La ballena Azul 🐳🌊🫧
La ballena azul es el animal conocido más grande que que vive en la
Tierra. Estos majestuosos mamíferos marinos dominan los océanos
con sus 30 metros de longitud y hasta 180 toneladas de peso. Solo su
lengua puede pesar tanto como un elefante, y el corazón, como un
automóvil. Recibe también el nombre de rorcual azul, compartiendo
familia con otros rorcuales como el rorcual común o el rorcual boreal.
Las ballenas azules alcanzan estas desorbitadas dimensiones con una
dieta compuesta de plancton y krill, un animal parecido a un camarón
diminuto. En determinados momentos del año, una ballena azul
adulta consume unas 3,5 toneladas de krill al día. Es precisamente el
aumento de krill lo que los expertos señalan como la causa de
que estos cetáceos, gravemente amenazados, estén volviendo a
dejarse ver por aguas españolas.
Hasta que a mediados de 2023 una investigación arqueológica de
Perú describió los huesos de la ballena Perucetus colossus, los
científicos coincidían en que la ballena azul era el animal más grande
que jamás ha habitado en nuestro planeta. Según los expertos, la
nueva especie descubierta podría pesar entre 93 y 370 toneladas,
pero los restos encontrados hasta la fecha son muy pocos por lo que
todavía es muy osado destronar a la ballena azul como el animal más
grande de la historia.
Tanto en nuestras aguas como a nivel general, las ballenas azules y
los rorcuales, tanto los comunes como los norteños, se encuentran
seriamente amenazados por el efecto del cambio climático, por la
falta de alimento y por la fuerte explotación pesquera. La subespecie
que puede encontrarse en las aguas de las islas Canarias y
peninsulares es la Balaenoptera musculus musculus, parecida al
Rorcual común.
Estas gráciles nadadoras recorren el océano a más de cuatro nudos,
pero son capaces de alcanzar los 17 nudos cuando están inquietas.
Las ballenas azules se encuentran entre los animales más ruidosos
del planeta. Emiten distintos pulsos, gruñidos y gemidos, y se cree
que, en condiciones óptimas, las ballenas azules pueden oírse entre sí
a más de 1500 kilómetros de distancia. Los científicos creen que,
además de para comunicarse, emplean estas vocalizaciones, junto a
su excelente oído, para navegar por sónar en las oscuras
profundidades del océano.