UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE TABASCO
DIVISIÓN DE ADMINISTRACIÓN Y NEGOCIOS
TSU en Administración Área Formulación y Evaluación de
Proyectos
ALUMNO:
Maximiliano Gomez De La O
5to cuatrimestre grupo “A”
Desarrollo y Crecimiento económico
PROFESOR:
Juan Javier Ramon Castillo
FECHA:
30/ Enero/ 2023.
Ensayo I 30 de enero 2023
Evolución de la crisis económica en México y su relación con
la desigualdad salarial en Tabasco.
A partir de diciembre de 1982, con la crisis de la deuda externa encima, se inicia en México un
largo proceso de transición, promovido por el Ejecutivo Federal, hacia nuevos modos de organizar
y promover la producción y el intercambio así como de relacionar la economía del país con el resto
del mundo.
Durante muchos años, de 1933 a 1982, la expansión de la economía nacional se asoció y recibió
su mayor y más fuerte impulso de la creciente y muy variada participación del Estado, y de la
protección frente a la competencia del exterior de la producción nacional (un modelo de crecimiento
económico a base de la industrialización promovida por el Estado, que en la de las manufacturas
se orientó, en buena medida, a la sustitución de importaciones). En esos cincuenta años, la tasa de
crecimiento del PIB fue, en promedio, de alrededor de 6.5% al año en términos reales. El
crecimiento fue sostenido. En ninguno de esos años dejó de crecer la economía y en muchos se
pudo combinar con la estabilidad de los precios y del tipo de cambio. En otros, mejoró la
distribución del ingreso.
El programa neoliberal y sus resultados:
El programa neoliberal puesto en práctica en México a partir de 1983, y la política económica y
social asociada a él, fue en parte promovido y ampliamente respaldado por el gobierno de Estados
Unidos, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo
y la comunidad financiera internacional. Se caracterizó por un conjunto de reformas, destinadas a
alterar de manera significativa la estructura de la economía, que cubren muchas áreas
relacionadas entre sí y todas tienen el declarado propósito de mejorar la eficiencia del sistema
económico. La magnitud y profundidad de las reformas entraña un período de transición, en el que
se modifican las instituciones, se redefinen las relaciones entre los factores de la producción y
entre las clases sociales y en el que hay un reacomodo del poder.
El programa neoliberal que compartieron y que con entusiasmo adoptan los gobiernos mexicanos y
que en la actualidad prevalece promete mejorar la competitividad, estimular el libre acceso a los
recursos de capital y a los tecnológicos así como promover una estructura económica más flexible.
Todo ello, a fin de desarrollar un ambiente más favorable para los inversionistas nacionales y
extranjeros y así lograr un crecimiento económico sostenido, estabilidad en los precios y los más
altos niveles de bienestar para la población.
Se abandona, progresivamente, el proyecto de desarrollo que México siguió durante décadas por
otro, distinto y de profundas reformas estructurales, que busca descansar en el libre juego de las
fuerzas del mercado para asignar y utilizar los recursos, mercado no regulado, abierto a la
competencia con el exterior y con cada vez menor participación del Estado .El programa, que sin
mayor consulta democrática a la población, se puso en práctica en el país (después de varios
esfuerzos de ajuste de carácter ortodoxo que no dieron el resultado que de ellos se esperaba)
descansó, en lo fundamental, en tres reformas llamadas estructurales:
Redimensionar al Estado
1) en las finanzas públicas, progresiva eliminación del déficit público; reducción del gasto público,
sobre todo el de inversión fija y el destinado al gasto social; reducir, hasta eliminar, los diversos
subsidios a las actividades económicas y a las personas (no tanto los que benefician a las
empresas); incrementar los precios y las tarifas de los bienes y de los servicios que el sector
público ofrece a la economía; descansar en los impuestos indirectos (más que en los directos) para
aumentar la recaudación; reducir las tasas y los tramos en el Impuesto Sobre la Renta; eliminar
paulatinamente los gravámenes al comercio exterior. Pagar cabal y puntualmente la deuda con el
exterior y, en el tiempo, reducir la deuda interna y la externa como proporción del PIB.
2) venta, transferencia o cierre de las empresas del sector público. Muchas de las empresas
eliminadas, se relacionaban con las actividades agropecuarias y las de desarrollo social.
Desmantelamiento de una amplia red de protección social para las clases populares.
3) desregulación progresiva de las diversas actividades económicas y sociales que el sector
privado lleva a cabo.
4) simplificación de los trámites de diversa índole que los particulares llevan a cabo ante la
autoridad.
Apertura al exterior
1) eliminar, rápida y progresivamente, los gravámenes y los controles cuantitativos al comercio
exterior.
2) eliminar progresivamente el control de cambios.
3) ingreso al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés).
Posteriormente a la Organización Mundial de Comercio (OMC).
4) firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
5) firma de tratados y acuerdos de libre comercio y de carácter financiero con varios países.
6) ingreso a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
7) apertura a la inversión extranjera y desregulación de la misma. Eliminar los diversos controles
sobre el movimiento y destino de capitales.
Política monetaria y financiera
1) desregulación del servicio de banca y crédito (de las operaciones activas y de las pasivas;
ausencia de regulación prudencial).
2) el servicio de banca y crédito deja de ser un servicio público concesionado y pasa a ser una
actividad tan sólo sujeta a autorización.
3) privatización de la banca y su apertura al capital externo.
4) paulatina eliminación del encaje legal y de su estrecha relación con el sistema de operaciones
selectivas de crédito.
5) cancelación de muchos de los fidecomisos de fomento, que operan como mecanismos de
descuento y garantía.
6) eliminación de parte de la banca nacional de desarrollo y fomento. La que permanece, reduce
sustancialmente sus actividades a operaciones de segundo piso con la banca privada.
7) autonomía del Banco de México. Su tarea principal: velar por la estabilidad de los precios
internos.
A estas reformas estructurales, se sumó la continuación de la reforma política –que arranca en
1977 y que busca llevar al Estado "a una democracia representativa que pudiese recoger la
pluralidad social e ideológica y diese un cauce productivo y renovador a los conflictos y pugnas
distributivas y por el poder que son propias de las sociedades complejas."
La economía mexicana cumple ya varios lustros de experimentación neoliberal, de largos y
penosos períodos de ajuste y estabilización. El saldo de todo ello es: lento en realidad mediocre–,
crecimiento económico la OCDE, lo llama "decepcionante"); persistente desigualdad en la
distribución de la riqueza y del ingreso; abrumadora pobreza y lamentables condiciones de
existencia en por lo menos la mitad de la población; reducidos ingresos fiscales, que apenas
soportan un menor gasto público programable; insuficiente y deficiente infraestructura básica (i.e.,
uso y aprovechamiento de agua, energéticos, comunicaciones y transportes); desarticulación
productiva, sobre todo en las actividades industriales (las manufacturas); pocas oportunidades de
empleo bien remunerado, estable y seguro; crecimiento de la informalidad en el mercado de trabajo
y migración masiva a Estados Unidos, ante la falta de oportunidades en el país, son algunas de las
expresiones de ello.
En los últimos veinticinco años, los que van de 1983 a 2009, la economía mexicana prácticamente
ha estado estancada. En algunos años, pocos, se logró crecimiento económico (1991-1994 y, a un
ritmo mayor, 1996-2000). Pero después vinieron los programas de ajuste (1994-1995 y 2001-
2003). En todo caso, en conjunto, el PIB por persona no ha superado, en promedio, la tasa real de
crecimiento de 0.4% al año, muy por debajo de la de alrededor de 3% al año que registró durante
los años de expansión de la economía mexicana (1933-1982). La crisis económica que
actualmente vive el país, ya ha empeorado las cosas. Según las autoridades mexicanas, el FMI y
el Banco Mundial, en 2008 el PIB por persona no creció y para 2009 se estima que bajará 7% (o
más). El comportamiento de la economía y de los precios al consumidor ha sido:
La economía se ha vuelto una donde predominan de manera notable los servicios y el comercio
(incluyendo el informal):4
Las políticas de estabilización y ajuste, junto con la apertura de la economía nacional para así
mejor incorporarse al mercado global (significadas por el acelerado ritmo con que se
instrumentaron, por la característica de no estar acompañadas, principalmente de una activa
política industrial y de desarrollo rural y por descansar, destacadamente, en ofrecer mano de obra
barata, y no en la promoción de la transferencia de la fuerza de trabajo de actividades de menor a
las de mayor valor agregado) no lograron mayor crecimiento económico y sí provocaron
desigualdad en la distribución del ingreso en el país.
...el análisis de largo plazo (1950–2000) de las tendencias en la distribución funcional del ingreso
permiten apreciar cómo las tendencias dominantes en los sesenta y setenta se revirtieron
drásticamente en los ochenta y noventa, como consecuencia de la aplicación de las mencionadas
políticas de estabilización y ajuste que tendieron, en términos de la aplicación del modelo de
Kalecki ampliado a una economía abierta, a deprimir la participación de las remuneraciones a los
asalariados en el producto no agropecuario del país, a consecuencia del rezago que presentó la
evolución de los salarios reales vis a vis el tipo de cambio real en la economía mexicana. En
términos de la distribución del ingreso de los hogares, el análisis de largo plazo (1963–2000)...,
permite inferir la presencia de un fenómeno similar: la existencia de una clara tendencia hacia
menores patrones de concentración del ingreso en las décadas de los sesenta y setenta, en las
que la economía mexicana transitó las últimas etapas de crecimiento por la vía de industrialización
por sustitución de importaciones (economía cerrada) y su notable reversión a partir de la segunda
mitad de la década de los ochenta, al mismo tiempo que se impulsaban los más significativos
cambios estructurales de la economía mexicana para hacerla funcional con la globalización en
marcha.5
La participación de las remuneraciones a los asalariados en el ingreso del sector no agropecuario,
después de la caída que se registró entre 1982 y 1987, repuntó años después para volver a caer y
situarse a finales del siglo XX y los primeros años del XXI en un nivel inferior (o similar) al de 1952.
