5.
METODOLOGÍA
5.1 FUNCIONAMIENTO Y CONTROL DE LOS INVERNADEROS
Los invernaderos están dotados de una cubierta exterior traslúcida de vidrio
o plástico, que permite el control de la temperatura la humedad y otros
factores ambientales para favorecer el desarrollo de las plantas.
Aprovechan el efecto que produce la radiación solar producida por el sol
que, al atravesar un vidrio u otro material traslúcido, calienta los objetos que
hay adentro, estos, a su vez, emiten radiación infrarroja, con una longitud
de onda mayor que la solar, por lo cual no pueden atravesar los vidrios a su
regreso eso produce que se queden atrapados, y exista calor.
El cristal o plástico usado para un invernadero trabaja como medio selectivo
de la transmisión para diversas frecuencias espectrales, y su efecto es
atrapar energía, que caliente el ambiente interior. También sirve para evitar
la pérdida de calor por convección. Esto puede ser demostrado abriendo
una ventana pequeña cerca de la azotea de un invernadero: la temperatura
cae considerablemente. Este principio es la base del sistema de
enfriamiento automático auto ventilación
En ausencia de un recubrimiento, el calor absorbido se elimaría por
corrientes convectivas y por la emisión de radiación infrarroja.
La presencia de los cristales o plásticos impide el transporte del calor
acumulado hacia el exterior por convección y obstruye la salida de una
parte de la temperatura del recinto.
5.2 Control climático de los invernaderos
Factores a considerar
Temperatura mínima letal. Aquella por debajo de la cual se producen daños
en la planta.
Temperaturas máximas y mínimas biológicas. Indican valores, por encima o
por debajo respectivamente del cual, no es posible que la planta alcance
una determinada fase vegetativa, como floración, fructificación, etc.
Temperaturas nocturnas y diurnas. Indican los valores aconsejados para un
correcto desarrollo de la planta.
Tabla 1. Exigencias de temperatura para distintas especies
TOMATE PIMIENTO BERENJENA PEPINO MELÓN SANDÍA
Tª mínima
0-2 (-1) 0 (-1) 0-1 0
letal
Tª mínima
10-12 10-12 10-12 10-12 13-15 11-13
biológica
Tª óptima 13-16 16-18 17-22 18-18 18-21 17-20
Tª máxima
21-27 23-27 22-27 20-25 25-30 23-28
biológica
Tª máxima
33-38 33-35 43-53 31-35 33-37 33-37
letal
La temperatura en el interior del invernadero, va a estar en función de la radiación
solar, comprendida en una banda entre 200 y 4000 mm, la misión principal del
invernadero será la de acumular calor durante las épocas invernales.
El calentamiento del invernadero se produce cuando el inflarrojo largo, procedente
de la radiación que pasa a través del material de cubierta, se transforma en calor.
Esta radiación es absorbida por las plantas, los materiales de la estructura y el
suelo. Como consecuencia de esta absorción, éstos emiten radiación de longitud
más larga que tras pasar por el obstáculo que representa la cubierta, se emite
radiación hacia el exterior y hacia el interior, calentando el invernadero.
El calor se transmite en el interior del invernadero por irradiación, conducción,
infiltración y por convección, tanto calentando como enfriando. La conducción es
producida por el movimiento de calor a través de los materiales de cubierta del
invernadero. La convección tiene lugar por el movimiento del calor por las plantas,
el suelo y la estructura del invernadero. La infiltración se debe al intercambio de
calor del interior del invernadero y el aire frío del exterior a través de las juntas de
la estructura. La radiación, por el movimiento del calor a través del espacio
transparente
5.2.3 Humedad
Existe una relación inversa de la temperatura con la humedad por lo que a
elevadas temperaturas, aumenta la capacidad de contener vapor de agua y por
tanto disminuye la HR. Con temperaturas bajas, el contenido en HR aumenta.
Cada especie tiene una humedad ambiental idónea para vegetar en perfectas
condiciones: al tomate, al pimiento y berenjena les gusta una HR sobre el 50-60%;
al melón, entre el 60-70%; al calabacín, entre el 65-80% y al pepino entre el 70-
90%.
