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© ARQUEOLOGÍA IBEROAMERICANA 54 (2024): 125-136. ISSN 1989-4104. <https://www.laiesken.net/arqueologia/>.

RESEARCH ARTICLE
ANTÜKURA: UN CALENDARIO SOLAR DEL SIGLO
XIII EN TERRITORIO MAPUCHE, CHILE
Antükura: A 13th Century Solar Calendar
in Mapuche Territory, Chile

Rodrigo Moulian,1 Carolina Lema,2 Francisco Bahamondes Muñoz,3


Ricardo Moyano,4 Ana María Abarzúa,5 Alberto Enrique Pérez 6
1
Instituto de Comunicación Social, Universidad Austral de Chile ([email protected]); 2 Investigadora independiente,
Chile ([email protected]); 3 Consultor en arqueología e investigador independiente, Chile ([email protected]);
4
Departamento de Astronomía, Universidad de La Serena, Chile ([email protected]); 5 Académica
Asociada, Universidad Austral de Chile ([email protected]); 6 Investigador Asociado,
Universidad Autónoma de Chile ([email protected])

Figura 1. Piedra Antükura de Bahía Coique, Chile.

RESUMEN. El presente trabajo analiza los resultados de una investigación arqueológica del sitio Antükura de Bahía
Coique, en el sur de Chile, que alberga el único calendario solar lítico documentado hasta ahora en el territorio mapuche.
La datación por termoluminiscencia (TL) de fragmentos de cerámica proporciona una fecha de ocupación entre 1210
y 1525 DC. A través del estudio de sus funciones calendáricas y ceremoniales discutimos la antigüedad de los patrones
de organización espaciotemporal vigentes en la cultura mapuche, configurados a partir de principios comunes entre las
culturas del espacio andino central.

Recibido: 18/11/2024. Aceptado: 2/12/2024. Publicado: 12/12/2024.


Edited & Published by Pascual Izquierdo-Egea [P. I. Egea]. Arqueol. Iberoam. Open Access Journal.
Creative Commons License (CC BY 4.0). https://n2t.net/ark:/49934/353. https://purl.org/aia/5415.
ARQUEOL. IBEROAM. 54 (2024) • ISSN 1989-4104

PALABRAS CLAVE. Calendario solar, organización espacial, territorio mapuche, interculturalidad, Chile.

ABSTRACT. This paper analyzes the results of an archaeological investigation of the Antükura site at Bahía Coique,
in southern Chile, which hosts the only lithic solar calendar documented till now in Mapuche territory. Thermolumi-
nescence (TL) dating of ceramic fragments provides a date of occupation between AD 1210 and 1525. Through the
study of its calendrical and ceremonial functions, we discuss the antiquity of the current patterns of spatiotemporal
organization in Mapuche culture, configured from common principles among the cultures of the central Andean region.

KEYWORDS. Solar calendar, spatial organization, Mapuche territory, interculturality, Chile.

