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Devoción y Fe en el Purgatorio

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MES DE NOVIEMBRE

D. Felix Sardá y Salvany


MES DE NOVIEMBRE
2 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 3

REFORMA Y PERFECCIÓN DE LA VIDA


A LA LUZ DEL PURGATORIO Y POR MEDIO DE LA
DEVOCIÓN A LAS BENDITAS ALMAS

MES DE NOVIEMBRE
POR

D. Felix Sardá y Salvany


PRESBÍTERO
Director de las Revista Popular

*
* *

Barcelona, 1946
MES DE NOVIEMBRE
4 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Ofrecemos el ejercicio del MES DE


NOVIEMBRE, compuesto por D. Felix
Sardá y Salvany, publicado en Barcelona en
1946, con el subtítulo “Reforma y perfección
de la vida a la luz del purgatorio y por medio
de la devoción a las benditas almas.
Espero que sea una ayuda para
encomendar especialmente a nuestros
hermanos difuntos y para renovación de
nuestra vida de fe considerando la verdad del
purgatorio.

En Toledo, el 16 de octubre de 2023


Fiesta de Santa Eduvigis, viuda
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 5

ORACIÓN INICIAL PARA TODOS LOS DÍAS.

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,


líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre
y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero,
Redentor y Salvador mío, que habéis de ser un día
Juez inexorable de mi pobre alma: a vuestros pies se
presenta la mía llena de confusión por sus muchos
pecados y por la enorme deuda que por ellos tiene
pendiente ante vuestro justísimo tribunal.
Perdonádselo todo, oh, amantísimo Jesús, por los
méritos de vuestra Sangre, que es de valor infinito,
pues ya arrepentido y humillado os pido perdón y
reconciliación. Concedédmelo por las lágrimas de
vuestra dolorida Madre, que lo es de un modo
particular de los pecadores como yo, y por lo mucho
que amáis a vuestras esposas, las almas del
Purgatorio, en cuya utilidad y sufragio me propongo
practicar este piadoso ejercicio. Amén.

(Siguen los dos puntos de consideración para cada


día, y luego récese cinco veces Padrenuestro,
Avemaría y Gloria).
MES DE NOVIEMBRE
6 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS


Os ofrezco, piadosísimo Señor y Padre mío, los
antedichos rezos y demás actos de este día en
sufragio de las benditas almas del Purgatorio,
suplicándoos por vuestra infinita bondad y por los
dolores y lágrimas de vuestra Madre y mía María
Santísima, el consuelo y alivio y final descanso de
aquellas vuestras esposas por la gracia y hermanas
mías por la fe y la caridad. De un modo particular os
recomiendo las de mis padres, parientes, amigos y
bienhechores, por quien tengo sin duda mayor
obligación; las de cuantos por mi causa estén en
aquellas acerbas penas; las de los que están más
olvidados de todos y más necesitados de mi pobre
sufragio. ¡Oh, Señor y Padre mío! Aceptad en
descuento de sus deudas ante vuestra eterna justicia
mis humildes satisfacciones, y muy particularmente
cada uno de los actos de este Mes (o Novenario), y
concededme ser, como mis hermanas las almas del
Purgatorio, eficazmente ayudado, cuando en él se
halle la mía. Amén.

Fidelium anime per misericordiam Dei requiescant


in pace. Amen.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 7

CONSIDERACIONES

DIA 1
EL PURGATORIO,
DOGMA DE LA FE CRISTIANA

I
Es para muchos el Purgatorio una como creencia
popular y no más; leyenda autorizada por la
devoción de algunas almas sencillas; fomentada por
el clero por su propio interés: sostenida, más que por
otro fundamento racional, por el vago sentimiento de
un más allá, que nos consuela suponer en nuestros
difuntos. No es así. El Purgatorio es dogma de la fe
católica, tan respetable como cualquier otro de los
que enseña y manda creer nuestra Santa Religión.
Debe creerse en el Purgatorio, como debe creerse en
la existencia de Dios, en la Encarnación del Verbo, en
la Inmaculada Concepción de María Santísima. Deja
de ser católico el que en eso no cree formalmente y es
católico o dudoso católico el que tal verdad no
respeta y profesa del modo debido. Por este dogma
estamos obligados a admitir, además del infierno y
del cielo, que son la suerte definitiva de todo hombre
o mujer, fallecidos respectivamente en pecado o en
gracia de Dios, un estado transitorio de expiación, o
lo que es lo mismo de purgación, que por esto se
llama Purgatorio. Se expían allí deudas contraídas en
este mundo con la divina justicia y no satisfechas
antes de salir de él, o sea por faltas leves de las que
no se obtuvo perdón, o por reato temporal de faltas
MES DE NOVIEMBRE
8 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

graves ya perdonadas en cuanto tales por la


absolución sacramental. Haz de esto seria y formal
profesión de fe, alma cristiana: de lo contrario
vivirías en la herejía, tan apartado y separado de la
verdadera Iglesia de Cristo como un infiel.

II
Señor y Dios mío Jesucristo, creo y profeso cuanto
me enseña vuestra Santa Esposa, y Madre y Maestra
mía la Iglesia católica. En particular hago acto de fe
de este dogma del Purgatorio en que ella me manda
creer con todos los Santos Padres y Doctores de esta,
y en especial con la última solemne definición del
Sagrado Concilio de Trento. Rechazo y abomino con
toda mi alma los errores protestantes, espiritista y
materialista, que niegan esta verdad fundamental,
como niegan otras no menos importantes del
símbolo católico, que nos ha sido transmitido y
enseñado desde los tiempos de los Apóstoles. ¡Oh,
Señor y Jesús mío! Por aquellas tiernas lágrimas de
despedida, que derramó vuestra afligida Madre al
separarse de Vos la víspera de vuestra Pasión, y por
los doloridos afectos de vuestro Corazón en aquella
amarga hora, alcanzad a mi alma la firmeza en la fe
de esta verdad, y a las de mis hermanos detenidos en
el Purgatorio, el alivio en sus penas y el anhelado
descanso en la feliz eternidad. Amén.
Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,
Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 9

DIA 2
EL VALOR DE LOS SUFRAGIOS.
SEGUNDA PARTE DE ESTE DOGMA DE FE

I
Como es de fe la existencia del Purgatorio, así lo es el
valor de las oraciones y satisfacciones de los fieles
para alivio de las benditas almas cautivas en dicho
lugar de expiación. El mero instinto del hombre en
todas las religiones y cultos le mueve a orar ante las
tumbas de sus fallecidos, y este instinto de la
naturaleza, por universal y constante en ella, no
puede dejar de ser instinto de verdad, y confirma
plenamente la enseñanza católica. Orar por el
difunto supone que han de serle de algún provecho
ante Dios nuestras oraciones, y es evidente que no
habrían de servirle si el alma estuviese ya en
definitivo estado de salvación o condenación. Los
mismos herejes protestantes, por una rara
inconsecuencia, acompañan con salmos y preces el
entierro de sus difuntos. ¿A qué viene eso, podría
preguntárseles, si el alma de vuestro hermano no
puede ya por sufragio alguno de los vivos ser
ayudada en su existencia ultraterrena? Las
inscripciones de los monumentos fúnebres en todos
los siglos de la era cristiana, los actos litúrgicos de la
Iglesia en todos los períodos de ella, la misma voz de
la tradición hebrea en el libro de los Macabeos, son
testimonios elocuentes de esta verdad. Más lógico
fuera negar en redondo la inmortalidad del alma y
toda existencia de esta en otra vida, que desconocer
MES DE NOVIEMBRE
10 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

esta creencia que no sólo se admite y se profesa, sino


que, por decirlo así, se siente en el fondo de todos los
corazones.
II
Señor y Dios mío, también esta verdad creo y admito
con toda la convicción de mi entendimiento y con
todo el amor de mi voluntad, porque sois Vos quien
lo grabó en la conciencia de todos los pueblos. Y ya
en el Antiguo, ya en el Nuevo Testamento, la
dejasteis formalmente consignada, en frases que no
puede dejar de leer quien sepa sencillamente hojear
sus páginas. ¡Divino Salvador y Maestro mío
Jesucristo! Por aquella infinita tristeza de vuestro
Corazón al comunicar Vos a vuestros discípulos en la
última Cena la traición de uno de ellos y su
irremediable perdición, aceptad hoy en favor de las
benditas almas el sufragio de mis oraciones, y la
pública profesión que hago ante Vos y ante la Iglesia
de esta mi creencia, a que por nada ni por nadie de
este mundo quiero renunciar, Hacedla eficaz en mis
costumbres, para que no sólo como doctrina de fe la
profese, sino como obra de piedad constantemente la
practique, y logre con ella descanso para mis
difuntos y algún descuento de sus deudas para mi
alma en vuestro justiciero tribunal, Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 11

DÍA 3
EL PURGATORIO,
EXIGIDO POR LA JUSTICIA DE DIOS

I
Es Dios suma justicia, y no ha de dejar sin la
correspondiente expiación la menor culpa y sin el
completo pago la menor deuda. Entrar en el cielo sin
esta previa satisfacción la más esencial, por decirlo
así, de sus atributos, es suponer un imposible. El
cielo dejaría de ser la morada de los justos, el lugar
de la absoluta perfección y pureza, si en él pudiesen
tener lugar y asiento apropiado las leves o menos
graves inmundicias de acá, que pueden afear hasta
las almas más privilegiadas. Estas mismas rehusarían
(dicen los contemplativos), entrar en el seno de Dios,
viéndose así, más o menos manchadas, y preferirían
verse eternamente privadas de los resplandores de la
visión beatífica a aparecer ante la divina presencia,
reas de culpas que saben habían de estar molestando
siempre al objeto de su amor. Que, si es Dios celoso
de los derechos de su inmutable justicia, no menos
celosas quieren ser de ella las almas que verdadera y
perfectamente aman a Dios, como le aman las almas
bienaventuradas. He aquí, pues, expuesta una razón
teológica del Purgatorio, que confirma las
enseñanzas dogmáticas que acerca de él nos da la
Revelación. ¿Qué puede oponer a eso la crítica
protestante más refinada?
MES DE NOVIEMBRE
12 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

II
¡Señor y Dios mío! Justo sois, y todas vuestras obras
(dice el Profeta), son justicia y verdad, y este vuestro
atributo resplandece en la plena purificación que
exigís a las almas esposas vuestras por la gracia,
antes de admitirlas en el goce definitivo y eterno de
vuestra soberana presencia. Así lo creo, y así lo
profeso, como profesarlo y creerlo me manda vuestra
Santa Iglesia católica, única verdadera. Y ahora,
Señor y Jesús mío, por aquel amor que a las almas
manifestasteis en la institución del Santísimo
Sacramento en vuestra cena postrera, y por el dolor
que ya desde entonces laceró la vuestra, conociendo
las profanaciones y sacrilegios de unos y las
irreverencias y tibiezas de otros, con que había de ser
mal agradecida esta última inefable muestra de
vuestra caridad, haced, Jesús mío, no sea del número
de los que desprecian o no debidamente aprecian
este soberano don, y no cuidan de satisfacer con él en
favor de las almas del Purgatorio los derechos de
vuestra justicia, que es otro de los frutos de la Santa
Eucaristía. Os lo suplico, Señor y Padre mío, y que
además apliquéis en sufragio de mis hermanos
detenidos en el Purgatorio estos vuestros dolores y
amarguras, para que les sean a ellos de alivio y de
abreviación de sus penas en aquella cárcel de
expiación. Amén.
Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,
Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 13

DIA 4
EL PURGATORIO,
OTORGADO POR LA DIVINA MISERICORDIA

I
Tal vez se nos haga extraña esta idea, que en este
asunto es muy consoladora, En efecto, el Purgatorio
no es solamente un tributo que el alma pecadora
rinde a la justicia de Dios, sino que es principalmente
el último beneficio que al alma otorga su
misericordia infinita. El alma, deudora con su Divina
Majestad, debería satisfacer por sus deudas durante
el plazo de su vida terrena, por medio de la
penitencia. Después de este plazo perentorio y
limitado por el número de sus presentes días, podría
ser declarada insolvente con perpetua insolvencia y
perpetuamente privada de la entrada en la, gloria del
cielo. Ni un minuto más se le concede de vida para
expiar sus culpas caducado el plazo fatal. La muerte
inexorable se interpone entre ella y Dios para
eternamente tenerla alejada de su adorable presencia.
Mas, he aquí cuan ingeniosa ha sido para el alma
deudora la Divina Misericordia. Sin detener el plazo
de la muerte, halló medio para que, aún después de
ésta, pudiese hacer penitencia y verificar su
expiación Este medio es el Purgatorio. Se suspende,
por decirlo así, la ejecución del deudor, se alarga el
plazo para el pago, se facilitan recursos para una
honrosa liquidación. El Divino Acreedor espera un
poco más, el alma satisface cumplidamente ante su
justicia por esta prórroga que concede su
MES DE NOVIEMBRE
14 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

misericordia y logra, mediante ésta, lo que de otro


modo hubiera debido considerar eternamente
frustrado, Por medio del Purgatorio hacemos
penitencia de nuestras faltas, aún después de la
muerte, cuando ya para toda penitencia quedaban
cerradas absolutamente las puertas.

II
Gracias os doy, Jesús mío misericordiosísimo, por
este beneficio inmenso que deben las almas todas y
deberá la mía a vuestra bondad, y mediante el cual
aun después de morir no quedaré enteramente
imposibilitado de satisfacer ante Vos por mis culpas
de la vida presente. ¿Quién pudiera lisonjearse con la
esperanza de entrar en el descanso de la gloria, si no
fuera por este privilegio que concedéis a vuestros
deudores, para facilitar sus pagos sin detrimento de
vuestra justicia y con grande honor y gloria de
vuestra misericordia? Os ofrezco, divino Jesús, en
este día y para más cumplidamente agradeceros esta
dignación, la primera Sangre que en vuestra Pasión
derramasteis, cuando de vuestro Sagrado Cuerpo
corrió hasta regar la tierra, durante la agonía que por
mí sufristeis orando en el Huerto de Getsemaní.
Hago mías, dulcísimo Jesús, pues por mí las
vertisteis., cada una de aquellas preciosas gotas de
sangriento sudor, y las recojo y guardo como divino
tesoro, con el que en vida y después de ella tengo
caudal para satisfacer por todos mis atrasos. Mas no
quiero, Señor y Jesús mío, que sea únicamente para
mí el provecho de tales bienes. Sean igualmente para
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 15

todas las almas que ya ahora gimen por sus deudas


en las cárceles del Purgatorio, para que a ellas sea
también aplicado su valor y vuelen cuanto antes,
saldadas sus cuentas, al reposo de la felicidad eterna,
por la clara visión y posesión de vuestra Divinidad.
Muy particularmente os lo pido por aquellas con
quien me liga especial obligación de justicia o de
caridad, o por las que, olvidadas de sus amigos en la
tierra, tienen más necesidad de mis pobres sufragios.
Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 5
EL PURGATORIO,
LAZO Y ESTIMULO DE LA CARIDAD
CRISTIANA

I
Debemos amarnos y favorecernos unos a otros; esta
es la ley evangélica de la caridad, que a todos obliga
y de la que nadie puede considerarse jamás
dispensado. Ahora bien; esta ley no nos obliga
solamente en orden a los que con nosotros viven en
este mundo. Son éstos nuestros prójimos, pero lo son
también los que salieron ya de él y no han llegado
todavía, pero esperan llegar al término de la feliz
bienaventuranza. Estos son nuestros hermanos del
MES DE NOVIEMBRE
16 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Purgatorio. No se ha roto, no, el nudo de hermandad


que con ellos nos une, y que de ellos y de nosotros
hace, por decirlo así, una misma familia. No nos
despedimos enteramente de nuestros deudos y
amigos al cerrarse sus ojos a la presente vida mortal
y al entregar sus restos inanimados a la sepultura. Si
para el incrédulo es eterna esta despedida, no lo es
para el cristiano. En éste, al revés, diríase que se
estrechan más y más los lazos de la cristiana
fraternidad y de la solidaridad ante Dios, que se
llama comunión de los Santos. Nunca, en efecto,
amamos tanto a nuestros difuntos como después que
lo son, y nunca nos creemos más obligados a hacer
algo por ellos. ¡Bendita sea la fe en el Purgatorio, que
así junta nuestros corazones en santo lazo de amor y
de esperanza, a través de las negruras de la tumba y
de los sollozos y gemidos de la terrenal separación!
Más amigos que nunca lo fueron, me son entonces
mis amigos; más queridos mis padres, más
entrañablemente amados mis hermanos, El cariño
para con ellos ha dejado de ser terreno, para tomar
ya el carácter de divino y sobrenatural, que
extraordinariamente lo dignifica y sublima. Amamos
no ya con el pasajero hervor de los humanos afectos,
sino con toda la estabilidad y permanencia de los
afectos que tienen por depositario al mismo Dios.

