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Dengue en Cuba: Desafíos y Estrategias

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Dengue, también conocido como fiebre del hueso roto, es una infección viral

transmitida por mosquitos que afecta principalmente a las personas en climas


tropicales y subtropicales. La mayoría de las personas que contraen dengue
no presentan síntomas, pero aquellas que sí lo hacen pueden experimentar
fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas,
vómitos, enrojecimiento de los ganglios linfáticos y erupción cutánea. Los
síntomas suelen empezar 4-10 días después de la infección y duran de 2 a 7
días. En casos raros, la dengue puede ser severa y llevar a la muerte.
En Cuba, la dengue ha sido un problema de salud pública significativo,
especialmente debido a la presencia de vectores como el mosquito Aedes
Aegypti, que es el principal transmisor del virus. Las provincias con mayor
incidencia de dengue incluyen Camagüey, Villa Clara, La Habana, Holguín y
Santiago de Cuba. Aunque el país ha mantenido una tendencia creciente en
los índices de infestación por Aedes Aegypti desde 2007, ha logrado
mantenerse libre de Zika desde 2019 y de Chikungunya desde 2017
En el año 2021, se reportó el mayor número de focos de dengue en los
últimos 15 años, con los meses de junio, septiembre y octubre siendo los de
mayor incidencia. El 71,1% de los focos se detectaron en las provincias
mencionadas anteriormente. Los focos son principalmente detectados en
depósitos para almacenar agua, con un predominio de los tanques bajos, que
se encuentran en gran cantidad de viviendas y en ellos se detectan más de la
mitad de los focos
Aunque no se especifica directamente en las fuentes proporcionadas el tipo
de dengue circulando en Cuba, es importante mencionar que el virus del
dengue es un arbovirus que puede presentar diferentes tipos, clasificados
según el tipo de antígeno del virus. Los tipos más comunes son Dengue 1,
Dengue 2, Dengue 3 y Dengue 4. La prevalencia de un tipo específico puede
variar dependiendo de la epidemiología local y las intervenciones de salud
pública.
El dengue es causado por el virus del dengue, un arbovirus transmitido
principalmente por mosquitos del género Aedes, específicamente Aedes
Aegypti y Aedes Albopictus. Estos mosquitos son los principales vectores de
transmisión del virus en regiones tropicales y subtropicales 13.
La patogenia del dengue se desarrolla cuando un mosquito infectado con el
virus del dengue pica a una persona, transmitiendo el virus a través de su
saliva. El virus luego se replica en las células del sistema nervioso central de
la persona, causando una infección viral. Los síntomas del dengue pueden
variar desde leves hasta severos, dependiendo de la cepa del virus y de la
respuesta inmunológica del individuo. Los síntomas comunes incluyen fiebre,
dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos,
enrojecimiento de los ganglios linfáticos y erupción cutánea 1.
Además de la transmisión por mosquitos, hay evidencia de transmisión
materna, aunque las tasas son bajas y están asociadas con el momento de la
infección durante el embarazo. Esto puede resultar en nacimientos
prematuros y problemas de salud en el feto. También se han registrado casos
de transmisión a través de sangre y hemoderivados, donación de órganos y
transfusiones, así como la transmisión transovarial del virus dentro de los
mosquitos 3.
La inmunología del dengue se centra en la interacción entre el virus del
dengue y el sistema inmune del huésped, lo que conduce a la patogénesis de
la enfermedad. El virus del dengue es un arbovirus que puede presentar
cuatro serotipos virales serológicamente diferentes (1, 2, 3 y 4), que
comparten analogías estructurales y patogénicas con una homología de
secuencia de aproximadamente 70%, siendo mayor entre los serotipos 1-3 y
2-4 2.
El genoma viral del dengue es una cadena de ARN simple de polaridad
negativa, que codifica tres proteínas estructurales: la cápside (C), que
protege al ácido nucleico; la proteína de membrana (M); y la envoltura (E). La
glicoproteína E juega un papel crucial, ya que media la fusión de membrana,
induce la formación de anticuerpos neutralizantes, inhibidores de la
hemaglutinación y anticuerpos imunoamplificadores. Además, en ella se
localiza el receptor viral 2.
La infección por el virus del dengue se produce cuando el virus entra en las
células huésped mediado por receptores relacionados con el sistema inmune.
La presencia de anticuerpos heterólogos no neutralizantes amplifica la
infección viral. Durante la respuesta inmune, se producen citocinas
proinflamatorias, que, junto con la acción de los anticuerpos heterólogos, el
sistema de complemento y la acción de poblaciones celulares, inducen el
daño endotelial y los trastornos de la coagulación característicos de esta
enfermedad
En resumen, la inmunología del dengue se centra en la interacción entre el