INTRODUCCIÓN tran un rango temporal de uso entre 1210 y 1525 DC,


lo cual indica no solo un carácter prehispánico sino tam-
Bahía Coique se ubica en la ribera noroeste del lago bién anterior a la influencia incaica sobre el mundo ma-
Ranco, aproximadamente a siete kilómetros de distan- puche para las fechas más tempranas. En el presente
cia de la ciudad de Futrono, en la Región de Los Ríos, estudio analizamos contextualmente la información so-
sur de Chile. Es un espacio de playas lacustres que se bre el tiempo y el espacio disponibles para el sitio y dis-
proyectan sobre terrazas y suaves lomajes, cubiertos de cutimos sus relaciones interculturales.
pastizales y árboles nativos. Presenta un clima templa-
do lluvioso con precipitaciones de 2400 mm anuales.
El ecosistema característico del área corresponde al METODOLOGÍA
bosque laurifolio templado con predominancias de
coigües y ulmos. Por su ubicación fuera de las áreas de El sitio Antükura fue excavado sistemáticamente en
peligro volcánico y la abundancia y diversidad de re- 2019. Se practicaron 56 sondeos de 0,5 × 0,5 m con
cursos naturales, constituye un área privilegiada para el extracciones por niveles artificiales cada 10 cm, dada la
asentamiento humano. Hasta el periodo histórico, este homogeneidad observada en el suelo. La distribución
espacio fue ocupado por población mapuche, princi- de los sondeos se definió en base a patrones sistemáti-
pal grupo étnico del centro y sur de Chile, cuyos pre- cos de muestreo y criterios culturales proxémicos pro-
cedentes arqueológicos se encuentran caracterizados a pios del contexto mapuche. En torno a la piedra An-
través de las tradiciones cerámicas Pitrén (Menghin tükura se hicieron 30 cuadrículas, en series radiales
1962), El Vergel (Bullock 1955) y Valdivia (Menghin siguiendo la orientación de los puntos cardinales. La
1962; Dillehay 1990). excepción fueron dos cuadrículas excavadas en los late-
En el sector Camino a la Puntilla de Bahía Coique rales de la piedra.
se emplaza el sitio arqueológico Antükura, «piedra sol» En el sector Tacitas 1 se excavaron diez cuadrículas,
en lengua mapuche o mapudungun, que da testimonio ocho de ellas en la base de un bloque lítico que presen-
de la complejidad de la ocupación prehispánica del área. taba mayor cantidad de platos horadados. Las otras dos
El espacio se articula en torno a un bloque de piedra se ubicaron en las áreas norte y este, respectivamente,
que ha sido esculpido por la acción humana para servir del sector. Se trata de un gran afloramiento rocoso que
como calendario solar y ofrendatorio ritual (figura 1). emerge en una ladera con una pendiente pronunciada
Se trata del único monumento lítico con este doble y presenta un paredón de 10 m cortado al oeste. El área
carácter documentado hasta el momento en el Wallmapu, de excavación se definió proyectando el patrón etno-
tal como se denomina al territorio ancestral mapuche gráfico mapuche de culto a las piedras en la base del
(Aukiñ Wallmapu Ngulam 1997). paredón.
El sitio arqueológico se compone, además, de cinco En torno al perímetro de las otras cuatro estructuras
bloques de piedras tacitas y una plataforma rocosa que se hicieron dieciséis sondeos, cuatro en cada una de ellas,
sirve de punto de observación (figura 2). Parte del es- siguiendo el patrón de orientación de los puntos cardi-
pacio se encuentra constituido por un menoko, terreno nales. Estos sectores corresponden a las piedras Tacitas
pantanoso en el que fluye permanentemente el agua, 2, 3 y 4 y la plataforma lítica que denominamos Tripa-
con connotaciones sagradas en la cultura mapuche. Las yantü —en mapudungun, este término denota «salida
dataciones por termoluminiscencia (TL) del sitio mues- del sol»—. Esta última se sitúa en el punto más alto del

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Figura 2. Imagen del sitio Antükura con la distribución de sus componentes arqueológicos (Google Earth).

