GRADO EN RELACIONES LABORALES Y RECURSOS HUMANOS
ECONOMÍA
TEMA 3. INTRODUCCIÓN A LA MACROECONOMÍA
1. OBJETIVOS E INSTRUMENTOS DE LA POLÍTICA MACROECONÓMICA.
La macroeconomía, cómo ya hemos indicado, se ocupa del funcionamiento de
la economía en su conjunto. Examina el nivel global de producción, empleo y precios
de un país.
Estudia, entre otras muchas cosas, por qué existe paro en un país, por qué hay
déficit público o por qué se producen fluctuaciones del tipo de cambio de una moneda
respecto a otras monedas extranjeras.
De todas estas cuestiones generales se ocupa la teoría macroeconómica.
La política macroeconómica, por su parte, se refiere a lo que pueden hacer los
Gobiernos para lograr que estas variables se muevan dentro de unos márgenes
considerados adecuados.
Objetivos de la política macroeconómica.
Podemos decir que algunos de los principales objetivos de la política
macroeconómica son los siguientes:
1. Nivel de producción elevado: el objetivo último de la actividad económica es
suministrar los bienes y servicios que desea la población. ¿Qué puede ser más
importante para una economía que producir una cantidad abundante de vivienda,
alimentos, educación y actividades recreativas para su población? Las sociedades
desean, por tanto, que el nivel de producción sea elevado y que crezca a una tasa
también elevada.
El indicador más amplio de la cantidad total de producción de una economía, como
ya sabemos, es el PIB junto con la RNB. Y, cuando queremos medir el crecimiento
de la producción, consideramos esas magnitudes en términos reales para eliminar el
efecto de la inflación (en el caso concreto de la contabilidad nacional los índices de
volumen encadenados). Por lo tanto, los índices de volumen encadenados y su
variación constituyen el mejor indicador del crecimiento de la producción.
2. Alto nivel de empleo: el siguiente gran objetivo de la política macroeconómica es
conseguir un elevado empleo, que es la contrapartida de un bajo desempleo. Las
personas desean encontrar fácilmente un trabajo bien remunerado y estable sin
esperar demasiado tiempo.
Como sabemos, la tasa de paro es el porcentaje de la población activa que está
desempleada, es decir, que no tiene trabajo, aunque lo busca activamente y está
dispuesta a ponerse a trabajar en un plazo breve.
La existencia del desempleo es un problema grave para una sociedad por muchos
motivos, desde los puramente económicos, pues supone un despilfarro de recursos,
hasta los sociales y psicológicos, pasando por el coste social que supone el
desempleo. Por todo esto, uno de los objetivos de la política macroeconómica es
que la tasa de paro sea reducida.
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3. Estabilidad de precios: el tercer objetivo macroeconómico es garantizar unos
precios estables con libres mercados. El deseo de mantener el libre mercado se basa
en la idea de que el funcionamiento fluido de la economía de mercado es la manera
más eficiente de organizar la mayor parte de la actividad económica. En un libre
mercado, los precios son determinados por la oferta y la demanda y el Estado se
abstiene de controlarlos. Los precios funcionan como señales de la valoración de
los bienes y del coste de producirlos.
La segunda parte de este objetivo es impedir que el nivel general de precios
aumente o disminuya rápidamente. La razón está en que las rápidas variaciones de
los precios distorsionan las decisiones económicas de las empresas y de los
individuos, los agentes económicos se desconciertan y cometen errores que
conllevan ineficiencia económica. El indicador más frecuente del nivel general de
precios, como ya sabemos, es el IPC, junto con la tasa de inflación que mide la
variación del nivel de precios.
Cuando la tasa de inflación es negativa, es decir, cuando bajan los precios, se habla
de deflación.
4. Estabilidad exterior: los desequilibrios en las transacciones con el resto del mundo
es otra variable clave para un país. Las relaciones de un país con el resto del mundo
se recogen en la balanza de pagos. La balanza de pagos es un documento contable
que, como estudiaremos en el tema que dedicamos al sector exterior, siempre está
en equilibrio, por ello lo que interesa es el saldo de determinados grupos de
transacciones. Especialmente el saldo de la balanza por cuenta corriente. Un
déficit en este saldo, es decir, cuando las importaciones son mayores que las
exportaciones, implica que el país está absorbiendo más recursos de los que
produce y tendrá que recurrir a préstamos del resto del mundo.
