Sindromes Clinicos
Hematuria
Presencia de un número anormalmente elevado de hematíes en la ori-
na. - * En condiciones normales: 1-2 hematíes/campo en
el sedimento urinario, que pueden aumentar tras ejercicio físico inten-
so.
* Patológica: > 2 hematíes/campo.
Se habla de microhematuria si sólo se detecta en laboratorio y
de macrohematuria o hematuria franca si es visible a simple
vista.
Puede ser secundaria a patología urotelial o patología glomerular:
- Hematuria de origen glomerular: Los hematíes con formas
no conservadas (hematíes dismórficos, cilindros hemáticos,
acantocitos). Este tipo de hematuria traduce una lesión en el
mesangio.
- Hematuria de origen urotelial: Los hematíes están bien
conservados.
Proteinuria
- En condiciones normales la excreción normal de proteínas en
orina es de 80 mg/24 horas, de las cuales hasta 30 mg corres-
ponden a albúmina y el resto son proteínas procedentes de cé-
lulas tubulares (proteínas de Tamm-Horsfall) y proteínas de bajo
peso molecular.
- Patologica: Excreción de albúmina en orina > 30
mg/día, diferenciándose 2 situaciones dentro de la anormali-
dad: microalbuminuria, cuando es de 30-300 mg/24 horas)
y proteinuria significativa (antes macroalbuminuria), cuando
es de > 300 mg/24 horas. La proteinuria en rango nefróti-
co es aquélla que supera los 3,5 g/24 horas.
La presencia de proteinuria fisiológica, en el embarazo, ejercicio in-
tenso, fiebre o en ciertos sujetos jóvenes cuando están en ortostatis-
mo.
La determinación de la proteinuria puede hacerse por varios
métodos:
Tira reactiva: Mide fundamentalmente albúmina, por lo que si exis-
ten proteínas distintas dará falsos negativos (proteínas de bajo peso
molecular o Igs o cadenas ligeras como en el mieloma múltiple). Pue-
de dar también falsos positivos en situaciones como hematuria u ori-
nas alcalinas.
Orina de 24 horas: Cuantificación fina de la proteinuria. El grave in-
conveniente es la variabilidad que existe por los fallos en la recolec-
ción de la orina.
Primera orina de la mañana: es un método que presenta una bue-
na correlación con los valores medidos en la recogida de orina de 24
horas y evita los errores de recogida de la orina. Se calcula el cocien-
te proteínas/creatinina o albúmina/creatinina en orina manteniendo
los mismos puntos de corte para la definición (microalbuminuria es
entre 30-300 mg/g).
La proteinuria puede ser de varios tipos:
Glomerular: Alteración en la barrera de filtración que conlleva una
filtración anormalmente alta de proteínas plasmáticas.
- Proteinuria selectiva: Cuando está compuesta fundamental-
mente por albúmina y otras proteínas de bajo peso molecular.
- Proteinuria no selectiva: Compuesta por proteínas de eleva-
do peso molecular (inmunoglobulinas o cadenas ligeras).
Tubular: está producida por la secreción de proteinuria de origen tu-
bular (lisozima o β2-microglobulina) o por la falta de reabsorción com-
pleta de las proteínas en el túbulo proximal por exceso de síntesis o li-
beración tisular (cadenas ligeras en el mieloma, mioglobina en la rab-
domiólisis, etc.).
Microalbuminuria: 30-300 mg/24 horas o mg/g.
Proteinuria significativa: > 300 mg/24 horas o mg/g.
Proteinuria en rango nefrótico: > 3,5 g/24 horas o 3.000 mg/g.
Sedimento urinario
Las alteraciones pueden ser:
- Hematuria.
- Proteinuria.
- Cilindruria: ocurre cuando se precipitan proteínas tubulares al
reducirse el flujo de orina y se forman moldes internos tubula-
res. Pueden ser fisiológicos (hialinos) o indicativos de patología
renal (cilindros hemáticos, leucocitarios, etc.)
Hialino: Proteina de tam- Horsfall en oliguria Tubulos Intactos FRA
prerrenal o Ejercicio físico Intenso.
Granuloso: Proteina de tam- Horsfall y albumina con fragmentos de células
epiteliales o restos de leucocitos NTA.
Hemático: Proteina de tam- Horsfall con hematíes glomerulares completos
o fragmentos GN Aguda y Síndrome Nefrítico.
Leucocitario: Fragmentos de leucocitos o epitelio Proceso
inflamatorios crónicos, Pielonefritis crónica, LES, nefritis por
hipersensibilidad.
