En la Ciudad de Mendoza, a cuatro días del mes de diciembre de dos mil veintitrés, los Sres.
Jueces
titulares de la Cámara de Apelaciones de Familia, Dres. María Delicia Ruggeri, Germán Ferrer y Estela
Inés Politino, traen a deliberación para resolver en definitiva la causa, N° 318/2019 “A., D. E. c/M., M.
I. p/ACC. REL. AL REG. PATRIM DEL MATRIM.- DISOLUCION SOCIEDAD CONYUGAL”,
originaria del Quinto Juzgado de Familia -GEJUAF Godoy Cruz- de la Primera Circunscripción Judicial venida
a esta instancia en virtud del recurso de apelación interpuesto por el actor en contra de la sentencia de fecha
17/11/2021 que ordena la liquidación y partición de la comunidad de bienes conformada por los Sres. D. E. A. y
M. I. M., la que quedó disuelta con fecha 21/02/2018, declara cómo se integra el activo, identifica y detalla los
bienes gananciales sujetos a partición, desestima el pedido de recompensas y daños y perjuicios articulado por el
actor, impone las costas por la liquidación de la comunidad de bienes en el orden causado y por el pedido de
recompensas y daños y perjuicios al actor vencido. Difiere la regulación de honorarios hasta que se cuente con
elementos a tales fines y ordena que firme, se proceda conforme lo dispuesto por el art. 350 del CPCCyT.
Habiendo quedado en estado los autos y llamados a resolver se fijó el siguiente orden de votos:
Dres. Ruggeri, Ferrer y Politino.
De conformidad con lo dispuesto por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, se
plantearon las siguientes cuestiones a resolver:
PRIMERA: ¿Es justa la sentencia apelada?
SEGUNDA: Costas de alzada.-
SOBRE LA PRIMERA CUESTION LA DRA. MARIA DELICIA RUGGERI, DIJO:
I.- La sentencia en crisis
Como se señala en el epígrafe, la sentencia: 1) Ordena la liquidación y partición de la
comunidad de bienes conformada por los Sres. D. E. A. y M. I. M., disuelta con fecha 21/02/2018. 2)
Declara que integran el ACTIVO de la comunidad, como únicos BIENES GANANCIALES sujetos a
liquidación y partición, los siguientes: A.- derecho personal sobre el inmueble sito en calle [...] de
Godoy Cruz. B.- automóvil marca [...] Modelo [...] Dominio [...]. 3) Desestima el pedido de
recompensas y daños y perjuicios articulado por el actor. 4) Impone las costas por la liquidación de la
comunidad de bienes en el orden causado y por la pretensión de recompensas y la de daños y perjuicios
al actor vencido (art. 35 y 36 CPCCyT y CPF). 5) Difiere la regulación de honorarios hasta que se
cuente con elementos para hacerlo y dispone que firme que se encuentre la resolución se proceda
conforme lo dispuesto por el art. 350 del CPCCyT de Mendoza.
A- La jueza hace una detallada relación de la causa para fundar luego cada una de las
pretensiones deducidas por las partes. Se expide en primer lugar sobre la liquidación de bienes y su
calificación, ítem que no ha sido motivo de agravio; luego se expide sobre la petición de recompensas
deducidas por A. Expresa que corresponde rechazar este pedido, por mejoras en el inmueble de calle
[...] con el producido del negocio que funcionaba en el mismo inmueble por entender que no ha sido
probado, recordando que la carga de la prueba en materia de mejoras introducidas en bienes propios
recae sobre la parte que no es titular de dicho bien y que es quien realiza el reclamo, pretendiendo su
reconocimiento, no sólo en cuanto a la existencia de la mejora en sí, sino además en todo aquello
conducente a esclarecer sobre el origen de los fondos, de los cuales no se presume su ganancialidad, y
además aportar los elementos para liquidar el crédito. Sostiene que A. no ofreció prueba tendiente a
acreditar la inversión de la suma de dinero por él referida, recordando que declaró que los gastos los
abonó con tarjetas del Banco [...], entidad que luego informo que el actor no registra tarjetas de crédito
en la entidad y sin otra prueba de respaldo, imponiéndose su rechazo.
