Origen y significado de "sácalas" en Costa Rica
Origen y significado de "sácalas" en Costa Rica
ISSN: 0378-0473
ISSN: 2215-2636
Universidad de Costa Rica
DOI: https://doi.org/10.15517/RK.V44I3.45076
RESUMEN
En esta ponencia se abordan tres aspectos del costarriqueñismo sácalas, a saber, el origen que se consigna
en obras lexicográficas; la dicotomía semántica que se refleja entre dos significados básicos: 'adulador' y
'entrometido', y, finalmente, mediante una búsqueda de concordancias por internet, su frecuencia y sus
contextos de aparición.
Palabras clave: Costarriqueñismos, lexicografía, cambio semántico.
ABSTRACT
In this paper three aspects of the Costa Rican word sácalas are addressed, namely, the origin that is recorded
in lexicographical works; the semantic dichotomy that is reflected between two basic meanings: 'flattering'
and 'intrusive', and finally, by means of a search of concordances by internet, its frequency and its contexts
of appearance.
Key Words: Costa Rican words, lexicography, semantic change.
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1. Introducción
Al hablar de una lengua tan extendida geográficamente como es el español, es difícil establecer
con certeza si cierta palabra es exclusivamente de un país o región. Sin embargo, el corpus
virtualmente infinito que proporciona internet constituye una herramienta de imponderable utilidad
para establecer argumentos en favor o en contra de alguna propuesta en este sentido. Respecto de la
voz que aquí se ocupa, sácalas, desde el punto de vista sincrónico no hay duda de su carácter
estrictamente tico, ya que el motor de búsqueda Google no aporta prácticamente ningún vínculo que
sácalas
sácalas.
I. 1. sust/adj. CR. Persona que acostumbra a entrometerse en los asuntos de los demás. (DA;
ASALE, 2010).
Ahora bien, en lo que concierne a la diacronía, se encuentran dos aspectos interesantes: uno con
Al investigar sobre costarriqueñismos, la primera consulta obligada es, sin duda, la obra de Carlos
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sácalas, en cuyo artículo, además de la definición, se incluye una remisión a la locución verbal sacar
la jícara:
Sácalas.– “Ser muy sácalas” es ser muy obsequioso o zalamero (v. artículo siguiente).
Sacar la jícara.– Agasajar o adular a uno, bailarle el agua delante, lisonjearle para conseguir
algo. Tan curioso modismo provino de la costumbre que tienen aún los indios de obsequiar a
sus visitantes con una jícara de chocolate. También en Honduras y otros países (Gagini, 1919,
p. 191).
De ambas entradas, tanto por forma como por sentido, parece desprenderse que Gagini, sin
explicitarlo, hacía provenir el adjetivo sácalas de la locución verbal sacar la jícara. Como esta última
nos resulta hoy completamente desconocida, interesa su origen e intentar establecer si hay argumentos
Rica y publicada en 1893, se define la unidad fraseológica sacar la jícara de manera idéntica a la
versión posterior; pero la voz sácalas no aparece registrada. Por el momento, entonces, se enfatizará
La explicación que da Gagini sobre el origen de esta locución no deja de causar cierta amargura,
por cuanto lo que parece ser un rasgo cultural positivo propio de los indígenas, el ofrecimiento de una
jícara de chocolate como símbolo de hospitalidad, de amistosa acogida al visitante, se interpreta desde
Antonio Batres Jáuregui, autor que Gagini cita ya en el Diccionario de barbarismos y provincialismos
de Costa Rica, en su propia obra Vicios del lenguaje y provincialismos de Guatemala. Estudio
Sacar la jícara.
Entre las cosas que se sacan, eso de “sacar la jícara”, suele ser muy provechoso para aquellos
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No sabemos de dónde venga aquella locución, que vale por adular, y que todos los días está
en los labios del vulgo; pero sí hemos conocido á muchos de esos que tanto pululan, y que
no pueden vivir sin sacarle la jícara al poderoso, al mandarín, al rico. Se nos ocurre que así
como antiguamente bebían los amos el chocolate en jícaras, no faltarían criados muy serviles
ú otros aduladores, que se aprontaran á sacar la jícara, en cuanto acababa de servir. Acaso
alguno de aquellos diría con sorna á su compañero ¡Ah, que te gusta sacar la jícara!... (Batres
Sacón.
