DECLIVE DE LA RELIGIÓN Y FUTURO DEL EVANGELIO (youtube.
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reflexionar sobre lo que representa este libro en el que hay dos palabras
muy destacadas religión y evangelio
he ido viviendo cada vez con más claridad y más convencimiento que la
clave de lo que entraña estas dos palabras religión y evangelio, dos
palabras que no deben confundirse, no deben identificarse, porque
religión y evangelio son dos cosas distintas, y no solo distintas, sino
sobre todo, que religión y el evangelio son incompatibles y prueba de ello
es que si ustedes hacen un pequeño esfuerzo de recordar lo que saben de
religión y lo que saben de evangelio, es capital caer en la cuenta de que son
dos palabras que se refieren a dos realidades distintas.
Es más, no solo dos realidades distintas, sino que son dos realidades
incompatibles. ¿Por qué? Porque si hacemos memoria y recordamos lo que
hay en los cuatro evangelios que tiene la iglesia: el evangelio de Mateo,
el evangelio de Marcos, el evangelio de Lucas y el evangelio de Juan, hagan
memoria y recuerden lo que han leído en esos evangelios y verán que son
unas recopilaciones de relatos referentes a Jesús de Nazaret, por
supuesto, pero el Jesús de los evangelios, el Jesús auténtico, fue y es, en
nuestro recuerdo, un Jesús que se enfrentó con la religión. Esto es
capital para entender el evangelio para entender la religión y sobre todo
para entender el cristianismo y entender la iglesia.
Recuerden lo que ha oído o pensado sobre el Evangelio los evangelios en
los cuatro evangelios hay una nota distintiva común, y es que Jesús vivió y
habló de tal manera que su vida fue un enfrentamiento constante, ¿con
quién?, ¿con los pecadores?, no era amigo de pecadores de publicanos, de
prostitutas, de mujeres en general y de hombres por supuesto, claro. Pero
atención, que hay una cosa fundamental en la que yo he tardado muchos
años en darme cuenta, darme cuenta de qué de que lo que contienen y lo
que dicen los evangelios es una recopilación de relatos, breves, en los que
hay una realidad común en todos ellos ¿qué realidad hay?: un
enfrentamiento, un enfrentamiento que terminó en muerte.
Es verdad que después hay un final de los evangelios que es la resurrección,
eso ya nos da Esperanza, pero tenemos que ser conscientes de que la vida
de Jesús fue un constante enfrentamiento ¿con quién?, ¿con los pecadores?,
no; ¿con los publicanos?, no; ¿con las mujeres?, no; ¿con quién, entonces?
Fue un constante enfrentamiento con la religión y un enfrentamiento
con la religión, no se extrañen de no haber oído esto, quizás nunca de no
haber pensado probablemente nunca en esto yo mismo he caído en la
cuenta de este de esta realidad tremenda después de muchos años
enseñando lo que yo creía que era el cristianismo si el cristianismo es
actualizar a Cristo a Jesús es actualizarlo, que esté presente en nuestra vida
y que nuestra vida sea una reproducción de lo que fue la vida de Jesús en la
actualidad, cada uno según su trabajo, según sus condicionantes, según sus
deberes, etcétera etcétera
Pero hay una realidad en los evangelios y por tanto en el evangelio y la
realidad que hay en el evangelio es que la vida de Jesús fue un
constante enfrentamiento con la religión; no fue un enfrentamiento
con los ricos; no fue un enfrentamiento con los pecadores no fue un
enfrentamiento con los malos; fue un enfrentamiento con los
hombres de la religión y, por eso, con la religión misma.
La actitud de Jesús hacia las personas que en su tiempo eran etiquetadas
como «pecadores» fue asombrosamente diferente de la actitud de otros
líderes religiosos. Estos juzgaban y condenaban a las prostitutas, a los
recaudadores de impuestos, a quienes no ayunaban o incumplían las leyes
que regulaban cómo comer y cómo lavarse, y a quienes no guardaban el
sábado o los otros mandamientos.
Jesús rechazó todas las formas de religión legalistas y moralizantes.
Actualmente hay también personas que ven únicamente la religión como un
sistema de leyes y principios morales sancionados por Dios. Dios establece
las leyes, nos juzga de acuerdo con ellas y en la otra vida distribuye las
recompensas y castigos apropiados.
Jesús como “cuidador”
Lo que surge con fuerza de los datos de los evangelios y de otras fuentes es
que Jesús se compadeció de todas las personas necesitadas, cualquiera que
fuera su dolor y su herida. Su pasión era llevar la sanación a todos.
