» era la voluntad de desprenderse de la versión
real de él. Cuanta más gente invertía más subían los precios, lo que
daba como resultado más miedo a quedarse fuera, lo que atraía a toda-
vía más gente: una dinámica autorreforzante común a las burbujas eco-
nómicas y los esquemas Ponzi. De forma sencilla, las criptomonedas se
habían vuelto virales.

4. CoinMarketCap: «Today’s cryptocurrency prices by market cap». [Link]


[Link]
5. Centro de Investigaciones Pew, 11 de noviembre, 2021.

15

Dinero facil_TRIPA.indd 15 4/3/24 13:08


En su libro de 20196 Narrativas económicas: Cómo las fake news y las
historias virales afectan la marcha de la economía, el economista Robert
Shiller, ganador del Premio Nobel, examinaba cómo las narrativas
económicas se difundieron recurriendo a décadas de investigaciones
en campos como la historia, la sociología, la antropología, la psicolo-
gía, el marketing, la crítica literaria, y quizás y más apropiadamente
para nuestros objetivos, la epidemiología. Definió una narrativa eco-
nómica como «un relato contagioso que tiene el potencial de cambiar
la forma en la que la gente toma decisiones económicas, como la deci-
sión de… invertir en un activo especulativo volátil». ¿Su primer ejem-
plo?: El bitcoin.
Las historias que calan en el público no surgen de la nada: forman
parte de la sociedad y de la cultura de las que surgen. De forma similar,
las narrativas económicas se desarrollan como respuesta a los eventos
económicos reales. La causalidad discurre en ambos sentidos: una na-
rrativa económica que se desarrolle como reacción a un evento econó-
mico concreto puede precipitar uno futuro.
Imagina un pequeño banco en un pueblo. Un año una sequía da
como resultado una mala cosecha, eliminando cualquier beneficio que
los agricultores locales pudieran haber previsto. Empieza a extenderse
el rumor de que los agricultores podrían no poder pagar sus préstamos.
La posición económica del banco es, de hecho, sana y está asegurada
frente a esa posibilidad, pero este rumor gana fuerza y se genera una
narrativa económica de que el propio banco podría acabar siendo insol-
vente. A medida que cada vez más depositantes intentan sacar su di-
nero, se produce una estampida bancaria que da como resultado un
colapso financiero. El suceso económico, una sequía, no produjo direc-
tamente la estampida bancaria, ya que el banco gozaba de buena salud.
Fue la rápida difusión de una narrativa económica distorsionada la que
dio lugar a su caída. Narrativas económicas: Cómo las fake news y las
historias virales afectan la marcha de la economía, se publicó en 2019,
antes de la actual difusión viral de las criptomonedas y de la pandemia

6. Shiller, R.: Narrative Economics. Princeton University Press, 2019. (Trad. cast.:
Narrativas económicas: Cómo las fake news y las historias virales afectan la marcha de
la economía. Ediciones Deusto, Barcelona, 2012).

16

Dinero facil_TRIPA.indd 16 4/3/24 13:08


de la COVID-19. Dada esta situación, es destacable observar cuán en-
trelazados se volverían estos dos virus en los siguientes años.
Para comprender los orígenes de las narrativas económicas en torno
al bitcoin y otras criptomonedas, debemos remontarnos a los eventos
que las inspiraron. Tanto las criptomonedas como las políticas del «di-
nero fácil» de las que este libro toma su título surgieron de las mismas
raíces: la crisis financiera global (CFG), también conocida como la cri­
sis de las hipotecas subprime.