La HR del aire es un factor climático que puede modificar el rendimiento final de
los cultivos. Cuando la HR es excesiva las plantas reducen la transpiración y
disminuyen su crecimiento, se producen abortos florales por apelmazamiento del
polen y un mayor desarrollo de enfermedades criptogámicas. Por el contrario, si es
muy baja, las plantas transpiran en exceso, pudiendo deshidratarse, además de
los comunes problemas de mal cuaje.
Para que la HR se encuentre lo más cerca posible del óptimo el agricultor debe
ayudarse del higrómetro. El exceso puede reducirse mediante ventilado, aumento
de la temperatura y evitando el exceso de humedad en el suelo. La falta puede
corregirse con riegos, llenando canalillas o balsetas de agua, pulverizando agua
en el ambiente, ventilado y sombreado. La ventilación cenital en invernaderos con
anchura superior a 40 m es muy recomendable, tanto para el control de la
temperatura como de la HR.
5.2.4 Iluminación
A mayor luminosidad en el interior del invernadero se debe aumentar la
temperatura, la HR y el CO2, para que la fotosíntesis sea máxima; por el contrario,
si hay poca luz pueden descender las necesidades de otros factores. Para mejorar
la luminosidad natural se usan los siguientes medios:
Materiales de cubierta con buena transparencia.
Orientación adecuada del invernadero.
Materiales que reduzcan el mínimo las sombras interiores.
Aumento del ángulo de incidencia de las radiaciones sobre las cubiertas.
Acolchados del suelo con plástico blanco.
En verano para reducir la luminosidad se emplean:
Blanqueo de cubiertas.
Mallas de sombreo.
Acolchados de plástico negro
5.2.5 CO2
Los niveles aconsejados de CO2 dependen de la especie o variedad cultivada, de
la radiación solar, de la ventilación, de la temperatura y de la humedad. El óptimo
de asimilación está entre los 18 y 23º C de temperatura, descendiendo por encima
de los 23-24º C. Respecto a la luminosidad y humedad, cada especie vegetal tiene
un óptimo distinto.
El efecto que produce la fertilización con CO2 sobre los cultivos hortícolas, es el
de aumento de la precocidad de aproximadamente un 20% y aumento de los
rendimientos en un 25-30%, mejora la calidad del cultivo así como la de su
cosecha.
5.2.6 CONTROL AMBIENTAL
El control ambiental está basado en manejar de forma adecuada todos aquellos
sistemas instalados en el invernadero: sistema de calefacción, la ventilación y el
suministro de fertilización carbónica, para mantener los niveles adecuados de la
radiación, temperatura, humedad relativa y nivel de CO2, y así conseguir la mejor
respuesta del cultivo y por tanto, mejoras en el rendimiento, precocidad, calidad
del producto y calidad del cultivo
5.2.7 CLIMATIZACIÓN DE INVERNADEROS DURANTE PERÍODOS FRÍOS.
Existen distintos sistemas para calentar y mantener la temperatura en el interior de
un invernadero, como son:
Empleo adecuado de los materiales de cubierta.
Hermetismo del invernadero, evitando pérdidas de calor.
Empleo de pantallas térmicas, cuyo uso permite mantener entre 2 y 4º C
más en el interior del invernadero, con el consiguiente ahorro de energía.
Dichas pantallas están justificadas en el caso de utilización de sistemas de
calefacción.
Condensación que evita la pérdida de radiación de longitud de onda larga,
aunque tiene el inconveniente del goteo sobre la planta.
Capas dobles de polietileno de 150 galgas o de polipropileno, que se
pueden emplear como pantalla térmica, para evitar condensaciones sobre
cubierta, con el inconveniente de pérdida de luminosidad en el interior. Se
emplea mucho en invernaderos sin calefacción.
Invernaderos más voluminosos que permiten mayor captación de la luz y al
mismo tiempo mayor pérdida de calor por conducción. La mayor inercia
térmica de volúmenes grandes, permite un mejor control del clima.
Propio follaje de las plantas, ya que almacenan radiación.
Sistemas de calefacción por agua caliente o por aire caliente.
5.2.7.1 CLIMATIZACIÓN DE INVERNADEROS EN PERÍODOS CÁLIDOS
Durante la mayor parte del ciclo productivo, la temperatura del invernadero es
excesiva tanto para el buen rendimiento del cultivo como para la salud de los
trabajadores que realizan en pleno verano las labores culturales. El reducir la
temperatura es uno de los mayores problemas de la horticultura protegida en
climas cálidos, porque no es fácil refrigerar el invernadero sin invertir cantidades
relativamente altas en instalaciones y equipos.
