Historia, Política y Derecho: Fundamentos
Historia, Política y Derecho: Fundamentos
ÍNDICE
1) LA CIENCIA HISTÓRICA:
A) CONCEPTO Y DEFINICIÓN:...........................................................PÁG. 1
B) OBJETO Y SUJETO DE ESTUDIO HISTÓRICO.................................PÁG. 2
C) PERIODIZACIÓN..........................................................................PÁG. 3
D) MÉTODO DE INVESTIGACIÓN Y VERDAD EN LA HISTORIA............ PÁG. 5
E) FINALIDAD DEL ESTUDIO HISTÓRICO...........................................PÁG. 7
F) HISTORIA Y CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDADANÍA.......................... PÁG. 9
2) LA CIENCIA POLÍTICA: CONCEPTO DE POLÍTICA, ESTRUCTURACIÓN POLÍTICA
DE LAS SOCIEDADES EN EL TIEMPO. ELEMENTOS DE LA POLÍTICA.
A) ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA CIENCIA POLÍTICA.................PÁG. 10
B) CONCEPTO DE POLÍTICA...............................................................PÁG. 10
C) ESTRUCTURACIÓN POLÍTICA DE LAS SOCIEDADES EN EL TIEMPO. PÁG. 11
D) ELEMENTOS DE LA POLÍTICA........................................................ PÁG. 11
3) LA CIENCIA DEL DERECHO: CONCEPTO, ORDENAMIENTO JURÍDICO. DERECHO
PÚBLICO Y DERECHO PRIVADO.
A) DENOMINACIÓN Y CONCEPTO........................................................ PÁG. 12
B) ORDENAMIENTO JURÍDICO............................................................. PÁG. 13
C) DERECHO PÚBLICO Y PRIVADO....................................................... PÁG. 13
4) INSTITUCIONES Y CAMBIO INSTITUCIONAL
A) CONCEPTO...................................................................................PÁG.14
B) ELEMENTOS................................................................................. PÁG.14
C) CAMBIO INSTITUCIONAL................................................................PÁG.15
D) EFECTOS DEL CAMBIO INSTITUCIONAL......................................... PÁG.15
5) CONTENIDOS FUNDAMENTALES DE LA ESTRUCTURACIÓN DE LOS CAMBIOS
INSTITUCIONALES: A) SOCIEDAD; B) ESTADO; C) DERECHO Y JUSTICIA. PAG 16
AUTORES:
• DR. RAÚL M. DÍAZ RICCI.
1
Unidad elaborada por el Dr. Raúl M. Díaz Ricci
1
1) LA CIENCIA HISTÓRICA: A) CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2
que se plasmaron en la sociedad en un tiempo y espacio determinado. La historia como
proceso, necesaria para entender cada sociedad en su dinámica social.-
B) Objeto y sujeto de estudio histórico.
La ciencia histórica se propone explicar la realidad humana pasada. Entendemos por
Ciencia de modo genérico el cuerpo de conocimientos verdaderos, adquiridos por un proceso
investigativo riguroso realizado en base al método científico que se orienta tanto a explicar una
porción del conocimiento humano, como a elaborar generalizaciones y teorías para poder
comprenderlos.
La idea de verdad en Historia, como en cualquier otra ciencia, supone la conformidad del
intelecto con la realidad. Conocer significa construir un esquema mental del objeto, esto es,
aprehender y recrear en la mente una realidad hasta entonces externa, con el mayor grado de
aproximación posible. Ningún historiador pretende formular una versión definitiva y, como
admite Edwar Carr, son conscientes de que “el conocimiento del pasado ha llegado a nosotros
por mediación de una o más mentes humanas, ha sido ‘elaborado’ por éstas, y que no puede,
por tanto, consistir en átomos elementales e impersonales que nada puede alterar...”6.-
El objeto histórico lo constituyen los hechos históricos, que aparecen como «restos» de
la realidad pasada, contenidos en documentos, monumentos, etc. No cualquier acontecimiento
del pasado es histórico: deben ser significativos, esto es, tener influencia en la posteridad.
Por otra parte, tales hechos no se dan aislados: sólo adquieren especificidad en el marco
de los sistemas sociales en los que ocurren, y como parte de procesos que se dan en el
tiempo. Esa inserción en un orden social y ese transcurrir de un tiempo a otro deben ser
explicados. Toda ciencia responde a la pregunta ¿por qué? La mera enunciación de esos
hechos no es Historia; es apenas una crónica -cronología de datos-, sin significación. Para
que exista Ciencia tienen que enlazarse los sucesos en series, en función de ideas, de
creencias, de causas, de objetivos de los agentes históricos; y todos esos factores enunciados,
que pueden ser de tipo político, económico, social, religioso, cultural, son portados por actores
sociales cuyos intereses pueden estar en consonancia o en conflicto, lo cual conduce a
negociaciones, tensiones, estallidos sociales y guerras –civiles e internacionales-.
Ahora bien hechas estas precisiones cabe preguntarnos los problemas que se plantean
en cuanto al objeto histórico, o sea qué aspectos, qué tipos de cuestiones atraen la atención
del historiador; en qué medida el historiador puede producir una obra objetiva, si existe una
verdad y si el investigador puede alcanzarla. Respeto a ello diremos:
a-El objeto de estudio histórico es la realidad humana pasada. Según la corriente
epistemológica en la cual se instale el historiador, pueden adoptarse dos posiciones sobre la
relación historiador-realidad pasada.
a.1. Puede considerarse a la realidad como externa y separada del sujeto investigador, lo
que significa que la realidad histórica existió, está contenida en las fuentes que son la materia
de estudio del historiador. Éste, desde su presente puede estudiarla dejando un espacio entre
su presente-personal, y esa realidad pasada. Esta es la corriente positivista, que considera
que las Ciencias Sociales en general y la Historia en particular pueden estudiarse
científicamente, tomando el modelo metodológico de las Ciencias Naturales. El Positivismo se
trata de una corriente del siglo XIX cuyas conclusiones, aunque exageradas, dieron un
importante impulso hacia la construcción científica de las Ciencias Sociales.
a.2. Los que postulan que la realidad histórica no es externa al historiador, porque éste
en tanto ser humano es parte de la Historia. Esta línea sostiene que el historiador al estudiar
el pasado lo hace propio –su propio pasado y no algo ajeno a él- porque para explicarlo y
comprenderlo le aplica su sistema de valores, se compromete con él y lo hace contemporáneo
6
The New Cambridge Modern History. Cit. por E. H. Carr (1983) ¿Qué es la Historia?. Barcelona, Ariel; p. 10.
Glotz, G. La Ciudad Antigua. Méjico, UTHEA, 1958; pp. 30-31.
