La dinámica de las variantes: el 1-4-4-2 en acción
Un dibujo o esquema es un trazado bidimensional, estático, donde se representa sólo la idea de un sistema de juego. La
teoría se traslada al papel y así los conceptos imaginados por el entrenador dan el primer paso para convertirse en la
disposición inicial de su equipo en el terreno de juego. La imaginación creativa del entrenador para decidir el dibujo del
sistema se basa en dos factores:
•• El primero es un condicionante: las características técnicas, físicas, tácticas y psicológicas de cada uno de los jugadores
de la plantilla que dirige.
•• El segundo, una intención: buscar un reparto equilibrado de los jugadores por líneas, de acuerdo con una ocupación
racional del campo, que le permita atacar y defender en las condiciones más ventajosas.
Aunque la intención tiene trampa: no puede avanzar más porque ahí se acaba la teoría. El dibujo ya está decidido. Es el
turno de la demostración. Aparece entonces la segunda intención del entrenador: ·crea una dinámica de juego con
variantes defensivas y ofensivas organizadas a partir del dibujo inicial. En ese sentido el 1-4-4-2 ofrece numerosas
variantes y de diversos tipos que permiten mantener equilibrado al equipo.
Prehistoria del sistema
Hurgando brevemente en la historia del sistema de juego 1-4-4-2, sus antecedentes aparecen a mitad de los años sesenta
del siglo XX.
Son difusos: entonces se hablaba del 1-4-3-3, pero algunos equipos modificaban el dibujo en el campo porque uno de los
tres delanteros tenía claras características de mediocampista y ejercía como tal. Se definió de forma más manifiesta en los
años setenta, cuando aquel falso delantero se convirtió, abiertamente, en un cuarto volante. La intención del dibujo,
conociendo los sistemas de juego precedentes (1-2-3-5/ WM / 1-4-2-4/1-4-3-3), era claramente defensiva. Desde entonces
dos tendencias principales protagonizaron el desarrollo del fútbol: en lo táctico (salvo escasas excepciones) se han ideado
sistemas que, más allá de perseguir el equilibrio táctico, aparecían preferentemente con intenciones cada vez más
defensivas. Mientras que en lo físico y técnico, la evolución de las cualidades condicionales y coordinativas de los
jugadores permitió ampliar su recorrido en el campo y su área de acción; exigió un aumento de su nivel técnico, como
consecuencia de las necesidades derivadas de un juego desarrollado a mayor velocidad y, en consecuencia, enriqueció
sus prestaciones tácticas.
Con el marco de estas circunstancias el 1-4-4-2 se ha convertido, mayoritariamente, en un sistema de referencia durante
los últimos cuarenta años. Si bien nació con intención defensiva, como ya se dijo, la evolución de los jugadores ha
permitido que el sistema asumiera diferentes características ofensivas o defensivas, según se apliquen distintos
fundamentos tácticos. La indudable flexibilidad de este sistema queda reflejada en una constatación: muchos de los
sistemas tácticos hoy aceptados y utilizados tienen su génesis en el
1-4-4-2 y fueron (son) variantes defensivas u ofensivas del mismo (por ejemplo: 1-4-5-1 / 1-5-3-2/ 1-3-3-3-1 / entre otros).
Un esquema, muchas variantes
Existen dos tipos de variantes del sistema 1-4-4-2 que condicionan las características defensivas y ofensivas
de un equipo:
A. LAS VARIANTES TÁCTICAS DE APLICACIÓN DEL SISTEMA: consisten en la modificación de la situación de los
jugadores y/o de su función táctica en la misma línea que ocupan en el esquema de inicio. Esos cambios de posición o
de función táctica no implican la modificación del número de jugadores que integran cada línea en el esquema inicial.
En el caso del 1-4-4-2 esas variantes de aplicación, indicadas por línea, son las siguientes:
1 Portero
2 líneas de iniciación (4 jugadores)
2.1 Libre y tres defensores (defendiendo en marca individual) »gráfico 2
Actualmente en desuso en el fútbol de elite, esta variante la suelen utilizar algunos entrenadores contra rivales que
presentan una línea de finalización con tres jugadores. Son tres delanteros que atacan ocupando la máxima
amplitud del campo y con una gran dinámica de intercambio de posiciones. Sin embargo se necesita una gran
sincronización y aptitud física de los tres marcadores. El libre hace coberturas a los marcadores que se alejan de la
zona en la que se encuentra el balón (arrastrados por los delanteros).
2.2 Libre y tres defensores (defendiendo en marca zonal) » gráfico 3
Asignados tres "pasillos zonales" que demarcan las zonas de marcaje de los tres defensores en línea, por detrás de ellos
se crea la "garantía" de una cobertura segura, la del libre. Los tres marcadores toman marcas en sus zonas asignadas y las
abandonan sólo en función del desplazamiento del delantero y de la desubicación de sus compañeros de defensa. El libre
tiene la voz de mando y ordena el adelantamiento o retraso dela línea de marcadores según la conveniencia de reducir
espacios para presionar o provocar el fuera de juego de uno o más rivales.
