INVASIÓN RUSA - UCRANIA
La invasión rusa de Ucrania,nota 3 también conocida como la guerra de
Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022, constituye una escalada de
la guerra ruso-ucraniana que comenzó tras los sucesos del Euromaidán en
2014. Se trata del mayor ataque militar convencional en Europa desde
la Segunda Guerra Mundial. Está generando un número creciente de víctimas;
así, hasta mediados de 2023, había causado la muerte de más de nueve mil
civiles y decenas de miles de soldados.nota 4 Los combates también han
generado la mayor crisis de refugiados en el continente desde la Segunda
Guerra Mundial:4 más de 7.2 millones de ucranianos han abandonado el país y
más de 7.1 millones se han desplazado internamente.54 Además, la guerra ha
causado daño ambiental significativo y ha puesto en peligro la disponibilidad de
alimentos a nivel mundial.6
La invasión estuvo precedida por una concentración militar rusa en las
fronteras de Ucrania, que dio comienzo a mediados de 2021.7 Durante este
periodo de tensión diplomática, el presidente ruso Vladímir Putin criticó
la ampliación de la OTAN posterior a 1997 mientras negaba repetidamente que
Rusia tuviera planes de invadir Ucrania.8 No obstante, el 21 de febrero
siguiente, Rusia reconoció a la República Popular de Donetsk y a la República
Popular de Lugansk, dos estados autoproclamados en la región de Dombás,
al este de Ucrania, y envió tropas a esos territorios. Al día siguiente, el Consejo
de la Federación de Rusia autorizó por unanimidad a Putin a utilizar la fuerza
militar fuera de las fronteras de Rusia.9 El 24 de febrero, Putin anunció —en
un mensaje televisado— una «operación militar especial» en las provincias
de Donetsk y Lugansk; los misiles empezaron a impactar en diversos puntos
de Ucrania, mientras las fuerzas terrestres rusas cruzaban la frontera, dando
inicio a múltiples ofensivas.
En los frentes sur y sureste, los rusos tomaron Jersón en marzo de 2022
y Mariúpol el mes siguiente, mientras abandonaron la campaña de Ucrania
central y lanzaron una renovada batalla del Dombás. Las fuerzas rusas
continuaron bombardeando objetivos militares y civiles lejos de la línea del
frente, incluida la red de energía durante el invierno. A fines de 2022, Ucrania
lanzó contraofensivas en el sur y el este. Poco después, Rusia anunció
la anexión de cuatro provincias parcialmente ocupadas. En noviembre,
Ucrania retomó partes del Óblast de Jersón. En febrero de 2023, Rusia
movilizó a cerca de doscientos mil soldados para una nueva ofensiva en el
Dombás.10 En junio de 2023, Ucrania lanzó otra contraofensiva en el sureste.
La invasión ha recibido una condena internacional. La Asamblea General de las
Naciones Unidas aprobó la Resolución ES-11/1 condenando la invasión y
exigiendo la retirada total de Rusia.11 La Corte Internacional de Justicia ordenó
a Rusia suspender las operaciones militares y el Consejo de Europa expulsó al
país. Numerosos gobiernos occidentales, entre los que destacan la Unión
Europea y los Estados Unidos, impusieron sanciones a Rusia y su
aliado Bielorrusia, y proporcionaron ayuda humanitaria, económica y militar a
Ucrania. Más de mil empresas abandonaron Rusia y Bielorrusia en respuesta a
la invasión. La Corte Penal Internacional (CPI) abrió una investigación sobre
posibles crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, secuestro de
niños y genocidio, emitiendo una orden de arresto contra Putin en marzo de
2023.
Terminología
Esta sección es un extracto de Representación mediática de la guerra ruso-ucraniana
§ Terminología.[editar]
A pesar de las dimensiones del conflicto, el gobierno ruso lo ha denominado
desde el principio como «operación militar especial en Ucrania»
(en ruso: специальная военная операция на
Украине, romanización spetsiálnaya voyénnaya operátsiya na Ukraíne),12
evitando los términos de «guerra» o «invasión».12 Esta expresión fue empleada
por primera vez por Vladímir Putin el 24 de febrero de 2022 en su discurso que
dio inicio a la invasión.
