Inflación Reciente en Bolivia: Causas y Análisis
Inflación Reciente en Bolivia: Causas y Análisis
08/08
Julio 2008
por
José Luis Evia Vizcarra
y Armando Méndez Morales
Determinantes de la Inflación Reciente en Bolivia
Resumen
Abstract
Alter a long period in which the inflation seemed dominated, it has re-emerged.
At the same time, the growth of the money supply has reached high rates. The
growth of the money supply explains a part of the inflation, but cannot explain it
all. We look for other variables, adjusting a neo-keynesian model. The output
gap does not explain the recent surge inflation. If we use instead the growth of
the public sector expenditures, we find a relation with inflation that is
statistically significant. Other variables that probe to be statistically significant
are the exchange rate (in a cuadratic specification), and the international
inflation. The document formulates an interpretation of the origins of the
inflation along these lines.
1
Este es un documento preliminar para su discusión interna en el Instituto de Investigación socio-económica de la
Universidad Católica Boliviana. Los autores agradecen los comentarios de Juan Antonio Morales y Alejandro Mercado.
Paul Bustos brindó valioso apoyo en esta la investigación. Por supuesto, los errores son exclusiva responsabilidad de los
autores.
1
La Inflación en la Historia Reciente
Luego del período hiperinflacionario que terminó en 1985, se inicia en Bolivia un largo
período de reducción de la inflación, que logra bajar la tasa de inflación a menos del uno por
ciento anual el año 2002, la menor tasa anual en los últimos diez años. Desde entonces, sin
embargo, la inflación ha empezado a incrementarse, y ha cobrado tal dinamismo, que se ha
constituido en una amenaza para la economía.
El siguiente gráfico muestra la media móvil de doce meses de las tasas de crecimiento
del Indice de Precios al Consumidor (IPC), calculadas como el logaritmo del cociente del
IPC sobre el IPC del mismo período (mes) correspondiente al pasado año. Esta tasa de
inflación a doce meses suaviza el comportamiento de la inflación mensual, lo nos permite
apreciar mejor el comportamiento de las serie, evitando además el problema de
estacionalidad de la inflación.
25.00%
20.00%
15.00%
10.00%
5.00%
0.00%
-5.00%
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008
La inflación, medida como la media móvil a doce meses, ha seguido una tendencia
negativa, que desde niveles superiores al 20% a principios de los noventa, se ha reducido a
menos del 1% (finales del 2001 y principios del 2002). Desde mediados del 2002, sin
embargo la tendencia del crecimiento de la inflación se ha revertido, y la esta ha empezado a
crecer. Este crecimiento ha tendido a acelerarse el 2007.
El siguiente cuadro muestra los resultados de las regresiones en las que la tasa de
inflación mensual es la variable dependiente, y una constante y tendencia son las variables
independientes, para diferentes períodos de tiempo.
Variable Dependiente: Tasa de Inflación
En todo el período analizado la inflación parece seguir una tendencia negativa, esto se
debe a que, en la muestra, dominan los años noventa en los que la tasa de inflación siguió una
tendencia negativa. Entre 1990 y el 2002 la tendencia muestra un signo negativo, de acuerdo
2
al resultado de la regresión, en promedio la tasa de inflación se habría reducido cada mes en
0,008 puntos porcentuales. En cambio para el sub-período 2002-2007 la tendencia de la tasa
de inflación ha sido positiva, y muy importante. En promedio, en este período la tasa de
inflación haría caído en promedio en 0,01 puntos porcentuales. El quiebre estructural, en el
que la inflación cambia de una tendencia decreciente, y adquiere una tendencia creciente
parece darse el año 2002. De acuerdo al estadístico F del test de Chow (12,04), se puede
rechazar cómodamente la hipótesis nula de que no existe un cambio estructural en la relación
entre la inflación y el tiempo, en el año 2002.
El siguiente gráfico muestra la varianza de la inflación, a través de los grandes grupos
de productos que contiene el índice de precios al consumidor.
0.0005
0.00045
0.0004
0.00035
0.0003
0.00025
0.0002
0.00015
0.0001
0.00005
0
1990 1997 2004
3
Indices de Precios
4
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001
En cambio para el sub-período 2002-2007, los grupos más inflacionarios han sido los
que corresponden a “alimentos y bebidas”, y “esparcimiento y cultura”. En cambio
“educación” y “bienes y servicios diversos” han sido los menos inflacionarios (ver siguiente
gráfico).
1.6
1.5
1.4
1.3
1.2
1.1
0.9
0.8
2002 2003 2004 2005 2006 2007
4
COMPORTAMIENTO DEL NIVEL DE PRECIOS ENTRE TRANSBLES Y NO
1992 - 2007
280
260
240
200
180
160
140
120
100
1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
15
14
13
12
11
10
9
Tasa anual
8
7
6
5
4
3
2
1
0
1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
El IPC mide los precios de un conjunto de bienes de consumo de las familias. Para
tener una idea de que es lo que sucede con los demás precios de la economía examinamos los
deflactores implícitos del PIB. El siguiente gráfico muestra la evolución anual de estos
deflactores por tipo de gasto y el índice de precios al consumidor, para el período 1990-2007.
Lamentablemente sólo contamos con precios anuales para los deflactores del PIB.
450.00
400.00
350.00
300.00
250.00
200.00
150.00
100.00
50.00
0.00
1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006
La mayoría de los índices siguen de cerca la variación del IPC, salvo el deflactor del
gasto de gobierno. Los precios del consumo de las administraciones públicas han crecido en
todo el período más rápido que el IPC. Si tomamos como base el año 1990, el precio del
consumo de las administraciones públicas se ha multiplicado por 4,27 mientras que el IPC se
ha multiplicado por 2,75.
5
En el otro extremo, el deflactor de las exportaciones muestra el estancamiento del
precio de las exportaciones a finales de los noventa y principios de la presente década, pero el
importante incremento de los precios de nuestras exportaciones a partir del 2003.
Con la intención de concentrarnos en lo sucedido los últimos años, el siguiente
gráfico muestra los mismos datos para el período 2002-2007, tomando como base el año
2002.
Indices de Precios
1.5
1.45
1.4
1.35
1.3
1.25
1.2
1.15
1.1
1.05
1
2002 2003 2004 2005 2006
Los precios de las importaciones se han incrementado mucho más rápido que el IPC
en los últimos cuatro años, especialmente desde el 2005. Lo mismo ocurre con los precios de
las inversiones, que han sido más dinámicas desde el 2005. En cambio los precios del gasto
de las administraciones públicas, que habían crecido más rápido que el IPC hasta el 2004,
han moderado su crecimiento desde entonces, aún cuando han crecido por encima del IPC y
del índice de precios de gasto de los hogares.