Por otra parte, las transacciones con el resto del mundo requieren muchas veces
utilizar diferentes monedas. El tipo de cambio es el precio relativo de una moneda
con respecto a otra. El tipo de cambio de la moneda afecta a la cantidad de
importaciones y de exportaciones del país y consiguientemente, también afectará al
nivel de producción, de empleo y de inflación, y su estabilidad es otro de los
objetivos claves para los países.
5. Equilibrio presupuestario: este objetivo tiene que ver con las cuentas públicas.
Definimos el ahorro del sector público como la diferencia entre los ingresos
ordinarios, fundamentalmente impuestos, y el gasto total del sector público. Cuando
los ingresos son mayores de los gastos, el ahorro del sector público es positivo y
hablamos de superávit presupuestario. Por el contrario, cuando los ingresos son
menores que los gastos, el ahorro es negativo y hay déficit presupuestario.
Cuando el Estado incurre en déficit presupuestario se endeuda emitiendo títulos de
deuda pública. Para evitar la carga que supone el endeudamiento es un objetivo
deseable que el sector público no incurra en déficits excesivos.
Una complicación que plantea el análisis de los objetivos macroeconómicos es
que existen inevitables disyuntivas entre estos objetivos. Muchas veces estos objetivos
son incompatibles de modo que acercarse a uno supone alejarse de otro. Por ejemplo, la
reducción del déficit presupuestario puede significar una disminución del crecimiento a
corto plazo, o el aumento de la tasa de crecimiento de la producción a largo plazo puede
exigir un aumento de la inversión en conocimientos y capital que reduce el consumo
actual de alimentos, vestido y actividades recreativas.
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De todos los dilemas macroeconómicos, el más complejo es la elección entre
una baja inflación y un bajo desempleo. Las personas desean un bajo desempleo y una
elevada producción. Pero cuando los niveles de producción y de empleo son elevados,
suben los precios y los salarios y la inflación tiende a aumentar, por lo que las
autoridades económicas se ven obligadas a poner freno a la economía cuando ésta crece
demasiado deprisa para evitar una inflación galopante.
No existe una fórmula sencilla para resolver estos dilemas y los economistas no
se ponen de acuerdo en cuanto al enfoque que debe adoptarse ante una elevada
inflación, un aumento del desempleo o un estancamiento del crecimiento. La
macroeconomía nos ayuda a comprender estos planteamientos.
Instrumentos de la política macroeconómica.
Los gobiernos cuentan con ciertos instrumentos para influir en la actividad
macroeconómica. Un instrumento de política es una variable económica que se
encuentra bajo el control del gobierno y que puede influir en uno o más objetivos
macroeconómicos. Utilizando los distintos instrumentos de política, los gobiernos
pueden intentar dirigir la economía hacia la consecución de la combinación que
consideren mejor de los objetivos macroeconómicos.
Hay cuatro principales conjuntos de instrumentos de la política
macroeconómica:
1. La política fiscal: se refiere a la utilización de los ingresos y del gasto público y se
materializa en los presupuestos generales del Estado.
El gasto público comprende distintas partidas. Una parte importante son las
compras del Estado que comprenden el gasto en bienes y servicios. También hay
transferencias del Estado, que aumentan las rentas de determinados grupos como los
pensionistas o los desempleados. Desde una perspectiva macroeconómica, el gasto
público afecta al nivel global de gasto de la economía y, por lo tanto, influye en el
nivel del PIB.
La otra parte de la política fiscal, los impuestos, afectan también a la demanda
global de bienes y servicios. Los impuestos reducen las rentas de los individuos. Al
tener las familias menos renta disponible, tienden a reducir la cantidad que gastan en
bienes y servicios, lo cual reduce, a su vez, la demanda de bienes y servicios, lo que
acaba reduciendo el PIB.
2. La política monetaria: el segundo gran instrumento de la política macroeconómica
es la política monetaria, que utilizan las autoridades económicas cuando gestionan el
dinero en circulación en el país, el crédito y el sistema bancario. En España, y el
resto de los países de la zona del euro, la lleva a cabo el Banco Central Europeo.
Alterando la oferta monetaria, el Banco Central Europeo puede influir en muchas
variables financieras y económicas, como los tipos de interés, los precios de las
acciones, los precios de los bienes duraderos y los tipos de cambio.