° ° °

En 2008, un terremoto económico sacudió los cimientos de la econo-


mía mundial. Sin saberlo los estadounidenses, la presión se había ido
acumulando bajo la superficie del mercado de la vivienda durante años.
Dos de sus mayores generadores fueron la desregulación financiera y
los bajos tipos de interés: un empeño político de décadas de duración
y bipartito para hacer crecer el sector financiero en combinación con
una política dirigida a estimular la economía tras la primera burbuja de
las compañías puntocom. Entre 2000 y 2003,7 la Reserva Federal (el
banco central de Estados Unidos) redujo los tipos de interés del 6,5 %
al 1 %. Miembros del Congreso de ambos partidos, además de la Ad-
ministración de George W. Bush, potenciaron que el crédito fluyera en
el mercado de la vivienda. La aspiración política expresada fue la de
crear una «sociedad de propiedad» formada por dueños de viviendas.
Sin embargo, el efecto económico resultó ser menos noble. Los pres-
tamistas concedieron hipotecas con desenfreno, frecuentemente a gen-
te humilde o de clase trabajadora que tenían pocas posibilidades de
amortizarlas. A muchos les fueron concedidas las llamadas hipotecas
subprime (de alto riesgo). Como era más probable que el prestatario no
lograra pagarlas que el receptor de una hipoteca de bajo riesgo, el prés-
tamo tenía unos mayores tipos de interés (que frecuentemente eran
variables). Los préstamos de baja calidad fueron entonces agrupados
por los bancos en forma de valores respaldados por las hipotecas y de

7. FRED Economic Data / St. Louis Fed: «Interest rates, discount rate for United
States». [Link]

17

Dinero facil_TRIPA.indd 17 4/3/24 13:08


obligaciones colateralizadas por impago (OCI). Esos paquetes de prés-
tamos fueron, entonces, puestos en el mercado como de bajo riesgo y
vendidos en grandes cantidades a inversores institucionales y a otros
grandes clientes. Algunos de estos productos financieros basados en
hipotecas se trocearon todavía más y fueron reconfigurados en forma
de instrumentos financieros aún más complicados. Las agencias de rat­
ing (cuyo cometido era valorar el riesgo) otorgaron una alta calificación
a productos financieros que prácticamente no tenían valor para com-
placer a sus clientes de Wall Street. Como resultado de ello, la rigidez,
la complejidad y el apalancamiento se filtraron en el sistema financiero
hasta un punto que, incluso, muchos profesionales del mundo de las
finanzas no comprendieron.
Los economistas se centran en estructuras de incentivos, y con las
hipotecas subprime, los incentivos se distorsionaron en sentido ascen-
dente y descendente de la cadena. Desde el agente hipotecario que es-
peraba ganar una comisión hasta el ejecutivo que necesitaba mostrar
unas cifras de ventas cada vez mejores a los consejos de administración,
centrados en los beneficios, pocos tenían incentivos para dar un paso
atrás y preguntar si algo de todo aquello era prudente. El pensamiento
económico dominante de la época era que los precios de la vivienda
no harían más que subir. La idea de que pudiera haber un gran descen-
so en el valor de la vivienda en Estados Unidos parecía improbable e
incluso ridícula. ¿Cuándo había sucedido eso antes? Por supuesto, hubo
señales de advertencia, y algunas personas ganaron mucho dinero
apostando a un crac, tal y como mostró La gran apuesta en el libro y en
la gran pantalla; pero la gente que manejaba el dinero y sus aliados
en el poder pensaron que los buenos tiempos durarían siempre, por lo
que promulgaron políticas egoístas e hicieron apuestas arriesgadas.
Esta imprudencia es fácil que se dé cuando apuestas con el dinero de
otras personas, hay pocas probabilidades de que se te haga responsable
y puedes convencerte de que el mercado sólo avanza en una dirección.
Cuando el mercado inmobiliario siguió ahogándose a principios de
2008 y la economía mostró señales de entrar en una recesión, el gobier-
no federal intervino, intentando prevenir un mayor desastre. En enero,
la Reserva Federal redujo los tipos de interés en tres cuartos de punto: el
mayor recorte en veinticinco años. No fue suficiente: era necesaria una