B- Luego avanza en el tratamiento del pedido de compensación económica, en este caso
reclamada por ambos. Al respecto explica la figura en el CCyC y los requisitos para que la pretensión
proceda. Agrega que siendo una herramienta destinada a lograr un equilibrio patrimonial, es necesario
realizar un análisis comparativo de la situación patrimonial de cada uno de los cónyuges al inicio del
matrimonio y al momento de producirse el divorcio, a fin de obtener una 'fotografía' del estado
patrimonial de cada uno de ellos, y, ante un eventual desequilibrio, proceder a su recomposición. Luego
sostiene que en el caso de autos no ha existido enriquecimiento injusto de alguna de las partes en
detrimento de la otra, ni desigualdad en las posibilidades económicas y de inserción laboral al momento
de la ruptura que pudieran generar una compensación económica a favor de ninguna de las partes.
C- A continuación trata el pedido de daños y perjuicios deducido por A., quien reclama un
monto en tal concepto manifestando que su petición se funda en que fue excluido del hogar, motivo por
el cual de un día para el otro se quedó sin trabajo, sin hogar, que su vida fue un verdadero calvario,
que nunca habían tenido discusiones, no más de las normales, que debió irse a vivir con su madre en un
lugar en donde no hay espacio y que debe hacer tratamiento psicológico. La magistrada entiende que
este rubro también debe ser rechazado ya que en el CCyC y en el marco del divorcio sin atribución de
culpas por éste receptado, no puede establecerse un contexto del que surjan las causas que llevaron a
peticionar la extinción del vínculo ni la culpabilidad por la ruptura, por lo que dentro del contexto
general de la responsabilidad civil por el daño causado- arts. 1716 y ss. del CCyC- quien reclama daños
tiene que acreditar los presupuestos que la sustentan: la conducta antijurídica, el daño, la relación de
causalidad entre el hecho y el daño, el factor de atribución. Agrega que el demandado no ha podido
revertir la Medida de Protección ordenada en los autos 134/1/8/5F, y transcribe parte de la pericia
psicológica realizada al actor por el CAI, concluyendo que por todo lo expuesto y probado entiende que
corresponde el rechazo de este reclamo.
D- Finalmente se expide sobre los créditos y deudas con ATM por impuesto automotor e
inmobiliario y costas. Todo lo cual tampoco fue motivo de agravio.
II.- El apelante expresa agravios. Se queja del rechazo de la recompensa, de la compensación
económica y los daños.
1) En relación al rechazo de la recompensa, sostiene que no surge de la sentencia que la
juez haya tenido en cuenta toda la prueba producida para acreditar dicho extremo. Solo ha considerado
la prueba informativa y la testimonial, olvidando referirse a la prueba documental y pericial. Obra en
autos la pericia del ingeniero civil, que constató todas las mejoras que fueron denunciadas por su parte,
como la ampliación del inmueble, realizadas durante la vigencia de la sociedad conyugal. La jueza
manifiesta que el actor no pudo probar que él abonó con el producido de su trabajo las mejoras, pero
ello resulta totalmente equivocado porque es la demandada quien afirma que en la casa funcionaba un
local de venta de milanesas y pollos, cuyos ingresos eran de la familia. Además, acompañó boletas de
la municipalidad de Godoy cruz, que se corresponden con la habilitación comercial de [...]. Y si bien el
oficio dirigido al Banco [...] no resultó positivo, ello se debe a que su parte tenía una extensión de la
tarjeta de crédito de titularidad de la demandada, es por ello que quizás no figuraba él como cliente de
la institución Bancaria. También resulta erróneo – agrega- considerar que la Sra. M. era la única que
costeaba todos los gastos en los que se incurrió para realizar las mejoras, puesto que con su sueldo
como maestra era insuficiente para hacerlo (ver bonos acompañados). Sostiene que con la pericia del
ingeniero no solo se verificó la existencia de las mejoras denunciadas, sino también la ampliación de la
vivienda original (transcribe la pericia) y la existencia de un local comercial, como lo había manifestado
su parte en su escrito de demanda. Asimismo, a fs. 14 de autos, obra informe de catastro de la
Municipalidad de Godoy Cruz, de donde surge los datos de la vivienda de calle [...], los metros
cuadrados originales del inmueble, y el Expte Nro. 79428, por el que tramitaron las ampliaciones. También obra
en autos, prueba documental, tales como recibo cancelatorio de la empresa [...] -a su nombre- en concepto de
compra de pileta, colocación y veredín. Concluye que la sentencia resulta arbitraria en cuanto no ha reconocido
a su favor las mejoras hechas en el inmueble (propio de M.) y que fueron realizadas con el dinero proveniente
del NEGOCIO, reconocido por la demandada como fuente de ingreso de la familia, reiterando que los gastos
fueron costeados con el dinero que ingresaba del mismo, puesto que únicamente con los ingresos de M. como
maestra no eran suficientes. Además, la demandada tampoco acreditó que el dinero que recibió como
beneficiaria de un seguro de vida al fallecer la madre, fuera utilizado para las remodelaciones de la casa, como lo
expresa. Concluye que sí se encuentra probado por su parte el origen de los fondos para afrontar las
remodelaciones de la casa que fuera sede del hogar conyugal.