Lo que hacía falta, según la visión de Jesús, no era acusar, sino sanar. Jesús
no veía en los otros pecado y culpa, sino una condición herida y rota, y
también enfermedad, confusión y miedo. A quienes eran pecadores según
los escribas y fariseos, los veía Jesús como enfermos necesitados de médico
(de cuidados): «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. Yo no he
venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mc 2,17 par).
otra metáfora que Jesús usaba para describir la situación de desamparo de
la gente se encuentra en el adjetivo «perdidos». El hombre al que llamamos
hijo «pródigo» es, en la parábola, el hijo «perdido», como la oveja «perdida»
y la moneda «perdida» (Lc 15,1-32). El padre de la parábola no ve a su hijo
como pecador, culpable, pródigo y necesitado de castigo. Por eso dice al hijo
mayor: «Este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba
perdido y ha sido encontrado» (Lc 15,32).
Más allá de la culpa y la acusación
Cuando preguntan a Jesús si los galileos eran pecadores más malvados o
culpables que otros galileos, responde que no, que no lo eran en absoluto
(Lc 13, 1-3). Y cuando le preguntan acerca de la posible culpa de los que
murieron al desplomarse sobre ellos la torre de Siloé, Jesús se niega de
nuevo a imputarles la culpa (Lc 13,4-5). En aquellos días se pensaba
generalmente que los accidentes trágicos eran provocados por Dios para
castigar los pecados de las personas —o los pecados de sus padres—.
En el evangelio de Juan preguntan a Jesús si el ciego había nacido así por los
pecados de sus padres (Jn 9,1-2). La respuesta es, como siempre, que no.
Jesús se niega permanentemente a señalar con el dedo acusador, a echar la
culpa.
No obstante, eso no significa que Jesús no condenara la injusticia,
la opresión, el egoísmo y el pecado.
Cuando habla a los escribas y fariseos, condena, y en términos nada
ambiguos, su orgullo, arrogancia, hipocresía, fariseísmo y ceguera. Pero no
señala con el dedo acusador a ningún individuo ni lo convierte en el chivo
expiatorio que tendría la culpa de los problemas de Israel. Sigue hablando a
los escribas y fariseos, comiendo con ellos y enseñándoles; en suma, sigue
amándolos como individuos.
Quizá sea aún más sorprendente el hecho de que Jesús no culpó ni condenó
tampoco a ningún romano. Los romanos eran, sin lugar a dudas, el enemigo.
Jesús sabía perfectamente con cuánta crueldad oprimían al pueblo y podía
prever que serían despiadados cuando llegaran a destruir la ciudad de
Jerusalén. Pero él practicó lo que predicaba: amó a sus enemigos. Después
de todo, los romanos también necesitaban sanación y salvación. Y así, lo
vemos sanando al hijo del centurión romano. Al final de su vida, cuando los
soldados romanos se burlan de él y lo crucifican, su única respuesta
consiste en orar: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc
23,34%.
Tengan en cuenta que la palabra religión en griego no aparece en los
evangelios por ninguna parte; y en el Nuevo Testamento hay
solamente una cita, una, un pronunciamiento sobre la religión, es en La
carta de Santiago en el capítulo primero, es la única vez que sale la religión
a relucir y, en esa carta, lo que se dice es que religión pura y auténtica es
solamente ésta: visitar a huérfanos y viudas, y ayudarles en sus carencias o
en su necesidad.
“Una religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre consiste en cuidar
de huérfanos y viudas en su necesidad y en no dejarse contaminar por el
mundo”. (San 1, 27)
Esta es la religión que predica, no digo los cuatro evangelios sino todo el
Nuevo Testamento.
Lo que ocurre es que, de hecho, en la vida la religión es más
gratificante que el evangelio que es exigente. La religión es la
búsqueda de Dios desde lo humano; el Evangelio, por el contrario,
es la búsqueda de lo humano por parte de Dios.
Por eso la Encarnación es la humanización de Dios. Dios se
humanizó, se hizo humano, en Jesús; es lo que llamamos el misterio
de la Encarnación, que es el profundo misterio de la humanización
de Dios.
Como nosotros no podemos pasar a la trascendencia, el
trascendente descendió a la humanidad, se humanizó lo dice el
prólogo del evangelio de Juan: a Dios nadie lo ha visto
A Dios nunca lo ha visto nadie; si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en
nosotros. (1 Jn 4, 12)
cuando tengan yo me calle y ustedes puedan en su casa ver el Nuevo
Testamento lean el prólogo del evangelio de Juan, el capítulo primero del
evangelio de Juan y verán que el prólogo termina diciendo a Dios nadie lo ha
visto jamás
¿Quién ha visto a Dios? El hijo único del Padre, que es Jesús, es quien nos lo
ha dado a conocer.
Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del
Padre, lo ha explicado. (Jn 1, 18)
Por eso Dios se humanizó, se humanizó en Jesús, y Jesús fue un
hombre que vivió en lo que conocemos de él, en su vida pública, que
solemos decir, fue un hombre que se enfrentó ¿A quién?, ¿con quién se
enfrentó?, ¿con las mujeres? No; ¿se enfrentó con los pecadores? No; ¿se
enfrentó con las gentes de malvivir, los incultos… lo que ustedes quieran?,
no;
¿con quién se enfrentó Jesús?,
con el templo, que dijo que era una cueva de bandidos, y con los
sacerdotes, a los que indignó y arremetió contra ellos,
Perdonen la expresión, que es un poco burda, pero lo digo como lo diría
cualquier ciudadano, se pronunció de tal manera que llegó el momento
cuando en el capítulo 11 del evangelio de Juan, la resurrección de
Lázaro, que no es resucitar Lázaro, es que revivió, volvió a esta vida y Jesús,
en ese capítulo 11, cuando hizo aquel portento de hacer que viviera el que
estaba muerto, que ya olía mal este Lázaro, volvió a la vida ¿A qué vida? La
vida humana. Y cuando los sacerdotes, los grandes del templo, se
enteraron de aquel prodigio y de las consecuencias que aquello tuvo, y
sigue teniendo, cuando se dan cuenta dicen: acabamos con él o él acaba
con nosotros. Lean el final del capítulo 11 del evangelio de Juan ahí se
cuenta largamente todo el proceso hasta la reaviva de Lázaro y cuando
Lázaro vuelve a la vida aquello fue naturalmente un acontecimiento.
Ustedes piensen que algún conocido de ustedes que ha muerto, hace unos
días o hace unos meses, que volviera y se plantara en su casa. Claro es que
esto es muy fuerte. Entonces ¿qué pasó?, ¿qué ocurrió? Pues que
naturalmente aquello Tuvo una secuencia tan fuerte, una reacción tan
tremenda que el sanedrín, que era la institución de organización de gestión
y de poder de los sacerdotes, se reunieron de urgencia. Entonces
llegaron a una conclusión o lo matamos a él o él acaba con
nosotros.
De manera que el enfrentamiento de Jesús no fue un enfrentamiento
con los homosexuales, no fue un enfrentamiento con los ricos, no
fue un enfrentamiento con los poderosos, fue un enfrentamiento
con la religión. Y esto no nos acaba de entrar en la cabeza, de tal
manera que, en la iglesia, lo que tiene más presencia y más fuerza
y más determinante no es el evangelio, sino que es la religión, los
templos, los sacerdores…
Jesús fue al templo y dijo que aquello era una cueva de bandidos. Ustedes
se imaginan que un domingo cuando cualquier catedral está repleta de
fieles piadosos y de buena voluntad, que entrara allí un sujeto con un látigo,
dando latigazos y diciendo que aquello era una cueva de bandidos. Ese por
lo pronto iba a la comisaría, rápidamente de la comisaría al manicomio o a
la cárcel, o ambas cosas, no sé, porque un sujeto así sería un sujeto muy
peligroso. ¿Por qué? Porque para todos nosotros la religión, sus templos, sus
sacerdotes, todo lo que lleva consigo eso es determinante para nosotros.
Pero leyendo y releyendo el evangelio, cuatro evangelios canónicos,
no me estoy inventando nada. Léanlos, piensen desde este punto de vista y
verán que Jesús fue un constante enfrentamiento, ¿con quién?, ¿con
las mujeres?, no repito; ¿con los ricos?, no; un enfrentamiento con
los sacerdotes, con los funcionarios del templo, con los rituales del
templo, con las ceremonias del templo, esto nos resulta -a mí mismo
cuando caí en la cuenta de esto que no hace mucho y tengo ya voy a
cumplir 94 años en agosto- claro yo he caído en la cuenta digo, es que yo no
he pensado esto.
Pero lean y piensen y le dan vueltas a este hecho, por otra parte, tan
elemental, por eso el libro este, el declive de la religión; eso es un hecho
que está ahí patente en la sociedad.
Y futuro del Evangelio Claro, porque el futuro tal como van las cosas el
declive de la religión se va a acentuar me temo porque entonces qué
nos queda Nos Queda El Evangelio y dónde y cómo entendemos el
Evangelio pues como lo entendió Jesús.
En la última cena, cuando Jesús está cenando y despidiéndose de sus
discípulos, en la larga conversación que tuvo con ellos, dijo una cosa que
impresiona mucho: os doy un mandamiento nuevo.