Al adulador le llaman por acá sacón, derivado del verbo sacar, tal vez porque el sacón “saca
la jícara”.
Saconería.
No pára en sacón el derivado, por demás impropio é irregular, de sacar; aún tenemos la voz
Vale la pena indicar que Gagini, en el DC, cita en su lista de fuentes la obra de Batres como
publicada en 1896, lo que haría que el Diccionario de barbarismos y provincialismos de Costa Rica
fuera anterior (1893). Incluso, se pensaría que Gagini consultó un texto posterior al primero de 1892;
pero lo cierto es que no resulta imposible pensar que Gagini se inspiró en lo que apunta Batres como
una suposición sobre el origen de sacar la jícara para proponer su propia explicación, incorporando
el elemento de los indios, a quienes Batres no menciona. Por cierto, en la entrada jícaras, Batres
Jícaras.
Antiguamente las jicaritas se usaban para tomar chocolate, adornándolas con pies de plata;
de allí biene [sic] que al que se mostraba solícito por servir á la mesa, ó acomedido, como
aquí se dice, por sacar la jícara, le dieran pleonásticamente este nombre. Hoy casi ninguno
toma chocolate en esos trastos; pero á la verdad, abundan más los que sacan la jícara. Esta
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frase es difícil que se olvide, mientras sea cierto aquello de “Por dinero baila el perro, y por
En cuanto a la definición de sacar la jícaca que provee Gagini, llama la atención la equivalencia
que incluye con la expresión “bailarle [a alguien] el agua delante”, completamente desconocida entre
procedencia de esta locución, resulta ser un conocido y antiguo modismo español que aparece
repetidamente en los clásicos, desde el Quijote hasta Pérez Galdós, y vigente en la actualidad. Aparece
agua
bailarle el agua a alguien 1. loc. verb. coloq. Hacer, por cariño o adulación, lo que se supone
Otra de las fuentes que lo recoge es el Diccionario de refranes, adagios, proverbios, modismos,
Según Covarrubias y confirmado por Clemencín, dicha frase tuvo su origen en Andalucía,
que significa servir con gran diligencia y prontitud, con referencia a que las muchachas de
servir, en tiempo de verano cuando sus amos llegan de fuera, refrescan las habitaciones y los
patios con presteza, y va el agua saltando por los ladrillos y azulejos, que parece que baila (p.
484).
Lo interesante de esta cuestión es que existe una versión cordobesa de la locución: bailarle la
Opina Rodríguez Marín [1] que la frase significa “salir al encuentro [del agasajado] para
dársela [el agua], echándola a su presencia, bailándola en el vaso de la jarra o alcarraza donde
1
Se refiere a Rodríguez Marín (1934).
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(“bailar el agua de nieve”) y la cordobesa de Priego (...): “A la gente rica, todos le bailan la
Más interesante aún resulta que Devoto, tras comentar las diversas variantes peninsulares,
finalmente se refiere a su uso en Argentina, comentario que cierra con la siguiente nota (n.° 45) al pie
de página:
Si la expresión española está más o menos fijada (...), en América Central la reemplazan
curiosas variantes: “bailarle la caravana a uno” (GAGINI, pp. 82 y 67-68 de sus dos ediciones
(...)), “sacar la jícara” (de chocolate: GAGINI, pp. 539 y 218) (p. 954)
Pues bien, este autor explicita el paralelo entre las expresiones española y centroamericana, pero
en este estudio se agregaría que existe al menos la posibilidad de que la versión sacar la jícara se
produzca en consonancia con alguna versión cercana a la cordobesa bailar la jarrica, por el paralelo
Ricardo Toledo Palomo y Luis Luján Muñoz (1986) también se registra la locución sacar la jícara:3
guatemalteca “sacar la jícara”, que denota al individuo servil o sacón. Acaso porque cuando
llegaba una visita a la casa, prontamente y para quedar bien con ella, “se sacaba la JICARA”,
Fray Alonso de Molina, se halla sacar la jícara en el comentario sobre la entrada jícala (i.e. jícara):
2
La versión con jarrica también se encuentra en Jaén, provincia vecina de Córdoba en Andalucía. En la entrada
jarrica (diminutivo de jarra) del Diccionario Jaén-Español (Academic, 2017) se consigna la locución Hacer
la jarrica a alguien: “(frs.) (col.) Bailar el agua, dar coba, hacer la rosca. Halagar a alguien para ganarse su
voluntad. No quiero verte haciéndole la jarrica a nadie, ¿me oyes?”, lo que muestra que el verbo de base puede
variar: bailar ~ hacer; ¿por qué no sacar?