2) El segundo agravio está dirigido a cuestionar el rechazo de la compensación económica.
Destaca que sobre el punto, la jueza dijo que no ha existido enriquecimiento injusto de alguna de las
partes en detrimento de la otra, ni desigualdad en las posibilidades económicas y de inserción laboral al
momento de la ruptura que puedan generar una compensación económica a favor de ninguna de ellas.
Entiende -agrega- que la magistrada valoró de manera equivoca su situación antes y al final del
matrimonio, puesto que resulta evidente que se vio económicamente perjudicado, no sólo porque no
tenía vivienda donde residir, sino también porque su trabajo (negocio) se encontraba en el mismo
domicilio conyugal, su clientela en los alrededores, etc. Sus ingresos disminuyeron considerablemente,
puesto que tuvo que dejar su lugar de trabajo y comenzar de nuevo. Había dispuesto todos sus ahorros
y ganancias fruto de su trabajo en la ampliación y mejora de la casa que fue su hogar conyugal. En
cambio, la demandada, quedo con una casa de mayor valor económico que la que había recibido de
herencia, con más metros cubiertos y renovada en gran parte, además de contar con un local comercial
del cual fácilmente puede obtener una renta o bien explotarlo en forma personal. Ello además de recibir
el alquiler de la parte proporcional que le corresponde por el otro inmueble ubicado en calle [...] de
Godoy Cruz y su sueldo como docente. Es por ello que su parte considera que el análisis efectuado por
la magistrada ha sido superficial y alejado de la realidad, tratándose de un matrimonio de muchos años,
cuyo núcleo de los ingresos provenía principalmente del negocio que explotaba su parte y que luego
de la ruptura se vio disuelto y el primer perjudicado fue él, que no conto más con su ingreso
diario, perdió su clientela y tuvo que ir a vivir a la casa materna, por no poder pagar un alquiler. Pide se
haga lugar al pedido de compensación económica.
3) El tercer agravio cuestiona el rechazo de los daños y perjuicios.
Resulta evidente -dice- que los fundamentos esgrimidos por la Juez son erróneos. Primero
resulta claro que su parte se vio perjudicado económicamente, al tener que retirarse no solo del
domicilio que era su hogar, sino también de su lugar de trabajo. En ningún momento la magistrada
niega o rechaza los hechos denunciados por su parte, por el contrario, quedo acreditado que tenía su
lugar de trabajo en el mismo lugar que el hogar conyugal, y que el retirarse obligado del mismo, generó
un grave perjuicio económico.
Sostiene que no es objeto de las presentes actuaciones, el resultado de la medida de protección,
o si su parte pudo o no levantar la medida, ello no debería pesar en un contexto donde lo que se está
reclamando son los daños y perjuicios derivados de no poder explotar más el negocio que durante 25
años llevo adelante. En segundo lugar y es lo que hace al quid de la cuestión, la Jueza trae en los
considerandos cuestiones que no tienen asidero en el presente litigio, y que colocan a su parte en una
situación de indefensión, atento a que en ningún momento del proceso, se estuvo discutiendo la medida
de protección, la cual a la hora de resolver es traída y utilizada como fundamento para rechazar los
daños y perjuicios peticionados por su parte.
