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STC10765 2022

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AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO

Magistrado ponente

STC10765-2022
Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01
(Aprobado en sesión de diecisiete de agosto de dos mil veintidós)

Bogotá, D.C., diecisiete (17) de agosto de dos mil


veintidós (2022).

Se decide la impugnación interpuesta por Mónica


Liliana Avendaño Nonsoque, Carlos Eliécer, Elva María,
Ignacio Alejandro, Josefina, Nelson Emiro y Pablo Antonio
Nonsoque Mesa frente a la sentencia del pasado 29 de
junio, emitida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Tunja, Sala Civil-Familia, en la acción de tutela
impulsada por aquellos contra el Juzgado Segundo Civil del
Circuito de la misma ciudad. Al trámite fueron vinculados
el estrado Promiscuo Municipal de Oicatá, así como Oicatá
Solar 1 S.A.S., Gineth Tatiana López Tristancho, Fabio
Hernán Pineda Mendieta y la Procuraduría Delegada.

ANTECEDENTES

1. Los convocantes deprecaron, a través de


apoderada, el respeto de sus prerrogativas esenciales al
debido proceso y «acceso a la administración de justicia»,
Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

presuntamente conculcadas por la dependencia


jurisdiccional repelida.

Y en concreto, se reste valor a lo dirimido en segunda


instancia, dentro del expediente de «servidumbre de
conducción de energía eléctrica» n.° «2020-00059».

2. Como sustento sostuvieron que ante el Juzgado


Promiscuo Municipal de Oicatá se surtió el descrito litigio,
por demanda que en contra suya instaurara Oicatá Solar 1
S.A.S.1.

Relataron haber pedido la realización de «dictamen


pericial», al momento de contestar el libelo, dada su
inconformidad con el monto ofrecido por la empresa
demandante como indemnización.

Por lo mismo, adujeron, el despacho cognoscente


dispuso nombrar dos peritos por virtud de auto de 10 de
junio de 2021, para la realización de la experticia acorde a
las previsiones del artículo [Link].5.3. del decreto 1073 de
2015.

Expresaron que frente al informe conjunto de esos


auxiliares, la compañía reclamante de la servidumbre
adjuntó otro «peritaje» elaborado por ingeniero de «Lonja de
Avaluadores», en señal de inconformidad acerca de los

1 Con relación al predio rural «San Francisco», ubicado en la vereda Forantiva del

mismo municipio boyacense. Folio de Matrícula inmobiliaria n.° 070-93037.

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

rubros allí establecidos de cara al eventual pago de


perjuicios.

Anotaron que en audiencia de 22 de octubre siguiente


fueron escuchados en «interrogatorio» los confeccionadores
de ambas pericias.

Enunciaron que el juzgador en cita emitió fallo en la


contienda el 8 de noviembre del mismo año, en el cual a
más de conferir la pretensión principal dio orden a Oicatá
Solar I S.A.S. de pagarles la suma de «$99.973.074,03», a
título de indemnización.

Pregonaron que el estrado Segundo Civil del Circuito


de Tunja modificó la referida resolución con veredicto de 21
de abril de los cursantes, en vía de apelación intentada por
la empresa demandante, para, en su lugar, fijar el débito
indemnizatorio en «$15’[Link]».

Criticaron los tutelantes este último pronunciamiento


judicial, pues, en síntesis, el juzgador de la alzada pasó por
alto i) que el dictamen de su contraparte (con base en el
cual hubo de reajustar la indemnización) reviste serias
inconsistencias, tales como desconocer el «área total» del
fundo o la depreciación del mismo, más el «cese de cultivos»
en la zona afectada con la servidumbre; y ii) que tal
experticia, a diferencia de la elaborada en conjunto (y que
fue el respaldo para el pago indemnizatorio ordenado en
primera instancia), no provino de un perito del IGAC, de

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

donde tenerla en cuenta se tradujo en una trasgresión del


precepto [Link].5.3. -num. 5°, inc. 2°- del decreto 1073 de
2015, norma especial del pleito.