sitio con 111 m s. n. m. y constituye un observatorio 2023 se llevó a cabo un estudio arqueoastronómico que
natural desde el que es posible ver el nacimiento y puesta registró la alineación de los recursos arqueológicos del
del sol durante todo el año. sitio en relación a la posición del sol en el horizonte
La excavación se orientó hacia la caracterización ge- local a lo largo del año. Se realizaron cálculos para los
neral del sitio y la obtención de muestras apropiadas alineamientos al naciente durante solsticios y equinoc-
para la datación. Con ese propósito, se seleccionaron los cios en concordancia con las dataciones TL.
fragmentos cerámicos con las características adecuadas Para el análisis de astronomía de posición se trabajó
para el análisis de termoluminiscencia. Tras estudiar el con valores corregidos de acuerdo con la declinación
conjunto de materiales cerámicos, se enviaron seis magnética local (NCEI 2023), usando GPS (Garmin
muestras al Laboratorio de Física de la Universidad Ca- E-Trex), brújula óptica (Konustar 10) y clisímetro (tipo
tólica de Chile. Entre tanto, una muestra de obsidiana CST). Los datos fueron cotejados a través del progra-
fue sometida a análisis de espectro químico en el Labo- ma Stellarium (0.24.2) y la aplicación Peak Finder
ratorio de Cultura Material de la Universidad Católica de (Soldati 2023), incluyendo valores de corrección refe-
Temuco, a través de fluorescencia de rayos X, con un rentes a refracción, paralaje y oblicuidad de la eclíptica.
analizador portátil Bruker Tracer 5i. En septiembre de En todos los casos se utilizó como punto de referencia
2022 se realizó una toma de muestras paleobotánicas y el centro del disco solar a partir de la tabla del anuario
se levantó una columna de sedimentos desde el perfil de astronómico del Instytut Geodezji i Kartografii de Polo-
una trinchera cavada para la escorrentía de aguas en el nia (IGiK 2023) y la fórmula básica de cálculo en ar-
menoko. La extracción del material se realizó en tres sec- queoastronomía (Aveni 2005; Moyano et al. 2024).
ciones de aproximadamente 30 cm cada una. El análisis de la información en torno a las catego-
Se efectuaron dataciones radiocarbónicas en dos ni- rías de tiempo y espacio codificadas en el sitio se reali-
veles de profundidad. La datación más superficial se zó desde la perspectiva de la etnosemiótica histórica que
realizó entre los 20-21 cm utilizando macrocarbones. se focaliza en el estudio de los antecedentes contextua-
La muestra fue procesada en el Accelerator Mass Spectro- les locales y comparativos del área. El ejercicio de con-
meter Lab (AMS) de la Universidad de Arizona. La se- textualización local se basa en una experiencia de veinte
gunda datación corresponde al nivel 30-31 cm, donde años de trabajo etnográfico del autor principal (Moulian
se encontraron semillas carbonizadas. Estas fueron ana- 2005, 2022) en la cuenca del lago Ranco y la realiza-
lizadas en el Servicio de Datación por Radiocarbono ción de entrevistas centradas en la caracterización del
DirectAMS de Seattle. Finalmente, en diciembre de sitio y su entorno.

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Figura 3. Incidencia lateral del sol naciente sobre la piedra Figura 4. Posicionamiento radial de los primeros rayos del sol
Antükura durante el solsticio de invierno. sobre la piedra Antükura durante el solsticio de verano.

CUENCA DEL LAGO RANCO catastro arqueológico de la cuenca del Ranco, esta na-
rrativa se registra en la predominancia de sitios corres-
Con una superficie de 443 km2, el lago Ranco es el pondientes al periodo alfarero tardío (Adán et al. 2015).
principal cuerpo de agua interior de la Región de Los En ese marco se sitúa el patrón arqueológico Tacitas
Ríos. Se ubica en el área precordillerana, con una alti- del lago Ranco, identificado originalmente por Van de
tud de 69 m s. n. m. En su hoya se encuentran trece Maele (1968). Este se distingue por la presencia de ro-
islas, la más importante de las cuales es Isla Huapi, con cas emplazadas en el espacio labradas para producir
una extensión de 843 ha, habitada por población ma- concavidades de forma elipsoidal.
puche, único espacio del área donde aún se conserva el Hemos identificado nueve sectores con este tipo de
mapudungun, la lengua originaria de este pueblo. piedras en el área; cinco de ellos situados en la zona
Al momento de la conquista española, el lago Ranco nornoroeste del Ranco, correspondientes a Puerto
se encontraba extensamente ocupado. El cronista Ma- Nuevo, Altos de Bahía Coique, Puntilla de Bahía Coi-
riño de Lobera (1865 [1593]: 140) señala que sus «ori- que, Caja de Compensación de Futrono y Península
llas estaban muy pobladas de naturales», incluso sus is- de Trintrín; cuatro al noroeste del lago, pertenecientes
las, lo que supone el uso de canoas y el dominio de la a los sitios Longkopan, fundo Toledo de Pucara, pre-
práctica de la navegación lacustre. Vivar (1966 [1558]: dio Leiva de Pucara y fundo San Miguel. De ellos, el
167) describe el camino que conduce hasta el lago como sitio correspondiente a Caja de Compensación fue ex-
«tierra fértil de maíz, frisoles y papas». Este autor infor- cavado en un trabajo de rescate por Sánchez e Inostro-
ma que sus habitantes vestían «razonablemente» y dis- za (1984). En esa ocasión se recuperaron piezas cerá-
ponían de abundancia de ganado domesticado. En el micas decoradas blanco sobre rojo identificadas como

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Figura 5 (izda.). Plataforma Tripayantü, punto más elevado del sitio desde el que se puede observar
la salida y puesta del sol durante todo el año. Figura 6 (dcha.). Piedra gnomon orientada hacia el
naciente del sol durante los equinoccios de primavera y otoño.