En consecuencia, solicita a este Tribunal, se revoque la sentencia de primera instancia,
ordenando hacer lugar a lo peticionado en concepto de RECOMPENSA, COMPENSACION
ECONOMICA Y DAÑOS Y PERJUCIOS, solicitados, con costas a la contraria
III.- Corrido traslado de la expresión de agravios contesta la apelada, solicita el rechazo del
recurso, por los motivos que esgrime en detalle para cada agravio, a los que remito en honor a la
brevedad.
IV.- 1) Entrando al análisis de los agravios vertidos, iniciaré por el relacionado con el derecho
de recompensa esgrimido en primer lugar por el apelante.
La jueza de grado rechazó el pedido de recompensa por las mejoras que se introdujeron en el
inmueble que fuera sede del hogar conyugal y que es un bien propio de la Sra. M. (calificación no
controvertida) por entender que la invocación del actor de haberlas realizado con dinero ganancial
proveniente de la explotación del negocio que funcionaba en el mismo inmueble, no estaba probada.
El apelante en sus agravios señala la prueba que no habría sido considerada por la jueza para
tener por acreditado dichos extremos.
De la compulsa de la causa surge en primer lugar que la plataforma fáctica-jurídica para que se
evalúe la procedencia del derecho de recompensa, se encuentra acreditada. En efecto el inmueble en el
que se realizaron las mejoras es un bien propio de la Sra. M. que le corresponde como heredera de su
progenitora Sra. M. Dicha circunstancia surge de los reconocimientos que las partes realizan en sus
presentaciones. Así al demandar el Sr. A. expresa que el inmueble que fuera sede del hogar conyugal y
en el que realizó las mejoras e instaló su negocio de venta de productos avícolas, es un bien de la Sra.
M. que recibió como herencia por el fallecimiento de su madre, la Sra. M.; calificación del inmueble -
propio- y causa de la adquisición -herencia- por parte de M. quien al contestar la demanda no negó,
sino que por el contrario confirmó refiriendo en varias oportunidades de su responde que el inmueble
es de su propiedad por herencia de su madre quien vivió con las partes hasta su fallecimiento. Por
lo que conforme lo establece el art.2277 del CCyC la muerte de la Sra. M. causó la transmisión de su
herencia a la Sra. M. (hija única de la causante) y por lo tanto el inmueble le corresponde a esta
última como bien propio porhaber sido recibido a título gratuito.
Recordemos que las recompensas son créditos por indemnizaciones entre los cónyuges que
surgen por haber quedado afectada la integridad de sus patrimonios y la exacta partición por mitades de
los bienes gananciales. Conforme a este encuadre, su finalidad es restablecer el equilibrio de cada masa
de bienes propios y bienes gananciales. Para que el derecho de recompensa funcione, debe presentarse
la situación de una masa que se enriquece a costa de otra masa que se empobrece, correspondiendo a
quien la invoca la carga de la prueba. (Adriana Krasnow, “Tratado de Derecho de Familia”, Ed. La Ley,
2015 - T°II, p.814).
En el mismo sentido, dice Eduardo Sambrizzi que las recompensas consisten en los créditos que
los esposos pueden tener contra la comunidad, o esta contra aquellos, por cualquiera de las dos
siguientes circunstancias: o porque el patrimonio propio de uno o de ambos esposos disminuyó en
directo y correlativo beneficio de la comunidad, o porque esta se perjudicó en beneficio del patrimonio
de alguno de los cónyuges –o de los dos-, ello pudo haber ocurrido por diversas causas. (Tratado de
Derecho de Familia, La Ley, 2018, T°III, ps. 293/294).
Ahora bien, como adelanté, el fundamento de la magistrada para rechazar el crédito por
recompensa que reclamó A., fue la falta de acreditación del origen de los fondos con los que se
realizaron las mejoras, alegando A. que las realizó con las ganancias provenientes del negocio que
funcionaba en el inmueble. Lo que fue negado por la demandada, asegurando que se realizaron con el
dinero que percibió como beneficiaria del seguro de vida de su progenitora.
