Mycobacterium
leprae
EQUIPO 2
Mycobacterium leprae
Es una especie bacteriana, también conocido
como bacilo de Hansen, es la bacteria
responsable de causar la lepra, o enfermedad
de Hansen.
Fue el primer patógeno bacteriano
descubierto en tejidos infectados, por G.
Armauer Hansen en Noruega, en 1874.
Morfología Y Fisiología
Son: Intracelulares
Tamaño: Tienen una longitud entre 1 y
7 micras y un espesor de 0.3 a 0.5
micras.
Forma: Usualmente en forma de
bastón, aunque pueden variar
(pleomórficas).
Resistencia: Son ácido-alcohol
resistentes.
Metabolismo: Aerobias.
Cápsula: Si
Están sólo remotamente emparentadas
con Mycobacterium tuberculosis.
Membrana citoplasmática
La pared celular de las Mycobacterium presenta una estructura compleja y distintiva:
1. Contienen una membrana citoplasmática formada por una: Bicapa lipídica.
2. Por encima se encuentra el rígido peptidoglicano: Que contiene N-glucolilmurámico, en lugar del N-
acetilglucosamina que se encuentra en otras bacterias.
Por medio de una unión fosfodiéster el peptidoglicano se une covalentemente al
arabinogalactano, un polímero compuesto de arabinosa y galactosa.
En la porción más distal y externa, los arabinogalactanos
se hallan fijados los ácidos micólicos.
Estos ácidos tienen cadenas carbonadas largas (C60 a C90), lo que les confiere su resistencia
característica.
Cultivo
Este microorganismo no puede
cultivarse en medios sin células, lo que
ha limitado significativamente el
conocimiento sobre su biología y
comportamiento.
Patología
Debido a que las bacterias causantes de la lepra se multiplican muy lentamente, los síntomas no suelen comenzar
hasta al menos un año después de que la persona se haya infectado, si bien lo habitual es que aparezcan de 5 a 7 años
más tarde y a menudo muchos años después. Los signos y síntomas de la lepra dependen de la respuesta
inmunológica del enfermo. El tipo de lepra determina la predicción a largo plazo, las posibilidades de complicaciones y
la necesidad de un tratamiento con antibióticos.
Tipos principales de lepra:
1. Lepra tuberculoide:
Se manifiesta con grandes manchas hiperestésicas (de sensibilidad aumentada) que posteriormente se
vuelven anestésicas (sin sensibilidad).
2. Lepra lepromatosa:
Origina grandes nódulos en la piel, conocidos como lepromas.
La progresión de las lesiones es causa
de grandes deformaciones.
Mycobacterium leprae es la única bacteria conocida que invade los nervios
periféricos, lo que origina la mayoría de las complicaciones asociadas con la lepra.
Ni el cerebro ni la médula espinal resultan afectados.
Pérdida de sensibilidad:
Disminución en la percepción del tacto, el dolor, el frío y el calor.
Esto puede provocar quemaduras, cortes o heridas sin que el paciente lo
note.
Debilidad muscular:
Puede causar deformidades como dedos en garra o el "pie caído".
Otras complicaciones
1. Lesiones cutáneas:
Úlceras en las plantas de los pies.
2. Afección nasal:
Daño en los conductos nasales que puede causar congestión crónica.
3. Lesiones oculares:
En algunos casos, pueden llevar a ceguera.
4. Complicaciones en varones:
La lepra lepromatosa puede provocar impotencia e infertilidad debido a la
disminución de testosterona y producción de esperma por los testículos.
Diagnóstico
El diagnóstico bacteriológico de M. leprae se basa en la demostración directa de los bacilos en muestras de
lesiones cutáneas, raspado de moco nasal, linfa del lóbulo de la oreja (en casos de enfermedad activa se agrupa
en masas denominadas globis).
Para ello se utilizan las tinciones:
Ziehl-Neelsen: Para identificar bacilos ácido-alcohol resistentes.
Auramina: Técnica fluorescente que permite visualizar los bacilos de forma más eficiente.
Prueba de lepromina (Mitsuda)
La lepromina es una suspensión de bacilos de lepra inactivados, inyectada por vía intradérmica para evaluar la
respuesta inmune del paciente.
La lectura de la prueba se hace a los 21 días. Los pacientes con lepra lepromatosa dan resultado negativo y los pacientes
con lepra tuberculoide dan resultado positivo.
Procedimiento:
Se inyectan 0.1 ml de lepromina en la superficie flexora del antebrazo, aproximadamente 3 cm por debajo del codo.
La lectura se realiza a las 4 semanas con una regla milimetrada para medir el diámetro mayor de la induración.
Se considera la prueba positiva cuando se evidencia una induración
de 6 mm o más.
La prueba de lepromina no es diagnóstica, ya que solo tiene valor
pronóstico.
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