3
En otra parte de esta obra (p. 339) se transcribe la entrada sacar la jícara de Batres Jáuregui.
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Los diccionarios de americanismos recogen los sentidos figurados de 'la cara' en Costa Rica
Existen bastantes derivados, entre otros: (...) jicaral 'terreno plantado de jícaros'; jicarazo
'golpe' (...). Y Sala recopila las frases: el que nace para bule, hasta jícara no para (México)
Como se ve, Hernández (2001) consigna la locución sacar la jícara como propia de América
Central, siguiendo a Marius Sala,4 mientras que el DA, con la acepción de 'adular', lo registra como
sacar (...)
t2. ǁ ~ la jícara.
i. loc. verb. Gu; Ho:S, rur. | p.u. Adular a una persona para obtener algún beneficio.
Propiamente en Costa Rica, la vacilación entre los sentidos 'adulador' y 'entrometido' se refleja en
Salesiano en 1938. Ahí, bajo la entrada Jícara, se registra la locución sacar la jícara, que se glosa
como 'adular' (p. 87). Por otra parte, la entrada sácalas aparece así: “entrometido. Le dieron una paliza
por sácalas. Ser muy sácalas (V. bateíta)” (p. 115).5 Por último, ser muy sácalas se glosa como
En la obra El habla popular en la literatura costarricense, Víctor Manuel Arroyo (1971) da por
un hecho que sácalas proviene de sacar la jícara; para ello se basa en ejemplos tomados de los
Cuentos de mi tía Panchita de Carmen Lyra y probablemente también en las explicaciones de Gagini:
(JV.105). * // Obsequioso, zalamero: “Y la muerte, que es muy sácalas con tatica Dios” (TP.
4
Se refiere a Sala (1977).
5
En la misma obra, bateíta se glosa como 'chismoso' e incluye una remisión a cucharilla (p. 41); y cucharilla
se glosa como 'chismoso, entrometido' y, a su vez, remite a bateíta (p. 55).
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30). El origen de la voz queda claro en el siguiente ejemplo: “la vieja que era muy saca la
jícara cuando le convenía” (TP. 100) Había la costumbre de agasajar al visitante con jícaras
Arturo Agüero (1996). Primero, se convierte la unidad fraseológica sacar la jícara en un compuesto
univerbal, sacalajícara, con dos entradas, remitiendo la segunda a sácalas. A su vez, para la entrada
sacalajícara. (De sacar y jícara.) adj. fam. Adulador, que lisonjea para conseguir favores.
sácalas. (De sacar y las.) adj. Entrometido, que siempre está metido en lo que conversan o
hacen otras personas para que lo tomen en cuenta, que interviene oficiosamente en lo que
Es de notar que el único7 resultado de la búsqueda por internet del compuesto univerbal
Lisandro Sandoval (1942), en donde se registra la locución como sacar uno la jícara. Las entradas
6
Obsérvese: El * es utilizado por Arroyo para indicar que la voz aparece en el DC de Gagini. La sigla JV
corresponde a la novela de Adolfo Herrera García Juan Varela, publicada por primera vez en 1939; Arroyo
utiliza la tercera edición, de 1966 (San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica). La sigla TP corresponde a la
obra de Carmen Lyra Cuentos de mi tía Panchita, publicada por primera vez en 1920; Arroyo utiliza aquí una
edición de 1966 (San José, Costa Rica: Litografía e Imprenta Costa Rica).
7
También aparece, sin ninguna información adicional, en un comentario de un periódico español sobre el
Diccionario de Americanismos (“De ababachado a zutanejo en el primer Diccionario de Americanismos de
la RAE”. La Información (27 de febrero de 2016).
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México.