30
25
20
Tasa anual
15
10
0
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
III
III
III
III
III
III
III
III
III
III
III
III
III
II
III
II
III
II
III
II
III
II
III
II
II
II
II
II
II
II
II
II
II
II
II
II
I
I
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
-5
Elaborado por Armando Méndez Morales
IMPORTACIONES PIB
6
Teorías sobre la Inflación
Durante la segunda mitad del siglo XX una preocupación central de la política económica en
los países desarrollados fue el pleno empleo, propósito que en gran medida se lo logró, sin
embargo aparejado del advenimiento de un mal que es la inflación. Las teorías sobre la
inflación se pueden clasificar en tres grupos: Las teorías de inflación por demanda, las teorías
de inflación por costos y las teorías mixtas. También de estas se derivan las teorías
estructuralista y monetarista.
2
Se ha dado también el nombre de motivo especulación porque se supone que la gente mantiene dinero, y no activos
financieros que le rindan intereses tanto porque estos están sujetos al riesgo de la incertidumbre o porque esperan el mejor
momento para adquirir activos financieros, situación que se da cuando los tenedores de dinero esperan que suba la tasa de
interés.
7
Con mayor probabilidad es el sector público el causante del mayor gasto, dado que es muy
corriente la presencia del déficit fiscal, que precisamente señala que el sector público gasta
más allá de su restricción presupuestaria.
Cuando el sector público tiene un nivel de gastos superior a sus ingresos se cae en
déficit. Y este déficit puede ser financiado con préstamos internos o con préstamos externos.
En el primer caso no se producen presiones inflacionarias si los recursos que prestan los
privados al gobierno sustituyen prestamos antes otorgados a los privados, porque en este caso
lo que se produce es una sustitución de gastos, aumenta el público a costa de disminuir el
privado. Pero si los recursos prestados al gobierno eran recursos no utilizados por los
privados puede generar presión inflacionaria ya que hay un incremento de la demanda. Este
es el caso de los créditos que puede otorgar el Banco Central al gobierno o préstamos
externos. En este caso no se genera inflación siempre y cuando la totalidad de los recursos
externos se utilizan en la importación de bienes y servicios. Sin embargo, parte de los
recursos prestados se monetizan internamente creando una demanda adicional sobre los
bienes producidos internamente (bienes no transables) con lo que se genera igualmente
presiones inflacionarias. Esta es una razón que explica por qué no se puede mantener un
déficit fiscal muy elevado aunque pueda estar completamente financiado con recursos
externos porque parte de estos inexorablemente tensiona el aparato económico interno.
El sector privado también podría estar presionando a la inflación con un gasto
excesivo si es que el crédito es muy abundante3. Pero también puede presentarse cuando los
privados obtienen recursos del exterior, por cualquier vía, que no se traduzcan en
importaciones. En este caso aumenta la demanda de bienes no transables y con esto la
presión inflacionaria4.
Según la teoría de inflación de Bent Hansen este fenómeno se produce cuando en
todos los mercados se presenta el exceso de demanda. Si esto no es así el fenómeno sería de
desequilibrio más que de inflación. Si la inflación se concibe de manera agregada, entonces,
tanto en los mercados de bienes como en el de factores productivos debiera estar presente la
brecha de exceso de demanda. Si se considera el mercado del trabajo como el representativo
del de factores, entonces, para que exista un proceso inflacionario tanto el nivel de precios
como el de salarios debiera estar subiendo, como consecuencia tanto de que la demanda de
bienes supera su oferta como que la demanda de trabajadores supera su oferta5.
La inflación por el lado de la demanda puede presentarse tanto en situaciones de
pleno empleo como de desempleo. En el primer caso, cuando la economía está operando a
plena capacidad, vale decir, el producto efectivo está en consonancia con el producto
potencial, el exceso de demanda sólo afecta a precios generando inflación sin ninguna
modificación por el lado de la producción. Si la situación es de desempleo, entonces, junto a
la inflación se produce un aumento del empleo y por tanto de la producción. Esta conclusión
es válida solo si los costos, en general, no se ajustan en la misma proporción a la inflación.
Esto puede deberse a que en la economía los mercados funcionan de manera distorsionada o
3
Si esta fuese la situación, la explicación correspondería ya al ámbito monetario, porque si la banca está dando demasiados
créditos quiere decir que el multiplicador de la creación de dinero secundario es muy grande y, por tanto, lo es también la
cantidad de dinero
4
Muchas economías latinoamericanas están enfrentado un significativo incremento de ingresos provenientes del exterior en
la forma de remesas, debido a que latinoamericanos que emigraron envían a sus familias recursos que allá los ganan. Para
el caso boliviano se estima que estos recursos están en el orden del 8 por ciento del PIB.
5
Se ha dado a conocer que durante el año 2007 los salarios en la minería en el departamento de Potosí subieron
substancialmente como así también lo hicieron los jornales que se pagan en el sector de la construcción en todo el país,
sector que mostró el mayor crecimiento en ese año mientras también se aceleraba la inflación.
8
existen cuellos de botella. Si esto sucediera, aun con desempleo, la inflación no viene
acompañada con un aumento de la producción.
9
internos. A esto se llama “inflación importada”. Cuando se devalúa o se deprecia la moneda
nacional, entonces, también se encarece los productos importados con lo que se presiona el
nivel de precios internos hacia arriba. Igual efecto tiene los incrementos de la tasa de interés
que afectan los financiamientos de las empresas. Si esta sube entonces sube el costo
financiero, el mismo que tienen que trasladarse a precios.6
Las devaluaciones o depreciaciones cambiaras continuas generan inflación por el lado
de los costos cuando las importaciones son muy importantes en la economía. Una economía
muy dependiente de esto implica que cuando el tipo de cambio sube automáticamente suben
los precios de los bienes importados y con ello el índice de los precios transables y de aquí a
toda la economía en su conjunto. Este hecho ha determinado que los economistas estudien el
impacto que tienen la devaluación sobre la inflación a través del pass through. La experiencia
enseña que cuando las devaluaciones o depreciaciones son fuertes su impacto en precios es
proporcionalmente mayor que cuando estas son pequeñas. También este fenómeno es más
fuerte en las economías dolarizadas como el caso de Bolivia.
