7.
Contenido - Materialidad en la planeación
(NIA 320)
1. GENERALIDADES
En el módulo 6 se explicó la importancia de determinar la materialidad como parte esencial del
proceso de planeación. De hecho, también es importante determinar la materialidad a lo largo de la
auditoría en tres fases, por ejemplo, al efectuar la auditoría, al evaluar el impacto de los errores y al
formular la opinión.
La NIA 320, Materialidad en la planeación y ejecución de una auditoría, establece que el objetivo
del auditor es 'aplicar el concepto de materialidad de forma apropiada para planear y ejecutar la
auditoría'.
En la sección 3 del módulo 6 se dio una definición de la materialidad.
1.1. ¿DE QUÉ MANERA ES LA MATERIALIDAD IMPORTANTE EN EL PROCESO DE
PLANEACIÓN?
El objetivo general del auditor es emitir una opinión en cuanto a si los estados financieros están
libres de errores materiales. Por lo tanto, el auditor tiene que juzgar lo que esto significa en las
etapas tempranas de su trabajo con el fin de planear el trabajo que se va a necesitar para
valorarlo.
Mientras planea, el auditor hace juicios acerca del tamaño de los errores que se va a considerar
como material. Tales decisiones suministran el fundamento para:
determinar la naturaleza, la oportunidad y el alcance de los procedimientos de evaluación de
riesgos;
identificar y evaluar el riesgo de que se presenten errores materiales;
determinar la naturaleza, la oportunidad y el alcance de otros procedimientos de auditoría.
Estas se muestran en los pasos 3 y 4 del proceso de auditoría.
Observe que las consideraciones acerca de la materialidad también forman la base de las
evaluaciones, en la fase 3 de la auditoría (tema cubierto en el módulo 19), del efecto que los
errores sin corregir tienen en los estados financieros.
2. ¿QUÉ ES LA MATERIALIDAD?
Un asunto es material si su omisión o expresión errónea podrían influenciar las decisiones
económicas de los usuarios de los estados financieros. Los juicios acerca de la materialidad se
hacen a la luz de las circunstancias. Un asunto puede ser material debido a su:
tamaño (cantidad, magnitud, valor);
naturaleza (calidad, circunstancias);
la combinación de ambas.
Ejemplos de errores potenciales que el auditor de una empresa grande podría considerar
materiales
Un error por el que se sobrevalora la utilidad antes de impuestos en más de 5%.
Un error de $10.000 que convierte una utilidad en una pérdida.
La no revelación de una transacción, por valor de $500, celebrada con una parte relacionada, a
pesar del requisito de revelar en su totalidad tales transacciones, sin importar su tamaño,
estipulado en el marco de referencia pertinente para la preparación y presentación de
información financiera.
El pago de un soborno de $50 a un funcionario, revelado como un gasto administrativo.
2.1. CRITERIO PROFESIONAL
La determinación de la materialidad requiere del ejercicio del criterio profesional por parte del
auditor. Se basa en aquello que el auditor considera como las necesidades comunes de
información financiera de los usuarios de los estados financieros, en lugar de enfocarse en las
necesidades de personas específicas (cuyas necesidades pueden variar significativamente).
La NIA 320 afirma que es razonable que los auditores hagan las siguientes suposiciones acerca de
los usuarios de los estados financieros.
Ellos:
tienen un razonable conocimiento comercial, económico y contable y están dispuestos a
estudiar de forma diligente la información consignada en los estados financieros;
entienden que los estados financieros se preparan, presentan y auditan con arreglo a niveles
de materialidad;
reconocen las incertidumbres inherentes a las mediciones de los montos usando el criterio
profesional o estimaciones;
toman decisiones económicas razonables con base en la información consignada en los
estados financieros.
2.2. NIVELES DE MATERIALIDAD
Hay dos niveles de materialidad que el auditor tiene que tener en cuenta al establecer la estrategia
general de auditoría:
materialidad de los estados financieros en su conjunto, a la que nos referiremos como
"materialidad general”;
materialidad de clases especiales de transacciones, saldos contables o revelaciones, a la que
llamaremos "materialidad específica”.