Os doy un mandamiento nuevo, que os améis unos a otros como yo
os he amado: amaos así unos a otros. En eso conocerán todos que
sois mis discípulos, en que os amáis unos a otros. (Jn 13, 34-35)
¿Nuevo por qué?, ¿dónde estaba la novedad? Pues sencillamente ¿En qué?,
si ustedes van al capítulo 13 del evangelio de Juan y, lo leen detenidamente,
se darán cuenta de que Jesús les dijo a los discípulos, la iglesia naciente
estaba allí, os doy un mandamiento nuevo. ¿En qué está la novedad? Que
os améis unos a otros; aquí ya ni se menciona Dios. Amar a Dios y al
prójimo como a ti mismo, en la última cena desaparece incluso Dios.
En Mateo 22 leemos:
uno de ellos, [doctor en la ley] le preguntó maliciosamente: —
Maestro, ¿cuál es el precepto más importante en la ley? Le respondió:
—Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y
con toda tu mente. Éste es el precepto más importante; pero el
segundo es equivalente: Amarás al prójimo como a ti mismo. (Mt 22,
35-39)
¿Qué queda en pie? En esto conocerán que sois discípulos míos, en que os
queréis unos a otros como yo os he querido. Así de sencillo, así de elemental
y así de extraño, porque Jesús llamó la atención, sorprendió y extrañó
incluso a Juan Bautista.
Juan oyó hablar en la cárcel de la actividad del Mesías y le envió este
mensaje por medio de sus discípulos: —¿Eres tú el que había de venir
o tenemos que esperar a otro? Jesús respondió: —Id a informar a Juan
de lo que oís y veis: ciegos recobran la vista, cojos caminan, leprosos
quedan limpios, sordos oyen, muertos resucitan, pobres reciben la
Buena Noticia (Jn 11, 2-5)
Relean el comienzo del capítulo 11 del evangelio de Mateo, que empieza
diciendo que cuando Juan Bautista estaba en la cárcel de Herodes se
enteró de las obras, no de los pensamientos o de las palabras, sino
de las obras, de la actividad de Jesús, qué es lo que hacía. Pues resulta
que aquello llamó la atención y sorprendió a Juan Bautista, hasta tal
punto que le mandó unos mensajeros a preguntarle a Jesús eres tú
el que tenía que venir o tenemos que esperar a otro. incluso Juan
Bautista no entendió aquello, no entendió a Jesús. Si le mandó unos
mensajeros a preguntarle al propio Jesús si él era el que tenía que venir o
había que esperar a otro. Luego el mismo Juan Bautista en la cárcel, heroico,
generoso, grande, el enlace del Antiguo Testamento con el Nuevo
Testamento, con el evangelio, etcétera por supuesto. Pues con todo eso,
Juan Bautista no comprendió a Jesús. Qué de extraño tiene que
nosotros tampoco lo comprendamos. Yo le tengo mucha devoción,
interés al evangelio de Juan, es el último que apareció ya al final muy al final
del siglo primero, después de los tres sinópticos Mateo Marcos y Lucas; en
el evangelio de Juan lo que se dice es que Jesús llegó momento en que
nadie lo entendía, y no lo entendían ni sus propios discípulos, por eso aquel
discípulo, aquel de los Apóstoles, Felipe, le dice a Jesús muéstranos al padre
o sea muéstranos a Dios
Le dice Felipe: —Señor, enséñanos al Padre y nos basta. Le responde
Jesús: —Tanto tiempo llevo con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe?
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre: ¿cómo pides que te enseñe
al Padre? (Jn 14, 8-10)
Y ya tenemos bastante. Y le dice Jesús, pero Felipe todavía no me conoces:
el que me ve a mí está viendo a Dios Y ¿qué estaba viendo Felipe
aquella noche? Pues un hombre que les lavó los pies, que cenó con
ellos y que les dio el mandamiento nuevo; y el mandamiento nuevo es
nuevo en está la novedad ya lo he dicho y lo repito y esto hay que repetirlo
porque si no tenemos de tal manera asimilado lo otro que no nos entra en la
cabeza y mucho menos en la vida y en la conducta nuestra. Me refiero
concretamente a lo que dije antes y lo repito porque esto es determinante
os doy un mandamiento nuevo que os queráis unos a otros como yo os he
querido.
Ahí ya no aparece Dios; porque Antes había dicho amad a Dios y al
prójimo como a ti mismo, pero finalmente desaparece Incluso en el
mandamiento nuevo es que os queráis un como yo os he querido y
añade en esto se reconocerá o se sabrá que sois discípulos míos. En
esto, no en que Vais a la iglesia, que vais al templo, no en que vais a
procesiones con imágenes, todo eso bien, todo lo que ustedes quieran.
Pero no es eso el centro y el eje del problema; el centro y el eje del
problema es si se nos reconoce como discípulos de Jesús
Porque queremos tanto y de tal manera incluso a nuestros
enemigos que la gente no tiene más remedio que reconocer que
aquí está Jesús. Y como está Jesús, Jesús es la revelación de Dios a los
seres humanos.
