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Brucelosis: Causas, Transmisión y Síntomas

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Es una enfermedad infectocontagiosa de curso crónico que afecta tanto al hombre como a los animales domésticos,

la fauna silvestre y los mamíferos marinos. Esta enfermedad es de importancia para la salud pública debido a los costos
generados por la incapacidad física que produce en el enfermo y a las pérdidas secundarias ocasionadas por la
afectación del ganado.

Es causada por microorganismos del género Brucella spp, que son un


grupo de bacterias intracelulares, inmóviles y de crecimiento lento.
Se reconocen distintas especies, algunas de ellas afectan a animales
terrestres (B. abortus, B. melitensis, B. suis, B. ovis, B. canis, B.
neotomae y B. microti) y otras a mamíferos marinos (B. ceti y B.
pinnipedialis). Brucella abortus, biovar 1-6 y 9; B. melitensis, biovar
1-3; B. suis, biovar 1,3-5 y B. canis son patógenas en humanos.

 Cocobacilos gramnegativos muy pequeños (0,5 × 0,6 a 1,5 mm).


 Aerobios estrictos; no fermentadores.
 Necesitan medios complejos y una prolongada incubación para su crecimiento in vitro.
 Patógeno intracelular resistente al efecto bactericida del suero y a la destrucción por fagocitos.
 La morfología lisa de las colonias se asocia a virulencia.

Brucella no produce ninguna exotoxina detectable y su endotoxina es menos tóxica que las de otros bacilos
gramnegativos. La conversión de las cepas lisas a la morfología rugosa se asocia a una notable reducción de la
virulencia, de modo que la cadena O del lipopolisacárido (LPS) liso constituye un importante marcador de virulencia.
Asimismo, Brucella es un parásito intracelular del sistema reticuloendotelial. Tras la exposición inicial, los macrófagos
y los monocitos fagocitan los MO. Brucella sobrevive y se replica en las células fagocíticas mediante la inhibición de
la fusión fagosoma-lisosoma, evitando la liberación de enzimas tóxicas de los gránulos intracelulares, suprimiendo la
producción de TNF-a e inactivando el peróxido de hidrógeno y el superóxido mediante la producción de catalasa y
superóxido dismutasa, respectivamente. Las bacterias fagocitadas se trasportan hasta el bazo, el hígado, la médula
ósea, los ganglios linfáticos y los riñones. Las bacterias secretan proteínas que inducen la formación de granulomas
en dichos órganos, así como alteraciones destructivas en estos y otros tejidos en los pacientes con enfermedad
avanzada.

Los reservorios animales son las cabras y las ovejas (Brucella melitensis); el ganado vacuno y el bisonte americano
(Brucella abortus); el ganado porcino, los renos y el caribú (Brucella suis), y los perros, los zorros y los coyotes
(Brucella canis) Infecta tejidos ricos en eritritol (como la mama, el útero, la placenta, el epidídimo).

La enfermedad se asocia más frecuentemente al sexo masculino, entre los 30 y 40 años y en población rural, así como
en veterinarios, laboratoristas, trabajadores de frigoríficos y peones de campo.

Presenta dos patrones epidemiológicos:

 PATRÓN URBANO-ALIMENTARIO: por consumo de leche y quesos no pasteurizados.


 PATRÓN RURAL-LABORAL: por exposición profesional al ganado infectado o sus productos, sea por contacto o
inhalación. En este caso tiene una cierta tendencia estacional, generalmente ocurre en primavera y verano, que
es el período de reproducción de los animales.

Las vías de transmisión al humano pueden resumirse en:

 CONTACTO: de piel o mucosas con tejidos de animales infectados o sus productos como ganglios, sangre,
orina, semen, secreciones vaginales, fetos abortados y en especial placentas.
Este mecanismo es el más frecuente en el medio rural y puede llegar a ser el responsable del 60%-70% de
todos los casos registrados. Afecta a trabajadores rurales, veterinarios, matarifes y ganaderos, aunque
también puede afectar a trabajadores de laboratorio o de servicios de salud.
 INGESTIÓN: de alimentos no pasteurizados de origen animal, como leche y sus derivados (quesos, crema,
manteca, helados) y en menor medida carnes poco cocidas (la carga bacteriana en el tejido muscular animal
es baja).
 INHALACIÓN: de polvo en los lugares contaminados donde hay animales infectados, como establos,
mataderos, salas de recepción de leche, camiones jaula para transporte de ganado, etc.
 INOCULACIÓN: de material infectado-contaminado por Brucella spp. Este tipo de transmisión afecta
fundamentalmente a veterinarios, matarifes y personal de laboratorio.
 PERINATAL: por vía transplacentaria, por la ingestión de leche materna o por la exposición a sangre, orina o
las heces de la madre infectada durante el parto.

