Resumen:
La Guerra del Pacífico (1879-1884) fue un conflicto entre Chile y la alianza
de Bolivia y Perú, motivado por la disputa sobre territorios ricos en salitre
en el desierto de Atacama. Bolivia, en desacuerdo con empresas chilenas
que explotaban salitre en su territorio, impuso un impuesto que violaba el
Tratado de 1874, lo que llevó a Chile a ocupar Antofagasta en febrero de
1879. Perú, aliado de Bolivia por un tratado defensivo, se unió al conflicto
tras el inicio de las hostilidades. Chile, con una fuerza militar más
organizada y apoyo logístico, logró importantes victorias, como las batallas
de Iquique y Angamos, asegurando el dominio naval. En 1880, tras la caída
de Tacna y Arica, Perú quedó aislado, y la guerra culminó con la ocupación
de Lima en 1881. El conflicto terminó formalmente con el Tratado de
Ancón en 1884, mediante el cual Chile anexó las provincias de Tarapacá,
Arica y Antofagasta, consolidando su control sobre los recursos salitreros y
dejando a Bolivia sin acceso al mar.
Las principales causas de la Guerra del Pacífico (1879-1884)
fueron:
Disputa por territorios ricos en recursos naturales: Los territorios en
el desierto de Atacama (hoy norte de Chile) eran ricos en salitre y
guano, recursos muy valiosos en esa época. Bolivia y Chile
reclamaban la región.
Imposición de impuestos por Bolivia: En 1878, Bolivia impuso un
impuesto a las empresas chilenas que explotaban salitre en su
territorio, violando el Tratado de 1874, que garantizaba que no se
aumentarían tributos.
Intereses económicos internacionales: Empresas chilenas y
británicas controlaban la explotación del salitre, lo que generó
tensiones con Bolivia, que buscaba más ingresos fiscales.
Alianza entre Perú y Bolivia: El Tratado de Alianza Defensiva de 1873
entre Perú y Bolivia buscaba protegerse de Chile, pero creó
tensiones en la región.
Expansión territorial de Chile: Chile tenía interés en asegurar el
control de los recursos y expandir su territorio hacia el norte.
Desarrollo y batallas
El gobierno chileno consideró que Bolivia había roto el tratado firmado en
1874 y envió algunos barcos a Antofagasta. Sus tropas desembarcaron y
tomaron la ciudad sin resistencia.
Ante esto, Bolivia declaró la guerra a Chile el 1 de marzo de 1879. La falta
de cuerpo diplomático en La Paz provocó que tuviera que ser el gobierno
peruano el que comunicara la declaración de guerra al resto del mundo,
comenzando por Estados Unidos.
Consecuencias de la guerra del Pacífico
Consecuencias territoriales
Además de la cesión de Tarapacá, Perú debió aceptar que Chile ocupara de
manera temporal Tacna y Arica. A pesar de que esta cesión debía durar
solo 10 años, finalmente Arica quedó en manos chilenas. Tacna, por su
parte, fue devuelta a Perú en 1925.
Por otra parte, Bolivia perdió su única salida al mar, el departamento
litoral. Además, Chile y Argentina se repartieron la Puna de Atacama.
Consecuencias sociales
Las consecuencias sociales de la guerra del Pacífico fueron dramáticas para
los dos países perdedores. El conflicto dejó 15 000 víctimas mortales,
tanto militares como civiles.
Además, la derrota desencadenó una guerra civil en Perú causada por las
diferencias sociales surgidas a partir del conflicto. Así, el bloqueo chileno
durante la guerra provocó que Perú quedara totalmente arruinado y que
se incrementara la estratificación de sus clases sociales.
Consecuencias económicas
Aunque menos que a Perú, Bolivia también se vio afectada
económicamente por su derrota en la guerra. Para empezar, tuvo que
devolver los bienes que había embargado a las empresas chilenas justo
antes del conflicto. El país, además, se debilitó por la pérdida de su salida
al mar y de otros territorios.
Chile, en cambio, salió notablemente beneficiado de la guerra. Gracias a su
victoria, consiguió territorios ricos en salitre y otros minerales, además del
control de zonas marítimas y de los aranceles correspondientes.
La Guerra del Pacífico (1879-1884) dejó figuras heroicas en
los tres países involucrados. Los principales héroes
reconocidos son:
Chile
Arturo Prat: Capitán del monitor Esmeralda, murió heroicamente en el
combate naval de Iquique (21 de mayo de 1879), convirtiéndose en
símbolo de valor y sacrificio.
Carlos Condell: Comandante de la corbeta Covadonga, destacado por su
astucia en la batalla de Punta Gruesa, donde logró hundir al buque
peruano Independencia.
Manuel Baquedano: General que lideró las fuerzas chilenas en las
decisivas campañas terrestres, como la de Tacna y Arica.
José Francisco Vergara: Estratega político y militar, fundamental en la
organización logística chilena durante la guerra.
Perú
Miguel Grau Seminario: Almirante del monitor Huáscar, conocido como el
"Caballero de los Mares" por su humanidad y bravura en combate,
especialmente en el combate naval de Angamos (1879), donde murió.
Francisco Bolognesi: Coronel que defendió el morro de Arica,
inmortalizado por su frase: "Tengo deberes sagrados que cumplir y los
cumpliré hasta quemar el último cartucho".
Alfonso Ugarte: Héroe de la batalla de Arica, recordado por lanzarse con la
bandera peruana desde el morro para evitar que cayera en manos
enemigas.
Andrés Avelino Cáceres: General que lideró la resistencia peruana en la
campaña de la Breña, destacando por su tenacidad frente a la ocupación
chilena.
Bolivia
Eduardo Abaroa: Héroe civil de la defensa de Calama, famoso por su
resistencia ante las fuerzas chilenas y su frase: "¿Rendirme yo? ¡Que se
rinda su abuela!".
Hilarión Daza: Presidente boliviano que participó en las primeras etapas
del conflicto, aunque su gestión es controvertida.
Estos personajes son recordados por su valentía y lealtad a sus naciones
en un conflicto que marcó profundamente la historia de la región.