Añadieron, a manera de reproche, que dicho


dispensador de justicia se apartó, sin razones valederas, del
informe técnico conjunto, pese a la convivencia de sus
cálculos y renunció a la opción de conminar a la
preparación de un dictamen oficioso, de apreciarlo
necesario para «aclarar definitivamente las dudas» que
pudieran rodearle.

LA INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS

1. El Juzgado Promiscuo Municipal de Oicatá


memoró lo acontecido en el juicio verbal disentido.
Compartió enlace de esa controversia.

2. Gineth Tatiana López Tristancho y Fabio Hernán


Pineda Mendieta se mostraron a favor del éxito de la clama.

3. Los demás guardaron silencio.

LA SENTENCIA IMPUGNADA

Rehusó otorgar la salvaguarda al encontrar, a la


postre, que lo fallado por el juez accionado no se percibe
descabellado ni irrazonable, ni tampoco es admisible el
simple disenso con lo por él dispuesto.

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

LA IMPUGNACIÓN

La intentaron los convocantes ayudados de su


mandataria, con persistencia en sus censuras y en
discrepancia de lo dirimido por el a-quo constitucional.

CONSIDERACIONES

1. Al tenor del canon 86 de la Carta Política, la


tutela es un mecanismo jurídico en respaldo de los
derechos esenciales, susceptible de activar siempre que
estos resulten vulnerados o en peligro inminente por los
actos u omisiones de las autoridades públicas y, en ciertos
supuestos, de los particulares, que por su connotación
subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a los
canales comunes de auxilio.

Es de lineamiento jurisprudencial que, en lo que


concierne a las actuaciones judiciales, el resguardo cabe de
manera excepcional y ceñido a la presencia de un
irrefutable atropello, si «el proceder ilegítimo no es dable
removerlo a través de los medios ordinarios previstos en la
ley» (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01) y, por
antonomasia, de sobrevenir el imperativo de la inmediatez.

2. Por el demarcado sendero, conveniente es anotar


que en los casos en los cuales el funcionario jurisdiccional
cognoscente incurra en actuación claramente opuesta a la
ley, por anomalía o antojo, puede intervenir el juez de

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

amparo para restablecer el orden jurídico cuando el


agraviado no cuente con otro escenario de patrocinio.

Si bien los falladores ordinarios detentan la libertad


discreta y proporcional para la interpretación y aplicación
de las normas del ordenamiento, la justicia constitucional
puede inmiscuir en tal función, si aquellos consolidan una
flagrante desviación de su desempeño.

Como en este nivel ha manifestado,

…el Juez natural está dotado de discreta autonomía para


interpretar las leyes, de modo que el amparo sólo se abre paso
si “se detecta un error grosero o un yerro superlativo o
mayúsculo que, abrupta y paladinamente cercene el
ordenamiento positivo; cuando tenga lugar un ostensible e
inadmisible resquebrajamiento de la función judicial; en suma,
cuando se presenta una vía de hecho, así denominada por
contraponerse en forma manifiesta al sistema jurídico, es posible
reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional
vulnerado o amenazado...” (CSJ STC, 11 may. 2001, rad.
00183-01; reiterada en STC4269, 16 abr. 2015).

Es verdad que cuando el sentenciador natural opta


por apartarse de la jurisprudencia o de las leyes
sustantivas y/o adjetivas o, rehúsa exponer argumentos
completos y fidedignos para la resolución de los casos,
entre otros contextos de vulneración, se estructura la
denominada «vía de hecho».

3. Plasmada la anterior salvedad, y circunscrito el


debate al memorial impugnatorio, corresponde auscultar
en sus cimientos el fallo dimanado del Juzgado Segundo

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

Civil del Circuito de Tunja el 21 de abril de los corrientes,


al ser el que concentra los embates de los aquí quejosos.

