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Antología Poética Mexicana

Circo Poético

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4

Prólogo

Imaginemos que un libro cerrado es un lugar a donde


acudimos llevados por la curiosidad de saber qué puede
haber ahí.
Vamos descubriendo lo que hay conforme lo abrimos,
lo hojeamos y vamos leyendo las palabras impresas en él.
En ese lugar -un sitio yermo, al principio- se teje con
lentitud, al paso de nuestra lectura, una atmósfera llena de
luces y de sombras; más temprano que tarde, sentimos
que podemos vivir a gusto, mientras leemos dentro de ese
lugar; mientras nos aposentamos en sus espacios, en sus
rincones, en su ambiente. Y si ese lugar es un circo, más
a gusto nos sentiremos.
Es lo que han querido que pase con su trabajo los an-
tologadores de este Circo poético, reunión de varios actos
de prestidigitación verbal y de acrobacias y magias
múltiples ejecutados por un puñado de poetas de México.
En el circo se despliegan, en forma de actos fantásticos,
los mitos y los misterios que les son más queridos a los
seres humanos: el vuelo, el dominio sobre el fuego, la
amistad amorosa con los animales, el gigante y el enano,
la risa.
La literatura, y en especial la poesía, nos pone en con-
tacto con esta materia mítica, y lo hace con medios que
todos podemos reconocer: las palabras -su sentido, su
ritmo, su temperatura afectiva-; palabras cargadas en cada
poema con una voluntad de recreación del mundo que

5
nos permite a nosotros, los lectores, por el arte de sus
iennttirmeliadzaadmdieenlatolse,cptuarrati.cipar en esa
misma recreación
El conjunto de poemas que aquí pueden leerse tiene
su propia música, su energía y sus leyes. Deben leerse
con interés; de otra manera -es decir, si los leemos con
indiferencia o al descuido- nunca serán para nosotros
más que una serie inerte de palabras. Eso quiere decir
que hay que participar en los poemas, verlos y leerlos
como algo vivo, como organismos en los cuales las
palabras adquieren vida, se animan y conversan con
nosotros.
Bienvenidos, pues, a este Circo poético. Lo único que
hace falta para entrar en él es ese interés y esa
curiosidad que nos abrirán sus puertas.

David Huerta

6
7
8
Paisaje de sol

Azul cobalto el cielo, gris la


llanura, de un blanco tan intenso la
carretera, que hiere la retina con la
blancura de la plata bruñida que
reverbera.

Allá lejos, muy lejos, una palmera,


tras unas tapias rojas, a grande altura,
como el airón flotante de una cimera
, levanta su penacho de fronda
oscura.

Llego al lejano huerto; bajo la parra


que da sombra a la escena que me imagino
resuenan los acordes de la guitarra;

rompe el aire una copla que ensalza el vino


... y al monótono canto de la cigarra
avanzó triste y solo por el camino.

Francisco A. De Icaza

9
Peces voladores

Al golpe del oro solar


Estalla en astillas el vidrio del mar.

José Juan Tablada

Mar: Camino que une, abismo que separa


José Emilio Pácheci

10
Heroísmo

Triunfaste por fin, perrillo fiel


Y ahuyentando por tu ladrido
Huye veloz el tren…

José Juan Tablada

11
La Luna

Es mar la noche negra,


la nube es una concha,
la luna es una perla.

José Juan Tablada

12
El campanero

Me contó el campanero esta


mañana que el año viene mal para
los trigos.
Que Juan es novio de una prima hermana
rica y hermosa. Que murió Susana.
El campanero y yo somos amigos .

Me narró amores de sus juventudes


y con su voz cascada de hombre fuerte,
al ver pasar los negros ataúdes
me hizo la narración de mil
virtudes y hablamos de la vida y de
la muerte.

-¿Y su boda, señor?


-Cállate, anciano.
-¿Será para el invierno?
-Para entonces,
y si vives aún cuando su mano
me dé la Muerte, campanero
hermano, haz doblar por mi ánima
tus bronces.

13
Ramón López Velarde

14
La saltapared

Volando del vértice


del mal y del bien,
es independiente
la saltapared.

y su
principado, la
ermita que fue
granero después.

Sobre los tableros


de la ruina fiel,
la saltapared
juega su ajedrez,
sin tumbar la reina,
sin tumbar al rey ...

Ave
matemática,
nivelada es
como una ruleta
que baja y que sube

15
feliz, a cordel.

16
Su voz vergonzante
llora la doblez
con que el mercader
se llevó al canario
y al gorrión también
a la plaza pública,
a sacar la suerte
del señor burgués.

Del tejado bebe


agua olvidadiza
de los aguaceros,
porque transparente
su cuerpo albañil
gratuito nivel.

Y al ángel que quiere


reconstruir la ermita
del eterno Rey,
sirve de plomada
la saltapared.

Ramón López Velarde

Cuerpo: Es el lugar/primero y ultimo del hombre.


Homero Arídjis

17
Hermana, hazme llorar ...

Fuensanta:
dame todas las lágrimas del mar.
Mis ojos están secos y yo sufro
unas inmensas ganas de llorar.

Yo no sé si estoy triste por el alma


de mis fieles difuntos
porque nuestros mustios corazones
nunca estarán sobre la tierra juntos.

Hazme llorar, hermana,


y la piedad cristiana
de tu mano inconsútil
enjúgueme los llantos con que llore
el tiempo amargo de mi vida inútil.

18
Fuensanta:
¿tú conoces el mar?
Dicen que es menos grande
y menos hondo
que el pesar.
Yo no sé ni por qué quiero llorar:
será tal vez por el pesar que escondo,
tal vez por mi infinita sed de amar.
Hermana:
dame todas las lágrimas del mar ...

Ramón López Velarde

Amar: Es una angustia, una pregunta,


una suspensa y luminosa duda.
Xavier Villaurrutia

19
Jitanjáfora

Filiflama alabe cundre


ala alalúnea alífera
alveolea jitanjáfora
liris salumba salífera

Olivia oleo ororife


alalai cánfora sandra
milingítara girófara
zumbra ulalindre calandra.

Alfonso Reyes

20
Sol de Monterrey
No cabe duda: de niño,
a mí me seguía el sol.
Andaba detrás de mí
como perrito faldero;
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.

Saltaba de patio en patio,


se revolcaba en mi alcoba.
Aún creo que algunas veces
lo espantaba con la escoba.
Ya la mañana siguiente,
ya estaba otra vez conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.

(El fuego de mayo


me armó caballero:
yo era el Niño Andante,
y el sol, mi escudero.)

21
Todo el cielo era de añil;
toda la casa, de oro.
jCuánto sol se me metía
por los ojos!
Mar adentro de la frente,
a donde quiera que voy,
aunque haya nubes cerradas,
¡oh cuánto me pesa el sol!
¡oh cuánto me duele, adentro,
esa cisterna de sol
que viaja conmigo!

Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.
Cada ventana era sol,
cada cuarto era ventanas.

Los corredores tendían


arcos de luz por la casa.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas,
y la huerta en la lumbre viva
se doraba.
Luz: Es tiempo que se piensa.
Octavio Paz
Luz: Es el pensamiento visible de Dios.

22
Homero Aridjis
Los pavos reales eran
parientes del sol. La garza
empezaba a llamear
a cada paso que daba.

Y mí el sol me desvestía
para pegarse conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los
niños.

Cuando salí de mi casa


con mi bastón y mi hato,
le dije a mi corazón:
-¡Ya llevas sol para rato! -
Es tesoro -y no se acaba:
no se me acaba- y lo
gasto. Traigo tanto sol
adentro que ya tanto sol
me cansa.-
Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.

23
Alfonso Reyes

24
Colinas

Pero esos zopilotes estandartes...


Les envidio a ustedes la tarea
de recoger estrellas
que quedan tiradas en la mañana.
-Sí; tenemos ya una colección bastante
completa.
Dicen que las pagan muy bien en Groenlandia.

¡Dibujar las colinas!


Repartirles los ojos
y llevarles palabras finas.
Mojar largo el pincel; apartar la
neblina
de las nueve de la mañana,
para que el vaso de agua
campesina
se convierta en alegre limonada.

Carlos Pellicer

Palabra: Libertad que se inventa y me inventa cada día.


Octavio Paz

25
Deseos
Trópico, para qué me diste
las manos llenas de color.
Todo lo que yo toque se
llenará de sol.
En las tardes sutiles de otras tierras
pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol.
Déjame un solo instante
dejar de ser grito y color.
Déjame un solo instante
cambiar de clima el corazón,
beber la penumbra de una cosa desierta,
inclinarme en silencio sobre un remoto balcón,
ahondarme en el manto de pliegues finos,
dispersarme en la orilla de una suave devoción,
acariciar dulcemente las cabelleras lacias
y escribir con un lápiz muy fino mi meditación.
¡Oh, dejar de ser un solo
instante el Ayudante de Campo
del sol!
¡Trópico, para qué me diste
las manos llenas de color!
Carlos Pellicer

26
Lápiz: Es un ser que para hacer se deshace.

27
Antonio Deltoro

Vuelo de voces
Mariposa, flor de aire,
peina el área de la rosa.
Todo es así: mariposa,
cuando se vive en el aire.
Y las horas de aire son
las que de las voces vuelan.
Sólo en las voces que vuelan
lleva alas el corazón.
Llévalas de aquí que son
únicas voces que vuelan.

28
Carlos Pellicer
Guijarros

¿Qué haré yo con tantos guijarros?


Son duros y lisos, redondos y claros.
¿Qué haré yo con tantos guijarros?

Con ellos podría construir un palacio


o tender un puente sobre el lago.
Con ellos podría -hondero fantástico-
derribar uno a uno los astros.
Contando el tesoro, pasara mil años.
¿Valdría la pena contado?
Y luego, ¿qué haría con tantos guijarros?

Las ondas transcurren con un solo cántico,


las hojas se caen del árbol,
los vientos murmuran de paso.
Y mientras, ¿qué hago con estos guijarros?

Sentado a la orilla del lago,


pasaré mi vida lanzando a las ondas guijarros,
guijarros ...

29
Miraré los círculos que se van formando,
Creciendo primero y después borrando.
Oiré como se hunden cantando.

Y todo será tan limpio y tan claro


Las aguas profundas, los días de mayo
La luz en los ojos, la fuerza en el brazo,
Y siempre cayendo guijarros,
guijarros…

Enrique González Rojo

Vida: Pan de sol para los otros,

30
los otros todos que somos nosotros.

31
Octavio Paz
Mar bajo la luna
(Fragmento)

Bajo la noche, de la nave


han salido las mismas preguntas:
-¿Acaso sabemos hacia adonde vamos?
-¿Nos habremos equivocado de ruta?

Hace tiempo que dejamos la tierra,


y por el mar de la aventura
arribaremos esta noche
a la capital de la luna…
Enrique González Rojo

32
Los cinco sentidos
1
En el telar de la lluvia
tejieron la enredadera
-¡madreselva, blanca y
rubia!- de tu cabellera negra.

2
Si el picaflor
conociera a lo que tu
boca sabe...

3
Iluminados y oscuros
capulines de tus ojos,
como el agua de los pozos
copian luceros ilusos.

33
4
Cuando te toco parece
que el mundo a mí se confía
porque en tu cuerpo amanece,
desnudo pétalo, el día.

5
Por tu voz de mañanitas
he sabido despertar
de la realidad al sueño,
del sueño a la realidad.
Bernardo Ortiz de Montellano

Realidad: La otra cara del tiempo.

34
Octavio Paz

Croquis

Un cielo gris que


amenaza Lluvia, tormenta
o nevasca

Un cinturón de
montañas. Una tierra
seca y árida

Ni una nube ni una casa


Que ponga su nota blanca.

El viento, lento y sin ganas,


Se quedo sobre unas palmas.

Bernardo Ortiz de Montellano

35
El aeroplano

Para que las nubes no le desconozcan,


permitiéndole andar entre ellas, fue
vestido de pájaro. Para que pudiera
volar, en giros elegantes y atrevidos, le
dieron forma de caballito del diablo.
Para que supiéramos que trabaja y es
inteligente, le colocaron en el abdomen
una máquina y en la cabeza una hélice
que zumba como abeja sin panal.

Manchado de azul desgranando la


rubia mazorca del día va el aeroplano,
sujeto de la mano del piloto y a la voluntad
de las cataratas del viento; dibujando
el paisaje -magueyes, torres de iglesia,
indios cargados como hormigas- en su
cuaderno de notas cuadriculado.

Bernardo Ortiz de Montellano

36
Pausas I

¡El mar, el mar!


Dentro de mí lo
siento.
Ya sólo de pensar
en él, tan mío,
tiene un sabor de sal mi pensamiento.
José Gorostiza

37
¿Quién me compra una naranja?
A Carlos Pellicer

¿Quién me compra una naranja


para mi consolación?
Una naranja madura
en forma de corazón.

La sal del mar en los labios


¡ay de mí!
La sal del mar en las venas
y en los labios recogí.

Nadie me diera los suyos


para besar.
La blanda espiga de un beso
yo no la puedo segar.

Nadie pidiera mi sangre


para beber.
Yo mismo no sé si corre
o si deja de correr.

38
Como se pierden las barcas
¡ay de mí!
como se pierden las nubes
y las barcas, me perdí.

y pues nadie me lo pide,


ya no tengo corazón.
¿quien me compra una naranja
para mi consolación?

José Gorostiza

39
Canción
(Fragmento del poema: Muerte sin fin)

Iza la flor su enseña,


agua, en el prado.
¡Oh, qué mercadería
de olor alado!

¿Oh, qué mercadería


de tenue olor!
¿Cómo inflama los aires
con su rubor!