II
¡Oh, Señor y Dios mío amabilísimo Jesús! Este tierno
abrazo de cristiana caridad que nos une con los
hermanos que tenemos en el Purgatorio y hace que
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 17

podamos establecer mutua comunicación de auxilio


con ellos, me recuerda hoy aquel otro horrible abrazo
que del. traidor Judas sufristeis, cuando con ósculo
de paz os entregó este mal apóstol y pérfido
discípulo a vuestros enemigos. ¡Qué punzante y
cruel herida sentiría vuestro amantísimo corazón al
sentir junto a sí el calenturiento latido de aquel
corazón infame, que os fingía amistad para enviaros
a la muerte! Por este tan doloroso abrazo, dulcísimo
Jesús, y por la entrañable caridad con que
correspondisteis a él, para ablandar la dureza del
infeliz traidor, haced cada día más estrechos y
apretados los lazos de la caridad que unen a nuestras
almas con las del Purgatorio, para que, con tal
ayuda, ellas y nosotros podamos más fácilmente
llegar al eterno abrazo de amor, que por toda la
eternidad hará felices en el cielo a vuestros
escogidos. Romped y derretid el hielo de tantos
corazones, a quien hace olvidar de sus prójimos
difuntos el exagerado amor a los goces terrenos,
como si éstos pudiesen durar por siempre y fuesen
capaces de llenar los senos, del humano corazón.
Infundid en ellos. sentimientos de cristiana
beneficencia, avivad recuerdos de sobrenatural
cariño, con los que se hagan bien a sí propios los que
lo hagan por las benditas almas, y haciéndolo a sí y a
ellas, os den a Vos honor y gloria en el tiempo y en la
eternidad. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
MES DE NOVIEMBRE
18 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de


las benditas almas.

DIA 6
EL PURGATORIO, ADVERTDNCIA CONTINUA
DE LA VIDA

I
Es saludable y provechosísima la creencia en el
Purgatorio, por lo que puede y debe servir de
advertimiento continuo a nuestra vida, para llevarla,
en cuanto es posible a la humana fragilidad, correcta.
y arreglada. El Purgatorio, en efecto, nos está
constantemente trayendo a la memoria cuán seria ha
de ser para nosotros la cuenta que hemos de dar a
Dios, ya que, por faltas y deudas, de las que no
hacemos al parecer caso alguno, se nos exige en la
otra vida tal satisfacción y se nos impone tan severo
castigo. Aquí se nos intima la necesidad de pararse
en minuciosidades, que si lo son a nuestros ojos no lo
habrán de ser a la justicia divina, según el rigor con
que las ha de tratar en su terrible tribunal. Aquella
palabra del Evangelio de que hemos de rendir
cuentas al Divino Liquidador usque ad ultimum
quadrantem, «hasta el postrer céntimo», nos enseña
que nada hay despreciable y nada habrá de quedar
olvidado en ese supremo ajuste, y cuán fácil es que
aun conciencias que se reputaron aquí muy delicadas
aparezcan allí deficientes y en descubierto. La
severidad de las ordenanzas de una autoridad se
reconoce por la de las penas que ha señalado a cada
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 19

una de las infracciones. Aquí el Purgatorio enseña


cuán relativamente graves sean ante Dios las faltas
que aquí llamamos relativamente leves, sólo en
comparación de otras mayores; y cuán precavidos
hemos de andar contra ellas para no cometerlas, y
cuán recelosos de las mismas si por acaso las
hubiésemos ya cometido.

II
Dadme, ¡oh, buen Jesús! esta delicada
susceptibilidad, que me haga temer siempre y a
todas horas cuanto pueda ser desagradable a
vuestros purísimos ojos, aunque a los míos pudiese
tal vez haberse presentado como de poca
importancia o gravedad. Así me lo está advirtiendo
continuamente el rigor con que lo miráis y tratáis en
la otra vida, y lo castigáis en almas que por otra parte
os son amigas y esposas, y miráis como
predestinadas a vuestra posesión y goce. Tenga yo
esa delicadeza y santa circunspección, que me las
haga juzgar ya desde ahora como entonces las
juzgaréis Vos, para desde ahora ya aborrecerlas y
expiarlas como siempre las habéis Vos aborrecido y
querréis hacérmelas expiar entonces. Para
conseguirlo, en este día invoco el recuerdo de
aquellas atroces injurias que padecisteis en vuestro
prendimiento en el huerto de Getsemaní y
conducción a casa de Anás, donde fuisteis por vez
primera presentado al Consejo de vuestros enemigos
y por ellos interrogado, y por un criado vil afrentado
con horrible bofetada. ¡Oh Majestad de mi Dios,
MES DE NOVIEMBRE
20 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

ultrajada por el hombre con tan afrentoso vilipendio!


¡Cómo no se secó para siempre aquella mano
insolente que osó herir la mejilla del Hijo de Dios!
Pero ¿cómo no reflexiono yo que a tal Majestad
ofendo y avergüenzo, cuando contra su honra me
atrevo a tan insolentes bofetadas como son mis
diarias culpas, aunque tal vez las repute
insignificantes ligerezas mi desconsideración? ¡Oh,
que sólo por ser contra Vos y en desdoro de Vos,
habría bastante para que se levantasen a
castigármelas todos los Ángeles del cielo y todas las
criaturas de la tierra! Haced me enseñe a conocerlas
y a corregirlas, la memoria de vuestros
padecimientos en casa de Anás, y la de las penas con
qué habréis de exigirme satisfacción por ellas en el
Purgatorio. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 7
EL PURGATORIO,
SUPLEMENTO DE LA PENITENCIA

I
Tal como es de pecadora e imperfecta nuestra vida,
claro está que debiera ser vida de continua y
perseverante penitencia No se concibe de otro modo
el perdón de las culpas cotidianas sino con este
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 21

cotidiano ejercicio de satisfacción. Y, sin embargo,


nada más olvidado del común de los cristianos, aún
de los que no quisieran pasar plaza de poco
temerosos de Dios. ¿Quién se dedica, hoy en día a la
práctica de la penitencia? ¿Quién hay que trate a su
cuerpo con los merecidos rigores, que solían ser en
siglos de más viva fe el natural complemento de la
vida de piedad? De tal suerte lo invadió todo el
espíritu de la más refinada sensualidad y el amor a
las comodidades, que ya se reputa sacrificio
imposible lo que apenas podía parecer a nuestros
mayores mediana mortificación. Y, no obstante, no se
ha mudado la ley de Dios para atemperarse al
rebajamiento de nuestra virilidad cristiana, y son los
mismos en orden a nuestra vida pecadora los
derechos de su inexorable justicia. Al pecado debe
seguir como condición del perdón el
arrepentimiento, y el arrepentimiento nada es sin la
penitencia. El Purgatorio, como hemos dicho antes,
puede considerarse como una amorosa
condescendencia de la divina bondad en orden a
nuestra flaqueza, a la cual se acomoda un tantico la
severidad de la eterna justicia. En el Purgatorio nos
concede ésta como un suplemento de la penitencia,
para que la hagamos póstuma, los que nos hemos
distraído de hacerla antes de la muerte. No debe
servirnos de excusa para no hacerla, sino sólo de
consuelo de no haberla hecho. Al revés, pues la
necesidad en que nos vemos de tener que hacerla
después muy más rigurosa, debe sernos poderoso
acicate para que no olvidemos hacerla antes muy
MES DE NOVIEMBRE
22 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

más benigna y atenuada. De otro modo volveríamos


contra la divina Bondad y contra nuestro propio
interés, lo mismo que Ella ha otorgado en honra suya
y en favor y consideración de nuestra humana
flaqueza.

II
¡Oh, benignísimo Señor y Jesús mío! En casa de
Caifás pasasteis por el oprobio de ser llamado
blasfemo, por el solo hecho de haber declarado
vuestra divinidad, compelido a ello y conjurado por
el Nombre e invocación de vuestro Padre celestial.
Tus vestiduras rasgó aquel mal juez, fingiendo
escandalizarse por vuestra admirable respuesta y
declarándoos por ella reo de muerte. Y yo no rasgo
de dolor mi alma con los gemidos de la contrición, ni
mi cuerpo con los azotes de la penitencia, oyendo
cada día blasfemado y ultrajado vuestro Nombre
adorabilísimo, y habiéndole profanado y héchole tal
vez blasfemar mil veces con mis pecados y
escándalos. Reo de muerte os declararon a Vos,
inocencia y pureza infinitas, y yo, pecador miserable,
no me atrevo a declararme a mí mismo reo y
merecedor de ninguna de las más ligeras asperezas
de la mortificación. Acepto, Señor y Dios mío, como
gracia de vuestra misericordia las penas del
Purgatorio, con que queráis exigirme satisfacción en
la otra vida, por lo mucho que he dejado de
satisfaceros en la presente. Pero al propio tiempo,
apiadaos, Señor, de las benditas almas que se hallan
hoy en aquel lugar de expiación, y aplicadles los
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 23

méritos de vuestra Pasión dolorosísima, y


particularmente en este día las afrentas y sonrojos
con que humilló vuestra majestad soberana en casa
de Caifás la vileza de vuestros enemigos. Derramad
sobre el ardor de sus llamas el rocío suavísimo de
vuestra piedad por nuestras humildes súplicas, y
dadles cuanto antes el reposo y paz eterna. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 8
EL PURGATORIO,
CONSUELO DEL CRISTIANO EN VIDA
Y EN MUERTE

I
En las dolorosas incertidumbres del alma humana
acerca del asunto de su salvación, es de gran
consuelo pensar en el Purgatorio, como solución que
allana las principales dificultades de ella. Terrible
sería, en efecto, pensar en lo manchado e imperfecto
de nuestra vida, cuando se considera que sólo a la
absoluta pureza es dado entrar en la posesión y goce
de la gloria prometida. ¿Quién en tal concepto podría
confiar que había de conseguirla? Cada una de mis
faltas e infidelidades se levantarían en mi conciencia
MES DE NOVIEMBRE
24 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

como un muro de separación infranqueable, que


alejaría para siempre de mi alma los rayos
consoladores de la esperanza. Entonces sí que fuera
sombrío y aterrador el pensamiento de la eternidad,
cuando para el alma no se viese otra disyuntiva que
la de una gloria sin fin concedida tan sólo a los
enteramente puros, o de un castigo sin fin
amenazando a los, en algo, imperfectos. Y si tal
ansiedad debiera tener el alma cristiana durante su
vida, ¿cómo se aumentarían los horrores de ella al
acercarse el trance siempre pavoroso de la muerte?
¿Qué reflexiones fueran capaces de sosegar la
inquietud del corazón, ante semejante problema? Y si
cada uno debiera de estremecerse por su suerte final,
considerando su eterna suerte pendiente de esta
única solución sin término medio alguno, ¿cuáles no
serían las zozobras y congojas del cristiano pensando
en la suerte eterna de los seres que vio desaparecer
de su lado? ¡Qué horizontes tan negros y cerrados
para el que vio morir sin las garantías de una
perfecta inocencia o de una austera penitencia a su
madre, a su padre, a sus hijos, a su esposa, a sus
hermanos, a su amigo! ¡Ante la tumba de una de esas
prendas del corazón, no poder en cierto modo apelar
de los fallos de la divina justicia a los atenuantes de
la divina misericordia, por medio del recurso de la
oración! A esas íntimas necesidades del alma, ya
para sí, ya para sus seres más queridos, satisface
cumplidamente la consoladora verdad del
Purgatorio, que es como un rayo de esperanza en
medio de las negruras e incertidumbres de
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 25

ultratumba. Ha muerto el hombre, pero aun después


de esta hora le es dado esperar en la misericordia de
Dios por las oraciones de sus hermanos. Ha muerto
con espantosa impedimenta de faltas y deudas, pero
todavía le restan allá en la otra vida medios de pago
y rehabilitación. Si no salió de ésta con la marca ya
entonces imborrable del pecado mortal, todavía hay
para ella prolongación de plazos para no quedar
insolvente.

II
¡Oh, Salvador mío y Redentor mío! Por los que
hubieron de hacer pedazos vuestro Corazón las
repetidas negaciones del apóstol cobarde, que os
desconoció en casa de Caifás y no quiso ser tenido
por vuestro, por temor a una infeliz criada; por las
lágrimas de sincero arrepentimiento en que luego se
desató el culpable, cuando os dignasteis volver a él
vuestra mirada de amorosa reprensión, ¡oh Señor y
Jesús mío!, haced sentir a todos los cristianos los
afectos de vuestra compasiva solicitud en favor de
las benditas almas, cuando atendiendo a las
fragilidades de su vida pecadora les concedéis los
plazos de expiación del Purgatorio, para que
aquéllas no les sean obstáculo para reposar en los
brazos de vuestro eterno amor. Una sola mancha las
tendría perpetuamente alejadas de Vos, ¿qué fuera
entonces de los que, no una sola, sino cien, sino mil,
sino millares de veces, las habremos contraído en
vuestra adorable presencia? ¿Quién podría abrigar
resto alguno de confianza de poder llegar un día a
MES DE NOVIEMBRE
26 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

gozaros? ¿Quién no desfallecería en los horrores de


la desesperación como Judas, en vez de alentarse con
los dulces arrullos de la esperanza del perdón, como
Pedro? Cuando como nube de negros fantasmas se
levantarán y rodearán mi lecho de muerte los
recuerdos de mis infidelidades y negligencias, ¡cuán
consolador será pensar que tengo aún con qué
pagarlas y expiarlas en la otra vida! ¡Cómo no me
abrazaré ansioso y anhelante a esta última áncora de
esperanza, con que me brinda vuestra misericordia!
Y entonces me servirá de consuelo pensar que, yerto
ya y frío mi cadáver, podrán todavía mis prójimos
rogar por mí, y podré yo esperar algo de sus ruegos
y satisfacciones, Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 9
EL PURGATORIO,
CÓMO SE PADECE EN ÉL

I
El lenguaje de los Santos Padres y de toda la
tradición cristiana, respecto a este punto, es que las
penas del Purgatorio son análogas en su intensidad,
no en su duración, a las del infierno. Como en este
sitio de horror son en aquél de dos clases: pena de
daño y pena de sentido. Pena de daño, la privación
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 27

temporal de ver a Dios; pena de sentido, el tormento


del fuego. El alma, desprendida ya de toda humana
y terrena envoltura, ansía ver a Dios a quien
ardientemente ama y cuyo goce es lo único que
puede satisfacer sus anhelos. No nos es dado, en
nuestra actual miserabilísima condición, comprender
cuál sea la fuerza de ese impulso, lo calenturiento de
esa sed, las agonías de esa hambre, que siente el
espíritu respecto a Dios, a quien vuela como a su
último fin, y al que se siente atraído y del que se
siente necesitado con necesidad y atracción
irresistibles. Y no obstante se reconoce indigno de Él
por la culpa, y tenazmente separado de Él por la
mano de su justicia, que le exige expiación completa.
El mismo amor aguija el deseo, y a éste convierte en
congoja la tardanza de la posesión. En cuanto a la
pena de sentido, podemos considerar cuál sea por lo
que aborrece Dios el pecado, pues sólo la figura y
apariencia de pecador castigó por tan terrible manera
en la persona de su Hijo Unigénito, durante las horas
de su dolorosa Pasión. El fuego del mundo, dicen a
una los Santos Padres, es pintado en comparación
del que arde en aquel crisol del Purgatorio, donde
con indecibles dolores se depuran las almas de sus
escorias e inmundicias. Y a semejanza de lo que en el
infierno sucede, las almas en el Purgatorio son con
preferencia atormentadas, según algunos
contemplativos, en aquello en que principalmente
pecaron.
MES DE NOVIEMBRE
28 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