18

Dinero facil_TRIPA.indd 18 4/3/24 13:08


acción más decidida para detener el colapso de la industria financiera y,
por extensión, de toda la economía. En marzo, el gobierno empezó
a rescatar a los agentes de bonos, las personas que habían creado los va-
lores tóxicos respaldados por las hipotecas y las coberturas por riesgos
crediticios. Fue la primera de una larga lista de actuaciones que, en esen-
cia, garantizaban la deuda mala de la industria de las finanzas, pero que
apenas hizo nada por ayudar a los propietarios de las viviendas y a los
estadounidenses corrientes. Después de que Lehman Brothers se decla-
rara en bancarrota en septiembre de 2008, los precios de las acciones y
las materias primas se desplomaron y la economía mundial quedó al
borde del colapso. Coordinándose con los bancos centrales de otros paí-
ses, el gobierno estadounidense ofreció 700 000 millones de dólares8 en
rescates financieros a bancos y billones de dólares en garantías de prés-
tamos, logrando cortar lo peor del contagio. La expansión o flexibili­
zación cuantitativa (EC o FC), por la cual un banco central adquiere
productos financieros en el mercado libre para aportar garantías a los
inversores, hizo el resto. Mediante la compra de fondos públicos a más
largo plazo y de valores respaldados por las hipotecas, la Reserva Federal
fomentó los préstamos y la inversión. Junto con el rescate financiero y
las garantías a los préstamos, la EC borró billones de dólares de deuda
corporativa de los libros de algunas de las mayores compañías (y hasta
hace poco las más rentables) de Estados Unidos. Esa deuda fue absor­
bida por la hoja de balance del gobierno federal. Antes de la crisis, los
activos de la Reserva Federal9 eran de 900 000 millones de dólares. A
principios de 2010, eran de 2,3 billones de dólares.
Esto no acabó aquí. Estas políticas, que en su origen se planearon
como una respuesta a corto plazo frente a una crisis inmediata, se arrai-
garon. Por razones tanto políticas como económicas, la Reserva Federal
encontraría imposible deshacer su respaldo a la economía. De hecho,
siguió aumentando. Hacia finales de 2014, lo que habían sido 2,3 bi-

8. Departamento del Tesoro de Estados Unidos: «Troubled Assets Relief Program


(TARP)». [Link]
9. Consejo de Administración del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos:
«Credit and Liquidity Programs and the Balance Sheet». [Link]/
monetarypolicy/bst_recenttrends.htm

19

Dinero facil_TRIPA.indd 19 4/3/24 13:08


llones de dólares en activos en los libros de contabilidad de la Reserva
Federal habían crecido hasta los 4,4 billones de dólares: un nivel al que
más o menos permanecería hasta marzo de 2020, cuando golpeó la
COVID-19. Al mismo tiempo, los tipos de interés10 también permane-
cieron en niveles históricamente bajos: un 0 % hasta 2016, y sólo su-
biendo por encima del 2 % en 2019.
La respuesta del gobierno ante la crisis de las hipotecas subprime dio
lugar a una era de dinero fácil que ha beneficiado a las corporaciones
adineradas más que a nadie, pero eso no fue todo lo que ocasionó. Tras
la desconfianza general nacida de la crisis, surgió una nueva mutación
del sistema financiero: las criptomonedas.

° ° °

El pueblo estadounidense había rescatado al sector empresarial de Esta-


dos Unidos, y no estaba contento con eso. Los ejecutivos financieros que
se beneficiaron de la burbuja inmobiliaria quedaron impunes: sólo un
tipo, un ejecutivo de Credit Suisse, acabó en la cárcel.11 A millones de
personas corrientes se les endosó una deuda insostenible, lo que contri-
buyó a un aumento del sinhogarismo, suicidios y depresión. Las pérdidas
fueron, efectivamente, socializadas. Una poderosa narrativa desarrolla-
da a partir de la tragedia de la gente corriente que había sido estafada por
las élites. En el lado izquierdo, esto ayudó a inspirar el movimiento
­Ocupa Wall Street. En el lado derecho apareció el Tea Party. En Internet,
a través de un autor (o autores) con pseudónimo, surgió otra historia.
La noche de Halloween de 2008, alguien o algunas personas que se
hacía o hacían llamar Satoshi Nakamoto publicaron lo que se vendría
a conocer como el libro blanco del bitcoin.12 Todavía no sabemos quién
era Satoshi, pero su libro blanco tendría un profundo impacto en la