3
a sí. Esta particularidad, que es considerada por esta corriente epistemológica –la idealista-
como propia de todas las ciencias de la cultura, hace que el conocimiento del devenir histórico
"sea concebido desde el punto de vista de los fines del hombre". Dentro de esta corriente hay
variantes, porque algunas reducen la Historia a la condición de disciplina que se ocupa de lo
particular: la revolución francesa, la de mayo, etc.; y con ello niegan toda posibilidad de
conocimiento científico del pasado al considerar que no pueden construirse generalizaciones y
teorías a partir del accionar humano, porque cada individuo y cada sociedad tienen su propia
individualidad. Otras líneas de esta corriente en cambio, si bien rechazan el planteo positivista,
admiten la cientificidad de lo social aunque con las limitaciones resultantes del hecho de que el
historiador al analizar el pasado, lo lee desde su propio sistema de valores7.
b- El sujeto del proceso investigativo es el historiador, y también de él se postulan
diferentes propuestas, según sea la corriente epistemológica. En el siglo XIX, la corriente
positivista creía en la posibilidad del conocimiento "objetivo" en el sentido de que el
investigador podía explicar desapasionadamente un período o hecho, sin que su particular
punto de vista o simpatía viciara tal explicación.
En los siglos XIX y XX, las corrientes idealistas y vitalistas negaron esa posibilidad,
cayendo algunas en el extremo de justificar como válidos todos los puntos de vista, con lo cual
se anulaba la posibilidad de un conocimiento científico.
Hoy ambas posiciones se postulan con menor rigidez. Todos afirman que el
investigador, incluso en las Ciencias Físico-Naturales, pero en mayor medida en las Sociales,
usan al trabajar sus propias categorías mentales, los principios y valores de su época
tamizados por su posición personal, razones por las cuales en todo trabajo de investigación
aparece el investigador.
C) Periodización
El tiempo pasado es un objeto demasiado amplio y diverso como para estudiarlo en
conjunto como una sola unidad, por lo que los historiadores lo han tratado de dividir en
diferentes períodos y escalas temporales, épocas, siglos, décadas, en las cuales aparecen
como temas de estudio diferentes hechos que definen unos y otros.
a) La historiografía tradicional ha dividido el tiempo pasado en edades. Existen dos
períodos básicos: la Prehistoria y la Historia, o sea tiempo anterior y posterior a los
documentos escritos.
El tiempo prehistórico se divide en Edad de la Piedra y Edad de los Metales, fue
propuesta en 1836 por el arqueólogo danés Christian Jürgensen Thomsen8. Estas edades a su
vez se subdividen en: A) Edad de Piedra: 1) Paleolítico, antes del descubrimiento de la
agricultura, la ganadería y la artesanía; 2) Mesolítico, período de transición; y 3) Neolítico,
después del descubrimiento de la agricultura, la ganadería y la artesanía, y B) Edad de los
Metales: 1) Edad de bronce; 2) Edad de cobre; y 3) Edad de hierro .
En cuanto a la periodización de la historia, existe consenso académico sobre los periodos
de la historia de la civilización occidental, basado en los términos acuñados inicialmente
por Cristóbal Celarius (Edades Antigua, Media y Moderna), que ponía al mundo
clásico grecorromano y su Renacimiento como los hechos determinantes para la división; y
que actualmente es de aplicación general. Así la Historia se subdivide en: 1) Edad Antigua,
desde las primeras culturas de las que tenemos documentos escritos (año 4000 a C) hasta la
caída del Imperio Romano de occidente (año 476 d. C) ; 2) Edad Media, desde la caída del
Imperio Romano de Occidente ( año 476 d. C) hasta la caída del Constantinopla (año1453 d. C)
o el descubrimiento de América (año 1492 d C) y; 3) Edad Moderna, desde el descubrimiento
de América (año 1492 d. C) hasta la revolución industrial y la Revolución francesa (año 1789 d.
7
En esta línea se adscribe el Dr. Arturo Ponsati, autor de la Historia de las Instituciones.
8
Ledetraad til Nordisk Oldkyndighed (Guía de la Antigüedad Escandinava)
4
C); y 4) Edad Contemporánea, desde la Revolución francesa (año 1789 d. C) hasta la
actualidad. Evidentemente, esta periodización es convencional y eurocéntrica, pero es la más
utilizada porque responde más precisamente al desarrollo de los procesos históricos que
produjeron el mundo conte
b) Otra periodización es la ensayada por Arnold Toynbee9 que considera que en
aproximadamente en 6000 años de historia civilizada, la humanidad pasó por tres series
generacionales de civilizaciones que suman 30 civilizaciones: 21 se han desarrollado
completamente y 9 se han abortado (ej, espartana, esquimales, osmanlíes, etc.). De las
civilizaciones desarrolladas 14 han desaparecido (egipcia, andina, sínica, babilónica, iránica,
micénica, sumeria, maya, yucateca, mexicana, hitita, siríaca, árabe y helénica); 7 viven aún
(cristiana occidental, ortodoxa griega, ortodoxa rusa, hindú, islámica, extremo oriental china y
oriental japonesa). Las 8 primeras civilizaciones ya extinguidas (primera generación) se
originaron en sociedades primitivas. Las siguientes civilizaciones (segunda y tercera
generación) tuvieron origen en una civilización anterior mediante un vínculo “paterno- filial” al
decir de Toynbee. Las civilizaciones que lograron desarrollarse plenamente evolucionaron
mediante 4 etapas vitales: 1) génesis, 2) crecimiento, 3) colapso y 4) desintegración. Esta
periodización no se ha impuesto entre los historiadores.
c) También otra alternativa a la periodización tradicional es la marxista, basada en
el materialismo histórico divide a la historia según los modos de producción, los cuales
pueden convivir en el tiempo y en distintas partes del mundo; lo que permite una Historia no
eurocéntrica Pero lejos de establecer unos modos de producción inmutables, en el marxismo
se ha discutido cuáles son y cómo se suceden, incluso si todas las sociedades han de pasar
por todos ellos. Los modos de producción básicos según Marx son: 1) Tribal, de recolectores y
cazadores y los primeros estadios de la agricultura y la ganadería, la propiedad sería, en buena
medida, comunal, la división del trabajo es elemental y comienza a desarrollarse el esclavismo;
2) Comunal-Estatal, o Antigua, en la que el propietario es la ciudad estado de la antigüedad,
subsiste el esclavismo, comienza a desarrollarse la propiedad privada, la división del trabajo se
hace más compleja, se diferencia entre campo y ciudad, algunas personas no producen bienes
y aparecen las diferencias de clase; 3) Feudal, con predominio rural y de la propiedad comunal
en la que la fuerza de producción son los hombres libres sometidos a servidumbre, y en las
ciudades aparece la propiedad gremial; y 4) Capitalista, la actual, con predominio de la
propiedad privada y fuerte división del trabajo. Más tarde Marx y Engels introdujeron el modo
de producción Asiático, con lo que se rompería el eurocentrismo y el mecanismo inevitable que
hacía pasar a todas las sociedades por todos los estadios.
d) Finalmente cabe mencionar la periodización de la historia según la evolución
tecnológica según la cual la historia de la humanidad presenta dos grandes cortes en el
pasado: la revolución neolítica y la revolución industrial, lo que permite hablar de 3 grandes
periodos: 1) sociedades cazadoras-recolectoras, 2) el preindustrial y 3) el industrial (a veces se
emplea el adjetivo postindustrial para el periodo de la historia más reciente). 10
La didáctica de la historia se ayuda frecuentemente de diferentes tipos de representación
gráfica de la sucesión de hechos y procesos en el tiempo y en el espacio 11
9
A. J. Toynbee, Estudio de la Historia, EMECE, Buenos Aires, 1955t.
10
Francisco Bustelo: tres grandes hitos de la historia de la humanidad: el inicio de la hominización, la
Revolución Neolítica y la Revolución Industrial. (Historia económica: introducción a la historia económica
mundial, pg. 255.