¿Qué anegado de gritos


está el jardín!
"¡Yo, el heliotropo, yo!"
"¿Yo? El jazmín."

Ay, pero el agua,


ay, si no huele a nada.

Aire: Es leve rosa dura.

40
Francisco Hcrnández

Tiene la noche un
árbol con frutos de
ámbar; tiene una tez la
tierra, ay, de
esmeraldas.

El tesón de la sangre
anda de rojo;
anda de añil el sueño; la dicha, de oro.

Tiene el amor feroces


galgos morados;
pero también sus mieses,
también sus pájaros.

Ay, pero el agua,


ay, si no luce a nada.

Sabe a luz, a luz fría, sí,


la manzana.
¡Qué amanecida fruta
tan de mañana!

41
Qué anochecido sabes,
tú, sinsabor!
¡cómo pica en la entraña
tu picaflor!

Sábe la muerte a tierra,


la angustia a hiel.
Este morir a gotas
me sabe a miel.

Ay, pero el agua,


ay, si no sabe a nada.

(Baile)

Pobrecilla del agua,


ay, que no tiene nada,
ay, amor, que se ahoga,
ay, en un vaso de agua.

José Gorostiza

Angustia: Es sombra de la
puerta/ que no se abre de noche

42
ni de día.

43
Carlos Pellicer
Pausas II

No canta el grillo. Ritma


la música
de una estrella.

Mide
las pausas luminosas
con su reloj de arena.

Traza
sus órbitas de oro
en la desolación etérea.

La buena gente piensa


-sin embargo-
que canta una cajita
de música en la hierba.

José Gorostiza

44
Manzana

Conciencia del frutero campesino,


manzana, entre las uvas y las nueces
¡de qué rubor tardío te embelleces
con el otoño que te presta el vino!

Gira en la piel de tu contacto fino una


dulzura sana, sin dobleces,
y del reflejo en que tu forma acreces
llenas, sincera, el vaso cristalino.

Porque es tan limpia la pulida esfera de tu


carne de plata y tan segura que el paisaje
que mira, refrigera.

Y corre por la helada dentadura


una acidez, al verte, que no altera
la sed, sino la moja y la madura.

Jaime Torres Bodet

45
Música oculta

Como el bosque tiene


tanta flor oculta,
parece olorosa
la luz de la luna.

Como el cielo
tiene tanta estrella
oculta, parece
mirarnos
la noche de luna.

¡Como el alma tiene


su música oculta,
parece que el alma
llora con la luna! ...

Jaime Torres Bodet

46
Oscuridad eterna

-El que se muere


¿qué siente?
-Que le apagan la
luz para siempre.

Elías Nandino

47
Oscuridad: Es la mirada del que arde.
Ricardo Yáñcz
Aire

El aire juega a las distancias:


acerca el horizonte,
echa a volar los árboles
y levanta vidrieras entre los ojos y el paisaje.

El aire juega a los sonidos:


rompe los tragaluces del cielo,
y llena con ecos de plata de agua
el caracol de los oídos.

El aire juega a los colores:


tiñe con verde de hojas el arroyo
y lo vuelve, súbito, azul,
o le pasa la borla de una nube.

El aire juega a los recuerdos:


se lleva todos los ruidos
y deja espejos de silencio
para mirar los años vividos.

Xavier Villaurrutia

48
Poesía

Eres la compañía con quien hablo


De pronto, a solas.
Te forman las palabras
Que salen del silencio
Y del tanque del sueño en que me ahogo
Libre hasta despertar.

Tu mano metálica
Endurece la prisa de mi mano
Y conduce la pluma
Que traza en el papel su litoral.

Tu voz hoz eco,


Es el rebote de mi voz en mi muro,
Y en tu piel de espejo
Me estoy mirando por mil Argos
Por mis largos segundos

49
Poesía: es una manera/ de reescribir el tiempo.
Homero Aridjis

Pero el menor ruido te ahuyenta

y te veo salir
por la puerta del libro
o por el atlas del
techo, por el tablero
del piso, o la página
del espejo, y me dejas
sin más pulso ni voz y sin más cara,
sin máscara como un hombre desnudo
en medio de una calle de miradas.

50
Xavier Villaurrutia

Las palomitas del monte

Parecen venir hacia acá las palomitas del


mente, las tres cabecitas grises meneándose
rápidas, caminando hacia el agua de flores,
luego las tres cabecitas grises se alejan juntas
caminado lentamente.
Y alla lejos, en la Tierra Florida, debajo del
amanecer, van tres cabecitas grises
maneandose hacia el agua de flores,
y luego juntas, alejandose lentamente

Poema Yaqui

51
Flores: Son el puro agradecimiento a la luz.
Ricardo Yañez
Las tortugas
Cadidi ca bigu
rului ca ti biga
no biguro
no bigo huini
guriá nizadó
bigu huini
bigu ró
ne naró ne nahuini
pará bizanalu shiñi
pará bizanalu shini
nizado
nizado, nizado
bia bigu huini
bia bugú ró
pará bizanalú shiñi
buguró
bugu huini

52
Van pasando las tortugas
parecidas a un collar
con la tortuga grande
unida a la tortuga chica
a la orilla del mar
tortuga chica
tortuga grande
con la grande, con la chica
¿dónde dejaste al hijo?
¿dónde dejaste al hijo mar?
mar mar
mira a la tortuga chica
mira a la tortuga grande
¿dónde dejaste al hijo?
tortuga grande
tortuga chica.

Poema zapoteco

53
Canto de la guacamaya

La pitahaya esta madura,


vamos a cogerla
Córtense los otates.
La guacamaya viene de la tierra caliente
para comer las primeras frutas.
Desde muy lejos, desde la tierra
caliente vengo cuando están cortando
los otates y me como los primeros
frutos.
¿Por qué quieren quitarme
ustedes los primeros frutos?
Son míos. Me como la fruta
y arrojo la cáscara.
Cuando me he satisfecho de comer,
me retiro cantando
Quédate aquí arbolito,
sacudiéndote mientras yo me alejo.
Voy a volar en el aire
y algún día volveré
para comer tus pitahayas, arbolito.

54
Poema Tarahumara

Día: Alto grito amarillo


Octavio Paz

La historia
¡Mueran los gachupines!
Mi padre es cachupín,
el profesor me mira con odio
y nos cuenta la guerra de Independencia
y como los españoles eran malos y crueles
con los indios –él es indio-,
y todos los muchachos gritan que mueran los
gachupines.

Pero yo me rebelo
y pienso que son escupidos:
Eso dice la historia
pero ¿Cómo la vamos a saber nosotros?

Salvador Novo

55
La geografía

Con estos cubos de colores


yo puedo construir un altar y una casa,
y una torre y un túnel,
y puedo luego derribarlos.
Pero en la escuela
querrán que yo haga un mapa con un
lápiz,
querrán que trace el
mundo y el mundo me da
miedo yo solo puedo
construir un altar y una casa,

Salvador Novo

56
La pompa de jabón
Te saludan los pájaros, las cosas
todos afinan para ti
su mejor alba de sonrisa

Y recuerdan tus viajes, cuando ibas


como un poco de río
redondo y frágil, por el cause
innúmero del viento.

Y te recuerdan, Arca de Noe,


porque le regalan a los niños,
transmutando en juguetería
de Noche Buena, el Mundo.
Gilberto Owen

57
El recuerdo

Con ser tan gigantesco, el mar, y amargo,


que delicadamente dejó escrito
-con que línea tan dulce
y que pensamiento tan fino,
como con olas niñas de tus años-.
en este caracol, breve, grito.

Gilberto Owen

Mar: ancha caricia de frescura en el bochorno tropical


Enrique González Rojo

58
Yo lo que lo buscaba

Yo lo que lo buscaba
era un pueblito relojero
que me arreglaba el corazón,

¡ay! Que adelantara,


sonado la hora de otros climas
bajo el meridiano del amor

Lo que me faltaba
era el péndulo de tu paso
y el tic-tac de luz de tu voz,

¡ay! Que contestara


leontina de estrellas, mi pecho,
par acordar y atar al tuyo
-corazón de pulsera- mi reloj.

Gilberto Owen

Amor: es una estrella filosa


Ricardo Yañez

59
Handicap
No puedo
Dejar
De
Escribir
Porque
Si me
Detengo
Me alcanzo.
Q
Efraín Huerta

60
El caballo rojo
Era un cabalo rojo galopando sobre el inmenso
río
Era un caballo rojo, colorado, colorado,
«como la sangre que corre cuando matan un
venado»
Era un caballo rojo con las patas manchadas de
angustioso cobalto.
Agonizó en el río a los pocos minutos.
Murió en el río.
La noche fue su tumba.
Tumba de seco mármol y nubes pisoteadas

Efraín Huerta

Morir: Es tomar la eternidad como a destajo/


Y repartir el alma en la ceniza.
Jaime Sabines

61
Imposibilidad
Por ahora
O puedo ir
A San Miguel
De Allende

No tengo
Ni para
El
Paisaje

Efraín Huerta

62
Pueblo

Quiubo tú
¿Todavía
Víboras?
Yo creía
Que ya
Morongas

Efraín Huerta

63
Paseo I

Ahorita
Vengo

Voy a dar
Un paseo
Alrededor
De
Mi
Vida

Ya vine

Efraín Huerta

Vida: Es apenas/un milagroso reposar de barcas en la


blanda quietud de las arenas.
Carlos Pellicer

64
El sapo

Salta de vez en cuando, sólo para comprobar su


radical estático. El salto tiene algo de latido:
viéndolo bien, el sapo es todo corazón.
Prensado en un bloque de lodo frío, el sapo se
sumerge en el invierno como una lamentable
crisálida. Se despierta en primavera, consciente de
que ninguna metamorfosis se ha operado en él.
Es más sapo que nunca, en su profunda
desecación. Aguarda en silencio las primeras
lluvias.
Y un buen día surge de la tierra blanda, pesado
de humedad, henchido de savia rencorosa, como
un corazón tirado al suelo. En su actitud de
esfinge hay una secreta proposición de canje, y la
fealdad de sapo aparece ante nosotros con una
abrumadora cualidad de espejo.

Juan José Arreola

65
La jirafa

Al darse cuenta de que había puesto


demasiado altos los frutos de un árbol
predilecto, Dios no tuvo más remedio que
alargar el cuello de la
jirafa.
Cuadrúpedos de cabeza volátil, las jirafas
quisieron ir por encima de su realidad corporal
y entraron resueltamente al reino de las
desproporciones. Hubo que resolver para
ellas algunos problemas biológicos que
más parecen de ingeniería y de
mecánica:
un circuito nervioso de doce metros de largo ;
una sangre que se eleva contra la ley de gravedad
mediante un corazón que funciona
como bomba de pozo profundo; y todavía, a
estas alturas, una lengua eyéctil que va más
arriba, sobrepasando con veinte centímetros el
alcance
de los belfos para roer los pimpollos como una

66
lima de acero.

67
Con todos sus derroches de técnica, que
complican extraordinariamente su galope y sus
amores, la jirafa representa mejor que nadie los
devaneos del espíritu: busca en las alturas lo que
otros encuentran al ras del suelo.
Pero como finalmente tiene que inclinarse de vez
en cuando para beber el agua común, se ve
obligada a desarrollar su acrobacia al revés. Y se
pone entonces al nivel de los burros.

Juan José Arreola

68
Topos

Después de una larga experiencia, los agricultores


llegaron a la conclusión de que la única arma
eficaz contra el topo es el agujero. Hay que
atrapar al enemigo en su propio sistema.
En la lucha contra el topo se usan ahora
unos agujeros que alcanzan el centro
volcánico de la tierra. Los topos caen en ellos
por docenas y no hace falta decir que mueren
irremediablemente carbonizados.
Tales agujeros tienen una apariencia inocente.
Los topos, cortos de vista, los confunden con
facilidad. Más bien se diría que los prefieren,
guiados por una profunda atracción. Se les ve
dirigirse en forma solemne hacia la muerte
espantosa, que pone a sus intrincadas
costumbres un desenlace vertical.
Recientemente se ha demostrado que basta un
agujero definitivo por cada seis hectáreas de
terreno invadido.

Juan José Arreola

69
Todo el día te oculto
Todo el día te oculto contra el pecho.
Todo el día,
fogata.

-Muro de
alondras en
conflagración
que me transluce
las manos-

Pero ahora
la noche
atisba por el ojo de la llave,
y la cara y el ojo se le saltan
en carretadas
de estrellas.

Desiderio Macías Silva

70
Para calentarse las manos
Para calentarse las manos
en el brasero que brilla
al otro
lado de la
mesa,

Los cosmonautas
proyectarían
un viaje
alrededor
del
universo.

Nosotros descorremos la cortina,


y las galaxias todavía sin nombre
andan danzando
con nosotros.

Desiderio Macías Silva

71
Niegan que sea tu imagen
Niegan
Que sea
Tu
imagen.

Y
No
puedo
Mirarme
En
Un espejo

Sin que
El espejo
Arda.
Desiderio Macías Silva

72
Dejo de ser gusano
Dejo
de ser
gusano

Desde el instante mismo


En el que adoptó la decisión
De amortajarse
En su sueño

De así
Es eso
Todo
Lo que quería
Decirte
La mariposa

Desiderio Macías Silva

73
Amo el sol de este día

Amo el sol de este día


Amplio en su claridad como una
alberca Que ríe y ríe desde tus ojos.

Amo la música
Esta música
Creciendo
De tu boca
Como yedras azules
Contra las bardas
Del crepúsculo.

