UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE AGRONOMIA
AREA TECNOLOGICA
SUBAREA MANEJO DE SUELOS Y AGUA
LABORATORIO DE CLIMATOLOGIA
AUX. CARLOS ABRAHAM ORTIZ FLORES
INFORME NO. 2 ESTACION METEOROLÓGICA
INTEGRANTES:
JAVIER LEJANDRO SICAJA 201616899
LUIS ERNESTO DE PAZ VASQUEZ 201603842
CARLOS ENRIQUE HIPP GARCIA 201610792
LOURDES LILIANA LOPEZ LIMA 201603273
JENNIFER CNDY VANESSA PEREZ ZAMORA 201616793
Guatemala, 15 de diciembre de 2016
INTRODUCCIÓN
El cultivo bajo invernadero siempre ha permitido obtener producciones de primor,
de calidad y mayores rendimientos, en cualquier momento del año, a la vez que
permiten alargar el ciclo de cultivo, permitiendo producir en las épocas del año
más difíciles y obteniéndose mejores precios. Este incremento del valor de los
productos permite que el agricultor pueda invertir tecnológimente en su
explotación mejorando la estructura del invernadero, los sistemas de riego
localizado, los sistemas de gestión del clima, etc., que se reflejan posteriormente
en una mejora de los rendimientos y de la calidad del producto final.
En los últimos años son muchos los agricultores que han iniciado la instalación de
artilugios que permiten la automatización de la apertura de las ventilaciones,
radiómetros que indican el grado de luminosidad en el interior del invernadero,
instalación de equipos de calefacción, etc. Por ello en el presente documento se
exponen aquellos parámetros más relevantes que intervienen en el control
climático de los invernaderos, así como una breve descripción de los sistemas
para la gestión del clima que se pueden encontrar actualmente.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Analizar la estructura, funcionamiento control climático de los invernaderos
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Conocer la estructura de un invernadero
Describir el control de los invernaderos
Comparar el funcionamiento de los diversos tipos de invernadero
REVISION BIBLIOGRAFICA
PARÁMETROS A CONSIDERAR EN EL CONTROL CLIMÁTICO.
El desarrollo de los cultivos, en sus diferentes fases de crecimiento, está
condicionado por cuatro factores ambientales o climáticos: temperatura, humedad
relativa, luz y CO2. Para que las plantas puedan realizar sus funciones es
necesaria la conjunción de estos factores dentro de unos límites mínimos y
máximos, fuera de los cuales las plantas cesan su metabolismo, pudiendo llegar a
la muerte.
2.1. Temperatura.
Este es el parámetro más importante a tener en cuenta en el manejo del ambiente
dentro de un invernadero, ya que es el que más influye en el crecimiento y
desarrollo de las plantas. Normalmente la temperatura óptima para las plantas se
encuentra entre los 10 y 20º C.
Para el manejo de la temperatura es importante conocer las necesidades y
limitaciones de la especie cultivada. Así mismo se deben aclarar los siguientes
conceptos de temperaturas, que indican los valores objetivo a tener en cuenta
para el buen funcionamiento del cultivo y sus limitaciones:
Temperatura mínima letal. Aquella por debajo de la cual se producen daños
en la planta.
Temperaturas máximas y mínimas biológicas. Indican valores, por encima o
por debajo respectivamente del cual, no es posible que la planta alcance
una determinada fase vegetativa, como floración, fructificación, etc.
Temperaturas nocturnas y diurnas. Indican los valores aconsejados para un
correcto desarrollo de la planta.
Tabla 1. Exigencias de temperatura para distintas especies
TOMATE PIMIENTO BERENJENA PEPINO MELÓN SANDÍA
Tª mínima
0-2 (-1) 0 (-1) 0-1 0
letal
Tª mínima
10-12 10-12 10-12 10-12 13-15 11-13
biológica
Tª óptima 13-16 16-18 17-22 18-18 18-21 17-20
Tª máxima
21-27 23-27 22-27 20-25 25-30 23-28
biológica
Tª máxima
33-38 33-35 43-53 31-35 33-37 33-37
letal
La temperatura en el interior del invernadero, va a estar en función de la radiación
solar, comprendida en una banda entre 200 y 4000 mm, la misión principal del
invernadero será la de acumular calor durante las épocas invernales.
El calentamiento del invernadero se produce cuando el inflarrojo largo, procedente
de la radiación que pasa a través del material de cubierta, se transforma en calor.