II
¡Señor y Jesús mío! Tanto amasteis al pecador, que
por él os sometisteis a las horribles congojas y
torturas de vuestra dolorosa Pasión. No os podemos,
pues, tachar de injusto, ¡tanto aborrecéis al pecado!,
si por él no vaciláis en someter las almas que os son
más queridas a las espantosas expiaciones del
Purgatorio. En Vos mismo hicisteis brillar los rayos
de vuestra vengadora justicia; en ellas como en Vos
esta vengadora justicia no fue más que un rasgo de
infinita misericordia. Atormentáis, Dios mío, y os
atormentaron porque bien queréis; como ama la Joya
de oro que a fuerza de lima pule y abrillanta el hábil
joyero, antes de presentarla al dueño de quien debe
ser el más preciado adorno. Bendigo y alabo y adoro
y beso vuestra mano, a la. vez amorosa y justiciera,
que así me ha de tratar, y así trata a las almas de mis
hermanos, que no amo tanto yo como Vos las amáis.
Y recuerdo hoy, para interesaros en su favor y
sufragio, las humillaciones y vilipendios que de los
judíos sufristeis la noche aquella de vuestra Pasión,
cuando a altas horas de ella, suspendido el Consejo
en casa de Caifás, os encerraron en lóbrego calabozo,
hasta el amanecer del siguiente día, para presentaros
al tribunal de Pilatos. De Vos dice un Santo Padre,
que no se sabrá hasta el día del juicio lo que en tal
noche pasó en manos de sus custodios y verdugos
vuestra divina persona. Aplicadlo bondadosamente,
Señor y Jesús mío, en sufragio de mis culpas y de las
de mis prójimos del Purgatorio, para que se abrevie
la noche cruel de sus penas y les llegue cuanto antes
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 29

la aurora y claro día de su eterna felicidad. Mirad;


Señor, que son duras como la muerte las congojas del
amor y crueles como el infierno las ansias de lo que
ardientemente se anhela. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 10
EL PURGATORIO,
Y EL DESPRECIO DE LAS COSAS PEQUEÑAS

I
Visto en las precedentes consideraciones lo que es el
Purgatorio en orden a lo que hemos de creer de él,
veamos en las de este segundo novenario para
reforma de nuestra vida, las causas que a él pueden
conducirnos, fruto práctico que en primer lugar
hemos de sacar de nuestro ejercicio. Aunque al
Purgatorio se va para satisfacer por el reato de pena
temporal, del que vienen siendo responsables todas
nuestras culpas aun después de perdonadas por la
absolución sacramental, muy principalmente hemos
de creer que allá llevan a muchas almas sus faltas
veniales, ya por más frecuentes, ya por menos
atendidas en la confesión. Discurramos, pues, por las
más generales de estas faltas leves, que no
impropiamente llamaba un autor espiritual «leña la
MES DE NOVIEMBRE
30 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

más abundante del Purgatorio». Figura en primer


lugar el abuso tan común que se llama «desprecio o
poco caso de las cosas pequeñas». Esta frase tiene
dos significados: primero el de no hacer cuenta de
cosas en sí pequeñas pero malas, pata evitarlas y el
de no apreciar como es debido cosas buenas, aunque
pequeñas, para practicarlas. Lo primero, aunque no
se trate, como no se trata, de pecados mortales, tiene
su manera de gravedad, porque es lo que lleva a
muchos cristianos a una vida tibia, erizada de
imperfecciones, y por esta pendiente no pocas veces
al estado de pecado mortal. Tener por nada un
pecado leve, sólo porque no es grave, es
acostumbrarse paulatinamente a no tener por mucho
un pecado grave, que algunas veces puede por la
costumbre no distinguirse bien del leve. Asimismo,
no dar importancia a pequeños actos de virtud que
inspira la gracia de Dios, a ligeras mortificaciones
que pide la caridad fraterna, a frecuentes ocasiones
de merecer que se ofrecen como de paso en el curso
de la vida, es un cierto género de infidelidad que no
puede menos de ser desagradable a Dios, y que por
tanto es merecedor de las expiaciones del Purgatorio.

II
Aprendamos a evitarlo por nuestra fidelidad a la
divina inspiración, ya tocante a lo bueno que
podamos hacer a cada momento de nuestra vida, ya
tocante a lo malo que a cada momento de ella
podamos evitar. La cuenta de las cosas pequeñas,
por ambos conceptos despreciadas, aunque nunca
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 31

despreciables, será grande y prolija en la presencia


de Dios, para muchos cristianos, que tal vez creen
poder presentarla muy ligera y abreviada. Se nos
juzgará no con el ojo humano que ve las cosas al por
mayor y no repara en ciertas minuciosidades, sino
según el de Dios, que escudriña con luz infinita los
más ocultos se- nos y repliegues del alma. ¡Señor y
Jesús mío, que os dejasteis inquirir y examinar por
aquel pagano juez Pilatos en su tribunal y pasasteis
por la humillación de sus interrogatorios! ¿Qué
responderé yo al que tendrá que sufrir mi alma ante
vuestra soberana justicia, cuando me preguntéis
sobre tanta infinidad de faltas cometidas y de gracias
desaprovechadas, como constituyen la tela de mi
vida miserable y pecadora? ¿Qué he de esperar
cuando hilo a hilo vaya vuestra mano santísima
destejiendo a mis ojos esta vasta urdimbre de
pensamientos, deseos, imaginaciones, palabras,
miradas, acciones en que no se ha atendido siempre
a vuestro divino servicio y a lo que era vuestro deseo
y voluntad, aunque ésta no me fuese manifestada
por medio de un positivo precepto? ¿Qué he de
temer, sino que me halléis en mil cosas culp1tble,
lleno de infinitas deudas, alcanzado de cuentas, y en
verdadera quiebra delante de Vos? Perdonadme,
Jesús mío, y aplicadme desde ahora los infinitos
merecimientos de vuestra Pasión, aplicándoselos
asimismo a las almas de mis hermanos, por tales
infidelidades cautivas en el lugar de la expiación.
Amén.
MES DE NOVIEMBRE
32 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 11
EL PURGATORIO,
Y LA LIGEREZA EN EL HABLAR

I
Por muchas cosas se va al Purgatorio, pero hemos de
juzgar que principalmente se va a él por pecados de
la lengua, según son aquéllos frecuentes y ésta tan
resbaladiza. Sin traer aquí a colación los grandes
pecados que con el hablar se cometen, cuales son
obscenidades, blasfemias, perjurios, detracciones de
fama, etc., aun entre personas de ajustada conducta
son innumerables las ocasiones de faltar en que pone
la lengua y en que fácilmente se tropieza y cae.
Hablando primeramente lo que no se debe: como es
en conversaciones ociosas y vanas, o en que no se
trata con debido respeto las cosas santas, o en que
sale algo menoscabada la caridad fraterna, o
deslustrada la estimación de nuestros prójimos, o en
que se exhibe como no se debiera nuestra miserable
personilla, o se condesciende con los necios pujos de
la vanidad y del amor propio. Hablando cuan- do y
donde no se debe; esto es, cuando la prudencia o la
modestia aconsejan un buen callar, cuando el hablar
puede ser obstáculo al recogimiento, cuando con eso
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 33

se falta a la reverencia debida a lugares sagrados y a


personas superiores. Hablando por fin más de lo que
se debe, por pura conversación sin qué ni para qué,
lo que se llama hablar por hablar y se reputa
comúnmente tan inocente. El desorden en este punto
es pecaminoso en sí y lo es por ocasionado a que,
encendido el ardor de la parladuría, se entre muy
fácilmente en terreno gravemente vedado, sea para
las leyes de la caridad, sea por las delicadísimas de la
honestidad cristiana. Por todos estos conceptos es la
lengua la gran proveedora de combustible para el
Purgatorio, y allí tendrá que arder como heno vil la
mayor parte quizá de lo que hemos estado hablando
en la presente vida. Y ¿qué será pensar en lo que tal
vez hemos faltado, por dejar de hablar cuándo y
cómo debíamos, lo cual pertenece también a los
pecados de este sentido? ¿No hay a menudo silencios
culpables, como hay culpables, muchas palabras?

II
¡Oh, divino Salvador y Redentor! En casa de Herodes
a donde os llevó la cobardía de Pilatos para
desentenderse de vuestra causa y sentencia, disteis
admirable ejemplo de prudente silencio, no
contestando palabra alguna a las instancias de aquel
deshonesto rey. Por loco os tuvo y como loco os trató
la insolencia de ese desventurado y de sus
cortesanos, a Vos, sabiduría del cielo, Verbo eterno
del Padre, nuestro Maestro en todo, pero
principalmente en el arte sublime de saber hablar y
saber callar. Dad a mis labios los cerrojos de la
MES DE NOVIEMBRE
34 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

prudencia y de la modestia cristianas, que no se


abran sino cuándo y cómo y dónde más convenga, a
los intereses de vuestra divina gloria y de mi
salvación. Y perdonadme desde ahora lo mucho que
en hablar y en no hablar he faltado, y aplicad, en
descargo de estas mis faltas y de las de mis hermanos
del Purgatorio, los méritos de vuestro elocuente
silencio, cuando rompiéndolo con una sola palabra
podíais dejar confundidos a todos vuestros
enemigos. Y en sufragio de las benditas almas que
por tales culpas padecen y expían, aceptad, como
hoy os las ofrezco, las afrentas e ignominias con que
vestido de blanco como loco os vieron la mañana del
Viernes Santo las calles y plazas de Jerusalén. No
tema yo el juicio del mundo, que él es el verdadero
necio y loco; haced que por no ofenderos mortifique
yo mi lengua, o para volver por vuestra honra me
sirva de ella dando testimonio de Vos. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 12
EL PURGATORIO,
Y LA PEREZA ESPIRITUAL

I
Fuente y raíz de innumerables faltas en muchas
almas es la pereza en el bien obrar y en emprender
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 35

trabajos de celo en honra de Nuestro Señor; cierta


como desgana y sopor del espíritu que se halla bien
con no hacer nada, pareciéndole que cumple ya lo
bastante cuando positivamente no quebranta la
divina ley en materia de alguna importancia. 'I1al
estado del alma se llama tibieza, que es lo opuesto al
fervor, como al verdadero amor son opuestas la
inercia y la indiferencia. El Purgatorio se llena con
esas almas, ni frías ni calientes, que el sagrado Texto
dice con frase muy gráfica que le producen náuseas y
asco a Nuestro Señor. Los cauterios del fuego
expiador son merecido castigo de esas flojedades y
letargos, inconcebibles en quien dice amar a Dios
sobre todas las cosas y hallarse dispuesto a dejarlas
todas antes que olvidar ese primer mandamiento.
¿Qué han de merecer sino los braseros del Purgatorio
la mayor parte de mis actos de piedad, perezosos,
decaídos, enfermizos, indignos por su languidez de
la majestad soberana del Señor a quien se ofrecen, y
de la noble condición del cristiano. que no debe
servirle sino en espíritu y en verdad? ¿Qué cosa hay
más parecida al desamor que ese adormecido amor
que carece de toda actividad e iniciativa? ¡Y cuánto
hay de eso en mi vida infelizmente perezosa y
descuidada! ¡Y cuánta deuda llevo con ello, que
probablemente no podré pagar sino en el Purgatorio!

II
¡Oh, Señor y Jesús mío, que, llevado otra vez a
Pilatos, sufristeis de este juez, apocado y enemigo de
toda firme resolución, la ignominia de ser
MES DE NOVIEMBRE
36 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

comparado al facineroso Barrabás, de ser propuesto


como en turno y competencia con él, y de ser tenido
en menos que él por la muchedumbre ingrata a
vuestras bondades! ¡Cómo lastimarían vuestro
Corazón, de tan nobles y generosos sentimientos, la
vileza y deshonor de tan oprobioso paralelo y de tan
ignominiosa preferencia! Pero ¿qué ha sido mi vida
tibia y desamorada sino un continuo posponeros a
mis bajas y rastreras negligencias? Y ¿por dónde van
al Purgatorio tantas y tantas almas sino por esos
caminos de la espiritual languidez, que no se
resuelve por amor de Vos al menor sacrificio de sus
inercias y perezas? Y ¿para quién se han de encender
más abrasadores los fuegos del Purgatorio, que para
los tibios y negligentes, que no supieron o no
quisieron encenderse en los de vuestra ardiente
caridad? Compadeceos, Señor, de mi pobre alma,
que tal vez languidece caída y marchita, insensible a
los estímulos del amor, con que le está de continuo
espoleando vuestra santa gracia. Y a las que en el
Purgatorio padecen entre otros tormentos la sed y
hambre de Vos, por no haber hecho de Vos y de las
obras de vuestro servicio el caso que debían durante
su vida mortal, aplicadles, como sufragio que por
ellas ofrezco en este día, las hondas aflicciones de
vuestro Corazón Sagrado, al veros comparado y
pospuesto al infame malhechor. Amén.
Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,
Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 37

DIA 13
EL PURGATORIO,
Y LOS HUMANOS RESPETOS

I
No es solamente la pereza y flojedad lo que hace
andar remisas y decaídas a muchas almas en el
divino servicio y en sus principales deberes de
buenas cristianas. Gran parte de ello se debe a la
horrible impedimenta del respeto humano. Grilletes
y cadenas lleva en las manos y pies para toda obra
buena el que una vez se dejó prender y rendir bajo la
dominación de ese aborrecible cuanto despreciable
tirano. Despreciable y aborrecible, pero que no
obstante alcanza de muchas almas consideración y
tributo que tal vez se niegan o regatean al mismo
Dios. ¡Cuánto mal no se hace y cuánto bien no deja
de hacerse sólo por el vil temor al qué dirán! ¿Por
qué no cumplen muchos cristianos las promesas de
su bautismo, o por qué las cumplen otros sólo a
medias o con tanta imperfección, sino por el temor
de aparecer ante el mundo merecedores de sus
burlonas sonrisas? Más que el hierro de los
verdugos, más que las proscripciones de los
perseguidores, hace cada día apostatar prácticamente
de Cristo esa in- cesante persecución del respeto
humano. ¡Ojalá desgarrase los cuerpos, en vez de
enervar traidoramente los espíritus! Menos serían los
daños de la Religión y los peligros de las almas, y
menos las caídas de muchas de éstas en el infierno y
de otras muchas en las llamas expiadoras del
MES DE NOVIEMBRE
38 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Purgatorio; El mundo, ese rival eterno del Evangelio,


puede bien gloriarse de esos vergonzosos triunfos,
que Je otorga nuestro rebajamiento de carácter y la
poca virilidad e independencia de nuestra cristiana
convicción.