Amo el berilo en ascuas


En que mi sangre gira
Como un rehilete

Desiderio Macías Silva

Amor: Dos soplos que convergen/en un día de carne y hueso.


Homero Aridjis

74
Ríe con nadie el niño
Ríe
con nadie
el niño.

Tiende
sus brazos
a nadie

-Más allá de los rayos infrarrojos


y los ultravioleta,
intercambiamos
guiños
los
ángeles-.

Desiderio Macias Silva

75
Canto de río
Canto
de río.

Diamante
que a si mismo
se pule
y también
a si mismo
se abrillanta

Hasta
que un día
en sus propios
deslumbramientos
se ahoga.
Desiderio Macias Silva

76
El caracol

Jugabas, a oscuras, a hacer caminos


en la arena. El mar no te alcanzaba.
Y era una gran sombra, y una
cinta blanca, y un rumor deshecho.

Rubén Bonifaz Nuño

77
El huizache
Nada sabe decir
pero le llega un golpe de frescura
y en un gozo aromado
hasta las ramas sube su flor,
dorada
como el sol que se quema.

Erizado de espinas
se levanta en la mitad del llano.

Su fronda
es una copa
de polvo.

Cuando la roza el aire


es una tórtola
triste de sed.

78
Ay, pero en el verano
el huiuzache recibe
la humedad de la tierra.

Su débil tronco olvida,


reverdece las hojas
ablanda las espinas.

Ay, pero en el verano


en una sola flor
amarilla, pequeñ,
canta toda la tierra

Dolores Castro

79
Lavanderas del Grijalba

Pañuelos del adiós,


camisa de la boda,
en el río, entre
peces jugando con
las olas.

Como un recién nacido


bautizado, esta ropa
ostenta su blancura
total y milagrosa.

Mujeres de la espuma
y el ademán que limpia,
halladme un río hermoso
para lavar mis días.

Rosario Castellanos

80
La velada del sapo
Sentadito en la sombra
-solemne con tu bocio exoftálmico; cruel
(en apariencia, al menos, debido a la hinchazón
de los párpados); frío,
frío de repulsiva sangre fría.

Sentadito en la sombra miras arder la lámpara.

En torno de la luz hablamos y quizá


uno dice tu nombre.

(Es septiembre. Ha llovido.)

Como por el resorte de la sorpresa, saltas


y aquí estás ya, en medio de la conversación,
en el centro del grito.

¡Con qué miedo sentimos palpitar


el corazón desnudo
de la noche en el campo!

Rosario Castellanos

81
Una palmera
Señora de los
vientos, garza de la
llanura, cuando te
meces canta tu
cintura.

Gesto de la oración
o preludio del vuelo,
en tu copa se vierten uno a uno
los cielos.

Desde el país oscuro de los hombres


he venido, a mirarte, de rodillas.
Alta, desnuda, única.
Poesía.

Rosario Castellanos

82
Hombres: Pedazos de alba.
Efraín Huerta

83
La luna

La luna se puede tomar a cucharadas


o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante y
también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata del conejo:
Sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y a las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Horas: Golondrinas que atraviesan la nada.


Homero Aridjis

84
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito de aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Jaime Sabines

85
El diablo y yo nos entendemos
El diablo y yo nos entendemos
como dos viejos amigos.
A veces se hace mi sombra,
va a todas partes conmigo.
Se me trepa a la nariz
y me la muerde
y me la quiebra con sus dientes finos.
Cuando estoy en la ventana
me dice ¡brinca!
detrás del oído.
Aquí en la cama se acuesta
a mis pies como un nino
y me ilumina el
insomnio con luces de
artificio.
Nunca se está quieto.
Anda como un maldito,
como un loco, adivinando
cosas que no me digo.

86
Quién sabe qué gotas
pone en mis ojos, que me
miro a veces cara de
diablo cuando estoy
distraído.
De vez en cuando me toma
los dedos mientras escribo.
Es raro y simple. Parece
a veces arrepentido.
El pobre no sabe nada
de sí mismo.
Cuando soy santo me pongo
a murmurarle al oído
y lo mareo y me desquito.
Pero después de todo
somos amigos
y tiene una ternura como un membrillo
y se siente solo el pobrecito.

Jaime Sabines

87
Habana riviera
¡Qué cantidad de agua tan enorme tiene el mar!
¡Cómo es posible atravesar el mar!
¿Quién se baña en el mar, quién sale vivo,
quién sobrevive al mar?

Este edificio en que contemplo el mar, esta


ciudad, navega,
esta isla se mueve sobre el mar.

A mí me marea el mar.
Todo gira de pronto,
se me echa encima el mar.

Sube en el viento el mar.


El mar sale del mar.
Altas olas golpean, se golpean,
vienen, pasan, retornan, todo es mar.

El cielo flota en el mar.


Jaime Sabines

Mar: Es una historia que llevo entre los ojos


y la sombra de mis ojos.
Jaime García Terrés

88
Canción para la danza de la luna
Ch'ul me'tik ta vinajel,
ch'ul me'tik ta balamil,
yajvalil ta vinajel,
yajvalil ta balamil. ..

Divina señora, que estás en el cielo;


divina señora, que estás en la tierra;
dueña del firmamento,
dueña del mundo ...

Luna, madre divina, que estás en el cielo;


Luna, madre divina, que estás entre
jaguares; dueña del cielo
y de la tierra ...

Poema tzotzil

89
El viento alegre
Viento rápido, viento alegre,
tú que haces saltar el agua;
haz que llenen los peces del mar
esta red que he tendido sola.

Viento rápido, viento alegre,


tú que vienes en la mañana;
haz que llegue a la orilla en que está
una huella de pie que aguarda.
Poema seri

90
El camino del sol
Nuestro padre en el cielo piensa ponerse en
marcha; en marcha hacia el poniente.
Con su vara emplumada, con sus nubes,
adornará hermosamente el cielo.
Ya va bajando con su atuendo,
cada vez más cerca del
poniente. Ahora viste el traje
rojo oscuro, el traje
horripilante.
Se adorna con todo.
Ya va a llegar allá,
se va a hundir en el agua de la vida.
Extiende nubes negras como la
noche, extiende nubes rojas oscuras.
Ya se hundió en el agua de la vida.

Poema cora

Cielo: Otro abismo más alto.

91
Octavio Paz

92
Los himnos del ciego
(FragmentoP) ara Sergio Pitol

I
El que canta es un
ciego con los ojos de
faro
y los labios de raíz oscura.

El que canta es un
ciego que se quemó de
ver
y nunca vio el objeto
dentro de su cuerpo justo,
ni con su luz exacta.
Sin embargo,
es el ciego que ve con los
ojos de todos los que ven.

Enriqueta Ochoa

93
Alambiques de otoño
(Fragmentos) Para Alfredo Leal Cortés
I
Asoma el sol,
bosteza la luz, desperezándose,
y el día se echa a andar
con su nombre de vidrio.

II
Sosegado,
a la sombra del verano,
el silencio teje su
pudor.
En el cauce donde ayer se ahogaba la arena,
hoy se hospeda el aroma del amanecer.

IV
Amanecen los días entumidos
en aguas de silencio.
Al fondo,
un campo de nieve acumula su luz tranquila
en los copos de la memoria.

Enriqueta Ochoa

94
Vaca y niña
Los niños de las
ciudades conocen bien
el mar, mas no la tierra.
La niña que no había visto,
nunca, una vaca
se la encontró en el
prado y le gustó.

La vaca no sonreía
-está contra sus costumbres-.
La niña se le acercó, pasos
menudos, como una fuente materna
de leche y miel y cebada.

La vaca a su vez,
rumiando dulce pastura,
miró a la pequeña triste,
como a un becerro
perdido, y la saludó
contenta:
la cola en alta
alegría, látigo
amable
que festejaban las moscas.

95
Eduardo Lizalde

96
Diego juega con leones

Rugen los leones, queman,


lanzan cuchillas fuera de su
carne como si se hirieran ellos
mismos al rugir.
Rugen, destiemplan a los pájaros.
Se asustan las tortugas y los topos,
pierden vuelo esos cóndores
altivos,
se vuelven cervatillos estos alces tremendos,
se desploman los troncos milenarios.
La selva entera tiembla
cuando truenan los
leones.
Pero Dios los toma del rabo, como a ratoncitos.

97
Eduardo Lizalde

98
Recibirte cantando
Para mi hija Ana Luisa

Mientras más grandes


son Menos cantan las
aves Oh almendra de sol
Casa custodiada
Por una pareja de tréboles

Como la felicidad
Tú también eres pequeña
y no se me olvida tu cumpleaños
Menos aún tu sonrisa
Puerta de ti misma
Que un día será la del mundo.
Un día el mundo será sólo día
Un día el mundo y el día serán tu sonrisa

99
Mientras tanto
Cantas sin abrir los labios
Barajas las hostias del
álamo En un mismo mazo
ardiente:

Reparte las cartas


El juego de la vida ha
comenzado Los que ahora son
niños
Mañana van a ganado.

Marco Antonio Montes de Oca

100
Buenas tardes
El rehilete morado
El barco blanco
La corneta amarilla
No puedo
Amar las cosas que no tienen color
Puedo amar
Lo repentinamente súbito
La pupila del mar
En el ojal de mi solapa
Todo casi todo
La proa como rebanada de pastel
Estribor y babor
Todo casi todo
El ancla el timón el capitán
El desnudo amor en cubierta
Las estrellas
El rehilete morado
El arco blanco
No puedo amar las cosas que no tienen color.
Marco Antonio Montes de Oca

Amar: Desnudarse de los nombres.


Octavio Paz

101
II
amanece
temblor leve de aires
los insectos
de figuras abstractas
un hormigueo de horas
multiplica colores

Isabel Fraire

102
Alba de proa
Navegar,
Navegar.
Ir es encontrar.
Todo ha nacido a ver.
Todo esta por llegar
Todo está por romper
A cantar

Gabriel Zaid

103
Arañazo
La tarde, como un gato, salta
La penumbra, las
uñas Que resbalan.

Gabriel Zaid

104
Una paloma al volar
(Fragmentos)

1
Una paloma al volar
su dorado pico
abría;
todos dicen que me hablaba,
pero yo no le entendía.

2
Dame las alas,
paloma, para volar a
tus vuelos, para subir
a tus cielos
de otro cielo que no asoma.
Este cielo que me
toma, nieve y silencio
temía; y ha de caer
todavía
mientras tu voz se sustraiga.
-Si está cayendo, que caiga;
no ha de durar más de un día.

105
4
Esta noche callaría,
aunque viniese la muerte.
¿Y el silencio de perderte
con qué voz te cantaría?
Naranja dulce del día,
nocturno limón celeste,
te pido un favor y es éste:
(el que la canción pedía)
que le digas a María
que esta noche no se acueste.
Gabriel Zaid

Muerte: Culminación del día y de la noche.


Víctor Manuel Cárdenas

106
La poesía del sol

la loca poesía tiene el sombrero del


sol la loca poesía tiene el manto de la
lluvia y nos tiende sus hilos dorados
y florece como una respuesta a todas las preguntas

la loca poesía baja las escaleras del


cielo trepa los árboles de la mañana
se adormila en las pestañas de los que
nacen de los que bucean la luz del
mediodía
de los que aran y oran

la loca poesía tiene los cabellos mojados


duerme por la
noche avanza por
el día
se detiene
aspira las flores y viaja con las nubes

Mediodía: Oro que el aire azota/

107
bajo la transparencia de las nubes.
Juan Domingo Argüelles

108
la loca poesía habita mi codo
tu pie habita tus pechos alegres
la loca poesía mana del centro del
sol escurre por tu costado
mana también de tu cabello
mana de tus dedos
estalla en las almenas de mis ojos
la loca poesía está loca por
nosotros
para mirada sólo tenemos que trazar el cuádruple

conjuro:

norte sur este oeste


y veda caer como la lluvia
oída cantar como el viento que pasa
veda ovillarse en las ingles de la
tarde
la poesía está loca por nosotros y nos regala
el verano un verano que desfila lento
junto a sus hermanas las
estaciones la loca poesía

109
Sergio Mondragón

110
El ahogado
aquel hombre se unía a la soledad del mar,
iba y venía en sus olas y lo azul del agua
iba y venía en sus ojos cada vez más sin nadie,

unido a la soledad del mar aquel hombre soñaba


y no era un sueño,
y perdía su nombre, perdía su voz arrojada como
una corona fúnebre
que el oleaje deshojaba al pie de otro silencio,

aquel hombre ya sólo tenía que ver con el agua,


con el color azul sacado del cielo a ciertas horas
de la eternidad,
con la espuma que crece cuando el dios del mar
despluma sus ángeles
con mano temblorosa,

aquel hombre se unió al mar,

un pájaro rompía el cascarón de la tarde.

José Carlos Becerra

111
Oscura palabra
(Fragmento)

En el fondo de la tarde está mi madre muerta.


La lluvia canta en la ventana como una extranjera
que piensa con tristeza
en su país lejano.

En el fondo de mi cuarto, en el sabor de la comida,


en el ruido lejano de la calle, tengo a mi muerta.

Miro por la ventana;


unas cuantas palabras vacilan en el aire
como hojas de un árbol que se han
movido al olfatear el otoño.

Unos pájaros grises picotean los restos de la tarde,


y ahora la lluvia se acerca a mi pecho como si no
conociera otro camino
para entrar en la noche.

Noche: Es siempre el mar de un sueño antiguo.

112
Xavier Villaurrutia
y allá, abajo, más bajo,
allá donde mi mirada se vuelve un niño oscuro,
abajo de mi nombre, está ella sin levantar la cara
para verme.
Ella que se ha quedado como una ventana que
nadie se acordó de cerrar esta tarde;
una ventana por donde la noche, el viento y la
lluvia
entran apagando sus luces
y golpeándolo todo.

