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SEGURIDAD Y SALUD

OCUPACIONAL

UNIDAD 4
Riesgos Psicosociales

Introducción

Los riesgos psicosociales y sus consecuencias en la salud mental y física son algunos de los

aspectos más difíciles de atajar en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo. Además de su

efecto perjudicial en la salud individual, los riesgos psicosociales también pueden afectar

negativamente a la eficiencia de las organizaciones, así como a las economías nacionales.

Los riesgos psicosociales en el ámbito laboral pueden provocar problemas cognitivos, emocionales

y conductuales que pueden derivar en posibles de salud física y mental, que es ocasionado o

favorecido por las condiciones en las que se desarrolla la actividad laboral.

Frecuentemente los factores de riesgo psicosocial en el trabajo actúan durante largos periodos de

tiempo, ya sea de forma continua o intermitente. Los factores de riesgo psicosocial están

interrelacionados potenciándose o minimizándose sus efectos sobre la salud en función del nivel

de riesgo para la salud en el que se sitúan.


Riesgos psicosociales

Los riesgos psicosociales surgen de una mala concepción, organización y gestión del trabajo, así

como de un contexto social deficiente del trabajo, y pueden entrañar resultados psicológicos,

físicos y sociales negativos.

Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que conllevan riesgos psicosociales son:

• cargas de trabajo excesivas;

• exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones;

• falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador;

• falta de influencia en la manera de realizar el trabajo;

• cambios organizativos mal gestionados;

• precariedad laboral;

• comunicación ineficaz;

• falta de apoyo por parte de la dirección o de los compañeros;

• acoso psicológico y sexual; y

• clientes, pacientes, alumnos, etc. difíciles.

Los trabajadores experimentan estrés cuando las exigencias generales de su trabajo son excesivas

y superiores a su capacidad para hacerles frente. Además de los problemas de salud mental

asociados, como el agotamiento, la ansiedad, la depresión e incluso las intenciones suicidas, los

trabajadores que sufren estrés prolongado pueden llegar a desarrollar graves problemas de salud

física, como enfermedades cardiovasculares o trastornos musculoesqueléticos.


Para la organización, los efectos negativos incluyen un bajo rendimiento general de la empresa, un

aumento del absentismo (trabajadores que acuden al trabajo cuando están enfermos y no pueden

funcionar eficazmente), y una mayor rotación, así como un aumento de los índices de accidentes

y lesiones.

Las ausencias relacionadas con la salud mental tienden a ser más largas que las derivadas de otras

causas, y los factores de riesgo relacionados con el trabajo son un elemento importante que

contribuye al aumento de las tasas de jubilación anticipada. Las estimaciones del coste para las

empresas y la sociedad son significativas y ascienden a miles de millones de euros a escala

nacional.

Características de los factores de riesgo psicosocial

1. Se extienden en el tiempo y en el espacio

Normalmente los riesgos laborales están delimitados en torno a una acción concreta en un

escenario particular. Sin embargo, los riesgos psicosociales se extienden y abarcan a un ámbito

más amplio porque no se puede delimitar la cultura organizacional o el liderazgo en la empresa.

2. Son difíciles de medir o cuantificar

Otros riesgos cuentan con sus propios parámetros de medida utilizados por los técnicos de

prevención de riesgos laborales. Pero, ¿cómo medir la cohesión social de la plantilla, la

comunicación en la empresa? Existen sistemas adaptados a los riesgos psicosociales, pero no

logran tal exactitud.

3. Se interrelacionan con otros riesgos


No podemos separar la dimensión física de la mental del ser humano. Ejemplo de ello es la

interrelación entre unos mayores riesgos de sufrir un accidente cardiovascular si se está

experimentando estrés.

5. Entran en juego otros factores

Los riesgos psicosociales están modulados por la propia percepción del trabajador, así como por

su experiencia personal.

Por lo que al momento de analizar los factores que están interviniendo en la aparición de

determinados riesgos psicosociales, se debe considerar la experiencia vivencial del trabajador

frente a realidad que lo envuelve.

6. Es complicado elaborar una estrategia de intervención

Para el resto de los factores de riesgo, la intervención suele ser clara y casi siempre suele haber

soluciones técnicas adaptadas a cada situación. Sin embargo, un clima hostil en la empresa afecta

a la productividad del trabajador y a su propia salud y resolverlo implica estudiar el funcionamiento

global de la empresa, por lo que no existe una formulación específica para su intervención.