Esta radiación es absorbida por las plantas, los materiales de la estructura y el
suelo. Como consecuencia de esta absorción, éstos emiten radiación de longitud
más larga que tras pasar por el obstáculo que representa la cubierta, se emite
radiación hacia el exterior y hacia el interior, calentando el invernadero.
El calor se transmite en el interior del invernadero por irradiación, conducción,
infiltración y por convección, tanto calentando como enfriando. La conducción es
producida por el movimiento de calor a través de los materiales de cubierta del
invernadero. La convección tiene lugar por el movimiento del calor por las plantas,
el suelo y la estructura del invernadero. La infiltración se debe al intercambio de
calor del interior del invernadero y el aire frío del exterior a través de las juntas de
la estructura. La radiación, por el movimiento del calor a través del espacio
transparente.
2.2. Humedad relativa.
La humedad es la masa de agua en unidad de volumen, o en unidad de masa de
aire. La humedad relativa es la cantidad de agua contenida en el aire, en relación
con la máxima que sería capaz de contener a la misma temperatura.
Existe una relación inversa de la temperatura con la humedad por lo que a
elevadas temperaturas, aumenta la capacidad de contener vapor de agua y por
tanto disminuye la HR. Con temperaturas bajas, el contenido en HR aumenta.
Cada especie tiene una humedad ambiental idónea para vegetar en perfectas
condiciones: al tomate, al pimiento y berenjena les gusta una HR sobre el 50-60%;
al melón, entre el 60-70%; al calabacín, entre el 65-80% y al pepino entre el 70-
90%.
La HR del aire es un factor climático que puede modificar el rendimiento final de
los cultivos. Cuando la HR es excesiva las plantas reducen la transpiración y
disminuyen su crecimiento, se producen abortos florales por apelmazamiento del
polen y un mayor desarrollo de enfermedades criptogámicas. Por el contrario, si es
muy baja, las plantas transpiran en exceso, pudiendo deshidratarse, además de
los comunes problemas de mal cuaje.
Para que la HR se encuentre lo más cerca posible del óptimo el agricultor debe
ayudarse del higrómetro. El exceso puede reducirse mediante ventilado, aumento
de la temperatura y evitando el exceso de humedad en el suelo. La falta puede
corregirse con riegos, llenando canalillas o balsetas de agua, pulverizando agua
en el ambiente, ventilado y sombreado. La ventilación cenital en invernaderos con
anchura superior a 40 m es muy recomendable, tanto para el control de la
temperatura como de la HR.
2.3. Iluminación
A mayor luminosidad en el interior del invernadero se debe aumentar la
temperatura, la HR y el CO2, para que la fotosíntesis sea máxima; por el contrario,
si hay poca luz pueden descender las necesidades de otros factores. Para mejorar
la luminosidad natural se usan los siguientes medios:
Materiales de cubierta con buena transparencia.
Orientación adecuada del invernadero.
Materiales que reduzcan el mínimo las sombras interiores.
Aumento del ángulo de incidencia de las radiaciones sobre las cubiertas.
Acolchados del suelo con plástico blanco.
En verano para reducir la luminosidad se emplean:
Blanqueo de cubiertas.
Mallas de sombreo.
Acolchados de plástico negro.
Es interesante destacar el uso del blanqueo ya que esta labor está en función del
desarrollo del cultivo y de las temperaturas, y tiene efectos contradictorios que hay
que conocer para hacer un correcto uso. Hay que saber que la planta sombreada
se ahila y se producen abortos de flores en determinadas especies sensibles a la
luz (especialmente tomate, pimiento y berenjena), por lo que el manejo del riego y
de la solución nutritiva tiene que ir unida al efecto que produce el blanqueo. Los
plásticos sucios o envejecidos provocan el mismo efecto que el blanqueo.
2.4. CO2
El anhídrido carbónico de la atmósfera es la materia prima imprescindible de la
función clorofílica de las plantas. El enriquecimiento de la atmósfera del
invernadero con CO2, es muy interesante en muchos cultivos, tanto en hortalizas
como en flores.
La concentración normal de CO2 en la atmósfera es del 0,03%. Este índice debe
aumentarse a límites de 0,1-0,2%, cuando los demás factores de la producción
vegetal sean óptimos, si se desea el aprovechamiento al máximo de la actividad
fotosintética de las plantas. Las concentraciones superiores al 0,3% resultan
tóxicas para los cultivos. En los invernaderos que no se aplique anhídrido
carbónico, la concentración de este gas es muy variable a lo largo del día. Alcanza
el máximo de la concentración al final de la noche y el mínimo a las horas de
máxima luz que coinciden con el mediodía. En un invernadero cerrado por la
noche, antes de que se inicie la ventilación por la mañana, la concentración de
CO2 puede llegar a límites mínimos de 0,005-0,01%, que los vegetales no pueden
tomarlo y la fotosíntesis es nula. En el caso que el invernadero esté cerrado
durante todo el día, en épocas demasiado frías, esa concentración mínima sigue
disminuyendo y los vegetales se encuentran en situación de extrema necesidad en
CO2 para poder realizar la fotosíntesis.