Eosinofilo: Similares a los leucocitarios pero con eosinófilos. Suelen
acompañarse de eosinofiluria Nefritis por Hipersensibilidad.
Cereo: El molde de proteína de Tamm-Horsfall está desestructurado por
deformidad en el túbulo en el que se origina Nefritis Intersticial
crónica.
Graso: Las células tubulares se llenan de lípidos ricos en colesterol (aspecto
de cruz de Malta con luz polarizada) Sindrome Nefrotico.
Telescopado: Sedimento que contiene varios tipos de cilindros descritos
previamente, coexistiendo los propios de procesos agudos con los de
crónicos LES.
Leucocituria: la presencia de leucocitos en la orina sugiere infección
de orina, aunque puede aparecer en otras situaciones de inflamación
(LES, vasculitis, glomerulonefritis).
Bacteriuria: la orina en condiciones normales es estéril y su presencia
puede significar contaminación de la muestra o infección (esto último
es altamente sugestivo en presencia de leucocituria).
Fracaso renal agudo
Es un síndrome clínico secundario a múltiples casusas en el que apa-
rece un deterioro brusco (en menos de 3 semanas) en las funciones
renales basales. Se produce un descenso del filtrado glomerular con
el consiguiente aumento de productos nitrogenados.
Insuficiencia renal crónica
Pérdida lenta, progresiva e irreversible de la función renal en un perío-
do superior a 3 meses. Puede acompañarse o no de descenso en el fil-
trado glomerular, manifestado por anomalías patológicas o marcado-
res de daño renal, incluyendo alteraciones en la composición sanguí-
nea o urinaria o alteraciones en los estudios de imagen.
Síndrome nefrítico
Presencia de hematuria (con cilindros hemáticos y/o hematíes dismór-
ficos), proteinuria en grado variable y generalmente en rango no ne-
frótico (<3,5 g/24 horas), edema, hipertensión arterial y fracaso renal
agudo.
Se caracteriza por una inflamación aguda de los glomérulos, específi-
camente del mesangio, y de las células formadoras de la barrera de la
permeabilidad, que permiten el paso de hematíes y proteínas al espa-
cio urinario.
Etiología
1. GN Post infecciosa:
- Bacteriana: Faringoamigdalar/cutánea (Streptococcus
pyogenes). Endocarditis (estafilococo, S. viridans) Shunt
hidrocefalia (estafilococo, S. viridans, difteroides), etc.
- Viral: VHB y VHC, VIH, virus de VEB, CMV, varicela, rubéola,
mononucleosis, hantavirus, parotiditis, sarampión, Coxsackie.
- Parasitaria: Malaria, esquistosomiasis, toxoplasmosis,
filariasis, triquinosis, tripanosomiasis.
- Otras: Hongos: (Candida albicans, Coccioidiodes immitis),
Rickettsias (Coxiella).
2. GN Primaria:
- Glomerulonefritis endocapilar. Glomerulonefritis
extracapilar.
- Glomerulonefritis mesangiocapilar (excepcional).
3. Enfermedad Sistemicas:
- LES. Púrpura de Schönlein-Henoch.
- Crioglobulinemia: PAN, Wegener, Chur-Strauss.
- Sindrome de Goodpasture.
- SHU. PTT. MAT.
4. Otras Enfermedades Renales:
- Nefritis tubulointersticial aguda inmunoalérgica
- Nefritis postradiación.
- Nefropatía asociada a síndrome de Guillain-Barré.
- Tromboembolismo renal, infarto renal.
Manifestaciones clínicas
La lesión glomerular provocará:
- Hematuria macroscópica o microscópica: en el sedimento
urinario aparecen hematíes dismórficos o cilindros hemáticos.
- Proteinuria: habitualmente en rango no nefrótico (< 3,5 g/24
horas).
- Fracaso renal agudo: se produce un descenso del filtrado glo-
merular, con oliguria posterior que llevará a la retención de
agua y sal.
- Edema: se debe a la retención hidrosalina.
- Hipertensión arterial: se debe a la retención hidrosalina y es
a veces el síntoma inicial del cuadro debido a las manifestacio-
nes graves que presenta (encefalopatía hipertensiva, insuficien-
cia cardíaca).
Diagnóstico
- Historia clínica completa(APF, clínica sistémica, infecciones pa-
sadas y toma de fármacos).
- La ausencia de clínica sistémica, el antecedente de infección
estreptocócica las semanas previas, la hipocomplementemia y
títulos elevados de anticuerpos antiestreptolisina, establecen
usualmente el diagnóstico de glomerulonefritis aguda postes-
treptocócica.
- La biopsia renal estaría indicada si existiera algún dato dudas
diagnósticas.
