UNIVERSIDAD NACIONAL DE UCAYALI
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
ESCUELA DE DERECHO
TEMA
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EL TRATADO
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Alumno: Reategui Flores, Juan Carlos
Ciclo y Sección: VIII – “C”
Docente: Dr. Eudocio Raúl Salazar Martinez
PUCALLPA – PERÚ
2025
INTRODUCCION
Las formas que el Derecho Positivo ha tenido a lo largo del espacio y el tiempo
son variadas.
Algunas veces se ha visto pueblos en los cuales el Derecho Positivo se ha
estructurado en costumbres; otras veces en textos; en otros en una serie de
leyes múltiples y variadas, y a veces, en formas de Códigos muy ordenada.
Cuando no hay disposiciones precisas, porque existen algunas lagunas de ley,
se tienen disposiciones que regulan cosas análogas, y si hay todavía dudas se
admitirán los Principios generales del Derecho la doctrina o la analogía, es
decir, las fuentes auxiliares o subsidiarias
Las Fuentes Subsidiarias son aquellas que en un momento dado sirven para
interpretar las lagunas del Derecho o de la ley. En este caso se habla de LA
ANALOGIA. Aquellas a las cuales se puede recurrir en última instancia para
resolver una situación planteada. Aquí se está hablando de LOS PRINCIPIOS
GENERALES DEL DERECHO. Otros tratadistas dicen que son fuentes
subsidiarias aquellas que proveen cierto material que auxilian al jurista para la
comprensión de las fuentes principales.
En este caso se trata de LA DOCTRINA que sirven para interpretar las normas
que han de ser aplicadas, por lo que son fuentes que en la práctica tienen
mucha importancia.
Se considera el derecho Internacional como una ciencia jurídica relativamente
reciente. Las instituciones que podemos mencionar y que influyeron para que
surgiera el Derecho Internacional fueron los Tratados, Extradiciones, Arbitraje,
Misiones Diplomáticos, todas ellas soportaban distintas teorías relativas a
ciertos principios y derechos ya establecidos en el derecho interno de cada
Estado.
Los propios Estados para el gobierno y manejo de sus relaciones se ven
obligados a la creación de sujetos internacionales, que permitan un equilibrio y
armonía de todos como una sola república.
Por todo ello y aunado a otras necesidades de tipo social, económico, cultural;
surgió lo que hoy conocemos como; el Derecho Internacional Público como un
ente que viene a controlar, regular y dirimir los conflictos que pudieran existir
más allá de un Estado y la vinculación entre los mismos. Así mismo, los
Estados como sujetos creadores de derecho internacional, tienen la
prerrogativa de dar existencia a nuevas personas internacionales y la función
privativa de los Estados, que es la de elaborar las normas del derecho
internacional, es compartida y delegada a estos nuevos sujetos, como, por
ejemplo, las organizaciones internacionales
El contenido de este trabajo abarca principalmente a los Sujetos del Derecho
Internacional Público, con puntos jurídicamente válidos que van desde, su
historia, su evolución, su consideración en cuanto a un Estado como una
comunidad organizada políticamente, que es parte integrante del mundo, su
gobierno, las diferentes organizaciones y países que hoy la integran, entre
otros.
Un Tratado Internacional es un acuerdo escrito entre
ciertos sujetos de Derecho internacional y que se encuentra regido por este,
que puede constar de uno o varios instrumentos jurídicos conexos, y siendo
indiferente su denominación. Como acuerdo implica siempre que sean, como
mínimo, dos personas jurídicas internacionales quienes concluyan un tratado
internacional. Por ejemplo los gobernantes de cada país se reúnen para
ponerse de acuerdo con sus límites de países para no tener problemas con sus
territorios.
Lo más común es que tales acuerdos se realicen entre Estados, aunque
pueden celebrarse entre Estados y organizaciones internacionales. Los
primeros están regulados por la Convención de Viena sobre el Derecho de los
Tratados de 1969; los segundos, por la Convención de Viena sobre el Derecho
de los Tratados celebrados entre Estados y Organizaciones Internacionales o
entre Organizaciones Internacionales de 1986.
Los acuerdos entre empresas públicas de un Estado y Estados no son tratados
internacionales. La Corte Internacional de Justicia tuvo la oportunidad de
pronunciarse acerca de esta cuestión en el caso "Anglo-Iranian Oil"
(1952). Irán había firmado un acuerdo con la empresa "Anglo-Iranian Oil" para
la explotación de los recursos petrolíferos. Este acuerdo tenía dos caras: era un
acuerdo de concesión y al mismo tiempo tenía la naturaleza de un Tratado
entre Irán y el Reino Unido. Esta tesis no fue aceptada por la Corte
Internacional de Justicia porque los Tratados internacionales solo pueden tener
lugar entre estados y porque los acuerdos con empresas se rigen por las
normas del Derecho internacional privado.
Los Tratados internacionales deben realizarse por escrito aunque pueden ser
verbales. En este último caso no se regirían por la Convención de Viena de
1969.
Su denominación es indiferente pues, si se dan las condiciones anteriores, nos
encontramos ante un Tratado internacional independientemente del nombre
que reciba.
LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO
Es uno de los conceptos jurídicos más discutidos. Sánchez Román
considera a estos principios como las máximas o axiomas jurídicos recopilados
de las antiguas compilaciones; o sea, las reglas del derecho.
Según Burón, son los dictados de la razón admitidos legalmente como
fundamento inmediato de sus disposiciones, y en los cuales se halla contenido
su capital pensamiento. Hoffmann dice que, es una autorización o invitación de
la ley para la libre creación del Derecho por el juez. Y según Muger, es el
medio utilizado por la doctrina para librarse de los textos legales que no
responden ya a la opinión jurídica dominante.
Otros los considera como las normas generales del Derecho, como sinónimo
de Derecho científico, como expresión concreta del Derecho Natural, como
reglas universales de que la razón especulativa se sirve para encontrar
soluciones particulares justas y equitativas como los preceptos del Derecho;
igualmente, como un Derecho universal común, general por su naturaleza y
subsidiario por su función, aplicado como supletorio a las lagunas del derecho.
Esta Fuente Del Derecho es el conjunto de las ideas fundamentales que
informan un derecho positivo contenido en las leyes y las costumbres. De esta
manera se llenan las lagunas y vacíos que existían en el derecho legislado y
consuetudinario, ya que la ley y la costumbre no prevén todos los casos que
pueden presentarse en la práctica, sino los más corrientes e importantes.
El derecho internacional también constituye una fuente normativa que se sitúa
en el mismo rango jerárquico que las otras dos fuentes de este ordenamiento:
el tratado y la costumbre.
Para que estos principios generales tengan el valor de una prueba ante los
tribunales, se aportarán los datos que prueben la vigencia del principio general
en cuestión y la aplicabilidad del mismo al caso concreto.
Con frecuencia, los principios generales del derecho se formulan como
máximas jurídicas. De tal forma que, entendemos que dentro de sus justos
límites, son utilizados por el tribunal al dictar las sentencias, con lo que queda
patente su vigencia y validez.
El Art. 4 de nuestro Código Civil señala que a la Ley debe atribuírsele el sentido
que parece evidente, según el significado propio de las palabras. Cuando no
hay disposiciones precisas, se tendrán en consideración disposiciones que
regulen cosas análogas, y si hubiera todavía dudas al respecto, se admitirán
los principios generales del Derecho. Se tendrá más o menos este sistema
a) Interpretación mediante los métodos ordinarios.
b) Interpretación por vía de los métodos analógicos.
c) Interpretación mediante la aplicación de los métodos de los principios
generales del Derecho.
Desde este punto de vista los principios generales del Derecho son aquellos
que mediante procedimientos de comparación, generalización y abstracción
progresivamente crecientes, se puede extraer o deducir del ordenamiento
jurídico vigente, en un estado determinado y que representan
presupuestos y directivas fundamentales. Los principios generales del
Derecho son los enunciados normativos más generales que, sin perjuicio de no
haber sido integrados al ordenamiento jurídico en virtud de procedimientos
formales, se entienden forman parte de él, porque le sirven de fundamento a
otros enunciados normativos particulares o recogen de manera abstracta el
contenido de un grupo de ellos.
Estos principios son utilizados por los jueces, los legisladores, los creadores de
doctrina y por los juristas en general, sea para integrar lagunas legales o para
interpretar normas jurídicas cuya aplicación resulta dudosa.