SACAR UNO LA JÍCARA = Adular a una persona, sacudirle la leva, con el fin interesado
I. 1. m-f. Gu. Persona arrastrada, servil. pop + cult → espon (DA; ASALE, 2010).
Ahora bien, si la locución sacar la jícara es el origen del costarriqueñismo sácalas, como parecen
proponer Gagini, Arroyo y Agüero, debieron producirse los siguientes procesos morfológicos:
Este sufijo -s no es morfema de número plural. Más bien, se trata de un morfema derivativo ˗(a)s,
al parecer un costarriqueñismo morfológico, como muestran los siguientes nombres en singular, todos
hipócrita, vanidoso), carambas, cuilmas, guanacas (tonto, simple), jetas, jumas, palanganas, soplas,
sonajas, etc.9
8
Para estas voces, el DA aporta el siguiente conjunto de marcas: pop + cult → espon ^ desp, que debe leerse:
Se usa en el estrato popular (sin restricciones) y en el estrato culto restringido al estilo espontáneo y con
intención despectiva. Por ejemplo: jetas. I. 1. sust/adj. CR. Persona mentirosa o exagerada al hablar. pop + cult
→ espon ^ desp (DA; ASALE, 2010).
9
Puede incluirse en esta lista tarambanas, que es costarriqueñismo como nombre con referente singular
(tarambana pertenece al léxico general). Meléndez Howell (2011) incluye otros términos: nonecas, nejas,
ñejas, yeguas, que no aparecen en el DA. Otros costarriqueñismos presentan un sufijo –(e)tas: corvetas,
mamitas, tataretas, zopetas. Otros nombres en singular semejantes no son exclusivamente costarriqueñismos
(según el DA): acusetas (también en Colombia, Bolivia y Chile), barbuchas (según el DA, es barbuchas en
Colombia y barbuches en Costa Rica, pero eso es erróneo), botaratas (también en Panamá, Colombia y
Venezuela). En los compuestos de pauta V-N, la terminación -s sí corresponde al plural de los objetos directos,
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Si bien este podría ser el camino por el que sacar la jícara se convirtió en sácalas, también podría
imperativa con la forma tuteante saca pudo haberse producido en Guatemala, resultando en
sacalajícara, pero parece improbable en Costa Rica, en donde posiblemente se hubiera conjugado
como sacá, lo cual a su vez habría producido una palabra grave y no esdrújula: [sacálas] en lugar de
[sácalas].10 El cambio de sentido tampoco confirma la derivación, ya que ser adulador o servil no
(2007), registra solamente sácalas, que define como entrometido, lenguaraz, y añade que la
por ejemplo en el costarriqueñismo sampaguabas, al igual que ocurre en el español general: papanatas,
aguafiestas, matasanos, etc.
10
La conjugación del verbo podría no ser en imperativo, sino en presente de indicativo (él o ella saca); pero
en este caso la pronominalización enclítica es poco probable.
11
El texto nacional más reciente en donde aparece sacar la jícara, según este estudio, es: Sentencias, dichos y
refranes de la Costa Rica de ayer, de Ana Zulay Soto Méndez (2008), en el cual se lee la siguiente sinopsis:
Este libro de sentencias, dichos y refranes presenta la voz colectiva, pero también el aporte personal, de tres
generaciones de costarricenses, en lo que puede considerarse la recopilación más completa que se haya
realizado en este tipo de trabajos. En esta obra aparecen las expresiones: “ir de sácalas: Andarse con zalamerías
para obtener algo” (p. 117), y “sacar la jícara: Agasajar a una persona para conseguir algo” (p. 198); pero
resulta por lo menos extraño que para ambas se consigne solamente la acepción de 'adulador' y no la más
reciente de 'entrometido'.
12
El vocablo sácalas, por sí mismo, da una gran cantidad de resultados en donde la forma encontrada es el
verbo sacar en imperativo tuteante, con el pronombre enclítico femenino plural las: Calorías vacías, ¡Sácalas
de tu vida! Por ello, la búsqueda, además del vocablo aislado, incluyó las colocaciones: un/el sácalas, una/la
sácalas, muy/tan/bien sácalas; de/por sácalas y ser sácalas. La colocación qué sácalas no dio resultados.
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En las siguientes tres subsecciones se transcriben los textos siguiendo la clasificación anterior y
casos al momento de la emisión, pero en otros es aproximado; por ejemplo, cuando en una fuente se
reporta el uso que hizo una persona en una ocasión distinta a la de la publicación. En las conclusiones
• Fecha: 1920.