Tratamiento
- Consiste en tratar la infección, o el tratamiento específico de la
patología subyacente si se debe a otra entidad.
- Ttratamiento general del síndrome nefrítico: Manejo adecuado
del volumen (diuréticos de asa y restricción hidrosalina) y el
control tensional (diuréticos y bloqueantes del eje renina-angio-
tensina). En casos de mayor gravedad (hiperpotasemia, fracaso
renal agudo anúrico o insuficiencia cardíaca refractaria) puede
llegar a requerirse la hemodiálisis urgente.
Síndrome nefrótico
El síndrome nefrótico se define como la presencia de proteinuria >3,5
g/24 horas (o > 40 mg/m2 a la hora en niños), asociada a hipoalbumi-
nemia e hiperlipemia. Se denomina síndrome nefrótico clínico cuando
además de todo lo anterior se asocian edemas. La presencia de he-
maturia puede verse en ciertos casos.
Etiología
Las causas más habituales se pueden dividir entre primarias y secun-
darias.
Gomerulonefritis primarias:
- Glomerulonefritis de cambios mínimos, Glomerulonefritis
esclerosante y focal, Glomerulonefritis membranosa,
Glomerulonefritis membranoproliferativa Nefropatía IgA,
Nefropatía C1q y Nefropatía IgM
Glomerulonefritis secundarias
Enfermedades sistémicas:
- Enfermedad mixta del tejido conectivo, Síndorme de Goodpasture,
Vasculitis Dermatitis herpetiforme, Lipodistrofia parcial, Sarcoidosis,
Dermatomiositis, Artritis reumatoide, Púrpura de Schönlein-Henoch,
Crioglobulinemia, Colitis ulcerosa, Síndrome de Sjögren.
Fármacos
- Mercurio, Heroína, Rifampicina, Interferon α, sales de oro, Captopril,
Litio, Warfarina, Penicilamina, AINES y Contrastes yodados.
Enfermedades metabólicas y genético-familiares
- Diabetes ,Enfermedad de Graves-Basedow, Síndrome de Alport,
Síndrome de uña-rótula, Déficit de α1-antitripsina, Síndrome nefrótico
congénito, Amiloidosis, Hipotiroidismo, Enfermedad de Fabry,
Cistinosis, Anemia de células falciformes y Síndrome nefrótico
familiar.
Neoplasias
- Tumores sólidos, Linfomas, leucemias.
Otras
- Preeclampsia, Nefroangioesclerosis, Hiperfiltración, Nefropatía crónica
del injerto, Necrosis papilar, Nefropatía por reflujo y Hipertensión
arterial vasculorrenal.
Niños Adultos
GN de cambios minimos (50-60%) GN Membranosa (25-35%)
Hialinosis focal y segmentaria (25- Hialinosis focal y segmentaria (15-
30%) 20%)
GN Membranosa (5-10%) GN de cambios minimos (13-16%)
Otras (6%) Amiloidosis (5%) (> 65 años)
Otras (20-30%)
La causa más importante de síndrome nefrótico en el adulto es la ne-
fropatía diabética, que es una patología que no se suele biopsiar y
se asume por el contexto clínico (diabetes mellitus de largo tiempo de
evolución, con retinopatía asociada).
Manifestaciones clínicas
Edemas:
Proteinuria hipoalbuminemia ( la presión oncótica) Salida de
agua al LEC Edemas.
Edemas son blandos y dejan fóvea, y es muy típica la presentación en
MMII o párpados, derrame pleural, escrotal, pericárdico o ascitis.
La intensidad de los edemas vendrá determinada por la rapidez de
instauración del cuadro así como de la síntesis de albúmina hepática
para corregir la hipoalbuminemia.
Hiperlipidemia y lipiduria:
Síntesis hepática de lípidos y apolipoproteínas y del catabolismo
de quilomicrones y lipoproteínas (LDL, VLDL).
colesterol y de triglicéridos (+) riesgo de aterosclerosis y acci-
dentes isquémicos coronarios y cerebrovasculares. Característicamen-
te se produce lipiduria en forma de cilindros grasos, cuerpos ovales
grasos y células epiteliales cargadas de lípidos.
Fenómenos trombóticos:
Hay hipercoagulabilidad por alteraciones en la cascada de la coagula-
ción y la fibrinólisis.
Los fenómenos trombóticos llegan a ser de hasta el 60 % en el síndro-
me nefrótico, sobre todo con albúmina < 2 g/dL o en proteinurias (>
10 g/24 horas).
