El sembrador
Mateo 13: 1-23
Texto: mateo13: 8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta,
y cuál a treinta por uno.
La semana pasada hablamos sobre los que piden señales, los israelitas pedían señales a Jesús
más él dijo que no les daría, haciendo un comparación entre la gente de Nínive y la reina de
saba, los cuales había creído sin ver, más los israelitas estaban pidiendo más señales para
creer, a pesar de que Jesús hacia grandes milagros. también hablamos sobre lo que pasa con
los espíritus inmundos cuando estos son echados fuera de una persona ¿Qué pasa? El espíritu
se va a lugares secas a buscar un nuevo hogar, más cuando no lo encuentra regresa a la
persona, y si esa persona (casa) esta basia ¿Qué sucede? Busca a 7 peores que él y juntos
entran a la persona por lo que dicha persona queda peor que al principio y por último
hablamos sobre los que Jesús considera su madre y sus hermanos ¿Quiénes son? Los que
hacen la voluntad del padre celestial.
V 1-2 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. 2 Y se le juntó mucha gente;
y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
Ahora la historia nos cuenta lo que paso después de salir de la casa en donde se encontraba
¿A dónde fue? Se sentó junto al mar, dice que mucha gente se juntó donde él estaba por lo
que se subió a una barca y a gente se quedó en la playa a esperar que es lo que él iba a enseñar.
V 3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a
sembrar.
¿Cómo les hablaba Jesús? por parábolas, es decir con historias que tenían un significado y
una enseñanza o también “historias terrenales con un significado celestial” ¿con cuál
empezó? Con la del sembrador, nos dice que este hombre salió a sembrar, Jesús habló
conforme a las costumbre agricultoras de Su tiempo.
V 4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la
comieron.
¿Qué paso mientras sembraba? Una parte de la semilla cayo junto al camino ¿Qué les paso?
Las aves se las comieron, era el sendero donde caminaba la gente y nada podía crecer porque
el suelo estaba demasiado duro.
V 5-6 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no
tenía profundidad de tierra; 6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
¿Dónde cayo la segunda parte de la semilla? en pedregales, este lugar tenía el defecto de no
tener mucha tierra, por lo que crecieron rápido, pero al no tener profundidad para unas buenas
raíces ¿Qué paso? Se quemaron cuando salió el sol, por lo que también murieron. la tierra
era demasiada fina, echado sobre una superficie rocosa.
V 7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
¿Qué paso con la tercera parte de las semillas? Cayo entre espinos, estos crecieron junto con
la semilla pero fueron más por lo que la ahogaron, describe la tierra que era fértil quizá
demasiado fértil, porque espinos crecen allí al igual que el grano.
V 8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a
treinta por uno.
¿Qué paso con la cuarta parte de las semillas? Cayo en buena tierra, una tierra fructífera sin
otras plantas que impidieran su desarrollo por lo que crece y da mucho fruto. Una cosecha
buena y productiva crece en la tierra buena.
V 9 El que tiene oídos para oír, oiga.
Este no era un llamado para que todos escucharan. Sino que era un llamado para que aquellos
quienes eran espiritualmente sensibles tomaran nota. Esto fue especialmente cierto a la luz
de los próximos versículos, en los cuales Jesús explicó el propósito de las parábolas.
¿Cuántos escenarios nos plantea la parábola? 4, el camino, el pedregal, los espinos y la buena
tierra, ahora bien esto no es solo una historia para aprender a sembrar sino que Jesús estaba
dando una enseñanza más profunda que no todos podían entender.
V 10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
Los discípulos no entendían porque Jesús enseñaba de esta manera, seguramente había otras
más claras de transmitir su mensaje, por lo que ellos no entendían el motivo por el que
contaba parábolas.
V 11-12 Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del
reino de los cielos; más a ellos no les es dado. 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará,
y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Jesús explica la razón de sus acciones, ¿Qué es lo que les dice? Que a ellos se les era dado
los misterios del reino de los cielos, más aún no era tiempo para las demás personas, Jesús
explicó que usaba parábolas para que los corazones de los que rechazaban, no se endurecerían
más. ¿Qué pasa con el que tiene? Se le dará y tendrá más. La idea es que a los que están
abiertos y sensibles a la verdad espiritual, más se les dará a través de las parábolas, pero a los
que no están abiertos – que no tienen, estos terminaran en una condición aún peor.
V 13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni
entienden.
Muchas de las personas que seguían a Jesús no estaban ahí con buenas intenciones y menos
con intenciones de aprender, otros simplemente querían ver lo que pasaba, sin embargo había
algunos que estaban escuchando atentamente a Jesús para aprender del (como lo eran loa
discípulos) por eso había gente que aun que veía los milagros no creía y pedía señal.
V 14-15 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis,
y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se
ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no
vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo
los sane.
¿de qué profeta hace referencia Jesús? a Isaías, el cual había dicho esas palabra, las cuales
podemos encontrar en Isaías 6: 9-10 9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no
entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. 10 Engruesa el corazón de este pueblo, y
agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni
su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.
Realmente no ven lo que vieron, ni oyen lo que oyeron. Entre más clara era la enseñanza,
menos entendieron. Habían venido a ser tan enfermos moral y espiritualmente, que la única
cosa que notarían era el vestido atractivo de la verdad; porque de la verdad en sí, ellos no
tenían ni gusto, ni percepción.
V 16-17 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo
vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
¿a quienes llama Bienaventurados? A los que vieron y escucharon, porque a muchos les
gustaría haber estado en esos tiempo, muchos cuando leen la palabra les gustaría poder haber
vivido en los tiempo de Jesús y haber podido escuchar y ver lo que hacía, más Jesús menciona
que los privilegiados de ese tiempo debían de prestar atención a todo.
V 18-19 Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: 19 Cuando alguno oye la palabra
del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón.
Este es el que fue sembrado junto al camino.
Una vez que Jesús dejo claro los motivos por los que les hablaba en parábolas, este procedió
a explicar lo que la parábola significaba, ¿Quiénes son los sembrados al camino? Los que
escuchan la palabra y no la entienden y el enemigo se las roba.
La tierra al lado del camino representa los que nunca realmente oyen la palabra con
entendimiento. La palabra de Dios debe ser entendida antes de que realmente pueda dar fruto.
Una de las obras principales de Satanás es mantener a los hombres en la oscuridad en cuanto
a su entendimiento del evangelio.
V 20-21 Y el que fue sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y al momento
la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir
la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
¿Quiénes son los que son sembrados en pedregales? Los que oyen la palabra y al momento
la reciben con gozo pero duran poco porque no echan raíz por eso cuando vienen las pruebas
son los primeros en caer y abandonan todo.
V 22 El que fue sembrado entre espinos, este es el que oye la palabra, pero el afán de este
siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
¿Quiénes son los que caen entre espinos? Los que oyen la palabra pero les atraen más las
cosas del mundo por lo que se dejan influenciar y prefieren seguir con sus vida, pensando
que eso es lo mejor.
V 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y
da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.
¿Quiénes son los de la buena tierra? Los que oyen la palabra, la entienden, creen y dan fruto
es decir que se agarran fuerte y aun que venga la prueba se mantienen, aun que vengan los
placeres del mundo no caen, trabajan par Dios y son bendecidos.
En esta parábola podemos ver 4 tipos de tierras donde cae la semilla, todos comienzan con
escuchar la palabra pero lo que sigue después es lo que define que ten que tipo de tierra cayo,
nosotros debemos de ser buena tierra, para que la palabra de buenos frutos en nosotros.