11
En las tablas que desarrollan la periodización habitual para Prehistoria e Historia, se ha pretendido que la
extensión de los periodos, aun no siendo proporcional estrictamente al paso del tiempo, sí sugieran esa
extensión de forma solo indicativa. Los colores se han utilizado de modo analógico: gris los periodos de
transición, marrón los de crisis, verde los de comienzo, mientras que los rosados y anaranjados se disponen
simplemente por necesidades visuales (contrastar con los periodos adyacentes). Excepcionalmente, en la
edad de los metales tienen una analogía con los propios metales: cobre=rojizo, bronce=verde, hierro=negro.
Para mapas históricos véase Commons:Category:Maps showing history.
5
Prehistoria
Paleolítico Mesolítico N
e
o
Pale l Edad Edad Edad
olíti í del del del
P a l e o l í t i c o Paleolítico Epi- Proto-
co t Cobre Bronce Hierro
i n f e r i o r superior paleolítico neolítico
medi i
o c
o
Historia de Europa
6
la Historia porque ambas tienen comparten el mismo objeto material de estudio, sin embargo,
difieren en su objeto formal o sea su enfoque y método de investigación.
La Historia-Ciencia implica un esfuerzo riguroso para reconstruir los hechos y
comprender y explicar el entramado de relaciones del pasado. El proceso de investigación
supone una 1º etapa de recopilación de datos, llamada "heurística", tarea que se concreta
respetando técnicas estrictas. La 2ª etapa es la "hermenéutica", o momento de reflexión crítica,
de interpretación de los datos, de establecimiento de las relaciones entre los fenómenos. En
este momento se seleccionan los hechos singulares significativos y se los interrelaciona, sea
en sentido estructural, correlacionando los distintos planos de la vida social. -lo político,
económico, etc.-, sea en sentido coyuntural, estableciendo los nexos de causa-efecto. El
historiador procede a la comprensión de los fenómenos instalándose en la cosmovisión de la
época, y a su explicación, que puede ser de diversos tipos: causal como en las ciencias duras,
o intencional como en las Ciencias Sociales, porque todo acto humano es intencionado-
.Concreta trabajos integrados, porque toda historia local o regional se inserta en marcos
espaciales más amplios –lo que llama el marco externo-, y hasta puede trabajar a nivel de una
civilización. Explícita o implícitamente elabora generalizaciones y teorías sobre el
comportamiento humano, como cuando trabaja a nivel de las revoluciones, los procesos de
industrialización o los sistemas de mercado. Cada vez que se trabaja con una categoría
histórica –o sea con un universal: "clase social", "revolución", "burguesía"- opera a nivel de la
generalización, en este caso conceptual, ya que no existe en la realidad como un ser "la
burguesía", sino Juan el burgués. La Historia-ciencia por tanto se maneja a nivel de los restos
históricos, explica el comportamiento social en el ámbito de una sociedad o en de varias
sociedades –elaborando generalizaciones o teorías-; pero no pretende darle un sentido a la
historia de la humanidad en su conjunto, no se plantea hacia donde va y cuál es su destino
final.
La Filosofía de la Historia va mucho más allá. Trata de elaborar una interpretación
general del pasado, de encontrar un sentido al conjunto de la historia humana, para insertar el
pasado en un proceso genérico que tiene una finalidad, un destino. Ello supone, según
Raymond Aron, resolver 4 cuestiones interdependientes: a) Cómo han vivido los actores?, b)
Cómo se han producido los sucesos?, c) Cuál es el o son los factores que determinan que
sucedan los procesos?, d) Cómo pueden nuclearse esos procesos en unidades históricas?, e)
Cuál es el esquema de Cambio histórico?, e) Qué da sentido a los cambios históricos?.
El Actor o protagonista o sujeto es el hombre, que es un ser con características únicas e
irrepetibles, que provienen de su herencia psicosomática. Este hombre es además de un ser
individual, un miembro de una especie, y como tal comparte con los otros hombres ciertos
rasgos comunes. Y es, por último, un ser localizado espacio-temporalmente, de modo que
comparte con sus coetáneos un tiempo y un lugar, y junto a ellos está pautado por una
herencia socio-cultural que permea su ser. De modo que en cada hombre, ese complejo de
influencias se hallan en interacción recíproca, constituyendo una unidad indisoluble.
El motor causal de los procesos históricos ha sido caracterizado de diferentes modos.
1-Para algunos, como Carlyle, el impulso del proceso histórico ha sido la conducta
individual, especialmente la de los grandes hombres, ya que ellos, con su accionar y su
dirección, generaban y orientaban los acontecimientos.
2- Para otros, el proceso ha estado determinado en todos los casos por un factor del
hábitat, sea la geografía o la raza; de allí que se elaboran las teorías deterministas:
determinismo geográfico y determinismo racial.
3- Hay explicaciones que ponen el acento en un factor de la vida social, como los
problemas sociales. Tal el caso de Marx, para quien las contradicciones de clases que
emergen del sistema de producción -o sea la lucha de clases-, son el factor que en todos los
tiempos ha impulsado el proceso histórico.
4- Hay interpretaciones pluralistas o multicausales, propias de los autores que
7
consideran que los factores que impulsaron los procesos fueron siempre múltiples, y que
según el tiempo y lugar, unos tuvieron relevancia sobre los otros: lo socio-económico sobre lo
político, o viceversa. 5)- Hay quienes ponen de relieve la libertad del hombre, esto es,
consideran que el hombre actúa buscando aumentar sus niveles de libertad y autonomía, no
en el sentido de libertad irrestricta sino condicionada social y culturalmente. Y esa lucha sería
la impulsora de los Cambios.
b- La verdad de la Historia, ésta, como toda verdad de cualquier ciencia, supone la
conformidad del intelecto con la realidad. Conocer significa construir un esquema mental de la
realidad, aprehender y recrear en la mente una realidad hasta entonces externa.
Los problemas que le plantea al historiador la búsqueda de la verdad son los siguientes:
b.1.- Que la realidad es compleja, y que el investigador no tiene ni los elementos ni la
capacidad como para aprehenderla en plenitud. De ahí que las ciencias se vayan
construyendo de a poco y que cada descubrimiento sirva de antecedente a otros posteriores,
con cada uno de los cuales se va produciendo una aproximación mayor a la realidad. Por eso
se puede hablar, no de "verdad científica", que supone un todo acabado, sino de
"verosimilitud", o aproximación a la verdad.
b.2.- Que no todos los hechos del pasado quedan registrados en documentos, y que
quien los registra, los selecciona según sus intereses, razón por la cual se puede construir una
versión distorsionada de la época en estudio, no a causa de la subjetividad del historiador sino
de la calidad del material existente. Así por ejemplo, la gran religiosidad de la sociedad
medieval que deriva de los documentos podría ser, más que una realidad, una visión
idealizada concretada por el hecho de que los copistas eran todos clérigos, y ellos podrían
haber consignado lo que interesaba a los factores de poder, o sea al clero y a los nobles.
b.3.- Que toda realidad humana supone comportamientos cuya evaluación -positiva o
negativa- depende de los juicios de valor del historiador. Tales juicios orientan la selección que
el historiador hace de los hechos pasados, que serán por él transformados en hechos
históricos si los considera significativos; y esa valoración depende de su punto de vista.