Desde el punto de vista opuesto, numerosos medios y personas denominan la
contienda como la «guerra de Putin», personalizando la responsabilidad de su
desencadenamiento en el presidente ruso.13 También se han utilizado —entre
otros— los términos «guerra de Rusia contra Ucrania» o «guerra ruso-
ucraniana» de manera más general para referirse a todo el conflicto entre estos
países desde 2014.14
Por su parte, los documentos oficiales de la Rada Suprema (parlamento
ucraniano) hablan de la «agresión armada de la Federación de Rusia contra la
soberanía de Ucrania».15 En este sentido, organizaciones internacionales como
la ONU y parlamentos como el Congreso de los Estados Unidos o
el Parlamento Europeo han considerado el conflicto como una «agresión rusa
contra Ucrania».16 No obstante, António Guterres, secretario general de la
ONU, le dijo a Putin que las acciones de Rusia en Ucrania son consideradas
una «invasión».17
También entre los partidarios de Ucrania se utiliza el término «Gran Guerra
Patria»18 que remite a la participación de la RSS de Ucrania en la Gran Guerra
Patria de 1941-1945. En cuanto a China, su gobierno ha preferido referirse al
conflicto como «crisis de Ucrania» (en chino simplificado, 乌克兰危
机; pinyin, Wūkèlán wéijī).19
En ese contexto, uno de los motivos para la censura por parte de la Agencia federal
rusa responsable de controlar los medios de comunicación (Roskomnadzor) fue la
calificación de las acciones rusas como un «ataque», «invasión» o «declaración de
guerra».20
Contexto internacional: Era posterior a la Guerra Fría y Nueva
Guerra Fría
Mapa del mundo en Guerra Fría en 1980,
en tonos de rojo los aliados de la Unión Soviética y otros países comunistas, y en
tonos de azul los Estados Unidos y sus aliados capitalistas; los puntos rojos significan
guerrillas comunistas y los puntos azules guerrillas anticomunistas.
Este párrafo es un extracto de Era posterior a la Guerra Fría.[editar]
La era posterior a la Guerra Fría es el período posterior al final de la Guerra Fría el 25
de diciembre de 1991. Debido a que la Guerra Fría no fue una guerra activa sino más
bien un período de tensiones geopolíticas marcadas por guerras indirectas, existe un
desacuerdo sobre el final oficial de este conflicto y la subsiguiente existencia de la era
posterior a la Guerra Fría. Algunos académicos afirman que la Guerra Fría terminó
cuando se firmó el primer tratado mundial sobre desarme nuclear en 1987 o el fin de
la Unión Soviética como superpotencia en medio de las Revoluciones de 1989, pero
realmente terminó con la disolución de la Unión Soviética en 1991. A pesar de esta
ambigüedad, el fin de la Guerra Fría simbolizó una victoria de la democracia y el
capitalismo, dando un impulso a Estados Unidos y en menor medida a la Unión
Europea, y a las potencias mundiales emergentes, China e India. La democracia se
convirtió en una forma de autovalidación colectiva para los países que esperaban
ganarse el respeto internacional: cuando la democracia se consideraba un valor
importante, las estructuras políticas comenzaron a adoptar ese valor.
Este párrafo es un extracto de Nueva Guerra Fría.[editar]
Nueva Guerra Fría, Segunda Guerra Fría o Guerra Fría 2.0 (en inglés: New Cold War,
también referida como Cold War II, Cold War Redux o Cold War 2.0) son términos
utilizados —como paralelismo a la Guerra Fría entre 1945 y 1991— para designar lo
que se interpreta como un conflicto político, ideológico, informativo, social y militar en
el siglo XXI, lo cual terminó la llamada era post-Guerra Fría. Desde esta visión, se
verían las tensiones entre potencias como estructuradas dentro de grandes bloques de
poder geopolíticos opuestos; en uno se encontraría Occidente, liderado principalmente
por Estados Unidos y Reino Unido, así como en menor medida también por la Unión
Europea (partidarios del poder blando y de un orden mundial unipolar) y el
otro, Oriente, que estaría liderado principalmente por China y por Rusia (partidarios
del poder duro y de un orden mundial multipolar). Se incluyen acciones propias
de guerra híbrida (como los ciberataques) y guerras
subsidiarias (como Libia, Siria, Ucrania o Irán). La rivalidad, además de geopolítica,
también sería de carácter económico, militar, cultural y tecnológico.