De lo anterior se desprende que los factores de riesgo para brucelosis son:

 Ocupación: veterinarios, granjeros o cuidadores en contacto con animales principalmente domésticos,


personas que manipulan productos y subproductos animales como carniceros, ordeñadores y personas
dedicadas a la manufactura de lácteos; personal de laboratorio en contacto con muestras clínicas.
 Alimentación: ingestión de leche no pasteurizada o derivados lácteos realizados de forma “artesanal” con
leche no pasteurizada proveniente de animales infectados.
 Convivencia con animales: contacto directo con productos de desecho, tejidos o excretas de animales
enfermos o portadores asintomáticos o con animales de establo.

En el humano presenta una gran tendencia a la cronicidad y se caracteriza por fiebre y localización de las bacterias en
distintos tejidos.

El período de incubación en los humanos se estima que podría ser de 1 a 3 semanas, pero puede llegar a varios meses.
Luego del periodo de incubación, la infección puede evolucionar con diferentes formas clínicas:

 Asintomática o subclínica
 Aguda con un comienzo brusco o insidioso,
 Crónica

La enfermedad puede durar días, meses o años si no se trata adecuadamente.

Los síntomas característicos son fiebre continua, intermitente o irregular, de duración variable (10 a 30 días), cefalea,
fatiga, diaforesis, mialgias, pérdida de peso, anorexia, malestar generalizado, con o sin signos de localización como:
artritis /espondilitis, meningitis endocarditis, orquitis/epididimitis.

El examen físico es inespecífico; el hallazgo más frecuente, en 30-50% de los casos es la hepatomegalia y/o
esplenomegalia. En 12 a 20% de los casos pueden encontrarse adenopatías.

Las manifestaciones focales se evidencian por infecciones supurativas de diferentes órganos o sistemas, incluidos
osteoarticular, cardiovascular y SNC.

La enfermedad osteoarticular es la complicación más común; se observa en 20 a 60% de los pacientes. Puede
presentarse como artritis periférica, sacroileítis, espondilitis o espondilodiscitis. La artritis suele afectar las rodillas,
caderas, tobillos y muñecas.

El sistema genitourinario es el segundo sitio más común en la brucelosis focal, puede observarse en 2 al 20% de los
casos. En el hombre se presenta como orquitis o epididimitis. La infección adquirida durante el embarazo constituye
un riesgo de aborto espontáneo. También pueden presentarse glomerulonefritis o nefritis intersticial.

El SNC está afectado en 5 a 7% de los casos. La manifestación más frecuente es la meningoencefalitis de evolución
aguda o subaguda, que se presenta con alteración del estado de conciencia, irritación meníngea, compromiso de pares
craneales, coma, convulsiones y depresión respiratoria; también puede presentarse como abscesos cerebrales o
síndromes desmielinizantes.

La afectación hepática puede manifestarse como una hepatitis granulomatosa y difusa con un leve aumento de
transaminasas (en la mayoría de los casos no superan cinco veces el valor normal); rara vez se produce ictericia.
También pueden presentarse abscesos hepáticos y calcificaciones.

La endocarditis sigue siendo la causa principal de mortalidad. En general, la válvula aórtica es la más afectada, y
aunque la ausencia de signos de insuficiencia cardíaca permitiría hacer un tratamiento conservador, suele requerir el
reemplazo quirúrgico de la válvula.