virus y el sistema inmune del huésped, destacando la importancia de la
respuesta inmune en la patogénesis de la enfermedad y la necesidad de
estrategias de prevención como la vacunación para controlar la propagación
del virus.
La inmunología del dengue hemorrágico se centra en la interacción entre el
virus del dengue y el sistema inmune del huésped, especialmente en el
contexto de la forma más grave de la enfermedad, conocida como dengue
hemorrágico. Este tipo de dengue es caracterizado por síntomas graves,
incluyendo hemorragias, daño orgánico, choque hipovolémico e incluso la
muerte
El virus del dengue entra en las células huésped mediado por receptores
relacionados con el sistema inmune. La presencia de anticuerpos heterólogos
no neutralizantes amplifica la infección viral. Durante la respuesta inmune, se
producen citocinas proinflamatorias, que, junto con la acción de los
anticuerpos heterólogos, el sistema de complemento y la acción de
poblaciones celulares, inducen el daño endotelial y los trastornos de la
coagulación característicos de esta enfermedad 2.
Los monocitos son uno de los blancos principales de la infección producida
por el virus del dengue (DENV), participando en la replicación del virus y en la
producción de una gran variedad de citoquinas que contribuyen con el daño
de diferentes tejidos y órganos en respuesta a la infección. Los monocitos se
dividen en tres subpoblaciones: clásica (CD14++CD16-), no clásica
(CD14+CD16++) e intermedia (CD14++CD16+), las cuales presentan
respuestas funcionales contrastantes en diferentes procesos inflamatorios, en
cuanto a la producción de mediadores solubles e interacción con el endotelio.
Los monocitos no clásicos parecen ser los principales productores de
mediadores inflamatorios como el TNF-a y la IL-1b en respuesta a la
infección por DENV 1.
Además, se ha observado que las células NK y CD8 T del hígado infiltran el
hígado en diferentes fases de la infección por el virus del dengue, causando
la muerte celular hepática 2. Estos hallazgos subrayan la importancia de la
respuesta inmune en la patogénesis del dengue hemorrágico y la necesidad
de comprender los mecanismos inmunopatogénicos para desarrollar
estrategias de prevención y tratamiento más efectivas.
Las formas clínicas del dengue se clasifican en dos categorías principales
según la gravedad de los síntomas y la respuesta inmunológica del paciente:
dengue sin signos de alarma y dengue con signos de alarma. Además, existe
una forma más grave conocida como dengue grave.
Dengue sin signos de alarma: Esta forma se caracteriza por un "síndrome
febril inespecífico", donde los síntomas pueden incluir fiebre alta, dolor de
cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, enrojecimiento
de los ganglios linfáticos y erupción cutánea. La presencia de otros casos
confirmados de dengue en el entorno del paciente es crucial para sospechar
el diagnóstico clínico de dengue 1.
Dengue con signos de alarma: Esta forma es de extrema importancia para la
gestión clínica y la prevención del dengue grave. Los pacientes pueden
presentar dolor abdominal intenso y continuo, vómito persistente,
acumulación de líquidos, sangrado de mucosas, alteración del estado de
conciencia, hepatomegalia y aumento progresivo del hematocrito. Estos
signos de alarma son indicativos de una respuesta inmunológica exagerada y
pueden requerir intervenciones médicas inmediatas 1.
Dengue grave: Esta es la forma más severa de dengue y se caracteriza por
uno o más de los siguientes signos: choque por extravasación del plasma,
acumulación de líquido con dificultad respiratoria, sangrado profuso
considerado clínicamente importante, y compromiso grave de órganos,
incluyendo el hígado (AST o ALT ≥ 1000), el sistema nervioso central
(alteración de la conciencia), y otros órganos 1.
Es importante destacar que el diagnóstico de la infección por dengue es
fundamentalmente clínico y no requiere necesariamente la confirmación por
pruebas de laboratorio para el manejo del paciente con sospecha de dengue.
Sin embargo, la confirmación por pruebas de laboratorio es crucial para la
vigilancia epidemiológica y para casos de dengue con signos de alarma y
dengue grave 1.
Los signos de alarma del dengue hemorrágico son síntomas graves que
indican una respuesta inmunológica exagerada y pueden requerir
intervenciones médicas inmediatas. Estos signos incluyen:
Una caída de temperatura acompañada de uno o más de los siguientes
síntomas:
Dolor abdominal intenso.
Fatiga.
Vómitos persistentes.
Somnolencia.
Sangrado de encías.
Sangre en vómito.
Intranquilidad/irritabilidad .
Es crucial acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana ante
cualquier signo de alarma del dengue, ya que estos síntomas pueden indicar
una evolución hacia el dengue grave, que es la forma más severa de la
enfermedad y puede llevar a la muerte hasta en el 50% de los casos sin
tratamiento