Antecedentes
Cadena humana conmemorando el acta de Zluki,
1990.
Este párrafo es un extracto de Antecedentes históricos de la guerra ruso-ucraniana.
[editar]
El proceso de la caída del muro de Berlín, la reunificación alemana y el colapso de los
gobiernos comunistas (1989-1991) trajeron enormes cambios en los países del Bloque
del Este, hasta entonces integrantes o aliados de la Unión Soviética, alterando la
balanza geopolítica en Europa. Sin embargo, tras la disolución de la Unión
Soviética en 1991, Ucrania y Rusia mantuvieron estrechos vínculos y el gobierno
ucraniano acordó abandonar su arsenal nuclear en 1994 —mediante el Memorándum
de Budapest— con la condición de que los Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia
brindaran garantías contra las amenazas a la integridad territorial o la independencia
política de Ucrania.21 Cinco años más tarde, Rusia fue uno de los signatarios de la
Carta para la Seguridad Europea, que «reafirmó el derecho inherente de todos y cada
uno de los Estados participantes a ser libres de elegir o cambiar sus arreglos de
seguridad, incluidos los tratados de alianza, a medida que evolucionan».21
Véanse también: Conflictos postsoviéticos y Estados postsoviéticos.
El tratado Dos más Cuatro y la expansión de la OTAN
Esta sección es un extracto de Tratado Dos más Cuatro § Controversias sobre los
términos.[editar]
Entendemos la necesidad de garantías
para los países del Este. Si tenemos
presencia en una Alemania que es parte
de la OTAN, no habría extensión de la
jurisdicción de la OTAN para las fuerzas
de la OTAN ni una pulgada hacia el este
[sic]
—James Baker a Mijaíl Gorbachov
9 de febrero de 199022
El 9 de febrero de 1990, durante el proceso de redacción del tratado
de reunificación alemana, el secretario de Estado de Estados Unidos, James
Baker, visitó al entonces Secretario general del Partido Comunista de la Unión
Soviética, Mijaíl Gorbachov, y a su ministro de exteriores, Eduard
Shevardnadze, y un día después, se produjo también la visita del canciller de la
Alemania Federal, Helmut Kohl.23 El objetivo era apaciguar a los soviéticos por
la futura inclusión de una Alemania unificada en la órbita occidental. Gorbachov
llegó a proponer una estructura pan-europea de seguridad, que incluiría el
ingreso de Rusia en una OTAN reformada. Baker consideró esta idea «un
sueño» inalcanzable. Tanto Baker como Kohl convencieron a Gorbachov de
que una Alemania unificada estaría mejor en la OTAN, como una garantía de
estabilidad en Europa, pero afirmando que no habría mas expansiones hacia
este y que los intereses de seguridad de Moscú serían respetados.24
Las negociaciones habrían dado garantías al gobierno soviético de que
la OTAN (creada en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial) no permitiría
la adhesión de ningún país del bloque del Este —excluyendo la República
Democrática de Alemania (RDA),25 versión respaldada por algunos
historiadores y documentos publicados por el semanario alemán Der Spiegel.26
27
Dentro de este marco se hizo posible la reunificación alemana en 1990 y la
OTAN incluyó al territorio de la RDA. El entonces presidente de la Unión
Soviética, Mijaíl Gorbachov, afirmó en una entrevista de 2014 que el tema de la
expansión de la OTAN al este nunca se tocó pero añadió que dicha expansión
representó una violación del espíritu de las declaraciones y garantías que se
habían hecho en 1990.28
Aunque varias transcripciones del departamento de Estado de los Estados
Unidos demuestran que Baker en efecto pronunció esas palabras durante
aquella conversación —aludiendo a la no expansión de la OTAN—,22 dicho
compromiso no está reflejado en la redacción final del tratado de
reunificación.29 Además, el New York Times publicó en 1992 una serie de
documentos oficiales que daban cuenta de la adopción de una doctrina
estratégica que tomó el nombre de Doctrina Wolfowitz, en virtud de la cual
Estados Unidos se reservaba la supremacía sobre los demás Estados,
proponía el unilateralismo y establecía como «primer objetivo evitar el