José Carlos Becerra

113
La Venta
(Fragmento)

Se abre la noche como un gran libro sobre el mar.


Esta noche
las olas frotan suavemente su lomo contra la playa
igual que una manada de bestias todavía puras.

Se abre la noche como un gran libro


ilegible sobre la selva.
Los hombres muertos caminan esparcidos en los
hombres vivos,
los hombres vivos sueñan apoyando las sienes en
los hombres muertos
y el sueño contamina de piedra a sus imágenes.
Se abre la noche sobre ustedes, cabezas de piedra
que duermen como una advertencia.

Se detiene la luna sobre el pantano,


gimen los monos.

Allá, a lo lejos, el mar merodea en su


destierro, esperando la hora de su invencible
tarea.
José Carlos Becerra

114
Luna: Claridad que transcurre.

115
Octavio Paz

Un niño, un gato y una cabra


a Yolanda

Ahora que
todos esperando
el canto están,
son para mí los tiempos
de la memoria cierta.
No sé por
qué me
alcanzan
si nunca les huí.
Un niño veo,
un gato y una cabra .
Entre dos patios,
varias
estancias
y una canal abierta:
los montecillos
de la escarbada tierra.

116
Memoria: Inminencia del precipicio.

117
Octavio Paz

La cabra aprende
a embestir del gato
y, jugando,
al niño que es su amigo
a topes tratan
de explicarle el mundo:
o eso es
lo que sospecha el niño.

Mas padre decidió con buen sentido


que guisaran la cabra,
el gato fuera desterrado
de mi infancia.
Volví a quedarme solo.
(Había olvidado
que no les conté de mi penuria
o soledad continua,
no obstante dos hermanos
mayores por entonces.)

Franciso Cervantes

Soledad: Poniente que aparece en


los pechos como un deseo
sangrante.

118
José Carlos Becerra

Mar eterno

Digamos que no tiene comienzo el mar


Empieza donde lo hallas por primera vez
Y te sale al encuentro por todas partes

José Emilio Pacheco

119
Mundo escondido
Es el lugar de las computadoras
Y de las ciencias infalibles.
Pero de pronto te evaporas
-y creo en las cosas invisibles.
José Emilio Pacheco

120
Transfiguraciones
Mundo sin sol
Lavado por la lluvia

La luz recobra el aire

Es transparencia
Un minuto se enciende
-y cae la noche.

José Emilio Pacheco

Lluvia: Tumulto en puntas de cuchillos.

121
Gilberto Owen

Las miradas
A veces las miradas
toman la forma de lo que miran.

Algo inefable y débil


como la llama
o las alas de la mosca.

A veces las miradas


inventan lo que miran.

Miguel Ángel Flores

122
La lluvia
La lluvia
Azota con furia
La ciudad.
Pero
No alcanzará a lavar
Toda la melancolía
Del mundo.
Miguel Ángel Flores

123
Loco en la noche

Asomado a la
ventana cree que es
mediodía
y con el cordón de la persiana en la mano
juega con un rayo de luz
cada cosa que toca se enciende
y de sus ojos brotan corrientes
doradas pues caminando por el
cuarto oscuro cree que su cara es el
sol

Hornero Aridjis

124
Mediodía: Puño de luz que golpea y golpea.

125
OctavioPaz

Telaraña
Desapercibida en un rincón
La telaraña es invisible
Por los rayos del sol que se pone
Y por un momento dorado
La luz prende de un hilo
Homero Aridjis

126
22
La mañana parece bajar entera
a un charco tembloroso

Hornero Aridjis

127
Zorra

“Arroz a la zorra.”
Traza su palindroma
Persiguiéndose la cola.
Eduardo Martines

128
Hipopótamos
La madre lo arrima,
Lo mete al agua
Para quitarle
Un peso de encima.

Todo en ella
es estomago

Hace girar
Las hélices
De sus orejas.
El dirigible
Se dispone
A sumergirse

Eduardo Martines

129
Imagen

Vasta la playa
sin más límite
que el que la misma imagen
se procura:
una ola tibia
tras de romper el hielo
se congela en el aire
y permanece.

Elva Macías

130
Toma esta vez
La voz del grillo que durmió el verano en mis
Solapa.

Elva Macías

Voz: Luz palpable/que el tiempo no erosiona

131
Efraín Bartolomé
Cómo nació el violín

Nació el encina,
nació entre piedras y rocas.
El Gran venado lo creó.
El Gran Sabio lo formó.

Pero no tenía alma el encina.


Pesado era su corazón.
Su corazón era mudo.

Entonces el Gran Sabio


mandó al ruiseñor.

Pasó el ruiseñor cantando,


entró en la planta
y se volvió médula.

Poema huichol

132
El himno de los muertos

Así se dirigían al
muerto, cuando moría.
Si era hombre, le hablaban,
lo invocaban como ser divino,
con el nombre de faisán.
Si era mujer, con el nombre de lechuza.
Les decían:
"Despierta, ya el cielo se enrojece,
ya se presentó la aurora,
ya cantan los faisanes color de llama,
las golondrinas color de fuego,
ya vuelan las mariposas".

Por esto decían los viejos,


quien ha muerto, se ha vuelto un dios.

Poema náhuatl

Fuego: Sombra sola entre inmensas claridades.

133
Carlos Pellicer
Despedida a los españoles
de los xtoles (comediantes)

Le Conquitadorabé,
kaholan uh ocolil,
tu iuksahob in cuxtal,
ca tu bishop in takin.

Le holhun kal habobé,


Manal lobil tin mansah,
tumen ie cisinobé
tu luksahob in cuxtal.

Gracias cin sic habal Dios


tumen tech ta tuxtah toon
leti le Yum Cura Hidalgo
tu xot y kax in kabob.

134
Aquellos conquistadores,
conocidos por ladrones,
me privaron de la vida,
se llevaron mis doblones.

En largos trescientos años,


no sólo penas sufrí:
inhumanos me quitaron
hasta el modo de vivir.

Gracias al Dios
Verdadero, porque a
nosotros mandó
al Cura Hidalgo que al
brazo la ligadura cortó.
Poema maya

135
Exactamente
A la mitad del lago
Un cisne
Se estrangula
Con el reflejo de su cuello

Francisco Hernández

136
Por sus innumerables crímenes
El agua morirá ahogada
El fuego acabará en la hoguera
El aire expirará en la cámara de gases
Y la tierra será enterrada viva
Sin nadie que le arroje
Un último puñado de si misma
Francisco Hernández

Morir: Arrojar/una piedra en la noche

137
José Carlos Becerra

Como en un
estanque A ti asoma
el día Peina sus nubes

Francisco Hernández

138
Jaguar
I
Niño jaguar.
Serpiente.
Fauces abiertas,
ojo que se
agranda.
Tu pupila devora el cielo:
noche llena de ojos.

El río lleva caracoles


que en la roca se prenden
-turquesas bajo el agua.
La arena sella sus secretos.
Entre las piedras, arañas.
Abejas hacinadas sobre las floraciones
en el limo.

139
Caracoles: Claustro marítimo.

140
José Luís Rivas

Noche adonde bajan a beber los tigres


silenciosos como crecidas súbitas.

Niño jaguar,
en tus ojos se entre cierra la noche.
Te duermes
cuando el sol dispara sus flechas
entre las copas de los hules
y enciende el pelaje de los monos.

Eisa Cross

141
De verano
(Fragmentos)

Los largos días de verano


-vuelo de gorriones,
movimiento de ramajes y luces,
anchas banquetas derritiéndose-
bien pudieron estar señalados
con piedrecitas blancas.

*
Para la primavera
(largo ha sido este invierno, oscuro)
tal vez haya flores azules y violetas
y la noche quizá sea más clara.
*
Todo ha sido
como el día que sostiene su danza
su equilibrio
a la orilla del alba
para después caer.

Elsa Cross

Azul: Es el color de la distancia.

142
Verónica Volkow

Papalotl
La estación de viento
abre sus alas amarillas,
danza en las aristas
del balcón repetido.

En un claro sin bosque


alza cometas,
caudas de gracia
sobre el valle que apenas se adivina
entre los edificios.

Elsa Cross

143
Baniano
Aéreas,
nacidas en la altura,
las raíces
descienden
hasta alcanzar la tierra.
Encuentran la fuente de su
estirpe, la raíz de sí mismas.
Se vuelven fundación
-columna y
arco- trazan sus laberintos,
cierran grutas,
engrosan bajo olores de pimienta
que acerca el mismo aire
que desprende las hojas,
tersura viva,
como las plantas de tus pies.

Pasos que se deslizan sin rozar el suelo.

Elsa Cross

144
Viaje

Sentada ya a la
mesa me espera la
familia:
cuadra a cuadra se mezclan
el placer agridulce
de llegar con retraso
y el temor del
regaño.
De la escuela a la casa
me libera el camino,
lo prolongo extraviándome;
hago larga la ruta
jugando con los otros,
me subo a los camiones
que van por otros rumbos.
Después de encaminar a mis amigos
me regreso yo solo;
entonces voy contando
las líneas de la acera,
un perro me distrae, miro un kiosco

145
En el camión fatal
que me acerca a la
casa, las risas y
uniformes de un
colegio de niñas son
como otro camión
que me lleva en su
viaje: aplazan las tareas
que entristecen mis tardes,
dilatan los segundos,
multiplican las calles.

Antonio Deltoro

146
Papalotes

De la mano de un niño como dioses antiguos


ascienden formas que dan color al viento.
Un papalote planea tranquilo y solitario
entre dos peligros: la calma y la galerma
.
Su piloto, artífice del hilo, tiene los pies en la tierra.
Zarpan silenciosos hacia la altura,
sin quilla ni cubierta, barcos a toda
vela. Ojos de montaña con paciencia
marina descubren a lo lejos naves
enemigas: halcones de papel en el
cielo de marzo.

Antonio Deltoro

147
Silencio: Puerta a la eternidad.

148
Manuel Ulacia

El gato

Maestro en el sueño y en el salto,


el gato es una fiera bajo
techo: una chimenea.
Su piel y su dormir
son las llamas y el
humo. En el interior de
las horas,
en la profundidad de los
minutos, en el último rincón,
no hay partículas de tiempo:
hay sólo un gato dormido.
Como los ojos por el fuego
paso mis dedos por su piel.

Antonio Deltoro

149
Hay días en que no quisiera abrir la puerta de
mi cuarto porque tengo miedo de que todo se
convierta en humo.
y hay días en que salgo a toda prisa
de él, temiendo que el humo esté
en mi
cuarto.

Ricardo Yáñez

150
Reía como quien todo lo sabe.
Vivía como una flor.
Su corazón era un delgado polen.
Dios era un colibrí y le visitaba.
Por las noches se arrullaba con el crepitar de las
estrellas
-y era como un manojo de cardos estallando
blandamente en la honda llama azul del blando
viento,
como un manojo de crisálidas crujiendo
lentamente
hasta quedar vacías.
Era un alma de Dios, era San Juan.

Ricardo Yáñez

151
Giro la perilla abro

ah un espejo digo
y Cierro y me
regreso y me
detengo atónito al
recordar de pronto
mi voz al otro lado
ah un espejo digo
y cierro y me
regreso y me
detengo atónito al
recordar de pronto
mi voz al otro lado
ah un espejo digo
y cierro y me
regreso y me
detengo atónito

Ricardo Yáñez

152
Qué optimismo

uno quiere vivirse hasta los


huesos uno quiere llorarse
hasta la risa uno quiere volverse
longaniza
o bien taco de sesos

uno quiere ganar sus buenos


pesos mas la pobreza nunca
cicatriza uno quisiera darse una
paliza
o saberse más rezos

uno se rasca a veces la


cabeza uno se bebe a veces su
cerveza
uno se toma en serio muchas veces

uno quisiera ser tan sólo dieces


quizá reírse menos de uno mismo
que optimismo

153
Ricardo Yáñez

154
El pingüino
(Sobre un tema de Herman Melville)

El pingüino no es carne, pescado ni


volátil, no pertenece al carnaval ni a la
Cuaresma.
Animal el menos atractivo, el más ambiguo,
chapotea en los tres elementos y posee
algún rudimentario derecho a todos ellos,
pero no se encuentra a gusto en ninguno:
en tierra renquea, en el agua avanza cinglando y
en el aire aletea y se desploma.

Como avergonzada de su
fracaso, la naturaleza lo oculta
en los confines del mundo.

Ricardo Yáñez

155
Mi amigo Pánfilo
Dicen que Pánfilo
es "necio como una cabra".

Mi amigo no se
parece a ese animal
ni a ningún otro.
(A él Y a mí nos gustan las cabras.)

No sé si es necio;
pero creo que no,
porque cuando está conmigo
suele fabricar -con mucha
paciencia- artefactos de ramitas y
alambres, máquinas bellas
que no sirven para nada.

156
Luego me regala esos
objetos y yo los conservo en
mi cuarto y juego con ellos.
Pánfilo es mi amigo y si él es como dicen
yo también soy necio como una cabra.

David Huerta

157
Formas y colores de las palabras

Escucha una palabra con atención,


cualquier palabra.

Es puro
sonido pero
algo quiere
decir:

naranja, una fruta; avión,


máquina que vuela; Clodomiro,
nombre de persona; Azucena,
flor blanca.

Ahora vuelve a escuchadas


Y encuéntrales
formas y colores:

¿no tiene espada


un saborcito
metálico muy
adecuado?

158
Perfume , con esa
u donde cae el
acento es profunda
y azul o verde.

Verónica tiene todas


las vocales, menos la
u.