productos patologicos y medotos diagnostico del dengue


Los productos patológicos y métodos de diagnóstico del dengue se centran
en identificar la presencia del virus del dengue en el paciente, ya sea
mediante pruebas de laboratorio o análisis de tejidos. Estos métodos son
esenciales para el diagnóstico clínico y la vigilancia epidemiológica de la
enfermedad.
Productos Patológicos
Análisis inmunohistoquímico (IHC): Utiliza anticuerpos específicos que se
unen a los antígenos del virus del dengue en tejidos. Esta técnica es útil para
identificar el virus en muestras de tejido fijadas en formol, lo que facilita el
manejo de las muestras y minimiza la exposición de los trabajadores de
laboratorio a agentes infecciosos 1.
Métodos de Diagnóstico
Inmunofluorescencia: Este método utiliza anticuerpos específicos para
detectar el virus del dengue en muestras de tejido 2.
Titulación del virus del Dengue y neutralización por reducción del número de
placas: Este método implica la titulación del virus del dengue en placas de
microtiter para determinar la cantidad de virus presente 2.
Preparación de antígeno por el método de sacarosa-acetona: Este proceso
se utiliza para preparar antígenos del virus del dengue para su uso en
pruebas de inmunofluorescencia 2.
Hemaglutinación e inhibición de la hemaglutinación: Estos métodos implican
la exposición de placas de sangre a virus del dengue y la observación de la
aglutinación de las células sanguíneas 2.
Preparación de conjugado anti-Dengue - peroxidasa: Este método utiliza un
conjugado de anticuerpos contra el virus del dengue para detectar el virus en
muestras de sangre 2.
ELISA de Inhibición: Este método utiliza anticuerpos que se unen al virus del
dengue para inhibir su capacidad de unirse a células huésped, lo que se
detecta mediante la reducción del número de placas de microtiter 2.
ELISA de captura de IgM: Este método se utiliza para detectar anticuerpos
IgM contra el virus del dengue en muestras de sangre 2.
SDS-PAGE / Western Blot: Este método se utiliza para detectar antígenos del
virus del dengue en muestras de tejido embebido en parafina 2.
Detección de apoptosis en tejidos embebidos en parafina: Este método se
utiliza para identificar la muerte celular inducida por el virus del dengue 2.
Detección de los virus del Dengue mediante Reverso Transcripción/Reacción
en Cadena de la Polimerasa (RT/PCR): Este método se utiliza para detectar
el ARN viral del virus del dengue en muestras de sangre 2.
Identificación de los subtipos de los virus del dengue mediante restricción
enzimática: Este método se utiliza para identificar el tipo específico de virus
del dengue presente en una muestra 2.
Detección de la carga de virus de dengue mediante reverso trascripción-
reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (RT/PCR-TR o CV): Este
método se utiliza para cuantificar la cantidad de ARN viral del virus del
dengue en una muestra 2.
Secuenciación nucleotídica directa del producto de PCR: Este método se
utiliza para secuenciar el ARN viral del virus del dengue para identificar el tipo
específico de virus 2.
Sistema de expresión diferencial de mRNA (“RNAimage Kit: mRNA