La NIA 320, Materialidad en la planeación y ejecución de una auditoría, exige que, al establecer la
estrategia general de auditoría, el auditor determine la materialidad a estos dos niveles si es lo que
conviene.
MATERIALIDAD GENERAL (MATERIALIDAD DE LOS ESTADOS FINANCIEROS EN SU
CONJUNTO)
Esta materialidad se basa en el valor más alto de error que podría incluirse en los estados
financieros sin afectar las decisiones económicas de un usuario de éstos.
MATERIALIDAD ESPECÍFICA (MATERIALIDAD DE CLASES ESPECIALES DE
TRANSACCIONES, SALDOS CONTABLES O REVELACIONES)
En algunos casos, puede existir la necesidad de identificar errores de menor valor que la
materialidad general que podrían afectar las decisiones económicas de los usuarios de los estados
financieros, por ejemplo,
cuando la revelación de los rubros es exigida por la ley conforme a las disposiciones locales,
por ejemplo, en lo que toca a la revelación de ciertos rubros como las transacciones con partes
relacionadas y la remuneración dada a los administradores;
cuando los usuarios están interesados en revelaciones que son primordiales en relación con el
sector en el que opera la entidad, por ejemplo, los costos de investigación y desarrollo de una
empresa farmacéutica;
cuando los usuarios están interesados en un aspecto particular del negocio al que se dedica la
entidad que se revela de manera separada en los estados financieros, por ejemplo, una
empresa adquirida recientemente.
2.3. ¿CÓMO SE CALCULA LA MATERIALIDAD?
Materialidad general
A menudo se aplica un porcentaje a una cota de referencia como punto de partida de la
determinación de la materialidad general, por ejemplo, 5% de la utilidad antes de impuestos.
La naturaleza de la cota de referencia y el porcentaje aplicado se basan en el criterio profesional.
Las cotas de referencia comúnmente usadas son:
3-10% de la utilidad antes de impuestos de operaciones continuas
1-3% de los ingresos ordinarios/gastos
1-3% de los activos
Entre mayor sea la percepción que tenga el auditor de que los usuarios serán sensibles a
pequeñas magnitudes de expresiones erróneas, menor es el nivel de materialidad que se va a
establecer para garantizar que más rubros sean sometidos a pruebas durante la auditoría. El
auditor puede considerar los factores que se detallan más abajo al decidir cuál de las cotas de
referencia va a utilizar.
Materialidad específica
En el caso de clases especiales de transacciones o saldos contables, el auditor establecerá,
mediante su criterio profesional, un menor valor de materialidad específica en relación con esa
área en particular. Éste puede expresarse como un porcentaje de la materialidad general, por
ejemplo, 10% de la materialidad general.
USUARIOS
¿Quiénes son los probables usuarios de los estados financieros? Por ejemplo,, propietarios,
encargados del gobierno, instituciones financieras, franquiciadores, financiadores más importantes,
empleados, clientes, acreedores u oficinas estatales.
EXPECTATIVAS DE LOS USUARIOS
¿Hay rubros en los que los usuarios tienden a enfocarse? Por ejemplo,
los usuarios que están interesados en el desempeño financiero se enfocarán en la utilidad, los
ingresos ordinarios o los activos netos;
los financistas que estén interesados en partidas que, de tener errores, podrían causar una
violación de las cláusulas contractuales restrictivas acordadas con bancos.
ELEMENTOS RELEVANTES DE LOS ESTADOS FINANCIEROS
¿Cuáles son los elementos significativos que interesan a los usuarios en relación con:
activos
pasivos
patrimonio
ingresos
gastos?
NATURALEZA DE LA ENTIDAD
¿En dónde se encuentra la entidad en su ciclo de vida: en crecimiento, en su madurez o en su
declive?
¿Cuál es la naturaleza del sector?
¿Cuál es la naturaleza del entorno económico?