Carretera rechina
y serpentea.

y así por el estilo ...

David Huerta

159
Adivina los colores de estas cosas

Ramita de pino,
fuente de
esmeralda;

agua de piscina,
cielo en
primavera;

manzana madura,
cachete
apenado;

sol de mediodía,
canario en un
árbol;

bata de
enfermera, nieve
del invierno;

carbón apagado,
hoyo en el espacio.

160
David Huerta

161
Espacio: Es un latido de tiempo.
Octavio Paz

El cardenal no baja al césped

De alta rama a la
copa vuela
como mi frente
de recuerdo en recuerdo

José Luís Rivas

162
Canción de mayo
Eucaliptos encendidos, sombras:
Las mujeres lavan ropa. Pájaros
que cantan frente a la ventana.
Las voces ascienden con el humo
de los coches, los ojos arden,
el viento descorre las cortinas.
Un cielo lleno de nubes blancas
es una cama con sábanas limpias.
Alberto Blanco

163
Humo: Es el recuerdo/que vive en la impaciencia de la hoguera.
Francisco Hernández

Canción de octubre

Luces rojas de los que se


van, amarillas de los que
viene:
se van apagando
lentamente las colillas que
dejó el sol prendidas en
los cristales.
Balanza del cielo, la
calle es un mercado...
estrella frescas, monedas
en el aire

164
Alberto Blanco

165
Los búhos

Detrás de cada nube, de cada monte,


de cada copa, de cada rama
hay búhos en la noche.

Se esconden en el humo de las pipas.


Se alimentan de
malentendidos y estrellas de
neón.

En la oscuridad se pueden confundir


lo mismo con esas cenizas
que con sus sombras.

Con los faros gemelos de sus ojos


recorren parsimoniosamente
las aguas de la noche.

y conversan con el
viento. Sollozan con la
lluvia.
Se callan con el sol.

166
Alberto Blanco

167
Faro: Rubio pastor de barcas pescadoras.
José Gorostiza
Poema sobre el tiempo
para Carla Adame Velasco

el tiempo son las cosas que cambian


cambia la luz y se vuelve de noche
cambia el tamaño de tus ojos
cambia la talla de tu ropa
y cambian tus zapatos
el tiempo son las cosas que
cambian cambian las siete hasta
llegar a ocho
y cambia el desayuno hasta volverse cena
cambia tu modo de bailar
cambia tu risa
cambia la música que escuchas
cambiamos todos
cambia lo que
hacemos
el tiempo son las cosas que
cambian se cambia el sueño por el
otro día se cambia una página
vacía

168
por un poema
Eduardo Casar

169
Sueño: El tiempo sin el
tiempo.
El mismo río Carlos Pellicer
in memoriam Oscar Zorrilla

Abajo el río pone en evidencia, subraya


la parte más profunda de la barranca. Es un
hilo que queda del que fue río Mixcoac.
Cuatro
niños van siguiendo su curso, juegan
con una pelota. Los cuatro visten igual, el
uniforme de alguna primaria.
Óscar me contó una vez que cuando era niño
venía a nadar al río Mixcoac. El mismo río.

Oscar murió ayer.


(Suena un oboe.)

Busco cuál de los cuatro niños es Óscar, aquel


que venga desde hace cuarenta años al río.

Óscar era bajo de estatura. Como ese niño.

Seguramente se tendía boca


abajo y contemplaba el pasto

170
sosteniéndose la cabeza con las manos.

171
Como ese niño

Era alegre, audaz, fuerte, liderillo.


Como el primero, ese que se animó
A cruzar el río.
Nadie lo veía, Como al que

falta Oscar es los cuatro niños

Eduardo Casar

172
Nada más
¿La mar? ¿El mar?
¿El mar? ¿La mar?
Mar.
Salvador Córdova León

173
Fraude
Croa
En la orilla de un estanque.
HA escuchado que hay
besos Que rompen los
conjuros.
|Croanta y croanta
Ignora que no existen las princesas
Salvador Córdova León

174
Castigo ejemplar

¡No se quede con las ganas!


¡Que no le cuenten! ¡Que no le digan!
¡Usted, señor! ¡Usted, señora! ¡Usted, señorita!
-gritaba la araña frente al agujero de su
tronco hueco- ¡Pasen, pasen!
¡Traigan a los niños! ¡Pasen a mirar!
¡Pasen a ver! ¡Pasen a oír la triste historia
de la araña que fue convertida en mujer
porque no le hizo caso a su madre!

Salvador Córdova León

175
El gran simpático

La realidad es una broma que ya me está


poniendo
nervioso.
Un armario con un payaso encerrado.
No hay tiempo para hacernos guiñas con los ojos,
el asunto es grave, pesado:
Todo hombre come un plato diario de confusión,
las manos se desesperan en los cabellos, el alma se
vuelve espalda.
Huele a nocáut, a cuerpo amarrado al quirófano
y el dolor, cara de serio, es un charlatán.
La realidad es un teléfono timbrando,
un telegrama de certezas muy cortas.
¡Ojo picudo!
La risa nos puede traicionar.

Ricardo Castillo

176
Hombre: Es animal de soledades.
Rosario Castellanos
Canciones breves

(a)
Nunmandé
endónito: nuparaya
int'ondrito.

Ayer florecita:
hoy se
marchita. (b)
Florecita, florecita, floreciendo
estoy Córteme, córteme, el que
quiera.
Venga, venga y
córteme. (c)

177
El río pasa, pasa:
nunca cesa.

178
El viento pasa, pasa:
nunca cesa.
La vida pasa:
nunca regresa.
(d)
El zopilote vuela sobre mi casa,
las moscas sobre mi olla de nixtamal.

(e)
Ya me voy, dice la vaca,
ya me voy, dice el buey.
Ya van bajando, dice el abejorro:
yo voy tras ellos, dice la
luciérnaga. (f)
En el cielo una
luna: en tu cara una
boca.
En el cielo muchas estrellas:
en tu cara sólo dos ojos.

(g)
Kha sa-tuy hiadi
miyottzi sa-tuh
motti.

179
Kha nöm-da-go gui yottzi:

180
nugij) nugij dibui.

En la gota de rocío brilla el


sol: la gota de rocío se
seca.
En mis ojos, los míos, brillas
tú: Yo, Yo vivo.

Poema otomí

La enredadera

Shéparin , shéparin, shéparin,


shéparin Sumac tzitziquin hingun
Asixin matore, asixin
matore Ka hinin güecan
tzipan
Ca tzitziqui urápiti ikióhuati
Ca tzitziqui tzipámbit kharuóti
Shéparin , shéparin, shéparin,
shéparin Sumac tzitziquin hingun

Cuidado, cuidado,
con la flor de

181
añil, no te
envuelva
y quiera florecer

182
y la flor blanca se vaya a enojar
y la flor amarilla se vaya a marchitar.
Cuidado, cuidado,
con la flor de
añil.

Poema tarasca

Cuatro canciones de flores

(a)
Caen esparcidas flores de
naranjo, caen esparcidas
florecitas.
Les gusta reír, les gusta hablar.
Pisemos, arrastremos, flores de
naranjo.

(b)
Nasho tocha
koa nasho toya
yo nti tse nale

183
koati shi
senkan nti tse
nachon koa ti
shi senkan

184
La flor de yuca,
la flor de la palma,
hijo de su mamá
también que tengo
yo, hijo de la mujer
también que tengo
yo.

Flores: Un poco de agua llena de confeti


Carlos Pellicer

(c)
La flor de piña sobre la colina,
la flor de piña en el valle. Abajo las hojas de
algodón.

(d)
Sembremos con raíz,

185
sembremos con tierra,

186
flores tojo-chino.
Escarbemos con raíz,
escarbemos con Madera,
flores tojo-chino,

Poema mazateco

Despedida

Los martes
llegaba un
mendigo con
mandolina
a la sombra del
cidro bajo nuestra
ventana de persianas
verdes que abría mi
madre
para dade dos
manzanas; nos
mudamos un día, nos
fuimos lejos,

187
el martes llegó el
mendigo a nuestra casa
abandonada y se que
estuvo

188
largo tiempo tocando
su mandolina
bajo nuestra ventana
a la sombra del
cidro
antes de irse para siempre
de la colina
de nuestra casa.

Fabio Morábito

La lagartija
La lagartija, incapaz
de esfuerzos, trepa por muros
amplios como vacaciones.
Elige un rayo de sol,
uno solo, y se detiene
sobre el muro a gozado.
Luego elige otro, y otro;
cada rayo es un verano
que ella absorbe con su lomo
gota a gota, hasta aturdirse.
Cada mil insolaciones
muda de piel, se renueva.
También el muro y el

189
sol mudan de horror y
fijeza,

190
pero no se sabe cuándo.

Fabio Morábito

B
Los niños exclaman que tenemos
el corazón en la garganta,
los pulmones detrás de los
ojos y los ojos en las manos
y yo les creo.

Carlos Oliva

160
Ojos: Patria del relámpago y de la lágrima.
Octavio Paz

En el ghetto
Como no
tienen Con que
dibujar
Recortan
Figuras de papel

161
Carlos Oliva

Remembranza
En este anochecer
El campo duele a pino

Carmen Villoro

162
Cauce interior
(Fragmentos)

I
Como todos los niños, hicimos barcos de
papel y nos subimos en ellos
y nos fuimos.
Después tuvimos uno verdadero,
una lancha pequeña,
y en ella recorrimos la misma trayectoria.

Hoy poseemos las dos


cosas. Cada mañana nos
esperan.

163
Mas preferimos los barcos de papel

164
porque desde ellos el río se hace ancho
como el mar que nunca hemos
conocido.
II
Hay una roca enorme
que parte en dos las aguas.
Las más grandes crecientes no han podido con
ella.
Desde ahí muchas veces nos lanzamos al río
para llegar más hondo.

Ese es el juego:
hurgar en lo profundo de las
aguas y ascender jubilosos hacia
la luz.

IV
Descendientes de rudos campesinos
somos.
Mi padre ama la tierra,
mi madre el cielo
y de esa unión nacimos.
Cuando mi padre y mi madre se abrazan
fluye el río de que hablo
y Dios está muy cerca

165
de nosotros.

166
V
Hoy, en mi clase de Geografía,
supe que mi río no es
importante; no figura en los
mapas.
Me duele que así sea.
Ahora lo amo más.
Los dioses se reservan los más grandes
secretos y este río es un secreto
a muy pocos
mortales revelado.

VI
Casi al anochecer
dejamos el agua de este río
y nos vestimos en silencio
.
Aún tenemos fuerzas para mirar el cielo
y pedirle perdón por desoír a nuestra madre.
Hacemos un recuento de la luz
hasta que cae la noche.
Después nos vamos,

167
a casa
como siempre.

168
Baudelia Camarilla

Silencio: Duro cristal de dura roca.


Xavier Villaurrutia
El circo
El equilibrista brilla
sobre un alambre muy alto
y después trae mil
pañuelos dentro de su
boca el mago; luego
vienen a la pista elefantes
y caballos,
el lanzador de cuchillos
y leones que dan
espanto, pero todo el
susto pasa

169
cuando llegan los payasos.

170
Benjamín Valdivia

Los gatos

Un gato es un acertijo
con bigotes en la cara,
pues nadie sabe qué cosas
son las que mueven sus patas.
Siempre los gatos son breves

171
aunque sus colas sean largas.
y aunque nunca lo
parece son los dueños de
la casa; todo se encanta
por ellos; por ellos se
desencanta.

Benjamín Valdivia

El lago
Cuando vamos de paseo
me gusta el lago, me
gustan las lanchas y
aquellos patos que frente a
nosotros cruzan

172
y los pescaditos
rojos apiñados como
uvas.

173
En los espejos del agua
se contempla una figura.
¡Si soy yo que estoy
mirando mis ojos entre la
espuma!

Benjamín Valdivia

Yo: Punto muerto en medio de la hora


Manuel Maples Arce

Agosto me llega de golpe


me moja me escurre por la piel
no encuentra la luz y
se oculta tras las nubes

174
y nos cae a cántaros por las tardes

175
Martha Favila

Música:
(variación)

fragancia que se piensa,


aire que se esculpe,
idea que baila.

Salvador Ortiz Aguirre

176
Dibujos para una función
de circo
con un alfabeto de colores
(Fragmentos)

2
En la cima del arco iris
ondea el banderín de un
circo

3
Magia mayor:

177
tras el levantamiento de la niebla

178
surge un pueblo

4
(el mejor malabarista)
El naranjo cargado de frutos
una tarde de viento

7
Tras el aro de
fuego El tigre
divisa
Un grupo de gacelas

179
(en el aire)
Ordenes del
colibrí Recibe el
trapecista

Ernesto Lumbreras

Día séptimo
Digo que el mundo no cabe en las palabras
Como la luz no cabe en mi mano

180
Alejandro Ortiz González

Dentro de una botella

Las historias de amor se escriben en la


playa, a veces el agua las roza, se nublan las
miradas, llegan nuestros gestos a otros
puertos; algún día en otra parte del mundo
reconocemos algo de nosotros que navega sin
rumbo fijo.

Rocío Magallón Mariné

174
Agua: La otra voz del silencio.
Juan Domingo Argüelles

Tríptico a la palabra

La palabra germina,
abre sus retoños
por las calles del pueblo,
se pega a las ventanas,
se cuela por la puerta.

La palabra Historia

175
chapotea las tardes
y duerme la siesta de los muertos.

La palabra no muere.
Es aliento, polvo, gemido, poema.

Sus raíces son lo doble


de gruesas y profundas de lo que se ven.