La pericia practicada por el ingeniero civil -obrante en autos a fs. 288/300 (PDF)- da cuenta de
los arreglos realizados al inmueble y las ampliaciones, conforme los denunciado por el actor. Concluye
luego de contestar los puntos de pericia que las ampliaciones alcanzan a 77 m2 aproximadamente. Y
que la estimación total del monto de las mejoras fue de $4.438.028,36 calculado para el período
Enero/Marzo de 2021.
Acreditadas las mejoras, se impone determinar si está probado que éstas se realizaron con
fondos gananciales a fin de que proceda el derecho de recompensa.
El apelante sostiene que los fondos se obtuvieron en su gran mayoría del trabajo del negocio de
venta de productos avícolas que funcionaba en el domicilio familiar y que constituía –junto a los
haberes como docente de la Sra. M.- el medio de subsistencia de la familia. Asegura que siendo el
medio principal de ingresos de la familia el negocio y que el sueldo de docente de la demandada no era
suficiente para aportar al sostenimiento de la familia y realizar todas las mejoras, sumado a que el
negocio funcionaba en el mismo lugar, que poseía habilitación por parte de la municipalidad de Godoy
Cruz y que ha acompañado documentación que acredita la adquisición de ciertos elementos de
infraestructura de las mejoras, tales como la piscina, son todos indicios graves y suficientes para tener
por acreditado el origen de los fondos.
Sin perjuicio de lo invocado por el apelante -razonamiento que comparto- vale tener presente
que se trate de los salarios de la Sra. M., de las ganancias de la pollería o de uno o más créditos
bancarios de cualquiera de los cónyuges, lo cierto es que en cualquiera de esos casos, los fondos tienen
carácter ganancial y en tanto tales generan un crédito por recompensa a favor de la comunidad y contra
el cónyuge propietario del bien cuyo valor aumentó por la mejora.
De conformidad a lo establecido por el art.491 y conc. del CCyC, en el caso expuesto por el
accionante hubo un desplazamiento de las masas gananciales hacia bienes propios de la demandada que
se ha beneficiado patrimonialmente en detrimento de la comunidad, por lo resulta procedente, como
adelantamos, las reglas que informan el derecho a recompensa, verificándose el supuesto previsto por
el art.464 inc. j del CCyC.
No quiero dejar de mencionar que la apelada al contestar la demanda, sostuvo que las mejoras
fueron realizadas con lo que ella obtuvo por un seguro de vida al fallecimiento de su madre, ingreso por
tal concepto que acreditó. Sin embargo lo que no pudo acreditar es que esos fondos fueron destinados
para las mejoras del inmueble. El argumento no fue motivo de consideración por parte de la jueza en la
sentencia y tampoco ha sido nuevamente mencionado por la apelada al contestar la expresión de
agravios, a pesar de que sí es mencionado por el apelante en su queja.
En definitiva, el agravio resulta procedente y por lo tanto corresponde reconocer al apelante
un crédito por recompensa -en rigor es a favor de la comunidad- a imputarse al momento de la
partición por el 50% del valor de las mejoras realizadas en el inmueble de conformidad con la
prueba incorporada (documental y pericial) y de acuerdo a las pautas establecidas por los artículos
493 y 494 del C.C y C.
2) El segundo agravio -como adelanté- cuestiona el rechazo de la pretensión de
compensación económica. En síntesis la jueza considera que no se dan los extremos para que
proceda la figura de la compensación económica, toda vez que no se verifica un enriquecimiento
injusto de una de las partes en detrimento de la otra, ni desigualdad en las posibilidades económicas
y de inserción laboral hacia el futuro con motivo de la ruptura.
El apelante considera que la jueza no valoró adecuadamente su situación económica antes y
al final del matrimonio, porque para él resulta evidente que la separación lo perjudicó
económicamente al perder el lugar donde vivir y su fuente de trabajo. Mientras que la demandada,
quedó con una casa de mayor valor económico que la que había recibido de herencia, con un local
comercial para explotar, además del 50% del alquiler del inmueble ganancial y su sueldo como
docente.