Principales riesgos psicosociales

1. El Estrés

Es el más global porque es una respuesta general a todos los factores psicosociales. La OSHA

define el estrés como "un estado que se caracteriza por altos niveles de excitación y de respuesta
y la frecuente sensación de no poder afrontarlos". Cuando esta situación se cronifica, se produce

el desgaste profesional o burnout.

2. Burnout

Este se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga en el

tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador. Es un proceso en el que

progresivamente el trabajador sufre una pérdida del interés por sus tareas y va desarrollando una

reacción psicológica negativa hacia su ocupación laboral

Principales síntomas del síndrome de ‘burnout’

• Agotamiento físico y mental generalizado

El trabajador sufre una pérdida de energía en todos los niveles de salud:

Señales de agotamiento físico: fatiga crónica, aumento de peso o bien pérdida de apetito. También

puede reflejarse en la aparición de alteraciones psicosomáticas como dolores musculares,

migrañas, problemas gastrointestinales y, en el caso de las mujeres, desregulación del ciclo

menstrual.

Señales de agotamiento mental: el estrés y la ansiedad son los principales protagonistas que

preceden al síndrome del trabajador quemado. Es más, el burnout se alimenta de ambos, además

de tener relación con la aparición de trastornos adaptativos, relacionados con el estrés, la ansiedad,

la depresión y el insomnio

• Despersonalización y cinismo
El burnout produce un cambio en el comportamiento del trabajador que lo sufre. Este adopta una

actitud de indiferencia y desapego, reduciendo claramente su compromiso hacia el trabajo. Esto se

manifiesta también en sus relaciones en el ámbito laboral, tanto con compañeros como con

clientes. La irritabilidad y el endurecimiento del trato se convierten en tónicas habituales dentro

de la forma de actuar de un trabajador quemado, los clientes, usuarios o personas con las que

interaccionan perciben este cambio de actitud, pero también la familia y su entorno social.

• Descenso en la productividad laboral y desmotivación

Los dos puntos anteriores derivan en una bajada de la productividad laboral y en

una desmotivación que genera frustración y evidencia una ausencia de realización personal en el

trabajo. Hay falta de atención hacia las tareas, olvidos frecuentes y una desidia generalizada que

nace de la dificultad para concentrarse. Todo ello forma parte de un círculo vicioso que se

retroalimenta constantemente (nunca consigue ser el trabajador que era antes de quemarse y ello

el genera mayor sufrimiento), ya que la incapacidad de cumplir con el trabajo, concentrarse,

gestionar sus actividades, etc., no deja avanzar en la cada vez mayor "pila de tareas pendientes".

¿Cómo hacer frente al síndrome de ‘burnout’?

El síndrome del trabajador quemado es fruto de distintas causas. Suele brotar cuando

coinciden factores de riesgo personales y aquellos relacionados con la organización.

Para conseguir revertir una situación de "trabajador quemado" es crucial identificar y modificar

las condiciones de trabajo que lo han producido, y en casos de exposición prolongada puede ser

necesaria una reubicación del trabajador, un asesoramiento psicológico o acompañamiento en el

puesto para rectificar los hábitos adquiridos.


Si analizamos, evaluamos y protegemos al trabajador con síntomas de estar quemándose podremos

evitar daños a la salud y recuperar un trabajador eficiente, motivado y sano, por lo que todo el

entorno laboral, social y familiar se beneficiará de ello. La prevención es posible y además se

puede prevenir, minimizar y eliminar el riesgo, esa es nuestra misión.

3. La violencia laboral

Se refiere a la violencia ejercida desde una posición de poder contra una persona o un grupo en un

ámbito relacionado con el trabajo. En general existen dos tipos de violencia: la física y la

psicológica.

Se habla de violencia laboral cuando el personal de un centro de trabajo sufre abusos, amenazas o

ataques en circunstancias relacionadas con su actividad laboral, que pongan en peligro, implícita

o explícitamente, su seguridad, su bienestar o su salud (física y/o psíquica). Incluye tanto la

violencia física (agresión física sobre el trabajador o causar daños en propiedades de la

organización o del personal) como la violencia psicológica (intimidación, amenazas, conductas de

violencia psicológica susceptibles de causar daño psicológico y moral, etc.).