En las economías dolarizadas el comportamiento del tipo de cambio, en gran medida,
se convierte en la variable básica para lo que se llama determinación de expectativas de
inflación. Es conocido el hecho de que la gente en Bolivia asociaba la inflación a las
continuas devaluaciones del tipo de cambio. El proceso es el siguiente: sube el tipo de
cambio y suben las expectativas de inflación con lo que suben los precios en general y los
salarios. Sin embargo este proceso puede ser asimétrico, es decir, que cuando el tipo de
cambio baja no necesariamente bajan los precios. Esto se podría decir porque responde al
conocido problema de la inflexibilidad de precios a la baja, en general, y más cuando se vive
un proceso inflacionario. Para que la apreciación de la moneda nacional pueda convertirse en
un factor que elimine o que disminuya la inflación tendría que estar acompañada por un
congelamiento de salarios o por su disminución. Es decir, para que la apreciación cambiaria
sea exitosa en detener una inflación debiera darse la presencia de la flexibilidad de precios a
la baja acompañada con la flexibilidad a la baja de los costos.
Es importante destacar que para el incremento de costos sea inflacionario tiene que
ser un proceso continuo, de lo contrario su efecto sobre la economía es lo que se llama “alza
de precios por una vez”.
La Curva de Phillips
Un fenómeno también propio del siglo XX, después de la segunda guerra mundial, es que las
economías nacionales desarrolladas se movieron en términos de pleno empleo, pero
simultáneamente, se presentó de manera crónica el fenómeno de la inflación.
En este escenario hizo su aparición la Curva de Phillips, que sostenía que había una
relación directa entre los aumentos del empleo y los salariales, contradiciendo aparentemente
toda la teoría clásica sobre el mercado del trabajo7. La teoría de Phillips llegó a gozar de una
6
Durante el año 2007 Bolivia vivió desastres naturales como consecuencia de la presencia del fenómeno del “Niño” lo que
provocó una disminución de la oferta agropecuaria y por consiguiente el incremento de precios. Este hecho se podría
asociar a la teoría de inflación de costos. Igualmente durante ese año la inflación fue mucho mayor por el lado de
alimentos que de los demás grupos de bienes y servicios, lo cual podría ser considerado también como un típico fenómeno
de inflación por el lado de costos.
7
La teoría económica define a la Curva de Phillips reformulada como una relación inversa entre la tasa de desempleo y tasa
de inflación Y supone que tiene la forma de una curva cóncava hacia arriba y a la derecha porque reducciones del
desempleo requieren aumentos más que proporcionales en la inflación. En cambio aumentos del desempleo no viene
acompañadas con reducciones proporcionales en la inflación.
10
amplia aceptación en el mundo de los economistas, incluso para explicar porque la función
oferta agregada de una economía tiene pendiente positiva con relación a la inflación. Se
generalizó la idea de que evidentemente había un trade off entre pleno empleo y desempleo.
Las sociedades tenían que moverse al interior de este dilema, si quería mayor empleo debían
ser a costa de vivir una mayor inflación. Si querían tener baja inflación tenía que ser a costa
de aceptar un mayor desempleo.
Detrás de la explicación del trade off se encontraba en el fondo una discusión sobre
política económica. Si se aplicaba una activa política fiscal y monetaria se dinamizaba la
demanda agregada y con ello se impulsaba al aumento de la producción y del empleo, pero a
condición de aceptar la inflación. Caso contrario, una política fiscal y monetaria
conservadora aseguraba la ausencia de inflación pero a costa del desempleo.
El dilema de Phillips terminó cuando la teoría económica observó que la curva de
Phillips no había introducido en su análisis la variable expectativas de inflación. Sucede que
el dilema entre inflación y desempleo sólo es válido mientras los agentes económicos no
ajustan su comportamiento a la inflación. Por ejemplo, es posible reducir la tasa de
desempleo si los trabajadores no ajustan sus expectativas salariales a la tasa de inflación
vigente. Si lo hacen, los costos de producción suben con lo que no existen incentivos para
que las empresas aumenten el empleo y por tanto este nivel cae a lo que los economistas
llaman tasa natural de desempleo8. Esto es lo mismo que decir que la oferta agregada en
completamente insensible a la inflación. Es como se dice una línea vertical.
La experiencia demuestra que los costos no siempre se ajustan simultáneamente a las
expectativas de inflación. Este es el caso de los salarios, los mismos que se negocian
anualmente, por lo que es posible que en el corto plazo puedan aumentar la inflación y no los
salarios lo que justificaría la presencia de la Curva de Phillips. No obstante, esto sucede sólo
en el corto plazo, por lo que la Curva de Phillips sería válida sólo en el corto plazo, lo que es
lo mismo decir que la curva oferta agregada también en el corto plazo tiene la pendiente
ascendente conocida. Pero cuando se ajustan, lo que sucede en el largo plazo, desaparecería
la relación inversa y la oferta agregada se convertiría en una línea vertical.
Esta visión sobre la Curva de Phillips se impuso en el mundo para el último cuarto del
siglo XX, llegándose por tanto a la conclusión que el comportamiento de la producción y de
empleo no tenían que ver con la inflación. Eran fenómenos económicos que dependían de
hechos distintos. A partir de esta conclusión los países del mundo impusieron políticas
económicas que buscan ante todo eliminar el fenómeno de la inflación, ya que verificado que
no sirve para mejorar la producción ni el empleo, su presencia destruye el sistema de precios
y con ellos los incentivos para producir, por lo que en lugar de aumentar la producción esta
tiende a deteriorarse continuamente. Este enfoque suele ser el adecuado para explicar los
fenómenos de hiperinflación, que la experiencia histórica enseña viene acompañada con
fuertes recesiones económicas.
Los críticos de las teorías de inflación por demanda sostenían que había situaciones en las
cuales estas teorías eran insuficientes. Consideraban que se podía obtener una explicación
8
Si la economía se encuentra en equilibrio con un cierto nivel de desempleo y una determinada tasa de inflación, quiere
decir que los agentes económicos no han incorporado en su comportamiento la variable expectativas de inflación y, que,
en equilibrio debiera ser igual a la inflación efectiva. Por tanto, cuando se introduce la variable expectativas todos los
costos se reajustan hacia arriba por lo que desaparece cualquier incentivo para que las empresas aumenten el empleo.
11
más completa del fenómeno si se reunían ambos enfoque en un solo que se denomina teoría
mixta.