II
Os veo, Señor y Jesús mío, atado como esclavo vil a
una columna, y allí desgarradas vuestras desnudas
carnes por el látigo del sayón. Es la obra del respeto
humano, en un juez que esclavo de sus tiranías, no se
atreve a condenaros como reo de muerte en cruz,
pero tampoco a declarar vuestra inculpabilidad e
inocencia. El respeto al mundo feroz que aúlla bajo la
galería de su Pretorio le ha inspirado esta equitativa
solución, y ha entregado vuestra divina persona a los
destrozos de la flagelación más inhumana. Así
proceden mil veces con Vos, Dios y Jesús mío, no los
paganos como Pilatos, sino muchos cristianos que
habéis redimí.: do con vuestra sangre y sellado con
vuestro bautismo. Si andáis azotado y si anda en
picota vuestra Iglesia, se debe más que a la ferocidad
de los perseguidores, al vil respeto humano, que
entorpece la acción de los que debieran ser vuestros
defensores más resueltos. No os azotan
personalmente esos hijos blandos y acomodaticios,
pero os ven azotar y despedazar, sin que levanten
sus labios airado grito de protesta y sus brazos el
arma que les da la ley para romper vuestras
ligaduras. Y aún en la práctica diaria de las obras de
vuestro servicio, en la asistencia al templo, en la
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 39

frecuencia de los Sacramentos, en el uso de las


fórmulas de cristiana conversación, en el orden de
nuestra vida doméstica, en la moderación de nuestro
lujo y ostentación, ¡cuántas veces, en pugna nuestra
conciencia católica con el humano respeto, dejamos
que quede este vencedor y quede aquélla vencida y
esclavizada! ¡Señor y Dios mío! Dadme la santa
libertad de los que verdaderamente no quieren
reconocer a otro que, a Vos por su dueño y señor, y
se hacen superiores a todo otro género de
dominaciones y señoríos. Y aplicad hoy a las almas
del Purgatorio, que por humanos respetos están en
él, los dolores inmensos que padecisteis en vuestra
flagelación cruentísima. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 14
EL PURGATORIO,
Y EL VANO DESEO DE AGRADAR

I
Es ésta otra esclavitud, parecida a la del respeto
humano, aunque con objeto diverso. En aquélla
queremos complacer a los demás; en ésta, a nosotros
mismos, en aquélla nos hacemos esclavos del
capricho ajeno; en ésta de la vanidad propia, pero
ésta como aquélla son fuente inagotable de faltas y
MES DE NOVIEMBRE
40 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

defectos, que tendremos que expiar en el Purgatorio,


si no los expiamos acá con la penitencia. ¡Cuántos
sacrificios se hacen de la conciencia para servir a este
ídolo de la propia vanidad y del deseo de agradar al
mundo y a los mundanos! ¡Cuántas abdicaciones del
deber en aras del mundanal con que les gusta
embriagarse a ciertas pobres almas! ¡Y tal vez
cuántos peligros para el mismo honor, para la paz
doméstica y conyugal, para la salud misma y para la
misma vida! No solamente la mujer en sus diversos
estados paga odioso tributo a esas culpables
aficiones del buen parecer; hasta los hombres son, en
ocasiones, débiles mujeres en lo que atañe a ese
punto. Muchas miserables flaquezas de la vida
pública, que tanto se parecen a abominables
apostasías y traiciones, no reconocen quizá a otro
origen. El secreto de ciertas concesiones y tolerancias
con el mal; así como el horror a ciertas
intransigencias, no es a veces otro que el femenil
prurito de rio crearse en sociedad antipatías y
odiosidades, que podría acarrear la profesión franca
y sincera de la verdad católica. No se tarda en
seguirles el humor a aquellos a quienes se quiere a
toda costa hacerse agradable. ¡Lástima que no se
si.ga igual conducta cuando se trata como se debe de
agradar a Dios! Aquí debieran parecernos pocos
todos los sacrificios del amor propio y de nuestras
locas vanidades. ¡Cuán abundante materia de
expiación para el Purgatorio proporcionará a muchos
cristianos y cristianas los conceptos que acaban de
indicarse!
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 41

II
Después del tormento de la flagelación os trae
aparejada, divino Jesús mío, la soldadesca impía la
sangrienta mofa de la coronación de espinas, del
manto de, púrpura y del cetro de caña. Con ese
burlesco atavío os saluda como rey de farsa, al paso
que os hiere despiadadamente en la única parte del
sagrado cuerpo que los azotes perdonaron, que fue la
cabeza. A ello les mueve el insaciable afán de
inventar contra Vos injurias y vituperios, nunca
contra otro alguno imaginados. Mas a Vos os mueve
a aceptarlos el amor que tenéis a mi alma y el
empeño de ofrecerme con ello nuevos ejemplos de
sublime enseñanza. ¿Qué son, en efecto, esos
ridículos disfraces de rey, y esas falsas reverencias y
genuflexiones, sino correctivos de mi vanidad
mujeril y de mi insensato afán por conquistarme
aplausos y complacencias, aunque sea de vuestros
enemigos y aun a costa de vuestra gracia y amistad?
¿Qué debería yo desear, discípulo y amigo vuestro,
sino que como a Vos me menospreciasen y
aborreciesen los que a Vos menosprecian y
aborrecen? ¡Cuánto debe hacer sospechosa mi lealtad
hacia Vos el que se me vea mendigar simpatías y
sonrisas de los que no tienen para Vos más que odios
y desdenes! No se estiman así en el mundo los
amigos o los que se tienen por tales. ¿Sólo os han de
serlo por tan rara manera los que dicen serlo de Vos?
¡Señor y Dios mío! A mi pobre alma que tantas veces
ha procurado agradar al mundo más que a Vos, y a
las infelices del Purgatorio que por tales deslealtades
MES DE NOVIEMBRE
42 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

gimen en aquella cárcel de penas, perdonadnos y


aplicadnos para ello los méritos de ese paso de
vuestra Pasión. Acerbas espinas, crueles bofetadas,
inmundas salivas, andrajosa púrpura, sed el precio
de la redención y libertad de alguna de aquellas mis
hermanas cautivas, por quienes suplico en este día.
Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 15
EL PURGATORIO,
Y LA POCA PACIENCIA EN LOS TRABAJOS

I
Cristo nos quiere como El en cruz, y sembrada de
cruces hemos de considerar que está para cada uno
de nosotros la presente vida, para que nos
ejercitemos mediante ella en el sufrimiento y en la
paciencia. No se concibe de otro modo la perfección
cristiana, si ha de tener alguna semejanza con el
divino modelo que es un Dios crucificado. Así que la
paciencia es virtud, no de consejo, sino de necesidad,
y no obstante en .la vida del común de los cristianos,
aun entre los muy dados a prácticas de piedad, son
sobrado frecuentes las Impaciencias. Y las
impaciencias, ¿qué son sino más o menos francas
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 43

rebeldías contra la divina voluntad? He aquí porque


son siempre otras tantas faltas, dignas de que las
castigue severamente la justicia de Dios en las
cárceles del Purgatorio. Veámoslo en nosotros
mismos y no tardaremos en hallarnos reos de
muchas de esas culpas. Nos mostramos impacientes
en el trato con nuestros prójimos, por rarezas de su
carácter o del nuestro; en las molestias del achaque o
de la enfermedad; en las contrariedades de la
fortuna; en los rigores o siquiera molestias del frío o
del calor; en las fatigas de nuestro oficio o profesión;
en lo que de nosotros se dice o deja de decirse. Todo
nos es motivo de desazón y. desabrimiento, y no
siempre es Dios quien nos envía la cruz, sino que
muchas veces nos la labramos nosotros mismos, o
por lo menos nos la agravamos con nuestra falta de
resignación y de humilde conformidad. Allanarnos
debiéramos a ella y abrazarla sumisos, v sería el
modo de hacérnosla más suave llevadera. Y no lo
hacemos así, sino que sobre su peso natural
añadimos casi siempre el de nuestras impaciencias.

II
En el balcón de Pilatos, como en público tablado de
espectáculos, os saca, Jesús mío, aquel mal juez a
vista del pueblo judío, para ver si con vuestra
lastimera figura logra excitar en él sentimientos de
alguna compasión, y cesa de pedir vuestra muerte.
Contemplo, al través de los cuajarones de
ennegrecida sangre que obscurecen vuestro rostro
santísimo, la dulzura de vuestros divinos ojos que se
MES DE NOVIEMBRE
44 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

fijan en aquel ingrato pueblo, reflejando sobre él toda


la mansedumbre e invencible paciencia de vuestro
Corazón amorosísimo. Ni se turban ni se estremecen,
al resonar en la anchurosa plaza el vocerío popular,
que contesta con nuevos ritos de muerte al Ecce
Homo de Pilatos. ¡Siempre paciente, Señor, y
siempre modelo de inalterable serenidad y paciencia!
Corregid y refrenad con los movimientos de vuestra
gracia los tan desarreglados de mi corazón. Hacedlo
como el vuestro, manso y humilde, para que sea
como el vuestro, resignado y paciente, y no mohíno y
malhumorado. Dadme el soberano don del
conocimiento propio, que es el fundamento de la
humildad, que lo es a la vez de la paz interior y de la
paciencia. No puede dejar de ser sufrido con todos el
que reconoce los mil motivos que da cada día para
que le sufran los demás. Ni puede menos de tener
paciencia, el que considera cuanta paciencia ha
debido tener con él Dios, Nuestro Señor. Haced,
Jesús mío; que con repetidos actos de esta virtud
pueda expiar las mil faltas que contra ella he
cometido y satisfacer desde ahora por los de mis
hermanos del Purgatorio. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 45

DIA 16
EL PURGATORIO,
Y LA INMORTIFICACIÓN

I
Con la impaciencia corren parejas la inmortificación
y el exagerado amor a las comodidades y regalo de
nuestro cuerpo miserable. La sensualidad, aunque no
llegue al extremo de poder llamarse deshonestidad,
es también un vicio, y no el menor de los que
tendrán que expiar en el Purgatorio muchas almas
por otra parte de vida correcta y morigerada.
Amamos en demasía nuestra carne vil y la mimamos
y cuidamos excesivamente hasta el punto de
hacernos de ella un ídolo, a quien rendimos a todas
horas vergonzoso culto. En el comer, en el vestir, en
el viajar, en el confort de la habitación, en todo se nos
ve solícitos, cuidadosos, refinados por el placer y
bienestar material, bajo pretextos quizá de salud, a la
que más bien comprometemos con nuestro
exagerado horror a todo lo que sean incomodidades.
Estas templan el espíritu y el organismo a la vez,
tanto como el contrario lo debilita y enmollece. Una
vida de continuos goces y complacencias nunca será
una vida de vigor y de fortaleza moral, y siempre lo
será de continuos defectos y pecados. El deber se
alimenta de privaciones y sacrificios, y nunca se
hallará en disposición de cumplirlo, a todo trance,
quien sienta horror a cuanto sea la más leve
contrariedad. No sólo los Santos, sino los mismos
héroes de las humanas hazañas se han formado
MES DE NOVIEMBRE
46 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

siempre en este molde de la vida mortificada. ¡Cuán


grave cuenta habrán de dar a Dios y satisfacer en el
Purgatorio los cristianos regalones y comodones!

II
Os cargan, oh, benignísimo Jesús mío, la cruz sobre
las llagadas espaldas, después de la inicua sentencia
de Pilatos, vuestros feroces enemigos. Y la saludáis
Vos como de mucho tiempo suspirada amiga, y la
abrazáis como enamorada esposa, tanto como yo la
rehúyo, espantado de ella, como de un objeto
siempre del mayor horror. ¿Qué me vale besar
vuestra cruz bendita y signarla sobre mi frente y
pecho, si la abomino y detesto cuando me la
presentáis Vos en forma de cualquier trabajo o
incomodidad? ¿Y qué mejor recomendación podría
darse para hacérmela amable, que pensar que Vos la
habéis tornado sobre vuestros hombros antes que yo,
y que a ella me habéis invitado repetidas veces,
diciéndome que no de otro modo que abrazándola
puedo ser vuestro discípulo? ¿Puede serlo de su
Señor cargado con la cruz, un discípulo
inmortificado y regalón? ¿Me reconoceréis por
vuestro en el supremo juicio, si no me halláis mar
cado con ese sello de la cruz, que es el único de
vuestros elegidos? ¡Señor y Dios mío! Sea esta cruz
mi salvación y el precio principal de mis deudas en
el Purgatorio, y séalo también para sufragio de las
almas de mis hermanos detenidas en él. Perdonadme
a mí y perdonada ellas el excesivo amor al regalo, y
las falsas delicadezas del bien estar y de la
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 47

conveniencia material, con que prácticamente podría


decirse que más de una vez he renegado de vuestra
Cruz, huyendo de ella. Venga en la forma que
viniere; básteme saber y reconocer que viene de
vuestras manos para que la mire como joya de
inestimable valor y prenda la más segura de
consuelo en la hora de la muerte y de eterna felicidad
después de ella. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 17
EL PURGATORIO,
Y LAS FALTAS DE CARIDAD CON EL PRÓJIMO

I
El cristianismo es amor en el doble concepto de amor
a Dios y amor a nuestros prójimos. Es, pues, tan
obligatorio, como el amor de caridad para con Dios,
el amor de caridad para con nuestros hermanos.
Amor de caridad, decimos, no amor de simpatía, que
sentimos por lo que nos agrada o hechiza; no amor
de interés, que tenemos a quien puede en algún
modo favorecernos; no simple amor de gratitud, con
que pagamos mercedes recibidas. Estas clases de
amor pertenecen todas al orden natural y humano, y
puede tenerlas cualquier hombre aún el más
MES DE NOVIEMBRE
48 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

apartado de Dios. El amor de caridad es el amor


cristiano, que se tiene al hombre no por el hombre,
sino por Cristo cuya imagen es; amor no ceñido ni
exclusivista para una o pocas personas, sino general
en orden a todas, pues en todas se halla aquella
imagen o representación. Es sólo de corazones
magnánimos y superiores amar de esta manera, con
el amor más parecido de todos al que tiene Dios a
sus criaturas. Lo opuesto a este amor son
ordinariamente lo que llamamos faltas de caridad.
¿Cuál ha sido mi tenor de vida tocante a este punto?
¿Cuáles las vivezas o mejor cuáles las durezas de mi
carácter en el trato con mis prójimos? ¿Cuáles mis
suspicacias y recelos ofendiendo quizá su buena
reputación? ¿Cuál mi falta de sinceridad y llaneza en
mis relaciones? ¿Cuáles mis pocas disposiciones a la
benevolencia y al agrado y al consuelo y a la
indulgencia y al perdón? Todo esto es la práctica
común de la caridad, y no se concibe sin esto el
ejercicio de esta divina virtud. ¡Cuánto y cuantísimo
tendré que satisfacer por mis faltas contra ella en los
rigores del Purgatorio!