En función de cómo se produzca la exposición a este riesgo, se puede caracterizar la situación de

acoso laboral, violencia ocupacional, acoso sexual o acoso discriminatorio.

• El acoso laboral o mobbing : está estrechamente relacionado con un mal clima en la

empresa y un comportamiento negativo entre compañeros de trabajo, incluidos los

superiores o directivos.
conjunto de acciones continuadas de violencia psicológica injustificada (insultos,

humillaciones, menosprecios, aislamiento, difusión de rumores, etc.), y a veces incluso

física o sexual, que superiores, compañeros de trabajo o la propia empresa ejercen sobre la

víctima. Todas estas conductas se realizan de forma consciente, abusiva y premeditada con

el objetivo de degradar el clima laboral de la víctima de modo que sienta miedo al ir a

trabajar y que acabe por abandonar su puesto de trabajo.

Generalmente el acoso laboral se ejerce sin que haya testigos, aprovechando encuentros

personales para verter amenazas o insultar, difundiendo falsos rumores, menospreciando

el trabajo realizado por la víctima, sobrecargándola de trabajo o asignándola tareas

intrascendentes alejadas de su capacidad profesional, sometiéndola a medidas

disciplinarias por hechos inexistentes o banales, aislándola de sus compañeros,

obstaculizando su vida familiar con horarios abusivos o negándola permisos y vacaciones

en fechas adecuadas.

• El acoso sexual: Es cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que

tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en

particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

a) De naturaleza fisica: tocamientos, invasión al espacio físico, contacto físico no deseado

desarrollado en ambientes tanto al interior de la institución como fuera de ella, que estando

fuera guarden vinculación con la relación laboral.

b) De naturaleza verbal: comentarios y preguntas no deseadas sobre el aspecto, el estilo

de vida, orientación, identidad, conducta sexual o roles de género; insinuaciones, burlas y


bromas con tinte sexual; llamadas telefónicas, mensajes por medios escritos y/o

electrónicos ofensivos, presión o insistencia para aceptar invitaciones a encuentros o

reuniones no deseadas fuera o dentro del lugar de trabajo.

c) De naturaleza no verbal: tales como silbidos, gestos sexualmente sugestivos, dar

regalos, o dejar objetos sexualmente sugestivos y/ o pornográficos.

• Acoso por razón de sexo: cuando de forma reiterativa, por ser mujer o por circunstancias

de tu embarazo, maternidad o lactancia natural, o aunque mucho menos frecuente en un

hombre, por ejercer tu paternidad.

− Juzgan tu desempeño de manera ofensiva, ocultan tus esfuerzos y habilidades, te

ponen en cuestión y desautorizan tus decisiones.

− No te asignan tareas o te encargan trabajos superiores o inferiores, sin sentido o

degradantes.

− Te dan órdenes contradictorias o imposibles de cumplir, te niegan u ocultan los

medios para realizar el trabajo o te facilitan datos erróneos.

− Roban tus pertenencias, documentos, herramientas de trabajo, borran archivos de

tu ordenador, manipulan tus herramientas de trabajo, llamadas, mensajes, etc.

causándote un perjuicio.

− Te niegan arbitrariamente el acceso a permisos, cursos, actividades, etc.

Cualquier tipo de acoso puede darse entre personas de igual o distinto nivel jerárquico,

tengan o no una relación de dependencia dentro de la estructura orgánica de la empresa y

puede producirse en el lugar de trabajo, en los alojamientos proporcionados por la empresa,


en los desplazamientos, viajes, comunicaciones, eventos, actividades sociales o formativas

relacionadas con el trabajo.

Protección y derechos del trabajador:

El Código de Trabajo en Ecuador establece una serie de derechos y medidas de protección para

los trabajadores que son víctimas de acoso laboral. Estos derechos incluyen:

• Derecho a la integridad física y psicológica: Todo trabajador tiene derecho a un ambiente

de trabajo seguro y saludable, libre de cualquier forma de acoso que pueda poner en peligro

su bienestar.

• Derecho a la no discriminación: El Código de Trabajo prohíbe cualquier forma de

discriminación, incluyendo la discriminación basada en el acoso laboral.

• Derecho a la estabilidad laboral: Los trabajadores no pueden ser despedidos o sufrir

represalias por denunciar o ser víctimas de acoso laboral. El Código de Trabajo garantiza

la estabilidad laboral de los empleados en estas circunstancias.