Como todo científico el historiador se funda en un cierto relativismo cultural, postura que lo
lleva a ser moderado cuando se trata de explicar las costumbres y sistemas valorativos de
otros tiempos y otros pueblos, y de no caer en el etnocentrismo o postura que conduce a tomar
como medida de lo bueno y lo valioso, los principios de su tiempo y de su grupo. Ese
relativismo sin embargo no puede ser un relativismo absoluto que lleve a poner en un mismo
plano hechos encomiables con otros repudiables, como los genocidios. "El juicio de valor -dice
Arturo Ponsati- es importante, porque no se busca en la historia una verdad especulativa sino
una práctica, capaz de iluminar el presente y el futuro del hombre. Según el filósofo francés
Jacques Maritain12, es importante que el historiador tenga una sólida formación integral, una
correcta escala de valores -morales, políticos, religiosos, técnicos, artísticos-, para evitar caer
en relativismos absolutos y también para orientar su trabajo en la búsqueda de la verdad;
porque sólo la verdad es valiosa, ya que sirve a las nuevas generaciones en su proceso
formativo y da fundamento a su accionar inmediato y futuro.
E) Finalidad del Estudio Histórico
a- Los hechos históricos y su clasificación.
Al estudiar el objeto de la ciencia histórica quedó establecido que está constituido por los
hechos históricos, que aparecen como "restos" de la realidad pasada contenidos en
documentos, monumentos, testimonios de la tradición oral, etc. Según el historiador Pérez
Amuchástegui, en el análisis de los hechos históricos deben considerarse sus dos niveles: uno
externo, constituido por lo explícito, o sea por el acto en sí, que es lo que queda consignado
en el documento, monumento o tradición oral. Tal el caso del cruce del río Rubicón por Julio
César, en el 49 AC; otro interno, integrado por la intención del agente histórico que
12
J. Maritain, Filosofía de la Historia, Club de Lectores, Litodar, Buenos Aires, 1986.
8
protagoniza el hecho o transmite oralmente el suceso, que no siempre está explicitado y que
hay que saber desentrañar a partir de los dichos previos y de las acciones posteriores. Este
autor considera que es justamente esa intencionalidad, ese contenido de emociones e
intenciones, lo que hace que los hechos sean inteligibles para los historiadores y la
posterioridad, esto es, que tengan significación.
Hay distintas clasificaciones de esos hechos, lo cual depende de la postura
epistemológica de los autores. Según la clasificación de Ponsati, los hechos individuales y
sociales pueden articularse en conjuntos indivisibles, que son:
1.- Los acontecimientos, o sea los actos humanos concretados en un espacio de tiempo
breve, protagonizados por agentes individuales o colectivos, que tienen sus intenciones y que
se articulan con las intenciones de otros, asociados o en pugna. Así, el hecho "asesinato de
César" –Julio César, monarca de hecho en Roma- supone tener en cuenta las intenciones de
César -ser coronado emperador-, las ambiciones y convicciones que lo condujeron a asumir
ese rol, y las razones personales o sociales que indujeron a cada uno de los senadores a
participar en el complot. Así también “revolución francesa” es un acontecimiento en el que se
entrecruzan las intenciones de diferentes agentes sociales, las cuales eran un resultado de
una estructura económico-social y política particular -el Antiguo Régimen- y de la posición de
cada uno de esos agentes en él, según integraran la nobleza, el clero, la burguesía, el
campesinado.
2.- Las series, o conjuntos de acontecimientos vinculados entre sí, delimitados también
en el tiempo y en el espacio. Se usa para estudiar la relación causal entre diversos
acontecimientos que cambian con el tiempo y se influyen entre sí por ejemplo la serie
generacional de tres civilizaciones vinculadas entre (Micénica/Minoica – Helénica – Occidental
Cristiana) que constituye una "unidad estructural de civilización", que para Ponsati es de 6000
años, aunque otros autores consideran unidades estructurales menores.
3.- Los seres sociales, integrados por individuos pero no reductibles a la suma de ellos.
No forman una unidad biológica, pero tampoco son una abstracción como un universal. Son
entes reales, aunque carecen de sustancia propia, porque la toman de los individuos que los
integran. Se trata de las Sociedades, cuya realidad difiere de la de los individuos, porque no es
biológica sino relacional. Son seres de 2ª grado, cuya realidad se funda en 3 elementos: los
vínculos objetivos comunes, la comprensión de la existencia de tales vínculos entre los
individuos y grupos –lo que implica que los individuos interactúan teniendo en cuenta las
expectativas de los otros y acomodándose a ellas-, y la conciencia de pertenencia a tales
grupos, o sea la identificación en el seno de los grupos y de la sociedad
4.-Las instituciones sociales, políticas, económicas, religiosas, culturales. Son conjuntos
de conductas pautadas por reglamentos y normas, las cuales rigen esas conductas,
estableciendo roles, jerarquías, funciones, etc. Esa rigidez se concreta porque la noción de rol
supone la determinación de las obligaciones y derechos relacionados con ese rol, lo cual se
establece en normas.-
Una vez delimitados los hechos y nucleados en Unidades intelectualmente
individualizadas, se trata de determinar cómo operan, cómo actúan para preservar el Orden
Social y cómo y en qué medida se producen los cambios sociales.
b- Teorías que explican los cambios de los hechos históricos.
Los Sistemas de Pensamiento orientados a explicar, no los factores causales de un
hecho histórico, sino del curso total de la historia, son las Teorías Filosóficas. Ellas pueden
clasificarse en 3 tipos:
1.-Las deterministas o monocausales, que son las que afirman la existencia de una
causa primaria, que sería la determinante, aunque admiten la existencia de otras que serían
las causas secundarias o condicionantes. Entre esas teorías se ubica el Marxismo, que señala
las causas económicas como primarias –porque es la ubicación de los individuos en el sistema
productivo el que determina su conciencia y los impulsa a la acción contra las clases que
9
detentan el poder político y económico- y las ideológicas o políticas como secundarias o
derivadas. Según esta concepción, todas las sociedades habrían pasado por las mismas
etapas evolutivas: etapa esclavista, feudal, capitalista, socialista.
2.- Las pluricausales, o sea que admiten una pluralidad de causas, con preeminencia de
unas sobre otras, según las particularidades de tiempo y lugar. Esta posición considera que la
Historia es pluralidad y sucesión de épocas, todas ellas singulares, exclusivas,
irreemplazables; o también por aquellos que establecen nexos y relaciones entre los procesos
de diferentes sociedades, pero que no consideran que siempre el motor de los cambios se
haya originado en un factor social –aunque en los hechos, privilegien el peso de lo económico-
.
3.- Las Teorías espiritualistas como las de Spengler y Toynbee, que consideran que
diversas situaciones y etapas históricas pueden nuclearse en conjuntos mayores que
denominan "sociedades", "civilizaciones" o "culturas". Ellas tendrían una unidad interna, que
sería un alma singular o una religión inspiradora. Tales conjuntos recorren un ciclo -inevitable
para Spengler, sujeto a la interferencia de la libertad humana según Toynbee- cuyo desenlace
es la disgregación -en etapa de barbarie- o la superación en una Iglesia Universal.