~ 2.3 Cuatro defensores en línea con marcaje zonal » gráfico 4
Los cuatro jugadores tienen asignadas zonas de influencia y acción y cada uno marca al delantero que entra en su
zona. Sin embargo la característica más importante es la sincronización de movimientos colectivos, como el
adelantamiento simultáneo de los cuatro para reducir la distancia de profundidad con la línea de medios, y la
basculación con disminución de espacios entre cada jugador de la línea para reducir la amplitud del campo en
defensa. Esto? movimientos colectivos facilitan luego la ejecución de ciertos principios defensivos específicos
como coberturas, permutas y anticipaciones. Y son vitales para que los jugadores rivales no obtengan espacios
libres que favorezcan el desarrollo de sus habilidades técnicas, fundamentalmente las combinaciones, el regate y
el remate a puerta. La ejecución de esos movimientos colectivos aumenta la seguridad si se sincronizan a su vez
con las otras dos líneas más adelantadas, para acortar el espacio entre ellas y permitir la presión sobre el rival en
posesión del balón.
2.4 Cuatro defensores en línea con marcaje mixto » gráfico 5
Igual que en el caso anterior los cuatro jugadores tienen asignadas zonas de influencia y acción y marcan al delantero que
entra en su zona. Sin embargo, cuando se inicia una jugada del rival en campo propio, los defensores hacen marca
individual sobre el adversario que les ha tocado en suerte, hasta que finaliza la jugada. Luego vuelven a su zona natural
preestablecida en el esquema inicial. En estos casos es frecuente que la línea acabe haciendo un marcaje combinado en lo
colectivo, ya que mientras algunos de sus miembros hacen persecución individual por otras zonas no asignadas, otros fijan
los marcajes en su zona, en función de la movilidad o el estatismo de los adversarios. las características colectivas de
sincronización y reducción de espacios en profundidad y amplitud que se comentaron en el marcaje zonal son válidas
también en el mixto.
SISTEMA DE MARCAJE ZONAL LEJOS CUANDO ESTE LLEGANDO LA MARCA AMARILLA FUTBOL 7 (BANDA). GRAFICO 4
SISTEMA MIXTO CON ZONA CUANDO SOBREPASE ESTA MARCA AMARILLA FUTBOL 7 (BANDA). CUANDO PASA EL BALÓN A UN LADO DEL
CAMPO EN BANDA. GRAFICO 2
3 Línea de creación (4 jugadores)
3.1 Disposición en rombo: con dos volantes por las bandas y dos volantes centrales, uno con características
defensivas, en el punto más atrasado del rombo y otro, con características más ofensivas, en el "vértice" más
adelantado. » gráfico 6
La forma de la línea está determinada por las características de los jugadores. El volante más defensivo hace las
veces de libre por delante de la línea de cuatro defensores cuando ataca el rival: es la referencia para las
coberturas de su línea de medios y reaseguro para tomar las marcas sobre delanteros que retroceden como apoyo
a sus mediocampistas o, a la inversa, centrocampistas que hacen desmarques de ruptura hacia el área y quedan a
espaldas de la línea de medios. Cuando esa zona es profunda y amplia por la distancia entre ambas líneas, este
"volante de contención" permite equilibrar ese fallo táctico, tomando la marca del adversario que ganó esa
posición en posesión del balón.
Los dos jugadores que están en banda cierran como interiores cuando defienden para reducir la amplitud del
campo y la distancia con su volante más retrasado; en tanto, cuando atacan, explotan sus características técnicas
y físicas específicas, para abrirse por la banda o progresar por el interior. Suele tratarse de jugadores cuyas
características son equilibradas: tienen buenas aptitudes para defender y para atacar, aunque no son especialistas.
El mediocampista más adelantado. Es denominado "enganche" (fundamentalmente en Sudamérica) porque
conecta las líneas de creación con la de finalización, o "mediapunta" porque aunque tiene llegada al área rival y
capacidad para finalizar las jugadas, sus "obligaciones" ofensivas están ligadas con el manejo del ritmo y la
velocidad del juego en la zona de finalización, con la capacidad para otorgarle precisión y claridad a las
combinaciones del equipo y para aprovechar los desmarques de ruptura y la creación de espacios libres que
provocan los delanteros.
3.2 Disposición en línea: dos volantes centrales defensivos y dos volantes laterales con proyección en ataque. »
gráfico 7
Las singularidades técnicas, físicas y tácticas de los jugadores condicionan las características ofensivas y
defensivas. Los dos mediocampistas centrales tienen cualidades defensivas destacadas que le permiten
posicionarse como una barrera por delante de la línea de cuatro, repartiéndose la amplitud del campo en dos zonas
de influencia y acción a partir del eje central (izquierda y derecha). Aunque, según las cualidades físicas de estos
jugadores, pueden llegar a cubrir el ancho del campo en su franja central, permutando sus lugares y funciones y
haciendo marcajes, coberturas y relevos a los volantes exteriores y a los laterales, cuando éstos se desdoblan en
funciones ofensivas. Uno de los dos volantes centrales tiene más libertad desde lo táctico para acompañar y
apoyar a sus delanteros con su participación en acciones combinativas, desmarques de ruptura para llegar al área
adversaria por sorpresa.