FINANCIACIÓN
¿Cuál es la estructura de propiedad y cómo es financiada? Por ejemplo, si es financiada
exclusivamente mediante deuda, los usuarios pueden estar más interesados en los activos y en las
demandas que penden sobre ellos que en las ganancias.
VOLATILIDAD
¿Qué tan volátil es la cota de referencia? Por ejemplo, la utilidad puede ser una cota de referencia
apropiada, a menos que las utilidades de una entidad fluctúen enormemente cada mes.
AJUSTE
Quizás sea apropiado que el auditor ajuste la cota de referencia para hacerla más típica, por
ejemplo, ajustarla para dar cuenta de los ingresos o gastos inusuales o de las bonificaciones a la
gerencia basadas en las utilidades generadas antes de las bonificaciones.
2.4. EJEMPLO REAL - INSPECCIÓN A UNA FIRMA DE AUDITORÍA
Ejemplo real - Inspección a una firma de auditoría
Una firma de auditoría tiene operaciones en una jurisdicción en la que se han adoptado las NIA.
Después de una inspección adelantada por los órganos reguladores locales, en el informe se
comentaba que la firma había calculado la materialidad general, en la auditoría de una empresa de
seguros, como el 2% del patrimonio, lo que ascendía al 20% de la utilidad antes de impuestos, un
valor más alto que la recomendación de la firma sobre el porcentaje adecuado que se debe aplicar
cuando se determina que la utilidad es la cota de referencia apropiada. El inspector afirmó que,
aunque se reconoció que esta es un área en la que se requiere hacer un ejercicio considerable del
criterio profesional y que el patrimonio podría ser una cota de referencia cuyo uso sería adecuado,
no estuvo de acuerdo y consideró que debió haberse establecido un nivel más bajo de materialidad
general a la luz de sus puntos de vista acerca de las necesidades de información de los usuarios.
3. MATERIALIDAD DE EJECUCIÓN
Después de haber definido los niveles de materialidad detallados en la sección anterior, el auditor
podría aún preocuparse porque:
el total de los errores inmateriales individuales (sin corregir) pueda causar que los estados
financieros estén errados;
no se deje margen para los posibles errores no detectados, lo que podría llevar a que los
estados financieros contengan errores materiales.
Esto podría exponer al auditor al riesgo de que los errores no corregidos y no
identificados excedan:
la materialidad de los estados financieros en su conjunto (materialidad general) o
los niveles de materialidad establecidos en relación con clases especiales de transacciones,
saldos contables o revelaciones (materialidad específica).
Para reducir el riesgo de que esto ocurra, el auditor debe establecer otro subnivel de materialidad,
conocido como 'materialidad de ejecución', menor que la materialidad general o la materialidad
específica.
3.1. ¿POR QUÉ CALCULAR LA MATERIALIDAD DE EJECUCIÓN?
El cálculo de la materialidad de ejecución garantiza que el auditor adquiera un enfoque más
prudente para determinar la naturaleza y el alcance de los procedimientos de auditoría requeridos
con base en los riesgos evaluados tanto al nivel de los estados financieros como al de las clases
especiales de saldos contables, transacciones y revelaciones. De ahí que entre más alto sea el
riesgo evaluado, menor será el nivel de materialidad de ejecución que tiene que establecerse
Esta aproximación es inteligente, dadas las limitaciones intrínsecas de la auditoría, que implican
que ésta está siempre expuesta al riesgo de no detectar errores.
Al definir la 'materialidad de ejecución' a un nivel menor que la 'materialidad', el auditor hará más
trabajo de auditoría y, por consiguiente:
se asegurará de que los errores menores que la materialidad general o específica sean
detectados;
suministrará un margen o amortiguador para los errores que no sean detectados.
Esto le dará al auditor una seguridad relativa de que el total de los errores no detectados más los
errores no corregidos no alcance un valor que haría que los estados financieros estén errados.