La teoría mixta sostiene que el fenómeno inflacionario puede ser desencadenado ya
sea por el lado de la demanda como por el lado de la oferta. Si por cualquier motivo se
produce un shock de demanda que impulsa hacia arriba los precios, le acompaña luego una
contracción de la oferta agregada, dado que los costos también suben. Como toda inflación
por el lado de costos genera desempleo y, por tanto, caída de la producción, obliga a los
gobiernos a implementar políticas fiscales y monetarias activas con el propósito de eliminar
la recesión. Logran este objetivo pero a costa de seguir aumentando la inflación. Esto
convierte a la inflación en una espiral.
Así como el shock podría estar presente por el lado de la demanda también puede
estar por el lado de la oferta. Si por cualquier razón se produce un incremento inesperado de
salarios o de cualquier otro costo importante, se produce una contracción de la oferta
agregada con el consiguiente impulso inflacionario y la aparición de la recesión económica.
Como todo gobierno tiene por propósito impedir la presencia de una recesión promueve
activas políticas fiscal y monetaria, pero al hacerlo impulsa la demanda agregada hacia arriba
con lo que también lo hace la inflación.
12
este enfoque tiene su matriz en la teoría de inflación mixta que sostiene que inflación y
producción se mueven en el mismo sentido, cuando hay desempleo.
El enfoque estructuralista tuvo muchos seguidores en América Latina hasta que
llegaron las hiperinflaciones del último cuarto del siglo XX, en varios países de la región, con
lo que este enfoque entro en el descrédito.
El enfoque monetarista de la inflación es una explicación del fenómeno a partir de las teorías
de inflación de demanda y mixta. Considera que el principal impulsor de la inflación, en
última instancia, está por el lado de la demanda. Y a partir de la teoría clásica sostiene que los
incrementos sostenidos de la demanda sólo pueden ser posibles si paralelamente se dan
aumentos sostenidos de la cantidad de dinero en una determinada economía.
El enfoque monetarista es crítico con relación a las teorías de inflación por costos ya que
estas sólo explican alzas de precios por una sola vez pero no inflación. Los incrementos de
costos que no vienen acompañados por aumentos de la demanda se quedan ahí. Pero si estos
aumentos son respondidos por el lado de la demanda aumentándola, se inicia la espiral
inflacionaria. Según este enfoque los culpables de la inflación no son los sindicados con sus
pedidos de aumentos salariales sino el Banco Central que aumenta la cantidad de dinero.
Y cuando surge el fenómeno de la inflación también aparece el fenómeno de
expectativas de inflación y esto sí agrava el proceso. Los economistas diferencian ambos
conceptos, que está relacionado, pero que no dicen lo mismo. Mientras la inflación es la
efectiva alza de precios que registran los indicadores del índice de precios, las expectativas
de inflación es lo que la gente espera vaya a suceder. Cuando la economía internaliza el
proceso inflacionario también introduce en su comportamiento esta variable de expectativas,
con lo que un productor, o un vendedor, se anticipa a las alzas futuras de precios haciéndolas
efectivas en el presente, en función a sus propias expectativas. De igual manera, los
demandantes de bienes y servicios, en función a sus expectativas, deciden anticipar compras,
por lo que reducen su demanda real de dinero, entonces, el fenómeno inflacionario no sólo se
alimenta por medio de los aumentos incesantes de la oferta de dinero sino también por las
disminuciones de la demanda real de dinero.
En lo que sigue tratamos de indagar los determinantes de la inflación para el caso boliviano
en los últimos 17 años. Empezamos testeando la hipótesis de que la inflaciones el resultado
de la expansión monetaria. Posteriormente tratamos de observar si la inflación en el corto
plazo puede estar influenciada por shocks de oferta o shocks de demanda que podamos
reconocer.
El siguiente gráfico muestra los promedios móviles (a doce meses) de las tasa de crecimiento
de la emisión monetaria, la base monetaria, M1, M2, M1 prima, y M2 prima, para el período
1991-2007.
13
Tasas de Crecimiento a Doce Meses
70.00%
60.00%
50.00%
40.00%
Porcentaje 30.00%
20.00%
10.00%
0.00%
1991 1992 19931994 1995 19961997 1998 1999 20002001 2002 20032004 2005 2006 2007
-10.00%
-20.00%
14
crecimiento de la oferta monetaria deberían de encontrarse sobre una línea de 45 grados en el
plano inflación-crecimiento de la oferta monetaria.
El siguiente gráfico muestra los puntos inflación-emisión en el caso boliviano para el
período 1990-2007 (en cada caso los puntos muestran el promedio anual de la inflación
mensual y de las tasas de crecimiento mensual de la emisión).
0.05
0.045
0.04
0.035
0.03
Inflación
0.025
0.02
0.015 1990
1991
0.01 1995 2007
1997 1992
1996 1994
0.0052000 1998 1993
2004 2005
1999 2003
2002 2006
2001
0
0 0.01 0.02 0.03 0.04 0.05
Emisión
En la década de los años noventa, salvo en 1990 y 1994, la inflación siguió de cerca el
crecimiento de la emisión monetaria. En cambio, desde el 2001, la emisión se ha ido
incrementado marcadamente, sin afectar en la misma magnitud a la inflación. Como se ha
señalado anteriormente, la hipótesis que postula una relación directa entre la inflación y el
crecimiento de los medios de pago, es una relación del estado estacionario, o de largo plazo.
Como ha señalado Lucas (1980), la relación entre inflación y crecimiento de los medios de
pagos debe de evidenciarse en el componente de baja frecuencia de la serie, siempre que esta
contenga esta información. Una manera simple de tratar de identificar el componente de baja
frecuencia de la serie es calcular las medias para períodos largos.
La siguiente tabla muestra los promedios para todo el período analizado, así como
para los sub-períodos 1990-2001 y 2002-2007.
Aún con promedios sobre varios años, la relación entre inflación e emisión dista
mucho de estar en una relación lineal. Para todo el período analizado, la relación más
estrecha es entre la inflación y M1 y la emisión, en cambio la relación entre M2´ y la inflación
es menos perceptible. Lo mismo ocurre para el primer subperíodo, donde la relación entre
inflación y la emisión es más notoria. En cambio en el segundo subperíodo la relación entre
15
inflación y los demás agregados monetarios es más tenue, y la relación más estrecha es entre
M2´ y la inflación.
Para obtener una prueba más formal de estos resultados, realizamos regresiones de la
inflación como variable independiente y la emisión como variable independiente. Probamos
varias especificaciones, con varios rezagos de la emisión. El siguiente cuadro muestra el
resultado de estas regresiones. Incluimos también la inflación rezagada un período.