resurgimiento de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la antigua Unión
Soviética o en otro lugar». El documento inicial fue luego moderado en sus
términos. Entre tanto, en Rusia se desarrollaron posturas políticas que
eventualmente se consideran como una versión análoga rusa de la Doctrina
Monroe.30
En la segunda mitad de la década de 1990, los países miembros de la OTAN
decidieron unánimemente invitar a algunos países de Europa del Este que
deseaban pertenecer a la organización lo que significaba expandir las fronteras
de la OTAN hacia el este. Así, en 1999 la OTAN incorporó a Hungría, Polonia y
la República Checa, para posteriormente —en 2005, semanas antes de
la adhesión de estos Estados a la UE— ampliarse también
a Bulgaria, Lituania, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia y Letonia; estos
dos últimos fronterizos con Rusia. De esta forma, Bielorrusia y Ucrania
quedaron como los dos países ubicados sobre la «línea roja» que separaba a
la OTAN de Rusia.31 Ucrania se convirtió entonces en una posición crucial para
ambos bandos y su política interna empezó a ser fuertemente influenciada por
la puja de poder internacional.32
En 2008, el presidente estadounidense George W. Bush, declaró públicamente la
intención de incorporar a Ucrania —y también a Georgia— a la OTAN, y
simultáneamente el proeuropeo Víktor Yúshchenko, presidente de Ucrania, pidió la
entrada de su país a la coalición militar.33 Por su parte, el presidente ruso Vladímir
Putin, se pronunció en contra de la posibilidad de dicha adhesión.34 No obstante, en
2010 Víktor Yanukóvich —quien reemplazó a Yúshchenko como presidente— retiró el
pedido, aunque en septiembre de 2020, el nuevo presidente Volodímir Zelenski,
aprobó la Estrategia de Seguridad Nacional, «que prevé el desarrollo de la asociación
distintiva con la OTAN con el objetivo de ser miembro de la OTAN».35
Véase también: Antecedentes históricos de la guerra ruso-ucraniana
Revolución naranja
Yúshchenko durante la Revolución Naranja contra
el fraude electoral (noviembre de 2004).
Estos párrafos son un extracto de Revolución naranja.[editar]
La Revolución Naranja (en ucraniano: Помаранчева революція,
Pomaráncheva revolyutsiya) consistió en una serie de protestas y
acontecimientos políticos que tuvieron lugar en Ucrania desde finales de
noviembre de 2004 hasta enero de 2005. Estas protestas ocurrieron en el
contexto de las elecciones presidenciales, en las que hubo fuertes acusaciones
de corrupción, intimidación de votantes y fraude electoral directo. Kiev, la
capital ucraniana, fue el punto focal de la campaña del movimiento de
resistencia civil en el que participaron miles de manifestantes diariamente.36 A
nivel nacional, la «revolución» se caracterizó por una serie de actos de
desobediencia civil y huelgas generalizadas organizadas por el movimiento de
oposición.
Las protestas fueron incentivadas por los informes de diversos observadores
nacionales y extranjeros, así como por la percepción por la oposición de que
las autoridades amañaron los resultados de la votación del 21 de noviembre de
2004 entre los candidatos Víktor Yúshchenko y Víktor Yanukóvich a favor de
este último.37 Las protestas nacionales se llevaron a cabo después de que se
anularan los resultados de la contienda original, y el Tribunal Supremo de
Ucrania ordenó convocar nuevas elecciones para el 26 de diciembre de 2004.
Bajo un intenso escrutinio por parte de observadores domésticos e
internacionales, la segunda contienda se declaró «libre y justa». Los resultados
finales revelaron una clara victoria para Yúschenko, que recibió un 52 % de los
votos, comparado con un 44 % de Víktor Yanukóvich. Yúshchenko fue
declarado como el ganador oficial con su inauguración el 23 de enero de 2005
en Kiev, con lo que se dio fin a la Revolución Naranja.
En 2010, Víktor Yanukóvich se convirtió en el sucesor de Yúshchenko como
presidente de Ucrania, después de que la Comisión Central Electoral y observadores
internacionales declararan que la elección presidencial de ese año se desarrolló de
manera justa.38