Los niveles aconsejados de CO2 dependen de la especie o variedad cultivada, de
la radiación solar, de la ventilación, de la temperatura y de la humedad. El óptimo
de asimilación está entre los 18 y 23º C de temperatura, descendiendo por encima
de los 23-24º C. Respecto a la luminosidad y humedad, cada especie vegetal tiene
un óptimo distinto.
El efecto que produce la fertilización con CO2 sobre los cultivos hortícolas, es el
de aumento de la precocidad de aproximadamente un 20% y aumento de los
rendimientos en un 25-30%, mejora la calidad del cultivo así como la de su
cosecha.
Sin embargo, no se puede hablar de una buena actividad fotosintética sin una
óptima luminosidad. La luz es factor limitante, y así, la tasa de absorción de CO2
es proporcional a la cantidad de luz recibida, además de depender también de la
propia concentración de CO2 disponible en la atmósfera de la planta. Se puede
decir que el periodo más importante para el enriquecimiento carbónico es el
mediodía, ya que es la parte del día en que se dan las máximas condiciones de
luminosidad.
Sistemas de calefacción
El calor cedido por la calefacción puede ser aportado al invernadero básicamente
por convección o por conducción. Por convección al calentar el aire del
invernadero y por conducción se se localiza la distribución del calor a nivel del
cultivo.
CLIMATIZACIÓN DE INVERNADEROS EN PERÍODOS CÁLIDOS
Durante la mayor parte del ciclo productivo, la temperatura del invernadero es
excesiva tanto para el buen rendimiento del cultivo como para la salud de los
trabajadores que realizan en pleno verano las labores culturales. El reducir la
temperatura es uno de los mayores problemas de la horticultura protegida en
climas cálidos, porque no es fácil refrigerar el invernadero sin invertir cantidades
relativamente altas en instalaciones y equipos.
Los cuatro factores fundamentales que permiten reducir la temperatura son:
La reducción de la radiación solar que llega al cultivo (blanqueado,
sombreado, etc.).
La evapotranspiración del cultivo.
La ventilación del invernadero.
La refrigeración por evaporación de agua (nebulización, "cooling system",
etc.).
3. CONTROL AMBIENTAL.
El control ambiental está basado en manejar de forma adecuada todos aquellos
sistemas instalados en el invernadero: sistema de calefacción, la ventilación y el
suministro de fertilización carbónica, para mantener los niveles adecuados de la
radiación, temperatura, humedad relativa y nivel de CO2, y así conseguir la mejor
respuesta del cultivo y por tanto, mejoras en el rendimiento, precocidad, calidad
del producto y calidad del cultivo.
Estructuras de un Invernadero
Descripción de la cubierta
La cubierta de un invernadero es uno de los componentes más importantes a la
hora de satisfacer las necesidades de cultivo. En ella factores como transparencia,
retención de calor, el rendimiento térmico, flexibilidad, el envejecimiento o la
resistencia al fuego son factores decisivos para escoger un buen material.
Debido a los muchos materiales que se pueden utilizar para las cubiertas de los
invernaderos se ha realizado un estudio comparativo de ellos, concluyendo que la
mejor solución en este caso son las placas rígidas de policarbonato LEXAN.
Fabricada con la resina de policarbonato Lexan, de calidad probada, la gama de
materiales de placa sólida Lexan es ya sinónimo de gran resistencia, durabilidad y
transparencia, lo que la hace idónea para todo tipo de aplicaciones. Alguna de sus
características más importantes son las siguientes:
Muy alta resistencia al impacto La placa de policarbonato Lexan ofrece una
extraordinaria resistencia al impacto que minimiza el riesgo de roturas, incluso en
casos de golpes violentos producidos por objetos pesados.
Excelente transmisión de la luz Los tipos de policarbonato Lexan transparente
permiten una transmisión de luz de hasta el 90%
Comportamiento superior frente al fuego A diferencia de muchos materiales
termoplásticos utilizados, la placa de policarbonato Lexan recibe calificaciones
altas en los principales ensayos normativos de comportamiento ante el fuego que
se efectúan en Europa.