La vena renal es un territorio (alrededor del 20 % de los pacientes con
síndrome nefrótico). En las GN membranosa y mesangiocapilar, en el
LES y en la amiloidosis ocurre con más frecuencia la trombosis renal,
y es poco frecuente en la hialinosis focal y segmentaria, la nefropatía
de cambios mínimos y la diabetes. Clínicamente cursa con dolor lum-
bar, hematuria y proteinuria y DFR.
Insuficiencia renal: 30 % de los pacientes y se desarrolla por diver-
sos motivos:
- Por el edema intrarrenal secundario a la extravasación de líquido a
nivel intersticial, que provocará un descenso en el filtrado glomerular.
- Por del volumen intravascular circulante debido a la extravasación
de agua desde el LIC al LEC.
- Por el uso AINE, IECA o diuréticos, que favorecerán la necrosis tubu-
lar aguda.
- Por eventos vasculares como la trombosis de la vena renal.
Alteraciones endocrinas:
se pierden muchas proteínas importantes para la regulación de diver-
sos sistemas endocrinos (vitamina D, metabolismo tiroideo, transferri-
na, eritropoyetina), pudiendo aparecer hipocalcemia, anemia, hipoti-
roidismo o ferropenia.
Infecciones:
Existe hipogammaglobulinemia y linfopenia por las pérdida proteicas.
Asimismo, hay déficit de los factores B del complemento.
Además, el edema de la pared intestinal favorece la translocación
bacteriana a dicho nivel. Las infecciones más frecuentes son:
- Peritonitis bacteriana espontánea por Streptococcus pneumo-
niae (característica del síndrome nefrótico).
- Celulitis.
- Neumonías.
Es aconsejable la vacunación frente al neumococo, la gripe estacional
y otros patógenos (varicela, etc.).
Diagnóstico
Ante todo síndrome nefrótico se deben realizar estudios clínicos, ana-
líticos y radiológicos con el fin de identificar su causa.
En muchos casos es necesaria la biopsia renal de cara tanto al diag-
nóstico como al pronóstico. Está indicada en los siguientes casos:
- En todo síndrome nefrótico del adulto cuando los datos analíti-
cos y radiológicos no revelan la causa, o si, pese a saberla, es
necesario obtener un pronóstico.
- Ante la sospecha de amiloidosis renal con negatividad para ami-
loide en otros territorios (yugal, grasa abdominal, mucosa
rectal).
- En pacientes con diabetes mellitus en los que la evolución de la
nefropatía sea atípica (sedimento urinario con hematuria o cilin-
dros, proteinuria rápidamente creciente en ausencia de retino-
patía o deterioro de la función renal rápidamente progresivo).
Tratamiento
Pasa ineludiblemente por el tratamiento específico de la causa (el
tumor en el caso de ser sedundario a un tumor, tratamiento para el
LES si es secundario a éste, etc.).
De forma genérica se deben instaurar medidas para manejar las
manifestaciones clínicas que aparecen:
- Diuréticos: Reducir los edemas y corregir la retención hidrosa-
lina. Su uso debe estar muy controlado para no producir una
mayor pérdida de volumen intracelular que facilite la insuficien-
cia renal aguda, por lo que es necesaria la monitorización analí-
tica. Se pueden llegar a emplear varios tipos de diuréticos y así
potenciar su efecto. A veces su uso debe ser por vía intravenosa
debido a la pérdida de efectividad de la vía oral por los edemas
en la pared intestinal.
- IECA O ARA-II se utilizan para disminuir la proteinuria y como
control de la tensión arterial.
- Hipolipemiantes: las estatinas y/o los fibratos se usan para el
manejo de la hiperlipidemia.
- Profilaxis antitrombótica: La indicación y la forma de reali-
zar la profilaxis antitrombótica tendrá en cuenta los siguientes:
Riesgo de sangrado del paciente (si el riesgo es alto no se apli-
cará tratamiento antitrombótico).
La etiología del síndrome nefrótico (la nefropatía membranosa
se asocia con un mayor riesgo de eventos trombóticos).
La albúmina sérica De forma que, en pacientes considerados de
alto riesgo trombótico (albúmina sérica < 2 g/dL, proteinuria
masiva > 10g/dL o pacientes encamados) y que no tengan alto
riesgo de sangrado la profilaxis se recomienda hacerla con anti-
coagulantes. En pacientes que no son de alto riesgo algunos ex-
pertos han usado la antiagregación con ácido acetilsalicílico.
Las embarazadas también se consideran de alto riesgo trombó-
tico. En este último caso la anticoagulación se hace con enoxa-
parina.
Dieta: se debe mantener una dieta normoproteica (1g/kg/día) así co-
mo restringir el aporte de sal y agua.