F) Historia y construcción de la ciudadanía.
a. En cualquier época de cualquier sociedad el estudio de la historia está gobernado por
las tendencias dominantes del tiempo y el lugar. El mundo actual vive bajo el dominio de dos
sistemas institucionales: uno tecnológico-económico como es el sistema industrial y el otro
político como es el sistema que llamamos “democracia”, como abreviatura de: “gobierno
representativo parlamentario” responsable de un Estado nacional independiente soberano.
Estos dos sistemas institucionales ofrecen soluciones provisionales a los problemas de la
sociedad humana.
Ambos sistemas institucionales fueron el resultado del poder creador que se fue
fraguando en los procesos históricos que le precedieron. El sistema tecnológico industrial y el
Estado nacional son dos instituciones heredadas que reflejan el dominio que todavía ejercen
sobre nuestras imaginaciones actuales y no hay páginas de los historiadores que no resalten
su influencia.
El sistema industrial presenta un aspecto humano en la división del trabajo y uno no-
humano en la aplicación del pensamiento científico y tecnológico al contexto social y
medioambiental del hombre. La teoría y la práctica del pensamiento occidental en el úlltimo
siglo reflejan esas características del sistema industrial. En cuanto a los Estados nacionales,
salvo los recalcitrantes, comenzaron a sentir esa falta de autosuficiencia en el plano político y
se vieron dispuestos a acomodar su independencia soberana a procedimientos internacionales
(OEA, UN, UE. Etc.).
Todo ello indica que los historiadores no pueden desprender sus pensamientos y
sentimientos del contorno en que viven. Por lo tanto, la concepción y actividades de los
historiadores corre en paralelo con su contexto físico (geográfico, medioambiental, etc) y
humano (político, económico, tecnológico, ideológico, etc).
b- Los estudios históricos al reflexionar sobre el conjunto de la sociedad en tiempos
pasados, pretenden enseñar a comprender las claves que están detrás de los
acontecimientos, las instituciones y los procesos históricos, por lo tanto, tiene un alto poder
formativo para los futuros ciudadanos. Al examinar los problemas de las sociedades de otros
tiempos, la historia ayuda a comprender la complejidad de cualquier acontecimiento, de
cualquier fenómeno y proceso social, político, económico y jurídico histórico analizando
causas y consecuencias. La Historia debe servir para comprender críticamente la propia
identidad y poder contextualizarla en un mundo amplio.13
13
Joaquín Prats Cuevas Catedrático de Didáctica de la Historia de la Universidad de Barcelona.
10
c- El conocimiento histórico debe comprender la Historia general y la Historia nacional,
porque sólo es posible comprender esta última dentro de la primera. El estudio de la Historia
con mayúscula fue introducida por los gobiernos liberales europeos en la primera mitad del
siglo XIX con la finalidad de forjar la ciudadanía apoyada en los sentimientos patrióticos y crear
adhesión a los proyectos nacionales. Las burguesías triunfantes del siglo XIX, vieron en la
Historia un excelente medio para crear conciencia y asentar la estabilidad social de los
estados. Así se generaron visiones de la Historia cuyo objetivo fundamental era la transmisión
de una idea de Historia colectiva como nación: la Historia al servicio de los nuevos Estados y
como forjadora de ciudadanos nacionales.
d- Los nacionalismos han hecho uso y, en ocasiones, abuso de la Historia, ya que, como
señala Jerzy Topolsky,14 «la Historia y su conocimiento son uno de los principales elementos
de la conciencia nacional y una de las condiciones básicas para la existencia de cualquier
nación». La perspectiva nacionalista en la selección de contenidos históricos para la
enseñanza se ha extremado hasta límites peligrosos en los períodos de preguerra y, sobre
todo, ha sido muy utilizada por los regímenes totalitarios.
e- La Historia alcanzó su estatus de ciencia social a lo largo de los dos últimos siglos.
Debe ser enseñada y percibida como ciencia y no como instrumento de adoctrinamiento
ideológico y político. En este contexto la Historia debe servir para entender cómo se han
forjado las identidades nacionales y enseñar a descodificarlas, centrándose en su historicidad
y, por lo tanto, su principio, evolución, y transformación de esa identidad.
f- Hoy nadie se atrevería a sostener seriamente que la autonomía ética y cívica del
ciudadano puede fraguarse en la ignorancia de todo aquello que es necesario saber. Fernando
Savater15, se preguntaba: «¿Cómo van a transmitirse valores morales y ciudadanos sin recurrir
a informaciones históricas, sin dar cuenta de las leyes vigentes y del sistema de gobierno
establecido, sin hablar y entender otras culturas y países o sin emplear algunas nociones de
información filosófica, y sin haber descodificado la magia de la tecnología?» O, «sensu»
contrario: ¿Cómo puede instruirse a alguien en conocimientos científicos sin tener en cuenta
los valores tan humanos, como la curiosidad, la exactitud, o el deseo de alcanzar la verdad?
g- El conocimiento de la Historia es cada vez más necesario para formar personas con
criterio y con una visión lo más fundada posible sobre un mundo desbocado y lleno de
incertidumbres. La Historia tiene un gran poder formativo en la educación, como disciplina
científica, es un tipo de conocimiento de un gran poder formativo y también educativo. Y lo
tiene por ser un medio válido para aprender a realizar análisis sociales (en el sentido amplio).
Permite estructurar todas las demás disciplinas sociales y hace posible incorporar muchas
situaciones didácticas para trabajar las diversas habilidades intelectuales y potenciar el
desarrollo personal.
2. LA CIENCIA POLÍTICA: CONCEPTO DE POLÍTICA, ESTRUCTURACIÓN POLÍTICA
DE LAS SOCIEDADES EN EL TIEMPO. ELEMENTOS DE LA POLÍTICA.
A) Antecedentes históricos de la ciencia política.
Durante la Revolución industrial y las revoluciones liberales del siglo XIX, se creó
la necesidad de efectuar una crítica social a fin de evaluar los cambios sociales y políticos que
sucedían, así como su impacto en la sociedad y los motivos que los habían producido. La
preocupación por el cambio social, combinada con el avance que las ciencias naturales
estaban logrando gracias al desarrollo del método científico, impulsó la fusión de ambas,
dando lugar a las ciencias sociales. Así surgiría la sociología, y más adelante la ciencia
política, asociada al estudio de la jurisprudencia y de la filosofía política
14
Jerzy Topolski. Metodología de la historia, Madrid, Editorial Cátedra, 3ra Ed., 1973 (Traducción de María
Luisa Rodríguez Tapia).
15
El valor de educar, Ariel, Barcelona, 1997.
11
Aunque ha tenido su origen en la filosofía política se distingue de ella porque
emplea una multiplicidad de herramientas metodológicas propias de las ciencias sociales.
Entre los diferentes acercamientos posibles a la disciplina están el institucionalismo o la teoría
de la elección racional.