Los Principios Generales De Derecho en su más alto y comprensivo sentido
son materia propia del filósofo del Derecho; empero hallándose ellos en la raíz
misma de las instituciones jurídicas particulares no pueden ser extraños al
jurista profesional y a éste pertenecen desde luego y a su competencia están,
cuando descienden de aquellas alturas para encarnar en la vida prestando
espíritu, color y base a los preceptos de una legislación positiva. Los principios
generales de Derecho son el aval de toda disquisición jurídica; ellos emparan
los razonamientos jurídicos aunque estos tomen por base un precepto de ley o
de costumbre, sirviéndoles de altísimo fundamento, cuyo caso son de fuente
primaria difusa de solución jurídica que acompaña a todos los fallos expresa o
tácitamente.
Los principios generales del Derecho por el legislador son los de Derecho
Romano o común o de Derecho Civil positivo, concede al juez un cierto poder
legislativo contra la dogma constitucional de la división de los poderes y vuelve
sus ojos aquellos otros principios altísimos, que están en la base del Derecho
Romano y común y de él son presupuestos, que se han trasmitido entre los
prácticos por antiquísima tradición y cuyas huellas se
encuentran en los tratados de Derecho natural. De las dos tendencias,
filosóficas e historicista, que, respectivamente, domina las contestaciones.
Son enunciados normativos que expresan un juicio deontológico acerca de la
conducta a seguir en cierta situación o sobre otras normas del ordenamiento
jurídico. Cada uno de estos principios generales del Derecho, es un criterio que
expresa un deber de conducta para los individuos, el principio o un estándar
para el resto de las normas.
CARACTERÍSTICAS DE LOS PRINCIPIOS GENERALES
DEL DERECHO
Son de naturaleza normativa dado que se encuentran regulados en una
legislación vigente. Su fuente deriva de generalizaciones sucesivas a partir de
los preceptos del sistema en vigor, Son validas no por ser verdades supremas,
sino por ser de máxima (más no absoluta) generalidad y aceptación. Son
lógicos, son éticos, son racionales, se usan para solucionar las deficiencias de
la ley (lagunas).
Constituyen lo abstracto en el ordenamiento jurídico positivo, Se obtienen
mediante inducciones sucesivas objetivas o también puede ser por
deducciones partiendo de los principios racionales. Son fuente inagotable del
Derecho. Son también puntos de partida para el juzgador al momento de
cumplir con su obligación de dar resoluciones a un caso particular.
No deben ir en contra de los preceptos positivos vigentes. No son particulares
de cada pueblo o nación, si no perderían su calidad de generales. Pueden
llegar a tener una función constructiva, ya que permiten la sistematización de la
materia jurídica, Indican la dirección en la que está situada la regla que hay que
encontrar Su fundamento se encuentra en la naturaleza humana racional,
social y .libre. Son reglas de aplicación general; son normas derivadas de
factores culturales. No deben de estar recogidas en ninguna disposición
escrita, pues de lo contrario equivaldría a aplicar la norma y recordar que están
reservados para situaciones donde no exista legislación aplicable.
Naturaleza y fundamento; nunca podrían imponer una obligación que no fuera
sancionada por el mismo ordenamiento positivo por lo que se entiende que
cada ordenamiento positivo tiene sus particulares principios generales y que no
existen principios jurídicos de carácter universal.
La posición racionalista describe el Derecho en dos órdenes jurídicos
específicos y distintos: el natural y el positivo el primero conforme a la razón, y
el otro, producto de la voluntad del sistema político; no puede sostenerse. Es
evidente que el Derecho, producto típicamente humano, es una obra de la
inteligencia humana: ella es la que descubre, desarrolla y combina criterios que
enuncian un comportamiento entendido como justo; por esto, el Derecho
también es llamado jurisprudencia, es decir, de lo justo, y la prudencia se
entiende como un hábito de la inteligencia.
FUNCIONES DE LOS PRINCIPIOS
Los principios Generales del Derecho tienen tres funciones, que tienen
incidencia importante en las normas del ordenamiento, estas son: la función
creativa, la función interpretativa, y la función integradora.
La función creativa establece que antes de promulgar la norma jurídica,
el legislador debe conocer los principios para inspirarse en ellos y poder
poner en ellos lo positivo.
La función interpretativa implica que al interpretar la norma, el operador
debe inspirarse en los principios, para garantizar una cabal
interpretación.
La función integradora significa que quien va a colmar un vacío legal,
debe inspirarse en los principios para que el Derecho se convierta en un
sistema hermético.
Estas funciones no actúan independientemente, sino que en la aplicación del
Derecho operan auxiliándose una a otra, así cada interpretación de una norma,
basada en los principios, es una nueva creación. Para colmar una laguna legal
es necesario interpretar el Derecho ya existente según los principios.
Forma De Operación
Inspiran al legislador, quien las toma en cuenta para el diseño normativo.
Usados en casos de interpretación en el método sistemático por
comparación (ratio legis emparentada con los principios). En el método
sistemático por ubicación, aclaran el sentido normativo usando los
principios específicos de un grupo normativo.
Contenido en los apotegmas jurídicos: asumen dicha función.
Ciertos principios generales (especialmente los de contenido valorativo)
influyen en la definición de la posición axiomática de interpretación
Los Principios Generales de Derecho estarían integrados:
Desde una postura de superación del positivismo y legalismo, por los
principios de Derecho tradicional, por los principios del Derecho natural,
por las convicciones ético-social imperantes en la comunidad.
Desde una postura positivista, por los llamados principios lógico-
sistemáticos, o más simplemente, loa principios lógicos positivos es
decir, aquellos que por inducción se encuentran reflejados en las
disposiciones concretas.
Buena fe
Debido proceso
Principios del derecho penal
Principios del derecho administrativo.
otros principios como la equidad la igualdad libertad justicia
fraternidad.
DOCTRINA
La Doctrina Jurídica está constituida por la exposición científica, hecha por los
jurisconsultos, la sistematización de las normas y la interpretación de las
mismas.
La Doctrina es aquel sistema de creencias que forma parte de cada religión,
aunque la palabra a veces se utiliza para nombrar y caracterizar cada sistema
como un todo, se suele utilizar para hacer hincapié en aspectos particulares de
la creencia. Las creencias particulares constituyen un conjunto más o menos
coherente, y es en el contexto del todo donde cada doctrina habría de ser
entendida y evaluada.
EL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO
El derecho internacional público es la rama del derecho que se ocupa de las
relaciones internacionales entre los Estados y los sujetos internacionales. Es el
marco jurídico por el que se rige la comunidad internacional, de manera de
garantizar la paz y la justa resolución de los conflictos que pudieran surgir de
sus relaciones mutuas.
En dicha perspectiva fundamental se distingue del derecho internacional
privado. A diferencia de otras ramas del derecho, el derecho internacional
público se ocupa de mediar jurídicamente entre entidades soberanas. En
consecuencia, no consiste en un ordenamiento legal coercitivo, como ocurre
con el aparataje legal dentro de cada país en específico. Por el contrario, es
principalmente coordinativo, es decir, que procura conducir el conflicto a través
de canales regulares, pacíficos y justos. Así, hace posible la construcción de
normativas aceptadas por todos los Estados participantes y a las cuales
acepten voluntariamente someterse. Dichas normas podrían incluso tener
rango supraconstitucional, como es el caso de los Derechos Humanos
Fundamentales.
SUJETOS DEL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO
Son los Estados, las Organizaciones Internacionales, la comunidad beligerante,
los movimientos de liberación nacional y el individuo persona física como sujeto
pasivo del derecho internacional, es decir que recibe de él derechos y
obligaciones. Además, pueden agregarse ciertos casos especiales, como el de
la Santa Sede y la Orden de Malta.
Naturaleza Jurídica
Los sujetos son las entidades con derechos y obligaciones impuestas por el
Derecho internacional. Para la concepción Clásica los Estados son los sujetos
plenos del ordenamiento internacional, sin que puedan existir otros sujetos que
no sean Estados. En la actualidad, ésta posición ha sido revisada,
considerando que, si bien los Estados son los sujetos naturales y originarios,
existen a su lado, otros sujetos derivados o secundarios.
Clases de sujetos del derecho internacional público son:
Los Estados nacionales, debidamente reconocidos por sus pares y por la
comunidad internacional como tales. El Estado tiene la personalidad jurídica
internacional natural y originaria, no obstante, algunas teorías han intentado
negar su personería.