II
El amor, el puro amor de Dios, lanzó ¡oh, buen Jesús!
a vuestra divina Madre y Señor mía, de su retirado
domicilio a las calles y plazas de Jerusalén cuando
supo andabais por ellas, con la cruz a cuestas, hacia
el Calvario. El amor la hizo buscaros hasta dar con
Vos al través del populacho y de soldados y
verdugos; el amor dióle fuerzas, que sin él no
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 49

tuviera, para sostener frente a Vos la pena de aquel


desgarrador encuentro. ¡Oh, Madre! ¡Oh, Hijo!
¡Corazones ambos templados en la fragua del más
fino amor de caridad, para ser de él maestros y
modelos a los corazones cristianos! ¡Oh quién de esta
suerte y en tal grado supiese amar, y con tal amor de
caridad haberse siempre con sus hermanos ¡así
amigos como enemigos! ¡Enemigos! ¿Podríamos
tenerlos en realidad si tal amor de caridad anidase en
nuestros corazones? ¡Oh, Señor y Dios mío! Vos sí
que nos amasteis a todos de esta manera, aun cuando
éramos enemigos de Vos. Es cierto lo que dijisteis de
tal amor, que no hay otro de mayor fineza que el de
quien llega a dar la vida por sus hermanos. Y a mí no
me pedís, Jesús mío, tan costosos sacrificios, sino de
muy insignificante cuantía. Que reprima las
asperezas de mi carácter, que calme la irascibilidad
de mi genio, que olvide injurias y sufra desdenes y
tolere rarezas y otorgue favores y condescienda con
impertinencias, y sea con todos blando, suave,
manso, considerado. Cuando a juicio me llaméis, ¿no
será éste quizá uno de los más severos capítulos de
cargos contra mí? Propongo ya desde ahora
adelantarme a satisfacer por ellos, y por los de mis
hermanos del Purgatorio, con la práctica habitual de
esta virtud. Amén,

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
MES DE NOVIEMBRE
50 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

DIA 18
EL PURGATORIO,
Y EL MAL USO DE LOS BIENES TEMPORALES

I
Es también causa y raíz de muchas faltas, que
tendremos que expiar en el Purgatorio, el mal uso de
los bienes temporales. Los concede la Providencia,
no como absolutamente libres, sino como sujetos a
determinadas condiciones, que muy frecuentemente
tenemos olvidadas.
¿Quién hay que en este punto guarde la debida
escrupulosidad y haga su correspondiente examen
de conciencia? Suele tenerse por regla común, que de
lo suyo puede cada cual disponer como mejor le
plazca, y que habiendo sido legítimo el modo de
adquirir las riquezas, no ha de darnos cuidado
alguno el uso que de ellas hagamos. Y no obstante
cabe en esto desorden, y se pedirá de ello a los ricos
cuenta muy singular. Las riquezas han de emplearse
bien, so pena de que hagan responsable de muchas
culpas a su poseedor. La limosna. a los pobres y
necesitados es un deber del rico y cierta como
pensión y censo que pesa sobre su hacienda; el
auxilio de la Iglesia en sus obras de culto y de
propaganda es otro deber de que ningún rico puede
considerarse eximido. No debe el rico creer que se le
han dado sus riquezas sólo para el bienestar y fausto
de su persona; ni ha de poseerlas con exagerado
afecto, poniendo en ellas todo su corazón. Además,
la influencia y autoridad y fuerza moral que
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 51

proporciona la riqueza deben ser todas empleadas


para el bien del prójimo, de la religión, de la patria,
tanto o más que para las comodidades y regalo de
quien debe considerarse de ellas mero
administrador. Esta idea nos da del rico y de sus
deberes como tal los Libros Sagrados y los Santos
Padres. Tiene el rico su misión particular y social, y
olvidarla o desconocerla es indudablemente pecado.

II
Al llegar aquí se me ofrece, Redentor y Salvador mío,
el recuerdo de aquel paso dolorosísimo de vuestra
Pasión, cuando llegado a la montaña del Calvario, os
despojaron con furor los verdugos de vuestras
humildes vestiduras, dejándoos a la vista de todos en
la mayor desnudez, y apropiándose ellos aquellas
vuestras últimas prendas, y repartiéndolas entre sí,
echando suertes sobre las mismas. ¿Qué mayor
condenación puede caber de nuestro desordenado
amor a los bienes temporales, que esta vuestra
voluntaria privación de todo, hasta de los propios
vestidos, hasta morir desnudo en el desnudo lecho
de la Cruz? ¿Quién no se avergonzará, del afán de
adquirir, del cuidado de conservar, de la solicitud
para no perder, del refinamiento en el gozar, que,
fuera de sus debidos límites, son vicios que trae
consigo la riqueza, mirando a Vos, dulcísimo Jesús
mío, pobre de todo, desnudo de todo, necesitado de
todo, despojado de todo, requiriendo de limosna un
paño con que cubrir vuestra honestidad en la cruz,
una sábana con que amortajar vuestro cadáver, y
MES DE NOVIEMBRE
52 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

hasta de limosna la sepultura? ¡Oh recomendación y


canonización de la santa pobreza, o por lo menos del
espíritu de ella, que deben tener en su corazón hasta
los ricos en sus mayores opulencias! Enseñádmela,
Señor mío, para que no tenga que padecer por su
olvido en las cárceles del Purgatorio, y haced no
pierda de vista que allí abrasará el fuego de la
expiación lo que aquí habrá habido dé culpable
desorden y de exagerado amor en el uso de los
bienes temporales, que Vos me habéis dado para que
con ellos os sirviese m mejor, no para que me fuesen
obstáculo para mejor amaros y serviros. Y a las almas
que por tales faltas padezcan allí, dadles hoy, Jesús
mío, por mis súplicas y por los méritos de vuestra
desnudez en el Calvario, el descanso de la eterna
gloria. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DÍA 19
EL PURGATORIO Y LA SANTA MISA

I
Al entrar en el último Novenario de los que
componen este piadoso Mes, dediquémonos a
considerar, después de las faltas más comunes que al
Purgatorio pueden conducirnos, los medios que más
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 53

a mano tenemos para librarnos de él, o abreviar nos


y abreviar a las benditas almas su duración. Estos
examinaremos, según el orden de excelencia y
eficacia con que nos los propone la Iglesia, nuestra
Maestra y Madre. Sea el primero de todos la Santa
Misa, Tenemos en ella el primer caudal, con que
satisfacer a Dios por las deudas del Purgatorio. El
valor de la Misa es sencillamente el valor de la
Sangre de Cristo, derramada y ofrecida una vez en
forma cruenta en el Calvario, y después cien veces y
mil veces y millares y millones de veces en forma
incruenta y mística en nuestros altares. No es otro el
sacrificio que en éstos se ofrece por vivos y difuntos,
que el· que allí se ofreció; sólo es diverso el modo de
dicho ofrecimiento, La Santa Misa es, en efector el
continuo rocío de Sangre divina, que continuamente
cae sobre las voraces llamas del Purgatorio, para
apagar sus ardores y librar de ellos a las almas por
quien se hace aplicación. La cual tiene lugar en favor
del alma como fruto especial del que encarga la
intención de la Misa, como fruto personal' del que la
celebra, y como fruto también personal del que la
oye con las debidas disposiciones; ¿Quién, pues, no
practicará en favor de sí y de las almas del
Purgatorio la obra buena de mandar celebrar Misas,
o por lo menos de oírlas cada día con toda devoción?
Y sobre todo ¿quién· no procurará cumplir fielmente
las mandas piadosas, que sobre eso tenga de sus
mayores cargadas sobre su conciencia?
MES DE NOVIEMBRE
54 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

II
El Calvario es un altar y la Cruz, enarbolada en él,
colgando de sus brazos por medio de tres horribles
clavos el cuerpo palpitante de mi divino Salvador
Jesús, es como la patena y cáliz en los cuales se ofrece
por la redención de las almas al Padre celestial el
augusto Sacrificio. Es la primera Misa que celebra allí
el gran Melquisedech de todos los siglos, sacerdote y
víctima, oferente y oblación, todo a un mismo
tiempo. Aquel sacrificio de amor y de dolor se repite
y se repetirá hasta la consumación de los tiempos en
nuestros altares, y desde ellos y sin cesar correrá
sobre el mundo y sobre el Purgatorio la Sangre
infinitamente expiadora del Cordero Inmaculado.
¿Por qué no han de ser más solícitos cada día los
cristianos ¡oh, buen Jesús! en tomar de esta Sangre,
que tan abundante mente pródiga les brindáis, para
arrojarla sobre las llamas del Purgatorio, mediante la
aplicación y frecuencia del santo sacrificio de la
Misa? ¿Por qué tanta incuria en acudir al templo a
oírla, tanta irreverencia en asistir a ella, tanta
indevoción quizá en celebrarla? Si una vez sólo en la
vida, se nos concediese asistir a su celebración, o si
en un solo sitio del mundo, como en Jerusalén o en
Roma, fuese permitido celebrarla, ¡cómo
aprovecharíamos esta gracia singular! ¡cómo
volaríamos desalados, a costa de largos viajes y
penalidades, para usufructuarla! ¿Por qué, pues, se
nos convierte en ocasión de menosprecio, en vez de
serlo de mayor estima, la abundancia y largueza con
que hoy disfrutamos de este soberano don?
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 55

Concededme, Redentor y Salvador mío, el amor de


vuestros Santos al augusto Sacrificio del altar, para
que teniendo tau a la mano el precio de vuestra
divina Sangre no cese un día de aplicármelo y
aplicarlo en favor de las almas benditas. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 20
EL PURGATORIO,
y LA RECEPCIÓN DE LOS SANTOS
SACRAMENTOS

I
Participamos del altar los que asistimos con devoción
al augusto Sacrificio que en él ofrece el sacerdote;
pero más propiamente tenemos esta participación,
cuando recibimos en nuestros corazones los mismos
sacratísimos Cuerpo y Sangre del Divino Salvador
por medio de la ·Sagrada Comunión. Es más que
reverenciada Santa Eucaristía tener verdadera y
formal posesión de ella en nuestro pecho como en
animado Sagrario; es una como transfusión de la
Sangre de las penas del Redentor en las venas
propias; es una cierta deificación y consagración de
nuestra humana naturaleza por medio de tan
MES DE NOVIEMBRE
56 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

inefable consorcio. Pero es, sobre todo, sufragio de


infinito valor en pro de las almas del Purgatorio y
satisfacción previa por nuestras culpas para cuando
por ellas tengamos que padecer allí. El cristiano
devoto del Purgatorio debe ser, pues, por todos
conceptos devotísimo frecuentador de la Sagrada
Comunión. Y de ningún modo mejor puede
permanecer unido a los suyos que pasaron ya de'
esta vida mortal, que uniéndose cada día con ellos
por medio del sufragio de Comuniones
fervorosísimas. Más que los aparatosos obsequios
humanos, más que las gasas y crespones del luto
oficial, más que los artísticos recordatorios y
profanas coronas, serán de provecho y a la vez de
consuelo para vivos y difuntos las Comuniones
diarias y con el mayor fervor preparadas y recibidas.
El abrazo sacramental de fe y amor con Cristo bajo
las santas especies, podemos bien figurárnoslo como
otro abrazo de cristiana caridad con nuestros
hermanos del Purgatorio, a quien se lo envía nuestro
desolado corazón.

II
Palabras todas de sublime enseñanza lanzasteis
desde la cruz, dulcísimo Jesús mío, durante las tres
horas aquellas que duró vuestra amarguísima
agonía. Palabras de súplica por vuestros verdugos;
de perdón para el ladrón arrepentido; de consuelo y
encomienda para vuestra Madre y el discípulo
amado; de dolorida queja por la sed congojosa de
vuestro Cuerpo y por el desamparo más congojoso
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 57

aún de vuestra alma benditísima; de corona y


perfección consumada de toda vuestra vida, y, por
fin, de confiado abandono de vuestro espíritu en
manos del Padre celestial. ¡Oh hermoso postrer
testamento del Hombre Dios! ¡Cómo por última vez
se comunica el Divino Jesús al mundo todo y a sus
amigos en particular por medio de estas postreras
expansiones. de su adorable Corazón! ¡Quién
pudiese haberse hallado allí al pie de1a cruz, para
recogerlas de la divina boca y guardarlas como el
más preciado recuerdo del Divino Moribundo! Tales
comunicaciones y d1vinas expansiones tiene el Señor
Sacramentado, para el alma que dignamente lo
recibe en la Santa Comunión Allí, mejor que al pie de
la cruz, es dado oír su inspiración y como percibir a
la par del nuestro su amoroso latido. No envidiemos
a la Virgen, a Juan y a la Magdalena, que tuvieron
tan privilegiado sitio de honor junto al Salvador
expirante. Más cerca y más allegado y con mayor
intimidad le tenemos cada día nosotros.
Aprovechémosla esa intimidad de trato y cariñosa
confidencia en bien de nuestras almas, y en alivio de
las que tienen derecho a nuestros sufragios. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
MES DE NOVIEMBRE
58 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

DIA 21
EL PURGATORIO,
Y LAS INDULGENCIAS

I
Otro tesoro tiene la Iglesia para alivio de las almas
del Purgatorio: el de las indulgencias. Es la
indulgencia un indulto o perdón de la pena temporal
que merece todo pecador, aún después de
perdonada la pena eterna por la confesión; indulto o
perdón, que puede ser plenario o parcial según sea
parcial o plenaria la indulgencia. Tal condena
temporal, si no se extingue en vida por medio de
obras satisfactorias, debe extinguirse en el
Purgatorio, a no ser que se perdone por medio de
indulgencias u otras obras de sufragio. La
indulgencia es una aplicación de los infinitos méritos
y satisfacciones de Cristo, de María Santísima y de
los santos, que tiene como en depósito la Iglesia y de
que puede disponer en virtud de la potestad de las
llaves, concediéndose dicha aplicación en
recompensa y como en conmutación de obras que
para ganarla practique el fiel cristiano, según los
términos en que la concesión está hecha. Equivale tal
concesión a las penas canónicas que por
determinadas faltas señalaba la antigua disciplina. Y
así, conceder cuarenta días de indulgencia es
perdonar o indultar lo que durante cuarenta días de
penitencia se hubiera satisfecho. La mano de la
Iglesia es generosa, es más que generosa pródiga de
indulgencias de dicho su inagotable tesoro, ya por la
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 59

mucha necesidad que de ellas tienen las almas, así de


vivos como de difuntos, ya para estimular con ello la
piedad cristiana y traerla, por decirlo así, más
obligada a toda clase de obras de devoción. Lo
doloroso es que no sea tanta nuestra diligencia en
aprovecharlas y nuestra caridad en ofrecerlas por las
benditas almas del Purgatorio, que las esperan como
ayuda de costa para más presto verse libres de su
aflictiva situación.

II
Con vuestra muerte en cruz ganasteis, oh, divino
Salvador mío, para todas las culpas del género
humano aquella plenaria indulgencia y general
indulto, del que nosotros no necesitamos sino
hacernos aplicación particular, o hacerla en favor de
nuestros hermanos, para que nos aprovechen sus
frutos. No nos cuesta sino alargar la mano a ese árbol
sacrosanto, y tomarlos de él y apropiárnoslos para
cada una de las deudas que tenemos pendientes con
vuestra soberana justicia. ¡Oh cuán consoladora
pudiera ser esta meditación, cada vez que os
contemplamos pendiente que ese leño de salud y
muerto en él por nuestro amor! ¡Y cuán saludable
para nuestras almas y para las detenidas en el
Purgatorio, la consideración del tesoro de gracia que
tenemos siempre disponible, para completamente
reconciliarnos con Vos! Me avergüenzo ¡Señor y
Salvador mío! de mi negligencia en usufructuar ese
precioso caudal, con que me brinda a todas horas
vuestra depositaria y tesorera la Santa Iglesia por
MES DE NOVIEMBRE
60 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

medio de las indulgencias. Las necesito yo y las


necesitan mis hermanos del Purgatorio, y yo no
extiendo mi mano a cada momento como podría,
para hacerme con ese precio de indulto y redención.
¿No serán este mismo olvido y negligencia otros de
los muchos cargos que me haréis en vuestro tribunal,
y por los que necesitaré satisfaceros en la otra vida?
Prefiero anticiparme en la presente por medio del
frecuente lucro de indulgencias en favor mío y de
mis hermanos que gimen en el Purgatorio Propongo,
con vuestro favor y gracia, ser cada día más
codicioso de ese logro espiritual. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 22
EL PURGATORIO, Y LA LIMOSNA

I
¿Quién es capaz de ponderar debidamente el valor y
mérito de ese otro medio de satisfacción por nuestras
culpas, que tenemos en la santa obra de la limosna?
Llenas están las páginas de textos y ejemplos, que
acreditan su eficacia, y que por sabidos no hemos de
trasladar aquí. La limosna es como una suerte de
espiritual cohecho, con que sobornamos al supremo
Juez, obligándole a darnos por dinero la sentencia
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 61

absolutoria que deseamos. Lo que en la justicia


humana fuera delito, es obra de misericordia ante la
justicia divina. Dios se deja cohechar, se deja
sobornar, se deja comprar por el dinero de la limosna
hecha en su nombre. Las penas del Purgatorio se
conmutan por ella y ven abreviados sus plazos y
abiertos sus cerrojos y devueltos sus cautivos a la
suspirada libertad. Seamos limosneros; hagamos
mucha, muchísima caridad al pobre por las almas del
Purgatorio, y ya por las nuestras antes de abandonar
esta vida mortal. Hagámonos amigos y valedores
ante Dios con esas. mismas riquezas y dineros que
tan a menudo nos son ocasión de ruina. Demos al
pobre en nombre de Dios, y dejaremos a Dios
obligado como especial deudor en representación del
pobre. ¿Qué puede temer ante el tribunal divino el
que tiene por deudor suyo al propio Juez que le ha
de fallar?