Y si no estamos ahí con un cambalache de religión y de evangelio y
de espiritualidad y de prácticas y de ritos y de ceremonias… Yo
respeto y tengo mucha fe, lo ustedes quieran, liturgia, los evangelios, las
sacramentos, las ceremonias… todo lo que dice y enseña la iglesia; eso lo
vivo lo siento y lo acepto y lo quiero, pero lo determinante es la
conducta que cada cual tiene con sus semejantes, con sus amigos y
con sus enemigos, con los que me ayudan y los que me desprecian,
los que me quieren y los que me odian.
Cuando tomamos esto en serio, de tal manera que, como dice Jesús,
en esto se conocerá que sois discípulos míos, no en que vais al
templo, no en que vais a las procesiones. Yo le tengo mucho
respeto a las cofradías, procesiones, imágenes, templos y todo eso,
por supuesto; todo lo que la iglesia acepta, propone y venera yo lo
acepto también, pero…
No olvidemos el Evangelio no es una ceremonia más de la misa, no
es un ritual de la misa, el Evangelio es el eje de nuestra vida, la forma
de vida que todos tenemos que asumir, vivir y contagiar. Si no
vivimos de tal, No porque digamos que el evangelio es magnífico que el
evangelio tiene que ser así o asa, bueno magnífico Eso está muy bien pero
no es eso lo dije al principio y lo repito ahora lo que cuando Juan Bautista se
enteró de las obras que realizaba Jesús, el mismo Juan Bautista quedó
desconcertado y mandó unos discípulos suyos desde Juan Bautista estaba
allí en la cárcel de Herodes, poco después lo mataron, lo mató Herodes. Pero
hasta Juan Bautista no entendió a Jesús se quedó desconcertado y por eso
mandó lean el capítulo 11 del Evangelio de Mateo Allí es donde lo dice que
fueron Juan Bautista, estando en la cárcel, se enteró de las obras, no de las
palabras, las palabras eso nos cuesta poco, hasta nos gusta no es eso sino
mi vida es decir las obras de Jesús como decir las obras de fulano del Papa
Francisco del obispo del sacerdote del religioso de la religiosa de tal eh
persona quien sea, sea quien sea.
Lo importante no son las palabras, no son las ceremonias, no son
los rituales, no, lo determinante es la vida que llevas y cómo te
relacionas con los demás.
Yo creo que este es el eje y el proyecto que tenemos que tener y como
podría yo podría seguir hablando y explicando datos y detalles pero me
parece que ahora es importante que ustedes puedan también Preguntar lo
que consideren que yo no he sabido explicar o que lo he explicado mal
estoy a su disposición. Ustedes tienen la palabra, primero Alexandro y luego
ya él dirá
Quién va a preguntar hacemos así damos los que tenéis que estáis
conectados por zoom podéis escribir en la chat si tenéis alguna pregunta yo
os abro el micrófono y los que están en sala os invito a levantaros y venir
aquí que es más fácil de manera que también lo que nos sigue por la web
puedan escuchar. Vale tomamos unos 15 minutos 20 minutos media hora
hasta las 9 perfecto bien
Yo estoy esperando que ustedes me pregunten lo que no sé si si están de
acuerdo o no están de acuerdo
Pepe yo quiero aprovechar y preguntarte una cosa. Tú haces una
contraposición entre religión y evangelio Yo me pregunto Cuál es la religión
entonces que practicamos los cristianos y de esta viene también ¿pero
entonces Jesús no ha fundado una religión? si nunca se habla de religión los
evangelios y ha dicho que se habla solo en una carta de Santiago de la
palabra religión ¿Cómo hemos llegado aquí?, ¿qué es esto?
Bueno yo creo que esto viene de muy antiguo; no es de hace unos meses o
hace unos años, no. Se puede decir con toda seguridad que ya en el siglo
segundo, lo que tenemos de información de la iglesia de aquel tiempo es
que ya se reunían los domingos, por la mañana y por la tarde noche, se
reunían los las comunidades cristianas según la información que nos dio
Filón y se reunían por la mañana y luego por la noche otra vez para rezar;
terminaban con el Amén ya en el siglo segundo tenían reuniones, en las que
se habla no tanto del amor y de la generosidad de unos con otros, sino que
ya tienen ciertas normas muy elementales. En el siglo tercero más, y del
siglo cuarto al siglo sexto se organizó la religión como tal, en la iglesia. Y se
organizó de tal manera que el evangelio, a medida que crecía el ritual
religioso y la mentalidad que eso lleva consigo, en esa misma medida se
fueron marginando los evangelios. Esto es clarísimo, es verdad, y esto es de
justicia y es importante, que la iglesia hizo una cosa maravillosa: y es que
condenó y no admitió los evangelios apócrifos y aceptó como evangelios
auténticos solamente los cuatro que tenemos y, en gran medida también, el
evangelio de Tomás. Pero los cuatro evangelios que tenemos Mateo, Marcos,
Lucas y Juan, esos son los cuatro evangelios auténticos, que los tenemos
gracias a que la iglesia los ha actualizado de generación en generación, y
eso es el eje y el centro de la misma iglesia. Tiene que serlo, pero el
problema está en que para mucha gente lo fundamental es cumplir
con los rituales de la liturgia; cumplir con si voy a la iglesia, porque
Jesús no fundó ningún templo, ni fundó sacerdotes, ni fundó
rituales… Jesús lo que insistió tanto con su vida como con sus
enseñanzas es que nos tenemos que querer, que nos tenemos que
ayudar, que tenemos que estar de parte sobre todo de los más
débiles, de los que más sufren, de los que más lo necesitan… de tal
manera que en esto se reconocerá que sois mis discípulos.