El sujeto propiamente dicho del orden jurídico internacional es el Estado,
definido en la Convención Panamericana de Montevideo en 1933, por cuatro
elementos:
1. Población;
2. Territorio determinado;
3. Gobierno,
4. Capacidad de entrar en relación con otros Estados.
Teniendo dichos elementos se constituye un Estado, aunque no sea
reconocido por la comunidad internacional.
Tratándose de Estados Federales, existe una sola persona de Derecho
internacional responsable por los actos y omisiones de todos los Estados
miembros, que es el Estado Federal. La posibilidad de celebrar acuerdos
internacionales la tiene el Estado Federal.
Relación entre el Estado y su independencia
Las naciones independientes serían el tipo de entidades políticas que gozan de
personería. La dependencia por tanto afecta o disminuye su calidad de sujeto
de Derecho internacional.
Los Estados al ser soberanos pueden limitar voluntariamente su soberanía. Es
así que existen:
• Estados bajo protectorado: situación resultante de un tratado entre dos
Estados, mediante el cual uno de ellos coloca su seguridad bajo la protección
del otro y a cambio de esa protección confía al Estado protector la conducción
de sus relaciones internacionales.
• Estados bajo cuasi protectorado: el Estado no transfiere totalmente a
otro el manejo de sus relaciones internacionales, pero acepta ciertas
restricciones en el desarrollo de su política internacional. Se trata generalmente
de relaciones económicas. Es el caso, por ejemplo, de los miembros de la
Unión Europea.
• Estados neutralizados: son aquellos que, de acuerdo a un tratado,
establecen el compromiso de mantener su neutralidad en todo conflicto bélico
futuro, con respecto a otros Estados que se obliguen a respetar tal neutralidad.
Las Organizaciones Internacionales de mediación y acuerdo internacional,
como la Organización de las Naciones Unidas, la Organización Internacional
del Trabajo. Las Organizaciones internacionales son entidades
intergubernamentales, establecidas por un acuerdo internacional dotadas de
órganos permanentes propios e independientes encargados de gestionar
intereses colectivos y capaces de expresar una voluntad jurídica distinta de la
de sus miembros.
para considerar como tal a una Organización Internacional:
• La necesidad de poseer personería jurídica internacional para que la
organización pudiera cumplir sus cometidos.
• La existencia de órganos a los que se les ha encomendado el
cumplimiento de tareas específicas.
• La existencia de obligaciones de los miembros con respecto a la
organización. Ej. realización de aportes económicos.
• La posesión de capacidad jurídica, privilegios e inmunidades en el
territorio de sus miembros.
• La posibilidad de que la organización celebre acuerdos con sus
miembros.
Atributos:
• Ius tractatum: las organizaciones internacionales pueden celebrar
acuerdos en función de su capacidad inherente para concluirlos, sea o no
enunciada a texto expreso o tácito tal capacidad.
• Ius legationis: las organizaciones internacionales lo ejercen en sus dos
aspectos: el activo y el pasivo, ya que acreditan representantes ante los
gobiernos de los estados miembros y a su vez reciben representantes
acreditados ante ellas por los gobiernos de los estados y aún de otras
organizaciones.
• Locus standibus: es decir la capacidad de comparecer ante los
tribunales, no lo poseen ya que solo lo pueden ejercer los estados. Pueden, sin
embargo, solicitar opiniones consultivas de la Corte Internacional de Justicia.
La comunidad beligerante y los movimientos de liberación nacional, en
ciertos casos en que son reconocidos como actores políticos y no criminales.
Para que una comunidad beligerante sea reconocida como sujeto de Derecho
internacional Público, de acuerdo a las normas internacionales debe reunir los
siguientes requisitos:
• Que el movimiento beligerante revista importancia y continuidad.
• Debe tratarse de un movimiento auténticamente nacional, no
admitiéndose injerencia extranjera.
• El levantamiento de los beligerantes debe estar regido por las normas y
costumbre de guerra, respetándose el Derecho humanitario, Convención de
Ginebra, etc.
La comunidad beligerante que ha sido reconocida, posee ciertos derechos y
obligaciones emanados del orden jurídico internacional, como, por ejemplo, la
posibilidad de instruir bloqueos tomar presas, cobro de impuestos, etc. Esto
evidencia que la comunidad beligerante posee el carácter de un sujeto de
Derecho internacional ejerciendo supremacía de hecho en el territorio bajo su
control. Como obligaciones puede decirse que debe comportarse de acuerdo al
DIP en lo que se refiere al uso de la violencia, etc. Es un grupo rebelde que
tiene poder efectivo dentro de un ámbito determinado que ejerce jurisdicción
La persona física, como sujeto pasivo del derecho internacional, pues recibe
de éste obligaciones y derechos. Sin duda que el hecho de considerar o no a
los individuos como sujetos de Derecho internacional Público depende mucho
del momento histórico y de la evolución misma del sistema.
Dentro de la doctrina podemos encontrar distintas posiciones:
• Quienes consideran que el individuo es el único sujeto del Derecho
internacional. Un ejemplo de esta corriente es la escuela sociológica francesa.
En este caso se considera al estado solo como un hecho, como una asociación
de individuos.
• También están quienes admiten cierta personalidad internacional del
individuo, pero sometida a limitaciones. Esta posición es la más aceptada.
El individuo es un sujeto pasivo del Derecho internacional ya que sólo recibe de
él derechos y obligaciones. No puede ser sujeto del Derecho internacional
porque carece de capacidad para celebrar Tratados y no tiene legitimación
para acudir ante los Tribunales Internacionales para hacer valer sus derechos.
Determinación de Competencias
Tanto el Derecho en general y al Derecho Público les compete determinar las
competencias, no solamente en el Derecho Interno, sino en el Derecho
Internacional Público. Según muchos autores en las últimas décadas, nos dicen
que la función principal de El Derecho Internacional es la delimitación del poder
del Estado, por medio de tres funciones:
a) Determinación de la competencia entre Estados. - su radio de acción la
base geográfica, fuera de ella no lo posee ningún título para actuar.
b) Determinación de las obligaciones positivas o negativas. - Las
abstenciones o los deberes de colaboración, de asistencia.
c) Reglamentación de la competencia de las instituciones internacionales.
Normas para delimitar la actuación de instituciones internacionales.
El Derecho internacional reconoce en los Estados tres competencias distintas:
La competencia Personal. - Es la que ejerce el Estado primera y
principalmente con sus nacionales y también con respecto a ciertas
sociedades, para lo cual determina la nacionalidad en base a la sede.
La competencia relativa a los servicios públicos. - En la cual el Estado se
manifiesta en tres modelos:
1. Competencia para reglamentar la organización de sus servicios públicos.
2. El Estado tiene competencia para regular el funcionamiento de los servicios
públicos.
3. El Estado tiene competencia para asegurar la defensa y la seguridad de
sus servicios públicos
Competencia Territorial
Es la competencia que tiene el Estado con respecto a los pobladores de su
territorio. Charles Rosseau categoriza bajo tres supuestos:
El Protectorado. - Es un Estado, forma de gobierno o territorio que es protegido
diplomática o militarmente por un estado o entidad internacional más fuerte. En
cambio, por esa protección, el protectorado acepta algunas obligaciones
especificadas, que varían dependiendo de la naturaleza real de la relación
entre ambas entidades. En la ficción legal, un protectorado es reconocido como
estado autónomo al menos en potencia y generalmente mantiene alguna
medida de soberanía o formas de gobierno y administración nativa.
En general se considera que un protectorado es un instrumento al servicio de
los intereses estratégicos, económicos o militares de las grandes potencias;
una institución o formulación legalizada para la legitimación de relaciones
jerárquicas o de poder entre estados o entidades nacionales: “El protectorado
tiene siempre una tendencia colonial, si no es en sí mismo colonial, de
explotación, de provecho.”
Territorios bajo mandato. - El mandato era un sistema distinto al protectorado,
aunque en la realidad, los mandatos fueron entendidos como colonias de facto
de las naciones vencedoras en la Primera Guerra Mundial. El nivel exacto de
control de la potencia administradora sobre cada mandato era establecido en
para cada caso por la Sociedad
de Naciones; aunque, de forma general, la potencia administradora tenía
prohibido construir fortificaciones y crear un ejército dentro del territorio y tenía
que presentar un informe anual sobre el territorio a la Sociedad de Naciones.
Tipos de mandatos
Los mandatos se clasificaron según el grado de desarrollo del territorio:
•Mandatos de tipo A: comunidades que habían alcanzado cierto grado de
desarrollo que permitiría su viabilidad como países próximos a una
independencia, siempre que contasen con los consejos y auxilios de un
mandatario hasta que sean capaces de conducirse por sí mismas.