II
Rasga el hierro cruel de la lanza vuestro pecho
adorable, Redentor y Salvador mío, porque por esa
herida quiere darnos la última limosna de su amor
vuestro bondadosísimo Corazón. Unas pocas gotas
de sangre y agua que en él quedaban, esas no
quisisteis dejar de regalarnos como último don de
vuestra caridad. ¿Podría ser yo escaso con mis
hermanos pobres, cuándo tan pródigo anduvo con
nosotros sus enemigos la bondad de nuestro
soberano Bienhechor? ¡Oh cómo reprende y
confunde la humana avaricia esa largueza del buen
MES DE NOVIEMBRE
62 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Jesús, que se da a sí mismo, hasta la muerte, y más


allá de la muerte! Quiero en eso como en todo ser
vuestro fiel discípulo, divino Salvador mío, y ser
abundante en mis limosnas, así corporales como
espirituales, tanto como lo consientan mis medios y
posición social. Haciendo limosna al pobre haré
cuenta que la hago a tres: a Vos en la persona del
pobre; al pobre en representación de Vos; y a las
almas del Purgatorio, si en sufragio suyo aplico esta
obra de satisfacción. No olvidaré que la limosna es
un serio deber más que un simple consejo; y más que
un consejo y un deber, es siempre un brillante
negocio. Negocio de bendición para la vida presente
y de reconciliación para la vida futura. No será
perdido, Señor lo que dé yo al pobre, sino colocado a
buen rédito, bajo vuestra firma, en el banco de la
eternidad y en la caja de descuentos del Purgatorio.
Amén;

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 63

DIA 23
EL PURGATORIO,
Y LAS MORTIFICACIONES

I
Espanta ésta sola palabra a la floja generación actual
y la deja como aterrada. ¡Ayuno! ¡Cilicios!
¡Maceración! ¡Duro lecho! ¿Quién se atreve a
proponer a las gentes de hoy ese anticuado
programa del viejo ascetismo? Pero qué ¿acaso no
hay multitud de gentes que se mortifican hoy día,
con más rigurosas asperezas que en las antiguas
edades? ¿No se hacen por el mundo del negocio, por
el de la política, por el de la guerra, por el de los
placeres, sacrificios mil del propio bienestar; de la
propia salud, de la propia vida como tal vez no los
hicieron los más rígidos anacoretas? Y si por el
mundo se hacen, ¿no han de poder hacerse por Dios?
Empero, no se trata aquí de aconsejar al común de
los fieles durezas más propias de la vida claustral o
eremítica que del estado llano de la vida seglar. Pero
aun de este modo, es indudable que son muchas las
mortificaciones que puede imponerse cualquier
seglar devoto de las almas del Purgatorio. No todos
pueden practicar el ayuno como privación de
alimento; pero todos podemos practicarlo como
privación de algún gusto del paladar, en cual
privación hasta puede salir beneficiada y nunca
menoscabada nuestra salud. Dejar un postre,
abstenerse de un dulce o fruta, no beber durante
ciertas. horas, son cosas muy sencillas de hacer y que
MES DE NOVIEMBRE
64 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

sin embargo pueden tener algún valor delante de


Dios. Lo mismo decimos de ciertas privaciones en el
descanso, como sería; por ejemplo, madrugar algún
tanto; y alguna sencillez en el vestir, que ciertamente
nunca será en perjuicio de la salud ni de la hacienda.
No mezclarse en ciertas conversaciones puede ser
verdadero ayuno y cilicio de la lengua, en que nada
perderán la modestia y el recogimiento, y pueden;
ganar no poco las almas del Purgatorio. Lo mismo
diremos de la asistencia a algunos espectáculos y
diversiones, sobre todo en determinados días
también esta es una cierta manera de ayunar.

II
Lo que importa es tener verdadero espíritu de
mortificación. Cuando éste se tenga, la virtud sabrá
ser santamente ingeniosa para procurarse
mortificaciones, compatibles siempre. con la salud y
estado de cada cual. Todos tenemos, pues, medio de
ofrecer algo de eso por las benditas almas del
Purgatorio. Mirándoos, Jesús mío, descendido de la
cruz y en brazos de vuestra Madre dolorosísima,
contemplo, en vuestro sagrado cuerpo
ensangrentado, un modelo y ejemplo de las
asperezas de fo, mortificación cristiana, que tantas
veces rehúyo yo, y que Vos por mis pecados no
habéis rehusado. ¿Qué cilicio pudo darse más cruel,
que la corona de espinas que ciñó vuestra adorable
cabeza? ¿Qué disciplina más recia, que los azotes que
despedazaron vuestras espaldas? ¿Qué ayuno más
a1nargo, que la hiel y vinagre que os dieron por todo
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 65

cordial en las horas de agonía? ¿Qué lecho, de tablas


y qué almohada de piedras pueden compararse al
lecho y almohada de vuestra cruz? ¿Y yo, por mis
culpas y en sufragio de las benditas almas, no he de
atreverme a saborear una gota siquiera de ese·
torrente, de duras mortificaciones, en que Vos os
anegasteis? ¿Para mí la blanda cama, y la opípara
mesa, y regalado plato, y lujoso arreo, y deliciosa
habitación? Ayudadme, Señor y Dios mío, con
vuestra gracia a hacerme con ese espíritu de
mortificación, que ha, sido en todos tiempos y ha de
ser siempre el sello y distintivo de vuestros
escogidos. Adquiera yo la santa costumbre de
imponer frecuentemente alguna privación a mis
sentidos; con preferencia a mi hablar, a mi mirar y a
mi oír, para con ello atesorar caudal con que
satisfacer por mi propia alma y por la de mis
hermanos del Purgatorio. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
MES DE NOVIEMBRE
66 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

DIA 24
EL PURGATORIO
Y LA PACIENCIA EN LOS TRABAJOS

I
No teniendo nosotros valor y resolución bastantes
para imponernos algunas penitencias, se digna tal
vez el Señor enviárnoslas de su misma mano, por
medio de las aflicciones y trabajos de la presente
vida. Así debería mirar el cristiano con los ojos de la
fe todas las tribulaciones que durante ella se le
ofrezcan, sean del género que fueren, venidas
directamente de Dios, o indirectamente por
mediación de los hombres. De todos modos, la
aflicción cristianamente sufrida es penitencia de gran
mérito a los ojos de Su Divina Majestad y satisfacción
preciosísima por nuestros pecados y por las almas
del Purgatorio. ¿Y tan insensatos seríamos, si
debiendo sufrirla por precisión no tratásemos de
sacar partido de esta para nuestro provecho? Un
vulgar proverbio llama a eso «hacer de la necesidad
virtud», y tiene doble ventaja, tal procedimiento. La
de servirnos tal aflicción como moneda contante y
sonante que el divino acreedor pone en nuestras
manos para que le paguemos con ella; y la de que eso
mismo nos convierte la paciencia en Cirineo que nos
ayuda a llevar la cruz. Así el pobre, el perseguido, el
enfermo, que cristianamente saben sufrir por sus
pecados la enfermedad, persecución o pobreza,
tienen con ello muy adelantado y abreviado ya en
vida su Purgatorio, y pueden abreviar y aliviar el de
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 67

las benditas almas, por quien tales sufrimientos


ofrezcan. La enfermedad, sobre todo cuando es la,
que precede inmediatamente a la muerte, ¡qué rica
mina de satisfacciones no proporciona al cristiano,
que procura sobrellevar resignadamente sus
pesadumbres, y para tal descargo ofrecerlas
cristianamente a Dios Nuestro Señor!

II
Con mirra y otros aromas quisisteis fuese ungido, oh,
buen Jesús, vuestro adorable cuerpo, por manos de
aquellos piadosos varones José de Arimatea y
Nicodemo, que a la hora de vuestra muerte se
publicaron discípulos y amigos vuestros, cuando
hasta entonces no lo habían sido más que ocultos.
Así bañáis casi siempre la vida de vuestros más fieles
amigos con la mirra del padecimiento y de la
aflicción, para hacerlos más agradables a vuestros
divinos ojos, dándoles más exacta semejanza y
parecido con Vos. Triste cosa es, empero, que no
sepamos mirar de este modo la adversidad, y que la
reputemos castigo cuando tal vez debiéramos
mirarla como uno de vuestros más preciados
beneficios. Así procuraré en adelante considerarla,
soberano Señor y Padre mío, y como tal la
agradeceré y estimaré y veré de saber aprovecharla.
Haré que me sea saludable penitencia de mis culpas
impuesta y ejecutada en mi persona, no por mano
cruel de verdugo que atormenta al reo, sino por
mano amorosa de padre que corrige al hijo. Esta
mano besaré, aunque me hiera, este azote aceptaré
MES DE NOVIEMBRE
68 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

gustoso, aunque me arranque ayes de dolor. Tendré


a gran honra y consuelo beber del cáliz de vuestra
Pasión las gotas que para mí habéis reservado en el
fondo de él. Antes que yo lo habéis bebido Vos para
alentarme y hacérmelo menos desabrido, como la
buena madre prueba la medicina de salud, que su
hijo rehúsa, para animarle a tomarla.
¡Oh, Señor y Jesús mío! Afligidme, os diré con el
Profeta, y sajad y quemad mis carnes, y no me tenga
compasión en esta vida vuestra soberana justicia,
para que en la otra la tenga de mí y de las benditas
almas vuestra infinita misericordia, Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 25
EL PURGATORIO,
Y LAS OBRAS DE PIEDAD

I
Además de los dichos, tiene otros medios aún más
fáciles de satisfacción y sufragio por las benditas
almas nuestra Santa Religión. Y son las obras todas
de piedad, lo que en frase generalísima se llama
«hacer bien», y las comprende todas. Tienen tales
obras valor por sí mismas como obras buenas, y
sobre éste el de las indulgencias con que hayan sido
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 69

tal vez enriquecidas. Es imposible citarlas todas,


porque son innumerables. Sólo haremos mención de
algunas principalísimas:
La Visita diaria al Santísimo Sacramento. Teniendo
tan cerca de nosotros en su más viva realidad la
persona de Cristo Dios en la Santísima Eucaristía es
doloroso el olvido en que tienen muchos cristianos la
práctica de acudir diariamente a Él, para exponerle
sus necesidades, y en particular para rogar por sus
difuntos. ¿Dónde podremos buscar mejor y más fácil
y más eficaz consuelo?
El santo Viacrucis. De todas las conmemoraciones
de la Pasión y Muerte del Salvador, ésta, después del
sacrificio de la Misa, es la más autorizada en la
Iglesia de Dios. El sangriento camino del Calvario,
recorrido una vez con la cruz a cuestas por nuestro
buen Jesús, puede serlo otras mil por el buen
cristiano con igual espíritu e iguales provechos,
meditando en cada una de las estaciones de esta
dolorosa vía el respectivo paso, y ofreciéndolo por sí
y por las almas de su intención. Las indulgencias son
innumerables.
El Santo Rosario. ¿Se quiere medio más fácil y
hacedero de rogar por los difuntos que el rezo de
esta tan popular devoción? Las cuentas del Rosario
pueden bien llamarse cables y cuerdas, que desde la
tierra se arrojan a los náufragos en aquel mar de
penas, para sacarlos de ellas al puerto del eterno
descanso. Las indulgencias son sin fin y aplicables
todas a las almas del Purgatorio.
MES DE NOVIEMBRE
70 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

II
Gran confusión deberá ser la mía ante vuestro juicio,
oh, soberano Señor, cuando en él se me acuse de no
haber aprovechado tantos y tan fáciles medios de
santificación y satisfacción, como me ofrece hoy
vuestra bondad en las diferentes prácticas y
ejercicios .de la piedad cristiana. Tan próvida ha sido
aquélla para nuestro bien, que las ha dispuesto
sencillas, cómodas, asequibles a todas las
condiciones de la vida, a todas las edades, sexos,
temperamentos y grados de instrucción Nadie puede
excusarlas por pobre o por rudo o por ocupado. El
enfermo en su cama o sillón, como el preso en su
cárcel, y el viajante en sus negocios, y el pastor en su
cabaña, y el rico o el rey en su palacio pueden
igualmente' y con igual fruto practicarlas. No
necesitan talentos, ni fuerza corporal, ni caudal de
dineros, ni posición desocupada. Son obra del amor,
y para ellas sólo el amor se necesita. Amor a Dios,
amor a las almas, amor a los supremos intereses de la
nuestra propia. ¿Quién puede negarse a ese triple
poderosísimo estímulo para tarea tan fácil?
Recordando el paso de vuestro entierro y sepultura,
divino Jesús, procuraré avivar más y más en mi alma
el fervor de diariamente visitaros en el Santísimo
Sacramento, dónde como amortajado en la sábana y
sudarios de los blancos accidentes os quedáis
reservado para mi compañía y consuelo en el
Sagrado Tabernáculo. El piadoso Vía Crucis me
recordará los pasos de vuestra dolorida Madre,
cuando desde el Calvario en retorno a Jerusalén, la
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 71

tristísima tarde del Viernes Santo, iba siguiendo el


rastro de vuestra Sangre y meditando por vez
primera las Sagradas Estaciones. Y en el rezo del
Santísimo Rosario, recorreré toda vuestra vida y la
de Ella, con sus goces, dolores y triunfos, para
aprender cuanto ellos me enseñan y esperar para mí
y para las benditas almas lo que por ellos se me
promete. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 26
EL PURGATORIO,
Y EL BUEN EJEMPLO

I
Causa de fundados remordimientos, para muchas
almas, es el pensar si alguien, por malos ejemplos
recibidos de ellas, habrá podido contraer tales o
cuales culpas, y penar por las mismas en el
Purgatorio. Y no falta razón para este recelo, según
somos a veces, ligeros e inconsiderados en el hablar o
en el obrar, no reflexionando lo que en nosotros
puede ser de desedificación para otras personas, a
quien por lo mismo podemos haber inducido directa
o indirectamente a pecado. Loable costumbre es, por
lo mismo, de algunas almas piadosas, la de rogar de
MES DE NOVIEMBRE
72 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

un modo especial por aquellas, a las que con sus


malos ejemplos puedan haber sido ocasión de faltar.
Porque es evidente, que, con relación a éstas, se tiene
una especie mayor de obligación, no ya sólo de
caridad como con todas, sino aun de justicia, como
debida reparación de daños y perjuicios, que con tal
irreflexivo proceder se puede haberles causado. Será,
pues, eficaz remedio para no caer en esa
responsabilidad, y excelente sufragio en favor de las
almas a quien pudimos haber sido ocasión de
pecados, el procurar con todas veras esmerarnos en
el buen ejemplo con nuestros hermanos,
aprovechando todas las coyunturas, y poniendo
siempre antes la intención formal de ayudar con ello
a las almas del Purgatorio, especialmente a las que
por nuestra causa sufren en la cárcel de expiación. El
buen ejemplo puede cosecharse en todas partes y por
todos conceptos: en casa, en la calle, en el templo, en
los viajes, en los negocios; en todos sitios y ocasiones
en que un cristiano puede cristianamente hablar u
obrar, delante de otro cristiano o que no lo sea tal
vez.