L ciencia política es una disciplina relativamente reciente, cuyo nacimiento (al
menos en lo que concierne a la ciencia política moderna) algunos sitúan en el siglo
XV con Nicolás Maquiavelo (separación de la moral y de la política). Sin embargo, ya en
la Antigüedad existen formas de organización política: la polis(donde nació la palabra 'política',
y que significa ciudad) en la democracia griega, la Res publica (cosa pública) que instauró la
igualdad en cuanto a los derechos políticos en la Republica Romana a excepción de los
esclavos. En el Pensamiento chino de Marcel Granet, el arte político databa de las «escuelas
confucianas». La administración pública china es la más antigua, comenzando el
«mandarinato» en esta época.
B) Concepto de política16
Toda sociedad en la historia humana se presenta como una unión moral que tiene
por finalidad realizar en el tiempo un proyecto de vida en común, vale decir, un plan que,
trasladado a la realidad configura un orden. En las sociedades civilizadas ese orden es
sinónimo de organización, la cual implica la existencia de un órgano cuya función es dirigir la
formulación y ejecución del plan, velar por el diseño y la realización del orden. Y el órgano
ejecutor ha de poseer la potencia, fuerza y eficacia necesaria para poder cumplir su cometido
y para asegurar el orden; el o los órganos son entonces, los depositarios del poder.
De allí que el concepto de lo político está esencialmente vinculado a la idea de un
poder, de órganos de gobierno, de un plan y de un orden. Todas estas ideas son
consustanciales a la sociedad civilizada y constituye la estructura permanente y estable que
subyace a través de las distintas formas de organización de la sociedad que han definido los
hombres en el tiempo.
El rol de lo político consiste, precisamente, en proporcionar homogeneidad,
unidad y cohesión a ese conjunto. De manera que lo político es una dimensión necesaria de la
sociedad, una potencia que la política traduce en actos concretos y contingentes de
organización. La unidad que lo político proporciona a la sociedad es inquebrantable, pero de
manera alguna inmutable e invariable, puesto que se modifica según las fuerzas que luchan,
se combinan, se equilibran y se destruyen en el seno de la sociedad a través del tiempo.
Por eso, debe distinguirse por una parte lo político como categoría existencial de
la dimensión humana, y por la otra la política como actividad y acción humana de contenido
contingente y mutable en sus formas y direcciones. Tales actividades están determinadas por
la inteligencia, por la voluntad y por las pasiones humanas, y tiende a proporcionar a la
sociedad, en cada lugar y tiempo histórico, las estructuras e instituciones, de acuerdo a las
necesidades materiales, morales e intelectuales determinadas por las coordenadas de la
historia y del espacio.
C) Estructuración política de las sociedades en el tiempo.
En la historia del pensamiento social y político se han ensayado una infinidad de
formalizaciones para estructurar y articular a la sociedad según un plan, u orden, un órgano y
un poder.
Esa estructura política puede presentarse en diferentes formas de ejercer el poder
político y los derechos políticos: a) Según los tipos de Estado o modelos históricos de
comunidad política y jurídicamente organizada: Estado absoluto, Estado del despotismo
ilustrado, Estado demo-liberal, Estado totalitario, Estado social-demócrata, etc.: b) Según
formas territoriales de Estado: Estado centralizado, Estado federal, Estado regional, etc.: c)
Según las formas de gobierno alude al número de gobernantes: monarquía, directorio,
16
Ponsati, Arturo, Lecciones de Política, El Graduado, Tucumán, 1993, pp 3-5.
12
república, etc.), d) según el mecanismo de elección: hereditario o electivo; e) Según el régimen
o sistema político refiere a la ideología que preside el Estado: autoritaria, totalitaria,
democrática, socialista, demo-liberal, comunistas, etc.
D) Elementos de la política17.
Son tres los elementos constitutivos de la dimensión política a lo largo de la
historia de las sociedades humanas: a) la relación mando obediencia, que es una interacción
que nace de la necesidad del “orden” y condiciona la formación de la unidad política del
Estado; b) la relación entre lo público y lo privado de qua cual emerge de opinión y determina
la forma de organización o sea el régimen político de la sociedad; c) la relación amigo y
adversario que es la dialéctica que engendra la lucha por la conservación o la conquista del
poder político.
Las relaciones de mando-obediencia es una categoría que comienza a surgir en
una sociedad relativamente desarrollada institucionalmente donde se evidencia que casi todos
los hombres obedecen y, simultáneamente, mandan. El mando político es el mando
socialmente organizado e institucionalizado que proporciona unidad al grupo. La obediencia es
el correlato necesario del mando y consiste en el sometimiento de una voluntad a otra. El
orden social se establece mediante la interacción equilibrada entre los que mandan y
obedecen donde tiene lugar la libertad política, la seguridad y el amparo de los derechos de los
individuos y grupos a través de normas que garanticen la vida pública. La ley es el instrumento
de mediación entre el mando y la obediencia.
Las relaciones entre lo público y privado es una categoría cuya finalidad
establecer en la actividad social un límite entre la protección del bien común de los miembros
de una colectividad (público) y la protección de los bienes que conciernen al individuo y a las
relaciones interindividuales como tales (privado). La extensión de lo público y privado está
determinada en cada sociedad y cada época por la idea del derecho vigente. Ambas nociones
son correlativas y no son pensables una sin la otra. El ámbito de lo privado es una de las
condiciones de la libertad civil y política y necesita de un orden político. De la tensión entre lo
publico y lo privado nace la opinión pública, es decir la adhesión a un conjunto de ideas que se
encausan a través de la contienda política y del sufragio. La frontera entre lo publico y lo
privado varían en la historia según las creencias valores y representaciones que modelaron las
sociedades y los estados en la historia.
El tercer elemento constitutivo de lo político es la relación amigo-enemigo o
adversario. En la historia de la humanidad, toda sociedad políticamente organizada, como el
Estado, tiene por finalidad reducir y limitar las luchas y conflictos, mediante la regulación del
orden político y jurídico. El gobierno es quien indica a la sociedad quién es el enemigo del
orden político y jurídico, es decir de sus creencias, valores y representaciones institucionales.
En las relaciones exteriores el conflicto origina la guerra internacional. En las relaciones
internas cuando los grupos internos contendientes no respetan los límites éticos jurídicos del
orden político y jurídico la sociedad corre el riesgo de una guerra civil. La dialéctica amigo-
enemigo se presenta en la historia de manera multiforme, por lo que resulta vano querer
encontrar un tipo de conflicto que explique a todos los demás. Su motivación es variada pero
tienen de común la disputa por el proyecto de orden y ejercicio del poder que regirá a la
sociedad.
3) LA CIENCIA DEL DERECHO: CONCEPTO, ORDENAMIENTO JURÍDICO.
DERECHO PÚBLICO Y DERECHO PRIVADO.
A) Denominación y concepto.
En las sociedades civilizadas existen instituciones jurídicas y una organización
legal desconocidas en las sociedades primitivas. La disciplina científica cuyo objeto de estudio
17
Ponsati Arturo: ob. Cit. Pp. 5-13
13
lo constituyen las instituciones y organizaciones jurídicas que conforman el derecho de cada
sociedad civilizada se denomina ciencia del derecho, jurisprudencia o dogmática jurídica.