•Mandatos de tipo B, aquellos territorios o colonias cuya independencia no
podía ser viable a corto plazo, debido a su reducido desarrollo y problemas
sociales internos e internacionales, necesitando la administración de otro país.
•Mandatos de tipo C, corresponde a territorios o colonias que debido a su
densidad poblacional o lejanía de centros civilizados o por su continuidad
geografía o por otras circunstancias deben ser administradas como parte
integrante de la metrópoli colonial.
1.3 LA SOBERANIA TERRITORIAL
Es el poder exclusivo que ejerce el Estado sobre su territorio, sin perjuicio de
los límites que señala el Derecho Internacional. Esta concede a los Estados
dos derechos:
El dominio internacional que es la pertenencia de un territorio a un Estado y la
competencia o supremacía territorial, ejercicio pleno y exclusivo de la autoridad
o poder público del Estado sobre las personas y bienes situados en su
territorio.
EL RECONOCIMIENTO DE LOS GOBIERNOS
Cuando se rompe el orden constitucional de un Gobierno de un Estado, este
hecho no afecta su personalidad internacional, pero el gobierno que nazca
producto de este quebrantamiento, necesariamente tiene que ser reconocido
por el resto de gobiernos de la comunidad internacional, con la finalidad de
mantener relaciones diplomáticas y vuelvan a la normalidad.
Es necesario este procedimiento por cuanto el sistema político del estado se
encuentra alterado por las acciones de
hecho producidas, quedando en dudas o espera la legitimidad o legalidad
efectiva de las nuevas autoridades ante los otros estados.
Sin embargo, el reconocimiento del nuevo gobierno no implica la aprobación de
sus políticas, es solamente la confirmación de un hecho. El reconocimiento
puede ser:
a) De iure. Es pleno, absoluto e irrevocable, y produce todos los efectos
jurídicos del reconocimiento.
b) De facto. Es un reconocimiento parcial que busca proteger a los nacionales
del país parcialmente reconocido, de manera que si se consolida se le otorga el
reconocimiento de iure.
c) Individual. Consiste en que cada Estado ejecute el acto de reconocimiento
independientemente y por su sola voluntad. Constituye la regla general.
d) Colectivo. Consiste en un acto de presión hacia un Estado para que
reconozca una situación comúnmente reconocida por las potencias.
e) Reconocimiento expreso. Se realiza en términos formales y explícitos por
medio de una declaración oficial, una nota diplomática, un tratado, etc.
f) Reconocimiento tácito. Se realiza mediante actos que inequívocamente
implican reconocimiento, como establecer relaciones diplomáticas.
Cabe señalar que el no reconocimiento generalizado de un Estado no implica
que esté fuera del Derecho Internacional, vale decir, sus tierras no son
ocupables, sus barcos no son piratas, y su responsabilidad puede verse
comprometida por
actos ilegales. No obstante, lo gravarán determinadas limitaciones, como la de
no poder celebrar tratados, y la imposibilidad de acudir a los tribunales
internacionales.
Características
El derecho internacional público se sustenta en el acuerdo de que las
relaciones entre las naciones deben ser para un beneficio mutuo, y que
siempre son preferibles a la guerra.
Dichas relaciones de cooperación, rivalidad o intercambio deben por ende
regirse por tratados voluntarios a los que todos los países que los suscriban
deberán someterse, considerando que dicho ordenamiento es independiente
de quiénes ejerzan sus gobiernos.
Las instancias del derecho internacional público, así, son órganos
descentralizados y mínimamente coercitivos, dinámicos y dotados de cierta
relatividad respecto de los deberes jurídicos internacionales, esto es, que
podrán ser siempre negociados y sujetos de labor política.
1. - Imperatividad: no pueden ser modificadas ni ignoradas, obligan en todo su
contenido.
2. -Generalidad: se impone universalmente y de forma general a todos los
sujetos internacionales
3. -Constitucionalidad: son exigencias de orden moral, ético, político,
indispensables para la supervivencia de la comunidad internacional.
4. -Histórico: son expresión de necesidades de la sociedad internacional en un
momento concreto, pero que evolucionan porque se terminan incorporando
LOS TRATADOS INTERNACIONALES
Los Tratados Internacionales son acuerdos debidamente formalizados,
realizados entre dos o más Estados de la comunidad Internacional, respecto a
cualquier asunto sobre el que existe interés común, quedando estos obligados
a su cumplimiento de conformidad con sus legislaciones internas y a los
principios y reglas que regulan la convivencia internacional.
Un Tratado Internacional es un acuerdo escrito entre ciertos sujetos de
Derecho Internacional y que se encuentre regido por este, que puede constar
de uno o varios instrumentos jurídicos conexos y siendo indiferente su
denominación. Como acuerdo implica siempre que sean, como mínimo, dos
personas jurídicas internacionales quienes concluyen un tratado internacional.
Lo más comunes suele ser que tales acuerdos se realicen entre Estados,
aunque pueden celebrarse entre Estados y organizaciones internacionales o
entre organizaciones internacionales. Los primeros están regulados por la
Convención de Viena sobre el derecho de los tratados, los segundos, por la
convención de Viena sobre el derecho de los tratados celebrados entre
Estados y Organizaciones Internacionales o entre organizaciones
internacionales de 1986.
Los Estados son legisladores del Derecho Internacional y se vinculan por
medio de los tratados, que constituyen el denominado Derecho Convencional.
Los tratados pueden ser especiales o tratados contrato, que se celebran entre
un número limitado de Estados, regulan sus intereses particulares y consignan
concesiones en forma recíproca; tratados leyes o generales, que se realizan
sobre la base de la participación de varios Estados y resultan siendo
verdaderas leyes, formulan reglas aplicables a las relaciones de origen general
o modifican costumbres adoptadas entre las naciones (como sucedió con la
Declaración de Paris sobre derecho marítimo en 1865).
Los acuerdos entre empresas públicas de un Estado y Estados no son tratados
internacionales. La corte internacional de Justicia tuvo la oportunidad de
pronunciarse acerca de esta cuestión en el caso “Anglo – Iranian OIL” (1952).
Irán había firmado un acuerdo con la empresa “Anglo – Iranian OIL” para la
explotación de los Recursos Petrolíferos. Este acuerdo tenía dos caras: era un
acuerdo de concesión y al mismo tiempo tenía la naturaleza de un Tratado
entre Irán y el Reino Unido. Esta tesis no fue aceptada por la Corte
Internacional de Justicia porque los Tratados Internacionales solo pueden tener
lugar entre estados y porque los acuerdos con empresas se rigen por la
normas de Derecho Internacional Privado.
1. TIPOS DE TRATADOS:
Según la materia, pueden ser: Tratados comerciales, políticos, culturales,
humanitarios, sobre derechos humanos, o de otra índole.
Según el tipo de obligaciones creadas diferenciamos entre: Tratados-ley y
Tratados-contrato. Los primeros establecen normas de aplicación general
que jurídicamente se encuentran en un pedestal superior a las leyes
internas de los países firmantes, los segundos suponen un intercambio de
prestaciones entre partes contratantes. Esta distinción está bastante
superada pues ambas particularidades se funden.
Por la índole de los sujetos participantes, distinguimos: Tratados entre
Estados, entre Estados y Organizaciones internacionales, y entre
Organizaciones internacionales.
Por su duración: se diferencian entre Tratados de duración determinada y
Tratados de duración indeterminada.
Según la posibilidad de hacerse parte sin haber tomado parte en su
negociación: Tratados abiertos y cerrados. Estos últimos no admiten
nuevos miembros, por lo que su admisión implica la celebración de un
nuevo tratado.
Por su forma de conclusión, podemos encontrar: Tratados concluidos de
forma solemne y Tratados concluidos de forma simplificada que luego son
enviados por el poder ejecutivo al poder legislativo para opinión y
aceptación. Así entonces las naciones intercambian ideas y objetivos
comunes de interés para ambos.
A. DENOMINACIONES
Cuando hablamos de partidos se alude al género, no obstante, estos
instrumentos internacionales a lo largo de la historia han adoptado y siguen
adoptando en la práctica diversas denominaciones particulares, sin dejar por
ello de responder a su naturaleza de Tratado Internacional. Es decir, esos
nombres particulares no tienen implicaciones jurídicas, ni afectan su calidad,
siempre y cuando se cumplan con los requisitos generales de los Tratados.