Un día pensó Nuestro Señor: —¡Qué engreidito que está Uvieta con su palo de uva! Pues
jalámele el mecate a aquel cristiano, que ya ni se acuerda de que hay Dios en los Cielos
Y la Muerte, que es muy sácalas con Tatica Dios, bajó en una estampida. Llegó donde
Uvieta y tocó la puerta. Salió el otro y se va encontrando con mi señora. Pero no se dio por
• Fecha: 1920.
• Fuente: Lyra, C. (2012). Cuentos de mi tía Panchita. Cuento “La negra y la rubia”:
El hijo del rey, que había recorrido ese día todas las iglesias desde buena mañana, para ver
dónde daba con ella, se le puso al frente y no le quitó la vista de encima. Pero la niña no
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levantó sus ojos del suelo y si no hubiera sido porque de cuando en cuando daba su
Apenas el padre echó la bendición, salió la rubia corriendo y el hijo del rey se le puso atrás.
Al llegar al coche ya la alcanzaba. Entonces ella dejó caer un ramito de flores que llevaba
en la mano. El otro por sácalas, se puso a juntarlas, y mientras tanto el coche se las chifló
(p. 70).
• Fecha: 1934.
Juan. —Ahora voy ir a dar una vuelta por la suidá, a ver qué se dice; pues según parece
Vócar [?] se ha cogido ya todo Nicaragua y a estas horas debe venir Departamento adentro.
Manuela. —Pos lo que's aquí no dentra. Vos cres que don Juanito se iba a quedar con la
Juan. —Eso piensan todos y yo también; por lo pronto, voy irme derechito al “cuartel” a
Manuela. —Pero si nadie te está llamando. ¿Qué vas hacer vos, a que por sácalas te cojan
Juan. —Ahi [sic] sí que se equivoca, mama; pues yo he aprendío a manejar fusiles con el
• Fecha: 1955.
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Tata Mundo se aflojó el nudo del pañuelo, aireándose un poco la garganta, y luego siguió
—Primo Gabriel se había ido del lugar hacía dos años largos, cuando primo Remigio echó
patas para el Guanacaste con una su mujer con la que nunca supe si se juntó o se casó con
todo y padre. A filo de cuchillo, de lujar palas en los cafetales y hacerse un arco sobre las
su primera panza, arreó con ellos y con ella para allá diz que a una tierra que había
conseguido barata. Tenía también su vaca y un caballo, y llenando año con año y sudor
sobre sudor sus diez buenos sacos de paciencia, ¿lo adivinan ustedes?, primo Remigio se
salió con la suya: hizo finca, construyó rancho y echó al mundo cinco descendencias, dos
machos y tres mujeres. Así, rodeado de unas vacas, buen número de gallinas, su par de
yuntas de bueyes y algunas manzanas de maíz y frijoles, me lo vine a encontrar por aquellos
años un día que me fui de sácalas allende la cordillera y estuve temporando en su rancho
(p. 44).
• Fecha: 1955.
[Lino Artavia] Vendió las dos vacas que tenía, para pagar letrado que lo defendiera, y de
dónde que le pudieron probar que su Baldomero no era su Baldomero. Vino y Bernabé
Arce averiguó que yo era conocido de Austelino, me habló para que me metiese de
medianero en elijo, y yo por sácalas que soy platiqué con Artavia buscándole manera de
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• Fecha 1977.
• Fuente: Versión teatral de 1977 de la novela A ras del suelo (1970) de Luisa González, por
Daniel: Dejen esa vieja loca que se vaya, ahorita está otra vez por aquí.
Nina: ¡Callesen, callesen, por Dios! No sean tan relajaos para hablar.
¿No ven que allí del otro lado están los chiquillos oyendo todo?
Julio: Tía Carmen, tía Carmen ¿por qué a esas señoras les dicen mujeres de la vida alegre?
Carmen: ¡No sea un sácalas ni un preguntón, usted no tiene por qué estar parando la oreja!
Lucía: Mamá, mamá, ¿le podemos llevar unos tamales a la niña Cristina?
Daniel: Sí, sí vamos. Allí te voy a presentar a mis amigos los Volistas que ahora andan
Carmen: Ya van los dos sácalas; hasta que no salgan rascando no van a estar contentos.
lengua al ver a los obreros tan valientes, tan decididos sin ningún miedo después del choque
Nina: Peor sería que fuera una mudenca, una mosca muerta.
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• Fecha: 1988.