3. Política económica exterior. A medida que las economías están cada vez más
interrelacionadas, las autoridades prestan una creciente atención a esta política. El
comercio internacional no es un fin en sí mismo, sino que a los países le interesa
porque sirve para alcanzar el objetivo último de mejorar el nivel de vida. Las
principales categorías de la política económica exterior son la política comercial y
los sistemas de tipo de cambio.
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La política comercial comprende diversos mecanismos destinados a restringir o
fomentar las importaciones y las exportaciones, entre ellos se encuentran los
aranceles, contingentes, cuotas, reglamentaciones técnicas, etc. Esta política, en el
caso español, es competencia de la Unión Europea. La utilización de estos
mecanismos, al afectar a las exportaciones y a las importaciones, provocan cambios
en la demanda global de bienes y servicios y, por tanto, sobre la producción.
El segundo conjunto de medidas dirigidas específicamente al sector exterior es la
política de tipos de cambio. Como ya hemos visto, en el comercio internacional de
un país influye su tipo de cambio, actuar sobre él puede encarecer o abaratar las
importaciones y las exportaciones del país, terminando por afectar a la demanda
global de bienes y servicios. Los países de la zona del euro, entre los que se
encuentra España, diseñan conjuntamente las actuaciones sobre el tipo de cambio.
4. Política de oferta. Cuando la inflación amenaza con dispararse, los gobiernos
buscan formas de estabilizar los precios. Si se utilizan para ello políticas fiscales o
monetarias contractivas se provoca una reducción de la producción y un aumento
del desempleo. Para evitarlo se buscan otros métodos para contener la inflación sin
provocar caídas importantes del PIB. Estas medidas van desde el control de los
precios y los salarios hasta medidas menos extremas como las directrices voluntarias
sobre los precios y los salarios.
Estas políticas son muy difíciles de llevar a cabo. Además, se trata de políticas
controvertidas, muchos economistas piensan que, o son inútiles, o provocan
ineficiencia al no dejar funcionar libremente a los mercados. Esto hace que la
mayoría de los países recurran únicamente a la política de rentas en los periodos de
emergencia.
2. VARIABLES Y MODELOS MACROECONÓMICOS.
La macroeconomía intenta explicar la evolución de las variables agregadas y de
proporcionar instrumentos a las autoridades para modificar la evolución de estas
magnitudes y lograr los objetivos fijados. La macroeconomía utiliza modelos para
comprender cómo se determinan las magnitudes agregadas. Como ya sabemos, los
modelos no son más que simplificaciones de la realidad que resumen, de forma
matemática o gráfica, las relaciones entre variables económicas.
Es evidente que, si queremos explicar cómo funcionan las economías en su
conjunto, no vamos a encontrar una única respuesta sino varias. Es decir, habrá distintos
modelos que expliquen el funcionamiento de la economía, distintos autores o corrientes
de pensamiento que consideren que la economía depende de diferentes supuestos y que
funciona de diferentes formas, y que, consiguientemente, ofrezcan recomendaciones
distintas para conseguir los objetivos macroeconómicos.
Cuando se estudia la evolución de las variables agregadas, nos fijamos en primer
lugar en la producción agregada y su evolución a lo largo del tiempo, para explicar su
tendencia y los cambios que va experimentando.
Lo primero que se observa cuando se estudian los datos relativos al crecimiento
del PIB real de los países capitalistas es una tendencia creciente a lo largo del tiempo,
pero no constante, sino con periodos de expansión, en los que el crecimiento es mayor
y periodos de recesión, cuando la producción desciende. Estas fluctuaciones de la
actividad económica global se conocen como ciclos económicos.
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Producción Producción potencial o natural (tendencia)
agregada real
Producción real (ciclos)
tiempo
La tendencia creciente, alrededor de la que fluctúa la producción, se denomina
producción natural, potencial o de equilibrio a largo plazo. Esta producción está
determinada por la cantidad de recursos productivos y por la tecnología de la que
dispone la sociedad. Sin embargo, no puede definirse como el máximo que puede
producirse con esos recursos ya que, en este nivel de producción natural existe un cierto
porcentaje de recursos que están desempleados. Este porcentaje de recursos
desempleados que corresponden con la producción natural se denomina tasa natural de
desempleo.
La evolución que experimenta la producción potencial y la existencia de ciclos
nos sugieren dos preguntas a las que la macroeconomía debe responder:
a) En primer lugar, ¿por qué la tendencia o producción natural es creciente?