II

La palabra poema canta,


desata versos a su paso,
se resbala por los
árboles, gotea letras
minúsculas.

III

176
La palabra fuego nace de mi
boca. La palabra lluvia se
precipita.
La palabra silencio ya no existe.

Rocío Magallón Mariné

Poema: Es la única
huella/ que deja el homicida/en el' lugar de
los hechos.
Francisco Hernández

177
178
Biografias
minimas
180
Francisco A. de Icaza
que parecen imaginados, de Gutierre
Nació en 1863 en la ciudad
de Cetina, Juan de la Cueva y Mateo
de México. Ensayista y poeta,
Alemán, Lope de Vega, sus amores y
fue ministro plenipotenciario
sus odios, Efímeras, Lejanías, La
en
canción del camino, Paisajes
Alemania y en España. Representó a
sentimentales y Cancionero de la
su país en el III Centenario del
vida honda y de la emoción fugitiva.
Quijote (Madrid, 1905) y en otras
Murió en España en 1925.
ocasiones.
En 1901 fue premiado su libro sobre José Juan Tablada
las "Novelas ejemplares de Nació en 1871 en la ciudad de
Cervantes", en un certamen del México. Fue poeta, prosista y crítico.
Ateneo de Madrid. Realizó estudios en el Colegio
Escribió: Las novelas ejemplares, Militar y en una academia de pintura.
De los poetas y de la poesía, Nuevos Dentro de sus obras poéticas
estudios cervantinos; Supercherías y destacan: Florilegio, Al sol y bajo la
errores cervantinos, Sucesos reales

181
luna, Un día... Poemas sintéticos, Li- son: La sangre devota, Zozobra, El
Po y otros poemas (1920) El jarro de son del corazón y El león y la virgen.
flores, La feria. También escribió la Murió en 1921 en la ciudad de
novela La resurrección de los ídolos México. Sus restos se encuentran en
y las crónicas: Tiros al blanco, La la Rotonda de los Hombres Ilustres
epopeya nacional. Porfirio Díaz, del Panteón Civil Dolores.
Historia de la campaña de la
División del Norte, Hiroshigué, el Alfonso Reyes
pintor de la nieve y de la lluvia, de la Nació en Nuevo León en 1889.
noche y de la luna y La feria de la Estudió Derecho y escribió poesía,
vida. Murió en 1945 en Nueva York. cuento, ensayo, relato y crítica. En
1945 obtuvo el Premio Nacional de
Ramón López Velarde Literatura. Sus obras más importantes
Nació en Zacatecas en 1888. son: Visión de Anáhuac, Simpatías y
Abogado y escritor, es uno de los diferencias, La X en la frente, El
poetas más sobresalientes de la deslinde y La experiencia literaria.
literatura mexicana. Escribió crónicas Murió en la ciudad de México en
políticas para varios periódicos y 1959.
revistas. Sus obras más importantes
Carlos Pellicer
poemas, Hora de Junio,
Nació en Tabasco en 1897.
Subordinaciones, Recipientes y otras
Además de museógrafo,
imágenes, Práctica de vuelo,
activista social y senador, fue
Cuerdas, percusión y aliento,
profesor de poesía moderna en
Cosillas para el nacimiento. Murió en
la UNAM y director del
la ciudad de México en 1977.
Departamento de
Bellas Artes. Es conocido como el Enrique González Rojo
"Poeta de América". Perteneció a la Nació en 1899.
generación de los Contemporáneos. Poeta y ensayista, formó parte de
En 1964 se le otorgó el Premio los Contemporáneos. En 1920
Nacional de Literatura. dirigió la sección literaria de
Entre sus obras más sobresalientes El Heraldo de México.
encontramos: Colores en el mar, Publicó los libros: El puerto y
Piedra de sacrificios, Seis, siete Espacio. Murió en 1939.

182
José Gorostiza
Nació en Tabasco en 190 l. Miembro
Bernardo Ortiz de Montellano
de la generación de los
Nació en la ciudad de México en
Contemporáneos, fue uno de los más
1899. Fue periodista y trabajó en la
notables poetas mexicanos del siglo
Secretaría de Educación Pública. En
xx. Desde el año 1927 desempeñó
1928 fundó con Bernardo J.
cargos diplomáticos en distintas
Gastélum, Jaime Torres Bodet y
ciudades europeas.
Enrique González Rojo la revista
Desde 1955 fue miembro de la
Contemporáneos, de la que fue
Academia Mexicana de la Lengua.
director tres años.
En 1968 obtuvo el Premio Nacional
Escribió ensayos y poesía.
de las Letras.
Su libro más importante es Sueño y
Destacan sus poemarios Canciones
poesía que reúne cinco libros
para cantar en las barcas (1925)
anteriores. Parte considerable de su
Poesía (1964) y, sobre todo, Muerte
obra permanece inédita. Murió en
sin fin (1939). Murió en la ciudad de
1949.
México en 1973.
Jaime Torres Bodet medicina, impartió clases de literatura
Nació en 1902 en la ciudad de en la Escuela Normal y fundó la
México. Estudió Filosofía y Letras y revista Estaciones, así como la
desempeñó una carrera diplomática colección de cuadernos México
importante. Compartió la dirección Nuevo. Obtuvo el Premio Jalisco, el
de la revista Contemporáneos (1928- Premio Nacional de Poesía de
1931). Aguascalientes y el Premio Nacional
En 1966 recibió el Premio de Letras.
Nacional de Literatura. Entre sus libros de poesía más
Sus libros más sobresalientes son: relevantes se pueden mencionar:
Fervor, Corazón delirante, Biombo, Canciones, Espiral, Color de
D estierro, Sonetos, "Fronteras, Tres ausencia, Triángulo de silencios,
inventores de realidad y Tiem po de Nocturna suma, Nocturno amor,
arena. Murió en 1974. Nocturno día, Nocturna palabra,
Elías Nandino Eternidad del polvo, Conversación
Nació en 1903 en Jalisco. Estudió con el mar, Erotismo al rojo blanco y

183
Nocturnos intemporales. Murió en En 1948 ganó el primer premio del
Guadalajara en 1993. concurso de las Fiestas de Primavera
Xavier Villaurrutia por Canto a la primavera y otros
Nació en la ciudad de México en poemas. Murió en 1950.
1903. Poeta y dramaturgo, abandonó
los estudios de derecho para Salvador Novo
dedicarse a la literatura. Dirigió con Nació en 1904 en la ciudad de
Salvador Novo la revista Ulises México. Fue cronista, ensayista,
(1927-1928). Fue Cofundador del dramaturgo, historiador y poeta. De
grupo teatral 1946 a 1952 dirigió las actividades
Ulises (1928), colaborador de la revista teatrales en el Instituto Nacional de
Contemporáneos (1928-1931). Bellas Artes, y durante muchos años
Escribió teatro, guiones, poesía y se ocupó de actividades escénicas
ensayo. De sus obras destacan: como autor, director, traductor y
Reflejos, "Nocturno de los Ángeles, empresario. En 1952 ingresó en la
Nostalgia de la muerte, Canto a la Academia Mexicana, y en 1967
primavera y otros poemas, Textos y recibió el Premio Nacional de
pretextos, Juego peligroso, Invitación Literatura.
a la muerte y La tragedia de las
equivocaciones.

Formó parte del grupo literario Prosa; la recopilación de relatos La


los Contemporáneos con Carlos
Pellicer, José Gorostiza, Jaime
Torres Bodet, Enrique González
Rojo, y otros. Murió en la ciudad de
México en 1974.

Gilberto Owen
Nació en Sinaloa en 1905. Poeta
diplomático y escritor, formó parte
de los Contemporáneos.
Entre sus obras más destacadas
sobresalen Desvelo, Línea, El libro
de Ruth, Perseo vencido y Poesía y

184
llama fría, y la novela Novela
como nube. Murió en 1952.

Efraín Huerta
Nació en Guanajuato en 1914.
Periodista y poeta, recibió el
Premio Nacional de Poesía en
1976.
Sus obras más importantes:
Absoluto amor, Línea del
alba, Poemas de guerra y
esperanza, Los hombres del
alba, Los poemas de viaje,
Estrella en alto, El Tajín y
Responsos. Murió en 1982.

185
Periodismo, el Premio Nacional de
Programas Culturales de Televisión, y
la condecoración del gobierno de
Francia como oficial de Artes y
Juan José Arreola
Letras Francesas. Sus obras más
Nació en Jalisco en 1918. Estudió
importantes son: Varia invención,
teatro e impartió varios talleres
Confabulario, La feria y Bestiario.
literarios. Fue miembro del grupo
Murió en el año 2001.
teatral Poesía en voz alta; fundó
talleres literarios, dirigió importantes Desiderio Macías Silva
publicaciones como Los presentes, Nació en Asientos, Aguascalientes, en
Cuadernos y libros del unicornio, la 1922. Estudió medicina en la
revista Mester Universidad Nacional Autónoma de
y las ediciones del mismo nombre, México. Recibió el Premio de Poesía
durante la década de 1960. Aguascalientes en 1972. Entre su obra
En 1953 recibió el Premio de destacan los libros Veredictos de
Literatura Jalisco y en 1976 el polvo, Ascuario y Pentagrazul. Murió
Premio Nacional de Lingtiística y en 1995.
Literatura, así como el Premio
Nacional de

Rubén Bonifaz Nuño Alfonso Reyes, en 1984; el


Nació en 1923 en Veracruz. Hizo
sus estudios en la ciudad
de México, donde se recibió de
abogado en la Universidad Nacional
Autónoma. Fue becario del Centro
Mexicano de Escritores de 1951 a
1952 y de la Fundación Guggenheim
de 1984 a 1985.
Ha recibido varias distinciones:
Premio Nacional de Letras, en 1974;
Premio Latinoamericano
de Letras "Rafael Heliodoro Valle",
en 1981; Premio Internacional

186
Doctorado Honoris Causa por la
Universidad Nacional
Autónoma de México, en 1985,
y muchas más.
De su obra destacan:
Imágenes, Los demonios y los
días, El manto y la corona,
Fuego de pobres, Siete de
espadas, El ala del tigre, La
flama y el espejo, De otro modo
lo mismo,
As de oros y El corazón de la
espiral.

Dolores Castro
Nació en Aguascalientes en
1923. Estudió Derecho e hizo la
maestría en letras. Es maestra de
Literatura y
Crítica literaria.

187
Ha escrito los poemarios: diputado en el Congreso de la Unión
El corazón transfigurado, Siete en el periodo de 1976
poemas, La tierra está sonando, a 1979. Su obra poética ha conquistado
Soles, Cantares de Vela y Las tanto el ámbito académico como el
palabras. popular.
Rosario Castellanos Entre sus libros destacan Horal,
Nació en la ciudad de México
Tarumba, Yuria, Algo sobre la muerte
en 1925. Por muchos años vivió
del mayor Sabines y Nuevo recuento
en Comitán, Chiapas, donde fue
de poemas. Murió en 1999.
profesora y funcionaria del Instituto
Nacional Indigenista. Enriqueta Ochoa
Entre sus libros destacan Balún Nació en Torreón, Coahuila, en 1928.
Canán, Oficio de tinieblas, Cursó estudios de Literatura y
Ciudad Real y Poesía no eres tú. Periodismo. Ha impartido cátedra en
Murió en 1974, cuando era diversas universidades del país como
embajadora de México en Israel. la Universidad Veracruzana y la del
Estado de México.
Jaime Sabines De su obra destaca el poemario
Nació en Tuxtla Gutiérrez, en el
Las vírgenes terrestres.
Estado de Chiapas, en 1926. Fue
Eduardo Lizalde
Marco Antonio Montes de Oca
Nació en la ciudad de México
Nació en la ciudad de México en
en 1929. Estudió Filosofía y Música.
1932. Es poeta, narrador y pintor.
En 1970 obtuvo el Premio Xavier
Fue becario del Centro Mexicano de
Villaurrutia. En 1974
Escritores de 1955 a 1956 y de 1960
el Premio de Poesía Aguascalientes
a 1961, de la Fundación Guggenheim
por su obra La zorra enferma,
en 1967 y en 1970, y del FONCA
en 1988 el Premio Nacional
de 1989 a 1990. Ha publicado, entre
de Literatura y Lingüística, en 2001
otros, las obras: Ruina de la infame
el Premio de Ensayo Literario José
Babilonia, Cantos al sol que no se
Revueltas. Ha escrito cuento:
alcanza, Pedir el fuego y Cuenta nueva
La cámara; novela: Siglo de un día; y
y otros poemas.
poesía: La mala hora, El tigre
en la casa, Caza mayor, Nueva Isabel Fraire
memoria del tigre y Otros tigres.