Objetivo del auditor a través del uso de la materialidad de ejecución
3.2. ¿CÓMO SE CALCULA LA MATERIALIDAD DE EJECUCIÓN?
Como ocurre con otros cálculos de la materialidad, no es un cálculo mecánico simple, por ejemplo
un nivel de materialidad general de 80%, e implica el ejercicio del criterio profesional con base en:
factores de riesgo específicos identificados;
el entendimiento que el auditor tenga de la entidad;
el conocimiento previo de la entidad.
No existen directrices específicas acerca de la forma de calcular la materialidad de ejecución. En la
práctica, los porcentajes pueden ir de niveles de materialidad general o específica de 60% (en
donde existe un riesgo mayor de errores materiales) a materialidades de 85%, en donde el riesgo
evaluado de errores materiales es menor.
Recuerde que la materialidad de ejecución puede estar relacionada con los estados financieros en
su conjunto o con clases específicas de transacciones, saldos contables y transacciones.
3.3. EJEMPLO PRÁCTICO
Un auditor ha fijado la materialidad general en 3% de la utilidad antes de impuestos en relación con
un cliente. La razón de ello es que él cree que los usuarios de los estados financieros están
interesados principalmente en el desempeño financiero medido por las utilidades y son muy
sensibles a los errores. (De ahí que haya juzgado que el 3% es apropiado, dado el rango de 3 a
7% recomendado por la firma, en donde se considera la utilidad como la cota de referencia
adecuada).
El auditor también ha decidido fijar un nivel de materialidad específica en relación con los gastos de
reparación y mantenimiento, pues la empresa ha iniciado un extenso programa de reparación,
mejora y renovación de su considerable portafolio de activos y, por ello, los usuarios están
interesados en esta área de los estados financieros. La materialidad específica se fijó en 15% de la
materialidad general para los gastos de reparación y mantenimiento, ya que este es el nivel de
error que el auditor cree que sería pertinente para los usuarios en relación con esta área de los
estados.
Al planear los procedimientos de auditoría que se van a ejecutar con respecto a los gastos de
reparación y mantenimiento, el auditor cree que existe un alto riesgo de que los gastos de
mejoramiento no se capitalicen en el momento en el que deben serlo. Por consiguiente, el auditor
fijará un nivel más bajo de materialidad de ejecución. La firma prescribe el rango de materialidad de
ejecución de algunas clases de transacciones entre el 60% y el 85% con base en el riesgo. En
consecuencia, el auditor juzga que la materialidad de ejecución debe ser de 67% de la materialidad
específica debido al nivel de riesgo evaluado.
3.4. ¿MATERIALIDAD DE EJECUCIÓN VS. MATERIALIDAD GENERAL?
Algunas veces, los auditores tienden a confundir los diferentes tipos de materialidad y tratan de
ajustar la materialidad general cuando determinan que existe un alto riesgo en un saldo específico,
por ejemplo, en las cuentas por cobrar.
Una mejor forma de afrontar el riesgo de auditoría asociado a saldos o clases de transacciones
consiste en establecer la materialidad específica y ajustar la materialidad de ejecución al nivel de la
clase de transacción o saldo contable, es decir que en este ejemplo se haría sobre las cuentas por
cobrar. Esto garantiza que el auditor está haciendo el trabajo suficiente para encarar el riesgo
asociado al saldo de las cuentas por cobrar, aunque sin alterar la materialidad general y la
materialidad específica.
Esto tiene más sentido, pues las materialidades generales y específicas se basan en las
necesidades de información de los usuarios, ¡¡no en cuán riesgoso resulta para la auditoría un
saldo específico!!
Aproximación a la materialidad
La materialidad general y la materialidad específica deben utilizarse en referencia a los
usuarios de los estados financieros
Se debe establecer la materialidad de ejecución con el propósito de diseñar los procedimientos
de auditoría
Se debe usar la materialidad de ejecución con base en la materialidad específica para diseñar
procedimientos de auditoría relacionados con riesgos específicos asociados a saldos o clases
de transacciones particulares.