Los cuatro factores fundamentales que permiten reducir la temperatura son:
La reducción de la radiación solar que llega al cultivo (blanqueado,
sombreado, etc.).
La evapotranspiración del cultivo.
La ventilación del invernadero.
La refrigeración por evaporación de agua (nebulización, "cooling system",
etc.)
5.2.7.2 Sistemas de sombreo
El sombreo es la técnica de refrigeración más usada en la práctica. La reducción
de temperatura se basa en cortar más de lo conveniente el porcentaje de radiación
fotoactiva, mientras que el inflarrojo corto llega en exceso a los cultivos. Se
pueden dividir los distintos sistemas de sombreo en dos grupos:
Sistemas estáticos. Son aquellos que una vez instalados sombrean al
invernadero de una manera constante, sin posibilidad de regulación o
control: encalado y mallas de sombreo.
Sistemas dinámicos. Son aquellos que permiten el control más o menos
perfecto de la radiación solar en función de las necesidades climáticas del
invernadero: cortinas móviles y riego de la cubierta.
5.2.7.3 Mallas de sombreo.
Las mallas suelen ser de polietileno, polipropileno, poliéster o de derivados
acrílicos. Las mallas se clasifican en función de su porcentaje de
transmisión, reflexión y porosidad. Siempre que sea posible deben situarse
las mallas de sombreo en el exterior del invernadero, para que la reducción
de la temperatura sea más efectiva.
La malla interior absorbe la radiación solar y la convierte en calor dentro del
invernadero, que debe evacuarse por ventilación. Sin embargo, la malla
exterior se calienta con la radiación, pero se refrigera con el aire exterior del
invernadero. En ensayos realizados se ha comprobado como en
invernaderos sin sombreo se alcanzaban temperaturas medias máximas de
46,6º C. Al colocar la malla de sombreo negra por el exterior se conseguía
reducir la temperatura a los 40,8º C, pero si se ponía en el interior ésta se
incrementaba hasta los 50,5º C.
El color de la malla es importante. La de color negro es la de mayor
duración pero bajo el punto de vista climático no es la mejor. Por ello se
recomienda que no sean de color, puesto que cualquier material coloreado
corta un porcentaje mayor del espectro visible.
5.2.7.4 Ventilación
La ventilación consiste en la renovación del aire dentro del recinto del
invernadero. Al renovar el aire se actúa sobre la temperatura, la humedad,
el contenido en CO2 y el oxígeno que hay en el interior del invernadero. La
ventilación puede hacerse de una forma natural o forzada.
5.2.8 ILUMINACIÓN ARTIFICIAL EN INVERNADEROS
En ciertas ocasiones es preciso aplicar iluminación artificial o simplemente regular
la iluminación natural en el interior del invernadero. Esto puede hacerse con el fin
de:
Aumentar la asimilación neta, forzando una mayor tasa de fotosíntesis,
durante los meses invernales. La iluminación otoño-invernal supletoria
ayuda a incrementar los rendimientos productivos en la mayor parte de las
especies hortícolas y en numerosas ornamentales (claveles, Anthurium,
gerbera, orquídeas, etc.).
Aumentar la duración del día, en plantas de día largo que no florecerían de
otra manera, durante el otoño-invierno. Destaca su empleo en plantas
ornamentales como Anthirrinum, Dahlia, Calceolaria, Gegonia tuberosa, etc.
Romper la continuidad del periodo oscuro en plantas ornamentales de día
corto (crisantemo, Poinsetia, Kalanchoe, etc.) con la finalidad de favorecer
el crecimiento vegetativo en una época en que se vería favorecida la
floración sin que las plantas tuvieran el adecuado tamaño, o bien para
provocar la floración en plantas de día largo en épocas de poca iluminación.
Disminuir la intensidad luminosa en siembras estivales de hortalizas como
el apio, la cebolla, cubriendo los semilleros con mallas, cañizos, etc.
Disminuir la duración del período iluminado, con el fin de que plantas de
días coro puedan florecer en épocas en que la duración del día es
demasiado elevada.