188
Nació en la ciudad de México en mexicana (1971).
1934. Ha sido profesora de literatura
en la Universidad Nacional Autónoma Sergio Mondragón
de México. Ha traducido varios libros Nació en Morelos en 1935.
de poesía del idioma inglés. Entre sus Estudió periodismo y ha trabajado en
poemarios destaca Sólo esta luz. importantes periódicos mexicanos.
Ha publicado tres libros de poesía: 10
Gabriel Zaid soy el otro, El aprendiz de brujo y
Nació en Monterrey, Nuevo León, en Pasión por el oxígeno y la luna.
1934. Estudió ingeniería industrial.
José Carlos Becerra
Además de ejercer el periodismo, ha
Nació en Tabasco en 1936.
escrito libros de poemas y ensayos,
En 1953, obtuvo el primer lugar en un
entre los que destacan Seguimiento,
concurso estatal a nivel preparatoria,
Campo nudista, Práctica mortal,
con su excelente "Apología de
Cuestionario, Cómo leer en bicicleta y
Hidalgo". A partir de 1954, publica en
Los demasiados libros.
la prensa de Villahermosa, cuentos
También realizó una importante
y artículos. Fue becario de la
antología de la poesía mexicana
Fundación Guggenheim.
titulada Ómnibus de la poesía
Sus obras más importantes son: gobierno del Brasil y el Premio
La venta, Oscura palabra y Heriberto Frías del gobierno
Relación de los hechos. Su obra de Querétaro.
completa se recopiló en un De su obra destacan: Los
volumen titulado El otoño recorre varones señalados/ La materia del
las Islas. Murió en 1970. tributo, Esta sustancia amarga,
Francisco Cervantes Cantado para nadie, Heridas que se
Nació en 1938 en Querétaro. alternan y Los huesos peregrinos.
Periodista, publicista y poeta.
José Emilio Pacheco
Fue becario de la Fundación Nació en la ciudad de México en
Guggenheim de 1977 a 1978. 1939. Cursó estudios en la
En 1982 le fue otorgado el Premio Facultad de Filosofía y Letras de la
Xavier Villaurrutia y en 1986 Universidad Nacional Autónoma
recibió la Orden Río Branco del de México. Ha dictado cátedras en

189
diversas universidades de Estados Poesía Aguascalientes. Entre sus libros
Unidos, Inglaterra-y Canadá.
Además de escritor, se ha
desarrollado como crítico, cronista
literario e investigador.
Ha traducido al español obras de
Samuel Beckett, Oscar Wilde, Ítalo
Calvino y Harold Pinter, entre
otros. Su obra abarca la poesía,
el cuento y la novela. Destacan
Los elementos de la noche, El viento
distante, No me preguntes cómo pasa
el tiempo, El principio del placer
y Las batallas en el desierto.

Homero Aridjis
Nació en Contepec, Michoacán,
en 1940. Su obra abarca diversos
géneros literarios como la poesía, el
ensayo y la novela. Actualmente
Elva Macías
Nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en
1944. Fue maestra
de español en Pekín y cursó estudios
de literatura rusa en la Universidad
Lomonósov de Moscú. Fue becaria
del Centro Mexicano de Escritores.
Entre su obra destaca el poemario
Círculo del sueño.

Francisco Hernández
Nació en San Andrés Tuxtla,
Veracruz, en 1946. Ha ganado e!
Premio
Xavier Villaurrutia y e! Premio de

190
funge como presidente del Pen El diván de Antar. En 1992 le fue
Club International. Entre sus libros
destacan Antes del Reino, El poeta
niño, Quemar las naves y
Construir la muerte. Su poesía
escrita entre 1960 y 2002 ha sido
recopilada en un solo volumen:
Ojos de otro mirar.

Eduardo Martínez
Nació en la ciudad de México en
1943. Cursó estudios en la
Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México.
Fue becario del Taller de
Narrativa del Instituto Nacional
de Bellas Artes que dirigía
Augusto Monterroso. Ha escrito,
entre otros libros, Los animales de
Chapultepec (Baciyelmos).
destaca Gritar es cosa de mudos,
Portarretratos, Mar de fondo, Oscura
coincidencia, En las pupilas de quien
regresa, Moneda de tres caras, El
infierno es un decir
y Soledad al cubo.

Elsa Cross
Nació en 1946 en la ciudad de
México. Poeta, traductora y
ensayista, recibió d Premio Diana
Moreno Toscano en 1967.
En 1989 ganó el Premio de Poesía de
Aguascalientes por su libro

191
otorgado el Premio Jaime Sabines de D e traducción de de poesía inglesa,
Poesía. También ha escrito: portuguesa, brasileña, francesa
Naxos, Amor más oscuro, Bacantes, y estadounidense. Obtuvo el Premio de
Baniano, Espejo al sol, Jaguar, Poesía Aguascalientes en 1980. Ha
Moira y Poemas desde la India.
publicado los poemarios Ciudad
Antonio Deltoro
decapitada, Saldo ardiente, Isla de
Nació en la ciudad de México
invierno y Contrasuberna.
en 1947. Estudió economía en la
Universidad Nacional Autónoma de Ricardo Yáñez
México. Ha colaborado en diversos Nació en Guadalajara, Jalisco, en
suplementos culturales. Recibió el 1948. Realizó estudios de literatura en
Premio de Poesía Aguascalientes en la Universidad de Guadalajara
1996. Ha escrito los poemarios y en la Universidad Nacional
¿Hacia dónde es aquí?, Los días Autónoma de México.
descalzos y Balanza de sombras. Se ha desempeñado como docente
y promotor cultural Ha coordinado
Miguel Ángel Flores
talleres de poesía en diversas ciudades
Nació en la ciudad de México en
del país. Es autor de los libros
1948. Estudió Economía.
de poemas Ni lo que digo, Dejar
Ha realizado una importante labor
de ser, Antes del habla y Si la llama.
David Huerta
Estudió Filosofía y Letras.
Nació en la ciudad de México
Ha recibido el Premio de Poesía Carlos
en 1949. Estudió en la Facultad de
Pellicer, el Premio Xavier Villaurrutia,
Filosofia y Letras de la UNAM.
y de Traducción
Fue becario del Centro Mexicano de
de Poesía y en 1986,
Escritores de 1971 a 1972,
el Premio de Poesía Aguascalientes
y de la Fundación Guggenheim
por su obra La transparencia del deseo.
en 1979.
También ha publicado: Fresca de
Ha escrito las obras El Jardín de la
risa, Tierra nativa, La balada del
luz, Cuaderno de noviembre, Huellas del
capitán y Brazos de mar.
civilizado, 11ersión
y El espejo de los cuerpos. Alberto Blanco
Nació en 1951 en la ciudad
José Luís Rivas
de México. Es profesor de tiempo
Nació en Tuxpan, Veracruz, en 1950.

192
completo en la Universidad para niños, una novela y un guión
de El Paso, Texas. cinematográfico. Es autor de los
En 1988 recibió el Premio Carlos poemarios Noción de travesía, Son
Pellicer y en 1989 cerca de cien años, Caserías y Mar
el Premio Nacional de Literatura José
privado.
Fuentes Mares. Sus obras más
importantes son:
Salvador Córdova León
Pequeñas historias de miedo
Nació en Tabasco en 1953. Coordinó y
ilustradas, Giros de faros, Largo
dirigió varios suplementos y revistas
camino hacia ti y Antes de nacer.
culturales. En 1970 ganó el primer
Eduardo Casar lugar
Nació en la ciudad de México en los Juegos Florales José Carlos
en 1952. Estudió Letras Hispánicas en Becerra con el soneto Soy.
la Universidad Nacional Autónoma En 1995 ganó el Premio Estatal de
de México, donde Periodismo Cultural.
se desempeña como profesor. Escribió Tarea poética y Lectura
Coordina talleres literarios en la pública; sus poemas, ensayos, cuentos
Escuela de Escritores de la Sociedad y diversos escritos, fueron publicados
General de Escritores de México. en revistas y suplementos culturales.
Además de poeta, ha escrito cuentos Murió en 1996.
Ricardo Castillo
narrador y ensayista, estudió Letras
Nació en 1954 en Jalisco.
Italianas en la UNAM y traducción
Es investigador en la Universidad de
Literaria en El Colegio de México.
Guadalajara. Obtuvo en 1980 el
En 1985 recibió el Premio
Premio Carlos Pellicer por su obra
de Poesía Carlos Pellicer y en 1992 el
poética, y en 1990 el Premio Paula de
Premio de Poesía Aguascalientes por
Allende de la Universidad de
su obra De lunes todo el año.
Querétaro. Otras de sus obras son:
Ha publicado los libros: Lotes
Concierto en vivo, Como agua al
Baldíos, Gerardo y la cama, Caja
regresar, Nicolás el camaleón
de herramientas, La lenta furia
y Borrar los nombres.
y Los pastores sin ovejas.
Fabio Morábito
Carlos Oliva
Nació en Egipto en 1955. Vive
Nació en 1955 en la ciudad
en México desde 1969. Poeta,

193
de México. Es profesor de filosofía el Premio Nacional de Poesía
en la UNAM. Alfonso Reyes por Criba
En 1979 obtuvo el Premio las sandalias.
Nacional de Poesía Joven por Ha escrito: Un lance de adagios
Insomnios de su enigmática
jamás abolirá el azar, Desde la
desaparición, y en 1989 recibió
estación de! silencio, El dolor de! ojo
luminoso en su osadía, La mensajera
sideral y Silente 20.

Carmen Villoro
Nació en la ciudad de México
en 1958. Además de su obra
poética, ha escrito cuentos para
niños, ensayos, guiones
radiofónicos y crítica de artes
plásticas. Entre sus libros destacan
Que no se vaya e! viento, Delfín
desde el principio, Herida luz,
La media luna y Amarina
y e! viejo Pesadilla.

Baudelio Camarillo
Nació en Tamaulipas en 1959.
En 1993 ganó el Premio
de Poesía Aguascalientes
por su libro En memoria de! reino.
Ha publicado Espejos que se
apagan y La casa de! poeta y
otros poemas.

Benjamín Valdivia
a 1992 fue becario del FONCA.
Nació en Aguascalientes en 1960.
En 1988 recibió el Premio
Poeta ensayista, narrador y músico,
Internacional de Novela Nuevo
estudió filosofía. En 1980 obtuvo la
León por El pelícano verde,
beca Salvador Novo y de 1991

194
y por su obra Interpretar la luz En 1991 recibió el Premio
recibió en 1991 el Premio Nacional de Poesía de La Paz
de Poesía Le Courier d'Orenoque. yen 1992 el Premio de Poesía
También ha escrito: El juego del Aguascalientes por Espuela para
tiempo, Demasiado tarde y Otro demorar el viaje.
espejo de la noche. Ha publicado las obras:
Desmentir la noche, Clamor de
Martha Favila
Nació en Durango en 1962. agua y Órdenes del colibrí al
Ha colaborado en diversos jardinero.
suplementos culturales y ha escrito Alejandro Ortiz González
guiones radiofónicos. Ha publicado Nació en 1969 en la ciudad
los poemarios Después de la lluvia, de México. Fue becario del FONCA
Imágenes para coleccionar de 1996 a 1997 y de 1999 al 2000.
y Estancias. Ha publicado Verbolario, Gimnotos
y Sal picadura.
Salvador Ortiz Aguirre
Nació en 1965 en Durango. Rocío Magallón Mariné
Fue becario del FONCA de 1999 Nació en Cuernavaca, en el estado
al 2000. Ha participado en varias de Morelos, en 1972.
publicaciones colectivas. Realizó estudios de Psicología en la
Publicó el libro Esquirla. Universidad Autónoma del Estado de
Morelos y de Gerontología en la
Ernesto Lumbreras
Universidad de Salamanca, España.
Nació en Jalisco en 1966. Estudió
Ha publicado los libros
administración pública en la
Universidad de Guadalajara. Lo que habita el recuerdo
y Cauce de palabras.

Glosario
Cimera: lo que está en la cima, que remata o culmina.
Vértice: punta, cumbre.
Inconsútil: sin costuras.
Jitanjáfora: Alfonso Reyes tomó el término de
jitanjáfora de unos versos del escritor

195
cubano Mario Brull. Reyes define las
jitanjáforas como: "Creaciones que no se
dirigen a la razón, sino más bien a la
sensación y a la fantasía. Las palabras no
buscan aquí un fin útil. Juegan solas". piedra pequeña.
Guijarro: piedra pequeña.
Argos: personaje mítico, príncipe que tenía cien
ojos de los cuales cincuenta se
quedaban abiertos cuando él dormía.
Transmutando: algo o alguien que está cambiando,
convirtiéndose en otra
cosa. Leontina: cadena del reloj de
bolsillo.
Crisálida: insecto que está entre el estado de gusano y
el de mariposa, encerrado en un capullo.
Eyéctil: que se expulsa con fuerza.
Belfos: labios.
Berilio: piedra preciosa, variedad de esmeralda, de
color verde marino, a veces azul o amarilla.
Bocio exoftálmico: enfermedad que hace que la tiroides (que se
encuentra en el cuello) aumente de
tamaño y que los ojos se vean saltones.
La Venta: La Venta se encuentra en Tabasco. Es un
lugar donde se encontraron los restos de
altares y las cabezas monumentales de la
cultura Olmeca

Palindroma: palabra o frase que puede leerse por igual al


revés, lo mismo de izquierda a derecha que
de derecha a izquierda, y conserva su
significado.
Limo: lodo, barro.
Galerna: viento propio de la costa norte de España,
borrascoso y súbito.

196
Cinglar: hacer andar un bote o canoa con un solo

197
remo.
Cidro: árbol de tronco liso con hojas que nunca se
caen, da como fruto la cidra.
Ghetto: lugar donde viven personas separadas de la
sociedad por razones raciales o políticas.

