REPORTE
BILLY ELLIOT
En esta ocasión se me fue asignada el reporte de la película Billy Elliot (Película
británica del año 2000. Dirigida por Stephen Daldry y escrita por Lee Hall) En este filme
se nos muestra la vida y situación en la que se encuentran Elliot y su familia, ambientada en
1984 con la huelga de los mineros. Elliot un chico que sufre de esto a causa de su padre y
hermano, encuentra la libertad y paz en el Ballet. El cual le llamó la atención después de una
clase de boxeo, en el que se le trataba como “Debilucho” o “Niñita” por no ser lo
suficientemente capaz.
Puedo resaltar que me fascina la situación de estar en una actividad determinada “solo para
mujeres” pero es algo que no debería ser visto como malo. Es algo que le gusta y es un
deporte y arte igual de mágico que cualquier otro. Además de recibir el apoyo de la maestra
de ballet, y en muchas ocasiones solo se necesita el apoyo de alguien para seguir adelante, sin
importar lo que otros digan. Su padre, hermano, al igual que muchas otras personas no ven el
ballet como algo que un hombre como Elliot deba practicar, y muchas veces tratan de evitar
que siga con eso, pero al contrario él sigue practicando mucho. Otra cosa que llamo mi
atención fue que no necesariamente es homosexual por gustar del ballet, dio a demostrar que
las actividades que haga no deben ser determinantes en su orientación.
Finalmente el tema más relevante es los estereotipos y prejuicios, donde se tiene una
expectativa sobre Elliot que es juzgada si esto no fue lo esperado, Pero en lo personal lo que
más me pego de la película fue el peso del apoyo en todo. Si Elliot no hubiera tenido a
alguien a su lado, tal vez no hubiera tenido el valor de demostrarle a su padre su talento, así
como la maestra y su mejor amigo. Esta parte de la película es de mis favoritas, su padre se
da cuenta del brillo que tiene su hijo al bailar, y busca desesperadamente acabar con su
orgullo para sacarlo adelante, dejando en claro que apoyaría a su hijo en cualquier parte
donde quiera estar. Todo sobre “encajar” se deja de lado y en lugar de asegurarle miseria y
tristeza a Elliot, este le brinda la oportunidad de triunfar.
Al final se muestra la alegría de su padre y hermano de ver al chico como todo un bailarín
profesional que fue formado en la lucha en contra de lo que debería ser. Pero ese “debería
ser” se transforma en algo que con apoyo, esfuerzo y pasión logró, que aunque muchas veces
se sintió mal de comentarios que le hacían, no se dejó ganar.