Para el período 1990-2007, la emisión afecta a la inflación con regazos de uno y dos
períodos. Para todo el período el efecto acumulado de los rezagos de la emisión monetaria
alcanza a algo más del 0,043; muy lejos del coeficiente de uno que predice la teoría. Si bien
la emisión contribuye a explicar la inflación, explica solamente una pequeña parte de esta
para el período. La inflación rezagada un período, que nos muestra la inercia inflacionaria, es
significativa y explica gran parte de la inflación en el período. Si realizamos el mismo
ejercicio para distintos agregados monetarios, los coeficientes varían algo, pero las
conclusiones no se alteran.
Para el primer sub-período la significación de la inflación rezagada se mantiene, así
como los valores rezagados del crecimiento de la emisión. La suma de los coeficientes del
crecimiento de la emisión alcanza a 0,057, mayor al del total del período.
En cambio para el período 2002-2007, la inflación rezagada pierde significación. En
cambio la emisión contemporánea adquiere mayor significación, y es positiva. El efecto total
del crecimiento de la emisión sobre la emisión alcanza 0,069. En este segundo sub-período,
la relación entre la inflación contemporánea y la inflación pasada pierde significación, lo que
muestra que la inflación está cambiando de régimen. Parecería que al acelerarse la inflación,
los agentes se están acomodando a esta mayor inflación, por lo que la inflación rezagada
pierde significación. En cambio el crecimiento de la emisión contemporánea cobra
significación, por lo que la emisión comienza a jugar un mayor papel al explicar la inflación
que el anterior período.
Como en el anterior caso, si utilizamos M1 y M2 monetarios las conclusiones se
mantienen, aún con pequeños cambios en los coeficientes. Si utilizamos, en cambio las tasas
de crecimiento de la base monetaria, M1´, M2´, la inflación rezagada mantiene su
significación, y los agregados son solamente significativos en su primer rezago.
Un resultado de los anteriores ejercicios es que el crecimiento de la emisión no se ha
reflejado en la inflación completamente. Si se observa el comportamiento del dinero en la
economía boliviana, desde los años noventa en adelante, y con este propósito se considera la
emisión de dinero como un indicador del comportamiento de los medios de pago, se ve una
continua expansión que no guarda la relación que se podría esperar con la inflación. Mientras
16
la inflación vista por el lado del Indice de Precios al Consumidor se incrementó en dos veces,
en el periodo 1990- 2007, la cantidad de dinero, ya se la vea vista como la emisión del Banco
Central de Bolivia o como la definición M1’ de dinero9, se ve que se ha incrementado en
veinte veces.
Para buscar una explicación de este hecho se ha aplicado la teoría cuantitativa del
dinero que dice que la tasa de inflación se justifica de manera directa por los incrementos en
la cantidad de dinero y aumentos de la velocidad de circulación del dinero y de manera
inversa con relación al crecimiento del producto. Si se observa el comportamiento de la
velocidad de circulación del dinero10, que es la inversa a la demanda de dinero, durante todo
el periodo de análisis, contrariamente a lo esperado, se tiene una continua disminución.
Sostenemos que es contrario a lo esperado porque el avance en la bancarización de las
sociedades y de la tecnología, que ello conlleva, determina que lo normal sea el aumento en
la velocidad de circulación del dinero, o, lo que es lo mismo, a una continua disminución de
la demanda de dinero.
300
280
260
240
220
IOndicxe Base 1990= 100
200
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
IV
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
I
II
III
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
9
Esta definición abarca los billetes y monedas en circulación, los depósitos vista y los depósitos en caja de ahorros en todo
el sistema financiero boliviano tanto en moneda nacional como en moneda extrajera.
10
La determinación del valor de la velocidad de circulación se la obtuvo de la ecuación de la teoría cuantitativa del dinero
que dice que V = Py/M. En el gráfico correspondiente se ha calculado la velocidad tanto referida a la emisión del dinero
como del M1’ y se muestran sus tendencias.
17
Una tercera explicación al fenómeno en cuestión es de más reciente data. A partir del
año 2005, por primera vez, en toda la historia económica del país se ha producido el
fenómeno de la continua apreciación del tipo de cambio. Al principio suave pero se ha ido
acelerando durante el último año. Este hecho tiene que haberse reflejando en un aumento de
la demanda de dinero en moneda nacional y, por consiguiente, en una disminución de su
velocidad, si nos referimos en términos de la economía clásica.
Bolivia es una economía dolarizada o si se quiere se la puede calificar de un país con
un “sistema bimonetaria”. Es un país con dos monedas, la moneda nacional y el dólar
americano. Como consecuencia de la inflación crónica que el país siempre ha sufrido, y como
consecuencia de la hiperinflación de los años 80 la economía se dolarizó. Pero este fenómeno
trajo la especialización de las monedas. El dólar americano se especializó como el motivo
activo que tiene todo dinero y también como medio de pago para el caso de transacciones de
elevado monto (por ejemplo, bienes inmuebles y vehículos). La moneda nacional mantuvo su
función como motivo transacción para todo el resto. Esta situación implicaba que cuando la
gente decidía ahorrar lo hacía en dólares americanos y cuando hacía transacciones menores
pagaba en bolivianos. Aún más, se puede suponer que la gente cuando deseaba mantener un
ahorro líquido lo hacía en dólares americanos y fuera del sistema bancario.
En la medida en que la apreciación cambiaria se vino desencadenando, la gente
comenzó a modificar el portafolio de la tenencia de activos en favor de la moneda nacional y
en desmedro de los dólares americanos. Esto se confirma cuando se observa la estructura de
los depósitos en el sistema financiero del país. Mientras la tenencia de los mismos en moneda
extranjera había llegado al 95 por ciento, antes de iniciarse el proceso de apreciación de la
moneda nacional, para fines del año 2007 se ubicaba en un 64 por ciento. Pero no sólo
debería esperarse este cambio en este portafolio de activos financieros sino también en la
tendencia de activos más líquidos, como son los medios de pago. Nadie sabe a ciencia cierta
cuantos dólares (billetes y monedas en efectivo) circulan, o circulaban, en el país fuera del
sistema financiero. Siendo Bolivia una economía de alta informalidad se podría suponer que
estos son bastantes. Con el fenómeno de la apreciación cambiaria la gente comenzó a
deshacerse de los billetes dólares americanos a favor de los billetes en moneda nacional, lo
cual también explica en parte el inusitado crecimiento de las reservas internacionales, pero
explica más el inusitado aumento de la emisión del Banco Central de Bolivia. Mientras este
indicador se movía en torno a un 6 por ciento del PIB hasta el año 2004, para fines del año
2007 casi llega a un 14 por ciento.