Procedimientos de denuncia y sanciones:

El Código de Trabajo establece procedimientos para abordar el acoso laboral en el entorno de

trabajo.

En primer lugar, se alienta a las víctimas a presentar una denuncia interna ante la empresa,

siguiendo los protocolos establecidos. La empresa está obligada a investigar de manera imparcial

y tomar las medidas necesarias para resolver la situación.


1. - Solicitud de Intervención La denuncia deberá ser receptada de forma oficial en la

Unidad de Administración del Talento Humano - UATH o quien hiciere sus veces; o,

la máxima autoridad o su delegado

2. Valoración Inicial

Tras la recepción de la denuncia, como parte del proceso de la valoración inicial, en un

plazo máximo de 10 días laborales la persona encargada de la Unidad de Administración

del Talento Humano, deberá recopilar información útil para el caso, puede incluir análisis

de los expedientes personales y testimonios de los implicados, siempre y cuando se proceda

bajo confidencialidad

3. - Resolución

Activar Proceso de Intervención, para ello se deberá conformar un Comité Asesor: será un

órgano de carácter permanente en la institución formado por:

− Un delegado de la Máxima Autoridad Institucional.

− Un responsable de Prevención de Riesgos Laborales

Investigación: En caso de ser necesario, el Comité Asesor podrá solicitar información

adicional a la recopilada en la valoración inicial, en cualquier medio de prueba

admisible en derecho.

La investigación no durará más de 10 días laborables, además la información

recolectada deberá ser protegida y custodiada por el Comité Asesor.


Derecho a la defensa: El Comité Asesor, solicitará al servidor/a acusado/a las pruebas

de descargo admisibles en derecho, a fin de garantizar su derecho a la defensa.

4. Informe Final

Finalizada la investigación, el Comité remitirá el Informe Final con la recomendación

pertinente; de existir la presunción del cometimiento de una falta, remitirá el expediente a

la Unidad de Administración del Talento Humano

5. Proceso de Intervención

Una vez que la UATH reciba una valoración que encuentre indicios de cualquier forma de

violencia se procede a sancionar con visto bueno y despido.

En caso de que la empresa no resuelva adecuadamente la situación, el trabajador puede

presentar una denuncia formal ante la autoridad competente. Estas entidades tienen la

facultad de llevar a cabo investigaciones y aplicar sanciones a los empleadores que

permitan el acoso laboral en sus organizaciones.

¿Qué obligaciones tiene mi empresa?

Todas las empresas tienen la obligación de promover condiciones de trabajo que eviten el acoso

sexual y el acoso por razón de sexo, arbitrar procedimientos específicos para su prevención, así

como para dar cauce a las denuncias o reclamaciones

El acoso sexual y por razón de sexo, así como todo trato desfavorable está expresamente prohibido

por la Ley. En todas las entidades, empresas, organismos y demás instituciones laborales del sector
público y privado que cuenten con más de diez (10) personas en nómina, de conformidad con la

normativa vigente, deberán implementar el programa de prevención de riesgos psicosociales,

mismo que deberá contener acciones para fomentar una cultura en contra de la discriminación, el

acoso laboral y toda forma de violencia contra la mujer en los espacios de trabajo.

Prevención y actuación

Además de la necesidad de que el sistema legal contemple un conjunto de recursos legales eficaces

para actuar contra el acoso, es especialmente necesario que las víctimas tengan garantizado el cese

de las conductas ofensivas y estén protegidos contra posibles represalias por haber presentado una

reclamación o denuncia. En este sentido, la manera más efectiva de hacer frente al acoso sexual es

elaborar y aplicar una política a nivel empresarial.

− Declaración de principios

Debe existir una declaración de los empleadores en el sentido de mostrar su implicación y

compromiso en la erradicación del acoso, en la que se prohiba el acoso sexual, defendiendo

el derecho de todos los trabajadores a ser tratados con dignidad, manifestando que las

conductas de acoso ni se permitirán ni perdonarán y explicitando el derecho a la queja de

los trabajadores cuando ocurran.

− Comunicación de la declaración

La organización se ha de asegurar que la política de no acoso es comunicada a los

trabajadores y que éstos la han comprendido; que saben que tienen un derecho de queja

para el que existe un determinado procedimiento y que existe un firme compromiso en no

tolerar los comportamientos de acoso.