10. FRED Economic Data / St. Louis Fed: «Federal Funds Effective Rate». https://
[Link]/series/FEDFUNDS
11. Wikipedia: «Kareem Serageldin», modificado por última vez el 5 de octubre,
2022. [Link]
12. Yakamoto, S.: «Bitcoin: A peer-to-peer electronic cash system». [Link]
org/[Link]

20

Dinero facil_TRIPA.indd 20 4/3/24 13:08


innovación financiera y en el futuro del dinero digital. Satoshi tenía
una visión clara: «Una versión puramente entre iguales del dinero elec-
trónico permitiría que los pagos online se enviaran directamente de una
parte a la otra sin pasar por una institución financiera… La propia red
requiere de una estructura mínima».
La propuesta de Satoshi era audaz, promocionada como un nuevo
método que ayudaría a la gente a efectuar transacciones directamente
entre sí, evitando a las instituciones financieras (de hecho, eso no es
verdaderamente cierto. No se llevarían a cabo transacciones directa-
mente, sino más bien a través de una base de datos compartida bajo un
control común o colaborativo). Remplazar a una autoridad centraliza-
da como un banco era algo más fácil de decir que de hacer, pero Sato­shi
ofreció una solución novedosa. Se basaba en combinar dos tecnologías
desarrolladas anteriormente: la criptografía o cifrado de clave pública (o
asimétrica) y la cadena de bloques o blockchain.
La criptografía de clave pública desempeña un papel vital en la vida
moderna. Por ejemplo, todas las páginas web https:// (casi todas las que
usan las personas corrientes) emplean el cifrado asimétrico. Hace cosas
como evitar que la información de las tarjetas de crédito sea robada al
hacer compras online. La criptografía de clave pública posee dos propie-
dades útiles: cualquiera puede verificar la legitimidad de una transac-
ción empleando información disponible públicamente (la clave ­pública),
pero las personas/partes que llevan a cabo esas transacciones pueden
mantener su identidad oculta (la clave privada).
Satoshi vinculó el sistema de cuentas (o direcciones) numeradas del
bitcoin a claves públicas. Las transferencias de bitcoines entre cuentas
son mensajes formados por la clave privada correspondiente a la direc-
ción de origen autorizando la transferencia a la dirección o direcciones
receptora(s). Las direcciones son, entonces, organizadas en forma de
«carteras»: un software que gestiona la contabilidad y la traduce al equi-
valente de un único saldo bancario en lugar de docenas o cientos de
direcciones distintas. De manera importante, el ser propietario de bit-
coines es algo pseudónimo (pero no anónimo, como suele afirmarse
erróneamente). Todos pueden ver qué direcciones están interactuando
entre sí en un libro de contabilidad público, pero la gente no es cons-
ciente de quién es el propietario de cada dirección.