3.1. Memórese que en el descrito pronunciamiento,


en lo medular, se previno:

(…) La parte demandante allegó una experticia, elaborada por la


Lonja de Propiedad Raíz “Región Central” quien designó al
avaluador JUAN MEDELL[Í]N D[Í]AZ, según el cual el avalúo del
terreno afectado por la servidumbre (2359 metros cuadrados,
más 13 metros cuadrados que ocupa una torre) es de
$15’[Link].

Para el juez de primera instancia, [e]ste dictamen no puede ser


tenido en cuenta ya que no cumple con los requisitos para tenerlo
como tal, pues no se cumplen con algunos de los requisitos del
artículo 226 del C.G.P. Sin embargo, en la sentencia que se
revisa, no se afirma que quien se anuncia como Ingeniero
avaluador (JUAN MEDELLÍN D[Í]AZ), no haya demostrado dicha
calidad[;] el hecho de que no se hayan allegado los documentos
que acreditan la idoneidad y experiencia en avalúos de este tipo,
o no indicara los casos en que ha actuado, por s[í] solos no
conllevan a que dicho dictamen carezca de todo valor probatorio.
Lo fundamental es que se indique qu[é] averiguaciones realizó
para determinar el valor de la hectárea o fanegada de terreno o
el metro cuadrado, que se expongan las razones que justifican
los valores que allí señala.

(…)

El principio de las formalidades de la prueba no implica que la


misma se revista de todos y cada uno de los requisitos
extrínsecos de la misma. No se demerita su valor probatorio ni
se mengua eficacia jurídica por la omisión de alguno de los
elementos indicados en el artículo 226 del C.G.P[.] NO son
elementos o requisitos de existencia, ni de validez; a lo sumo se
trataría de requisitos para su eficacia probatoria pero lo cierto es
que no se observa que el perito MEDELL[Í]N haya incurrido en
error grave. De haberse omitido anexar el documento de
identidad del perito, la tarjeta profesional, los datos de

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

localización- número de teléfono móvil[(…)]-, etc., el juez en la


audiencia podía haberle pedido al auxiliar que los exhibiera ahí
en la audiencia. El juez podía interrogar bajo juramento al perito
sobre su idoneidad, según lo ordena el artículo 228 del C.G.P.

(…)

…En punto al estimativo de la indemnización(…) por la


imposición del gravamen y que por ley le corresponde al [polo]
demandado, se tiene que el juez de primera instancia no estuvo
acertado en la valoración del dictamen [conjunto] rendido por los
peritos ESPINOSA-FUERTES, pues les dio absoluta y plena
validez, cuando lo cierto es que efectivamente, tal como lo pone
de manifiesto el apoderado recurrente, el mismo contenía errores
que s[í] tienen el carácter de graves y que en la sentencia se
calificaron de meras irregularidades o sin mayor trascendencia.
Veamos:

Conceptuaron los peritos nombrados por el juzgado que la


servidumbre “priva del derecho de dominio del área afectada al
inmueble de los demandados”. Esto no es cierto. El valor que se
paga por la servidumbre es una compensación que de ninguna
manera significa enajenación de la propiedad. Tampoco es cierto
que con la imposición de la servidumbre el predio se valoriza
como se afirma enfáticamente al minuto 1:32. Esta conclusión va
contra toda lógica.

Afirmaron estos peritos que el trazado de la servidumbre s[í]


afectaba un cultivo de orellanas, lo cual tampoco corresponde
con la realidad. Para esta segunda instancia, las limitaciones
son mínimas y ellas no afectan en forma perceptible ni
perjudicial el uso actual ni el uso potencial futuro del predio. Los
propietarios o poseedores pueden continuar con sus actividades
cotidianas en forma normal.