− Responsabilidad
La responsabilidad de asegurar un entorno de trabajo respetuoso con los derechos de

quienes lo integran es de todos los trabajadores, recomendándose a los mandos que tomen

acciones positivas para promocionar la política de no acoso, con la implementación de un

plan de intervención.

− Formación

Se debe proporcionar una formación general a mandos y gestores, que les permita

identificar los factores que contribuyen a que no se produzca acoso y a familiarizarse con

sus responsabilidades en esta materia.

4. La inseguridad contractual

Este riesgo psicosocial se trata de una preocupación constante derivada de la inestabilidad del

trabajo y de las condiciones cambiantes del mismo. La inseguridad laboral ha existido de

siempre, pero las nuevas condiciones emergentes de trabajo, la globalización y los procesos

empresariales actuales de fusión, absorción, deslocalización, disminución de plantillas y

cambio de línea productiva ha hecho que la inseguridad laboral sea actualmente un riesgo

laboral.

5. La doble presencia o El conflicto familia-trabajo

Esta doble jornada es un factor de riesgo para la salud determinado por las dificultades de

responder a las demandas de trabajo asalariado y doméstico cuando aparecen de manera

simultánea.

Los factores presentes en este riesgo son:


• Tiempos asociales de trabajo: se refiere a todo aquello que tiene que ver con la cantidad,

ordenación y estructuración temporal de la jornada laboral que hace que ésta coincida con los

horarios de cuidado a personas dependientes. Por ejemplo, cuando la jornada incluye trabajar en

sábados, domingos, festivos, tardes o noches, pero también cuando las jornadas son impredecibles,

es decir, se producen cambios de horario o días laborales con preavisos cortos o se prolonga la

jornada.

• Altas demandas laborales: tiene que ver sobre todo con una elevada carga de trabajo (por

cantidad), pero también con elevadas exigencias emocionales y cognitivas (complejidad). Estas

altas demandas laborales influyen en el conflicto de dos formas:

• Baja autonomía sobre la jornada y ritmos de trabajo: se trata de la poca capacidad individual del

trabajador o trabajadora para tomar decisiones sobre aspectos de organización temporal de su

propia actividad laboral o sobre cuestiones de procedimiento y organización de su trabajo. Esta

baja capacidad de decisión afecta a cuestiones tan vitales para la conciliación como cuándo

comenzar o terminar la jornada, cuándo tomarse pausas para poder atender a cuestiones personales,

la elección del ritmo de trabajo, la influencia en la carga de trabajo y planificación del trabajo, etc.

Medidas preventivas

− En primer lugar, es importante intervenir preventivamente a nivel de cultura empresarial.

La política de empresa debe estar comprometida con la conciliación de la vida laboral y

familiar, facilitándola mediante medidas de apoyo explícitas recogidas por escrito y

divulgada a toda la plantilla.


− La política de empresa debería estar comprometida con la no prolongación ni modificación

temporal de las jornadas laborales, más allá de las posibles modificaciones previsibles y

planificadas.

− También es importante que en la política de empresa se contemple el compromiso con las

circunstancias particulares de aquellas personas que tienen responsabilidades de cuidados

de personas dependientes, pues son quienes experimentan altos niveles del riesgo de doble

presencia, a la hora de decidir y priorizar las vacaciones y días de asuntos particulares.

Evaluación de riesgos psicosociales

La evaluación de los factores psicosociales es una herramienta cuyo principal objetivo es aportar

información que permita el diagnóstico psicosocial de una empresa o de áreas parciales de la

misma, a fin de poder establecer actuaciones de mejora adecuadas a los riesgos detectados y al

entorno en el que éstas deban ser llevadas a cabo.

La evaluación debe asegurar la protección de toda la población trabajadora y debe realizarse

utilizando métodos que apunten al origen de los problemas.

La evaluación de riesgos psicosociales es una evaluación multifactorial que tiene en cuenta

aspectos de la tarea, la organización del trabajo, el ambiente, el desempeño, etc. Como toda

evaluación de riesgos, es un proceso que conlleva un conjunto de actuaciones o etapas sucesivas

interrelacionadas.

A la hora de plantear una evaluación de riesgos psicosociales deberán tenerse en consideración los

siguientes criterios:
Criterios generales para la evaluación psicosocial

La evaluación de factores de riesgo psicosocial debe regirse por las mismas reglas que el resto de

los riesgos laborales y, por tanto:

• La dirección de la empresa debe estar implicada en su realización y los/as trabajadores/as

deben ser informados/as sobre la misma

• Debe cubrir la totalidad de los puestos de trabajo, puesto que los factores psicosociales

están presentes en todos ellos

• Los técnicos que realizan la evaluación deben poseer las capacidades y aptitudes

necesarias.