1990-2007
Variable Coeficiente Error Standard
Log. M1´ 0.08106 0.01539
Log. Velocidad 0.04241 0.01398
Log. PIB -0.04756 0.01547
Log. IPC (-1) 0.84487 0.02533
R2 Ajustado 0.998524
DW 1.903.996
Estadístico F 14885.36
18
trimestrales, que incluyen como variables dependientes los cuales confirman la hipótesis de
que la inflación se explica directamente por la expansión del dinero y por su velocidad de
circulación e inversamente por la expansión de la producción. Con este propósito se ha
considerado como dinero la definición M1’ y como indicador de la inflación el
comportamiento del IPC, y se ha considerado también como variable explicativa la inflación
del periodo anterior.
La primera conclusión que se tiene es que los parámetros de las variables explicativas
tienen los signos esperados. Lo segundo es que son coeficientes significativos. Lo tercero es
que, para todo el período esperado, parecería existir el fenómeno de la inflación inercial.
Pero siendo de interés intentar explicar el fenómeno en el largo plazo, y efectuando los
ajustes correspondientes el resultado final sería el siguiente en cuanto a elasticidades de las
variables en cuestión sobre la inflación: Una sensibilidad de la inflación positiva del 52 por
ciento con relación a la expansión monetaria y un 27 por ciento en cuanto a los aumentos de
la velocidad de circulación del dinero, y en un 31 por ciento de manera inversa con relación
a la producción. Es importante destacar que durante el periodo de estudio la velocidad de
circulación del dinero, que es la inversa a la demanda de dinero, en lugar des disminuir como
sería lo de esperar como consecuencia del avance del sistema financiero boliviano, sin
embargo, ha decrecido de manera notable, lo cual quiere decir que durante todo este tiempo
este ha sido un elemento de contrapeso significativo al incremento de la cantidad de dinero y
que ha permitido que su impacto en precios sea mucho menor al esperado.
El Modelo Neo-Keynesiano
En el corto plazo se considera que los desequilibrios entre la oferta y la demanda agregada
pueden generar presiones para el alza de precios, independientemente de la cantidad de
medios de pago en la economía.
Una forma de modelar esto es utilizar la siguiente ecuación, conocida como la
ecuación neokeynesiana, en la que la inflación depende de inflación pasada, la brecha del
producto, y un término aleatorio que muestra los shocks de oferta:
( )
Π = Π t −1 + α Yt − Yt* + ε t
Donde Π representa la inflación, Y es el nivel de producción actual, y Y* es el nivel
de producción potencial, y se ha tomado además la inflación rezagada como la inflación
subyacente. Los shocks de oferta están generalmente relacionados con la demanda externa
del producto (tipo de cambio e inflación internacional). Por lo que la ecuación a estimar
queda como:
( )
Π = λΠ t −1 + α Yt − Yt* + β e + δΠ * + ε t
Existen dos metodologías principales para medir la brecha del producto. La primera consiste
en estimar la producción potencial, a partir de la estimación de una función de producción,
generalmente una Cobb-Douglas, que depende de los insumos de capital y trabajo. La
segunda consiste en utilizar un filtro para capturar la tendencia de la producción, y considerar
a esta tendencia el producto potencial. Generalmente el filtro que se utiliza es el de Hodrick-
Prescott. En el presente trabajo utilizamos esta última metodología para medir la brecha del
producto, aplicada a datos trimestrales del producto en bolivianos de 1990. De acuerdo al
19
Banco Central de Bolivia (2007), el efecto de la brecha sobre la inflación es de 1,5 puntos
porcentuales, mientras que el efecto sobre la inflación subyacente (núcleo) es de 3 puntos
porcentuales.
El Tipo de Cambio
Una de las variables que se considera puede afectar la inflación en el corto plazo es el tipo de
cambio. La variación del tipo de cambio puede afectar la inflación por: i) el efecto expansivo
que posee una depreciación de este al incrementar la demanda del sector externo y el cambio
en la demanda interna desde los bienes importados hacia los bienes nacionales; ii) el
incremento en los costos de los bienes producidos localmente que utilizan insumos
importados, y iii) los mecanismos de indexación de una economía que ha estado (formal e
informalmente) indexada al dólar (Orellana y Requena, 1999).
La relación entre el tipo de cambio y los precios internos ha sido ampliamente
estudiada en Bolivia. El interés principal ha sido la transmisión de un mayor tipo de cambio
hacia los precios internos (“pass through”). Orellana y Requena (1999) resumen los trabajos
sobre el “pass trough”, encontrado que los trabajos sobre este tema han ido mostrando una
caída en este coeficiente en el tiempo. El trabajo de Orellana y Requena (1999) examina esta
relación para el período 1989-1999, estimando la relación para sub-muestras dentro de este
período. Este trabajo encuentra que la relación entre la depreciación y la inflación no es lineal
y que el efecto pass-through ha ido disminuyendo en el tiempo, a medida en que el ritmo de
la depreciación se ha reducido.
Entre 1990 y el 2005 la depreciación del tipo de cambio fue positiva (con excepción
de julio y septiembre de 1994 y febrero y abril de 1995, noviembre de 1996 y mayo de 1997),
pero el ritmo de depreciación se ha ido reduciendo rápidamente, para convertirse
persistentemente el 2006 y el 2007 en apreciaciones. Orellana y Requena encuentran, para el
período que estudian, que el cuadrado de la depreciación es una variable significativa para
explicar la inflación.
Se puede concluir, del trabajo de Orellana y Requena, que la relación entre inflación y
depreciación se debilita a medida que las depreciaciones se hacen más débiles. Es aún menos
evidente que sucede cuando existe una apreciación del tipo de cambio. Las depreciaciones
han estado relacionadas con mayor inflación, pero lo no es claro que mayor apreciación tenga
efectos importantes sobre la inflación. Es claro que este último punto debe ser testeado. De
cualquier manera variaciones del tipo de cambio generan excesos de demanda/oferta que
pueden influir sobre la inflación, por lo que vale la pena incluir esta variable en un modelo
básico de inflación, junto con el cuadrado de la depreciación.