Tampoco acertaron los dos peritos en el valor comercial que se


da al inmueble en promedio, reducidos o expresados en metros
cuadrados. El valor fijado es astronómico: como si la finca fuera
destinada para un proyecto urbanístico o existiera allí un
condominio campestre con todos los servicios públicos. El terreno
est[á] en pastos, se halla a tres kilómetros del perímetro urbano
de Oicatá.

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

El dictamen pericial conjunto da un valor por metro cuadrado de


$18’[Link] (valor que se deduce, aunque el dictamen da el valor
por Hectárea: $183’[Link]) y sin embargo, da
indemnización fijada de $99’[Link] por 2372 metros
cuadrados, saldría a $[Link], lo que esta segunda instancia
considera ilógico y se afirmó que se indagó por el valor de otros
inmuebles en la zona, valores que se hallan diametralmente
distantes del valor que investigó el Perito MEDELL[Í]N D[Í]AZ y
del cual obtuvo el promedio para señalar el valor del metro
cuadrado del predio en cuestión, de $[Link]

(…)

Ahora bien. Conforme a la información de la Secretaría de


Planeación del Municipio de Oicat[á], el E.O.T. (Esquema de
Ordenamiento Territorial) de dicho municipio, aprobado por el
Acuerdo 025 de 2000, el predio de propiedad de los hermanos
NONSOQUE MESA y otros, ubicado en la vereda “Forantiva” y
objeto de [e]ste proceso, su uso principal del suelo est[á]
determinado por “Revegetación, rehabilitación, agricultura con
tecnología apropiada”. Se destaca como Usos Restringidos
(condicionados) el comercio, industria, recreación, turismo,
residencial... [E]stán dentro del área de USO [-] REVEGETACION,
REHABILITACIÓN, agricultura con tecnología apropiada[.] Usos
compatibles: Protección, conservación, pastoreo…

(…)

En consecuencia, ese primer dictamen (el “conjunto”) tiene bases


equivocadas de tal entidad y magnitud que con ellas se llegó a
conclusiones igualmente erróneas. Se tom[ó] como objeto de
observación y estudio una cosa fundamentalmente distinta de
la que es materia del dictamen, pues apreciando
equivocadamente el objeto, necesariamente serán erróneos los
conceptos que se dan y falsas las conclusiones que de ellos se
derivan.

(…)

Se debe acoger el dictamen pericial efectuado por el señor JUAN


MEDELL[Í]N D[Í]AZ, pues utilizó una metodología de avalúo que
explicó con detalle y concretamente refirió los factores y fuentes
de información en las que se basó. El Perito tuvo en cuenta El

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

DECRETO 1420 DE 1998 (por el cual se reglamentan


parcialmente el artículo 37 de la Ley 9 de 1989, el artículo 27 del
Decreto-ley 2150 de 1995, los artículos 56, 61, 62, 67, 75, 76,
77, 80, 82, 84 y 87 de la Ley 388 de 1997 y, el artículo 11 del
Decreto-ley 151 de 1998, que hacen referencia al tema de
avalúos). Este decreto, en su artículo 23 ordenó al Instituto
Geográfico Agustín Codazzi, las normas metodológicas para la
realización y presentación de los avalúos, lo cual se hizo a través
de la Resolución 620 de 2008.

(…)

Del análisis del dictamen rendido conjuntamente por los peritos


nombrados por el juzgado, se deduce que efectivamente se
cometieron errores graves como los antes señalados y además
otras inconsistencias – como el área total de la finca, el área que
ocupa la torre, el ancho de la zona, el porcentaje del área que
abarca la servidumbre en relación con el área total de la finca,
etc.).

Entonces, esta segunda instancia considera que el dictamen que


debe ser tenido en cuenta para la cuantificación de la
indemnización es el rendido por el señor MEDELL[Í]N D[Í]AZ…

3.2. Argumentaciones en general a raíz de las que –al


margen de los minuciosos basamentos para desechar la
prueba pericial conjunta–, deviene palpable la incursión en
un exceso que amerita la injerencia de esta extraordinaria
jurisdicción, como pasa a dilucidarse.