Criterios sobre las unidades de análisis

Para que los resultados de la evaluación tengan sentido, es conveniente establecer unidades de

análisis que vendrán definidas por las características de la organización.

Los puestos de trabajo son unidades de análisis básicas, pero para poder agruparlos y evaluarlos

se debe considerar los siguientes criterios:

• El primero, es el de gestión de las personas. No se deben analizar conjuntamente dos

puestos, uno que implique mando sobre personas y otro que no.

• El segundo, es el margen de autonomía a la hora de realizar la tarea. No se deben analizar

conjuntamente puestos con distintas posibilidades de decidir a la hora de realizar la tarea.

• El tercero, es la naturaleza de la tarea. No se pueden unir puestos con tareas que no tienen

nada que ver, únicamente se podrán unir aquellos con tareas parecidas.
Las categorías de una Unidad de Análisis deben ser exhaustivas y mutuamente exclusivas: la

exhaustividad consiste en que ningún encuestado se pueda quedar fuera de la categorización

que se ha realizado en una unidad de análisis.

Y la exclusividad significa que no ha de ser posible la pertenencia a dos categorías diferentes

en una misma Unidad de Análisis.

Proceso y metodología para la evaluación de los factores psicosociales

Fase 1. Identificación de los factores de riesgo

En esta fase es necesario definir y acotar de la forma más precisa y menos ambigua posible el

factor o factores antecedentes de riesgos que se han de evaluar y sus diferentes aspectos o facetas.

Para partir de un conocimiento preciso de la situación que ayude a definir los aspectos que se han

de evaluar, se debe intentar conseguir toda la información posible que nos oriente en este objetivo.
Fase 2. Elección de la metodología, técnicas e instrumentos que se han de aplicar

Una vez que ya se cuenta con información suficiente o al menos inicial sobre qué factores sería

necesario estudiar y cuáles son las características generales de la organización que determinan unas

condiciones de trabajo u otras, es habitual que surjan dudas relacionadas con aspectos como qué

procedimiento, técnica o instrumento de evaluación emplear.

En principio, no puede considerarse que haya un método, técnica o instrumento que sea el mejor

en todos los casos, por lo que deben analizarse las ventajas e inconvenientes que ofrece cada uno

de ellos en cada situación concreta, pudiendo ser necesaria la aplicación de diversas técnicas

combinadas, que pueden ser cuantitativas o cualitativas.

Fase 3. Planificación y realización del trabajo de campo

Esta fase es mucho más importante de lo que a priori se considera en numerosas ocasiones. Y es

que la entrevista o entrevistas con las personas implicadas, la entrega de escalas o cuestionarios,

etc. no debe realizarse de improviso.

Es importante no perder de vista dos objetivos de esta etapa:

− Obtener información válida y fiable.

− Facilitar la participación de todos los/as trabajadores/as que deben formar parte de la

evaluación, asegurando el anonimato si es posible y la confidencialidad.

Fase 4. Análisis de los resultados y elaboración de informe


La fase de análisis debe permitir encontrar la causa o causas del problema o problemas detectados,

al examinar los resultados obtenidos. En la determinación de estas causas hay que tener en cuenta

que un problema concreto puede tener diversos motivos y que hay que tratar de identificar las

causas “reales” y no sólo las “aparentes”. Además de detectar las causas reales de los problemas

que pudiera haber, en esta fase se debe proceder a una valoración de los factores de riesgo

psicosocial.

Técnicas de evaluación Cuantitativas

El método de evaluación FPSICO

FPSICO es un método de evaluación de exposición a factores de riesgo psicosocial. Cuenta con

una aplicación informática que desarrolla el método cuantitativo de evaluación de factores

psicosociales.

El cuestionario está compuesto por 44 preguntas fijas que contiene todo estudio y responden a una

distribución en nueve factores:

− Tiempo de trabajo.

− Autonomía.

− Carga de trabajo.

− Demandas psicosociológicas.

− Variedad/Contenido.

− Participación /Supervisión.

− Interés por el trabajador/a/

− Compensación.
− Desempeño de rol -Relaciones y apoyo social.