Los dos mediocampistas que cubren ambas bandas también condicionan el accionar táctico por sus
características. Si sus mejores cualidades técnicas son ofensivas, su misión se aproxima a la función de extremo,
cuando el equipo tiene el balón. Es decir, hacen que la ofensiva se desarrolle con la máxima amplitud. En tanto sus
acciones en defensa se sintetizan en un repliegue metódico para formar la línea de contención en el centro del
campo con los dos volantes centrales e, incluso en desdoblamientos defensivos para ayudar a los laterales de su
banda. Si las mejores cualidades técnicas de estos dos volantes de banda son defensivas. Es probable que su
labor en ofensiva sea el apoyo a sus delanteros, sin la obligación de darle amplitud al ataque, dejando la banda
libre para el desmarque del lateral o el de un delantero.
Gráfico 6 salida por banda.
Gráfico 7 salida por el centro del campo.
4 Línea de finalización (2 jugadores)
4.1 Un delantero por el centro y otro por banda. » gráfico 8
Como ha quedado dicho más de una vez en este artículo, las características de los jugadores marcan las
características del equipo. Jugar con un delantero por el centro y otro por la banda, permite tener dinámica de
intercambio de posiciones, ya que si el delantero de banda, por sus cualidades, es capaz de entrar por ambos
costados, ofrece la alternativa de crear espacios en la banda opuesta para ser ocupados por los laterales o los
centrocampistas. Del mismo modo, un delantero central de aptitudes limitadas a la finalización de la jugada, es
conveniente que se mueva en los aledaños del área para explotar sus mejores cualidades, aunque no participe con
excesiva movilidad de la creación del juego combinativo. Ya que la tarea es finalizar.
4.2 Dos delanteros centrados con alternancia en los movimientos hacia las bandas >gráfico 9
Para provocar espacios libres, regates de ruptura y retrocesos en desmarques de apoyo a los centrocampistas. La
dinámica movimientos e intercambio deposiciones que proporciona este sistema inicial, permite este
posicionamiento táctico de los delanteros en dos variantes fundamentales: un delantero de biotipo grande y
potente y el otro más pequeño con mayor facilidad técnica para el regate (gracias a su bajo centro de gravedad)
más movilidad y velocidad. Es una pareja de delanteros complementaria que ofrecen variables a quienes deben
abastecer y crear el juego ofensivo con la mente puesta en la finalización. La otra variante es la de dos delanteros
de biotipo pequeño o mediano, cuyas características ofrecen movilidad intercambio de posiciones, ayudas
permanentes, la creación de espacios libres para ser aprovechados por el resto de compañeros y la velocidad (de
desplazamiento y de ejecución gestual) como cualidades fundamentales. Esta variante relega el juego aéreo sólo
para situaciones muy claras y específicas, pero no como un recurso ofensivo permanente y recurrente.
4.3 Un delantero en punta como referencia única y otro delantero por detrás » gráfico 10
Posicionándose en una zona de entrelíneas o en banda, para progresar con mayor libertad por zonas libres.
La variante de retrasar uno de los delanteros le otorga al sistema una característica ofensiva en apariencia más
débil en presencia. El único delantero en punta permite desorientar las marcas de los centrales rivales ya que los
obliga a seguirlo (se moverá para sacados de la zona) y también creará dudas sobre la marca de ese "segundo"
delantero que, al retrasar su posición, queda en una zona "muerta" entre la línea defensiva y la de medios
adversaria. Esta posición puede permitirle moverse con facilidad ya que obliga a replegarse a un mediocampista
rival para tomar su marcaje o a que un defensor se aleje de su zona y adelantándose para coger su marca. En
ambos casos su acción puede provocar un desequilibrio en las líneas rivales a ser aprovechado por sus
compañeros.
Grafico 8. Subida por banda.
Grafico 9. Subida por el centro.
Gráfico 10. Subida con basculación y cambio de orientación.
B. LAS VARIANTES DEL SISTEMA: en función de las intenciones del entrenador para situar a su equipo en posición de
ataque o de defensa. En estas variantes se contempla que los jugadores cambien de línea (modificando la cantidad de
jugadores que-las integran en el esquema inicial) y que desempeñen funciones tácticas distintas a las previstas en el
esquema inicial. Se presentan a continuación tres variantes defensivas y tres variantes defensivas que demuestran las
diferentes características que puede adoptar el sistema 1-4-4-2:
Defensa en nuestro campo: gráficos: 11, 12,13.
Ofesiva en campo contario fase de creación: gráfico 14,15,16.