El compromiso pulmonar es un evento raro en el curso de la brucelosis. Algunos de los enfermos refieren tos y disnea
leve, en ausencia de lesiones pulmonares evidenciables por estudios radiológicos. El compromiso del parénquima
pulmonar puede manifestarse como neumonía lobar con o sin exudado pleural, neumonía con patrón intersticial y
nódulos pulmonares (único o múltiples).

También se han descrito hallazgos oculares como uveítis, queratoconjuntivitis, iridociclitis, queratitis, coroiditis,
neuritis óptica, endooftalmitis y cataratas.

Por lo general, los pacientes se recuperan, pero algunos pueden presentar lesiones persistentes e incapacidad severa.
Sin tratamiento, la tasa de letalidad es menor al 2%.

La forma crónica puede presentarse por recaídas sucesivas a partir de una forma aguda o asociarse a manifestaciones
focales. También se ha descrito un síndrome de fatiga crónica.

Las recaídas aparecen en el 10% de los casos, comúnmente en el primer año después de la infección; presentan los
mismos síntomas que la forma aguda, aunque suelen ser menos intensos que el episodio inicial y pueden tratarse con
cursos repetidos de los regímenes antibióticos habituales. La mayoría de los casos de recaída son causados por el
tratamiento inadecuado.
También son frecuentes los episodios de reinfección en la brucelosis de origen laboral debido a la continua exposición
a la bacteria y a la escasa adherencia a las medidas preventivas.

La brucelosis durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto y de transmisión intrauterina al bebé. Puede haber
abortos en los primeros trimestres de la gestación o partos prematuros.

En las últimas décadas se han reportado casos aislados de brucelosis neonatal en algunas zonas endémicas, siendo la
transmisión transplacentaria, por contacto con secreciones infectadas en el canal del parto o por transfusiones
sanguíneas. La presentación clínica es muy variada, los niños afectados pueden presentar hepatoesplenomegalias o
simular cuadros de sepsis.

La enfermedad pediátrica se presenta en edades en que los niños participan de actividades rurales, juegan en los
corrales o por ingestión de leche o quesos no pasteurizados.

En los niños son frecuentes las formas asintomáticas. Cuando son sintomáticas, la fiebre es el síntoma predominante
(70-90%) y se presenta como síndrome febril prolongado. La fiebre puede ser continua, intermitente u ondulante. Se
acompaña de sudoración profusa y maloliente, anorexia, artralgias, malestar general, cefaleas, escalofríos, astenia y
adelgazamiento.

Al examen físico los hallazgos más frecuentes son la hepatoesplenomegalia (20-30%) y las linfadenopatías (10-20%).
El compromiso del aparato locomotor es frecuente (85%), siendo las artromialgias y las artritis las formas de
presentación más frecuentes. Las articulaciones más afectadas son rodillas, caderas y tobillos.

A nivel gastrointestinal presentan náuseas, vómitos, anorexia y bajo peso; las lesiones en piel pueden ser desde un
rash eritematopapular hasta lesiones purpúricas o Síndrome de Steven Johnson.

Las complicaciones más frecuentes son sacroileítis, orquiepididimitis, meningitis sola o con compromiso periférico o
cerebrovascular, endocarditis, absceso hepático, neumonitis, neumonía con derrame, uveítis y peritonitis.