El despacho judicial querellado dejó de estudiar a fondo


un hecho evidente a la hora de acoger el dictamen pericial de
la parte actora-apelante, cual es el referente a la considerable
diferencia existente entre ese informe técnico y el aportado
en conjunto por los auxiliares designados en primera
instancia a solicitud de los allí demandados y ahora

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

precursores, en cuanto a la fijación del monto


indemnizatorio2; tema que era de su competencia como juez
de la alzada en cuestión, porque, en últimas, los reparos de
la apelación aludieron a ambas experticias y, en gracia de
discusión, la parte recurrente en esas foliaturas instó
subsidiariamente, de estimarse necesario, a la práctica
oficiosa de otro dictamen por cuenta de profesional del IGAC.

Luego es claro que el estrado civil del circuito requerido


erró en sus planteamientos al asentir el dictamen aportado
como oposición al rendido en conjunto sin analizar la
abismal divergencia en el quantum de la indemnización de
ambos informes periciales y sin tener bien de presente que
el dictamen que terminó avalando (aparentemente emanado
de Lonja) no se acompañó de los soportes y documentos
necesarios para constatar la idoneidad y experiencia del
respectivo perito, pues frente a todas esas situaciones
adversas tenía incluso atribuciones oficiosas para zanjar en
forma apropiada la controversia.

Es que no pueden devenir de recibo las


argumentaciones decantadas en la sentencia criticada, en
punto a inferir que sería superable la carencia de soportes
documentarios arriba descrita, toda vez que como lo ha
acotado la Corte en pasadas ocasiones, mutatis mutandis, «el
eventual reconocimiento que pudiera tener [un]a Lonja (…) no

2 Mientras que el dictamen proporcionado por la empresa Oicatá Solar I S.A.S.


(báculo del fallo aquí disentido) estimó como indemnización la suma de
«$15.144.750,oo», el presentado en conjunto por orden del juzgado de primera
instancia (respaldo de la sentencia de este despacho) arrojó como montos
indemnizatorios las cantidades de «$97.529.695,05» -por daño emergente- y
«$3.299.666,67» -por lucro cesante-.

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

es venero para inobservar lo que categóricamente prevé el (…)


estatuto adjetivo[3] respecto de la exhibición de conocimientos
de “idoneidad y experiencia” de cualquier “perito”…» (CSJ
STC1402 y STC4645 de 2018).

No por nada en tales providencias esta Magistratura


precisó sobre el particular, lo siguiente:

(…)El artículo 226 del Código General del Proceso enlista las
formalidades que debe contener el medio de convicción cuando se
trate de revelar conocimientos científicos, técnicos o artísticos y
resalta entre ellos la acreditación de idoneidad y experiencia de
quien lo suscribe, elemento que sin lugar a equívocos contribuye
de alguna manera a sumarle o restarle solidez al contenido, pues
en la medida que el experto certifique altos niveles de preparación
más creíble, por supuesto, será su dicho. Lo cual, eso sí, deberá
en todo caso consultar las demás probanzas válida y legalmente
recopiladas.

Esa disposición corresponde mirarla armónicamente con el canon


232 ibidem, según el cual “[e]l Juez apreciará el dictamen de
acuerdo con las reglas de la sana crítica, teniendo en cuenta la
solidez, claridad, exhaustividad, precisión y calidad de sus
fundamentos, la idoneidad del perito y su comportamiento en la
audiencia, y las demás pruebas que obren en el proceso”...

Ninguno de esos mandatos excluye a los organismos públicos o


privados de avenirse a las exigencias transcritas y, por tanto,
pudiera sostenerse que también están convidadas a demostrar la
aptitud cuando actúen dentro de ese marco. Ni siquiera el canon
234 siguiente, que a las primeras se refiere, contempla alguna
prescripción en similar sentido; en forma adversa, dispone que la
“contradicción de tales dictámenes se someterá a las reglas
establecidas en este capítulo”, esto es, se rigen por las mismas
directrices diseñadas para las instituciones particulares o de
profesionales especializados… (Énfasis).

