Hogares de Pacto.
• Semana 30 Dic. ‘24 – 05 Ene. ‘25
Hogares de Pacto.
Objetivo: Dar a conocer lo valioso que es edificar nuestra familia como un hogar de pacto para Dios.
Idea Central: Hogares de Pacto tiene que ver con Dios siendo el centro en el hogar.
Josué 24:15
15Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron
vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra
habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
INTRODUCCIÓN
Cuando pensamos en una casa, no solo imaginamos paredes, techos y muebles. Pensamos en un
espacio donde vidas se entrelazan, donde decisiones y acciones individuales afectan a todos los que
habitan en ella. La familia, como institución divina, fue diseñada para ser un refugio donde el carácter
de Cristo se forma y la gloria de Dios se manifiesta. Vivimos en un mundo donde los valores familiares
se ven constantemente desafiados, y Dios nos llama a levantar hogares que reflejen Su amor, verdad y
propósito eterno; por tanto, lo que marca la diferencia es la unidad en ese propósito divino.
El término “pacto” proviene del latín "pactum" que significa "acuerdo". En la Biblia, un pacto es un
acuerdo o contrato entre Dios y Su pueblo, que a menudo incluyen promesas de bendición y protección
a cambio de la obediencia y lealtad del pueblo.
Un Hogar de Pacto es aquel que decide, intencionalmente, vivir en obediencia a Dios y bajo los
principios establecidos en Su Palabra.
DESARROLLO
1. ¿Cómo empezamos a edificar un Hogar de Pacto?
1Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia. Salmos 127:1
Este salmo nos da la clave para traer “vida y propósito” al hogar. Nos habla de lo vital que es entender
que la vida de la familia requiere ser edificada. No podemos dar las cosas por sentado. Debemos
comprender que edificar un hogar de pacto con Dios no ocurre automáticamente ni se alcanza
improvisando. Requiere decisión, esfuerzo y compromiso. Todos nuestros esfuerzos son inútiles si Dios
no está involucrado y al frente de nuestras vidas y hogares. Podemos esforzarnos, pero sin la bendición
y dirección de Dios, nuestros logros serán limitados y frágiles.
Hogares de Pacto.
Edificar correctamente nuestro hogar trae solidez y seguridad. Da la fuerza al hogar para resistir y
permanecer ante las diferentes situaciones adversas. Nos permite vivir por los propósitos de Dios y
ser fructíferos. Se crea un ambiente seguro y propicio de entrenamiento y formación. Para eso,
debemos depender de Dios en cada aspecto de nuestra vida familiar.
Dios debe ser el centro de nuestras familias.
2. Características de un Hogar de Pacto.
a. Dios es la prioridad. (Mateo 6:33)
Todas las decisiones se toman buscando Su voluntad. Cuando nuestro hogar es un Hogar de Pacto
cambiamos la cultura y la agenda de la casa por la cultura del Reino de Dios.
b. Tomamos decisiones conscientes para vivir como una Familia de Pacto. (Colosenses 3:23)
Tiene que ver con tomar decisiones conscientes que reflejen los principios de Dios, ser intencionales
en la manera en que nos comunicamos, instruimos a nuestros hijos, disciplinamos, y guardamos
nuestra pureza y santidad. Cada pacto comienza con una decisión consciente. Si no decidimos
intencionalmente seguir a Dios, el mundo y sus valores moldearán nuestro hogar.
c. La familia se fortalece espiritualmente. (Mateo 18:19-20)
Invertimos tiempo juntos para cultivar la vida espiritual. Esto incluye orar en familia, estudiar la
Palabra y tener comunión espiritual. Un Hogar de Pacto es una extensión del reino de Dios en la tierra.
Es un lugar donde Su amor, justicia y verdad son manifestados diariamente.
d. La unidad es la fuerza de un Hogar de Pacto. (Marcos 3:25)
La unidad no es simplemente la ausencia de conflictos; es un compromiso activo de caminar juntos en
un mismo propósito y visión de Dios. Es imposible construir una casa sólida si sus miembros están
divididos en sus propósitos y prioridades. La verdadera unidad en el hogar se construye cuando cada
miembro está en comunión con Dios.
CONCLUSIÓN
La base de todo está en la familia, la cual es un diseño de Dios. El propósito de Dios es tan grande que
nos dio una familia para que le diera continuidad. Hemos erróneamente asociado la vida de fe solo a
lo que pasa en los templos, pero la Escritura nos enseña que la vida de fe se desarrolla en el compartir
tanto en los templos como en la casa. La Iglesia del Señor está formada de familias que cultivan desde
el hogar el pacto que tienen con Dios.
¿Qué tipo de familia estoy construyendo?
¿Es Dios la prioridad en mi casa?