Tema 4.
CLIMATERIO Y MENOPAUSIA, CUIDADOS DE ENFERMERÍA
CONCEPTO
El climaterio (de 45 a 65 años) es el período de la vida de la mujer en el que
desaparece la función reproductiva y ocurren grandes modificaciones de la
secreción de hormonas sexuales, así como también tiene implicaciones a nivel
social, cultural y psicológico. En el hombre también existe esta época y se
caracteriza por un declinar de hormonas androgénicas (testosterona),
músculos más laxos, disminución de la talla, aunque sigue produciendo
espermatozoides.
La menopausia es un signo del climaterio, y es la desaparición de la
menstruación la cual ocurre entre los 47 y 55 años, aunque con amplias
variaciones dentro de la normalidad. El cese de la menstruación (amenorrea),
al igual que la menarquia, no suele ser un fenómeno brusco, sino que se
tienen faltas de menstruación uno o varios meses, volviendo después a
menstruar. Es la perimenopausia. Para determinar la menopausia es necesario
que la mujer haya estado un período mínimo de 1 año sin menstruación.
En la menopausia se distinguen tres fases:
1. Premenopausia: acortamiento de la longitud del ciclo a expensas de la
fase folicular. Aumento de FSH sobre todo, raramente síntomas
climatéricos.
2. Perimenopausia: desarreglos menstruales progresivos con baches
amenorreicos. Fallo ovárico, gonadotropinas elevadas y estrógenos por
debajo de los valores normales. Síntomas climatéricos frecuentes.
3. Posmenopausia: el ovario no queda totalmente inactivo, pero cesa su
función endocrina folicular. Su secreción es insuficiente. No hay
menstruación.
FACTORES SOCIOECONÓMICOS QUE INFLUYEN EN LOS SÍNTOMAS
1. Simbolismo cultural de la menstruación: consecuencias de su
desaparición.
2. Consideración social de la mujer estéril.
3. Consideración social del envejecimiento.
4. Actitudes de la pareja, especialmente en el área sexual.
5. Grado de necesidad económica.
6. Cambios en el papel sociofamiliar (síndrome de nido vacío), y
disponibilidad de alternativas.
7. Disponibilidad de servicios de salud específicos.
CAMBIOS ENDOCRINOS
Descienden los niveles de estrógenos y progesterona, y aumentan los niveles
de gonadotropinas. En la premenopausia empiezan a aparecer ciclos
anovulatorios, por tanto, sin cuerpo lúteo ni progesterona. Al principio son fallos
esporádicos y después más frecuentes. Además, al aproximarse la
menopausia el número de folículos primordiales disminuye y con ello el nivel
de estradiol plasmático. No obstante, el estroma ovárico y la corteza
suprarrenal continúan produciendo estrógenos.
El ovario envejece, pero la hipófisis no, y continúa enviando estímulos al ovario
para que madure sus folículos. Al no tener respuesta (por no haber folículos)
se produce una elevación de gonadotropinas. Este aumento no es permanente
y después de unos años desaparece.
CAMBIOS LOCALES
En la clínica de esta etapa influye, además de la disminución de estrógenos, la
predisposición de la mujer a tener síntomas y la aceptación psicológica de la
menopausia.
1. Ovario disminuye su tamaño, superficie rugosa y desaparecen los folículos.
2. En la vagina se adelgaza el epitelio, disminuye la grasa, desaparecen los
fondos de saco vaginales y disminuye la secreción. Dolor coital.
3. El útero disminuye su tamaño y el endometrio se adelgaza. Disminuye la
turgencia muscular uterina.
4. Se relajan los medios de suspensión del aparato genital. Ligamentos laxos,
baja el esfínter urinario e incontinencia.
Todo esto explica la dispareunia, prurito vulvar, facilidad para la aparición de
infecciones y prolapso genital
SÍNTOMAS GENERALES
Blatt y Kupperman (1950) agruparon los síntomas según su causa, y
propusieron una escala de medición de los síntomas climatéricos para
determinar la necesidad de intervención terapéutica. Esta escala se hoy usa
con algunas modificaciones:
1. Síndrome vasomotor; inestabilidad vasomotora, a la que se debe la
sensación de calor (sofocos), seguida de sudoración y enrojecimiento;
provocada por desequilibrio entre SN e hipófisis causado por estrógenos.
También parestesias aunque son más raras.
2. Síndrome psiconeurobiológico: inestabilidad psíquica o emocional con
irritabilidad, depresión, ansiedad, melancolía, disminución o aumento de la
libido, insomnio y cambios de carácter.
3. Síntomas psicosomáticos generales: Gama variada, como vértigos, dolores
musculares o articulares, cefaleas, palpitaciones y molestias viscerales
diversas.