Ligereza Con un peso específico de 4 kg/m2 , la placa de policarbonato Lexan es
significativamente más ligera que el vidrio y permite utilizar estructuras de soporte
más ligeras y más sencillas.
Fácil y segura de manipular e instalar Su especial combinación de resistencia y
ligereza hace que la placa de policarbonato Lexan sea fácil de manipular. Se
puede cortar a medida in situ con herramientas convencionales, lo que permite
reducir los tiempos de entrega. En el apartado de “Calefacción” se muestra un
estudio comparativo más detallado con todas las características de estas placas.
Puertas del invernadero
Para este proyecto es indispensable pensar en una buena solución para la puerta
de entrada, ya que ha de facilitar la entrada de luz pero a la vez a de funcionar
también como un buen aislante térmico.
Método de cálculo
Para la realización de los cálculos de la estructura se tienen en cuenta las
características de los materiales, hipótesis y coeficientes, todo esto siempre
teniendo en cuenta las normas y decretos establecidos. Siguiendo lo que
establece el “CTE Acciones en la edificación”, lo primero es definir las acciones de
peso sobre la estructura, y éstas son las cargas permanentes y las sobrecargas
variables. En lo referido a la sobrecarga de uso, como se ve en la tabla que se
muestra a continuación, el invernadero se encuentra en el caso G1 de cubiertas
ligeras sobre correas (sin forjado), de uso solamente de mantenimiento.
Las estructuras de invernaderos varían dependiendo del tipo de invernadero.
Básicamente, nos encontramos con cimentación, estructura portante. A
continuación se describe los componentes básicos de un invernadero tipo
“Multitunel o Multicapilla
La estructura de nuestros invernaderos está compuesta por los siguientes
elementos:
Soportes
Son elementos de la estructura que realiza la fijación y la transmisión de
los esfuerzos al suelo.
Sus dimensiones dependen de la granulometría y cohesión de las partículas del
suelo y de los esfuerzos que tiene que soportar.
Pilares
Su función es la de portar la cubierta del
Invernadero.
Sus dimensiones dependen del diseño del
invernadero y de los esfuerzos que soportan
Capitel
Elemento estructural, colocado en la parte
superior de los pilares que une cerchas a los
pilares, descargando su peso en estos, y sobre
los que se colocan las canales de evacuación.
Cerchas
La función de las cercas es la de portar el
material de cubierta.
El diseño de los arcos se basa en la forma con
la cual captan la mayor cantidad de radiación
solar, dependiendo de las condiciones
climáticas del terreno y del material de cubierta.
Las cerchas a su vez están compuestos por arcos de cumbrera, barra de
cultivo, pendolones y refuerzo de las cerchas frontales (desde las primera
cerchas a la segunda)
Canales de Evacuación
Su función es la evacuación del agua de
lluvia.
El volumen de agua capaz de desalojar una
canal, es función del desarrollo de la chapa
con la que se fabrica.
Es fundamental la resistencia al medio y al
contacto continuo con el agua, por ello se usa
el galvanizado tipo SENDZIMIR Z-
275 (pudiéndose ofertar otros tipos de materiales, o de galvanizado), así como
sistemas de unión entre canales, que garanticen la estanqueidad (siliconas,
arandelas de goma, etc.).
Refuerzos
Son perfiles de apoyo que se instalan en el
Invernadero con objeto de absorber parte de los
esfuerzos que soportan los pilares.
Fundamentalmente son de dos tipos:
perimetrales
interiores.
Los refuerzos perimetrales pueden se verticales
o diagonales y los refuerzo interiores son refuerzos en K o cruces de San
Andrés.
Ventanas Cenitales
Estas ventanas se instalan en la cubierta del
invernadero, y se fabrican cuatro tipos
estándares:
Cenital 1/3 Arco,
Cenital 1/2 Arco,
Supercenital 1/4 Arco
Mariposa.
A su vez, las ventanas cenitales pueden tener su
apertura de forma manual o automatizada mediante
motorreductores. Además de las ventanas laterales y frontales, que igualmente
pueden tener apertura manual o automatizada.
Protección Anticaídas
Novedades Agrícolas, preocupada por la
seguridad laboral, coloca en el perímetro de
la cumbrera del invernadero un sistema de
protección anti-caídas, los cuales son unas vallas
que garantizan una adecuada protección frente a
posibles accidentes en las operaciones de
puesta y reposición del film plástico, así como
tareas de mantenimiento
Emparrillado
Estructura en forma de parrilla, a base de
alambre, que sirve para el entutorado de
cultivos, como puede ser el tomate o el
pimiento.