Método CoPsoQ-ISTAS21

Es la adaptación a la realidad española del método CoPsoQ, se trata de una metodología de

evaluación e intervención preventiva de los factores de riesgo de naturaleza psicosocial.

Hay tres versiones del método:

Corta: para autoevaluación o para evaluar empresas de menos de 25 trabajadores/as.

Media: para evaluar empresas de 25 o más trabajadores/as. Cuenta con una aplicación informática

y procedimiento de evaluación de riesgos psicosociales.

Larga: únicamente destinada a investigación. Su uso requiere conocimientos y habilidades

específicas en metodología de investigación, en psicosociología y disponibilidad y manejo de

software de análisis estadístico

Este instrumento conceptualiza cinco grandes dimensiones psicosociales:

− Exigencias psicológicas en el trabajo

− Influencia y desarrollo de habilidades

− Apoyo social y calidad de liderazgo

− Compensaciones

− Doble presencia.

Técnicas de evaluación cualitativas


La Entrevista

Se entiende por entrevista al proceso de interrogar o hacer preguntas a una persona con el fin de

captar sus conocimientos y opiniones acerca de algo. La entrevista pretende conseguir relatos de

diferentes aspectos de la vida de la persona entrevistada; trabaja con palabras y no con números.

La entrevista cualitativa es una conversación entre la persona que investiga y una persona objeto

de estudio o informante clave, pero guiada por los objetivos y preguntas de la investigación

recogidas en un guion previamente establecido.

Las entrevistas estructuradas: son un interrogatorio en el que las preguntas se plantean siempre

en el mismo orden y se formulan con los mismos términos. El formulario está previamente

preparado.

Las entrevistas no estructuradas: consisten en una conversación libre donde se deja mayor

libertad a la persona entrevistada. En general consta de preguntas abiertas formuladas en el marco

de una conversación donde únicamente se fija el tema principal a tratar. Este tipo de entrevistas no

son especialmente útiles en la evaluación de riesgos psicosociales

La entrevista semiestructuradas, donde los temas están estandarizados y el tiempo limitado, pero

manteniendo mayor libertad que en las estructuradas respecto a la forma de conducir la entrevista

y en las respuestas del entrevistado. Se trata de una conversación con un propósito prefijado, entre

quien realiza la entrevista y el entrevistado o entrevistada, dejándole hablar a este último

libremente, que se exprese en sus propios términos. Este tipo de entrevistas son las más útiles para

la evaluación de riesgos psicosociales


Los grupos focales

Los participantes en los grupos focales aportan informaciones sin modificar las de los demás, ya

que no se trata de un intento de imponerse, sino de aportar unas ideas. En los grupos focales, el

grupo es una representación de un conjunto homogéneo de individuos que van a generar un

discurso sobre un tema concreto a través del debate y de la interacción.

El debate entre trabajadores y trabajadoras en grupos focales permite profundizar en las cuestiones

planteadas y formular intervenciones y su revisión posterior.

Informe de evaluación

Cuando de la evaluación se derive la necesidad de tomar medidas preventivas, debe recogerse en

el informe la identificación de los puestos, los riesgos identificados, el resultado de la evaluación

y la referencia a los criterios y procedimientos de evaluación. Algunos de los aspectos relevantes

que podría contener el informe de evaluación psicosocial serían los siguientes:

− Objetivo y alcance del informe

− Fecha en que se realiza

− Características básicas de la organización evaluada: actividad, tamaño, distribución

geográfica, etc.

− Justificación de las técnicas de recogida de información seleccionadas

− Procedimiento de evaluación y trabajo de campo

− Garantías que se han adoptado para la gestión de la confidencialidad de la información.

− Resultados obtenidos de cada una de las metodologías utilizadas

− Valoración e interpretación de los resultados, líneas de actuación y conclusiones


− Fechas y condiciones bajo las que se debe actualizar la evaluación

− Resumen final

− Anexos

Es importante mencionar que el informe debe ser claro, exhaustivo y técnicamente riguroso, puesto

que esto servirá para la toma de decisiones expresas por los directivos.
Bibliografía

Instituto de Seguridad Social / Seguro General de Riesgos de Trabajo

[Link]

Ministerio de Salud Pública

[Link]

Reglamento de Seguridad y Salud de los trabajadores/ Decreto ejecutivo 2393

Procedimiento en Caso de acoso u hostigamiento laboral con connotación sexual. Ministerio de

Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.

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