Tringlo y rojo sobre blanco, tipificadas como Valdivia. del levante marca los desplazamientos del astro en el
Mera y Munita (2008) comunicaron el sondeo super- ciclo anual, lo cual permite llevar un registro del paso
ficial de los sitios de Bahía Coique en el marco de estu- del tiempo. Se trata de la única piedra calendario co-
dios de impacto ambiental, identificando fragmentos nocida en el Wallmapu. El estudio de astronomía de po-
de cerámica Pitrén en al menos uno de estos sectores. siciones informa que la piedra permite, igualmente, ob-
Adán et al. (2015) realizaron un estudio exploratorio de servar las paradas mayores y menores de la luna en el
las tacitas del complejo turístico Coique y de la penín- horizonte y el desplazamiento de constelaciones.
sula de Trintrín planteando la hipótesis del carácter El bloque de piedra calendario tiene un despliegue
histórico de estos sitios. Campbell et al. (2020), entre predominante de carácter longitudinal en dirección
tanto, incorporaron la piedra en el repertorio del «arte norte-sur con una extensión de 4,7 m en su eje mayor.
rupestre» del sur de Chile. Su anchura máxima es de 2,48 m en dirección oeste-
Nuestro trabajo expone los resultados de la primera este. Antükura está ubicada a una altura de 109 m s. n.
excavación sistemática de uno de los sitios del patrón m. y a 45 m sobre el nivel del lago. La cara principal
Tacitas del lago Ranco. presenta una forma romboidal y la superficie tiene una
inclinación de 16°.
El punto más alto de la piedra se encuentra en la sec-
COMPLEJO ANTÜKURA ción este y el punto más bajo en el lado oeste. Sobre el
plano inclinado se halla un círculo esculpido con un
Conocida como el «Ojo de Coique» porque tiene un diámetro interno de 1,46 m y externo de 1,74 m en el
círculo labrado en su cara principal (Mera y Munita 2008), eje de simetría longitudinal. La técnica de producción
Antükura significa «piedra sol» en mapudungun. El nom- ha sido el piqueteado y raspado con profundidades que
bre que le asignamos constituye una voz precedente que varían entre los 6 y 12 cm y un ancho entre los 10 y 16
alude a la función como calendario de este monumen- cm. La figura presenta un punto de entrada sin borde
to lítico. Esta denominación responde a la reivindica- en la parte más elevada de la piedra, con una desvia-
ción mapuche del uso y valoración de la lengua y cul- ción de 30° al sureste y un punto de salida en la base
tura originarias para la designación de su patrimonio. (figura 1).
El bloque ha sido diseñado para su observación des- El surco esculpido en la cara inclinada de la piedra
de una posición oeste mirando hacia el este. Durante permite la escorrentía de líquidos, lo que informa de
el solsticio de verano, el haz de luz del sol naciente cae su posible uso como ofrendatorio. Al verterse en el punto
en el centro del círculo. En el solsticio de invierno, el superior central del círculo, las columnas de líquido se
haz de luz da en uno de los vértices de la piedra y corta bifurcan por los trazos norte y sur de la figura geomé-
tangencialmente el círculo (figuras 3, 4, 7 y 8). La po- trica, desplegando una trayectoria sincronizada hasta el
sición de los rayos solares sobre la piedra al momento suelo. El diseño y función es similar al de las paqchas

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Tabla 1. Dataciones TL de fragmentos de cerámica del sitio Antükura.