A partir de los primeros años de la década de los ochenta se da un aumento sostenido en la
concentración del ingreso. La parte del ingreso que se llevan los hogares más acomodados crece
sistemáticamente entre 1984 y 1994 y se mantiene a ese nivel. En 2008, 10% de los hogares más
pobres, apenas sobrevive con alrededor de 1% del total del ingreso, mientras que 10% de los
hogares más ricos concentra más de 40% de ese total. Visto de otra manera, para ese mismo año,
más de 56% del ingreso lo concentra 20% de los hogares más ricos, mientras que 20% de los
hogares más pobres tiene apenas 3.6% del ingreso. El coeficiente de Gini creció después de 1984,
se mantuvo en niveles elevados y disminuyó en 2006, para volver a crecer en 2008.
Al cierre del 2019, Tabasco registró seis años consecutivos con el primer lugar nacional en tasa de
desocupación, mientras la Ciudad de México hiló dos años en segunda posición; Querétaro
completó el podio estatal.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, durante el año pasado, las
mayores tasas de desocupación se dieron en Tabasco (6.43% de la Población Económicamente
Activa -PEA-), Ciudad de México (5.22%) y Querétaro (4.73 por ciento).
Tabasco, desde el 2014, es la entidad con la tasa de desocupación más alta en territorio mexicano.
El estado petrolero aún resiente la crisis del sector, la cual comenzó a mitad del 2014 con bajos
niveles del precio del crudo y disminución de la producción de hidrocarburos. Por ejemplo, en el
2013, el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 98.79 dólares por barril; en el 2014 pasó a
87.53 dólares; en el 2015 a 44.18 dólares, y en el 2016 a 35.76 dólares (en este año tocó mínimos
históricos con 18.90 dólares).
Ya en el 2017 se recuperó, al registrar un precio de 46.39 dólares, y continuó con la misma
tendencia en el 2018 (61.89 dólares); sin embargo, en el 2019 disminuyó, al promediar 54.67
dólares por barril. Además, desde junio del 2017, la producción de petróleo crudo no rebasa 2
millones de barriles diarios.
Esta situación todavía impacta en la economía y mercado laboral de Tabasco, que si bien, durante
el año pasado fue el estado con la caída más pronunciada de la tasa de desocupación —menos
desempleados— (de 7.85% de la PEA en el 2018 a 6.43% en el 2019), debido a las políticas de
diversificación sectorial del gobierno de Adán Augusto López Hernández, así como del apoyo de la
Federación, aún es insuficiente, ya que su dependencia al petróleo es elevada (44.5% de su
Producto Interno Bruto -PIB- corresponde a la minería petrolera).
Antes de la crisis del sector petrolero, en el 2013, Tabasco era la octava economía más grande del
país, con una aportación de 3.5% del PIB nacional; en el 2018, descendió a la posición 17 (2.2%
del PIB de México).
La administración de Andrés Manuel López Obrador proyecta para la entidad, además de
programas sociales, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya.
Es importante mencionar que Campeche es la entidad que más depende del petróleo (74.5% de su
PIB). En desocupación, alcanzó una tasa de 3.14% de la PEA (lugar 14 en el país), 0.32 puntos
porcentuales menos respecto al 2018.
Para Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM), “Tabasco es una economía que se vio fuertemente afectada por la crisis petrolera y le ha
sido difícil recuperarse. Las caídas de 15.6% en el PIB de la minería petrolera en el 2018 y de
34.7% en el de la construcción, de acuerdo con el Inegi, ocasionaron que descendiera su
economía, así como incrementos en pobreza e informalidad”.
Referencias
Yúnez Naude,
"Crisis económica, agricultura y campo mexicanos", PRECESAM
([Link] El Colegio de México, UNAM, 31de julio de 2009.
• Ver, de S. J. Flores Salgado, Cambio estructural e integración regional de la economía
mexicana. Un estudio de desintegración industrial, UAM, México, 2009.
• Fernando Cortés, D. Hernández, E. Hernández Laos, et. al., Evolución y características
de la pobreza en México en la última década del siglo XX, Sedesol, México, 2002, pp. 24
y 25. • Lilia Domínguez Villalobos y Flor Brown Grossman, Estructura de mercados de la
industria mexicana, Facultad de Economía, UNAM y Miguel Ángel Porrúa, México, 2003,
pp. 17 y 36-37.