Esto es lo que dijo Jesús, y esto sin embargo es lo que en los templos, en los
conventos, en las parroquias, en los seminarios, en los locales
eclesiásticos… ¿qué es lo que se cuida?, pues la observancia de las
ceremonias, la observancia y el cumplimiento exacto de los
rituales… Piensen en los países cristianos desde la Edad Media o antes del
siglo octavo, los cristianos de estos países ¿se distinguen por ser los más
generosos, los más acogedores, los más cercanos a quienes peor Lo pasan
en la vida y más sufren…? pues madre mía es que eso ya no está tan claro.
Piensen que del siglo octavo en adelante. Claro en el siglo octavo en la
iglesia se tomaron decisiones tremendas, una decisión como cuajar las
lenguas vernáculas, el castellano el italiano, el francés, el alemán, el
inglés… Entonces ¿qué ocurrió? Pues en el siglo octavo como esas lenguas
ya habían madurado y eran las que se superpusieron al latín clásico que
venía del Imperio Romano Entonces qué hicieron los eclesiásticos, los
clérigos los hombres de la religión, pues sencillamente que a partir del siglo
VIII la lengua que se habló en la iglesia era el latín, que lo sabían los que
estudian latín claro; y durante siglos, desde el siglo octavo hasta el siglo XX
ya bien entrado, la lengua oficial de la iglesia ha sido el latín. Y esto se lo
digo porque a durante los siete años de estudio, tres de filosofía y cuatro de
teología, y luego dos más de doctorado, en todos esos años la lengua que
tuve que utilizar y la que yo usé en los primeros años de profesor, era el
latín. Pero ¿quién sabe latín?, pues hablarlo y comunicarse con los demás
con esa lengua antiquísima, quién sabe latín, pero ¿quién sabe latín? ahora
ya no saben latín ni los curas Entonces cómo nos comunicamos, porque
somos los privilegiados, los que más podemos, los que más sabemos… que
va, ya no queda ni eso.
Entonces el criterio de Jesús ¿cuál fue? Que en esto conocerán que sois
discípulos míos. En que sois personas que quieren a los demás de tal
manera, y cuando digo los demás no digo los demás cristianos sino, aunque
sean ateos, aunque sean malas personas, yo los quiero. Y al que es de tal
categoría en este orden de cosas que quiere a los demás con el alma y y la
vida sean quienes sean y sean como sean ese es el que cree en el
evangelio. Y ese es el que es cristiano de verdad.
Como ven lo que estoy diciendo son cosas me parece a mí muy sencillas,
pero son cosas que nos entran con mucha dificultad, porque es más
tranquilizante ir a una iglesia, rezar delante de un altar, delante de una
imagen, estar allí un rato y ya estoy tranquilo, hasta la semana que viene.
Claro es que no, el ser cristiano no es cuestión de un rato en la iglesia. o un
rato rezando, o un rato leyendo, no. Es ser una persona tan honesta tan
transparente tan buena persona con toda clase de personas que esto se
reconoce a los cristianos por eso Esta es la cuestión.
Nos escriben en la chat hay un comentario que dice no tratar mal, por
ejemplo a las prostitutas, ¿quieres decir aceptar la prostitución?