andinas (Carrión 1954). Este uso corresponde a la prác- ción poniendo de manifiesto la relación espacial entre
tica ritual mapuche de regar con sangre y chicha la tie- ambos sitios.
rra, que se mantiene vigente. El complejo arqueológico contiene cinco puntos con
En dirección este, a 235 m, un afloramiento rocoso piedras tacitas, cuatro de los cuales fueron excavados.
marca el punto más alto del sitio (111 m s. n. m.), al El más extenso, denominado Tacitas 1, se sitúa a 190
que denominamos Tripayantü, lugar desde donde es po- m de la piedra Antükura en dirección sur. Correspon-
sible observar la salida del sol durante todo el ciclo anual. de a la superficie de un gran afloramiento lítico que
Se trata de un mirador natural que permite el control emerge en una pendiente. Sobre este se contabilizan 32
del espacio circundante. Sobre la superficie de este se concavidades elipsoidales horadadas con patrones di-
encuentra emplazada una piedra de 1 m de largo, 60 reccionales norte-sur y este-oeste (figura 9). Hay tres
cm de ancho y 29 cm de espesor, cuyo vértice apunta a bloques de piedras horadadas —denominados Tacitas
la salida del sol en el equinoccio (figuras 5 y 6). Tripa- 2, 3 y 4— en la sección este del sitio próxima al me-
yantü es también el nombre de un espíritu tutelar ma- noko, espacio pantanoso producido por una vertiente
puche cuya morada se sitúa en la cumbre del cerro Treng de agua subterránea. Tacitas 2 se ubica 250 m al este de
Treng de Isla Huapi, que se visualiza desde esta eleva- Antükura, en la vertiente sur del menoko o humedal y

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Figura 7. Alineación del sol respecto de la piedra Antükura en el solsticio de invierno.

Figura 8. Alineación del diseño de la piedra Antükura hacia


el naciente del sol durante el solsticio de verano.

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se compone de tres platos. Tacitas 3 tiene un plato y se DISCUSIÓN


sitúa a 270 m de la piedra calendario, también en el
sector sur del espacio pantanoso. Tacitas 4 está aproxi- El complejo arqueológico Antükura de Bahía Coi-
madamente a 374 m al noreste de Antükura, en la ver- que deja en evidencia la antigüedad de los patrones de
tiente norte del menoko, y está integrado por dos pla- organización espaciotemporales que configuran hasta
tos. El quinto bloque con tacitas se encuentra próximo el día de hoy la visión de mundo mapuche, a partir de
a la ribera del lago en un sector habitacional que quedó principios compartidos por las culturas del espacio an-
fuera del plan de excavación (figura 2). dino central. Esta recurrencia se inscribe en lo que
El estudio paleobotánico a partir de una muestra de Moulian (2022) ha caracterizado como la «impronta
sedimento tomada en el sector del menoko registró pro- andina en la cultura mapuche», parte de cuyos compo-
fusión de partículas de carbón a los 15, 20, 25 y 35 cm. nentes han sido previamente relevados por Guevara
Esto sugiere la práctica de roce con fuego recurrente (1911), Patrón (1912), Grebe (1996, 2002) y Dillehay
para la limpieza del sitio. Las dataciones por radiocar- (2011). Por otro lado, el registro de obsidiana muestra
bono fecharon en 1344 DC las semillas carbonizadas que los ocupantes de este sitio manejan recursos proce-
depositadas a los 30 cm y en 1150 DC una muestra de dentes de la vertiente oriental de la cordillera, lo que se
carbón situada a los 20 cm. Esta trasposición de fechas ve facilitado por la proximidad de pasos de montaña
y niveles se puede explicar por bioturbación. El sitio ha que permiten el acceso al área de Meliquina.
sido ocupado durante los últimos años para el engorde La piedra calendario Antükura y la plataforma de
de ganado bovino, cuyo desplazamiento sobre la zona observación Tripayantü permiten controlar los despla-
cenagosa puede causar el movimiento de los materiales zamientos del sol en el ciclo anual, fijando los momen-
en los niveles. tos del solsticio de invierno, los equinoccios de prima-
El proceso de excavación obtuvo 349 fragmentos de vera y otoño y el solsticio de verano. En mapudungun,
alfarería, una obsidiana y líticos. El análisis de los com- estos momentos reciben el nombre de wetripantü, «nue-
ponentes químicos de la obsidiana indica su proceden- va salida del sol»; antü konpay ralung, «entrada del sol
cia del sector Meliquina, al oriente de la cordillera de de primavera»; antü konpay walung, «entrada del sol de
los Andes (Pérez et al. 2023). Diecisiete de los fragmen- verano»; y antü konpay rimü, «entrada del sol de otoño».
tos de cerámica presentan decoración, 296 no están El ciclo temporal y ritual se inicia en el wetripantü,
decorados, 27 resultan indeterminables por su tamaño correspondiente al solsticio de invierno, traducido al
o grado de erosión y nueve corresponden a nódulos de castellano como «año nuevo». Este se fija como punto
arcilla. Las características morfométricas y las huellas de inicio en la perspectiva de los procesos de reproduc-
de uso de los materiales indican que se trataría de pie- ción de la vida de animales y plantas que permiten el
zas destinadas al uso doméstico y preparación de ali- sustento de la comunidad. En el espacio quechua co-
mentos. rresponde al inti raymi y a machaq mara en el aimara.
La adscripción temporal de la mayor parte del reper- La disposición en el diseño de la piedra Antükura
torio en términos técnicos o estilísticos no es posible hacia el naciente del sol durante el solsticio de verano
por la ausencia de atributos diagnósticos. Entre tanto, expone la importancia otorgada a este evento astronó-
las dataciones TL arrojaron un rango temporal entre mico para los ocupantes del sitio. En torno al 21 de
1210 y 1525 DC (tabla 1). De ellas, tres corresponden diciembre, los primeros rayos del sol se posan en los
al siglo XIII, con fechas de 1210, 1215 y 1260; una es puntos de entrada y salida del círculo tallado sobre la
del siglo XIV (1345), una del siglo XV (1490) y otra piedra. El haz de luz corta el centro de la figura seña-
del XVI temprano (1525). lando la llegada del día más largo del año, con cerca de
El estudio de astronomía de posiciones del sol para catorce horas de luminosidad (figura 4). En la cultura
las dataciones obtenidas por TL informa de 6 minutos mapuche, el antü konpay walung, «entrada del sol de
de diferencia respecto al presente, imperceptibles a sim- verano», abre el periodo de celebración de rogativas co-
ple vista. Ello confirma el uso de la piedra Antükura y munitarias de solicitud y agradecimiento a través de la
la plataforma Tripayantü para el registro del calenda- invocación de espíritus mediadores y la realización de
rio. Las características y distribución de los componentes ofrendas sacrificiales a las divinidades.
arqueológicos y las evidencias cerámicas permiten ca- El patrón ritual mapuche dirige sus acciones al na-
racterizar el sitio como un complejo dedicado a las ob- ciente del sol, focaliza sus actividades al momento del
servaciones astronómicas y prácticas rituales. amanecer y simboliza la luz solar del naciente como una