4. Síntomas cutáneos mucosos: el déficit estrogénico produce alteraciones del
tejido conjuntivo de la piel y mucosas: atrofia cutáneomucosa.
En la posmenopausia existen además riesgos de salud:
1. Osteoporosis; los huesos pierden volumen y densidad y se favorecen las
fracturas, etc., incluso podría haber problemas respiratorios por disminución de
volumen de la caja torácica. Esto se solventa con la administración de
tratamientos con estrógenos (parches), ya que estos estrógenos ayudan a la
calcitonina a fijar el calcio en el hueso.
2. Aumento del riesgo cardiovascular: infartos de miocardio, lesiones
vasculares, arterioesclerosis, etc. Los estrógenos favorecen la producción de
lipoproteínas de alta densidad (HDL) y mantiene a niveles normales las de baja
densidad (LDL). Luego se aumentan los niveles de colesterol “malo” (LDL) en
sangre y por tanto los riesgos de enfermedad cardiovascular.
3. Riesgo mental; sobre el SNC a través de los receptores hormonales
específicos. Se modifican los valores de los neurotransmisores que intervienen
en el estado de ánimo y en la sensación de bienestar psicológico (serotonina y
noradrenalina) con disminución de la producción de opioides endógenos (beta
endorfinas).
4. Riesgo sexual: disminución del interés y frecuencia sexual, y posibilidad de
embarazo.
5. Riesgo reproductivo: tasa de fecundidad de 34/1000 (40-45 años) (de 30 a
35 años, 143/1000).
6. Riesgo oncológico: incidencia en aumento (mama, endometrio, cérvix,
ovario).
PLAN DE ASISTENCIA DURANTE EL CLIMATERIO
1. Medidas de diagnóstico precoz del cáncer (mama, endometrio, cérvix, ovario).
2. Vigilancia periódica de los indicadores bioquímicos, sobre todo del
metabolismo de los lípidos e hidratos de carbono; determinación de
colesterol y sus fracciones y de la glicemia basal o con sobrecarga.
3. Vigilancia de parámetros clínicos relacionados con el sistema
cardiovascular, como la tensión arterial y el peso.
4. Actividades de educación sexual.
5. Actividades de educación dietética.
6. Actividades de ejercicio físico.
7. Intervenciones de apoyo psicológico dirigidas a reforzar la autoestima y la
asertividad. Éstas pueden realizarse a nivel individual o a nivel colectivo; en
este segundo caso, la dinámica de grupo introduce un factor de influencia
positiva.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA
1. Actuaciones no farmacológicas: aconsejaremos vestimenta transpirable,
evitar bebidas calientes, ejercicios de relajación para mejorar los
trastornos vasomotores. Lubricantes y geles hidrosolubles para la
sequedad vaginal y evitar la dispareunia. Anticoncepción.
2. Prevención enfermedades coronarias: no fumar, no beber alcohol, no
café. La dieta es fundamental, debe ser 30% grasas y no más de 10%
saturadas, 20% proteínas y el 50% hidratos de carbono (aporte
energético). Las grasas se acumulan en los adipocitos y estos
metabolizan estrógenos. Recomendar ejercicio físico.
3. Prevención de osteoporosis: ejercicio físico como andar, correr,
levantamiento de pesos, que ayudan a fijar el calcio. También ayudan la
vitamina A y K. Dieta rica en calcio: CDR = 1-1,5 gr). Por último, terapia
de sustitución hormonal (THS) con estrógenos que dados a corto plazo
hacen que los síntomas no sean tan bruscos, o bien se dan a largo plazo.
Pero también los estrógenos dados exclusivamente son perjudiciales
para cáncer de mama y de endometrio ya que la mama y el endometrio
son estrógeno-dependientes. Para evitarlo se combinan estrógenos y
progesterona. La progesterona disminuye la afinidad de los receptores
por los estrógenos, pero disminuye el HDL y aumenta el LDL y los riesgos
de enfermedad cardiovascular. No obstante, se ha visto que la progestina
(progesterona sintética) palía los efectos del LDL y HDL. La THS se utiliza
sobre todo, por vía transdérmica (parches), vía percutánea: gel, también
vía subcutánea: implantes subdérmicos; vaginal (anillos, cremas, óvulos),
sublingual, nasal e intramuscular. Por vía oral, produce problemas
hepáticos.
La THS ha de realizarse con los controles y seguimientos adecuados.
BIBLIOGRAFÍA
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Departamento de Enfermería.
Profesorado teoría: Grupo de mañana: Francisco Javier Ruíz Peregrina y Carmen Álvarez Nieto. Grupo de tarde: Manuel Linares Abad.