Esta definición simple es la más correcta. Su sentido preciso resultará de la
delimitación que hagamos con otras disciplinas que se ocupan en alguna medida del derecho
pero que, sin embargo, no lo tienen como objeto propio. La comprensión cabal de ese sentido
lo alcanzará el estudiante cuando, en años sucesivos, se ponga en contacto directo e
inmediato con la ciencia jurídica. Baste, por ahora, lo que hemos adelantado en forma
preliminar sobre el conocimiento científico en general y la dirección del interés cognoscitivo
del jurista o científico del derecho
En efecto, la ciencia del derecho estudia el sentido y validez de los fenómenos
jurídicos ocurridos aquí y ahora (ej. norma legal, el ordenamiento jurídico, etc.). La filosofía del
derecho se ocupa en general, sin limitación de tiempo ni espacio, por el sentido absoluto y
caracteres del saber jurídico (ej. concepto de derecho y de justicia). Por su parte, la historia del
derecho estudia el progreso, desenvolvimiento o evolución del derecho en el tiempo, es decir a
lo que fue, construyendo series histórico-jurídicas (ej. historia del derecho nacional, historia de
los derechos fundamentales, historia universal e integral del derecho). La sociología del
derecho se interesa por los procesos que condicionan y determinan el cambio y el desarrollo
del derecho ocurrido entre varios sujetos (ej. causa de la intersubjetividad, modo de la
juridicidad, etc.)
Por eso, puede afirmarse que el saber que busca indagar el jurista, es acerca de
un deber ser, un deber hacer de un hombre en relación a otro (“no debió hacerle eso, debe Ud.
demandarlo”), sentido precisado y fijado en definitiva por la comunidad, la que no solo se
expresa en términos genéricos (leyes y costumbre), sino que también individualiza los sus
juicios, por intermedio de órganos adecuados, en los casos particulares ocurrentes
(jurisdicción, administración).
En relación a ese sentido de conducta, a ese deber ser o deber hacer vigente en
una comunidad determinada, la ciencia del derecho se caracteriza por ser una disciplina de
indagación intencional, conciente, metódica, racional (o fundamentada), con pretensión de
verdad objetiva (y, por lo tanto, de validez intersubjetiva), destinada, pues a la comunicación y
formulada, por lo tanto, en conceptos de la mayor exactitud y juicios ordenados y trabados
sistemáticamente.
B) Ordenamiento Jurídico
La tarea de los juristas puede llamarse “sistemática” ya que está guiada por la
idea de presentar a las normas legales como partes de un todo o sistema. Esa tarea está
guiada por la idea de orden jurídico, que es el todo sistemático y no contradictorio en el cual se
integran como partes, todas las normas, ya sean éstas disposiciones constitucionales, leyes
propiamente dichas, decretos reglamentarios, etc.
Las normas jurídicas aparecen mutuamente relacionadas formando un conjunto, un todo
unitario, un sistema de normas que recibe el nombre de orden u ordenamiento jurídico en el
cual cada una tiene su lugar.
¿Cuál es el principio que determina la unidad sistemática de un conjunto de
normas? El principio que determina la unidad del ordenamiento jurídico es la validez de la ley o
norma. La validez de una norma legal siempre se funda en la conformidad con la norma
superior y de todas ellas, mediata o inmediatamente, con la Ley Fundamental también llamada
Constitución por ser la primera ley constitutiva del ordenamiento jurídico.
C) Derecho público y privado
La clásica división del derecho en público y privado todavía hoy suele presentarse
como la más fundamental de las divisiones del derecho positivo.
Sus antecedentes remontan a la clásica difusión tripartita del derecho romano (ius civile, ius
gentium y ius naturale) a saber: derecho civil, propio de los ciudadanos romanos y que
14
comprendía tanto el derecho público como el privado, el derecho de gentes, común a los
romanos con los otros pueblos y, el derecho natural, emergente de la misma naturaleza y por
encima de las divisiones entre los pueblos (Ulpiano, s. 1 d. C).
Desde entonces se entiende que el derecho público regla las relaciones de los
hombres considerados como miembros de la asociación política: se ocupaba del gobierno del
Estado, de la organización de las magistraturas y de las relaciones de los ciudadanos con los
poderes públicos. Y el derecho privado tenía por objeto las relaciones entre los particulares.
Dado que el derecho público y el privado constituyen principios regulativos del
conocimiento jurídico se impone una subdivisión del derecho según las características de las
relaciones jurídica e instituciones que la componen: A) Derecho público: a) derecho
internacional público, b) derecho constitucional, c) administrativo, d) penal, e) procesal, f)
tributario, etc; B) Derecho privado: a) derecho civil, b) derecho comercial, c) derecho del
trabajo, d) derecho agrario; e) derecho de minería, f) derecho internacional privado, etc.
15
funcionalidad porque hacen que sean aceptadas y obedecidas. El elemento subjetivo es
fundamental, porque las Instituciones son percibidas por los grupos sociales, no
necesariamente como son, sino como el sistema de valores aprendido los lleva a creer que
son, y en base a esas ideas las instituciones son aceptadas y justificadas. Si un grupo
determinado, tras haber sido socializado en un orden social determinado termina
disociaciándose espiritualmente y adhiere a otro sistema de valores, dentro del cual una
institución determinada es irrelevante o anacrónica, puede pasar de ese rechazo subjetivo a un
rechazo objetivo, o sea a negarle obediencia. Y es entonces cuando se producen las
revoluciones. Un ejemplo de eso puede encontrarse en el Virreinato del Río de la Plata en
1810, cuando la población dejó de prestar obediencia al virrey y exigió una modificación de ese
régimen por una Junta de gobierno; para llegar a ese hecho de mayo debió haber existido
previamente un proceso interno de ruptura intelectual y subjetiva en esos actores.
Las Instituciones son esenciales para la sociedad porque cumplen funciones, que
apuntan a solucionar algún problema esencial para la supervivencia del todo. Todas aquellas
instituciones orientadas al cumplimiento de un tipo de función, constituyen un sistema. Así por
ejemplo, las empresas y los sindicatos constituyen el sistema económico. Los otros sistemas
son: el político, el parental, el cultural, el religioso. Como a su vez los distintos sistemas están
relacionados entre sí, se tiende a concebir las sociedades humanas como un conjunto de
sistemas institucionales. Esa relativa coherencia interna lleva a que cuando se produce un
cambio en uno de los sistemas sociales, se vayan concretando cambios en los otros.
C)- Cambio Institucional
El Cambio Institucional se produce cuando un sistema institucional o el sistema social en
su conjunto, son movilizados por la incorporación de nuevas fuerzas sociales -técnicas, ideas,
creencias-. Ello crea un problema, y según sea la solución que se le dé será la suerte de la
institución afectada, y por la intervinculación que existe entre los distintos planos de la vida
social, el de la sociedad toda. Se trata de un problema complejo, porque mientras algunos
sectores -mayoritarios o minoritarios- presionan por la transformación, siempre hay sectores
interesados en la preservación del statu quo: siempre hay sectores conservadores, que se
benefician con el sistema viejo.
Ese proceso de cambio puede producirse de modos diferentes:
1.- El cambio por adaptación, que ocurre cuando frente a la presión generada en la
mayoría de la sociedad, la minoría dirigente cede y procede a la transformación del sistema
vigente, sea creando nuevas instituciones, sea reacomodando las antiguas. Ej: las reformas
electorales inglesas, que fueron ampliando progresivamente el derecho de sufragio haciéndolo
extensivo a capas cada vez más bajas, desde 1832 en que se dio la primera ampliación hasta
1918 en que se otorgó el voto universal masculino. Otro ejemplo está constituido por la
sanción de la Ley Sáenz Peña en la Argentina de 1912, cuando la oligarquía gubernamental
comprendió que su aceptación era la única forma de evitar una revolución, y que al instaurar el
voto universal hizo posible el ascenso del partido radical al poder –o sea de las clases medias-
y el desplazamiento del poder político -no así del económico- de la oligarquía encuadrada en
el partido conservador.