21

Dinero facil_TRIPA.indd 21 4/3/24 13:08


Este libro de contabilidad con un registro del horario y que sólo
permite adjuntar datos es la cadena de bloques. En 1991, los ingenieros
informáticos Stuart Haber y W. Scott Stornetta, basándose en el traba-
jo del criptógrafo David Chaum,13 dieron con una forma de registrar
horariamente documentos, de forma que no pudieran amañarse. Cada
«bloque» contiene el resumen criptográfico (un resumen computable
breve de toda la información contenida en él) del bloque anterior,
vincu­lando a los dos y generando un registro irreversible, un libro de
contabilidad formado por bloques de datos que pueden añadirse a una
cadena (cadena de bloques), pero de la que no pueden sustraerse datos.
Por ahora todo iba bien, pero seguía habiendo un problema: lo que
se conoce como el problema del doble gasto. Si eliminas a una autoridad
centralizada de la ecuación, ¿cómo te aseguras de que la gente no se la
esté jugando al sistema gastando dinero que ya se ha enviado a algún
otro lugar? ¿Cómo proteges a la red de la manipulación? «Satoshi» con-
fiaba en lo que se llama algoritmo de consenso.
Un algoritmo de consenso es un proceso mediante el cual la gente
con unos puntos de vista diferentes puede alcanzar un acuerdo limita-
do sobre un resultado con el paso del tiempo. La innovación del bitcoin
consiste en hacer esto sin confiar en ningún reloj. Cada bloque del li-
bro de contabilidad de los bitcoines debe cumplir las leyes del bitcoin.
Por ejemplo, no puedes gastar un dinero que no tienes. Eso se puede
comprobar muy rápidamente, pero ¿cómo sabes qué bloques se encuen-
tran en el libro de contabilidad?
Cada bloque publicado remite al bloque anterior, cumple todas las
normas y tiene un resumen criptográfico. Muchos, muchísimos bloques
candidatos se calculan para encontrar el siguiente bloque, pero, una vez
que se encuentra, toda la red coincide en que se trataba del siguiente
bloque correcto.
Sin embargo, no pueden alcanzar este acuerdo a nivel mundial al
instante, por lo que hay normas adicionales. Dichas normas tienen el
efecto de incrementar la certeza del bloque actual correcto y de sus
predecesores a lo largo del tiempo. La red se enfoca en un nuevo bloque

13. «Blind signatures for untraceable payments», Springer-Verlag, 1982. https://


[Link]/wp-content/uploads/2022/01/[Link]

22

Dinero facil_TRIPA.indd 22 4/3/24 13:08


cada diez minutos, más o menos, adaptando dinámicamente el grado
de dificultad necesario del bloque ganador. Cuantos más participantes,
más difícil se vuelve el proceso y más energía es necesaria para adivinar
el siguiente bloque de forma correcta. Ésta es la prueba de trabajo que
hay tras el bitcoin: muchísimos ordenadores («mineros») llevando a cabo
operaciones matemáticas relativamente sencillas una y otra vez, sin fin.
El minero que tropieza con el bloque correcto es recompensado con un
bitcoin por su esfuerzo. Al cabo de una hora, los participantes en la red
están convencidos y, ya metidos en harina, con seis bloques: saben que
es extremadamente improbable que nadie reescriba esa historia.
Como podría decirse, la visión de Satoshi es inmensamente inteli-
gente, pero también engorrosa, hablando de forma práctica. A medida
que más participantes se apuntan, el resumen criptográfico aumenta y
se invierte más energía para ponerse de acuerdo sobre un bloque de
datos que sigue siendo, más o menos, del mismo tamaño. Esto es lo que
se llama una carrera de la Reina Roja, en referencia a Alicia en el País de
las Maravillas, de Lewis Carroll, cuando la reina le dice a Alicia: «Pues
bien, verás, aquí, tienes que correr tanto como puedas para permanecer en
el mismo lugar. ¡Si quieres desplazarte a otro, entonces, debes correr el
doble de rápido!».
Ése era el marco tecnológico y filosófico básico para el bitcoin,
la criptomoneda original a partir de la cual surgió el resto. Ethereum, la
segunda criptomoneda más importante en el momento de la redacción
de este libro, se lanzó en 2015. Ofrecía una cadena de bloque alternati-
va y de código abierto y adquirió fama por ofrecer lo que se llaman
contratos inteligentes: pequeños programas informáticos que ejecu-
tan funciones automáticamente en la cadena de bloques de Ethereum.
Un ejemplo sencillo puede consistir en usar contratos inteligentes para
replicar el proceso de custodia por parte de una tercera persona. Podías
programar una transacción que se llevaría a cabo si dos de las tres par-
tes (como un comprador, un vendedor y un árbitro de confianza) dije-
ran que debería llevarse a cabo. Esto permitiría que el contrato actuara
como algo parecido a un depositario, pero con una diferencia crítica: el
depositario nunca debe, en realidad, poseer el dinero (de todos modos,
ésa es la idea. En la práctica, estos «contratos» suelen encontrarse con
problemas, tanto prácticos como legales).