La acera estaba llena de curiosos. Y los que nunca faltan, los “sacalas” o “peloteros”,
• Fecha: 1993.
• Fuente: Ulloa Gamboa, J. J. (1993). Las esquinas y otras cosas que se van: crónicas y
narraciones.
Mirá, viejazo –me dijo Memillo. Uno de los recuerdos más divertidos que guardo de mi
(p. 48).
―Yo no me la trago, mi cuñada, que la conocí siendo puta, puta para turistas gringos,
porque, con los ticos y nicas, nada, nada de nada, viene ahora que se metió a esa iglesia y
―No seas tan sácalas, Marielena, y deporsí nues problema de nosotras. Ellos en su casa,
―Ah, mamá, el mundo es diferente ahora, no como cuando nos críamos allá en Candelaria
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• Fecha: 2002.
Acuérdese de lo que le pasó a Roberto por sácalas. Pese a que sus amigos se lo advertimos
una y otra vez, se empeñó en publicar la 'Profecía' en Semana Santa (p. 34).
• Fecha: 2010.
Tatica Dios estaba sentado en su sillita de meser viendo un ocaso eterno allá por el Paraíso,
cuando va y oye quesque Dios pa´arriba y Dios pa´bajo, que si Dios aquí y si Dios allá.
El Kerubín, que era un sácalas y un vivazo, se arrimó con cara de yo no fui, pues creyó
que a Tatica Dios le había llegado el rumor de que andaba detrás de la Virgen del Socorro.
Estate tranquilo, que no es lo de la Virgen por lo que te llamo, le dijo Tatica al Kerubín,
• Fecha: 2016.
Pues bien, yo iba a comprar el pan y en eso vi que un señor de traje y corbata, que se
encontraba mirando una alcantarilla y como yo era muy sácalas me arrime [sic] a ver. Al
me pidió ayuda pero yo tampoco podía alcanzar el billete, por más que estiraba mi brazo
(...)
Yo sé que mi cuento no es muy cuento porque me pasó a mí, pero yo se los quise contar
primero, para que ese que es un gran sácalas, no se los contará primero y luego dijera que
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a él se lo contó una tía, que ni tía de él era, pero le contaba muchas historias de La Lajuela
(p. 10).
• Fecha: 2001.
No hace mucho estaba yo de sácalas en Madrid en una pequeña reunión con Felipe
Uruguay, Michael Candesus, presidente por entonces del Fondo Monetario Internacional,
Enrique Iglesias, presidente del BID, y Jordi Pujol, de la Generalitat, y se comentaron ahí
tantas intimidades políticas y económicas del mundo (estaba la Lewinsky de moda) que,
que, antes de publicar nada, me esperara al informe oficial que ellos sacarían sobre lo
• Fecha: 2002.
• Fuente: Corte Plena del Poder Judicial de Costa Rica. (2002). Acta de la sesión
Posteriormente, tal vez siete u ocho años después, se habló de una nueva corriente del
gobierno de los jueces, que tiene su filosofía y su trascendencia y si mal no recuerdo, hace
tres o cuatro años se hizo un seminario en el Hotel Corobicí, donde se estudió a nivel del
derecho comparado recuerdo yo, con participantes de lujo, de Europa y de América, este
aspecto y debo concluir que en nada coincidía con nuestro Consejo Superior del Poder
Judicial, de manera que señores Magistrados, este es un tema que yo no estoy preparado,
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hizo bien el señor Presidente en ejercicio, hay que repasarlo, hay que devolverse a las actas
de la Asamblea para ver que hicimos, porque se hizo este “gallo-gallina”, puede ser que en
ese momento se consideró lo mejor, después tenemos que analizar no tanto la experiencia
comparada cuanto las participaciones de ese seminario que yo llegué ahí “de sácalas”, no
• Fecha: 2006.
era la esposa, Olga Espinach. Porque como Olga daba clases de pintura, cerquita del Teatro
Nacional, yo también iba de sácalas ahí. ¡Siempre por ese camino verdad! (p. 217).
• Fecha: 2008.
Aquí había sacas de guaro por todo lado. Yo muchachillo, con unos veinte años, iba como
dicen, de sácalas, a una saca que había allá arriba. Entonces ya en la pura tarde llevábamos
salchichón para cocinar, comer y vacilar un rato. Sacábamos el guaro y nos quedábamos
• Fecha: 2012.