Por supuesto no. Jesús no habló de prostitución, sin embargo cuando estaba
en casa de aquel que le invitó a comer, y entró una mujer, que era una
mujer conocida y reconocida por su condición de prostituta, y aquella mujer
entró en la casa se echó a los pies de Jesús y lloraba a los pies de Jesús. Y el
fariseo enseguida dijo, bueno esto qué es, en mi casa esta escena; yo soy
un hombre de bien. No, no era un hombre de bien; según el evangelio Jesús
defendió a aquella mujer y le echó en cara al fariseo que era un hipócrita
dicho en palabras muy sencillas. Esto que es la clave del Evangelio lo
tenemos que hacer vida, yo le doy muchas vueltas y pienso y repienso que
a los países cristianos se les tendría que reconocer porque son los
más generosos con los más desamparados, pero en la realidad de la
historia y de la vida no ha sido así. Los países de Europa, los más
cristianos, lo que han hecho ha sido colonizar a África, América,
Oceanía todo lo que han podido, también en Asia. Entonces nos
encontramos con una contradicción que da mucho que pensar. Estoy
diciendo cosas muy elementales, muy sencillas, que las hemos vivido pues
como lo más natural. Y por supuesto, aprovechándonos del colonialismo, el
Papa Nicolas V, en el siglo XV, publicó una bula en la que le regalaba toda
África al rey de Portugal. Por poner un ejemplo; claro imagínense y el papa
Gregorio Nono, otro tanto, que regaló toda América los Reyes Católicos, y a
sus Sucesores hasta el siglo XVIII, XIX, XX según los países. Esto es una cosa
tan contradictoria, pero que hemos visto por otra parte tan natural, que
hasta nos vanaglorian de haber llevado el cristianismo a América y haberlo
llevado también por África, los misioneros de África. Que no, por Dios, que
ahí hay un problema mucho más hondo.
Y es que sencillamente no hemos asimilado el evangelio; hemos asimilado y
practicado la religión, eso sí no sé si es que si no voy a repetir mucho el
mismo tema
hay otra pregunta, Buenas tardes Castillo, creo que la pregunta después de
su exposición queda de alguna forma respondida en ese mandamiento
nuevo, mandamiento del amor el único pero por incidir más en su opinión
eh Cuáles serían las opciones que tiene el Cristiano de hoy para vivir el
evangelio dentro de la iglesia institucional digámosle, o fuera. ¿Cuál sería la
opción ahora mismo del cristiano de hoy que quiere vivir el evangelio dentro
de la iglesia?
Sí muchas gracias. A mí me parece, lo digo con mucha modestia, porque
habrá muchas personas que no estarán de acuerdo con lo que digo, lo que
he dicho y lo que voy a decir, y lo que digo ahora en este momento
supuesta esta pregunta es que si de verdad creemos en el evangelio
tenemos que creer aceptar y vivir lo que Jesús dejó dicho que os queráis
tanto a los demás sean quienes sean que en eso se tiene que distinguir
el Cristiano de tal manera que digan este es cristiano ¿Por qué?
Porque perdona, porque ayuda, porque se despoja de lo que sea
necesario para aliviar el sufrimiento de los que peor lo pasan en la
vida. ¿Hacemos eso realmente?, ¿se nos reconoce como cristianos
realmente por eso o se nos reconoce porque nos bautizaron, nos
enseñaron el catecismo, vamos a los templos? No sé yo creo que me
he explicado claro, lo que pasa es que esto que es por otra parte tan
sencillo nos cuesta mucho trabajo integrarlo y asimilarlo y nos parece no No
no mire usted este señor está está yo que sé estará apasionado ignorante
yo voy a seguir como hasta ahora naturalmente
Por qué el Papa Francisco tiene tantos enemigos incluso dentro del Vaticano
Por qué ocurre que el Papa Francisco tiene tantos enemigos incluso en los
hombres de iglesia en los hombres más tradicionalmente observantes y
cumplidores de la religión; esto es muy importante que lo pensemos yo le
tengo un respeto una admiración una veneración a lo que representa el
papa y ahora concretamente lo que representa el Papa Francisco este
hombre que me llamó aquí, a mi casa, yo no sé se enteró bueno él tiene
medios y el Vaticano tiene medios para enterarse de dónde vivo, Cómo vivo
con quién vivo, y qué teléfono tengo, y llamó una, dos, tres veces porque
llamaba por la mañana temprano a las 9 o las 10 de la mañana las primeras
veces, y ya al final la última llamada que me hizo fue una tarde a las 8 de la
tarde, ya era tarde noche. Poco después de su elección estuvimos hablando
y no hacía más que decirme Reza por mí, rece por mí que lo necesito. Claro
él cuando se dio cuenta y experimentó lo que lleva consigo un papado que
quiere ser como de hecho está siendo el pontificado del Papa Francisco ¿A
qué países ha ido el Papa Francisco? a los países pobres de Asia, de África,
de América, a las grandes potencias de Europa no ha ido y por eso Incluso
en el mismo Vaticano tiene gente que no que no lo quieren, no lo aceptan.
En fin, no voy a entrar en detalles pero esto es determinante esto es muy
claro.
Otra pregunta hay una pregunta de los catequistas de la parroquia de la
Rivera que quieren saber cómo podemos dar prioridad al evangelio en
nuestra catequesis sin entrar en conflicto con lo que la iglesia espera de
nosotros, a veces nos sentimos cristianos de segunda y sentimos que no
entienden nuestro criterio pedagógico de Cara a la confirmación. La repito,
¿Cómo podemos dar prioridad al evangelio en nuestra catequesis sin entrar
en conflicto con lo que la iglesia espera de nosotros?