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Figura 9. Sector Tacitas 1 del sitio Antükura con 32 platos labrados sobre la superficie.

energía positiva, fortalecedora en términos físicos y es- El sitio expresa un patrón de organización proxémico
pirituales. Estos valores se expresan en la piedra Antüku- compartido por la cultura mapuche, cuyas canchas de
ra, que registra los primeros rayos del astro al emerger rogativa y cementerios se orientan en dirección al sol.
en el horizonte y está diseñada para la recepción de En los centros ceremoniales mapuches del territorio,
ofrendas. estos espacios se encuentran asociados porque se hace
La organización del sitio arqueológico presenta una participar a los difuntos de las rogativas. Vivos y muer-
orientación principal en dirección al naciente del sol, tos observan la salida del sol.
observado desde la piedra Antükura y la plataforma Tri- La piedra Antükura no solo denota actividades ritua-
payantü. Los materiales cerámicos registrados allí son les. La disponibilidad de un sistema de registro del tiem-
fragmentos de uso doméstico compatibles con la acti- po constituye un recurso relevante para el conocimiento
vidad de comensalidad, característicos de los espacios de los ciclos naturales aplicados a las prácticas de crian-
rituales. za de plantas y animales. Ello es consistente con el de-
El testimonio de los habitantes del sector informa sarrollo de actividades agropecuarias comunicadas para
de la existencia de un cementerio ubicado en las lade- la zona por los cronistas de la conquista. Entre los cul-
ras de colinas, al oeste del sitio, que tienen visibilidad tivos desarrollados por los mapuches, se cuentan la qui-
directa hacia Antükura (figura 2). Se trata de un espa- noa, la quiwicha o amaranto, el bromus mango, el maíz,
cio actualmente destinado a ocupación residencial de las papas. En términos funcionales, el patrón arqueo-
uso estival donde no hemos podido realizar trabajo ar- lógico de piedras tacitas se asocia a las prácticas de mo-
queológico. No obstante, la información recabada es lienda de cereales (Planella et al. 2017). En el contexto
consistente con las prácticas mortuorias mapuches que etnográfico mapuche se relaciona igualmente con las
disponen los cuerpos de los difuntos en las tumbas prácticas de culto, como un lugar donde se sirven ofren-
mirando hacia el este en lugares con buena visibilidad. das alimentarias y los oferentes realizan oraciones.