4. EJEMPLO
Tomemos como ejemplo una empresa con una utilidad antes de impuestos (UAI) de $3 millones.
Digamos que los principales usuarios de los estados financieros son los accionistas y los bancos.
El auditor, haciendo uso de su juicio profesional, podría decidir lo siguiente:
La materialidad será de 5% de la UAI después de reversar una bonificación a la gerencia de
$700.000.
Materialidad general = $185.000
Aplicando su criterio profesional y conocimiento de los errores identificados en auditorías
anteriores, puede que el auditor decida fijar la materialidad de ejecución (al nivel EF) en 75%
de este nivel de materialidad para dejar suficiente margen a los errores no corregidos ni
detectados.
Materialidad de ejecución = $138.750
Además, ya que existe el requisito de informar a los bancos acerca del coeficiente que muestra
los activos corrientes en proporción a los pasivos corrientes, el auditor podría aplicar su criterio
profesional para decidir si fija la materialidad específica para cuentas por pagar en 10% de la
materialidad de nivel EF con base en una revisión del nivel de error de las cuentas por pagar en el
que estarían interesados los bancos.
Materialidad específica en las cuentas por pagar = $18.500
Sin embargo, ya que los controles sobre las cuentas por pagar son buenos, no se espera que
exista un alto riesgo de expresión errónea de éstas, de modo que el auditor decide fijar la
materialidad de ejecución en 85% de la materialidad específica en las cuentas por pagar.
Materialidad de ejecución de las cuentas por pagar = $15.725
Comunicación al equipo de auditoría: Resultados de las determinaciones de la materialidad
Los integrantes del equipo deben ser informados de estos niveles de materialidad en la reunión del
equipo sobre la planeación. En dicha reunión, al equipo se le impartirá la instrucción de diseñar sus
procedimientos de auditoría para someter a prueba aquellos rubros cuyo valor sea mayor que
$138.750 en general y aquellos rubros del saldo de cuentas por pagar mayores que $15.725.
5. OTRAS CONSIDERACIONES
Modificación de la materialidad a medida que la auditoría avanza
La NIA 320 exige que el auditor modifique tanto la materialidad general como la materialidad
específica si surge información que habría causado una determinación inicial diferente de la
materialidad.
Esto podría requerir que se haga una corrección a la materialidad de ejecución, lo que implicaría
modificar la naturaleza, la oportunidad y el alcance de los procedimientos.
Documentación de la materialidad
La NIA 320 exige documentar las siguientes cifras junto con los factores tenidos en cuenta para
determinarlas:
Materialidad general
Cuando se justifique, la materialidad específica
La materialidad de ejecución
Toda modificación a estos valores de la materialidad a medida que la auditoría avanza
6. RESUMEN DEL MÓDULO
Este módulo ha cubierto:
los objetivos del auditor para aplicar el concepto de materialidad de manera apropiada cuando
se encuentra planeando y ejecutando una auditoría;
las diferencias en los niveles de materialidad y los tipos de materialidad que el auditor debe
determinar;
lo que se debe tener en cuenta cuando se calcula la materialidad.
Abajo se resumen los principales puntos de aprendizaje del módulo:
El cálculo de los niveles de materialidad forma la base de la evaluación de riesgos y la
determinación del alcance de los procedimientos de auditoría necesarios.
La materialidad es juzgada con base en la naturaleza y el tamaño de los asuntos y, por tanto,
los auditores tienen que ejercer su criterio profesional para determinarla.
Es posible determinar la materialidad sobre el conjunto de los estados financieros así como
sobre aquellas clases específicas de transacciones, saldos contables y revelaciones en las que
los usuarios pueden centrar su atención en particular.
El cálculo de la materialidad de ejecución se usa para reducir el riesgo de que el total de los
errores no materiales no corregidos y los errores no detectados puedan convertirse en errores
materiales.
La materialidad puede modificarse a medida que la auditoría avanza y debe documentarse en
cada una de las fases del trabajo.
Resumen 8