De la misma manera que el tipo de cambio, la inflación internacional tiene efectos sobre el
nivel de precios interno. La inflación internacional tenderá a incrementar los precios de los
bienes importados, y los sustitutivos de importaciones, siguiendo la ley de un solo precio.
Una mayor inflación internacional tenderá, por lo menos en el corto plazo, a incrementar la
inflación interna. En el largo plazo, no obstante, si no existiese una mayor oferta monetaria,
este incremento en el nivel de precios no sería sostenible. Podemos entonces introducir entre
los determinantes de la inflación a los precios internacionales como determinantes de la
inflación, por lo menos en el corto plazo.
20
Para medir la inflación internacional tomamos los precios internacionales, medidos
como el promedio geométrico de las variaciones del IPC de nuestros socios comerciales,
ponderados por el peso de estos socios en el comercio internacional. Para esto utilizamos el
índice de tipo de cambio real, ajustado por la inflación y la variación del tipo de cambio del
boliviano.
( )
Π = λΠ t −1 + α Yt − Yt* + βe + ηe 2 + δΠ * + ε t
La anterior sección no pudo determinar una relación entre la brecha del producto y la
inflación. Podemos, sin embargo, pensar que la brecha del producto (exceso de demanda)
puede dividirse entre el incremento en la demanda correspondiente al sector público, y el
incremento de demanda del sector privado. Si bien el exceso de demanda total puede no estar
21
afectando la inflación, esa posible que el incremento de la demanda del sector público, que
genera una importante parte del exceso de demanda, sea por separado un determinante
importante de la inflación. Para testear esto reemplazamos en la anterior ecuación neo-
keynesiana, el exceso de demanda por el incremento porcentual del gasto público11.
Los valores rezagados, a lo largo de tres períodos (meses) del crecimiento del gasto
de gobierno resultan determinantes significativos de la inflación. En esta especificación el
tipo de cambio es significativo, siempre que se acompañe por su valor al cuadrado.
Adicionalmente en esta especificación, la inflación internacional es significativa, y positiva,
lo que mostraría que parte de la inflación en el último período ha sido causada por mayores
precios internacionales.
Si testeamos un modelo conjunto para la inflación, que contenga como variables
explicativas tanto el crecimiento de la emisión como las variables el crecimiento del gasto del
sector público consolidado, los valores del crecimiento de la emisión no resultan
significativos. Esto indicaría que el crecimiento del gato del sector público actúa sobre la
inflación a través de la emisión, lo que es intuitivamente correcto.
La inflación surge por un exceso de demanda, i.e. el productor encuentra que puede cargar un
mayor precio por el producto que transa. Este incremento en la demanda puede deberse a
políticas de demanda, pero también puede provenir del incremento de los ingresos
provenientes de fuentes externas, como una mejora en los términos de intercambio, y por
mayores transferencias del resto del mundo (ya sea en la forma de donaciones financieras, o
remesas de trabajadores). Este incremento de la demanda por un mayor ingreso generará una
mayor demanda de bienes (transables y no transables), que presionarán los precios hacia el
alza.
El siguiente cuadro muestra el comportamiento de los términos de intercambio para el
país entre el 2000 y el 2007.
Los términos de intercambio alcanzaron su menor nivel entre los años 2001 y 2002,
mejorando posteriormente, pero de manera muy marcada a partir del 2006. Más importante
que la mejora en los términos de intercambio, y debido al importante incremento del volumen
11
De hecho, si hacemos una regresión entre la inflación y el crecimiento del gasto del sector público para el período 2002-
2007, obtenemos que la tasa de crecimiento mensual de los gastos del sector público no financiero afectan
significativamente la inflación, con rezagos de uno dos y tres meses.
22
de las exportaciones en la última década, fue el efecto de la relación de los términos de
intercambio, que nos muestra la ganancia del ingreso que se genera por la variación de los
términos de intercambio.
Términos de Intercambio
150,0
140,0
130,0
120,0
2000=100
110,0
100,0
90,0
80,0
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
800,0
700,0
600,0
Millones de $us. del 2000
500,0
400,0
300,0
200,0
100,0
0,0
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003 2005
-100,0
-200,0
1.200,0
1.000,0
800,0
600,0
400,0
200,0
0,0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
23
Adicionalmente, la balanza de pagos muestra un incremento importante de alrededor
de 130 millones de dólares por concepto de intereses recibidos. Si bien el incremento en el
precio de las importaciones reduce el monto de la ganancia del ingreso que proviene del resto
del mundo, el incremento en el ingreso nacional, por la mejora en los términos de
intercambio, y el incremento en las remesas del resto del mundo, desde el 2003, y
particularmente los últimos años han sido sustanciales.
Este mayor ingreso de la sociedad se transformará en mayor absorción interna
(consumo e inversión), y en mayor absorción externa (consumo e inversión en el resto del
mundo). La absorción interna generará mayor demanda de bienes, del sector público como
del sector privado. El sector privado se beneficia de los mejores precios internacionales de
sus exportaciones, y de las mayores transferencias que recibe del exterior, pero también de
las transferencias del sector público. El incremento en la absorción interna (el consumo
privado, el gasto de las administraciones públicas), y la mayor demanda del sector externo,
han generado presiones de demanda muy importantes sobre la producción.
25.000.000
20.000.000
Miles Bs. 1990
15.000.000
10.000.000
5.000.000
0
1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006
(p)
Gasto Administraciones Publicas Consumo Final de Hogares Exportaciones FBKF
24
Si el sector privado o el sector público deciden gastar, o invertir localmente, el mayor
ingreso que reciben en moneda extranjera, generarán una presión en el mercado cambiario,
pues en principio las compras en el mercado interno se realizarán en moneda local. Esto
incrementará la oferta monetaria (si estamos frente a un tipo de cambio fijo), o apreciará el
tipo de cambio (si estamos en un régimen de tipo de cambio flexible). En un régimen de tipo
de cambio fijo la expansión de la oferta monetaria refleja el incremento en el ingreso que se
desea gastar (e invertir) en bienes que produce la economía local. Esta mayor demanda
generará inflación, pues presionará sobre la capacidad productiva de la economía. Si esta
capacidad es limitada, la mayor demanda deberá reflejarse en mayor inflación. Esta inflación
afectará al tipo de cambio real, lo que también afectará más adelante las exportaciones y las
importaciones. El resultado final será que la mayor demanda será acomodada con mayor
inflación, por lo que no se podrá consumir/invertir más bienes producidos localmente que
aquellos que permite la capacidad de producción local. El equilibrio final se establecerá
cuando los agentes decidan consumir/gastar la cantidad de bienes compatible con la
producción local. Esto requiere que el exceso de demanda se elimine (los agentes decidan
invertir en el exterior o en reservas internacionales), o se dirija hacia bienes importados.