• Fuente: Don Dial (2012, 5 de mayo). Programa La Voz del Pueblo, Radio Sonora.
brindaba la información vial, a Jaír Cruz se le ocurrió producir o simular un muy molesto
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Señora o señorita oficial de tránsito: “La culpa no es del burro, la culpa es del que se le
• Fecha: 2013.
vocación
ya que
38 se vuelve prioridad algún mal de la comunidad, sea del adulto mayor, sea de los jóvenes,
de las
39 iglesias, del deporte, de manera que ese gusano comunalista es de mucho sacrificio; se
le
40 reconoce muy poco a la persona, esta se vuelve el metiche y el sácalas de todo, pero
cuando
41 se hace el trabajo con mucho amor y pensando en cómo heredar a nuestros niños y
jóvenes una
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Káñina, Rev. Artes y Letras, Univ. de Costa Rica XLIV (3) (Septiembre-Diciembre) 2020: 123-148/ISSN: 2215-2636
• Fecha: 2013.
• Fuente: Don Dial. (13 de agosto de 2013). Columna Don Dial. Sección Espectáculos.
Diario La Extra.
EL CIRCO (OK Radio, 105.5 F. M.-6:28 a. m.): “Yo tengo una prima que tiene BIGOTE
“sácalas” en el programa).
• Fecha: 2016.
• Fuente: Escobedo López, J. F. (19 de febrero de 2016). Comentario a la noticia “Arias alzó
• Fecha: 2003.
Ser sácalas. Ser entrometido(a). Ej.: Esa vieja es una sácalas (entrometida), en todo se
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• Fecha: 2006.
Carmen Lyra.
mencionarse aquí por lo que tiene de afectivo. Ya se han nombrado varios de ellos: labioso,
• Fecha: 2010.
podemos señalar una serie de metáforas: ahuevado, chirote, pochotón, sorompo, sácalas,
• Fecha: 2011.
• Fuente: Meléndez Howell, D. (2011).13 “Por la gran puta, ¡qué mal hablamos!”
Sácalas: adj. Metiche, entremetido. Alguien que, por quedar bien, se pone a hacer algo
para lo que no ha sido solicitado. “Por andar de sácalas me metieron un güevazo” (s. p.).
• Fecha: 2016.
• Fuente: Montes de Oca Sicilia, P. (2016). Para insultar con propiedad. Diccionario de
insultos.
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En otra versión del documento, titulado Costarriqueñismos y pachuquismos, se glosa así: Sácalas: metiche.
Alguien que da su opinión sin habérsele preguntado o que hace algo por simple ocurrencia o deseos de quedar
bien, usualmente con malos resultados. Esta información se consulta en el siguiente enlace:
http://www.amigoencamino.com/documentos/Costarriquenismos.pdf
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4. Conclusiones
En este trabajo se ha pretendido dilucidar tres elementos con respecto al costarriqueñismo sácalas.
En primer lugar, si, como implica Gagini, la expresión se relaciona en su origen con la locución sacar
la jícara. Aquí se ha puesto en duda esta relación por dos razones: la locución sacar la jícara se
contextos, solo con el sentido de 'entrometido'. Solamente en una fuente, los Cuentos de mi tía
En tercer lugar, se ha querido observar si este costarriqueñismo tiene vigencia. En realidad, como
la mayoría de otros costarriqueñismos que presentan una formación similar (nombres en singular
terminados en -s y marcados en el DA como propios de todos los estratos, pero restringidos al estilo
en tres tipos de textos: obras literarias (cuentos, novela y teatro); en este grupo aparecen diez obras
que van de 1920 hasta 2016 y dan cuenta de dieciocho concordancias. En segundo lugar, aparecen
ocho concordancias en ocho fuentes (de 2001 a 2016) en textos de diversos tipos: actas, artículos de
consagrados de costarriqueñismos (Gagini, 1893, 1919; Agüero, 1996 y Quesada Pacheco, 2007),
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entradas en este tipo de texto, correspondientes a cinco fuentes del período 2003 a 2016.
Por último, en un sondeo informal realizado entre una quincena de personas de mi entorno, se
encontró que solo las personas mayores de cincuenta años reconocen sácalas como una palabra
común en su vocabulario, mientras que las menores de esa edad tienen dificultad en reconocerla o no
Referencias bibliográficas
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