2. El cambio por revolución, que ocurre cuando la rigidez de las antiguas instituciones y
fuerzas sociales lleva a que la minoría dirigente, que monopoliza el poder, rechace las
exigencias del sector progresista. Entonces se produce el estallido revolucionario. "Las
revoluciones son actos retardados de mimesis, cuya violencia es proporcional al retraso"
(Ponsati: 1976; 38). Ese elemento mimético es esencial, porque toda contingencia
revolucionaria se relaciona con "un proceso histórico original, que se ha producido en otra
parte y en un tiempo anterior" (Ponsati: 1976; 39). Así, la revolución francesa toma como
modelo a la norteamericana y fundamenta la revolución argentina de 1810. El retardo es lo
que explica la violencia, cuya fuerza es proporcionalmente mayor cuanto mayor ha sido la
resistencia.
3. La tercera alternativa es la perversión social, que implica la preservación del statu quo
16
por la represión y la violencia. Hay perversión cuando la resistencia institucional por un lado y
la debilidad del acto mimético que está en la base de la revolución por el otro, hace que las
antiguas instituciones persistan, pero con un funcionamiento rígido y "un sentido totalmente
diferente" en relación al que tuvieron quienes impulsaron su creación. Tal el caso de la
estructura del ejecutivo porteño con la suma de poderes públicos, que fue concedida a Rosas
para el mantenimiento de la paz, y que terminó siendo un instrumento de opresión que impidió
durante muchos años la organización nacional mediante una constitución, que la población en
general anhelaba. La gobernación con poderes ampliados era usada así para unos fines
distintos a aquellos que indujeron su creación.
D) Efectos del Cambio Institucional
Pueden ser de tres tipos, según Toynbee:
1. Si se da un cambio por adaptación, o sea pacífico y progresivo, el resultado es el
bienestar de la sociedad, cuyo crecimiento continuado se asegura, preservándola de las
situaciones de violencia.
2. Si la violencia revolucionaria se impone, sus efectos pueden ser positivos cuando se
salva la sociedad; pero también negativos, si el estrago causado por la revolución supera los
anacronismos y vicios de la sociedad anterior.
3. Si se llega a la perversión institucional, entonces "la dislocación de la estructura social
puede ser tan grave, que resulte virtualmente imposible evitar el colapso”18. Por ejemplo, la
estructura institucional de la polis terminó llevando a las guerras del Peloponeso, perversión
social que produjo el colapso de la civilización helénica.
18
A. Toynbee, Estudio de la Historia. [Link].,
17
clases en la modernidad. Otro ejemplo de reajuste en la actual sociedad contemporánea son
los cambios en las relaciones sociales -individuales y colectivas-, causados por la revolución
tecnológica, la explosión demográfica, la brecha generacional, el flagelo del hambre y la
pobreza, el analfabetismo, el deterioro de la naturaleza. Las sociedades contemporáneas
tienen el desafío de reajustar sus instituciones frente a la exigencia perentoria e insoslayable
para mantener la cohesión social. El retraso de ese reajuste genera frecuentes y violentos
reclamos sociales de adaptación (revoluciones). La resistencia al cambio para resolver esos
problemas pone en riesgo la preservación de la vida humana civilizada y del medioambiente.
La ausencia o fracaso del esfuerzo de la sociedad en encontrar soluciones a esos problemas
originará relaciones sociales perversas en lo individual y colectivo.
b) En el Estado el cambio institucional impacta en todo su ensamblaje político y exigen
reajustes en el sistema institucional que regulan las relaciones humanas en que discurren la
dialéctica de mando-obediencia, privado-público y amigo-enemigo. Las nuevas fuerzas sociales
generan nuevas “opiniones” políticas que intentan modificar el “orden establecido” que regula a
la comunidad sobre lo político pero también sobre lo jurídico, económico, cultural, de clase, etc.
Ese cambio institucional se verifica en el modo en que se establece la lucha y confrontación
política por el ejercicio y administración del poder.
Puede ejemplificarse este proceso de cambio institucional en el Estado Moderno desde el
siglo XV d. C al XX d. C, observando sus transformaciones desde la Monarquía absoluta,
sustituida por el Estado liberal burgués, luego por el Estado social democrático o por el Estado
totalitario. Otra ejemplo de cambio en la estructura política se encuentra en las funciones del
Cabildo del Virreinato del Río de la Plata (siglo XIX d. C) luego de la Revolución de 1810 que
dejaron de identificarse con el gobierno de la ciudad para conformarse como juntas de
representación política y administrativa, verdaderas juntas provinciales, sustento de las ideas
federales.
c) En el derecho y la justicia el reajuste institucional es una consecuencia del cambio
operado en la sociedad y en el Estado porque las relaciones jurídicas son las que articulan y
ordenan a la sociedad y el Estado en un momento histórico concreto. El elemento jurídico –
ordenamiento jurídico- se inserta en cada una de las formaciones sociales históricas como
elemento de la estructura global que las constituye. Las nuevas creencias ideológicas, valores
y representaciones acerca de los hechos sociales ofrecen la posibilidad de rediseñar el orden
social, económico y jurídico a cada sociedad histórica. Esa posibilidad actúa sobre las
instituciones jurídicas existentes de tal modo que cada sociedad puede o no crear otras
instituciones para resolver las necesidades de regulación de los hechos sociales básicos de la
convivencia humana.
Un ejemplo de esos reajustes puede hallarse en el derecho de propiedad: en el derecho
romano es un derecho absoluto y su propietario podía usar, gozar y abusar de los bienes
muebles o inmueble de tu titularidad (ius utendi, fruendi et abutendi); sin embargo, en el
derecho moderno (siglo XIX d. C) la propiedad es el uso y goce de los bienes pero su abuso
genera responsabilidad por daño; finalmente, en el derecho contemporáneo (siglo XX y XXI d
C) la propiedad genera el uso y goce del bien y la responsabilidad por daño, pero además tiene
una función social motivo por el cual el Estado -por ley- puede declararla de utilidad pública y
expropiarla. Otro tanto corre con la institución del matrimonio, cuya regulación depende de las
creencias y valores del orden jurídico de cada comunidad histórica. Según sus creencias
religiosas, podrá orientarse o no hacia una solución monogámica (ha existido la poliandria y en
el área musulmana se resolvería con una fórmula poligámica), indisoluble o divorcista. Pero la
configuración que el derecho dé al tema básico será la institución jurídica del matrimonio tanto
en un caso como en otro.
18
de una estructura institucional -política, económica, etc-, ni de las causas productoras del
cambio. Lo fundamental es hacer un análisis correlacionado de todo el sistema social -o sea
del complejo institucional político y jurídico-, buscado fijar las líneas que rigen el cambio
institucional, para lo cual será importante analizar el tipo de problemas que en cada tiempo
sufren los grupos humanos.
19