Si estamos frente a un tipo de cambio flexible la mayor demanda de dinero local hará
que el tipo de cambio se aprecie. Esta apreciación del tipo de cambio, será la forma en la que
se absorba el mayor ingreso en la economía, pues reducirá el ingreso en moneda local de
quienes reciben este mayor ingreso por el sector externo, reduciendo así la presión para el
gasto y la inversión interna (lo que puede incentivar la inversión en el exterior, pues los
bienes de inversión se hacen más caros en el país frente a los bienes de inversión en el
exterior), pero también reducirá las exportaciones e incrementará las importaciones. La
apreciación o la inflación reflejan la forma en la que se acomoda el mayor ingreso en la
economía. El equilibrio final requerirá que la producción interna sea compatible con la
demanda de bienes producidos internamente. Si la sociedad decide gastar/invertir su mayor
ingreso disponible, el equilibrio requerirá que este mayor gasto sea trasladado hacia bienes
externos (importados o que se exportaban).
En cualquier caso, el problema que debe resolver la economía es si destina el mayor
ingreso a: i) mayor consumo, ii) mayor inversión en el resto del mundo (incluyendo la
acumulación de reservas internacionales), o iii) mayor inversión en el país. El mayor
consumo o la mayor inversión en el país se acomodan con mayores importaciones, pero
también con un incremento en los precios relativos de los bienes no transables. Este problema
debe resolver en base a maximizar el bienestar de la economía. Desde el punto de vista
clásico, los agentes económicos privados resolverán el problema en el mercado, es decir
decidirán cuánto de su mayor ingreso se destina al gasto, inversión en el país, e inversión en
el exterior. Suponiendo que tienen expectativas racionales, y que no existe racionamiento de
crédito, decidirán óptimamente incluso si existe incertidumbre sobre si el shock de ingresos
es permanente o transitorio. En este caso, la política debería tratar de acomodarse, ajustando
el tipo de cambio a un nivel compatible con el nuevo equilibrio.
Incluso en el anterior escenario, queda la pregunta de la manera en la que el sector
público maneja su mayor ingreso. El sector público tiene que enfrentar presiones políticas
que tratan de captar estos mayores ingresos del sector público, por lo que las decisiones del
sector público tenderán ha hacerse con criterios políticos antes que económicos. Esto hará
que el sector público tienda a considerar todos lo ingresos que recibe por los mayores precios
como resultantes de un shock permanente, por lo que tenderá a gastar/invertir localmente
rápidamente estos mayores ingresos. Adicionalmente, no existe ningún incentivo para que el
25
mayor gasto/inversión del gobierno sea eficiente. Generalmente, el esfuerzo por lograr mayor
gasto e inversión descuida la elección eficiente de los proyectos a los que el sector público
destina los mayores recursos. La necesidad de realizar gastos rápidamente, y la limitada
cantidad de proyectos socialmente óptimos en un momento dado, puede terminar generando
inversiones que demuestren ser poco eficientes en el largo plazo. Adicionalmente gran parte
del gasto/inversión del sector público se realiza sobre bienes locales (no transables), lo que
tiende a presionar más sobre los precios de estos bienes.
Una política prudente aconsejaría que el sector público controlase su gasto/inversión,
incrementándolo en el tiempo a medida que se comprueba que efectivamente estamos frente
a un shock permanente, pero más importante, a medida que comprueba la eficiencia de los
gastos e inversiones a los que pretende dirigir estos mayores ingresos.
Como se ha señalado antes, la expansión de la absorción interna se refleja también en
una mayor oferta monetaria. Controlar la elevación del nivel de precios requiere el inmediato
control de la expansión de la cantidad de dinero y, principalmente, la que genera el Banco
Central. Dado que el fundamental generador de los ingresos del exterior provienen de la
actividad hicrocarburífera, hoy, en poder del Estado y dado que habido una importante
condonación de deuda externa que también ha beneficiado al sector público del país, es
imprescindible que estos recursos se congelen en el Banco Central para que no se traduzcan
en mayores aumentos de la oferta de dinero. Paralelamente si el sector público decide
incrementar la inversión pública esta debería hacerse de tal manera que responda a programas
cerrados de importación de bienes de capital y no demanda de bienes locales.
No se puede descartar la hipótesis de que la continua apreciación cambiaria ha
incentivado el desahorro. En una economía dolarizada como la boliviana la gente al momento
de decidir ahorrar de manera líquida lo hacía en dólares por la sencilla razón de que la
devaluación continua de la moneda nacional le generaba ganancias de capital, en moneda
local. Una vez que esta ganancia desaparece y, por el contrario, aparecen pérdidas de capital,
como consecuencia de la apreciación cambiaria, la gente decide sustituir su ahorro por gasto
en general, o por la adquisición de inmuebles, por ejemplo; en ambos casos presiona los
precios en general hacia arriba y en el caso de los inmuebles presiona los precios de los
bienes no transables. Si esta hipótesis fuese cierta, querría decir que la política cambiaria del
Banco Central, basada en la apreciación cambiaria para luchar contra la inflación, tiene un
efecto boomerang porque la misma está impulsando el gasto en lugar del ahorro líquido y con
esto arreciando la inflación.
El hecho de observar un incremento inusitado de la demanda de dinero permite
también deducir que las expectativas de inflación en la economía boliviana son bajas. Pero en
la medida que la inflación vaya subiendo también lo harán las expectativas con la
consiguiente repercusión en el incremento de las tasas de interés y con el agravante de
generar un quiebre en el aumento de la demanda de dinero que se viene observado y hacia su
disminución, momento en el cual la inflación arreciará y se deberá retornar a la devaluación
cambiaria con todos sus efectos negativos sobre balanza de pagos, para retornar a niveles de
dolarización financiera ya conocidas en el país.
26
Referencias
Banco Central de Bolivia. 2008. “Informe de Política Monetaria” (Enero). La Paz- Bolivia.
Fischer, S., Ratna, S., y Vega, C. 2002. “Modern Hyper- and High Inflations”. Journal of Economic
Literature. Vol XL (septiembre).
Lucas, R. Jr.1980. “Two Illustrations of the Quantitative Theory of Money. The American Economic
Review. Vol. 70 No.5 (Diociembre).
27