II
Vuestra alma sacratísima, Señor mío y Redentor mío
Jesús, consumada la obra de nuestra Redención por
el sacrificio del Calvario, no quiso demorar un
instante el dar la feliz nueva a las de los justos que en
el Seno de Abrahán suspiraban por ella, a fin de
entrar poco después con Vos resucitado en la gloria.
Estas fueron como las primicias de vuestra divina
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 73

Sangre por todos derramada y estos los primeros


plácemes y enhorabuenas que recibisteis por vuestra
victoria sobre el infierno y el pecado. ¡Cuál sería el
gozo de las almas allí detenidas, y por los méritos de
vuestra Pasión tan gloriosamente libertadas! Y ¡cómo
se regocijaría la vuestra benditísima con el gozo y
regocijo de todas, mirándolas como espléndido
primer botín de vuestra batalla y magnífico lucido
cortejo de vuestro triunfo! Completadlo, Señor, por
semejante manera con las que hoy detienen sus
deudas en las cárceles del Purgatorio. Líbrelas
pronto como a aquellas otras el rescate preciosísimo
de vuestra Sangre, y seáis por éstas no menos
gloriosamente acompañado en vuestro trono del
cielo. Sírvales de ayuda y sufragio, aunque
humildísimos, el valor de los buenos ejemplos, con
que en adelante me propongo reparar los muchos de
poca edificación que habré podido dar
inconsideradamente en el decurso de toda mi vida.
Fortalecedme con vuestra gracia, para que sean ellos
proporcionada reparación a vuestra honra ofendida.
Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
MES DE NOVIEMBRE
74 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

DIA 27
EL PURGATORIO,
Y EL VOTO EN FAVOR DE LAS ALMAS

I
Este, este es el sufragio por excelencia con que
podemos ayudar y favorecer a nuestras benditas
prisioneras. Llámase voto de caridad heroica, porque
realmente lo es y merece este tan subido calificativo.
Consiste en un ofrecimiento o aplicación, que hace el
fiel cristiano a las almas del Purgatorio, de todas las
obras satisfactorias que haya practicado o pueda
practicar en vida, o que a él puedan aplicarse
después de su muerte, cediéndolo todo
generosamente, abandonándolo todo con verdadera
y absoluta donación, en manos de María Santísima,
Reina del Purgatorio, para que lo reparta Ella entre
las almas, a su real beneplácito. La Iglesia no sólo ha
aprobado esta heroica cesión de bienes espirituales
en su parte satisfactoria, sino que la ha enriquecido
con especiales privilegios, para más y más fomentar
su práctica entre los buenos cristianos. A este fin ha
concedido gracia de altar privilegiado, en cualquier
altar y todos los días del año, a los sacerdotes que
hubieren hecho este voto. A los fieles en general, y en
igual caso, ha concedido indulgencia plenaria,
aplicable únicamente a los difuntos, cada vez que
reciban los Santos Sacramentos de Confesión y
Comunión, rogando por las acostumbradas
intenciones del Pontífice. A los que no puedan
comulgar, ha concedido indulgencia plenaria cada
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 75

lunes que oyeren Misa en sufragio de las almas, y no


pudiendo por legítimo impedimento oír dicha Misa
el lunes, les concede ganar la referida indulgencia
oyendo a igual intención la del domingo inmediato,
aunque sea la que le sirve para cumplir el precepto.
La Sagrada Comunión de que más arriba se habla,
pueden conmutarla los confesores en otra obra de
piedad, para los niños y las niñas que no han hecho
aún la primera, o para los impedidos, por cualquier
causa, de comulgar. Véase cuánta es la solicitud de la
Iglesia en estimular a los fieles, para que se muestren
así generosos con las almas del Purgatorio.

II
Vuestra dulce Madre, Soberano Redentor y Salvador
mío, es llamada con razón la Reina del Purgatorio,
por lo muy valioso y eficaz de su intercesión en favor
de las benditas almas, y por lo que en su ayuda y
alivio alcanzan continuamente sus fervorosos
devotos. Las lágrimas y dolores de Ella fueron, con
vuestra sangre divina, precio· de nuestra salud, que
por algo se la llama con Vos Redentor, Corredentora.
Fuéronlo sobre todo las derramadas durante aquellas
luctuosas horas de soledad, en que privada de
vuestra corporal presencia la celestial Señora, fresco
el recuerdo de vuestros horribles padecimientos, no
cesaba de suspirar, como tórtola herida, por el feliz
instante de vuestra resurrección. Estas muy
especialmente tomo hoy en mis manos y pongo en
las vuestras para rescate de las almas del Purgatorio.
Y os pido inspiréis a muchos corazones cristianos el
MES DE NOVIEMBRE
76 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

santo propósito de colocar por medio del «voto de


almas», todas sus obras satisfactorias en poder de tan
buena depositaria. Con la seguridad de que nada
perderán en ello los que tal hagan, sino que, al revés,
hallarán, a la hora de la muerte, centuplicado en
favor de la propia alma su pobre capital, en tan buen
negocio colocado. Es como un ventajoso seguro sobre
la vida, cuyos réditos, acumulados después de ella,
nos permiten abrigar la más firme confianza, de no
tener que padecer mucho en el Purgatorio, los que
algo hayamos contribuido con nuestros propios
haberes a sacar almas de él. ¡Oh, Señor y Jesús mío!
Esta devoción, tan grata a vuestra Iglesia, no lo es
sino porque ella la reconoce gratísima a vuestro
adorable Corazón y al Inmaculado de vuestra Madre
dulcísima. Sea de honra y provecho para Ella y para
Vos y para nosotros tenerla por tan eficaz
intermediaria en nuestras relaciones con las almas
del Purgatorio. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 77

DIA 28
EL PURGATORIO,
CÓMO ES COSA DE NO DESPRECIARSE

I
Suele por algunos darse poca importancia al dogma
del Purgatorio y a sus terribles penas, como si se
tratase de cosa baladí y por algún concepto
despreciable. La frivolidad de muchas almas mira
eso con la misma indiferencia con que mira al pecado
venial. Y, no obstante, a éste basta ser pecado para
que se le odie; a aquél basta ser pena del pecado para
que se le tema. La justicia de Dios es siempre algo
muy digno de todo respeto, y en el dogma del
Purgatorio resplandece aún más que en el del
infierno la tremenda justicia de Dios. Porque en el
infierno castiga Dios el pecado en criaturas suyas,
pero rebeldes a su soberana autoridad, y sus
perpetuas enemigas y que han rehusado con Él toda
reconciliación. En el Purgatorio castiga el pecado en
almas que son sus amigas, que le son eternamente
queridas como predestinadas a su gloria, y en las
que, no obstante, ejerce su rigor en lo que tienen de
culpables e imperfectas. Es caso parecido al que
vemos de la justicia del Eterno Padre con su Verbo
humanado, Jesucristo. No perdonó en su Unigénito
la figura y representación del pecador, aun viéndole
inocente; tanta era su infinita aversión al pecado.
¿Cómo, pues, no ha de inspirarnos santo respeto el
dogma severísimo del Purgatorio? No hablemos,
pues, de él con ligereza, nunca con menosprecio;
MES DE NOVIEMBRE
78 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

siempre con saludable temor. El rey, que en sus hijos


castiga las menores faltas con tenerlos largo tiempo
apartados de su real presencia y trato, muestra con
ello que es muy rey; muy amante de que no se tuerza
ni aún con los suyos, la vara de la justicia Con ello
además nos advierte cómo castigará en los vasallos
las faltas más graves, cuándo así castiga en la familia
propia las faltas más leves.

II
Será así el pensamiento del Purgatorio uno de los
más poderosos acicates para la vida cristiana, y tal
vez el mayor de los preservativos contra las faltas
más comunes que impiden adelantemos en ella. La
sola consideración del Purgatorio podría bastar para
hacernos en el camino de la virtud diligentes y
fervorosos. Y mucho más lo será para sacarnos del
sopor de nuestras negligencias y tibiezas, y aún tal
vez para resucitarnos a vida de gracia, si por nuestra
desventura hubiésemos alguna vez caído en la
muerte del pecado mortal. No lo permitáis, Señor y
Jesús mío; no lo permitáis por los méritos de vuestra
resurrección gloriosa y por la alegría que con ella
disteis a vuestra dulcísima Madre y a tantos justos
aquel día con Vos resucitados. Resucite yo también
de mi tumba de pecado, si alguna vez yaciere muerto
o aletargado en él, y sírvame para eso de despertador
el recuerdo de las penas del Purgatorio, donde tan al
vivo resplandecen 1os atributos de vuestra severidad
y justicia, y como en aquellas tenebrosas cárceles, lo
que más atormenta es la privación de vuestra
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 79

soberana presencia y el anhelo congojoso con que


por ella suspiran, derramad, Señor y Jesús mío, por
mis súplicas sobre las almas encarceladas algunos
rayos de la alegría de vuestra, Resurrección, con que
un día regocijasteis al mundo y habéis de regocijar
eternamente a vuestros escogidos en el cielo. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.

DIA 29
EL PURGATORIO, CÓMO DEBE EVITARSE EL
EXAGERADO TEMOR DE ÉL

I
En muchas personas es como una cierta tentación la
de un exagerado temor a las penas del Purgatorio. Al
oírlas hablar de él, no parece, sino que lo miran como
la más espantosa de las desgracias, que. pueden
acaecer al alma, apartando de la imaginación como
negra pesadilla la idea de que pueden ellos ir un día
a parar allá, o e que allí estén detenidos sus amigos
ya llegados. No es tan horrible según la fe, el
concepto que hemos de formarnos del Purgatorio,
que no venga dulcificado con lo que por otra parte
nos enseña la misma fe. El Purgatorio, en primer
lugar, no es sitio de odio, sino de amor. Las almas
benditas aman a Dios y saben que de Él son amadas,
MES DE NOVIEMBRE
80 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

y aman por lo mismo las penas y tormentos con que


su divina justicia las aflige, como ama un pecador
arrepentido las penitencias y austeridades a que le
sujeta un severo director. El penitente fervoroso
siente el dolor del cilicio y del azote y del ayuno con
que macera su carne, pero por nada de este mundo
quisiera privarse de este ayuno, azote y cilicio, que
considera saludables y beneficiosos. Las cárceles del
Purgatorio no son por otra parte antros de horror y
de desesperación como las del infierno, pues las
ilumina y esclarece el sol de la esperanza y la
certidumbre, por todo extremo consoladora, que
tienen las almas de su salvación. Dicen, por fin, los
contemplativos, que los Ángeles de la guarda no
dejan en el Purgatorio la custodia y tutela de las
almas, que en vida les fueron confiadas, y que en su
estado de prueba las visitan y consuelan y 1 alientan
con la noticia de lo que se hace por ellas y de cómo se
va abreviando el plazo de su expiación.

II
Vos, ¡Oh, Señor y Dios mío! no quisisteis después de
resucitado vivir ya entre los vuestros como vivíais
durante vuestra existencia mortal; pero, sin embargo,
durante los cuarenta días que precedieron a vuestra
Ascensión a los cielos, no dejasteis un momento de
consolarlos con frecuentes apariciones. A vuestra
Madre Santísima, a la Magdalena y demás piadosas
mujer.es, a los apóstoles y singularmente a Pedro, a
los discípulos de Emaús, y a otros muchos recreasteis
con vuestra presencia y conversación, y disteis a
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 81

adorar vuestras preciosas llagas y regalasteis con


toda suerte de familiaridades y amorosas
confidencias. Con eso les compensabais
anticipadamente de las tristezas de vuestra próxima
ausencia, y les adelantabais algo del premio que por
sus trabajos tenían reservado en la eternidad feliz.
No es de creer que neguéis algo de tales consuelos a
las almas amigas vuestras, que tenéis penando en el
Purgatorio, hasta que la satisfacción por sus culpas
las haga enteramente dignas de poseeros y gozaros
en el cielo. Aun castigando sois Padre, y mezcláis las
dulzuras y halagos de tal con las indispensables y
rectísimas severidades de Juez. Consolad con
vuestras ilustraciones por medio de sus Ángeles de
guarda a las almas de mis hermanos del Purgatorio,
y a la mía cuando se halle en él, hasta que a todas nos
reúna en el goce de vuestra soberana Esencia, sin
sombra ni velos, la eternidad dichosa. Entretanto,
Jesús Salvador mío, inspirad a los fieles cristianos
puro amor a las benditas almas del Purgatorio y celo
fervoroso para rogar por ellas y alcanzar para ellas
los tesoros de vuestra misericordia. Apresurad, Jesús
mío, la hora feliz de apareceros a ellas
resplandeciente de gloria, para hacerlas partícipes de
vuestra propia glorificación y bienandanza por los
siglos de los siglos. Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
MES DE NOVIEMBRE
82 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

DIA 30
EL PURGATORIO,
CÓMO PODEMOS HASTA DESEARLO

I
No solamente no ha de causarnos terror el
Purgatorio, sino que podemos hasta desearlo y a
Nuestro Señor pedirlo como último medio de
purificación que nos haga posible el acceso a su
divina presencia. El Purgatorio es la antesala del
cielo. El alma al entrar en el Purgatorio sacude, por
decirlo así, todas las incertidumbres de la presente
vida en orden a su salvación, que ya desde entonces
no puede en manera alguna serle arrebatada. No ya
más tentaciones, no ya más ocasiones de pecar, no ya
más posibles agravios contra su Dueño y Señor.
Fijada se halla ya para siempre su eterna suerte, y
ésta es la de los Santos bienaventurados. Ciudadana
de la patria feliz, tiene ya para ella bien garantidos
todos sus derechos, aunque le falte la posesión. Con
envidia podemos mirar su estado los que nos
hallamos todavía entre el oleaje y escollos del mar
proceloso del mundo; ellas no pueden mirarnos sino
con profunda compasión. En puerto se hallan donde
ya no es posible el naufragio, no así nosotros que
lejos de aquél, podríamos aún errar el rumbo y
perecer. Podemos, pues, desear el Purgatorio para
nosotros y desearlo para nuestros deudos y amigos,
sin perjuicio de trabajar y orar para que se nos
abrevie a ellos y a nosotros ese período de dolorosa
prueba. Y todas las penas de esta vida podríamos dar
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 83

por bien empleadas. a trueque de conseguir plaza en


él. ¿Que no debería reputarse poco, entre todo lo que
acá puede acontecernos de sensible y aflictivo, si se
mirase como prenda cierta para que con ello
tuviésemos desde ahora plenamente asegurada la
gloria del cielo? Y ésta es la condición envidiable del
alma en el Purgatorio, confirmada allí en gracia,
plenamente certificada de que no puede ya perderla
ni perder a Dios.

II
¡Oh, buen Jesús y Señor mío! Al cielo subisteis a los
cuarenta días de vuestra triunfante Resurrección, y
allá os llevasteis cautivos los corazones de vuestros
discípulos y Madre Santísima hasta que plugo a
vuestra, soberana bondad asociarlos eternamente a
las dichas de vuestro reino inmortal. Cautivas de
vuestro amor e impacientes por veros y gozaros os
contemplan desde sus penas las almas del
Purgatorio, anhelando como Vos, el día suspirado de
su ascensión a la gloria prometida. Prometida, sí,
pero aún no lograda: no lo grada aún, pero ya cierta
e infaliblemente segura. Esto puede tenernos
santamente envidiosos a los de acá, que de tal
felicidad sólo tenemos promesa condicional, fundada
esperanza, pero no seguridad completa. Aún
podemos ofenderos gravemente, divino Salvador, y
en desgracia ponernos con. Vos, y en tal estado ser
sorprendidos por la muerte y precipitarnos en eterna
ruina. ¿Cuál es, pues, más lastimosa situación, la del
pecador n el mundo o la del alma en el Purgatorio?
MES DE NOVIEMBRE
84 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

Por eso la devoción a las benditas almas debe


siempre enderezarse tanto al consuelo y alivio de
ellas, como al provecho de los que andamos todavía
el peligroso viaje a la incierta eternidad. Roguemos
por ellas, y rueguen ellas por nosotros, y por todos
sean de provecho, divino Juez de vivos y muertos,
los pasos de vuestra vida dolorosa y gloriosa, que
durante este Mes hemos procurado considerar. A
todos nos atraiga a lo alto con divina atracción el
misterio último de vuestra existencia visible sobre la
tierra, cual es la de vuestra Ascensión a los cielos. Y
como al despediros allí de vuestra Madre y
discípulos les bendijisteis con postrera amorosa
bendición, dádnosla hoy como prenda de eterna
dicha a nosotros y a las almas del Purgatorio, desde
la diestra del Padre, donde con El y con el Espíritu
Santo vivís y reináis por los siglos de los siglos.
Amén.