3 Artículo 226.

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

Insístase en hacer notar que el juez repelido tenía a la


mano ejercer sus potestades oficiosas a fin de brindar una
solución efectiva -y no apresurada- a la contienda de
servidumbre sub examine, en caso de apreciar carentes de
soportes o inviables los dictámenes periciales allá obrantes.

3.3. De suerte que por haber abordado de modo


desacertado la problemática suscitada en el referido dossier,
el dispensador de justicia acusado laceró el deber de
motivación de las resoluciones judiciales, que, en palabras
de esta Sala, equivale a «un imperativo dimanado del debido
proceso en garantía del derecho de las partes e intervinientes
a asentir o disentir de la actividad intelectual desplegada por
el operador jurídico frente al caso materia de juzgamiento…»
(CSJ STC, 4 dic. 2009, rad. 02174-00; reiterada en
STC10798, 22 ag. 2018, rad. 00102-02).

Mismo tópico por el que el máximo órgano de


constitucionalidad, en consonancia, doctrinó:

(…)La motivación de los fallos judiciales es un deber de los


jueces y un derecho fundamental de los ciudadanos, como
posición jurídica concreta derivada del debido proceso.
Desde el punto de vista del operador judicial, la motivación
consiste en un ejercicio argumentativo por medio del cual
el juez establece la interpretación de las disposiciones
normativas, de una parte, y determina cómo, a partir de
los elementos de convicción aportados al proceso y la
hipótesis de hecho que se construye con base en esos
elementos, es posible subsumir el caso concreto en el
supuesto de hecho de una regla jurídica aplicable al caso.
(T-247/06, T-302/08, T-868/09).

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

… En el estado constitucional de derecho, la motivación adquiere


mayor importancia. La incidencia de los derechos
fundamentales en todas las áreas del derecho y la obligación de
los jueces y operadores jurídicos de aplicar las reglas legales
y/o reglamentarias sólo en la medida en que sean conformes con
la Carta Política (aspectos conocidos en la doctrina constitucional
como efecto irradiación, interpretación conforme y carácter
normativo de la Constitución) exigen del juez un ejercicio
interpretativo calificado que dé cuenta del ajuste entre su
interpretación y los mandatos superiores, y que le permita,
mediante el despliegue de una argumentación que tome en
cuenta todos los factores relevantes, administrar el pluralismo
de los principios constitucionales.

(…)Desde el punto de vista de la determinación de los hechos, la


íntima convicción del juez como medio para la fijación de la
hipótesis fáctica, o la posibilidad de que el legislador defina
previamente el valor de cada prueba, se ha visto desplazada de
forma casi absoluta, en los actuales estados constitucionales,
por la sana crítica y la valoración basada en la persuasión crítica
y racional del juez (C-202/06), lo que supone similares
exigencias argumentativas a las ya expuestas sobre la
interpretación de las normas.

… Dado que el juez debe pronunciarse sobre hechos del pasado,


a los que no puede acceder directamente, su tarea consiste en
exponer cómo, mediante el uso de reglas de la experiencia,
puede inferir la existencia de hechos pasados a partir de
determinados hechos presentes recaudados mediante las vías
legales de decreto y práctica de pruebas.

La comprensión del razonamiento en materia de hechos como


uno de carácter primordialmente inductivo, dirigido más a
fortalecer la probabilidad de una hipótesis que a lograr la certeza
sobre ésta, la importancia de la pluralidad de medios de prueba
para fortalecer tales hipótesis, el análisis individual de cada
medio de convicción y el posterior análisis conjunto de las
pruebas, la fuerza de las reglas de la experiencia
(generalizaciones de hechos previamente observados) utilizadas
por el juez, son las herramientas con las que cuenta y a las que
debe recurrir el juez para fundar su premisa fáctica. (C-202/05,
T589/10, T-1015/l0).