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Cañas (1902) provee testimonios de prácticas ritua- rro Treng Treng de Isla Huapi, cuyo nombre significa
les asociadas a las piedras tacitas en Vichuquén, vigen- «salida del sol». Otro ejemplo es Kintuante, «el que bus-
tes hasta fines del siglo XIX. El mismo autor registra ca el sol», espíritu tutelar de la cuenca del río Pilmai-
piedras en la Araucanía, espacio central de desarrollo quen. Su onomástica expresa la actividad ritual en tor-
de la cultura mapuche. En Angol, en el fundo El Reti- no al sol, cuya salida se espera, cuya presencia se busca.
ro, describe una piedra ubicada en la ribera del río La orientación de las canchas rituales al naciente del
Picoiquen. En Collipulli ubica otro ejemplar en la ri- sol es un patrón extendido temporal y espacialmente
bera norte del río Malleco. Calvo (1987) refiere la pre- en las culturas de los Andes centrales, como la pucara,
sencia de las mismas en una cancha de rogativa en tiwanaku e inca. Guevara (1911) advirtió que, tanto
Pocura, frente al volcán Villarrica. También sabemos en su orientación solar como en sus representaciones
de su uso en rogativas de Puerto Saavedra. Se trata, no del astro diurno, la cultura mapuche muestra correla-
obstante, de manifestaciones aisladas. Como patrón ar- ciones andinas. El término antü, que en mapudungun
queológico territorialmente extendido, las piedras ta- designa al sol, es afín al puquina inti, con igual signifi-
citas se encuentran en la Región del Maule (Mella 2020), cado, que se registra en quechua en forma homónima
300 km al norte, y en la Zona Central (Planella et al. y sinonímica. En las oraciones mapuches al sol es cali-
2017), 800 km en dirección septentrional. ficado como chao antü, que significa «padre sol». En
Romiti (2010) plantea el uso de calendarios de hori- esta representación, el sol se perfila como una deidad
zonte en un sitio funerario de la Provincia de La Pam- creadora de carácter masculino. En el discurso ceremo-
pa, con fecha de 1050 AP. La observación del movi- nial a la luna, se la invoca como ñuke mapu, «madre
miento del sol en el paisaje es una práctica persistente luna». Ambos constituyen una pareja. Sus hijos son
y extendida en las comunidades mapuches hasta hoy. wunyelfe, el «lucero del amanecer», al que se asigna gé-
Pérez (2021) sugiere funciones calendario-astronómi- nero masculino; y punyelfe, el «lucero del anochecer»
cas para una piedra del Lacar que califica como «men- (Moulian et al. 2018).
hir», pero el sitio carece de dataciones y tiene pendien- Este modelo de la familia divina de los astros se co-
te su estudio arqueoastronómico. Hasta el momento, rresponde con las representaciones incaicas de inti
no se han documentado manifestaciones arqueológi- (sol) y killa (luna) como pareja de dioses. No obstante,
cas homólogas a la piedra Antükura en el territorio an- por el rango temporal y alcance geográfico del Tawan-
cestral mapuche. En este caso, el bloque lítico ha sido tinsuyo, este correlato no se puede atribuir a una influen-
modelado para servir de calendario a través de la ins- cia inca. Si así fuera, quedaría en el registro discursivo
cripción de un círculo labrado en dirección al naciente de los sistemas semióticos mapuches la constancia de
del solsticio de verano. La hendidura de los trazos del denominaciones y representaciones alternativas del sol.
diseño desplegados en simetría sobre la superficie in- Las dataciones del sitio Antükura nos muestran corre-
clinada de la piedra permite el vertido de líquidos que laciones en los códigos del tiempo y el espacio estruc-
se escurren hacia la tierra. Por tanto, la organización turados a partir de los movimientos del sol, que son
del espacio y sus componentes simbólicos y funciona- preincaicos.
les informan sobre sus usos ceremoniales. Desde la cumbre del cerro Treng Treng de Isla Hua-
Un rasgo particular del sistema religioso mapuche en pi, donde habita el espíritu de Tripayantü, los miem-
la cuenca del lago Ranco y río Bueno es el culto a los bros de la congregación ritual local, denominados ka-
espíritus mediadores emplazados en el espacio. Se trata marrukos, pueden ver el espacio de Antükura. Quienes
de personas que han trascendido a otros niveles de la salen en bote desde la isla son llevados por las corrien-
realidad a través de puertas interdimensionales que se tes lacustres hacia Bahía Coique. Uno de nuestros in-
encuentran localizadas en el paisaje: manantiales, cas- formantes cuenta que sus abuelos acostumbraban a
cadas, lugares pantanosos, cuevas. El menoko de Antüku- parar a comer en las piedras tacitas durante sus viajes a
ra se inscribe en este patrón. Estos espíritus sirven de tierra firme, exponiendo memorias convergentes.
mediadores porque son seres liminares que habitan el
otro lado de la vida, pero mantienen una relación in-
manente con los espacios por los que han accedido a CONCLUSIONES
ella. El nombre de algunos de ellos informa de la im-
portancia que se le asigna al sol en la cultura mapuche. El complejo arqueológico Antükura evidencia la an-
Es el caso de Tripayantü, emplazado en la cima del ce- tigüedad de los patrones de organización espaciotem-