Un Tratado en particular puede denominarse: Acuerdo, Convención, Convenio,
Carta (normalmente se usa para designar a los tratados constitutivos de
organizaciones internacionales), Estatuto, Compromiso, Concordato (el que
regula las relaciones del Estado y la Iglesia), Protocolo (complementario de un
tratado anterior),
B. CONVENIO
Es un escrito celebrado entre Estados con un grado de formalidad
menor al de un tratado. Normalmente, un convenio es acordado en
aspectos Económicos y Comerciales entre los estados. Los convenios
pueden estar dado entre dos Estados, denominado un Convenio
Bilateral, normalmente celebrado para brindar facilidades en materias
Comerciales. Pero también existe otra forma de convenio, celebrado
entre más de dos Estados, el cual se denomina Multilateral, en el cual, el
acuerdo tiene un carácter más normativo respecto de aspectos
contemplados dentro del Derecho Internacional.
NOTA: En un Convenio por lo regular se hace la negociación de temas que
afectan de manera general a los miembros de la Comunidad Internacional.
Lo más común es que tales acuerdos se resuelvan con el consentimiento
de ambos.
a. CARACTERISTICAS DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES.
Los Tratados Internacionales deben realizarse por escrito aunque pueden ser
verbales. En este último caso no se regirán por la Convención de Viena de
1969. Son características de los Tratados Internacionales:
Los Tratados internacionales pueden ser: bilaterales o multilaterales.
Según la Materia, los Tratados son: comerciales, políticos, culturales,
humanitarios, sobre derechos humanos, o de otra índole.
Según el tipo de obligaciones creadas diferenciamos entre: Tratados –
Ley y Tratados – Contrato. Los primeros establecen normas de
aplicación general que jurídicamente se encuentran en un pedestal
superior a las leyes internas de los países firmantes, los segundos
suponen un intercambio de prestaciones entre partes contratantes. Por
la índole de los sujetos participantes, distinguimos: Tratados entre
Estados y Organizaciones Internacionales y entre Organizaciones
internacionales.
Por su Duración: se diferencian entre tratados de duración determinada
y Tratados de duración indeterminada.
Según su posibilidad de hacerse parte sin haber tomado parte en su
negociación: Tratados abiertos y cerrados. Estos últimos no admiten
nuevos miembros, por lo que su admisión implica la celebración de un
nuevo tratado.
Por su forma de conclusión, podemos encontrar: Tratados concluidos de
forma solemne y Tratados concluidos de forma simplificada que luego
son enviados por el Poder ejecutivo al poder legislativo para opinión y
aceptación.
1. SOLUCIÓN DE CONTRAVERSIAS ENTRE ESTADOS:
Debido a la interdependencia cada vez mayor que guardan los países, han
proliferado los convenios o tratados internacionales, instrumentos jurídicos que
bien pudiéramos asimilar a los contratos en el sentido de que mediante el
consentimiento manifestado por los Estados con ese carácter en el caso de los
tratados se da vida a un vehículo jurídico y se crean derechos y obligaciones
entre las partes. Es decir que así como los particulares se sirven de los
contratos para estipular derechos y obligaciones entre sí, los sujetos de
derecho internacional y particularmente los estados celebran tratados sobre los
más variadas materias con la intensión de crear derechos y obligaciones
regidos por el derecho internacional. Como consecuencia natural de la
proliferación de convenios internacionales. El derecho de los tratados es una
de las disciplinas que más se ha desarrollado en los últimos años, en el ámbito
internacional, ha pasado de ser mero derecho consuetudinario a ser derecho
codificado a partir de la celebración de las convenciones de Viena en 1969
sobre Derecho de los Tratados y la de 1986 sobre Tratados Celebrados
Internacionales o entre Organismos Internacionales y Estados.
2. CLASIFICACIÓN DE LOS TRATADOS
No existe un criterio unívoco de la clasificación del Derecho Internacional,
debido a la diversidad de criterios que han surgido a lo largo de
la historia del Derecho Internacional Público, es por ello que en lo sucesivo
expondremos la clasificación del mismo partiendo del punto de vista material y
asimismo desde el punto de vista formal.
De tales clasificaciones citamos a continuación las siguientes:
1. Conforme al número de participantes, los tratados se clasifican en bilaterales
o multilaterales, dependientemente de si participan dos o varios Estados
respectivamente en su celebración.
2. Desde el punto de vista estrictamente formal, los tratados pueden ser
abiertos o cerrados; los tratados cerrados restringen el acceso a otros posibles
particulares, o sea, se celebran exclusivamente entre los contratantes
originarios y no admiten la adhesión de otros Estados, o bien dicha adhesión
depende del acuerdo de todas las partes en el tratado.
A. Tratados abiertos a los que se puede llegar a ser parte en los
mismos aunque no se haya tomado parte en el proceso de formación.
B. Cerrados aquellos que quedan restringidos a los participantes
originarios en los mismos y en los que la participación de un
nuevo Estado supone la creación de un nuevo acuerdo entre los participantes
originarios y el nuevo Estado
C. Semicerrados aquellos en que otros Estados pueden llegar a ser
Partes, distintos a los Estados originarios, pues figuran en una lista anexa al
tratado o bien se prevé en el propio Tratado un procedimiento particular de
adhesión y por una invitación de los Estados originarios para que se adhieran
3. Por la materia objeto de Tratado: pueden ser de carácter político, económico,
cultural, humanitario, consulares, etc.
4. Por su función de creación de obligaciones: Tratados-contrato son los que
prevén un intercambio de prestaciones entre los contratantes; y Tratados-
ley son los que intentan crear una norma de carácter general aplicable a toda la
CI, o a una parte de ella.
5. Por la naturaleza de los sujetos que participan: Tratados entre Estados, entre
Estados y otros sujeto de DI y Tratados entre otros sujetos de DI (acuerdos de
las organizaciones entre sí).
6. Por su duración: Tratados con un plazo de duración determinado, pasado el
cual se extinguen; de duración indeterminada, salvo denuncia; prorrogables,
bien expresa o tácitamente.
Desde el punto de vista del DIP, independientemente de cómo se Clasifiquen
los tratados, son iguales desde el punto de vista de su validez. Todos tienen
igual validez; claro, que hay tratados que son más importantes que otros.
Ej.: No es lo mismo la ONU que un tratado fronterizo dominico-haitiano.
Pero ambos tienen igual validez jurídica.
Hay tratados que versan sobre la misma materia y que siguen el mismo
procedimiento para su celebración, mas sin embargo se denominan de modo
distinto. Entre tanto, hay denominaciones que por su aplicación en la práctica
llegan a ser permanentes.
Aquellos tratados en los que una de las partes es la Santa Sede se denominan
Concordato.
Un tratado que crea una organización internacional se denomina
Estatuto o Carta.
Estatuto de la ONU, carta de la OEA.
Un tratado que resulta de una conferencia internacional se denomina
Convención.
Se celebra una conferencia sobre el derecho del mar, y en el marco de ella se
suscribe un convenio, se denomina Convención.
Un tratado que viene a complementar, concretizar otro ya celebrado
anteriormente se denomina Protocolo.
Un tratado que prevé la celebración de otro sobre la misma materia, pero
que sería definitivo, se denomina Modus Vivendi o Modus Operandi.
Los tratados también se Clasifican en Pactos, declaraciones, armisticios. Todos
estos son tratados, con sus características.
Cuando hay una guerra, la capitulación, el convenio que celebran los jefes
militares para terminar la guerra, se denomina Armisticio.
Algunos autores consideran que no todos los tratados son fuentes del DIP, de
ahí que clasifiquen los tratados en
Tratados ley: los definen como aquellos en los que participa un número
ilimitado de estados y que versan sobre cuestiones de interés general.
Solamente estos son fuentes de DIP.
Tratados contrato: lo definen como aquellos en los cuales participan un número
muy limitado de estados, cuya materia es de interés exclusivo de las partes en
ese tratado.
Sin embargo no podemos estar de acuerdo con esta última clasificación,
porque todos los tratados independientemente del número de participantes son
fuentes del DIP.