23

Dinero facil_TRIPA.indd 23 4/3/24 13:08


Independientemente de ello, los contratos inteligentes se promocio-
naron como forma de automatizar los mercados financieros e introdu-
cir nuevos instrumentos financieros complicados. De ellos surgieron
las DeFi, o finanzas descentralizadas: un vasto ecosistema no regulado
de intercambios de criptomonedas, fondos comunes de préstamos,
protocolos de negocios (en este contexto «protocolo» significa un con-
junto de normas que permiten que se compartan datos entre ordena-
dores) y productos financieros complejos. Ethereum también llevó a la
introducción de los NFT (tokens o vales no fungibles), que son básica-
mente enlaces de recibos de archivos JPEG almacenados en cadenas
de bloque (chitón, no se lo digas a nadie que tenga uno). El número de
criptomonedas se disparó en esta época, multiplicándose por diez en
cinco años, pasando de menos de cien en 2013 a más de mil en 2017.
Hoy se estima que hay 20 000 criptomonedas, la mayoría de ellas pe-
queñas e insignificantes, con su propiedad concentrada en las manos
de unos pocos «peces gordos», y son muy parecidas a las acciones muy
baratas de la bolsa (chicharros).
Si todo esto te parece complicado y confuso, no te preocupes, por-
que no estás solo. Me resulta confuso incluso a mí ahora. Si te hace
sentir mejor, la mayoría de las personas que tienen bitcoines no pueden
explicarlo con precisión (aunque jurarán que sí pueden). Aquí tenemos
las buenas noticias: ahora eres libre de olvidar todo lo que acabo de
decir. Los detalles operativos de la tecnología de la cadena de bloques
no son importantes para comprender el ascenso de las criptomonedas
en la cultura popular. Recuerda que la cadena de bloques tiene por lo
menos treinta años y que apenas es usada por las empresas fuera de la
industria de las criptomonedas. Desde por lo menos 2016, cientos de
compañías han intentado incorporarla a su modelo de negocio, para
después descartarla porque no funcionaba mejor que lo que ya estaban
usando. Hazte una sencilla pregunta: Si la cadena de bloques es tan
revolucionaria, después de treinta años, ¿por qué son las apuestas su
único caso de uso? De forma bastante irónica, la tecnología más impor-
tante es la que le precede: la criptografía o cifrado de clave pública.
Lo que es importante comprender sobre las criptomonedas es la na-
rrativa económica que se desarrolló a su alrededor: una constelación de
relatos que a veces se superponen que se desarrollaron a lo largo de su

24

Dinero facil_TRIPA.indd 24 4/3/24 13:08


existencia. El relato original (que el bitcoin representa una respuesta
ante los fracasos devastadores del sistema financiero tradicional) con-
serva una potencia importante porque todos estamos de acuerdo con su
premisa: nuestro sistema financiero actual apesta. ¿Pero es el relato del
bitcoin realmente cierto? ¿Hace lo que afirma hacer: crear una divisa
entre iguales libre de intermediarios? ¿Era una moneda o divisa «sin
confianza» (es decir, que no es necesario depositar toda la confianza en
un solo ente, individuo o institución para que el sistema funcione) y
que se basaba sólo en el código informático siquiera posible?
Para las primeras personas que adoptaron el bitcoin, esos debates
seguían estando por venir. Habiéndose tropezado con un sistema mo-
netario potencialmente nuevo, estaban centrados en una única pregun-
ta: ¿podría volverse viral?