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porales que configuran hasta el presente la cosmovisión anteriores a la expansión incaica sobre el territorio ma-
mapuche, cuyo calendario se rige por el ciclo solar y su puche. El análisis contextual de las representaciones del
espacio se orienta al naciente del sol. Estos principios sol es consistente con estos rangos temporales. Las afi-
de organización espaciotemporal son comunes a cul- nidades lingüísticas del término antü y los correlatos
turas del área central andina. culturales andinos de las representaciones del sol no son
Antükura presenta el doble carácter de calendario susceptibles de ser explicados como resultado del desa-
solar e instrumento ritual, cuyas funciones se encuen- rrollo del Tawantinsuyo, por situarse este en una etapa
tran entrelazadas. Su diseño como calendario informa más tardía y estar sus límites geográficos fuera del al-
de la organización del tiempo en el ciclo anual fijando cance del lago Ranco.
la posición de los solsticios. La orientación principal El estudio arqueoastronómico de la elíptica del sol,
de la piedra al naciente del astro durante el solsticio de para las fechas indicadas por las dataciones TL de las
verano muestra la importancia asignada a esta fecha, piezas cerámicas, informa sobre el funcionamiento de
que resulta propicia para la congregación social por sus la piedra calendario con grados de desviación que son
condiciones climáticas y la extensión de la luz diurna. imperceptibles para el ojo humano respecto a los posi-
En Antükura, la organización simbólica del espacio cionamientos del presente. No obstante, las posibili-
en dirección al este corresponde al código proxémico dades de usos astronómicos de la misma exceden la ob-
mapuche y resulta concordante con los patrones de servación solar. A través de la piedra se pueden seguir
orientación prevalecientes en el área central andina. Esto las paradas mayores y menores de la luna y el movi-
se registra de modo concurrente en las canchas de ro- miento de constelaciones.
gativa mapuche del lago Ranco y en las plazas rituales La información arqueológica, arqueoastronómica y
de las culturas pucara, tiwanaku e inca. En la cultura contextual de Antükura muestra la complejidad social
mapuche el verano es la estación de intensificación ri- del periodo prehispánico en el área del lago Ranco, que
tual en la cual se realizan las rogativas comunitarias. registra el movimiento transcordillerano de recursos y
La totalidad de las dataciones obtenidas en el sitio la antigüedad y persistencia de correlaciones culturales
corresponden al periodo prehispánico. La mayoría son centro-sur andinas.

Agradecimientos

Este trabajo ha sido posible gracias a los proyectos Fondecyt 1160388 y 1200251. Agradecemos a la Sociedad
Agrícola y Ganadera Los Corrales por otorgarnos los permisos y facilidades para trabajar en el sitio.

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