3. REQUISITOS:
En lo que respecta a los requisitos, como todo negocio jurídico, los tratados
internacionales requieren de su cumplimiento para su perfección, ellos son:
a) Capacidad Jurídica: es la aptitud para celebrar tratados como uno de
los atributos de la soberanía, es decir, la capacidad para adquirir derechos y
obligaciones que en el caso del Arreglo y Protocolo de Madrid son los Estados
y las Organizaciones Internacionales que cumplan con los requisitos
establecidos .
b) Consentimiento: cada Estado determina los órganos
y procedimientos por los cuales se forma su voluntad de celebrar tratados. En
caso de estar presentes vicios del consentimiento el tratado puede ser anulado.
c) Objeto y causa: el objeto está referido a los fines realizables, los que
no pueden ser contrarios a la moral y al Derecho Internacional. La causa es el
móvil y la razón de existencia del acto jurídico, es su antecedente. El objeto del
Arreglo y Protocolo de Madrid es el procedimiento de registro internacional
de marcas, mientras que la causa está inmersa en las desventajas de la
protección de marcas en el extranjero a través de la vía tradicional.
d) Formalidades: están referidas a su confección material, lacrado,
sellado, y a las exigencias implicadas en su firma. En este sentido, el Arreglo y
Protocolo de Madrid establecen que una vez producida la firma o adhesión sea
posible proceder a la ratificación, instrumentos que se depositan ante el
Director General.
6. PROCEDIMIENTO
El DIP no exige que los tratados mantengan una uniformidad en cuanto a su
procedimiento de celebración. De ahí que haya dos procedimientos
reconocidos.
7. EL PROCEDIMIENTO SIMPLIFICADO O ABREVIADO: no contempla
todas las etapas que contempla el clásico, y más específicamente, omite la
fase de la ratificación
El procedimiento clásico: este abarca las etapas siguientes:
A) OTORGAMIENTO DE LOS PLENOS PODERES.
El otorgamiento de los plenos poderes para negociar, autenticar, o
adaptar el futuro Tratado constituye una fase previa durante la cual las
autoridades nacionales competentes designan a sus representantes
(fase que transcurre dentro de cada Estado). La Convención de Viena
deja la reglamentación de esta materia al D. interno de los Estados.
Según el art. 2, apartado 1.c), de la Convención de Viena, se entiende
por plenos poderes un documento que emanan de
la autoridad competente del Estado, y por el que se designa a una o
varias personas para representar al Estado en la negociación,
la adopción o la autenticación del texto de un Tratado, para expresar el
consentimiento del Estado en obligarse por un Tratado o para ejecutar
cualquier acto con respecto a un Tratado.
La Convención de Viena deja al D. interno de cada Estado la
reglamentación de las facultades concretas que corresponden a cada
órgano en particular para actuar en el campo de las relaciones
internacionales, limitándose a establecer en sus arts. 7 y 8 una regla
general y varias especificas respecto de quién se considera
internacionalmente capacitado para obligar a su Estado por medio de los
Tratados.
1.º La regla general, tanto para la adopción y autenticación del texto como para
la manifestación del consentimiento, considera que representan al Estado:
a) Los que estén provistos de plenos poderes.
b) Cuando de la práctica o de otras circunstancias se deduzca que los
Estados han considerado a la persona como su representante sin
necesidad de plenos poderes.
2.º Las reglas específicas prevén que en virtud de sus funciones y sin tener
que presentar plenos poderes, se consideran facultados:
a) Al Jefe del Estado, al del Gobierno y al Ministro de Asuntos Exteriores
para todos los actos relativos a la celebración de un tratado.
|b) A los Jefes de Misión Diplomática para la adopción del texto de los
Tratados con el estado ante el que se encuentren acreditados,.
c) A los Representantes ante una Conferencia internacional o ante una
Organización internacional o uno de sus órganos para la adopción del
texto de un Tratado en tal Conferencia, Organización u órgano.
3.º Cabe que lo ejecutado por una persona no autorizada pueda surtir
efectos si posteriormente fuera confirmado por el Estado en cuya
representación se había considerado autorizado a actuar (art. 8 C.V.)
8. NEGOCIACIÓN.
a) Su desarrollo.
Esta fase transcurre en un marco internacional, los representantes se
reúnen en un lugar y en una época preestablecida a fin de estudiar
conjuntamente las posibilidades efectivas de llegar a un entendimiento
en una determinada materia; buscan acercar sus posiciones sobre
puntos concretos, objeto de la negociación misma, y elaboran
un proyecto de acuerdo destinado a pasar a una fase ulterior. La
negociación constituye la esencia misma del método diplomático.
La negociación consiste en la presentación de propuestas y
contrapropuestas por parte de los representantes, que son debatidas por
las delegaciones, que las aceptan, rechazan o procuran enmendar.
Las negociaciones se desarrollan:
1. En conversaciones directas entre los representantes de los Estados,
interviniendo generalmente los servicios técnico-administrativos o diplomáticos
en la preparación del texto.
2. En una Conferencia diplomática convocada al efecto por un Estado, que
invita a los demás Estados interesados, o por una Organización internacional.
b) El fin de la negociación propiamente dicha: la adopción y autenticación
del texto.
Son actos que acreditan que el texto adoptado es el convenido, pero que no lo
convierten en obligatorio para los Estados.
El art. 9 del Convenio de Viena distingue dos procedimientos de adopción del
texto:
1.º Normalmente, se efectuará por el consentimiento de todos los
Estados participantes en su elaboración.
2.º En el caso especial de adopción del texto por una Conferencia
internacional, ésta se efectuará por mayoría de dos tercios de los
Estados presentes y votantes, a menos que los Estados decidan por
igual mayoría una regla diferente.
La autenticación del texto del texto es un acto jurídico que da fe de la
veracidad del texto adoptado, el cual, quedará establecido como
auténtico y definitivo.
El art. 10 del C. De Viena reglamenta las formas de autenticar en orden
sucesivo y excluyéndose una a otras:
1.º La que se precisaba en el texto del Tratado.
2.º Las que convengan los Estados que hayan participado en la
elaboración.
3.º Mediante la firma, la firma ad referéndum o la rúbrica de los
representantes puesta en el texto del Tratado o en el Acta final de la
Conferencia en la que figure el texto.
Durante el lapso de tiempo que media entre la firma del Tratado o el canje de
los instrumentos que le constituyen a reserva de ratificación, aceptación o
adhesión, y la manifestación de su intención de ser o no parte en el Tratado,
los Estados están obligados por el art. 18 de la C. De Viena a abstenerse de
actos que puedan frustrar el objeto y el fin del Tratado.
9. MANIFESTACIONES DEL CONSENTIMIENTO PLENO.
Sin la presentación del consentimiento por parte del sujeto internacional
negociador el Tratado no le obliga. La prestación del consentimiento los
transforma en Parte Contratante, y con la entrada en vigor, en Parte en
el Tratado o Acuerdo.
El consentimiento puede manifestarse de forma plena, sobre el conjunto
del Tratado, o incompleta con reservas. A su vez el consentimiento pleno
puede manifestarse de varias formas:
a) La ratificación es una forma solemne que históricamente fue la usual.
Grocio explicó la ratificación considerando al Tratado dentro de
la teoría del contrato. El Jefe del Estado (monarca absoluto) no actuaba
por si mismo en la celebración de los Tratados, sino mediante sus
mandatarios o representantes a quienes concedía "plenos poderes" a tal
efecto, pero reservándose el Soberano la facultad de aprobar lo hecho
por ellos mediante el instrumento jurídico d la ratificación.
Un segundo paso se dio al abandonarse la teoría del mandato, sustituyéndola
por la llamada "reserva de ratificación".
A finales del s. XVIII, al transformarse el orden político con la caída de las
monarquías absolutas y la Revolución francesa surge la doctrina moderna de la
ratificación: la soberanía nacional depositada en el pueblo se organiza
mediante un sistema de división de poderes en que el legislativo se reserva la
autorización al ejecutivo para ratificar o no la efectiva aplicación práctica del
Tratado, es decir, para determinar su vigencia. Los mecanismos de
autorización para la ratificación y el reparto de competencias entre los tres
poderes de cada uno de los Estados depende de su D. Constitucional
respectivo. La ratificación internacional del Tratado es la forma de
manifestación del consentimiento.
b) Otras formas de manifestación del consentimiento, según el art. 11 de
la C. De Viena son: la firma, el canje de instrumentos que constituyen un
Tratado, la aceptación, la aprobación, la adhesión o en cualquier otra
forma que se hubiere convenido.