Sin perjuicio que resulte cierto que los hechos objetivos descriptos se hayan producido cómo
el apelante lo relata, lo cierto es que éstos no se produjeron como consecuencia de un desempeño de
roles en el matrimonio, sujeto a estereotipos de género, en el que uno se dedicó a la atención del
hogar y crianza de los hijos –relegando su desarrollo personal y/o profesional, mientras el otro –
generalmente proveedor económico- siguió adelante con su desarrollo, generándose a la ruptura un
desequilibrio manifiesto consecuencia de esa modalidad de vida.
No olvidemos que la figura de la compensación económica está atravesada por la
perspectiva de género y tiene a la base el desempeño estereotipado de roles de corte patriarcal que
es precisamente la razón por la que al finalizar el proyecto común se genera el desequilibrio, y la
dificultad para proyectarse hacia el futuro.
Alejado de eso, se advierte que en esta familia, ambos cónyuges proveían al mantenimiento
del hogar y de los hijos, ambos trabajaban y la salida del apelante del domicilio se debió a una
medida de protección por VIF solicitada por la Sra. M. y la hija de ambos, que fuera otorgada en
autos N° 134/18/5F caratulados: ’’M. M. I. y A. S. D. CONTRA A. D. E. por MEDIDAS DE
PROTECCION DE DERECHOS” disponiéndose en la resolución que lleva fecha 20 de febrero de
2018, la exclusión de hogar de A. del domicilio de marras, el reintegro de M. y la hija de ambos a
dicho domicilio y la prohibición de acercamiento a éste último y demás sitios que frecuenten. Cabe
considerar que la medida dispuesta no obstaba a que A. solicitara su limitación o lo que considerara
oportuno a fin de salvaguardar su fuente de trabajo, toda vez que la medida tuvo por finalidad la
protección de los derechos de las peticionantes en torno al ejercicio de la violencia. El denunciado
inició un incidente de levantamiento, pero encontrándose en la etapa de producción de prueba, dejó
de instarlo. Lo dicho en tanto no puede achacar a la medida de protección el haber perdido su fuente
de trabajo, si tampoco se movilizó para que las consecuencias –no relacionadas con el ejercicio de
la violencia- que la medida tuvo, fueran modificadas.
En definitiva, el agravio aquí tratado, no prospera.
3) El tercer agravio cuestiona el rechazo de los daños y perjuicios.
El apelante pretende y así lo solicitó en la primera instancia que se lo indemnice porque se vio
perjudicado económicamente, al tener que retirarse del domicilio que era su hogar y su lugar de trabajo.
Sostiene que la magistrada no rechaza los hechos denunciados por su parte, sino que por el contrario ha
quedado acreditado que tenía su lugar de trabajo en el mismo lugar que el hogar conyugal, y que el
retirarse obligado del mismo, generó un grave perjuicio económico.
De la lectura de los fundamentos otorgados por la juez al rechazo de la pretensión, surge claro
que no se cuestiona la existencia de los hechos que el apelante alega como generadores de daño, sino
que entiende que no se han acreditado los extremos que exige la procedencia de la responsabilidad civil
conforme lo establece el art. 1716 y ss del CCyC.
Es que el hecho de haber tenido que dejar el inmueble donde habitaba con su familia y el
negocio, no son consecuencia de una conducta dolosa o culposa por parte de la Sra. M., dirigida a
causarle un daño, sino que la razón fue una orden judicial de exclusión de hogar fundada en la ley de
violencia familiar. Y, de entender el apelante que se dispuso equivocadamente, tenía a su alcance las
vías procesales para revertirla por no reunir los requisitos de admisibilidad. El apelante inicio un
incidente de levantamiento de la medida, que -como ya explique al tratar el agravio anterior- dejó de
instar en la etapa de producción de prueba, y nunca invocó en dicho incidente la cuestión relativa a su
actividad laboral, ni dirigió la acción a resolver dicha cuestión. En ese contexto y con ese sentido la
jueza refiere en los considerandos de la sentencia en crisis, que A. no se ocupó de levantar la medida,
referencia a la que alude el apelante, como si la jueza hubiera traído a este proceso una cuestión que
nada tiene que ver con el daño que reclama.
