CAPÍTULO 4:
Biomecánica de los tendones y
ligamentos
Las tres estructuras principales que rodean estrechamente y conectan
las articulaciones del sistema esquelético son los tendones, los
ligamentos y las cápsulas articulares. Aunque estas estructuras son
mecánicamente pasivas (es decir, no se contraen ni producen
movimiento como los músculos), cada una desempeña un papel especial
en el movimiento y la estabilidad de la articulación.
El papel de los ligamentos y las cápsulas articulares que conectan los
huesos es aumentar la estabilidad mecánica de las articulaciones, guiar
el movimiento articular, evitar el movimiento excesivo y contribuir a la
propiocepción o sentido de la posición.
s. La función de los tendones es conectar los músculos y transmitir la
carga de tracción que genera el hueso para producir el movimiento
articular o promover la estabilidad de la articulación y contribuir a
mantener la postura del cuerpo. Los tendones y los músculos componen
la unidad músculo-tendón, que actúa como un freno dinámico,
permitiendo que los músculos sean preposicionados a una distancia
óptima de las articulaciones, sin necesidad de aumentar la longitud
muscular.
COMPOSICIÓN Y ESTRUCTURA DE LOS TENDONES
Para transmitir la carga de tracción y proteger la articulación de las
posiciones inestables, los tendones se componen de tejidos conectivos
densos.
Están compuestos de una matriz extracelular dominada por una red de
colágeno de fibras paralelas y por células fibroblásticas
metabólicamente activas llamadas tenocitos.
Los tendones tienen relativamente pocas células (tenocitos) y una
abundante matriz extracelular.
En general, el material celular ocupa aproximadamente el 20% del
volumen tisular total, mientras que la matriz extracelular representa el
80% restante. La matriZ se compone en promedio de un 55 a 70% de
agua y una parte sustancial de ella está asociada con los proteoglicanos
en la matriz extracelular (ECM). El porcentaje restante son sólidos
compuestos fundamentalmente de colágeno (60-85%); una sustancia
inorgánica llamada proteoglicanos.
LAS CÉLULAS DEL TENDÓN (TENOCITOS)
La principal función de estas células es controlar el
metabolismo de los tendones (la producción y la degradación
de la matriz extracelular) y responder a los estímulos
mecánicos que se aplican al tendón, particularmente las
cargas de tracción que sirven como señales para la
producción de colágeno, en un proceso conocido como
mecano transducción.