Los arts. 12 a 16 del C.V. reglamentan en detalle la prestación del
consentimiento, se caracteriza por su flexibilidad. Primero, codificó
las normas existentes, tuvo en cuenta que la práctica internacional evoluciona
muy rápidamente en esta materia, dejando la puerta abierta a la creación de
nuevas formas mediante el último párrafo del art. 11: "cualquier otra forma que
se hubiere convenido". Segundo, el Convenio dejó la elección entre una o otra
de las formas que cita a la libre voluntad de los Estados pactantes. Tercero, el
Convenio prevé también la posibilidad de que un Estado se obligue sólo
respecto de parte del Tratado y no de todo él en su conjunto, siempre que el
Tratado mismo lo permita o los demás contratantes lo acuerden.
10. MANIFESTACIÓN DEL CONSENTIMIENTO CON RESERVAS.
a) Concepto y fundamento de las reservas.
La reserva es una declaración de voluntad de un Estado que va a ser Parte en
un Tratado, formulada en el momento de su firma, de su ratificación o de su
adhesión —o en el de su aceptación o aprobación— con el propósito de no
aceptar íntegramente el régimen general del Tratado —excluyendo de su
aceptación determinadas cláusulas o interpretándolas para precisar su alcance
respecto del Estado autor de tales declaraciones— y que, una vez aceptada
expresa o tácitamente por los demás contratantes o algunos de ellos, forma
parte integrante del Tratado mismo.
La reserva aparece en el s. XIX con la aparición de los Tratados
multilaterales. Su fundamento teórico consiste en que si la soberanía estatal
permite a un Estado lo más —no ratificar un Convenio que ha firmado o no
formar parte del mismo en contra de su voluntad— debería permitirle lo menos
—excluir una determinada cláusula o darle un alcance específico—.
Las reservas facilitaron a los Estados un instrumento para
solventar problemas internos que su participación en una Convención podría
presentarles o sirvieron para salvaguardar determinados intereses particulares.
En los Tratados bilaterales cuando alguna de las partes estima que alguna de
las cláusulas no debería ser aplicada, lo que debe hacer es renegociar el
Tratado.
Las declaraciones interpretativas, por las que los Estados que las
formulan declaran que "aceptan determinadas condiciones solemnes dentro de
ciertos límites o con ciertas modalidades, atribuyéndolas un sentido
determinado y no otro". Esta clase de reservas no fue admitida por la
generalidad de la doctrina, llegándose a considerarlas reservas impropias. Por
nuestra parte ya antes del Convenio de Viena consideramos las declaraciones
interpretativas como verdaderas reservas interpretativas.
Un concepto amplio de reserva, englobando tanto las de exclusión de
cláusulas como las interpretativas, sería confirmado en el art. 2.d) del Convenio
de Viena sobre Derecho de los Tratados, según el cual:
"Se entiende por reserva una declaración unilateral, cualquiera que sea su
enunciado o denominación, hecha por un Estado al firmar, ratificar, aceptar o
aprobar un Tratad o al adherirse a él, con objeto de excluir o modificar los
efectos jurídicos de ciertas disposiciones del Tratado en su aplicación a ese
Estado."
La Convención de Viena considera irrelevante la denominación que le
den sus autores (reserva, declaración interpretativa, etc.) y también su
formulación. Subraya su naturaleza de declaración unilateral de un Estado y se
centra sobre todo es sus efectos jurídicos: bien excluir del todo la aplicación de
ciertas disposiciones al Estado que la formula o bien modificar su alcance. La
definición adquiere así un carácter amplio, comprendiendo no sólo las reservas
que excluyen la aplicación de cláusulas, sino también las llamadas
declaraciones interpretativas, siempre que éstas al precisar el alcance y exacto
contenido que tales disposiciones tienen para el Estado autor de las mismas,
restrinjan el alcance de tal aplicación, modificando los efectos jurídicos de
ciertas disposiciones.
La existencia de lagunas y de algunas contradicciones en el régimen de
las reservas previsto en los Convenios de Viena de 1978 y 1982 ha llevado a la
Comisión de Derechos Internacional a intentar codificar la ley y la práctica en
materia de reservas a los Tratados.
La esencia de la reserva consiste en plantear una condición: el Estado se
obliga únicamente a condición de que no se le aplique determinados efectos
jurídicos del Tratado, con independencia de que ello se haga mediante la
exclusión, o la modificación o la interpretación de una norma.
b) Clases.
Las reservas pueden ser clasificadas:
1.- Por el alcance de sus efectos jurídicos: reservas que afectan a
determinadas disposiciones de un Tratado y reservas que afectan al tratado en
su conjunto con respecto a ciertos aspectos específicos, en su aplicación al
sujeto que la formula (denominada reserva transversal).
La reserva transversal suele incluir o limitar la aplicación del Tratado en su
conjunto a:
Ciertas categorías de personas.
Determinados objetos, especialmente vehículos.
Ciertas situaciones, por ejemplo que determinados servicios estén en
funcionamiento.
Determinados territorios.
Algunas circunstancias determinadas, como el estado de guerra.
2.- Por su objeto:
Reservas de exclusión de cláusulas, si los Estados que las formulan tratan de
evitar todos o algunos de los efectos jurídicos que se derivan de las cláusulas
objeto de reserva.
Reservas de modificación de cláusulas, si el sujeto que la formula pretende
cumplir una obligación prevista en el Tratado de una manera diferente pero
equivalente a la impuesta por el Tratado.
Reservas interpretativas de tales cláusulas, si el sujeto que la formula
condiciona su consentimiento a una determinada interpretación de la cláusula
objeto de la reserva.
3.-Por el momento en que se formulan. Las reservas formuladas durante la
negociación no fueron admitidas por el Convenio de Viena. Las formuladas en
el momento de la firma de un Tratado que haya de ser objeto de ratificación,
aceptación o aprobación, deben ser confirmadas formalmente por el Estado
autor de la reserva al manifestar el consentimiento, considerándolas hechas en
la fecha de su confirmación (art. 23.2 del C.V.). Las reservas pueden
formularse también en el momento de la aprobación, la ratificación, la
aceptación y la adhesión al Tratado, así como en el momento en que se realiza
una notificación de sucesión en un Tratado.
4.- Según el régimen establecido en el Tratado las reservas pueden ser:
a) Permitidas por él.
b) Prohibidas expresamente o tácitamente por él, entendiendo por estas
últimas aquellas en que el Tratad disponga que únicamente pueden
hacerse determinadas reservas, entre las cuales no figure de que se trate
[art.19.b) de la C.V.].
c) Compatibles o incompatibles con el objeto y fin del Tratado,
clasificación que trata de impedir que la reserva desnaturalice los
intereses protegidos por el Tratado, aunque plantea el problema de a
quién corresponde calificar la compatibilidad o incompatibilidad de la
reserva: al Estado reservante o a los demás Estados Partes o a un
Tribunal Internacional.
c) Funciones.
Dentro del funcionamiento de las reserves podemos distinguir varios
momentos:
1.º El de su formulación: el Estado puede realizar reservas al Tratado en
el momento de la firma, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la
adhesión a un Tratado, salvo que (art. 19 de la C.V.):
a) Las reservas estén prohibidas por el Tratado.
b) El Tratado disponga qué reservas pueden hacerse y la reserva
propuesta no figure entre ellas.
c) La reserva propuesta sea incompatible con el objeto y fin de la
Convención.
2.º El de la aceptación de la reserva por los otros Estados Partes. Se
enfrentaron históricamente dos tendencias:
a) La llamada de la "integridad" del tratado, que exigía la aceptación
de todos los Estados Contratantes y que fue seguida por la S.D.N., y
posteriormente por la Secretaría de las UN.
b) La tendencia de la "flexibilidad", que sostenía la posibilidad de que
el Estado reservante llegara a ser Parte en el Tratado sólo respecto a
los que hubieran aceptado dicha reserva. El C. De Viena en su art.
20, ha recogido un criterio transaccional entre ambas tendencias, si
bien es muy favorable, salvo las excepciones que hemos señalado en
el apartado a), b) y c) del nº 1 de este epígrafe, al criterio de la
"flexibilidad".