differential display system”): Este método se utiliza para identificar la
expresión de genes específicos del virus del dengue en muestras de tejido 2.
Estos métodos de diagnóstico y análisis de productos patológicos son
fundamentales para el manejo clínico de la enfermedad, la vigilancia
epidemiológica y el desarrollo de estrategias de prevención y control.
Las medidas de profilaxis y control del dengue en Cuba se centran en la
prevención de la propagación del virus a través de los vectores,
principalmente el mosquito Aedes Aegypti, y en la erradicación de estos
vectores. Estas estrategias son fundamentales para evitar la diseminación de
la enfermedad y garantizar la sostenibilidad de los esfuerzos de salud pública
en el tiempo.
Medidas de Profilaxis y Control
Participación comunitaria: La comunidad juega un papel crucial en el control
del vector y la enfermedad transmitida por él. La participación activa de la
comunidad es esencial para que los esfuerzos de salud pública sean
sostenibles a largo plazo 1.
Autofocal familiar y laboral: Realizar el autofocal familiar y laboral cada 7 días
es una medida clave para prevenir la formación de focos o criaderos de
mosquitos. Esto incluye acciones como tapar los tanques, cepillar los
recipientes de agua, voltear los depósitos vacíos o ponerlos bajo techo, y
limpiar y ordenar los patios 2.
Mantener tapados los depósitos de almacenamiento de agua: Es importante
mantener herméticamente todos los depósitos de almacenamiento de agua,
como tanques, aljibes, cisternas, para evitar que se conviertan en criaderos
de mosquitos 2.
Fumigación en los hogares: Permitir la fumigación en los hogares para
eliminar los posibles criaderos del mosquito. Es recomendable mantener
cerradas las viviendas 45 minutos después de ser fumigadas 2.
Clasificación del contenido: Clasificar el contenido de los hogares y áreas de
trabajo para facilitar la eliminación de los criaderos de mosquitos 2.
Estas medidas son parte de un enfoque integral que busca no solo controlar
la propagación del dengue sino también educar a la población sobre la
importancia de la prevención y el manejo adecuado de los vectores. La
participación activa de la comunidad y la implementación de prácticas de
salud pública específicas son fundamentales para el éxito de estas
estrategias de control y prevención del dengue en Cuba.

Para prevenir la dengue, es crucial evitar las picaduras de mosquitos,


especialmente durante el día. Existe una vacuna llamada Dengvaxia para
personas que han tenido dengue al menos una vez y viven en lugares donde
la enfermedad es común. Sin embargo, la vacuna no es efectiva contra las
cepas de dengue que pueden causar la enfermedad más severa 1.
En casos de dengue severa, es importante buscar atención médica de
inmediato, ya que puede requerir hospitalización. Los síntomas graves de
dengue severa incluyen dolor abdominal severo, vómitos persistentes,
respiración rápida, sangrado de las encías o la nariz, fatiga, inquietud, sangre
en el vómito o las heces, sed extrema, piel pálida y fría, y sensación de
debilidad 1.

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