Básicamente, la producción crece con el tiempo porque aumentan las
disponibilidades de recursos productivos y mejora la tecnología. El estudio del
aumento de la producción natural de un país se lleva a cabo a través de la teoría
del crecimiento económico, que utiliza un enfoque a muy largo plazo.
b) La segunda pregunta es ¿por qué la producción real oscila alrededor de la
tendencia y tiende a volver a ella? La producción agregada va oscilando
describiendo periodos de crisis y periodos de expansión. En la fase de crisis, la
producción cae por debajo de la producción natural, la utilización de recursos es
baja y la tasa de desempleo es superior a la natural. Por el contrario, en la fase de
expansión la producción supera a la natural, la utilización de recursos es alta y la
tasa de desempleo es inferior a la tasa natural de desempleo. Del estudio de las
oscilaciones de la producción alrededor de la producción natural se ocupa la
teoría del ciclo económico, que analiza los motivos por los que la producción se
aparta de su nivel natural a corto plazo, pero tiende a regresar a este nivel a
largo plazo. Para estudiar las desviaciones de la producción natural y el regreso
a ésta, se considerará que las dotaciones de recursos y la tecnología se mantienen
constantes. Por tanto, para estudiar el ciclo se considerará la producción natural
constante.
Como podemos ver, tanto la teoría del crecimiento económico como la teoría del
ciclo económico estudian la evolución de la producción, pero utilizan un enfoque
distinto, dado que se ocupan de aspectos diferentes.
La teoría del crecimiento económico considera el efecto que sobre la
producción agregada tienen la mejora de la tecnología y el aumento de la cantidad de
factores de los que dispone la sociedad. Para estudiar estos hechos, esta teoría deja a un
lado las oscilaciones cíclicas, concentrándose en lo que ocurre a muy largo plazo.
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Por su parte, la teoría del ciclo económico se ocupa de estudiar las oscilaciones
cíclicas de la producción agregada, esta teoría hace una distinción analítica entre el
corto y el largo plazo, el primero nos sirve para estudiar como se separa la producción
de su nivel natural, y el segundo para ver el ajuste que lleva de nuevo la producción a su
nivel natural.
Una vez separados los dos enfoques de crecimiento y ciclo, estudiaremos,
brevemente, el primero de ellos, dedicando el resto del curso al estudio del segundo.
La teoría del crecimiento económico.
Como ya hemos indicado, la teoría del crecimiento considera que los recursos
están siempre utilizados en su tasa natural, dejando aparte las oscilaciones cíclicas y
centrándose así en el crecimiento de la tendencia o producción natural a muy largo
plazo.
La pregunta que debemos responder es: ¿cuáles son las causas del crecimiento
de la producción a muy largo plazo? Estas causas se conocen como las fuentes del
crecimiento económico y son, principalmente, el aumento de las dotaciones de capital
físico, el aumento de las disponibilidades de factor trabajo y la mejora de la tecnología.
El aumento de las dotaciones de capital físico.
El capital físico está formado por el capital productivo: maquinaria, bienes de
equipo e instalaciones, y por las infraestructuras básicas: elementos relativos a
comunicaciones terrestres, marítimas, aéreas y a las redes de suministro de energía
eléctrica, agua, saneamiento, etc.
La totalidad del capital físico que posee la sociedad constituye un fondo, que
también se denomina a veces el stock de capital. Este fondo de capital físico no se
mantiene constante en el tiempo. Por un lado, va disminuyendo porque el capital no
dura eternamente: todos los años una parte del capital deja de funcionar o se va
deteriorando, es lo que se conoce como depreciación o consumo de capital fijo.
Por otro lado, el capital físico aumenta, ya que las empresas encargan e instalan
maquinaria nueva que fabrican otras empresas. Al mismo tiempo, se construyen nuevas
infraestructuras. Este flujo de nuevo capital se denomina inversión bruta. Las empresas
invierten cuando consideran que la inversión será rentable, esto es, cuando piensan que
el coste que implica la nueva maquinaria y su financiación (el interés) será compensado
con la rentabilidad futura. En esta decisión la empresa debe comparar unos costes que se
producen en el corto plazo con unas ganancias que se obtendrán en el medio y largo
plazo.
La inversión es un flujo que va alimentando el fondo de capital mientras que la
depreciación lo va reduciendo. El aumento del capital está determinado por la inversión
neta que es la diferencia entre la inversión bruta y el consumo de capital fijo. Es
importante señalar que, si bien una gran parte de la inversión productiva la llevan a cabo
las empresas, también desempeña un papel importante el Estado a través de la inversión
pública.