Récese devotamente cinco veces el Padrenuestro,


Avemaría y Gloria en recuerdo de este paso de la
Sagrada Pasión de nuestro Salvador y en sufragio de
las benditas almas.
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 85

SUPLEMENTO
Oraciones por los difuntos y textos de los santos

ORACIÓN POR LOS DIFUNTOS


Oración de san Gregorio de Nacianzo, obispo
¡Señor y hacedor de todo y especialmente del ser
humano! ¡Dios, Padre y guía de los hombres que
creaste! ¡Árbitro de la vida y de la muerte! ¡Guardián
y bienhechor de nuestras almas! ¡Tú que lo realizas
todo en su momento oportuno y, por tu Verbo, vas
llevando a su fin todas las cosas según la sublimidad
de aquella sabiduría tuya que todo lo sabe y todo lo
penetra! Te pedimos que recibas ahora en tu reino a
nuestros hermanos difuntos, que como primicia de
nuestra comunidad han ido ya hacia ti.
Dígnate también, Señor, velar por nuestra vida,
mientras moramos en este mundo, y, cuando nos
llegue el momento de dejarlo, haz que lleguemos a ti
preparados por el temor que tuvimos de ofenderte,
aunque no ciertamente poseídos de terror. No
permitas, Señor, que en la hora de nuestra muerte,
desesperados y sin acordarnos de ti, nos sintamos
como arrancados y expulsados de este mundo, como
suele acontecer con los hombres que viven
entregados a los placeres de esta vida, sino que, por
el contrario, alegres y bien dispuestos, lleguemos a la
vida eterna y feliz, en Cristo Jesús Señor nuestro, a
quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
MES DE NOVIEMBRE
86 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

ORACIÓN POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración dictada por Jesús a santa Gertrudis
El Señor le dijo a Sta. Gertrudis que cada vez que rezara esta
oración, pudiese librar 1000 almas del purgatorio.
Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima sangre de
tu Divino Hijo Jesús, en unión con las misas
celebradas hoy día a través del mundo por todas las
benditas ánimas del purgatorio por todos los
pecadores del mundo. Por los pecadores en la iglesia
universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi
familia. Amen.

ORACIÓN PARA LIBRARSE DEL PURGATORIO.


Oración de San Agustín
Señor, no me arguyas en tu indignación. No me halle
entre aquellos a quienes has de decir: id al fuego
eterno que está preparado para el diablo y sus
ángeles. Ni me corrijas en tu furor, sino purifícame
en esta vida y vuélveme tal que ya no necesite de
fuego corrector, atendiendo a los que han de
salvarse, aunque, no obstante, como a través del
fuego. ¿Por qué acontece esto si no es porque
edifican aquí sobre el cimiento, leña, paja, heno? Si
hubiesen edificado sobre el oro, plata, piedras
preciosas, estarían libres de ambas clases de fuego,
no sólo de aquel eterno, que ha de atormentar para
siempre los impíos, sino también de aquel que
corregirá a los que han de salvarse a través del
fuego.”
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 87

ORACIÓN POR LA LIBERACIÓN DE LAS


ALMAS DEL PURGATORIO.
Oración de santa Matilde
Padrenuestro que estas en el cielo. Te ruego
humildemente, eterno, benigno, misericordioso
Padre, que perdones a las pobres almas que tu
mismo has acogido como criaturas tuyas, a pesar de
que ellas no te han amado sino te han rechazado, y
no te han rendido el honor que te es debido. En
expiación y penitencia te ofrezco en sacrificio todo el
amor y la bondad de tu amadísimo hijo y señor
nuestro Jesucristo.
Santificado sea tu nombre. Te ruego humildemente,
eterno, benigno, misericordioso Padre, que perdones
a las pobres almas que no han glorificado tu santo
nombre y que con frecuencia lo han pronunciado
indignamente y con ligereza. En expiación y
penitencia te ofrezco en sacrificio todas las
enseñanzas con las cuales tu amadísimo hijo y señor
nuestro Jesucristo ha glorificado en la Tierra tu santo
nombre.
Venga a nosotros tu reino. Te ruego humildemente,
eterno, benigno, misericordioso Padre, que perdones
a las pobres almas que no han anhelado con amor
ardiente y con inmenso deseo tu santo reino. Por
esos muchos pecados, te ofrezco en sacrificio el
poderoso deseo de tu amadísimo hijo y señor nuestro
Jesucristo, con el cual Él desea que todos sean
acogidos en tu santo reino.
Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Te
ruego humildemente, eterno, benigno,
MES DE NOVIEMBRE
88 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

misericordioso Padre, que perdones a las pobres


almas que no se han sometido del modo más devoto
a tu santa voluntad, sino que muchas veces han
actuado según su propio querer, sustrayéndose así a
la observancia de la misma. En expiación y
penitencia, te ofrezco al Corazón divino de tu
amadísimo hijo y Señor Nuestro Jesucristo y su gran
sumisión.
Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos
ofenden. Te ruego humildemente eterno, benigno y
misericordioso Padre, que perdones a las pobres
almas su pesada abundancia de culpas, porque no
han amado a sus enemigos y no han querido
perdonar. En expiación y penitencia por estos
numerosos pecados, te ofrezco en sacrificio las
Santas Palabras de tu amadísimo hijo y Señor
Nuestro Jesucristo, con las cuales dijo desde la cruz:
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”
No nos dejes caer en la tentación. Te ruego
humildemente eterno, benigno y misericordioso
Padre, que perdones a las pobres almas que no han
opuesto resistencia alguna en las grandes
tentaciones, cediendo a las seducciones del Maligno
y que por lo tanto se han precipitado en la ruina. En
expiación y penitencia, te ofrezco la amorosa y
obediente sumisión y todo el amargo sufrimiento y
la muerte de tu amadísimo hijo y Señor Nuestro
Jesucristo.
Líbranos de todo mal. Te ruego humildemente eterno
benigno y misericordioso Padre, que perdones a las
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 89

pobres almas y las lleves junto a tu amadísimo hijo y


Señor Nuestro Jesucristo al reino de la gloria, donde
Tú vives por siempre. Amén.

ORACIÓN POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración de San Agustín de Hipona
Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo
quisisteis nacer, ser circuncidado, desechado de los
judíos, entregado con el beso de Judas, atado con
cordeles, llevado al suplicio, como inocente cordero;
presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes;
escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado,
cargado de oprobios, desgarrado con azotes,
coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto
el rostro con una púrpura por burla; desnudado
afrentosamente, clavado en la cruz y levantado en
ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos,
dándoos a beber hiel y vinagres y herido el costado
con la lanza. Librad, Señor, por tantos y tan
acerbísimos dolores como habéis padecido por
nosotros, a las almas del Purgatorio de las penas en
que están; llevadlas a descansar a vuestra santísima
Gloria, y salvadnos, por los méritos de vuestra
sagrada Pasión y por vuestra muerte de cruz, de las
penas del infierno para que seamos dignos de entrar
en la posesión de aquel Reino, adonde llevasteis al
buen ladrón, que fue crucificado con Vos, que vivís y
reináis con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos
de los siglos. Amén.
MES DE NOVIEMBRE
90 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

SÓLO FAVORECEMOS A LOS DIFUNTOS SI


OFRECEMOS EL SACRIFICIO DEL ALTAR, LA
PLEGARIA O LA LIMOSNA.
San Agustín
Del Libro de San Agustín, Obispo, sobre los deberes
para con los difuntos. Cap. 2 y 3
El cuidado del entierro, los honores de la sepultura y
la pompa de los funerales, más que auxilios para los
difuntos son consuelo de los vivos. No hay, sin
embargo, que desdeñar los cuerpos de los difuntos,
en especial los de los justos y fieles, que sirvieron
como de instrumentos y vasos al alma para las
buenas obras. Si los vestidos y el anillo de un padre,
u otro recuerdo de esta clase, es tanto más apreciado
de los hijos cuanto mayor fue su amor a sus
progenitores, no hay que despreciar, en modo
alguno, aquellos cuerpos que llevamos más
estrechamente unidos a nosotros que cualquier
vestido. Porque nuestros cuerpos no son para
nosotros un simple adorno exterior puesto a nuestra
disposición, sino que forman parte de la naturaleza
humana. Esto explica la solícita piedad con que se
atendía a las exequias de los antiguos justos,
celebrando sus funerales y proveyendo a su
sepultura; como también las recomendaciones que
ellos, en vida, hacían a sus hijos, relativas a la
inhumación, y a la traslación de sus cuerpos.
Cuando el cariño de los fieles hacia sus difuntos se
manifiesta en recuerdos y oraciones, es indudable
que de ello se aprovechan las almas de los que
durante su vida temporal merecieron beneficiarse de
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 91

tales sufragios. Con todo, ni siquiera en los casos en


que resulte imposible sepultar algún cuerpo o
hacerlo en tierra sagrada, hay que omitir el orar por
las almas de los difuntos. Esto ha tenido en cuenta la
Iglesia al dedicar a todos los cristianos muertos en la
comunión de la sociedad católica, sin mencionar sus
nombres, una conmemoración general, en la que
aquellas almas a quienes falten las oraciones de los
padres, hijos, parientes o amigos, reciban el auxilio
de una tan piadosa madre común. Sin estas
oraciones, inspiradas en la fe y la piedad hacia los
difuntos, creo de que nada serviría a sus almas el que
sus cuerpos privados de vida fuesen depositados en
un lugar santo.
Siendo así creamos que sólo podemos favorecer a los
difuntos por quienes nos interesamos, si ofrecemos
por ellos el sacrificio del altar, la plegaria o la
limosna. Verdad es que estas súplicas no aprovechan
a todos por quienes se ofrecen, sino sólo a los que en
vida merecieron se les aplicaran; pero como
desconocemos quiénes son éstos, conviene ofrecerlas
por todos los cristianos, para no exponernos a pasar
por alto a ninguno de aquellos a quienes tales
beneficios pueden y deben alcanzar; es preferible que
resulten superfluos para ciertos difuntos a quienes
no dañan ni aprovechan, a que falten a quienes
aprovecharían. Todos nos esmeramos en ofrecer
estos sufragios por nuestros parientes y amigos, a fin
de que los nuestros hagan por nosotros otro tanto. En
cuanto a lo que se gasta en la inhumación del
cadáver, no influye en la salvación del difunto, pero
MES DE NOVIEMBRE
92 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

constituye un testimonio de afecto o de respeto,


nacido del sentimiento que nos veda odiar a nuestra
propia carne. Conviene, pues, que haya quien cuide,
en la medida de sus posibilidades, del cuerpo del
prójimo, cuando lo ha abandonado aquél que de él
cuidaba. Y si así proceden los que no creen en la
resurrección, con mayor motivo deben hacerlo los
fieles, aunque sólo sea para manifestar, cumpliendo
los últimos deberes con un cuerpo destinado a la
resurrección y a la vida eterna, su fe en esta creencia.

EL SEPELIO Y LAS ORACIONES COMO


TESTIMONIO DE FE
San Agustín
Del libro de San Agustín, obispo,
sobre los deberes para con los difuntos.
Todo lo tocante a las honras fúnebres, a la calidad de
la sepultura o a la solemnidad del entierro,
constituye más un consuelo de los vivos que un
alivio de los difuntos. De lo dicho no se deduce que
hayamos de menospreciar y abandonar los cuerpos
de los difuntos, sobre todo los de los santos y los
creyentes, de quienes se sirvió el Espíritu Santo como
de instrumentos y receptáculos de toda clase de
buenas obras. Si las vestiduras del padre y de la
madre, o su anillo y recuerdos personales, son tanto
más queridos para los descendientes cuanto mayor
fue el cariño hacia ellos, en absoluto se debe
menospreciar el cuerpo con el cual hemos tenido
mucha más familiaridad e intimidad que con
cualquier vestido. Es el cuerpo algo más que un
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 93

simple adorno o un instrumento: forma parte de la


misma naturaleza del hombre. De aquí que los
entierros de los antiguos justos se cuidaran como un
deber de piedad; se les celebraban funerales y se les
proporcionaba sepultura. Ellos mismos en vida
dieron disposiciones a sus hijos acerca del sepelio o
el traslado de sus cuerpos.
No hay duda de que el afecto que los fieles
manifiestan para con sus difuntos más queridos
aprovecha a aquellos que, viviendo aún, han
merecido que todo les beneficie después de esta vida.
Y cuando por alguna necesidad no sea posible
sepultar los cuerpos, o sepultarlos en lugares santos,
nunca hay que omitir los sufragios por sus almas. La
Iglesia lo hace por todos los difuntos en la asamblea
cristiana y católica, aun callando sus nombres, con
una conmemoración general, de tal modo que,
cuando los padres, los hijos, los parientes o amigos
descuidan este deber, la única piadosa madre común
los tiene presentes supliendo a todos. Pero, si faltan
estos sufragios, que se hacen con fe recta y verdadera
piedad por los difuntos, creo que no sería de ningún
provecho para sus almas que los cuerpos sin vida
estén enterrados en los lugares santos.
Estemos bien convencidos de que llegan a los
difuntos por quienes ejercitamos la piedad las
súplicas solemnes hechas por ellos en los sacrificios
ofrecidos en el altar, las oraciones y las limosnas,
aunque no aprovechen a todos por quienes se hacen,
sino tan sólo a los que en vida hicieron méritos para
aprovecharlos. Pero, porque nosotros no podemos
MES DE NOVIEMBRE
94 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

discernir quiénes son, es conveniente hacerlos por


todos los bautizados para que no sea olvidado
ninguno de aquellos a los que puedan y deban llegar
esos beneficios. En efecto, es mejor que sobren tales
bienes a quienes ni pueden perjudicar ni aprovechar,
antes que falten a quienes pueden necesitarlos. No
obstante, cada cual pone tanto más celo en hacer
todo eso por los suyos cuanto mayor es su esperanza
de que los suyos hagan otro tanto por él. Los
cuidados empleados en el sepelio del cuerpo no son
un salvoconducto de salvación, sino un deber de
humanidad según el sentimiento natural por el que
nadie odia su propia carne. Por tanto es conveniente
rendir todo el cuidado y piedad que se pueda en
favor del cuerpo de nuestro prójimo, cuando haya
salido de esta vida aquel que así lo hacía. Y si hacen
todo esto hasta los que no creen en la resurrección de
la carne, ¿cuánto más deben hacerlo los que creen
que ese servicio aplicado a un cuerpo sin vida, pero
que ha de resucitar y vivir eternamente, es en cierto
modo un testimonio de la misma fe?
IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO –ESPAÑA-
Rito Romano 1962 95
MES DE NOVIEMBRE
96 D. Félix Sardá y Salvany, presbítero

“Ante la dureza de la muerte y su


cruelísima fatalidad, nos sostiene el
consuelo de que en breve hemos de ver a
aquellos por cuya ausencia lloramos. Y n
siquiera se la llama muerte, sino dormición
y sueño. Por eso, el bienaventurado Apóstol
prohíbe que nos entristezcamos por los que
duermen, de modo que si sabemos que
duermen, creamos que pueden despertar, y
una vez terminado su sueño podrán velar
con los santos y decir con los ángeles:
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra
paz a los hombres de buena voluntad. En el
cielo, donde no hay pecado, todo es gloria y
perpetua alabanza y cántico incesantes.
Pero en la tierra, donde impera la sedición,
las guerras y las discordias, hay que
suplicar por la paz, una paz no para todos,
sino para los de buena voluntad y que
merecen oír el saludo apostólico: a vosotros
gracia y paz se multipliquen de parte de
Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
cuyo sitio está en la paz y su morada en
Sion, esto es, en la atalaya, en la
sublimidad de la doctrina y de la virtud , en
el alma del creyente, cuyo ángel ve
constantemente el rostro de Dios y
contempla a cara descubierta la gloria del
Señor.”
San Jerónimo

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