° ° °

Puede que el bitcoin sea la divisa digital más popular, pero no fue la
primera. En un artículo publicado en 1982, el criptógrafo David
Chaum teorizó sobre el andamiaje intelectual de la cadena de bloques,
sobre el que emergerían las criptomonedas alrededor de un cuarto de
siglo más tarde. Chaum fundó DigiCash,14 su propia compañía de di-
visas digitales, a finales de la década de 1980. Aunque técnicamente no
estaba basada en las cadenas de bloques, poseía características de priva-
cidad criptográficas que tendrían un peso importante en iteraciones
posteriores del dinero digital. DigiCash fue un proyecto legítimo, sin
los conflictos de interés ni otras señales de alarma que rodean a otras
empresas de criptomonedas. Lamentablemente, no logró despegar y a
finales de la década de 1990 la compañía se declaró en bancarrota antes
de ser vendida.
De forma similar, otros intentos con las monedas digitales no logra-
ron alcanzar el éxito. Por ejemplo, eGold,15 fundado a finales de la dé-

14. Wikipedia: «DigiCash», modificado por última vez el 14 de marzo, 2022. https://
[Link]/wiki/DigiCash
15. Zetter, K.: «Bullion and bandits: The improbable rise and fall of E-Gold», Wired,
9 de junio, 2009. [Link]/2009/06/e-gold/

25

Dinero facil_TRIPA.indd 25 4/3/24 13:08


cada de 1990, permitía a sus clientes adquirir cantidades ínfimas de
propiedades físicas de oro en el extranjero. Este proyecto se vio plagado
de problemas: principalmente que los criminales empezaron a usarlo
para blanquear dinero y otros fines ilícitos. Duró hasta mediados de la
década de 2000, antes de ser cerrado por los agentes federales por violar
las leyes de envío de dinero. Una historia similar implicó a Liberty
Reserve,16 un servicio anónimo de envío de dinero dirigido desde Cos-
ta Rica. Los usuarios podían depositar dinero en una cuenta virtual en
dólares mediante una transferencia bancaria electrónica o un abono y,
luego, transferir esos fondos a otros clientes de Liberty. No había res-
tricciones legales ni ningún esfuerzo por validar a los clientes o evitar
el flujo de dinero ilícito, cosa que probablemente era el meollo del
asunto. En 2013, en una operación que implicó a las autoridades de
más de una docena de países, el FBI llevó a cabo una redada en Liberty
por violar leyes de blanqueo de capitales, poniendo fin a este banco sin
licencia en la sombra. Su fundador se declaró culpable y se le condenó
a pasar veinte años en prisión.
El bitcoin tuvo otros precedentes importantes en áreas que iban des-
de las apuestas online hasta al intercambio de objetos en los juegos de
rol multijugador online: cualquier lugar en el que se intercambiaran
valores de forma digital. Tanto si se trataba de depositar dinero en ca-
sinos online como de pagarle a un elfo negro por su espada en el juego
EverQuest, el asunto de cómo enviar dinero (o un equivalente digital)
a alguien sin interferencias por parte de partes externas molestas seguía
teniendo que resolverse adecuadamente. PayPal y otros servicios de
pago ya existían, pero estaban sujetos a guardianes fastidiosos como la
ley, las fronteras nacionales, los bancos y los acuerdos con las condicio-
nes del servicio; y aunque algunos juegos, más destacablemente Second
Life, con sus dólares linden, generaban economías online prósperas, se-
guían teniendo que captar al público en general.

16. Comunicado de prensa: «Founder of Liberty Reserve pleads guilty to laundering


more than $250 million through his digital currency business», Departamento
de Justicia de Estados Unidos. [Link]/opa/pr/founder-liberty-reserve­-
pleads-guilty-laundering-more-250-million-through-his-digital

26

Dinero facil_TRIPA.indd 26 4/3/24 13:08

También podría gustarte