Diccionario poético
Agua: La otra voz del silencio. Juan Domingo
Arguelles
Aire: Es leve rosa dura. Francisco Hernández
Amar: Es una angustia, una pregunta,

198
una suspensa y luminosa duda. Xavier
Villaurrutia
Amar: Desnudarse de los nombres. Octavio Paz
Amor: Dos soplos que convergen/en un día
de carne y hueso. Homero Aridjis
Amor: Es una estrella filosa. Ricardo Yáñez
Angustia: Es sombra de la puerta/que no se abre de
noche ni de día. Carlos Pellicer
Azul: Es el color de la distancia. Verónica Volkow
Caracoles: Claustro marítimo. José Luis Rivas
Cielo: Otro abismo más alto. Octavio Paz
Cuerpo: Es el lugar/primero y último del hombre.
Homero Aridjis
Día: Alto grito amarillo. Octavio Paz
Espacio: Es un latido de tiempo. Octavio Paz
Faro: Rubio pastor de barcas pescadoras.
José Gorostiza
Flores: Son el puro agradecimiento a la luz.
Ricardo Yáñez
Flores: Un poco de agua llena de confeti.
Carlos Pellicer
Fuego: Sombra sola entre inmensas claridades.
Carlos Pellicer
Hombre: Es animal de soledades. Rosario Castellanos
Hombres: Pedazos de alba. Efraín Huerta
Horas: Golondrinas que atraviesan la nada.
Homero Aridjis

Humo: Es el recuerdo/que vive en la impaciencia


de la hoguera. Francisco Hernández
Lápiz: Es un ser que para hacer se deshace.
Antonio Deltoro
Lluvia: Tumulto en puntas de cuchillos.
Gilberto Owen
Luna: Claridad que transcurre. Octavio Paz

199
Luz: Es el tiempo que se piensa. Octavio Paz
Luz: Es el pensamiento visible de Dios. Homero Aridjis
Mar: Ancha caricia de frescura en el bochorno
tropical. Enrique González Rojo
Mar: Camino que une, abismo que separa.
José Emilio Pacheco
Mar: Es una historia que llevo entre los ojos y la
sombra de mis ojos. Jaime García Terrés
Mediodía: Oro que el aire azota/bajo la transparencia
de las nubes. Juan Domingo Argiielles
Mediodía: Puño de luz que golpea y golpea.
Octavio Paz
Memoria: Inminencia del precipicio. Octavio Paz
Morir: Arrojar/una piedra en la noche.
José Carlos Becerra
Morir: Es tomar la eternidad como a destajo/y
repartir el alma en la ceniza. Jaime Sabines
Muerte: Culminación del día y de la noche.
Víctor Manuel Cárdenas
Noche: Es siempre el mar de un sueño antiguo.
Xavier Villaurrutia
Ojos: Patria del relámpago y de la lágrima.
Octavio Paz
Oscuridad: Es la mirada del que arde. Ricardo Yáñez
Palabra: Libertad que se inventa y me inventa cada día.
Octavio Paz
Poema: Es la única huella/que deja el homicida/en
el lugar de los hechos. Francisco
Hernández

Poesía: Es una manera /de re escribir el tiempo.


Homero Aridjis
Realidad: La otra cara del tiempo. Octavio Paz
Silencio: Puerta a la eternidad. Manuel Ulacia
Silencio: Duro cristal de dura roca.

200
Xavier Villaurrutia

201
Soledad: Poniente que aparece en los pechos como
un deseo sangrante. José Carlos Becerra
Sueño: El tiempo sin el tiempo. Carlos Pellicer
Vida: Es apenas/un milagroso reposar de barcas
en la blanda quietud de las arenas. Carlos Pellicer
Vida: Pan de sol para los otros,jlos otros todos
que somos nosotros. Octavio Paz
Voz: Luz palpable/que el tiempo no erosiona.
Efraín Bartolomé
Yo: Punto muerto en medio de la hora.
Manuel Maples Arce

Índice de primeros versos


A veces las miradas (Flores) 10 7
Abajo el río pone en evidencia, subraya (Casar) 147
Aéreas (Cross) 12 7
Agosto me llega de golpe (Favila) 16 9
ah un espejo digo (Yáñez) 134
Ahora que todos (Cervantes) 10 2

202
Ahorita (Huerta E.) 58
Al darse cuenta de que había puesto demasiado […] (Arreola) 60
Al golpe del oro solar (Tablada) 10
amanecen (Fraire) 91
Amo el sol de este día (Macías) 67
aquel hombre se unía a la soledad del mar (Becerra) 98
Aquellos conquistadores Poema maya 11 9
«Arroz a la zorra» (Martínez) 11 2
Así se dirigían al muerto Poema náhuatl 11 7
Asoma el sol (Ochoa) 85
Asomado a la ventana (Aridjis) 10 9
Ayer florecita Poema otomí 15 3
Azul cobalto el cielo, gris la llanura (De Icaza) 9
Bajo la noche, de la nave (González) 27
Caen esparcidas flores de naranjo Poema mazateco 15 6
Canto (Macías) 69
Como a un estanque (Hernández) 12 2
Como el bosque tiene (Torres Bodet) 40
Como no tienen (Oliva) 16 1
Como todos los niños, hicimos barcos de papel (Camarillo) 163
Con estos cubos de colores (Novo) 50
Con ser tan gigantesco, el mar, y amargo (Owen) 52
Conciencia del frutero campesino (Torres Bodet) 39
Croa (Córdova) 15 0
Cuando vamos de paseo (Valdivia) 168
Cuidado, cuidado Poema tarasco 15 5
De la mano de un niño como dioses antiguos (Deltoro) 130
Dejó (Macías) 66
Desapercibida en el rincón (Aridjis) 11 0
Después de una larga experiencia [...] (Arreola) 62
Detrás de cada nube, de cada monte (Blanco) 145
Dicen que Pánfilo (Huerta D. 137

Digamos que no tiene comienzo el mar (Pacheco) 104


Digo que el mundo no cabe en las palabras (González) 17 3
Divina señora, que estás en el cielo Poema tzotzil 81
El aire juega a las distancias (Villaurrutia) 42
El diablo y yo nos entendemos (Sabines) 78
El equilibrista brilla (Valdivia) 16 6
¡El mar, el mar! (Gorostiza) 32

203
El pingüino no es carne, pescado ni volátil (Yáñez) 13 6
El que canta es un ciego (Ochoa) 84
El que se muere (Nandino) 41
El rehilete morado (Montes de Oca) 90
el tiempo son las cosas que cambian (Casar) 146
En el fondo de la tarde está mi madre muerta (Becerra) 99
En el telar de la lluvia (Ortiz) 28
En este anochecer (Villoro) 16 2
En la cima del arco iris (Lumbreras) 17 1
Era un caballo rojo galopando sobre [...] (Huerta E.) 55
Eres la compañía con quien hablo (Villaurrutia) 43
Es el lugar de las computadoras (Pacheco) 10 5
Es mar la noche negra (Tablada) 12
Escucha una palabra con atención (Huerta D.) 139
Eucaliptos encendidos, sombras (Blanco) 143
Exactamente (Hernández) 120
Filijlama alabe cundre (Reyes) 18
Fuensanta (López Velarde) 16
Hay días en que [...] (Yáñez) 13 2
Iza la flor su enseña (Gorostiza) 35
La estación del viento (Cross) 12 6
La lagartija, incapaz (Morábito) 159
la loca poesía tiene el sombrero del sol (Mondragón) 96
La luna se puede tomar a cucharadas (Sabines) 76
La lluvia (Flores) 10 8
La madre lo arrima (Martínez) 11 3
La mañana parece bajar entera (Aridjis) 11 1
¿La mar? ¿El mar? (Córdova) 149
La palabra germina (Magallón Mariné) 17 5
La pitahaya está madura [...] Poema tarahumara 48
La realidad es una broma [...] (Castillo) 15 2
La tarde, como un gato, salta (Zaid) 93
Las historias de amor se escriben en la playa [...] (Magallón Mariné) 174
Los largos días de verano (Cross) 12 5
Los martes (Morábito) 158
Los niños de las ciudades (Lizalde) 86

204
Índice
Francisco A. De Icaza Paisaje de sol 9
José Juan Tablada Peces voladores 10
Heroísmo 11
La luna 12
Ramón López Velarde El can1panero 13
La saltapared 14

205
Hermana, hazme llorar 16
Alfonso Reyes Jitanjáfora 18
Sol de Monterrey 19
Carlos Pellicer Colinas 22
Deseos 23
Vuelo de voces 24
Enrique González Rojo Guijarros 25
Mar bajo la luna 27
Bernardo Ortiz de Los cinco sentidos 28
Montellano Croquis 30
El aeroplano 31
José Gorostiza Pausas 1 32
¿Quién me compra una naranja? 33
Canción 35
Pausas II 38
Jaime Torres Bodet Manzana 39
Música oculta 40
Elías Nandino Oscuridad eterna 41
Xavier Villaurrutia Aire 42
Poesía 43
Pero el menor ruido te ahuyenta 44
Poema yaqui Las palomitas del monte 45
Poema zapoteco Las tortugas 46
Poema tarahumara Canto de la guacamaya 48
Salvador Novo La historia 49
La geografia 50
Gilberto Owen La pompa de jabón 51
El recuerdo 52
Yo lo que buscaba 53
Efraín Huerta Handicap 54
El caballo rojo 55
Imposibilidad 56

Pueblo 57
Paseo I 58
Juan José Arreola El sapo 59
La jirafa 60
Topos 62
Desiderio Macías Silva Todo el día te oculto 63
Para calentarse las manos 64
Niegan que sea tu imagen 65

206
Dejó de ser gusano 66

207
Amo el sol de este día 67
Ríe con nadie el niño 68
Canto de río 69
Rubén Bonifaz Nuño El caracol 70
Dolores Castro El huizache 71
Rosario Castellanos Lavanderas del Grijalba 73
La velada del sapo 74
Una palmera 75
Jaime Sabines La luna 76
El diablo y yo nos entendemos 78
Habana riviera 80
Poema tzotzil Canción para la danza de la luna 81
Poema seri El viento alegre 82
Poema cora El camino del sol 83
Enriqueta Ochoa Los himnos del ciego 84
Alambiques de otoño 85
Eduardo Lizalde Vaca y niña 86
Diego juega con leones 87
Marco Antonio Montes Recibirte cantando 88
de Oca Buenas tardes 90
Isabel Fraire amanece 91
Gabriel Zaid Alba de proa 92
Arañazo 93
Una paloma al volar (fragmentos) 94
Sergio Mondragón La poesía del sol 96
J osé Carlos Becerra El ahogado 98
Oscura palabra (fragmento) 99
La Venta (fragmento) 101
Francisco Cervantes Un niño, un gato y una cabra 102
José Emilio Pacheco Mar eterno 104
Mundo escondido 105
Transfiguraciones 106
Miguel Ángel Flores Las miradas 107
La lluvia 108

Hornero Aridjis Loco en la noche 1 09


Telaraña 1 10
22 1 11
Eduardo Martínez Zorra 1 12
Hipopótamos 1 13
Elva Macías Imagen 1 14
Toma esta vez 1 15
Poema huichol Cómo nació el violín 1 16

208
Poema náhuatl El himno de los muertos 1 17
Poema maya Despedida a los españoles 1 18
Francisco Hernández Exactamente 1 20
Por sus innumerables crímenes 1 21
Como a un estanque 1 22
Eisa Cross Jaguar 1 23
De verano (fragmentos) 1 24
Papalotl 1 26
Baniano 1 27
Antonio Deltoro Viaje 1 28
Papalotes 1 30
El gato 1 31
Ricardo Yáñez Hay días en que [ ... ] 1 32
Reía como quien todo lo sabe 1 33
Giro la perilla abro 1 34
Qué optimismo 1 35
El pingiiino 1 36
David Huerta Mi amigo Pánfilo 1 37
Formas y colores de las palabras 1 39
Adivina los colores de estas cosas 1 41
J osé Luis Rivas El cardenal no baja al césped 1 42
Alberto Blanco Canción de mayo 1 43
Canción de octubre 1 44
Los búhos 1 45
Eduardo Casar Poema sobre el tiempo 1 46
El mismo río 1 47
Salvador Córdova León Nada más 1 49
Fraude 1 50
Castigo ejemplar 1 51
Ricardo Castillo El gran simpático 1 52
Poema otomí Canciones breves 1 53
Poema tarasco La enredadera 1 55
Poema mazateco Cuatro canciones de flores 1 56
Fabio Morábito Despedida 1 58
La lagartija 1 59

Carlos Oliva B 1 60
En el ghetto 1 61
Carmen Villoro Remembranza 1 62
Baudelio Camarillo Cauce interior (fragmentos) 163
Benjamín Valdivia El circo 1 66
Los gatos 1 67
El lago 1 68

209
Manha Favila Agosto me llega de golpe 169

Salvador Ortiz Aguirre Música 1 70


Ernesto Lumbreras Dibujos para una función de circo con un 1 71
alfabeto de colores (fragmentos)
Alejandro Ortiz González Día séptimo 173
Rocío Magallón Mariné Dentro de una botella 174
Tríptico a la palabra 175

Bibliografía
Ayala, Adela. De bolsillo, Universidad de Guadalajara, primera
introducción y selección de textos edición 1992.
María Asunción del Río. México:
Dirección de Publicaciones de la

210
Camarillo, Baudelio. En
memoria del reino. Premio de
poesía
Aguascalientes, 30
años
1988-1997, México: Joaquín
Mortiz, primera re impresión
1998. -. Premio de poesía
Aguascalientes) 30 años.

211
Tomo II. México: Joaquín Mortiz, contemporáneos, una antología
primera edición, 1997. general. Antología, introducción y
notas de Héctor Valdés, México:
Castañeda, Antonio. Relámpagos que SEP / UNAM, primera edición, 1982.
vuelven. México: Editorial Joaquín
Mortiz / INBA, 1986. Ortiz González, Alejandro.
Antología de letras y dramaturgia
Del Paso, Fernando. De la A a la Z. décimo primera generación) Jóvenes
Colección Cantos y cuentos, Libros Creadores 1999 - 2000. México:
del Rincón, México: Dirección Cona culta / Fonca, 2000.
General de Publicaciones del
Consejo Nacional para la Cultura y Owen, Gilberto. De la poesía a la
las Artes, 2000. prosa en el mismo viaje. Núm. 27,
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