Sostiene el apelante en sus agravios ¨que no es objeto de las presentes actuaciones, el resultado
de la medida de protección, o si su parte pudo o no levantar la medida, ello no debería pesar en un
contexto donde lo que se está reclamando son los daños y perjuicios derivados de no poder explotar
más el negocio que durante 25 años llevo adelante¨.
Evidentemente el apelante trata de escindir el daño que le habría provocado dejar la explotación
del negocio, de la medida de protección, cuando es ésta la razón por la que debió dejar el inmueble, no
obstante -reitero- tenía vías procesales para resolver la cuestión puntual de la explotación comercial y
no hizo uso de ellas.
Sin perjuicio de lo expuesto comparto con la jueza de grado que no hubo ninguna actividad
procesal dirigida a probar los extremos de la responsabilidad civil por daño extracontractual: conducta
antijurídica, daño, relación de causalidad entre el hecho y el daño y factor de atribución. Ninguno de
los elementos señalados han sido acreditados, por lo que el reclamo por daños y perjuicios resulta
improcedente y en consecuencia el agravio formulado sobre éste, también.
En consecuencia y resultado procedente solo el agravio referido al crédito por recompensa,
considero que debe admitirse el recurso en forma parcial.
Así voto.
Sobre la misma cuestión, los Dres. Ferrer y Politino adhieren al voto que antecede por sus
fundamentos.
SOBRE LA SEGUNDA CUESTION, LA DRA. MARIA DELICIA RUGGERI DIJO:
Por el modo en que se resuelve la cuestión traída ante esta alzada corresponde que las costas sean
impuestas en la medida de los respectivos vencimientos (arts. 35 y 36 del CPCCyT).
Así voto.
Sobre la misma cuestión, los Dres. Ferrer y Politino adhieren al voto que antecede por sus
fundamentos.
Con lo que se dio por finalizado el presente acuerdo, procediéndose a dictar la sentencia que se
inserta a continuación:
SENTENCIA:
Mendoza, 04 de diciembre de 2023.
Y VISTOS:
Por lo que resulta del acuerdo, precedente el Tribunal
RESUELVE:
1.- Hacer lugar parcialmente al recurso de apelación interpuesto por la parte actora y en
consecuencia, modificar la resolución de fecha 17 de noviembre de 2021, en sus dispositivos III. y
IV., quedando incólume los dispositivos I. y II., reformulándose en adelante la numeración y
quedando redactado como sigue: “III.- Reconocer derecho de recompensa a favor de la comunidad
y a cargo de la Sra. M. I. M., por el 50% del valor de las mejoras introducidas en el inmueble
propio de ésta, sito en [...] de Godoy Cruz e individualizadas en la pericia del ingeniero civil
obrante en autos. El valor de éstas, corresponde se determine en definitiva en las operaciones de
inventario, avalúo y partición a realizarse de conformidad con la prueba instrumental y pericial
agregada y de acuerdo a las pautas establecidas por los artículos 493 y 494 del CCyC.” . IV.-
Desestimar el pedido de daños y perjuicios articulado por el actor. V.- Imponer las costas por la
liquidación de la comunidad de bienes en el orden causado (art. 35 y 36 CPCCyT). VI.- Imponer
las costas por reconocimiento de recompensa a la demandada y por daños y perjuicios al actor.
(art. 35 y 36 CPCCyT y CPFyVF). VII.- Diferir la regulación de honorarios hasta que se cuente
con elementos a tal fin. VIII.- FIRME la presente, procédase conforme lo dispuesto por el art. 350
del Código Procesal Civil Comercial y Tributario de Mendoza.
2.- Imponer las costas de alzada en la medida de los respectivos vencimientos
3.- Diferir la regulación de honorarios hasta tanto se practique la de primera instancia (art.15 ley
9.131).
NOTIFÍQUESE y VUELVA A ORIGEN.
Dra. María Delicia Ruggeri Dr. Germán Ferrer Dra. Estela Inés Politino
Jueza de Cámara Juez de Cámara Jueza de Cámara