Bueno lo que hay que ser muy claro y muy transparente ateniéndonos al
evangelio mismo, y si tenemos que querer, tenemos que querer ante todo a
la misma iglesia y a los hombres de iglesia, a los sacerdotes, a los obispos,
al papa… los tenemos que querer, no pensemos que la actitud nuestra tiene
que ser enfrentarnos a los hombres de la religión. No eso no. Ahora, que eso
nos lleve a callarnos lo que es el eje de lo que he pretendido comunicarles
esta tarde, eso tampoco.
Tenemos que ser coherentes y si tenemos que querer a los demás, ante
todo tenemos que querer al papa, a los obispos y a los sacerdotes, tenemos
que quererlos. Ahora inevitablemente habrá situaciones y ocasiones en que
podemos entrar en conflicto. Bueno si hay conflicto a remediar ese
conflicto. Y tenemos que hacer un esfuerzo y una conducta que sea una
fidelidad, y un amor y un cariño y una bondad con personas que por otra
parte no estamos de acuerdo con ellas pero eso hay que hacerlo,
comprendo que esto es muy difícil, que esto lleva consigo inevitablemente
determinados enfrentamientos y por tanto inevitablemente también
conlleva sufrimientos. Pero por eso se tiene que conocer y reconocer que
somos discípulos de Jesús y si hay situaciones que hay en las que hay que
tomar una decisión, que siempre sea la decisión por el más débil, por el más
pobre, por el más ignorante, por el más abandonado… comprendo que esto
es idealizar lo que es un cristiano, pero tenemos que idealizar porque el
pasar de la religión al evangelio lleva esto consigo. No sé si me explico o no,
tenemos que querer mucho a los sacerdotes, tenemos que querer mucho a
los obispos… pero que eso no nos lleve a renegar o abandonar lo que nos
pide Jesús, y lo que espera Jesús de nosotros. Comprendo que esto no es
fácil, esto es difícil, pero vamos a hacer lo que nos sea posible porque
también vivir en continuos enfrentamientos, si antes era con los ricos, ahora
va a ser con los sacerdotes, ahora va a ser con las mujeres, con los
homosexuales con los… No por Dios, enfrentarse a nadie, enfrentarse a
nadie. Ahora cuando hay situaciones en las que hay que pronunciarse, tener
claro que nos tenemos que pronunciar por aquellos que están más
abandonados más desamparados, y más pobres más ya me entienden…
Comprendo que es una cuestión muy complicada en la práctica, es una
situación muy complicada, pero también fue complicada para Jesús y Jesús
acabó mal, tan mal que terminaron matándolo. Quiénes mataron a Jesús no
fueron los hombres del poder, no fueron los militares… No, fueron los
sacerdotes de la religión los que lo mataron. Esto es está tan claro y tan
patente en los evangelios
Gracias hay otra pregunta. Vamos a ver Don José María, lo que quería
decirle con total y absoluta alegría es que estamos de acuerdo plenamente
con todo lo que ha dicho y, de verdad que nos ha encantado poder
escucharle, lo que lamento profundamente es que su idea no sea capaz de
profundizar ,al menos en los que estamos oyéndole, y podamos continuar
en esa línea, porque es algo es algo que es nuevo para para vivirlo. Lo
nuevo que es eterno, pero es así es lo que Dios nos dijo, lo que Jesús nos
dijo y es lo que deberíamos de hacer de forma continua. Pero claro, es difícil
romper con siglos de cultura y siglos de religiosidad en el sentido de que no
se cumple lo fundamental, sino que se adorna de un montón de cosas
completamente ajenas. No me voy a extender, únicamente agradecerle de
verdad de corazón su conferencia y espero poder seguir en su línea a ser
posible el máximo tiempo posible. Muchísimas gracias
Les agradezco lo que han dicho, no porque me hayan elogiado, eso es una
vanidad infantil, es propio de un niño. Comprendo que esto se dice de
manera que es un esfuerzo constante que debe determinar cuál es el eje de
nuestra vida; y el eje de nuestra vida tiene que ir en esta dirección, aunque
muchas veces seamos débiles seamos porque esto es muy duro muy difícil
pero es también muy gratificante y es un proyecto muy simple pero que
lleva consigo mucha alegría y al mismo tiempo situaciones de dolor, de
Soledad, de incomprensión.
Esto es así pero yo creo que más que sufrir y antes que sufrir por otras
cosas vamos a sufrir como sufrió Jesús y por la causa de Jesús Esta es mi
visión, no lo sé decir de otra manera más clara.