 RECOGIDA DE MUESTRAS: Se deben recoger varias muestras de sangre para los hemocultivos y las pruebas
serológicas. Los mielocultivos y los cultivos de los tejidos infectados pueden resultar de utilidad. Es preciso
notificar al laboratorio la sospecha de brucelosis con el fin de garantizar la manipulación segura de la muestra.
 MICROSCOPIA: Los MO de Brucella se tiñen con facilidad por medio de técnicas convencionales, si bien su
localización intracelular y su pequeño tamaño dificultan su detección en las muestras clínicas. Aún no se ha
comercializado ninguna prueba con AC inmunofluorescentes específicos.
 CULTIVO: Los MO de Brucella crecen lentamente durante su aislamiento primario. Son capaces de crecer en casi
todos los medios de agar sangre enriquecido y, en algunos casos, en el agar MacConkey; sin embargo, pueden
precisar de un período de incubación de, al menos, 3 días. Los hemocultivos se deben incubar durante 2 semanas
antes de considerarse negativos. La introducción de sistemas de cultivo automatizados hace innecesaria en la
actualidad la incubación durante períodos más prolongados.
 IDENTIFICACIÓN: La identificación preliminar de Brucella se basa en la morfología microscópica de la cepa y la
colonia, la reacción positiva para la oxidasa y la ureasa y la reactividad con AC frente a B. abortus y B. melitensis.
B. abortus, B. melitensis y B. suis reaccionan con los anticuerpos frente a B. abortus o B. suis (lo cual pone de
manifiesto la estrecha relación existente entre estas especies). Por el contrario, B. canis no reacciona con ninguno
de esos AC. Igualmente, la identificación a nivel de género puede llevarse a cabo mediante la secuenciación del
gen del ácido ribonucleico ribosómico (ARNr) 16S.
 DETECCIÓN DE AC: La brucelosis subclínica y muchos casos de enfermedad aguda o crónica se identifican por
medio de una respuesta humoral específica en los sujetos infectados. Los anticuerpos se detectan prácticamente
en todos los pacientes. Inicialmente se observa una respuesta de inmunoglobulina M (IgM), con posterioridad a la
cual se producen AC IgG e IgA. Los AC pueden persistir durante varios meses o, incluso, años; por tanto, se necesita
un aumento significativo del título de anticuerpos para disponer de indicios serológicos significativos de la
enfermedad actual.
PRUEBAS SEROLÓGICAS QUE DETECTAN AC ANTI S-BRUCELLA (B. abortus, B. melitensis, B. suis)

 Técnica de aglutinación en placa (Huddleson).


 Técnica de aglutinación con antígeno tamponado (BPA).
 Técnica de aglutinación con Rosa de Bengala (RBT).
 Técnica de aglutinación en tubo (Wright).
 Prueba de aglutinación 2-mercaptoetanol (2-ME).
 Técnica de fijación del complemento.
 CELISA (ELISA de competición).

El tratamiento incluye el uso de antimicrobianos y la administración de medicamentos sintomáticos. Algunas formas


de enfermedad localizada, como endocarditis, pueden requerir cirugía.

ANTIBIÓTICO
ADULTOS - Doxiciclina 100 mg c/12 hs durante 6 semanas.
Asociación
- Rifampicina 15 mg/kg/día (600-900 mg/día) dividida en dos o tres
tomas diarias durante 6 semanas o
- Estreptomicina 1g/día IM (750 mg/día en pacientes mayores de 50
años), durante 2 a 3 semanas o
- Gentamicina 5 mg/kg IM en monodosis, durante 2 semanas.
La asociación Doxiciclina más Rifampicina es la más utilizada
Otras opciones:
- Tetraciclina 500mg c/6 hs durante 6 semanas
Asociación
- Rifampicina durante 6 semanas
- Estreptomicina durante 2 a 3 semanas
NIÑOS A PARTIR DE LOS 8 AÑOS - Doxiciclina 2 a 4 mg/k/día vía oral (máximo: 200 mg/día) durante 6
semanas
Asociación
- Estreptomicina 1g/día IM durante 2 semanas o
- Gentamicina 3 a 5 mg/k/día c/8 hs IM o IV, durante 1 semana
Otras opciones:
- Doxiciclina 2 a 4 mg/k/día (máximo: 200 mg/día) vía oral durante 6
semanas + Rifampicina 15 a 20 mg/k/día c/12 hs vía oral (máximo 600-
900 mg/día) durante 6 semanas
NIÑOS MENORES DE 8 AÑOS - Cotrimoxazol (trimetropima-sulfametoxazol) 8 a 10 mg/k/día c/12 hs
vía oral (máximo 480 mg de trimetroprima) durante 45 días +
- Rifampicina 15 a 20 mg/k/día vía oral (máximo: 600-900 mg/día)
durante 45 días
EMBARAZADAS Rifampicina 600 mg/día vía oral durante 6 semanas sola o agregando
durante el embarazo es imprescindible Cotrimoxazol (trimetropima-sulfametoxazol) 160/800 (esta última
hacer un análisis de riesgo-beneficio SOLO si la paciente se encuentra entre la 13 a la 36 semanas de
para definir la necesidad de embarazo).
tratamiento.

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