El aumento de las disponibilidades del factor trabajo.
La segunda fuente del crecimiento de la producción a muy largo plazo es el
aumento y mejora del factor trabajo. Dentro de este punto pueden distinguirse tres
dimensiones diferentes del trabajo:
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1. El número de trabajadores disponibles está determinado por la población activa
del país. Esta población activa puede aumentar por diferentes motivos: el
crecimiento demográfico, la inmigración de trabajadores de otros países y el
aumento de la tasa de actividad.
2. El número de horas de trabajo por individuo es la segunda dimensión de este
factor productivo. En los últimos años, el número de horas medias por trabajador
ha tendido a disminuir en los países desarrollados. Sin embargo, a pesar de esto, la
sociedad ha sido capaz de producir más trabajando menos horas debido al
aumento en el resto de los recursos y sobre todo a las mejoras de la tecnología.
3. Por último, la cualificación de los trabajadores, es decir, los conocimientos y
capacidades adquiridos, y que son necesarios para la producción, constituye la
tercera dimensión del factor trabajo. Se conoce como capital humano esta
cantidad de conocimiento y capacidades que poseen los trabajadores y que los
hace más productivos. Es quizá este último aspecto el más relevante,
especialmente desde el punto de vista de la política económica.
El capital humano se consigue a través de procesos de aprendizaje que pueden
tener lugar en el sistema educativo o en la empresa. El proceso de adquisición de
estos conocimientos y destrezas se conoce en economía como inversión en
capital humano y la llevan a cabo los individuos siguiendo una lógica similar a la
de las empresas cuando invierten en capital físico. Los individuos deciden invertir
en capital humano cuando piensan que los costes de la inversión (gastos de
matrícula en la universidad, coste de oportunidad del tiempo, etc.) serán
compensados por ganancias futuras (ingresos salariales mayores, mejores
condiciones de trabajo, etc.).
El capital humano existente en una sociedad constituye también un fondo que
aumenta con nuevas inversiones en capital humano y disminuye con la
depreciación. Este tipo de capital sufre un proceso de depreciación, igual que el
capital físico, debido a la jubilación o fallecimiento de los trabajadores que lo
poseen o por el cambio en los conocimientos y habilidades necesarios para la
producción.
La mejora de la tecnología.
Otra de las fuentes fundamentales del crecimiento a muy largo plazo es el
cambio en la tecnología. Se entiende por tecnología todos aquellos conocimientos que
tiene la sociedad sobre como producir. Los conocimientos tecnológicos determinan la
cantidad máxima que una sociedad puede producir con los recursos existentes.
Cuando aparecen nuevos conocimientos relacionados con la producción se dice
que se ha producido un cambio tecnológico, que consiste en el descubrimiento o
invención de nuevos factores, nuevos productos o nuevos métodos para llevar a cabo la
producción. Los cambios tecnológicos permiten producir mayor cantidad de bienes y
servicios con la misma cantidad de recursos. El avance tecnológico es la causa principal
del crecimiento de la producción y de la mejora de los niveles de vida de la sociedad.
La velocidad del cambio tecnológico depende de los recursos que dedica la
sociedad a actividades de investigación, desarrollo e innovación. La investigación es la
actividad por la que se crea nuevo conocimiento mientras que el desarrollo es el
proceso por el que estos conocimientos se van adaptando para ser aplicables a la
producción.
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Las principales entidades que llevan a cabo la investigación son las
universidades, centros de investigación especializados y algunas empresas. Uno de los
problemas de la investigación es la falta de incentivos para financiarla. Los nuevos
conocimientos a los que da lugar la investigación son, en ocasiones públicos y todos
pueden utilizarlos. Esto hace que la investigación básica tenga una buena parte de
financiación que proviene del Estado, ya que estos conocimientos pueden tener el
carácter de bien público.
A veces, se incentiva la investigación privada a través del sistema de patentes,
que constituyen una garantía de uso exclusivo durante unos años de una determinada
tecnología, nuevo producto, etc.
A pesar de la importancia de los descubrimientos, estos no tendrían efecto sobre
la producción si no hubiera empresas dispuestas a aplicar estas nuevas tecnologías. La
aplicación de estos nuevos conocimientos, inventos o técnicas a la producción es los
que se denomina innovación tecnológica. La conducta innovadora implica asumir un
riesgo ya que no se puede predecir fácilmente si resultará o no rentable aplicar las
nuevas técnicas.