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

… La Corte Constitucional ha efectuado importantes avances en


determinar los estándares de racionalidad y razonabilidad que
exige la determinación de los hechos del caso y ha explicado
cómo el deber de motivación no se agota en una exposición sobre
la interpretación de las normas jurídicas, sino que involucra
también la explicación de ese paso entre pruebas y hechos, a
través de la sana crítica, la aplicación de reglas de inferencia
plausibles, y los criterios de escogencia entre hipótesis de hecho
alternativas. (ibídem).

(…)La motivación, por todo lo expuesto, es un derecho


constitucional derivado, a su vez, del derecho genérico al debido
proceso. Esto se explica porque sólo mediante la motivación
pueden excluirse decisiones arbitrarias por parte de los
poderes públicos, y porque sólo cuando la persona conoce las
razones de una decisión puede controvertirla y ejercer así su
derecho de defensa. En el caso de los jueces de última instancia,
la motivación es, también, su fuente de legitimación democrática,
y el control ciudadano se convierte en un valioso medio para
corregir posturas adoptadas en el pasado y eventualmente
injustas o poco adecuadas para nuevas circunstancias jurídicas
y sociales… (Destacado adrede. CC T-214/12).

En ese marco de factores, toda grave falencia de


motivación «supone una clara vulneración al derecho del
debido proceso ya que existe un deber en cabeza de los
funcionarios judiciales», dirigido a divulgar «las razones
fácticas y jurídicas que sustentan» sus proveídos (SU-
635/15).

4. Se impone, entonces, infirmar lo dirimido por el


tribunal a-quo para, por ende, abrir paso a la ayuda
supralegal protestada, habida cuenta que el operador
judicial de segunda instancia recriminado, sumido en
ausente e inadecuada fundamentación, escatimó mayor
esfuerzo en desatar un pronunciamiento valedero de cara a

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Radicación n.° 15001-22-13-000-2022-00123-01

la apelación que le brindó potestad para terciar al interior


del juicio disentido; situación por la que se le conminará a
restarle efecto.

DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de


Justicia, Sala de Casación Civil, administrando justicia en
nombre de la República y por autoridad de la ley, revoca la
sentencia impugnada y, en su lugar, concede el resguardo
solicitado.

Por consecuencia, se ordena al Juzgado Segundo Civil


del Circuito de Tunja que en un término no mayor a quince
(15) días, contado a partir del momento en que reciba el
expediente de servidumbre n.° «2020-00059», y luego de
dejar sin valor el fallo proferido el 21 de abril de los
corrientes, así como todas las resoluciones que de ello
dependan, adopte la determinación que en derecho
corresponda sobre el recurso de apelación interpuesto por
la allí demandante, acorde a lo plasmado en la
considerativa de este veredicto.

A su turno, el estrado Promiscuo Municipal de Oicatá


deberá enviar el descrito dossier a aquel despacho, en el
lapso máximo de un (1) día siguiente a su notificación, a fin
de que se pueda impartir cumplimiento a lo acá mandado.

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Comuníquese por el conducto más eficaz y, en


oportunidad, remítanse las diligencias a la Corte
Constitucional, para la eventual revisión.

HILDA GONZÁLEZ NEIRA


Presidenta de la Sala

MARTHA PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ

AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO

Ausencia justificada
LUIS ALONSO RICO PUERTA

OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE

FRANCISCO TERNERA BARRIOS

17
Firmado electrónicamente por Magistrado(a)(s):

Hilda Gonzalez Neira

Martha Patricia Guzmán Álvarez

Aroldo Wilson Quiroz Monsalvo

Octavio Augusto Tejeiro Duque

Francisco Ternera Barrios

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