La aceptación puede hacerse de forma tácita o expresa:
a) Tácitamente una reserva es aceptada por los demás Estados contratantes:
Cuando está expresamente autorizada por el Tratado, a menos que en el
mismo se disponga que sea exigida la aceptación de los demás Estados
contratantes (art. 20.1).
b') Cuando formulada una reserva por un Estado, otros Estados no han
formulado ninguna objeción a la misma dentro de los doce meses siguientes
a la fecha en que hayan recibido la notificación de la reserva o en la fecha en
que hayan manifestado su consentimiento en obligarse por el Tratado, si
esta última es posterior (art. 20.5).
b) Se requiere la aceptación expresa en los siguientes supuestos:
Cuando del número reducido de Estados negociadores del Tratado y de su
objeto y fin se desprende que la integridad del mismo es una condición
esencial del consentimiento de cada uno de ellos en obligarse por el Tratado
(art. 20.2).
b') Para las reservas formuladas a los instrumentos constitutivos de las
Organizaciones Internacionales por el Órgano competente de éstas, salvo
que en el Tratado se disponga otra cosa (art. 20.3).
c) En los demás casos no previstos en el apartado b), a') y b') anteriores, no se
requiere la aceptación de todos los demás Estados.
3.º La retirada de las reservas y de las objeciones. El art. 22 de la C. De Viena
sienta al respecto las siguientes reglas:
a) La regla general es que tanto las reservas como las objeciones a las mismas
pueden ser retiradas en cualquier momento.
b) Las reglas específicas al respecto son:
- Que no se aplica la regla general cuando el tratado dispusiere lo
contrario.
- Para que la retirada de una reserva produzca efectos respecto a otro
Estado contratante es preciso que éste reciba la notificación de la
retirada.
- La retirada de una objeción a una reserva sólo surtirá efectos cuando su
notificación sea recibida por el Estado autor de la reserva.
4.º La C. de Viena articula las siguientes reglas de procedimiento relativas a las
reservas y su aceptación expresa y a las objeciones:
a) Tanto en la formulación como en la retirada de reservas y objeciones,
así como en el caso de aceptación expresa de las reservas, deberá
usarse la forma escrita.
b) Las reservas a la firma seguida de ratificación, aceptación, etc., habrán
de ser confirmadas al prestar el consentimiento definitivo.
c) La aceptación expresa a una reserva o la objeción hecha en momentos
anteriores a la confirmación no tendrán que ser reconfirmadas por los
Estados reservantes u objetantes.
d) Efectos.
Se regulan en los arts. 20 y 21 de la C. De Viena. Se pueden distinguir:
a) Efectos entre los Estados que no han formulado reservas. Éstas no
producen ningún efecto jurídico entre ellos y no modificarán las relaciones
entre los mismos.
b) Respecto a los efectos entre el Estado reservante y los que no han
formulado reservas, hay que distinguir:
1.) Si la reserva ha sido afectada por todas las Partes, el Estado reservante es
Parte en el Tratado y sus obligaciones quedan modificadas respecto a los otros
Estados no reservantes, así como las obligaciones de estos últimos respecto
de aquél quedan también modificadas en la misma medida [art. 21.10ª) y b) de
la C. De Viena].
2.) Si la reserva ha sido aceptada sólo por algún Estado contratante, el Estado
reservante será Parte en el Tratado en relación con el Estado o Estados que
las hayan aceptado si el Tratado ya está en vigor o cuando entre en vigor para
ambos Estados [art.20.4.a)]. Las obligaciones dimanantes del Tratado
quedarán modificadas entre los Estados aceptante y reservante en la medida
que indica en ellas la reserva.
3.) Si el Estado objetante manifiesta inequívocamente que la reserva impide
para él la entrada en vigor del Tratado, éste no entrará en vigor entre el Estado
objetante y reservante. Cuando el Estado objetante no manifieste
inequívocamente su intención de que el tratado no entre en vigor, éste surtirá
sus efectos entre los Estados objetante y reservante, si bien quedando excluida
la aplicación entre ambos Estados de la cláusula o cláusulas afectadas por la
reserva.
CONCLUSIONES
Entre las fuentes Auxiliares llamadas también Subsidiarias están Los principios
generales del Derecho que son el conjunto de ideas fundamentales que
informan un derecho positivo contenido en leyes y costumbres, están
subordinados a la inexistencia de la ley y la costumbre. Sirven para llenar
algunas lagunas y vacios que existen en el derecho legislado y
consuetudinario, ya que la ley y la costumbre no prevén todos los casos que
pueden presentarse en la práctica, sino los más corrientes e importantes.
Estos Principios Generales del Derecho entendidos dentro de sus justos
limites, son utilizados por el tribunal al dictar las sentencias, con lo que queda
patente su vigencia y validez.
La doctrina son las opiniones de los juristas expresadas en sus escritos. Es
sólo una fuente de conocimiento y no tiene otro valor que el que le confiere la
autoridad científica del autor que la defiende o el que le proporciona los
argumentos en los que se sustenta. Por lo tanto, no obliga a los tribunales a
fallar según la misma. La doctrina de los juristas merece, aun careciendo de
valor obligatorio, la atención de los órganos judiciales y legislativos cuando por
su valor apunta a soluciones o críticas a problemas jurídicos.
Durante el desarrollo del presente trabajo pudimos constatar la importancia que
tiene Derecho Internacional Público en todo ordenamiento jurídico, lo cual va
mucho más allá de regular las relaciones entre los Estados, porque en ella
encontramos la defensa de todos los principios básicos contenidos en la
mayoría del derecho interno estatal, y todo en procura de equidad, justicia,
armonía, desarrollo, humanidad y solidaridad; y que su conocimiento amplio
podría muy bien librarnos de errores que marcaron la Historia de ésta materia,
tan trascendentes como lo fue la Primera y Segunda Guerra Mundial.
Evidenciamos a través de sus principios que los diferentes Tratados
Internacionales deben elevarse a la norma suprema de todo estado moderno
para lograr la armonía y convivencia de los sujetos que forman la comunidad
internacional. Muchos son los puntos que se desarrollaron en este trabajo y
que nos llevan a concluir, que el Derecho Internacional Público ha avanzado de
forma trascendental y no se puede admitir un futuro retroceso que impediría la
paz y la armonía entre las naciones, y observamos con agrado el trabajo en
conjunto de diferentes sujetos u organizaciones, al poder, todos los habitantes
del mundo y en especial de un Estado miembro de la comunidad internacional,
contar con el criterio de la Corte Internacional de Justicia al mencionar que los
estados en conflicto se someterán por el acuerdo de su propia voluntad a la
jurisdicción de ese Tribunal, situación que es realmente atinada y que si los
conflictos entre dos partes se trabajaran así en la mayoría de los Tribunales se
tendría una mentalidad social diferente y entraríamos a una fase de justicia
moderna en la que no solo, tuvieran injerencia las potencias mundiales. La
existencia de las diferentes organizaciones internacionales, van en resguardo
principalmente de los derechos humanos, principio considerado como el pilar
de todas las leyes, de todas las ordenanzas, de todo ordenamiento jurídico.
A manera de conclusión es preciso señalar que Los Tratados
Internacionales constituyen sin lugar a dudas la base de la diplomacia mundial,
puesto que permiten que las sociedades puedan vivir en un orden Internacional
jurídicamente establecido, es propicio indicar que este orden jurídico
internacional al que hacemos alusión se mantiene en una lucha constante por
el mantenimiento de la paz, el orden público y la resolución de
conflictos internacionales.
Debido a la alta relevancia que ha adquirido el Derecho Internacional Público y
sumándosele a esto el desarrollo a nivel político, etc. Los temas regulados a
través de los Tratados Internacionales son cada vez de mayor significación e
importancia.
En el mundo actual no puede ni debe ignorarse que continúa imperando
la política del poder en las negociaciones internacionales, el que mayor poder
detentar es el que interpreta los acuerdos a su conveniencia; de allí que
deberían sancionarse instrumentos jurídicos destinados a la solución de esta
circunstancia, aunado a la concepción de otros textos, que en la actualidad son
sólo proyectos legislativos.
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DÍEZ DE VELASCO, M.: Instituciones de Derecho Internacional Público,
última edición, Tecnos, 2007.
REMIRO BROTONS, Antonio y otros: Derecho Internacional, Marcial
Pons, última edición.
SÁNCHEZ, V.M.: Derecho Internacional Público, Huygens, última
edición.
DEOP MADINABEITIA, X.: Derecho Internacional Público, UCAV, 2018.
DÍEZ DE VELASCO, M.: Instituciones de Derecho Internacional Público,
última edición, Tecnos, 2007.
REMIRO BROTONS, Antonio y otros: Derecho Internacional, Marcial
Pons, última edición.
SÁNCHEZ, V.M.: Derecho Internacional Público, Huygens, última
edición.
En los textos anteriormente citados se cita material complementario para
profundizar en las distintas partes del programa.
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TratadosInternacionales/Paginas/[Link]
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